Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sin a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #17: El campeonato nacional, 1ª Parte: Un corazón destrozado
Mitsui caminó con la cabeza inclinada todo el tiempo y pateando una lata vacía, nunca imaginó que Sendoh, supiera la verdad, y menos que todo acabaría de esa forma en tan pocos minutos, él ya había decidido contarle la verdad a Emi, pero no se dio el momento.
- ¡Maldición!, por qué no se lo dije antes- se cuestionaba a sí mismo- quizás todo habría salido de mejor forma, quizás me habría escuchado, y Sendoh maldita sea, ¡¿cómo demonios sabía la verdad? - exclamaba mientras golpeaba una muralla fuertemente, lo cual le produjo heridas en el puño de su mano derecha.
El muchacho caminó vagamente por la ciudad, no quería llegar aún a casa, por lo que se sentó en una banca de un parque a pensar unos momentos. Y comenzó a recordar lo recién vivido.
"- Este sujeto, que dice ser tu novio, ¡es el mismo maldito vándalo que te golpeó hace dos años en Shohoku!- exclamó fuera de sí el hermano menor de la chica- Lo que oyes, Mitsui es un maldito delincuente, reconócelo, no te diste cuenta porque ahora lleva el cabello corto, pero cuando te golpeó lo llevaba hasta el hombro, es él, ¡recuérdalo!"
- Demonios- murmuró el chico de ojos azules mientras empuñaba su mano- Debo explicarle, aunque… sé que no tiene explicación- se dijo a sí mismo el número 14 de Shohoku.
- ¡Cariño!, no esperaba encontrarte aquí- le dijo una voz femenina conocida para él. El chico, salió de sus pensamientos y miró a quien le hablaba.
- Que haces tú aquí- dijo con fastidio al ver de quien se trataba.
- Que poco amable eres Hisashi, no me digas que ya te olvidaste de mí- pronunció con fingido sentimentalismo.
Sin decir nada, Mitsui se puso de pie y se fue. La chica indignada le gritaba intentando retenerlo, pero él continuó con su camino.
Al día siguiente, terminado el entrenamiento, Mitsui fue en busca de Emi a Ryonan. Al llegar la esperó un par de minutos, tras lo que ella apareció.
- ¡Emi! - exclamó el muchacho, ella que iba pensativa con la mirada hacia el suelo, tras el llamado levantó la mirada y se sorprendió de ver al chico.
- Qué estás haciendo aquí- pronunció con un dejo de dolor en la voz la hermana de Sendoh.
- Emi, yo necesito hablar contigo- respondió el muchacho con encogimiento.
- Nosotros no tenemos nada de qué hablar. Con lo que sucedió ayer me quedó todo más que claro, ya no quiero verte- dijo la chica ásperamente agachando la mirada.
- Emi por favor, necesito que me escuches, yo…- quiso excusarse, pero la muchacha no lo dejó terminar de hablar.
- ¡Tú nada!- exclamó cerrando los ojos fuertemente intentando contener las lágrimas- ¡Ya fue suficiente!, no sabes lo que sufrí con mi accidente, fueron meses muy duros para mi vida, las operaciones, la rehabilitación- comentó con un nudo en la garganta- Luego regresé con la ilusión de continuar con normalidad, y encontrarte…que era lo que más quería, me sentí muy mal al creer que tu pensabas que yo no te quería. Volví y quise darte una explicación, pedirte disculpas- añadió empuñando sus manos en sus faldas- Pero fui golpeada violentamente y nada más y nada menos que por el chico que amaba. El chico que creí era perfecto, incapaz de cometer una cobardía como la que hiciste- dijo y entonces miró con tristeza y decepción a Mitsui a la vez que sus ojos se comenzaron a desprender espontáneas lágrimas y agregó- Y me lo ocultaste, no fuiste capaz de … decirme lo que habías hecho, de lo que fue de ti durante estos años, ¿Por qué cambiaste tanto Hisashi? Por qué…te convertiste en un vándalo, un violento, delincuente, me has decepcionado.
- Emi…- masculló, Mitsui con dolor al escuchar las palabras de su ahora ex novia.
- No digas nada, no te quiero escuchar.
- Por favor, tienes que escucharme, sé que me entenderás, déjame explicarte- suplicó desesperado el chico de ojos azules.
- ¡No quiero escucharte! - exclamó dándole la espalda al chico- Ahora vete, Akira vendrá por mí y si te ve te meterás en problemas- expresó desdeñosamente la muchacha de ojos color miel.
Mitsui dándose por rendido, bajó la mirada y dando pasos lentos para retirarse del lugar. La muchacha aún de espaldas, lloraba desconsolada por la desilusión que jamás creyó iba a tener.
Pasaron los días y los muchachos debieron ir Hiroshima, donde se realizaría el campeonato nacional. Todos iban llenos de entusiasmo, estaban completamente concentrados en su objetivo, excepto Mitsui, quien durante los últimos días se veía cabizbajo y distraído.
Durante el viaje en el tren, Akagi, quién leía una revista donde se señalaban la distribución de los partidos del campeonato, se sorprendió al ver quiénes serían sus rivales.
- ¡Qué es esto!... pero si es el Sannou, ¡Nos tocará en segunda ronda jugar con ellos con ellos! - exclamó el capitán.
- ¡Qué estás diciendo Akagi!- dijo sorprendido el sub capitán Kogure.
- Lo que oíste, luego de jugar con Toyotama, debemos jugar contra Sannou- explicó el número cuatro.
- No puede ser posible, ¿está usted seguro señor Akagi? - preguntó preocupado Ryota.
- ¡Que les sucede a ustedes!, porqué les preocupa tanto por ese equipo Yamaou- preguntó el pelirrojo.
- Es Sannou – corrigió Mitsui.
- Eso es lo que dije Mitsuito, tu oíste mal. Has estado tan distraído que no me escuchas bien- dijo con cara pícara Hanamichi.
- ¡Qué estás diciendo idiota! - pronunció rechinando los dientes el chico de ojos azules.
- Tarado- murmuró Rukawa.
- A quién le dijiste tarado zorro maldito.
- Ya cállate- dijo el capitán mientras golpeaba a Sakuragi dejándole un chichón en la cabeza.
- Pero Gorila, por qué me pegas- expresó con una lágrima en sus ojos el pelirrojo a la vez que se frotaba el chichón.
- Kogure, se puso de pie para ir al baño, y de pronto un muchacho moreno y de cabellos largos, lo toma violentamente de la polera.
- Muéstrame tu boleto- dijo amenazante el chico de cabello largo
- ¿Qué dice?- preguntó intimidado el amigo de Akagi, mientras los chicos del equipo se volteaban a mirar lo que ocurría.
- Que me muestres tu boleto- dijo mientras le sacaba de un bolsillo lo que buscaba- Ustedes deben ser de Shohoku, ¿no?... Pues no se hagan ilusiones que jugarán contra Sannou, en primera ronda serán derrotados por nosotros así que volverán a casa- dijo desdeñosamente.
- Hey melenudo, deja en paz a cuatro ojos, y no digas tonterías- reclamó el pelirrojo.
- Es sólo la verdad, no podrán hacer nada contra Toyotama, así que no se hagan ilusiones- dijo burlescamente el chico.
- ¡Kishimoto!, qué se supone que estás haciendo, no te metas en problemas- le llamó la atención el director del equipo.
- La culpa es de ellos, creen que será muy fácil ganarnos en el primer partido, los estoy bajando de su nube- comentó el chico de melena.
- Ya cállate- le regañó el entrenador y luego se dirigió a los miembros de Shohoku- Discúlpenlo por favor, no fue su intensión causar molestias- manifestó haciendo una reverencia en señal de disculpas.
- No hay problema- dijo el capitán Akagi.
Entonces, Kishimoto a regañadientes se fue junto a su entrenador.
Desde ese día hasta la mañana siguiente invadió una inseguridad a los muchachos de Shohoku debido a la segmentación de los equipos en clase AA, A y C, en los cuales Shohoku era un miembro constituyente de la clase C, vale decir de menores habilidades, mientras que Toyotama era parte de la clase A, más hábil que la clase C.
Llegó la hora del partido y durante los encuentros previos entre los miembros de Shohoku y Toyotama se dieron ciertos roces que aumentaron la rivalidad entre ambos equipos, lo que provocó un ambiente ardiente en el partido.
Comienza el partido y Toyotama consigue su primera canasta.
- ¡Por qué siempre empiezan mal los partidos! - exclamaba de forma escandalosa Kyota quien observaba el partido desde las tribunas junto al equipo de Kainan.
Sakuragi tras un pase de Ryota, avanza hasta la canasta e intenta hacer un tiro con salto, pero a pesar de su entrenamiento de las 20.000 canastas, falló haciendo pasar el balón por detrás de la canasta, quedando éste en las manos de Nobunaga. Tras una serie de jugadas, Toyotama aumenta la distancia quedando con 9 puntos sobre esto, el profesor Anzai, mandó a Hanamichi a la banca colocando en su lugar a un calmado Yasuda.
- ¡Gordito por qué me haces esto si tú sabes que yo soy capaz o es que ya no confías en mí! - reclamaba el pelirrojo a la vez que le tomaba la papada.
- Tranquilo Sakuragi, ya volverás a jugar, es sólo cuestión de tiempo- intentaba calmarlo Kogure.
- Cuatro ojos dile al viejo que me deje jugar- pedía con una lagrima en sus ojos el número diez.
- ¡Ya siéntate! - exclamaba la manager del equipo a la vez que le golpeaba la cabeza con su abanico.
- Ayako por qué me pegas- protestó Hanamichi a la vez que se sobaba la cabeza.
- Ten calma Sakuragi, Yasuda entró sólo a calmar un poco al equipo- dijo Kogure mientras se sentaba en la banca.
- ¿Por qué dices eso cuatro ojos? - preguntó curioso el autodenominado "Rey del Rebote".
- Nuestro equipo se estaba dejando llevar por el ritmo de juego de Toyotama, por lo que ellos estaban manejando el partido su antojo, y como Yasuda es más calmado, irá a poner un poco de tranquilidad al equipo- explicó el número cinco.
Mientras tanto, el partido avanzaba, y Akagi encestó una canasta con la que quedaron 14 a 17, luego es Rukawa que con un tiro con salto logró aumentar la puntuación quedando 16 a 17, y es este mismo que repitiendo la misma técnica, cuando quedaban 9 minutos y 29 segundos da la ventaja a Shohoku 18 a 17.
Mitsui hasta el momento no actuaba, permanecía aun un tanto distraído, a pesar de estar cumpliendo su sueño de años de participar en el campeonato nacional, no se sentía pleno en el juego, ya que su mente estaba en Kanagawa.
Minami, al ver esto, anota una canasta de tres puntos, devolviéndole la ventaja a Toyotama, tras esto, Rukawa, hace otro tiro con salto dejando empatado el partido, y es aquí cuando Minami, se da cuenta que Rukawa es la estrella del equipo, entonces comienza a elaborar mentalmente su plan para hacer valer su apodo: "El Asesino de Estrellas". Continua el juego, y en un encuentro entre Minami y Rukawa, el primero le lanza un violento codazo en la cabeza al número once, dejándolo inconsciente en el suelo.
- ¡Oye que es lo que hiciste miserable! - exclamaba furioso el pelirrojo al ver la falta del número 4 de Toyotama.
- Sakuragi tranquilízate, ahora no te puedes meter en problemas, será mejor que reemplaces a Rukawa- le decía Kogure al pelirrojo intentando detenerlo.
Desde ese momento en adelante, hasta el fin del primer tiempo, el partido se volvió muy violento, debido a las faltas cometidas en contra de los de Shohoku, tras las cuales se ocultaba el intento de provocar a los de Kanagawa para que la rabia no les permitiera jugar del todo bien, así al fin de la primera parte, Toyotama ganaba 34 a 28 a un descontrolado Shohoku.
En el entretiempo, el profesor Anzai, tranquiliza a los muchachos, haciéndoles abrir los ojos para que se dieran cuenta de que estaban cayendo en juego del rival. Mientras tanto Rukawa se encontraba tendido en una cama en la enfermería. De pronto se siente que abren la puerta.
- Haruko- musitó, Rukawa mientras ella se sentaba en la cama.
- ¡Rukawa!, ¿cómo estás? ¿te hiciste daño? - exclamaba una preocupada Haruko.
- No es nada, estoy bien- decía Rukawa cubriéndose el ojo para no preocupar a la chica.
- Debes descansar, no creo que puedas jugar el segundo tiempo, estabas inconsciente- le dijo la muchacha que intentaba ver lo que le ocultaba Rukawa.
- Como crees, por supuesto que seguiré jugando- respondió Rukawa
- Eso es imposible, descansa- le dijo la chica que se mostraba más preocupada por la obstinación de su novio.
- No te preocupes, estaré bien- le dijo el muchacho mientras le regalaba una sonrisa que paralizó a la muchacha, por lo que no pudo volver a contradecir a el jugador estrella de Shohoku.
Mientras tanto en los camarines de Shohoku:
- Sakuragi, ¿quieres acompañarme a la enfermería para ver cómo sigue Rukawa?- preguntaba Kuwata.
- ¡Qué dijiste!... acaso tú crees que tengo algún interés en saber el estado de ese maldito zorro- respondió enardecido el pelirrojo.
- Es… que, como te molestaste tanto al ver que Minami lo dejó inconsciente, creí que te interesaría- contestó como presintiendo lo que sucedería el chico de la reserva.
- ¡Torpe! - exclamó el pelirrojo a la vez que golpeaba con la cabeza a Kuwata.
Tras esto, el chico de la reserva, salió solo hasta la enfermería para ver a Rukawa, pero antes de llegar, grande fue su sorpresa al ver salir al muchacho muy amable con la hermana menor de Akagi.
- ¡Qué! - exclamó Kuwata a la vez que se ocultaba para no ser visto- ¿Acaso será que Rukawa y la hermana del capitán ya son novios? - se preguntaba a sí mismo el muchacho- Que bueno que Sakuragi no me acompañó, porque si los hubiera visto, podría haber ocurrido una desgracia- pensaba temeroso de tan sólo pensarlo el chico.
Comenzaba el segundo tiempo, y ambos equipos volvían a la cancha, las animadoras de Rukawa veía con espanto como uno de los ojos de Rukawa estaba completamente cerrado y de color morado por el golpe recibido por Minami, Haruko, sólo tapó su boca con sus manos al ver el estado de su novio.
Al cabo de medio minuto, Toyotama, ya había aumentado la cuenta, quedando 38 contra 28.
Mitsui se hallaba parado mirando el suelo un tanto agotado, de pronto un sigiloso Hanamichi, se acerca por la espalda del número 14, y le da uno de sus característicos golpes en la cabeza.
- ¡Sakuragi que estás haciendo! - exclamó Mitsui que salía rápidamente de sus distracciones.
- Qué es lo que te pasa Mitsui, no has hecho nada en todo el partido, ¿acaso ya estás cansado?, si es así mejor sal del partido, y regresa cuando estés dispuesto a jugar- dijo irónicamente el pelirrojo, todos los miembros del equipo se sorprendieron por lo dicho por el número 10, y Mitsui sintió su orgullo completamente herido, ya que un chiquillo de primer año, le llamaba la atención.
- ¡Qué estás diciendo!, no estoy cansado idiota- respondió alterado el chico de la cicatriz.
- Pues entonces por qué no actúas, o es que estás triste porque tu novia no vino a verte- dijo con burlona ironía el pelirrojo.
- ¡Ya cállate!, Emi ya no es mi novia, pero te diré algo, ¡No dejaré que me afecte, me oíste! - exclamó fuera de si el chico de ojos azules, Sakuragi lo miraba perplejo por la extraña reacción del muchacho.
Tras esto, Mitsui recuperó ánimos, y se concentró cien por ciento en el partido, dándole un estupendo pase a Rukawa, éste último pudo encestar una gran clavada.
Luego, el mismo Mitsui, anotó una canasta de tres puntos quedando 36 a 43, pero la desventaja no duró para siempre, ya que todos los miembros de Shohoku estaban con la mira en su objetivo, incluso la lesión en el ojo de Rukawa no fue impedimento, ya que debido a su gran habilidad, era capaz de encestar con los ojos cerrados. Fue así como quedando 5 minutos de partido, el partido estaba empatado 81 a 81. Esto presionó enormemente a Toyotama, ya que siempre vieron a Shohoku como un rival débil, pero no contaban con las habilidades del equipo, entonces, pidieron tiempo fuera, durante el cual, se produjo una pelea interna entre los miembros del equipo, incluyendo al propio entrenador.
Tras esto, se reanuda el partido, y Minami comienza a cometer múltiples fallas, y todo debido a lo sorprendido que había quedado al ver que Rukawa, a pesar de tener un ojo cerrado, continuaba jugando sin problemas.
Rukawa continúa sorprendiendo a Minami, y tras encestar un tiro libre otorgado al número 11 por falta de Kishimoto, el asesino de estrellas decide acabar con Rukawa lanzándose sobre éste, pero Rukawa alcanza a darse cuenta esquivándolo.
- Qué pretendías- pensaba Rukawa.
- Minami ¿estás bien? - preguntaban sus compañeros de equipo al ver que el chico se encontraba en el suelo sangrando.
Debieron sacarlo de la cancha ya que tenía herida la cabeza. El partido continuó, y Sakuragi le hace un engaño al chico de cabellos largos de Toyotama, fingiendo que le daría el balón a Mitsui, pero hace un tiro con salto, quedaban tan sólo dos minutos de partido, y Shohoku ganaba 91 a 81, los chicos de Shohoku comenzaron a confiarse, por lo que Minami tras regresar a la cancha, anotó dos canastas de tres puntos, reduciendo la diferencia a tan sólo 4 puntos, pero para lástima de Toyotama y fortuna de Shohoku, el partido acabó, llevándose la victoria el equipo de Kanagawa.
Esa misma noche, el equipo de Shohoku se encontraba reunido en el hotel donde se estaban alojando, todos conversaban de la victoria contra Toyotama.
- Ese melenudo no pudo decir nada, gracias a este talentoso lo derrotamos- presumía Sakuragi.
- Todos hicieron un buen trabajo muchachos- decía el entrenador Anzai que entraba al lugar.
- Buenas noches- saludaron todos al unisón mientras se ponían de pie.
- Hola muchachos- saludó el hombre de cabello cano.
- Hola gordito, dime que traes ahí, acaso veremos una película- preguntó curioso el pelirrojo.
- Ya verás de lo que se trata- contestó el profesor mientras le extendía un VHS a la manager del equipo, en señal de que lo hiciera reproducir.
- ¿Qué será esto? - pensó curiosa la manager a la vez que lo colocaba en un reproductor junto al televisor que tenían en el lugar.
Todos miraban expectantes para ver de qué se trataba, enorme sorpresa se llevaron al ver que era el partido de semifinales jugado entre Kainan y Sannou en el campeonato nacional anterior.
- De qué se trata esto gordo- preguntó decepcionado el pelirrojo al darse cuenta de que no era una película.
- Hanamichi, ese es Sannou, nuestro próximo rival- decía Miyagi sin sacar la vista del televisor.
- ¿Nuestro rival? - preguntó Sakuragi.
- Así es y están jugando contra Kainan- comentó Kogure.
- Si, lo más probable es que Kainan los haga añicos- añadió Mitsui.
- Observen bien muchachos- dijo el profesor Anzai mientras sus lentes tomaban un aspecto brillante.
El partido avanzaba y los muchachos quedaban cada vez más asombrados, Kainan, el equipo invencible de Kanagawa, sucumbía ante otro equipo en el campeonato nacional.
- ¡Ja! - río irónico el pelirrojo- Ya está comprobado que Kainan no es tan fuerte, ese equipito de Yamouh le ganó fácilmente, ahora con ayuda de este genio les ganaremos sin problemas y seremos los ganadores del campeonato nacional- expresó risueño el pelirrojo.
- Hanamichi, no es tan simple como crees, ese equipo es el campeón del campeonato, será un partido difícil- comentó Ryota.
- Es cierto. ¡además ya te dije que es Sannou no Yamaou! - corrigió Mitsui.
- Y yo ya te dije que tú estás oyendo mal, nunca pensé que terminar con una novia te afectaría tanto- dijo con un tono burlesco el número diez – Pero te entiendo, a mí también me dolía mucho cuando una chica me rechazaba- agregó sonrojado.
- ¿Es cierto lo que dice Hanamichi, Mitsui? - preguntó sorprendido el chico del pendiente.
- Sí, pero eso ahora no importa- respondió Mitsui sonrojado al darse cuenta que acaparaba la mirada de todo el equipo- Y tu Sakuragi deja de decir tonterías- reclamó molesto el número catorce.
Mientras los muchachos discutían, una mujer toca la puerta y Kogure atiende.
- Buenas noches, busco al señor Nagarekawa, está aquí el señor ¿Nagarekawa?, tiene visita- anunció la mujer.
Rukawa recordó que Minami, durante el partido le llamó así, entonces se puso de pie y salió.
- Vaya es ese tonto de Toyotama, debe querer venganza, esto será interesante- pensó entretenido el pelirrojo, a la vez que se ponía de pie para salir a espiarlos.
- Eres un gran basquetbolista, si sigues así, pronto te convertirás en el mejor de todo Japón- alagó el cuatro de Toyotama.
- Gracias- respondió sereno Rukawa.
- Lamento mucho lo de tu ojo, ten- dijo Minami a la vez que le extendía un frasco al once de Shohoku, Rukawa lo recibió el envase con curiosidad- Es una crema que te ayudará a recuperarte más rápidamente- explicó el asesino de estrellas.
- Gracias- aceptó cortés.
- "Qué inteligente eres, te vengarás dándole veneno ¡Eres un genio! Aunque no más que este talentoso"- pensaba Sakuragi que miraba la escena desde un arbusto el que utilizó como escondite.
- Mi familia es de farmacéuticos, por eso sé de estas cosas- añadió el jugador de Toyotama.
- ¡Tonto! No le des tantas explicaciones o sino sospechará- regañaba desde su escondite el pelirrojo.
- Debes aplicarla directamente sobre el ojo- indicó Minami.
- Está bien- dijo Rukawa.
- Bueno, yo venía sólo por eso, ahora debo irme- se despidió el chico de Toyotama.
- Adiós- dijo el jugador estrella de Shohoku mientras veía que se alejaba el muchacho.
- Bueno ahora debo asegurarme de que el zorro ocupe el veneno- pensaba el pelirrojo mientras se disponía a regresar a la habitación, pero quedó embobado al ver a la hermana menor de Akagi que llegaba al lugar.
- Haruko- dijo sonrojado el pelirrojo. Vio cómo se acercaba al patio rápidamente y corría extrañamente para él, hacia Rukawa.
- ¡Rukawa! - exclamó la muchacha- ¿Cómo sigue tu ojo? - preguntó mientras abrazaba a el muchacho.
- Bien, ya no hay problema- respondió el chico que correspondió el abrazo.
- Q… Qué está pasando aquí- pensaba el pelirrojo sorprendido por lo que veía.
- Pensé que no vendrías- comentó Rukawa.
- Cómo no iba a hacerlo, me tenías muy preocupada por tu ojo. Pero además quería felicitarte porque a pesar de tu lesión, ¡Jugaste increíble! - reconoció la muchacha.
- ¿Eso crees? - preguntó Rukawa mientras le acariciaba los cabellos a la chica.
- Claro que sí, sobre todo cuando encestabas tiros libres con los ojos cerrados, además de las clavadas…- decía emocionada Haruko, Rukawa la miró con ternura, le tomó el mentón, se inclinó para quedar a la altura de la chica y la besó dulcemente, a lo que la muchacha sonrojada, correspondió.
- Ha… Haruko- pensó un paralizado Hanamichi que miraba la escena, quedando enmudecido, con un frío que recorría todo su cuerpo, sus ojos estaban abiertos en su máxima capacidad, no podía creer lo que veía, Haruko, la chica que tanto amaba, estaba en brazos del chico que más odiaba, en los brazos de Rukawa. Luego de unos instantes, de los ojos del muchacho se asomaron lágrimas de dolor que no paraban de cesar, entonces salió corriendo del lugar. Rukawa y Haruko alcanzaron a darse cuenta de que el pelirrojo había salido corriendo, inexplicablemente para ella.
¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!
