Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sin a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #18: El campeonato nacional 2ª parte: Aprovechando una crisis
El pelirrojo distinto a lo que solía hacer, se guardó el coraje, no hizo un escándalo por lo que había visto, y tras reaccionar, salió corriendo. Akagi, Kogure y Mitsui, que hablaban sobre el campeonato nacional, vieron como Sakuragi salía sin tomarlos en cuenta del hostal en donde estaban alojados.
- ¡Sakuragi, a donde vas, no puedes salir a estas horas, vuelve aquí! - exclamaba el capitán.
- ¿Y este torpe dónde va? - le preguntó a sus acompañantes Mitsui- ¡Sakuragi si no vuelves el profesor Anzai se molestará contigo! - amenazaba inútilmente el número catorce, ya que, el pelirrojo ya había desaparecido.
- Qué extraño es el comportamiento de Sakuragi, algo debe de haberle ocurrido- especuló Kogure.
- Es lo más probable- dijo Mitsui.
- Sea lo que sea no tiene escusa, ahora mismo voy por él- musitó enfadado el número cuatro.
- Será mejor que lo deje estar solo, señor- comentó el chico del pendiente, que se acercaba a sus compañeros de equipo.
- Miyagi, ¿por qué dices eso? - preguntó Mitsui.
-¿Acaso tu sabes lo que le ocurre a Sakuragi? - interrogó Kogure.
- Sí, pude ver lo que ocurrió, y por eso les digo que lo dejen en paz- recomendó el número siete.
- Pero dinos que es lo que ocurre- exigió, Mitsui perdiendo la paciencia.
- Está bien, se trata de Rukawa…- comenzó a relatar el chico del pendiente cuando fue interrumpido por el chico de ojos azules.
- De seguro estaban peleando, son unos obstinados, hasta cuándo van a cambiar.
- No, no estaban peleando, Sakuragi sorprendió a Rukawa con…- explicó el chico de segundo haciendo una inevitable pausa por tratarse de la hermana del capitán al que tanto temor le tenía.
- No puede ser… ¡Rukawa es un idiota… le dije que debía tener cuidado de que Sakuragi no los viera juntos! - dijo molesto con el número once, Mitsui.
-¿Acaso tú estabas enterado de que Rukawa y …? - preguntó sorprendido Ryota.
- Sí, ya lo sabía…. ¡Demonios, se enteró en el momento menos indicado, eso lo mantendrá demasiado desconcentrado en los partidos! - reflexionó un empático Mitsui, ya que sabía lo que era tener problemas amorosos en medio de un momento tan importante como el campeonato nacional.
- De qué tanto hablan- dijo el capitán que no entendía de que hablaban Mitsui y Ryota.
-¡Capitán!...- susurró temeroso de tener que explicarle al capitán lo sucedido.
- Dime con quién vio Sakuragi a Rukawa que se molestó tanto…- ordenó el capitán que a la vez llegaba solo a la conclusión con respecto a quien se trataba.
- Capitán y-yo…- tartamudeó el chico del pendiente.
- No digas nada, ya sé de qué se trata- murmuró Akagi mientras entraba al hostal- Sé que es un tonto, pero soy testigo de cuanto quiere a Haruko, es cierto, jamás permitiría que un sujeto como él se le acercara a mi hermana, pero puedo entender que necesite estar solo- pensaba ahora el capitán.
Al cabo de unos momentos, Rukawa regresaba hasta el hostal para realizar su actividad favorita, dormir, y se encontró con Mitsui, Kogure y Ryota que aún estaban conversando fuera del hotel que los hospedaba.
- ¡Hey Rukawa, en qué demonios se supone que estás pensando, se supone que Sakuragi no se debía enterar de lo que pasaba entre tú y la hermana de Akagi!- reclamaba Mitsui a la vez que lo tomaba de la camisa.
- Qué te pasa, suéltame- decía el número 11 a la vez que se liberaba del tirador de tres puntos.
- Si sabes de que hablo, Sakuragi te sorprendió con Haruko, ya sabes que está enamorado de esa chica, el saber que está contigo le afectará, no estará al cien por ciento en los partidos, ¡Sabes a lo que me refiero! - decía fuera de sí el chico de ojos azules.
- Mitsui ya déjalo en paz, no vale la pena que se estén peleando ahora, si lo hacen ya sabes quienes serán lo que no podrán jugar en el partido de mañana- intentó calmar el chico de anteojos a sus compañeros, intuyendo que se aproximaba una pelea.
- Está bien, pero que te quede claro Rukawa, si no contamos con Sakuragi en el siguiente partido y perdemos por eso… quedará en tu consciencia- decía Mitsui, que a pesar de tener un gran orgullo y siempre negar depender de otros para lograr sus objetivos, ahora demostraba gran preocupación por lo que podía ocurrir con el pelirrojo, ya que, tras ver la cinta del partido entre Sannou y Kainan, sentía una gran preocupación por lo que pudiese ocurrir.
Rukawa no respondió.
Mientras tanto, en el estado de Kanagawa, se encontraba Emi en su habitación, recostada en su cama pensando.
- Hoy Hisashi tuvo su primer partido, según pude escuchar lo que Hikoichi le decía a mi hermano ganó su primer partido… me gustaría haber estado apoyándolo…pero me mintió, no fue capaz de decirme la verdad, no entiendo cómo pudo cambiar tanto. Además…- reflexionaba internamente la muchacha cuando es sacada de sus meditaciones por su hermano quien golpea la puerta de su habitación.
- Emi, ¿puedo entrar? - decía desde el otro lado de la puerta Sendoh, la muchacha sentándose en su cama le respondió a su hermano.
- Si, puedes pasar.
- Emi, puedes bajar un momento, tenemos visita, y preguntó por ti, ¿podrías ir a saludarlo?- preguntó el chico intentando hacer que su hermana se distrajera y no pensara más en quién a su juicio era un cobarde que no sabía tratar a las mujeres.
Luego de una breve reflexión, la muchacha sólo por no ser descortés aceptó y bajó junto a su hermano.
- ¡Emi!, qué alegría verte, desde que salimos de vacaciones ya no te veía- saludó el amigo de Sendoh.
- Hola Koshino, si es cierto, me alegra mucho verte- dijo la muchacha no muy entusiasta, cosa que notó el número 6 de Ryonan.
- Y cuándo irás a ver las prácticas, hace mucho que no vas, si vieras como juega Sendoh desde que es capitán, se ve muy entusiasmado- intentó entablar conversación Koshino.
- Vaya Akira, tendré que ir a ver las prácticas más a menudo o sino no veré tus progresos- decía la muchacha sonriendo levemente.
- Es cierto, y no lo has visto como capitán, es un excelente líder, aunque llega muy tarde a entrenamiento- comentó riendo el muchacho al recordar los constantes regaños del profesor Taoka a Sendoh por su impuntualidad.
- Es cierto eso hermano, que irresponsable eres…- opinó la muchacha fingiendo molestia con su hermano.
- Bueno es que se me pasa la hora pescando entonces se me olvida que hay entrenamiento- se excusaba mientras rascaba su cabeza avergonzado.
- Sí, es lo mismo que le dice al entrenador todos los días, si vieras lo molesto que se pone cuando Sendoh le dice eso, es peor a cuando el pelirrojo de Shohoku le dijo viejo arrugado en pleno partido- comentó Koshino lo que causó la risa espontánea de los tres muchachos que conversaban, Emi ya se veía más animada.
Pasó el tiempo y Emi a cada momento demostraba más distraída de lo que tanta pena le causaba. Los relatos de Koshino respecto a los entrenamientos y los regaños del entrenador para con Sendoh le hacían mucha gracia. Hasta que llegó la hora en que el muchacho se despidió.
- Bueno ya es muy tarde, debo irme a casa- dijo Koshino a su amigo y a Emi.
- Vaya, es una lástima, me gustaría saber qué otras cosas le ha dicho el señor Taoka a Akira- expresó sonriendo la chica.
- Bueno entonces debes ir a ver las prácticas, ahí no será necesario que lo relate, podrás verlo con tus propios ojos- dijo divertido el amigo del jugador estrella.
- Bueno, entonces iré, ya quiero ver cómo te regañan Akira- comentó divertida la chica.
- Que mala eres con tu hermano- dijo Sendoh haciendo una mueca que le dio un aspecto tierno.
- Bueno, ahora yo me retiro, buenas noches- anunció Koshino, haciendo una reverencia a la muchacha y dándole una palmada a su amigo.
- Buenas noches- se despidieron al unisón los hermanos Sendoh.
Al día siguiente, Sakuragi se levantó temprano por la mañana para correr por una playa cercana. Cargado de una seriedad ajena a lo que acostumbraba, el pelirrojo completamente concentrado, corría por la playa, solamente pensando en dar lo mejor de sí en el partido que lo enfrentaría al campeón nacional, Sannou.
- Hoy todos se darán cuenta de que el gran Hanamichi Sakuragi es el único genio del basquetbol, nadie me derrotará, ese maldito de Rukawa se arrepentirá por…- pensaba cuando empuñaba con toda su fuerza sus manos, y cerrando los ojos aumentaba significativamente su velocidad desplazándose rápidamente por la orilla de la playa, cuando de pronto es detenido repentinamente, se oye el ruido de un material metálico que impactaba fuertemente contra algo.
-¡ Maldición, cómo le ocurre esto a un hombre tan talentoso como yo!- decía mientras sobaba un chichón en su cabeza- maldito fierro que hace en medio de la playa, se supone que aquí no deberían haber ese tipo de cosas- regañaba el pelirrojo a la vez que pateaba el elemento que había impactado su cabeza mientras corría- ¡Ah!, demonios, algo extraño ocurre aquí, no es normal que alguien tan talentoso como yo esté pasando por tantas tragedias juntas- pensaba desconfiado el pelirrojo mientras brincaba en un pie por el dolor que le causó el haber pateado el poste- Ya sé, seguramente todos aquellos que se burlaron de mí en algún momento y se dieron cuenta del genio que soy, ahora me envidian y no pudiendo soportar la idea de que yo esté en el campeonato nacional, entonces me desean mala suerte en una genkidama de malas energías… ¡si, como en las caricaturas!- concluía inocentemente el pelirrojo- bueno es natural que a la gente talentosa como yo le tengan envidia, pero no dejaré que me derroten porque soy un genio- rio escandalosamente a la vez que era retirado de sus monólogos triunfales por un golpe en la cabeza que hizo surgir un chichón sobre el otro chichón.
- Cállate, ya deja de presumir- ordenó el capitán del equipo, a la vez que se alejaba trotando.
-¡Gorila! - exclamó Hanamichi con una lágrima en sus ojos, a le vez que salía tras del capitán.
Ambos corrieron juntos un rato más por la playa y regresaron al hostal para reunirse con el resto del equipo, todos estaban muy preocupados porque no sintieron llegar a Hanamichi, entonces creían que el pelirrojo no había llegado a dormir, pero el chico llegó cuando todos dormían, y debido al cansancio del partido contra Toyotama, ignoraron su llegada. Y al día siguiente, madrugó para no ver a Rukawa, entonces pasó inadvertido, salvo por el capitán quien se dio cuenta de que salía, y decidió seguirlo.
Llegó la hora del partido, y todos se veían muy concentrados en su objetivo, el pelirrojo, como de costumbre comenzó a llamar la atención desde el momento en que salieron a la cancha.
- Oye, ¿alguien sabía que en ese equipo había un sujeto con la cabeza de ese color? - comentaba un muchacho a sus amigos desde las galerías.
- No, es muy extraño. No sabía que hubiera ese tipo de sujetos en Shohoku- respondió otro, el número 10 al oír los comentarios del público, exclamó irritado:
-¡Es que acaso no conocen al talentosísimo Hanamichi Sakuragi!
- Torpe y engreído- decía Rukawa que pasaba por el lado del pelirrojo
- ¡Tú no me hables maldito z…! - ordenó fuera de sí el número diez a la vez que era interrumpido por un golpe propinado por el capitán.
- ¡Gorila, por qué me pegas! - reclamó a la vez que su mirada se dirigía hacia Masashi, jugador de Sannou quien hacía una espectacular clavada acaparando la atención de todos.
- Maldito monje gorila dos- pensó el número diez gruñendo-El desafío ya comenzó, este genio debe hacer por lo menos una clavada- planeó internamente a la vez que se paraba en el centro de la cancha.
-¿Qué está planeando hacer? - preguntaba al resto Ryota.
- Ni idea, pero debe ser algo para llamar la atención. Ya sabes, le encanta hacerlo, aunque termine haciendo el ridículo- comentaba Mitsui como prediciendo algo.
- Bueno aquí vamos- decía el pelirrojo mientras comenzaba a rebotar el balón a gran velocidad en dirección a la canasta- Aquí va… una espectacular… ¡clavada! - expresaba el pelirrojo a la vez que daba un gran salto para encestar, pero lo hizo con tal fuerza, que terminó con la cabeza fuertemente impactada contra el tablero cayendo de golpe al suelo.
-¡Vieron eso, ese sujeto se golpeó en la cabeza al intentar hacer una clavada, es un tonto! - se escuchaba desde las gradas las burlas de quienes apoyaban a Sannou, de las barras a Shohoku no se escuchaban risas, la situación ya no causaba gracia entre los de Shohoku, ya se había vuelto costumbre que Sakuragi saliera con sus situaciones vergonzosas, salvo para el ejercito de Hanamichi, el que siempre estaba a la expectativa para ver que tan lejos podía llegar el pelirrojo.
- Ese mono pelirrojo es un torpe, no sabe hacer una clavada - se burlaba Kyota desde las galerías donde estaba junto al equipo de Kainan.
-¡Oye tu mono salvaje no te burles de este genio! - reclamó el pelirrojo a la vez que era tomado por la parte trasera del cuello de su polera y llevado hasta la banca de Shohoku por parte de Akagi.
- Deja de hacer escándalo- regañó el líder del equipo molesto con el pelirrojo.
- Bueno muchachos, es hora de jugar, las instrucciones ya están dadas, ahora, den su mejor esfuerzo- fueron las últimas palabras del profesor Anzai antes de que el equipo saltara a la cancha.
-¡Sí!- exclamaron los chicos y partieron a la cancha.
Comenzó el partido y fue Akagi quien ganó el balón en el salto, éste dio un pase a Miyagi, quien a gran velocidad avanzó hacia la zona de tiro, un defensa de Sannou lo cubrió, el chico del pendiente fingió intentar encestar, y aprovechando que el jugador del equipo saltaba para bloquear el tiro del muchacho, con una gran pinta, lanzó el balón a Mitsui, quien desde fuera de la zona de tiro recibió el balón y en cuanto lo tuvo en sus manos pensó:
- Hoy daré lo mejor de mí, no pensaré en otra cosa que no sea el partido, les demostraré que lo del partido contra Toyotama no se volverá a repetir- y lanzó una canasta de tres puntos dándole la ventaja inicial al equipo de Kanagawa- eso se sintió bien- pensó para sí el chico de ojos azules.
-¡Bien hecho Mitsui! - animó desde la banca el subcapitán del equipo.
A pesar de lo planeado, Mitsui no pudo dar grandes ventajas al equipo, ya que Sannou, no se quedaba atrás y anotaba enseguida para no permitir que aumentara la diferencia, de tal manera, con las jugadas individuales de Rukawa, las clavadas de Akagi, la velocidad de Miyagi, las ya mencionadas canastas de tres puntos de Mitsui y las jugadas sorpresivas de Sakuragi, el partido quedó 36 a 34, a favor de Shohoku, dejando consternados a quienes apoyaban al actual campeón ya que no acostumbraban a encontrarse en la desventaja.
Comenzaba el segundo tiempo, y con las energías recargadas, un confiado Sannou, de la mano de su jugador estrella Sawakita, se ponía en ventaja con una canasta de tres puntos, esto no pareció afectar los ánimos de Shohoku, e intentaron retomar la ventaja, pero, las instrucciones del director del equipo de Sannou fueron precisas, "Debemos asegurar la victoria en los tres primeros minutos" , y cubrieron toda la cancha para inmovilizar a Shohoku, de tal manera, cuando quedaba 17 minutos y segundos, el equipo campeón llevaba una ventaja de 10 puntos, pasaron pocos segundos y la diferencia aumentó a 14 puntos, Shohoku pidió tiempo fuera, para darles las nuevas instrucciones para atacar, en breve, regresaron a la cancha, y fue Miyagi, quien gracias a su velocidad, logró pasar a la defensa, entregándole en balón a Rukawa, quien al recibirlo, intentó lanzar un tiro con salto, pero Sawakita, lo cubría de muy cerca,pero de todos modos el jugador estrella de Shohoku lanzó el balón .
-¡Aún no he tocado el balón! - exclamó Sakuragi mientras interceptaba el tiro de Rukawa, tomó el balón y se puso frente a la canasta- ésta es mi oportunidad- pensó sonriendo ampliamente.
-¡Devuelve el balón idiota! - ordenó Miyagi quien estaba desmarcado.
- Prepárense para presenciar el tiro con salto de Hanamichi- decía el pelirrojo mientras saltaba para encestar, pero Kawata, el capitán de Sannou, bloqueó su tiro dejando caer el balón en la mitad de la cancha, Akagi fue quien lo recuperó, se acercó a la zona de tiro, pero Kawata le arrebató el balón y tras falta se Sakuragi contra éste, Aumentó la ventaja de Sannou quedando 54 a 36, pero las esperanzas de Shohoku comenzaron a desmoronarse al ver que ni el mismísimo Akagi, podía hacerle frente al rival, cuando quedaba un poco más de 16 minutos, Sannou cumplía su objetivos: llevar la delantera por 20 puntos, lo que según ellos, les aseguraría la ventaja.
La ventaja para Sannou seguía aumentando, llegando al cabo de 9 minutos de partido una diferencia de 20 puntos, tras esto, el profesor Anzai, pidió nuevamente tiempo fuera, dejando en la banca a Sakuragi, reemplazándolo por Kogure.
- Oye viejo por qué me sacaste del partido, acaso tu también perdiste las esperanzas en que podamos ganar- reclamaba el pelirrojo al entrenador mientras le tomaba la papada.
¿Yo perder la esperanza?, jojojo, no hasta que el partido haya terminado- respondió entre risas el profesor.
-¡Entonces gordito dime por qué me sacaste del partido! - reclamó Hanamichi.
- Ven aquí a ver el partido, siéntate- ordenó amablemente el director.
-¡Que!... acaso quieres que me siente a ver como mis compañeros pierden ¡Para eso me sacaste gordo!- expresó molesto el pelirrojo.
- Sólo haz lo que te pido- dijo el director tomando el mismo aspecto que tenía cuando le apodaban "el demonio de los cabellos blancos", tras lo cual el pelirrojo de inmediato accedió a la orden del anciano.
Tras esto, el profesor Anzai, hizo a Sakuragi, entender, lo valioso que era que recuperara balones en rebotes ofensivos, cuando Sakuragi lo comprendió volvió a la cancha, más entusiasmado que nunca, ya que, sus compañeros de la banca habían depositado toda su fe en él.
El pelirrojo al entrar en la cancha, se paró sobre las mesas de los invitados especiales, y formando un cono con una revista, se dirigió hacia quienes animaban a Sannou.
- Sannou, será derrotado por este genio- expresó firmemente el pelirrojo, logrando el descontento de la muchedumbre de Sannou.
- Debes bajarte de ahí, o sino serás expulsado del juego- decía un árbitro, Hanamichi no le prestó atención, entonces Akagi de un golpe lo hizo bajar.
- Se reanudó el partido, y tal como ordenó el profesor Anzai, Sakuragi se encargó de los rebotes, y en su primera intervención, además de conseguirlo, encestó la primera canasta del segundo tiempo para Shohoku, disminuyendo la diferencia a 22 puntos. Tras esto Sakuragi volvió a conseguirlo tras un lanzamiento desde la zona de tiro de tres puntos, hecho por Miyagi, donde hizo entrar el balón disminuyendo un poco más la diferencia, aquí el marcador iba 40 para Shohoku, y 60 para Sannou. Desde aquí en adelante la diferencia se fue reduciendo paulatinamente, hasta que cuando restaban 7 minutos de partido, la diferencia era de 10 puntos, 63 para Sannou, y 53 para Shohoku, desde ese momento, Rukawa fue quien tomó las riendas del partido, haciendo jugadas individuales, haciendo disminuir cada vez más la desventaja, pero el equipo rival no se quedaba atrás, y cuando quedaba tan sólo dos minutos y medio de partido, el marcador estaba 66 a 74 a favor de Sannou, pero Shohoku cada vez aumentaba sus animos para ganar el partido, sobre todo el pelirrojo que jamás perdió la esperanza, Miyagi, quien tenía el balón era marcado por Fukatsu, quien tocó el balón haciéndola rodar por la cancha, Mitsui que se encontraba cerca, corrió con las últimas energías que le quedaban para recuperar ese balón, cuando escucha una voz:
-¡Hazte a un lado! - ordenó el pelirrojo que con la agilidad que lo caracteriza, se lanzó sin dudar en ningún instante, hacia el balón, chocando violentamente contra la banca de Sannou, tras esto, el número 10 fue reemplazado por Kogure, pero el pelirrojo no soportó la idea de no jugar los minutos finales del partido, y tras suplicarle al profesor Anzai que le permitiese jugar, volvió a la cancha. A medida que avanzaba el juego, el autodenominado rey del rebote, comenzaba a sentir un intenso dolor en su espalda, el que le jugó en contra en un momento en el que no fue capaz de mantenerse en pie, Ayako, quien estuvo muy atenta a los malestares presentados por el pelirrojo durante el juego, era ahora quien le vendaba la espalda.
Mientras la manager, le hacía las curaciones pertinentes, por la mente del pelirrojo pasaban distintas imágenes vividas durante sus intensos cuatro meses como basquetbolista, fue en retroceso, primero recordando lo que logró en las finales ante Ryonan, luego ante Kainan, Shoyo, y otros hasta llegar al inicio de todo, una pregunta que le cambió la vida:
-¿"Te gusta el basquetbol"? - una pregunta, una respuesta mentirosa, que traía consigo la intención de agradarle a la chica que desde el instante en que la vio, quedó perdidamente enamorado.
- Todo lo que hice, todo lo que he logrado, es gracias a ti… Haruko- pensó mientras empuñaba su mano al recordar lo que había visto durante la noche anterior- no permitiré que Rukawa continúe llamando la atención de Haruko, me prometí dar lo mejor de mí, que les demostraría a todos que soy realmente un genio- se dijo a sí mismo mientras se ponía de pie, al tiempo que Ayako sin entender nada se apartaba del muchacho. Una vez de pie, el pelirrojo se dirigió hasta donde el director Anzai y le dijo:
- Por favor, déjame jugar, me encuentro en perfectas condiciones, quiero jugar- el profesor Anzai al ver el rostro lleno de convicción del número 10, no pudo negarse, además la participación de éste era innegablemente necesaria.
- Está bien, haremos un cambio- dijo anciano de cabello cano mientras anunciaba a los jueces el cambio.
-¿Otra vez ese pelirrojo? - se escuchaba desde las gradas.
-¡Vamos Sakuragi, tú puedes! - animó Haruko al muchacho, el que miró a la chica de ojos azules, y se limitó a sonreírle y mostrarle el dedo pulgar de su mano derecha, e señal de que todo estaba bien. Rukawa sólo miró de reojo.
-¡Sólo queda un minuto, vamos muchachos ustedes pueden! - decía Kuwata, a la vez que Akagi se preparaba para lanzar dos tiros libres.
-¡Muy bien Akagi! - exclamaba Kogure al ver que el capitán encestaba sus dos tiros libres quedando a tan sólo 5 puntos de diferencia.
Kawata, se encontraba libre, Sakuragi quien intentaba cubrirlo, no era capaz de hacer mucho por bloquearlo, el jugador de Sannou se preparó para lanzar el balón, pero la persistencia de Sakuragi pudo más que el dolor que la lesión, y saltó con todas sus fuerzas e hizo lo que él llamaba "el matamoscas", dejando paralizado a Kawata. Miyagi tomó el balón, le dio un pase a Mitsui, quien, a pesar del cansancio, se acercó rápidamente a la zona de tiro correspondiente, lanzando una canasta de tres puntos, y cayendo al suelo por una falta cometida por un defensa de Sannou, contó la canasta, y tras lanzar un tiro libre concedido por el árbitro, Mitsui, dejando el marcador, 75 a 76, a favor de Sannou, pero dando más esperanzas al equipo de ganarles a quien en un momento del juego se veía inalcanzable.
-¡Bien hecho hijo sigue así! - exclamaba extremadamente fascinada con la participación de su único hijo en el juego, la madre de Mitsui.
-¡Sigue así, tu puedes! - añadía el padre del muchacho.
- Miren, son los padres de Mitsui, vinieron a verlo- dijo Takamiya desde otro lugar de las galerías.
- Si, pero que extraño, no vino su novia- comentó Okuss.
-¿ Habrán discutido?- especuló Noma.
-¿ Qué están diciendo?, ¿es que Mitsui tiene novia?, pero si no nos había comentado nada- dijo con sentimentalismo Nori Hota.
- Ya no estén hablando de esas cosas, mejor miren el partido- dijo Yohei que no dejaba de ver lo que ocurría en el juego. Y es que se encontraban Kawata contra Akagi, este último intentando detener al jugador de Sannou para que no anotara, lo que consiguió haciendo su matamoscas lanzando el balón, siendo tomado por el pelirrojo, pero Sawakita, con gran facilidad se lo arrebató, y brincó fuertemente, elevó su brazo para hacer una clavada, pero Sakuragi no se daba por vencido.
- Devuélveme eso- dijo el chico de cabello rojo mientras le a quitaba el balón, lanzándolo a la nada, Rukawa lo tomó y avanzó hacia la canasta, al llegar a la zona de tiro, intentó hacer un tiro con salto, pero fue doblemente marcado por Sawakita y Kawata, éste último golpeó el balón mientras estaba en manos de Rukawa, yéndose este hacia un costado de la cancha, Hanamichi, con gran velocidad y entregando todo en aquél partido, se lanzó hacia el balón para recuperarlo, lo tomó y en un hecho fuera de lo común, le devolvió el balón a Rukawa, entonces el número 11 anotó una canasta, dando por primera vez en el segundo tiempo, la ventaja a Shohoku, 77 sobre 76 cuando restaban tan sólo 22 segundos de partido.
- Se reanudó el juego, y el balón estaba en manos de Sannou, Fukatsu tenía el balón, y hizo una finta con la que logró engañar a Miyagi, dándole el balón a Sawakita, el que avanzó hasta la canasta, fue marcado por Rukawa y Akagi, pero no fueron capaces de detenerlo, y cuando sólo restaban 9 segundos para el fin del partido, Sannou retomaba la ventaja quedando 78 a 77 el marcador, esto dejo paralizado a todo el equipo de Shohoku.
- No es posible- pensó Rukawa.
- Demonios, ya perdimos- se dijo a si mismo Mitsui empuñando su mano.
- Estamos perdidos- pensó Miyagi bajando la vista.
- Rayos, no podemos perder, es una promesa- pensó Sakuragi, entonces reaccionó y corrió hasta el otro extremo de la cancha. Sannou actuó de inmediato y persiguieron al pelirrojo, Akagi, en un intento agónico, en el último esfuerzo, cuando restaban 5 segundos de partido, lanzó con toda su fuerza un pase a Rukawa, éste corrió hasta la canasta, brincó para hacer un tiro con salto, al instante estaba marcado por Sawakita y Kawata, cometiendo un error garrafal , al ignorar la presencia del pelirrojo en la zona, Rukawa, al darse cuenta que sería imposible encestar con tales marcas, le da un pase a Sakuragi, éste en el último segundo del partido, dio un salto, lanzó el balón en dirección a la canasta de manera perfecta, logrando éste encestar una canasta de 2 puntos, el partido acabó, y sólo faltaba la aprobación del árbitro para que los puntos fueran aceptados, tras unos breves segundos, en el que todos estaban a la expectativa, entonces hace sonar el silbato el juez del partido, en señal de aprobación de la jugada.
-¡Bien! - gritaban Miyagi, Mitsui y Akagi quienes corrían hasta donde los muchachos de primer año para abrazarlos por tal jugada, que les condujo al triunfo, una jugada que nadie habría imaginado: los chicos que tanto se aborrecían, después de cuatro meses de jugar en el mismo equipo, jugaban en conjunto, dejando de lado sus diferencias personales. Los chicos de la banca, junto a Ayako, también llenos de felicidad corrieron hasta donde los 5 muchachos para felicitarlos por tal hazaña.
MUCHAS GRACIAS POR LEER
