Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sin a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #9: Un beso guardado en el tiempo
Había amanecido y Mitsui se levantó un tanto tenso, pues en las próximas horas debería concretar las decisiones anteriormente tomadas. Durante las primeras clases se hallaba distraído, el deseo de pedirle a Emi ser su novia y la incertidumbre de su respuesta le hacía sentir ansiedad. Sin embargo, existía un asunto que debía resolver antes de aquello. Así fue como llegada la hora del primer descanso, Mitsui se dirigió raudo al salón de Akari, al encontrarla le pidió que lo acompañara a la terraza.
¿Qué pasa Hisashi? ¿por qué me traes hasta acá?— preguntó fastidiada, la chica.
Necesito hablar contigo— respondió serio.
Ah, ya entiendo, quieres pedirme disculpas por tu actitud conmigo durante este último tiempo— dijo con presunción cruzándose de brazos y cerrando sus ojos.
No, no es eso… Bueno, quizás eso también—suspiró Mitsui mirando hacia la calle.
Entonces habla pronto, si no se trata de eso, es mejor que no me hagas perder mi tiempo— expresó con altanería.
Como quieras― mascullo con desdén ―Te traje hasta aquí porque quiero decirte, que por más que lo intenté, y después de pensarlo mucho… Decidí que no puedo seguir contigo— dijo esto último mirándola directamente a los ojos y permaneciendo estoico.
Qué dices—musitó sorprendida.
Lo que acabas de oír. Tú sabes que nuestra relación no da para más, te juro que lo intenté pero ya no puedo estar contigo, lo siento―dijo el chico de ojos azules intentando retirarse
No, tu no me puedes hacer esto― sollozó ella mientras lo retenía y golpeaba el robusto torso del muchacho.
Lo siento, pero no hay vuelta atrás.
Podría apostar lo que quieras a que la culpable de esto es tu amiguita esa.
No te refieras de ese modo a Emi, además ella no tiene la culpa ¡Sabes que lo nuestro no estaba funcionando!
¡No digas estupideces, lo nuestro estaba perfectamente bien, hasta que apareció esa maldita entrometida!
¡No le digas así! Te repito que ella no tiene nada que ver. Yo la conozco desde mucho antes que a ti, estuvimos a punto de ser novios pero ella tuvo un accidente por lo que nos separamos. Además, para ti siempre nuestra relación fue perfecta porque te complacía en todo, y tú eras feliz, ¡Sin importarte si yo realmente lo era!― exclamó fuera de sí―Ahora debo irme, y no me busques, porque no lograrás nada. Adiós.
Hisashi, no te vayas, escúchame―vio como el chico de ojos azules se alejaba lentamente―HISASHI!―gritó mientras Mitsui cruzaba una puerta ignorando los gritos de la chica.
Durante el resto de la jornada escolar, el número catorce de Shohoku estuvo más aliviado. A pesar de la estresante discusión con Akari, ya había dado un paso importante de su nuevo camino sentimental, pues Akari ya no significaba un obstáculo para estar con Emi. A pesar del alivio, mientras más cerca se hallaba la hora de salida, mayor era su nerviosismo y ansiedad, los que lo invadían progresivamente. No dejaba de pensar a Emi, su deseo de verla pronto hacían a los minutos eternos en el reloj, las clases se hacían más aburridas que de costumbre, pero como nada es eterno. la hora de la salida llegó.
Mitsui salió de su salón y caminó rápidamente por los pasillos, ensimismado en sus pensamientos, sin advertir que de un salón se escabullía Hanamichi quien no tardó en advertir su fugaz presencia.
¡Hola Mitsuito!― saludó entusiasta.
No encontró respuesta, el chico iba tan nervioso que ignoraba lo que ocurría a su alrededor.
¡Oye que te ocurre Mitsui te estoy hablando y no te respondes a este talentoso!― protestaba el pelirrojo mientras veía al chico alejarse
Déjalo en paz, tiene cosas importantes que hacer―dijo un misterioso Ryota que era testigo de lo ocurrido.
¿Y tú que sabes de lo que le ocurre a Mitsui?―preguntó interesado Sakuragi.
No, yo no sé nada Hanamichi, pero es mejor que no lo molestes.
¿Y tú desde cuándo eres tan amigo de Mitsuito? ¿por qué lo defiendes, acaso son amigos?
Pues que esperas ¿Que peleemos toda la vida?
Pues no, pero tampoco que sean amigos íntimos, sería como si Rukawa se convirtiera en mi confidente personal― expresó Sakuragi riendo escandalosamente de su absurdo comentario.
Torpe, ni lo sueñes― contestó una fría voz al escuchar las últimas palabras de Sakuragi.
¡A quién le dices torpe, eres un maldito zorro Rukawa, ya verás!―exclamó el pelirrojo mientras veía al número once de Shohoku alejarse ignorándolo.
Mientras tanto en Ryonan, concluían las clases y Emi salía junto a dos amigas por el instituto riendo y charlando sobre las diferentes situaciones vividas en el día, cuando salían del establecimiento. Mitsui apoyado en una muralla al lado de la entrada principal, al verla, un tanto vacilante se acercó a ella.
¡Emi!―exclamó.
Las tres chicas se detuvieron y miraron Mitsui, se observaron entre ellas, y Emi sorprendida lo saludó.
Hisashi, hola ¿cómo estás?―dijo la chica haciendo una reverencia.
Hola― sonrió nervioso el chico de ojos azules.
¿Qué te trajo hasta aquí?― preguntó extrañada de verlo en Ryonan.
Pues, necesito hablar contigo― titubeó.
¡Enserio!― exclamó intentando disimular su emoción.
Si, espero no arruinar algún plan― expresó mirando a las chicas que esperaban a Emi.
Pues no para nada, sólo nos íbamos a nuestras casas.
Entonces ¿podemos irnos?― sonrió suavemente.
Si― susurró la muchacha sintiéndose derretir al ver la sonrisa de aquel chico que tanto quería― Solo deja que me despida de mis amigas y vamos― añadió.
Está bien, aquí te espero.
Caminaron silentes y completamente ruborizados, por una parte Emi, se preguntaba el motivo que había arrastrado a Hisashi a buscarla a su escuela, y por otro, Mitsui no encontraba el momento para decirle lo que sentía. Caminaba por el costado de un pequeño parque completamente silencioso. De pronto el chico comenzó a recordar las palabras de su amigo Ryota:
¡Que terco eres! Vamos, búscala, nada pierdes. Hay más posibilidades que quiera ser tu novia a que no.
Emi hay algo que quiero decirte―expresó Mitsui deteniéndose.
Si, dime― contestó ansiosa.
Pues mira, yo después de estos encuentros que hemos tenido, no quiero que creas que me estoy apresurando, pero me di cuenta, que a pesar de todo este tiempo pues…― atolondrado y confuso en sus palabras fue interrumpido por una de las delicadas manos de Emi, que con sutileza tomaba su brazo.
Mitsui se mostró impresionado ante la interrrupción. Ella sin decir nada, rodeó ahora su cuello, quedando a escasos centímetros de distancia; frente a frente. Se miraron directo a los ojos. Ella, dejaba escapar la tiernura irradiada en sus pupilas; mientras él no lograba contener el vibrato en sus orbes azules como la ineludible manifestación de su asombro ante el actuar de la joven. Por un momento sintió que su nerviosismo podría ser interpretado por ella como un rechazo, lo cuál le hizo querer hablar. Pero ella, pareciendo adivinar todo, solo sonrió, y sin decir nada, acercó sus labios a los de Hisashi acariciándolos tibia y blandamente. Hisashi, en un principio asombrado, permanecía inmóvil ante la calidez de la joven, pero al observar el relajo de la muchacha, pareció contagiárse de aquella incipiente armónica atmósfera, dejando caer sus párpados, dió libre albedrío a sus sentimientos. Se besaron dulcemente, pareciera que todos los besos, que producto de las circunstancias, anteriormente no se regalaron mutuamenteantes, se fundieron en uno solo. El tiempo se volvía caótico, no se detenía ni avanzaba de prisa; parecía retroceder un instante, como reivindicándose a través de aquel beso, y regresar al presente para disfrutar lo que nacía en el hoy, con todas las variantes que habían transformado a la joven pareja.
Después de un momento, los chicos dejaron de besarse, y se abrazaron.
Hisashi, te quiero mucho― confesó la chica apoyando su cabeza en el pecho del chico.
Entonces ¿Quieres ser mi novia?― inquirió ansioso, Mitsui.
¡Claro que quiero serlo!― exclamó sonriendo feliz la chica― ¿Qué ocurrirá con Akari?― su rostro se tornó súbitamente preocupado.
Eso ya se acabó. Hoy terminé con ella.
¿Lo dices enserio?―preguntó la chica sorprendida.
Si, esa relación no daba para más. Nunca la quise como novia, con el tiempo le tomé aprecio, pero nada más. En cambio a ti… A ti te quiero de verdad, eres la única por lo que he sentido esto― expresó embelesado.
Hisashi, yo también te quiero mucho. Lamento tanto lo que ocurrió hace dos años, ha sido tanto tiempo perdido.
Eso ya no importa―dijo Mitsui tomando suavemente con sus manos el mentón de la chica dirigiendo su rostro hasta él― Lo que importa es que ahora tu y yo estamos juntos―añadió.
Sí, eso es cierto- dijo la chica besando al chico
Caminaron de la mano sonriendo, se reían llenos de felicidad, parecía que nada podía ir mal en sus vidas. Se abrazaban, contemplaban maravillados el cielo azul, todo les parecía bello, no se dieron cuenta como las horas pasaron, al notar que el sol ya se escondía, Emi le dijo a Mitsui:
Ya es tarde, debo regresar a casa o se preocuparán por mí.
Es cierto, debemos irnos, pero yo te dejaré en tu casa.
Está bien, vamos―contestó Emi sonriendo y tomando del brazo a quien era ahora su novio.
Caminaron lentamente, pues no querían que llegara la hora de despedirse, pero como nada dura para siempre, llegaron a casa de Emi.
Bueno, hemos llegado, me he divertido mucho contigo, te quiero agradecer por el buen rato―expresó sonriente.
No agradezcas, al contrario, tú me hiciste muy feliz al aceptar ser mi novia.
Hisashi, te quiero.
Yo también te quiero― correspondió, para besar tiernamente a su novia.
Adiós.
Adiós―respondió―¡Espera!―dijo ahora el chico― ¿Cuándo nos veremos?
No lo sé, en los siguientes dos días estaré ocupada con exámenes finales.
Vaya, es una lástima― masculló decepcionado―Pero cuando tengas tiempo, me avisas.
De acuerdo, yo te diré― respondió la chica sonriendo.
Hasta entonces―dijo Mitsui besándola nuevamente.
Hasta pronto―pronunció ella alejándose.
MUCHAS GRACIAS POR LEER :D
