Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sino a su creador Takehiko Inoue.
UN AMOR PENDIENTE
Capítulo #15: Una cita doble en el cine
El chico contempló como Haruko se alejaba rápidamente de la biblioteca atravesando una puerta, luego de un momento, al sentirse observado, miró hacia dos chicas que lo observaban con miradas cómplices, se trataba de las amigas de Haruk: Fuji y Matsui, que al ver que el muchacho de mirada fría las observaba, se pusieron serias, y continuaron con sus estudios, al darse cuenta de que las muchachas se reían por la manera en que el chico miraba a Haruko, Rukawa sintió un leve ardor en las mejillas, y salió de la biblioteca.
−Ya es tarde- dijo el número 11 de Shohoku mientras miraba el cielo estrellado
A la distancia, entre la oscuridad del patio de la escuela, Rukawa, distinguió a Haruko que ingresaba al gimnasio de la escuela, aprovechando esto, el chico salió de Shohoku para esperar a que la muchacha saliera.
−Vaya, ya se han ido, creí que quizás encontraría a mi hermano para regresar a casa con él, ya es muy tarde- pensaba la muchacha al ver el gimnasio completamente vacío.
Mientras tanto, Rukawa esperaba impaciente a la muchacha, ya que dado la oscuridad de aquella noche, pretendía llevarla hasta su casa, para evitar que algo malo le ocurriera.
"¿Por qué se tarda tanto?"- se cuestionaba, inquieto.
De pronto mira hacia la escuela, y ve que la chica se acercaba hacia la salida, Rukawa volvió a su posición original, cuando escucha la voz de la chica.
"¿Qué rayos?".
−Haruko no tienes de que preocuparte, este genio te llevará hasta tu casa para que no te pase nada, te cuidaré de cualquier maleante – expresó mientras reía escandalosamente, Sakuragi.
−"Maldito"- pensó Rukawa, y rápidamente se ocultó tras un poste para evitar ser visto por Haruko y el pelirrojo.
−Gracias Sakuragi, de no ser por ti tendría que haber regresado sola a casa- sonrió amable.
−No tienes nada que agradecer- pronunció, el chico, completamente ruborizado.
−Sak…Sakuragi- murmuraba el chico de cabello negro mientras empuñaba su mano molesto al ver que la chica de cabello castaño se iba junto a Hanamichi- ¡¿Qué demonios pasa entre ellos?- exclamó furioso ahora el chico de mirada fría.
El chico antes de perder de vista a los jóvenes, corrió hasta Shohoku en búsqueda de su bicicleta, y los siguió ocultamente intentando salir de las dudas que le restaban seguridad para cortejar a la chica.
−Estás jugando muy bien Sakuragi, te felicito- decía Haruko animadamente al pelirrojo.
−Eso no es nada Haruko, tengo preparado para el campeonato nacional jugadas espectaculares que me convertirán en el jugador más valioso- ufanaba, rascando su colorada cabeza.
−Eso espero Sakuragi, ya que este es el último año de mi hermano, y es la última oportunidad que tendrá para cumplir su sueño- comentó la muchacha mirando el cielo.
−No te preocupes Haruko, que este talentoso le cumplirá el sueño al Gorila.
−"Torpe"- pensó Rukawa al escuchar lo que aseguraba Hanamichi.
−Gracias, Sakuragi.
−No me des las gracias, Haruko.
−Sabes, yo creo que tienen muchas posibilidades de ganar el campeonato nacional.
−Claro Haruko, si ahora cuentan con el genio del basquetbol, Hanamichi Sakuragi- comentó con un tono altamente elevado el pelirrojo logrando captar la atención de todos los que circulaban por ese lugar.
"Es un súper-idiota"- pensaba Kaede al ver la escena escandalosa de Hanamichi.
−Además está Miyagi, con su gran velocidad.
−Pero es un enano, cualquiera lo bloquea- dijo intentando bajarle el perfil a las habilidades de su amigo.
−También, está Mitsui, con sus canastas de tres puntos que han sido decisivas en más de un partido importante.
−Sí, pero está muy viejo y se cansa pronto- interrumpió, nuevamente, el pelirrojo.
−Mi hermano, que es uno de los mejores centros del estado…- continúo la muchacha.
−Bueno si… Gori es un gran basquetbolista pero se opaca con mi presencia- rió escandalosamente.
−Y por supuesto Rukawa….- dijo Haruko mientras sus ojos se volvía corazones y Hanamichi sin esperar comentario alguno sobre el chico dijo:
−¡Ah! Ese maldito de Rukawa no es necesario en el equipo, es sólo un zorro dormilón que jamás superará a este genio.
−"Tarado"- pensaba, Kaede, mientras movía la cabeza de un lado a otro.
La chica de ojos azules no prestó atención a las palabras de Sakuragi ya que aún permanecía sumergida en sus pensamientos centrados en el chico dormilón.
Caminaron mientras charlaban acerca de diversas trivialidades y, pronto llegaron hasta la casa de los Akagi, Rukawa permanecía ocultándose en la esquina de la casa, intentando observar a los muchachos.
−Sakuragi, quiero agradecerte la compañía, porque te confieso que me da miedo andar sola de noche- comentó, la chica.
−No tienes que darme las gracias Haruko- soltó con falsa modestia, el chico, tomándose la cabeza.
−Bueno Sakuragi, buenas noches- dijo, la chica, haciendo una reverencia.
−Buenas noches- correspondió, el pelirrojo.
"¿Y eso es todo?"- pensó sorprendido y emocionado a la vez Rukawa al ver que los chicos se despidieron sólo como amigos y sin ninguna señal que demostrara un noviazgo.
−¡Haruko!- exclamó el pelirrojo antes de que la chica entrara al antejardín
−Qué ocurre, Sakuragi- musitó, la chica devolviéndose.
El pelirrojo sin decir nada se acercó y la besó en la mejilla, logrando el desconcierto de la chica y del observador oculto en la esquina del lugar.
−Sa-kuragi…
Después de un momento, el pelirrojo se separó de la muchacha completamente ruborizado, recién al reconocer el desconcierto en sus ojos azules, comprendió la insensatez de su actuar. Sin saber qué hacer, salió corriendo.
A pesar de ser día sábado, los muchachos entrenaban arduamente, ya que se aproximaba vertiginosamente el campeonato nacional. Como de costumbre, Miyagi corría desconcentrado mirando tontamente a Ayako, las animadoras de Rukawa, gritaban emocionadas cada vez que el muchacho pasaba por su lado, los amigos de Hanamichi, le gritaban cosas para molestar al pelirrojo, pero éste no respondía, dada la inquietud de le produjo la extraña la ausencia de la hermana menor de Akagi.
−Qué le ocurre a Hanamichi, no se molesta por lo que le gritamos- comentó con curiosidad, Takamiya.
−No lo sé, pero es muy extraño, algo le debió ocurrir- añadió, Okuss.
−¿Qué será?- preguntó, Noma, tomándose el mentón.
−No lo sé, quizás esperaba ver a Haruko en el entrenamiento- especuló, Yohei.
−"Haruko debe odiarme, no quiere verme por eso no vino al entrenamiento"- pensaba cabizbajo el pelirrojo, Rukawa que iba a su lado, lo observaba de soslayo.
−¡Haruko, cómo estás! – saludó entusiasta, la manager del equipo, al ver entrar a la muchacha con unas bolsas en sus manos.
Rukawa y Hanamichi miraron al mismo tiempo a la muchacha que llegaba.
−Hola Ayako, traje estas bebidas para los muchachos, ya que deben estar exhaustos con el entrenamiento- dijo sonriendo.
−Pues muchas gracias Haruko, los muchachos te lo agradecerán mucho, ¿no es cierto Hanamichi Sakuragi? – dijo la chica de cabello rizado mientras Rukawa y Hanamichi pasaban trotando por el lado de las muchachas, Sakuragi las miró, y sin decir nada, completamente avergonzado, continuó con el trote.
−¿Qué le ocurre a este niño?- preguntó, Ayako.
−No lo sé- balbuceó, Haruko, que estaba igual de extrañada que la manager.
−¿Vieron eso? Hanamichi ni siquiera miró a Haruko, eso es aún más extraño- opinó, Okuss.
−Es cierto, quizás ya se le declaró y Haruko lo rechazó- supuso, Takamiya.
−¡Qué lástima! De ser así, no estuvimos ahí para celebrar su rechazo número cincuenta y uno- comentó, Noma.
Rukawa, por su parte se sentía un tanto humillado, ya que creía que estaba haciendo el ridículo al invitar a la chica al cine, y haberle regalado ese chocolate con aquella nota donde sus sentimientos quedaban completamente en evidencia, ya que el beso que Sakuragi le dio a la chica, le había dado a entender que algo pasaba entre ellos.
−"Quizás cancele nuestra cita"- reflexionó, Rukawa, al ritmo de su trote.
−Ahora haremos un pequeño descanso para terminar con distancias cortas- indicó el capitán del equipo.
−¡Sí!- exclamaron todos al unisón.
Los muchachos partieron hacia los camarines a refrescarse y comenzaron a salir para regresar al gimnasio.
−¡Rukawa!- llamó Mitsui antes que el número 11 saliera de los camarines.
−Qué quieres- musitó, el muchacho, mirando de reojo al tirador de canastas de tres puntos.
−Quería preguntarte si ya hablaste con Akagi sobre la cita- preguntó, Mitsui.
−Aún no- contestó secamente.
−Bueno entonces apresúrate, para confirmarle a Emi – ordenó el chico de la cicatriz.
−Está bien.
Mientras tanto los chicos que iban saliendo de los camarines eran llamados por Ayako, quien le entregaba junto a Haruko una bebida a cada uno. Mitsui y Rukawa se acercaron juntos en dirección a las chicas, antes de llegar donde ellas, Mitsui le murmura al chico de mirada fría:
−Esta es tu oportunidad, hazlo ya- ordenó mientras le daba un empujón.
Rukawa sin saber que decirle a la chica, ya que la invitación ya estaba hecha, pero no sabía si después de lo que pasó con Sakuragi, Haruko querría salir con él, se acercó a la muchacha con la excusa de la bebida.
−Rukawa, ¿cómo estás?- saludó tímidamente la muchacha mientras le extendía uno de los refrescos.
−Bien ¿y tú?- correspondió, el muchacho, evitando su mirada.
-Bien- respondió la muchacha.
Luego de esto, ambos compartieron silencio inquietante. Ayako que estaba al lado entregándole la bebida a Mitsui, miraba sorprendida como Rukawa conversaba con la chica, y más aún le llamaba la atención su comportamiento. Luego de unos momentos, Haruko rompió el silencio.
−Es cierto, quería preguntarte a qué hora mañana iremos al cine, porque sólo me dijiste que iríamos por la tarde, pero no especificaste la hora- expresó con timidez.
−¿Entonces irás?- preguntó conteniendo su emoción.
−Claro, ayer te dije que si iría ¿Pensaste que no iría?- inquirió preocupada, mientras Rukawa la miraba disimulando una sonrisa que se dibujaba inevitablemente en su rostro.
−No … por nada.
−Entonces, ¿a qué hora iremos?
−A las tres.
−Está bien, entonces ahí estaré- dijo sonriendo la muchacha.
−Sí- musitó, él, alejándose para reincorporarse al entrenamiento.
−Haruko, ¿por qué no me habías contado que ya eres novia de Rukawa?- mientras le guiñaba el ojo.
−Que dices Ayako, con Rukawa sólo conversamos, nada más- respondió avergonzada la chica.
−Diré que te creo- musitó con una sonrisa de complicidad, la muchacha de cabello rizado.
Sakuragi durante el resto del entrenamiento continuaba distraído, mientras practicaba distancias cortas junto a sus compañeros, en un instante miró a Haruko, quien platicaba con Ayako.
−"Haruko ni siquiera me ha saludado"- pensaba Sakuragi- "debe estar molesta conmigo"- se decía empuñando su mano.
Rukawa notó la distracción del pelirrojo, quien observaba con insistencia a la muchacha.
−No te desconcentres- pronunció el número 11, mientras le lanzaba "accidentalmente" un balón en la cabeza.
- ¡Ah! Maldito Rukawa, lo hiciste a propósito ya verás canalla.
- Tarado- le respondió Rukawa fingiendo indiferencia.
Terminado el entrenamiento, Mitsui que no contaba con la presencia de Emi, se retiró a su casa para descansar, una vez que llegó a casa, almorzó junto a sus padres, y posteriormente, cogió el teléfono para llamar a su novia.
- Casa de la familia Sendoh- decía el hermano menor de la muchacha.
- Eh… Hola, ¿se encuentra Emi?- preguntó Mitsui.
- Si, ¿de parte de quién? - preguntó curioso Sendoh.
- Soy su novio- contestó el chico de ojos azules.
- Así que tú eres el misterioso novio de mi hermanita, según ella te conozco. Dime cómo te llamas, ella no me lo quiere decir- expresó el jugador estrella de Ryonan
- ¡Akira!, ¿qué estás haciendo? - preguntó la chica ojos color miel mientras ponía sus manos en su cintura.
- E…Emi, no… no estoy haciendo nada- dijo sonriendo forzosamente simulando inocencia.
- Eres un chismoso Akira, ahora dame el teléfono y déjame sola- ordenó la muchacha fingiendo molestia, ya que en realidad le hacía mucha gracia el comportamiento de su hermano.
Esperó a que Sendoh se retirara y se acercó el teléfono.
- ¿Hisashi?, ¿estás ahí?
- Hola Emi, sí, aquí estoy.
-Disculpa a mi hermano. Está muy intrigado por saber quién eres.
- No te preocupes, eso no tiene importancia- contestó Mitsui- Emi, te llamaba para saber si tienes algo que hacer mañana por la tarde, es que con Rukawa planeamos una cita doble en el cine: tú y yo, Rukawa y Haruko- indicó el chico de la cicatriz.
- ¿Rukawa y Haruko?- preguntó sorprendida la chica.
- Si, lo que ocurre es que al parecer, Rukawa está interesado en la hermana de Akagi- comentó Mitsui.
- Increíble, no me lo imaginé.
-Bueno, en realidad él no me lo afirmó, pero está más que claro.
- Bueno, si la invitó es porque debe estar interesado en ella.
- Es lo más probable. Entonces qué dices linda, ¿quieres ir al cine?
- Claro que si, Hisashi- contestó espontáneamente la muchacha de ojos color miel.
- Perfecto, entonces nos vemos a las tres en el cine.
- Si, hasta entonces, te quiero.
- Yo también te quiero. Nos vemos.
Al día siguiente, Rukawa y Mitsui, se encontraron en el cine, esperaron a las chicas mientras llegaban, en el intertanto, vieron que un hombre de edad avanzada pasaba con un carrito en el cual traía rosas de diversos colores.
- Compraré una para Emi- le dijo Mitsui a Rukawa.
Luego de una pequeña reflexión, el número once, caminó junto al chico de la cicatriz hacia el anciano y compraron cada uno una rosa. Primero fue Mitsui quien escogió una hermosa flor de tono rosado, Rukawa, inexperto en el tema, imitó a su acompañante eligiendo otra flor igual.
Pasaron unos minutos en los cuales, los muchachos platicaron sobre el campeonato nacional, de pronto, Mitsui miró una de sus zapatillas y se dio cuenta que traía un cordón desabrochado.
- Rukawa sostenla un momento por favor- pidió el número catorce entregándole la rosa anteriormente comprada para su novia.
- Claro- contestó el chico zorruno.
Desde un par de metros alguien les observaba, que tras observar la última escena se escandalizó.
- ¡Ah!, ¡Mitsui que se supone que estás haciendo, tienes una linda novia y la engañas con este zorro apestoso! Eres un canalla, no me extraña que Rukawa sea raro porque nunca le hace caso a las chicas, pero ¡tú! - gritaba escandalosamente Hanamichi a medida que se acercaba.
-Tarado- murmuró Rukawa seguido por un suspiro.
Mitsui que miraba hacia todas direcciones avergonzado por la perplejidad con la que lo observaba la gente que concurría el lugar le respondió:
-¡Sakuragi eres un idiota!, yo esperaba a Emi porque iremos al cine, y Rukawa pasaba por casualidad por aquí y conversábamos mientras ella llega-explicó, mientras Rukawa lo miraba extrañado
- No te creo Mitsuito, tú le entregaste unas rosas al zorro, no lo niegues- le dijo más calmado y con cara pícara.
- Eres un súper idiota- comentó Rukawa.
- Le pasé las flores sólo para abrochar mis cordones- le dijo señalando sus zapatillas.
- Ah, entonces eso era- masculló tomándose el mentón el pelirrojo.
En eso son interrumpidos por quienes acompañaban Hanamichi, que hasta el momento habían pasado inadvertidos.
Vaya, parece que Shohoku está muy confiado, sus integrantes se dan el tiempo para ir al cine siendo que el campeonato está muy cerca- dijo Nobunaga.
- Dos idiotas un domingo, qué más da- comentó resignado el once de Shohoku.
- ¡Qué dijiste, Rukawa! - pronunciaron al unisón los diez de Kainan y Shohoku.
- ¿Cómo están? - saludó Maki a Mitsui y Rukawa.
- Bien – saludaron ambos.
- Maki, ¿podrías explicarnos que hace Sakuragi un domingo con ustedes? - preguntó sorprendido el chico de la cicatriz.
- Nos lo encontramos en el camino, lo invitamos a ver un partido de las finales de otro estado- respondió.
- Sí. Este mono pelirrojo pretendía entrar a jugar a un lugar sólo para mayores de 18 años- comentó Kyota.
- ¿A quién le dices mono? Si el único mono eres tú- le respondió Sakuragi mientras seguían peleando, Rukawa suspiró, Maki los observó y luego se dirigió a Rukawa y Mitsui.
- ¿Cómo sigue el profesor Anzai? - preguntó, Maki.
Hanamichi que prestaba atención a lo que hablaban intervino.
- Ah el viejo, está bien, aunque un poco más regordete.
- Sakuragi eres un sin respeto, como dices eso del profesor- reprendió, molesto el chico de la cicatriz.
- Bueno ya se nos hace tarde- dijo Maki observando su reloj- Ya nos vamos- ordenó el capitán de Kainan a sus acompañantes.
- Sí, viejo. Apresurémonos para que lleguemos a tiempo- dijo Sakuragi.
- Bueno hasta pronto, nos vemos en las nacionales- se despidió, Maki.
- Hasta entonces.
- Y Rukawa no te esfuerces entrenando tanto, porque yo te derrotaré- dijo desafiante Nobunaga, Rukawa sólo suspiró.
- Adiós- se despidieron y Hanamichi se alejó con sus acompañantes.
- Ya se han ido- musitó, Mitsui.
Rukawa que permanecía serio, le preguntó a el número catorce.
- ¿Por qué? - Mitsui lo miró extrañado.
- Por qué ¿qué? - le preguntó.
- ¿Por qué le mentiste a Sakuragi? - preguntó ahora mirándolo a los ojos.
- Ah, es eso- masculló Mitsui- Ya te lo dije antes: Sakuragi siempre ha estado interesado en la hermana de Akagi. Ya sabes cómo es, si se entera que te interesa, hará un escándalo y también puede influir en su participación en el campeonato nacional- explicó.
Rukawa iba a responderle, pero en ese instante llegan Emi y Haruko juntas.
Los jóvenes procedieron a saludarse mutuamente.
- Toma, esto es para ti- indicó, Mitsui enseñándole la rosa un poco avergonzado.
- Hisashi, que lindo detalle, muchas gracias cariño.
Por otra parte, Haruko y Rukawa se saludaron haciendo una reverencia.
- Haruko, yo te traje esto- le dijo enseñándole la flor que también compró para la chica.
- Rukawa, muchas gracias – sonrió muy emocionada por el detalle del muchacho.
- Bueno como ya han llegado, vamos a ver una película- dijo Mitsui- pensé en esta- agregó apuntando a una película que estaba en cartelera- Es de acción será muy divertida, es un estreno y tenía muchas ganas de verla.
- Yo estoy de acuerdo- musitó, Rukawa, que mostró interés en la sugerencia de su compañero.
- Nosotras también- pronunciaron sonriendo al unisón, las chicas.
- Entonces vamos- dijo el muchacho de la cicatriz mientras tomaba de la mano a su novia.
Caminaron hacia la boletería, pero grande fue la decepción de los chicos al ver un letrero que decía "Entradas Agotadas"
-¡Rayos!, es una lástima, creo que tardamos demasiado en comprarlas- manifestó, decepcionado, Mitsui.
- Podríamos ver otra- propuso, Rukawa.
- Si, veamos que otra podemos ver- dijo sonriendo Emi.
Vieron la lista de películas que estaban en cartelera, y tenían dos opciones, una era una película infantil, y la otra, una película romántica.
- Yo voto por la romántica- dijo Emi
- Yo también- comentó Haruko- ¿y ustedes muchachos? - preguntó
- Está bien, veremos esa- dijeron al unisón resignados ambos chicos
Rukawa fue el encargado de pagar las entradas.
- Espero que cumplas la apuesta- dijo riendo burlescamente Mitsui, Rukawa sólo suspiró.
- "Hiciste trampa y te burlas, la próxima vez no caeré en tu juego"- entonces compró las entradas.
Luego compraron palomitas de maíz y bebidas y entraron al cine. Estaba totalmente oscuro, sólo iluminaba la sala la pantalla gigante de manera tenue el lugar. Se sentaron en una fila del medio de la sala, quedando ubicados en la esquina derecha Rukawa, a su lado Haruko, que tenía por compañera a Emi y ésta a Mitsui.
Comenzó la película y las chicas estaban completamente emocionadas. Los chicos suspiraron resignados a ver algo que les resultaba tan cursi.
La película avanzaba y de los ojos de las muchachas se desprendían lágrimas de emoción, mientras miraban la película.
"- Pero entiende, que si te oculté la verdad es porque tenía miedo de perderte-decía un personaje de la película.
-Ya es tarde para eso, me mentiste, me debiste decir todo desde un inicio, ya no puedo seguir contigo, adiós-contestaba una mujer mientras cruzaba una puerta"
Las chicas lloraban desconsoladas pidiéndole a la protagonista de la historia que perdonara a su novio. Mientras tanto Mitsui se notaba intranquilo, nunca pensó que una película le haría recordar lo que le estaba ocultando a su novia.
-"Rayos, creo que he tardado mucho en decirle la verdad a Emi, pero es que no puedo"- pensaba el muchacho
Las chicas lloraban desconsoladas con la película, secaban sus lágrimas con pañuelos, de pronto Haruko, siente que Rukawa pone delicadamente su cabeza en el hombro de la muchacha.
- Rukawa- susurró sonrojada la chica de ojos azules.
No tuvo respuesta del muchacho, por lo que dejó que continuara con su cabeza en el hombro. De pronto entre el ruido de la película, siente un sonido un tanto áspero, y profundo que turbó sus oídos, miró a Rukawa, y pudo darse cuenta que el muchacho roncaba plácidamente mientras dormía sobre sus hombros.
- Rukawa no te duermas- pronunció la muchacha. Mitsui al escuchar a la chica, vio la escena, entonces, se puso de pie , caminó entre sus amigos y novia, se colocó al lado de Rukawa, y le dio un golpe en la cabeza. Rukawa levantó su cabeza, sobó la zona donde Mitsui lo había golpeado, y lo miró abriendo sus ojos.
- No perdonaré a los individuos que me molesten mientras duermo- tomó con ambas manos la cabeza de Mitsui.
- Que estás haciendo- exclamó, Mitsui.
Y lo iba a golpear cuando de pronto Haruko interviene.
- ¡Rukawa no lo hagas! - suplicó la muchacha de ojos azules- Detente, estamos en el cine, no se peleen- agregó mientras lo tomaba del brazo para que tomara asiento.
- Hazle caso a tu futura novia y no te vuelvas a dormir. Solo quería ayudarte- le murmuró guiñándole el ojo.
- Está bien- dijo el chico de cabello negro a la chica.
Luego terminó la película, y salieron del cine.
- Que emocionante estuvo la película, casi lloré en muchas escenas- comentó Haruko.
- Lloraste toda la película- pensó Rukawa.
- Tienes razón Haruko estuvo muy divertida, ¿cierto muchachos?- preguntó Emi.
- Si estuvo muy divertida- dijeron sin entusiasmo los muchachos al unisón.
- Ya no veía la hora de que terminara- pensó Mitsui.
- Si vuelvo a verla será mientras duerma- se decía a si mismo, Rukawa.
Caminaron hacia la salida, como hacía un día muy caluroso, entonces Emi dijo:
- Vaya que calor, ¿vamos a tomar un refresco? – propuso.
Todos respondieron afirmativamente.
Caminaron a una fuente de soda, buscaron una mesa para cuatro personas y se sentaron Emi, a su lado Haruko, quien en frente tenía a Rukawa, y éste a su lado tenía a Mitsui conversaron mientras aparecía una mesera.
- Buenas tardes, que desean- dijo una chica joven.
- Yo quiero un jugo de fresas- solicitó, Haruko
- Yo uno de naranjas- pidió Emi.
- ¿Y ustedes? - preguntó la mesera.
- Lo mismo que ella- dijeron al unisón los chicos refiriéndose a sus respectivas parejas, las chicas se miraron y rieron.
Pasaron unos minutos, y los refrescos no tardaron en llegar, Rukawa que aún no terminaba de despertar de la película pensó:
- Esto me servirá para abrir los ojos, esa película me dio mucho sueño- mientras jugaba con el hielo del vaso.
Después de tomar sus refrescos, los muchachos salieron del local y caminaron hasta un parque, se sentaron en una banca mientras conversaban sobre lo que se venía en el campeonato nacional, de pronto, Emi ve a un hombre joven que le tomaba fotos a la gente que lo pedían, entonces tomó del brazo a Mitsui y le dijo:
- Hisashi, mira, ese hombre está sacando fotos instantáneas, vamos a sacarnos una- pidió entusiasmada.
- Está bien, vamos- dijo el chico sonriendo tiernamente.
Dieron unos pasos, y recordaron a Haruko y Rukawa que permanecían sentados, entonces, la pareja de novios se miró y sonrieron pícaramente, retrocedieron donde sus amigos, Mitsui empujó a Rukawa, y Emi a Haruko y le dijeron al unisón:
- Ustedes también, vengan- y los arrastraron hasta donde el fotógrafo.
Entonces pidieron que les tomaran una foto a Rukawa y Haruko juntos, los chicos tímidamente se pusieron uno al lado del otro para la fotografía, entonces Emi y Mitsui intervinieron.
- No sean tímidos, tómense del brazo- decía la chica de ojos color miel mientras su novio les cruzaba el brazo a Haruko y Rukawa, los chicos al ver esto se miraron sonrojados.
- ¿Están listos? - preguntó el fotógrafo.
- Sí- susurró, Rukawa.
Entonces el fotógrafo les tomó la imagen, ahora se les unieron Mitsui y Emi para tomarse todos juntos una foto, entonces el hombre se las tomó.
- Ahora falta una de nosotros juntos- manifestó, Emi.
- Sí, es nuestro turno- agregó, Mitsu.i
Entonces, se pusieron en posición para la foto, Emi abrazó uno de los brazos de su novio, ambos miraron a la cámara, pero un ruido desconcentró a Mitsui, dirigió la vista para ver de dónde provenía, y observó a la distancia a sus amigos Nori Hota, Tetsuo y los demás que iban en sus motocicletas huyendo de una banda liderada por Ryu. Mitsui abrió los ojos a más no poder, no quería que Emi se diera cuenta de que conocía a los muchachos, entonces volvió a la tierra cuando su novia le habló.
- Listo Hisashi, las fotos están listas.
Los cuatro regresaron a la banca donde estaban antes de la sesión fotográfica, y comenzaron a ver las imágenes. Primero vieron las de Haruko con Rukawa.
- Qué tímidos, pero se ven muy bien juntos ¿qué opinas, Hisashi? - le preguntó la chica ojos color miel a su novio.
- Si, se ven perfecto juntos- contestó sonriendo de manera cómplice, mientras miraba a Rukawa, que se sonrojaba.
-Ésta está perfecta, cada uno se llevará una de recuerdo- dijo Emi entregándoles a cada uno una copia de la foto que se habían tomado los cuatro.
- Si está perfecta- dijeron Haruko y Mitsui al unisón, Rukawa sólo la observaba.
- Y por último, nuestra foto Hisashi– la chica miró la foto y una leve sonrisa afloró en su rostro, luego ya no se limitó a sonreír, reía sin poderse aguantar.
- Emi ¿de qué te ríes? - preguntó Haruko extrañada.
- "¿Qué le ocurre?" - pensó Rukawa.
- Qué te hace tanta gracia Emi- preguntó Mitsui mientras tomaba la fotografía.
La miró y se sonrojó, vio cómo su sorpresa al ver a sus amigos Tetsuo y Nori Hota, se tradujo en un aspecto de espanto representado en sus ojos azules extendidos sin más poder, la boca abierta, lo que le daba un aspecto muy antiestético.
- Tu rostro espanta más que una película de terror- comentó Rukawa.
- No te rías, sólo me desconcentré un poco- murmuró avergonzado el chico.
- Cariño, debes estar más atento, pero no importa, de todos modos, la guardaré con mucho cariño- expresó sonriéndole su novia.
Pasó el tiempo y se comenzó a hacer tarde, entonces, caminaron juntos un par de cuadras hasta que se separaron, Mitsui con Emi partieron juntos y Rukawa con Haruko también.
- Todo estuvo muy divertido, gracias por la invitación- manifestó Haruko a Rukawa
- No agradezcas, gracias a ti por aceptar- respondió mientras se detenían en una esquina cercana a la casa de la muchacha.
- Fue un placer de verdad- musitó la chica- Además la flor está hermosísima, y la fotografía la guardaré con cariño- agregó sonrojándose.
- Yo también- dijo Rukawa mirándola a los ojos, ambos se sonrojaron, se acercaron lentamente, el chico le recogió los cabellos hacia atrás para despejar su rostro, inclinó su cabeza para quedar a la altura de la muchacha de ojos azules, acercaron tímidamente sus labios, cerraron sus ojos cuando de pronto son interrumpidos por una voz que reconocieron rápidamente.
- Buenas noches Rukawa, que haces por aquí- dijo el capitán de Shohoku aclarando su garganta. Los muchachos se alejaron completamente sonrojados.
- ¡Capitán! Buenas noches, yo…- dijo Rukawa mientras Haruko saludaba a su hermano muy nerviosa.
- Hermano, ¿de dónde vienes?, no esperaba verte por aquí- dijo con una sonrisa nerviosa
- Pues estaba en entrenamiento, incluso salimos antes porque a tres sujetos del equipo se les olvidó que había entrenamiento, ¿o no Rukawa?- preguntó el capitán que estaba irritado por la ausencia de Sakuragi, Mitsui y Rukawa.
- Ahora que lo dice, acabo de recordarlo- dijo el número once tomándose el mentón.
- Chiquillo estúpido, espero que mañana llegues a entrenamiento, al igual que Mitsui y el cabeza hueca de Sakuragi.
- Ahora que lo dices hermano, él iba junto a Maki y Kyota a ver un partido de las finales de otro estado- comentó Haruko.
- ¿Cómo sabes eso?- preguntó el número cuatro.
- Pues Rukawa y Mitsui los encontraron hoy por la tarde- indicó, Haruko.
- Eso quiere decir que estuvieron toda la tarde juntos- preguntó el capitán.
- Bueno hermano… yo…. También estuvimos con Mitsui y Emi- agregó la chica.
- Así que Mitsui también faltó por una cita al entrenamiento. Ya verán, tendrán su castigo- sentenció enfurecido – Ahora vamos Haruko, ya es muy tarde para que estés fuera.
- Está bien- le respondió la chica- Hasta pronto Rukawa, muchas gracias por la invitación- se despidió sonrojada por lo que vivieron previo a la interrupción.
- Hasta pronto, nos vemos- correspondió el chico también sonrojado.
Rukawa vio como Haruko entraba junto a su hermano a la casa.
Por otra parte Emi y Mitsui caminaron juntos hasta casa de la chica, se detuvieron fuera de la casa.
- Emi, yo tengo que decirte algo- introdujo, Mitsui, reflexivo.
- Yo también Hisashi, tengo que decirte algo- musitó muy seria la chica ojos color miel.
- ¿A qué te refieres? - preguntó preocupado el chico.
- Pues, te quiero decir- dijo con un brillo especial en sus ojos- Te quiero decir, que te quiero mucho, estoy muy feliz de haber vuelto a encontrarte y que podamos ser novios, este tiempo ha sido muy especial para mí- expresó mientras abrazaba al chico.
- Emi- dijo empuñando su mano ya que no podía arruinar ese momento, por lo que decidió no hablar, y sólo corresponder el abrazo de la chica.
- Bueno espero verte pronto, y ojalá podamos repetir esta cita con los chicos, me divertí mucho- dijo sonriendo la chica alejándose de su novio.
- Pues sí, espero que se decidan pronto a ser novios para que no se porten tan tímidos el uno con el otro.
- Bueno, ahora me voy. Buenas noches Hisashi, nos vemos.
- Buenas noches, te quiero.
La chica entró a casa, y dijo:
- Hola, ya llegué- la muchacha se sacó sus zapatos, y vio que había un par más que de costumbre - No puede ser- pensó con ilusión, entonces corrió a la sala, y encontró a su madre y su hermano Sendoh, que recibían felices a su padre que llegaba de un largo viaje de negocios- ¡Padre has regresado que alegría! - exclamó feliz mientras se abalanzaba sobre su padre para abrazarlo fuertemente.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
