Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no me pertenecen, sin a su creador, Takehiko Inoue.
Un Amor Pendiente
Capítulo #19: El campeonato nacional, 3ª parte: De regreso
Todos se veían muy felices: los chicos de la banca felicitaban a sus compañeros, los padres de Mitsui se habían dado cuenta del gran esfuerzo físico que hizo su hijo resistiendo hasta el final dando lo mejor de sí. Los amigos de Mitsui, lloraban emocionados sacudiendo aquella bandera característica que llevaban con ellos en cada partido, el ejército de Sakuragi desde las gradas lanzaba serpentinas felicitando a los chicos, en especial a Hanamichi y Haruko, lloraba emocionada, ya que era completamente consciente del esfuerzo de su hermano durante años para cumplir su sueño, además estaba feliz por Rukawa, su novio y por Sakuragi, por quien sentía un gran aprecio.
Los muchachos fueron a los camarines a ducharse, se pusieron el buzo del club de basquetbol y salieron. Afuera los esperaban el ejército de Sakuragi, junto a Haruko y sus amigas.
Bien hecho Hanamichi, ahora sí puedes llamarte un genio - decía Okuss que se acercaba en compañía de sus amigos.
Con esa canasta le diste el triunfo al equipo- agregó Noma.
Aunque haya sido Rukawa quien te dio ese balón, lo hiciste muy bien- comentó Takamiya golpeándole la espalda al pelirrojo felicitándolo.
¡Ayyy! - Sakuragi dio un alarido de dolor, todos miraban espantados la escena- ¡Gordo, acaso no te diste cuesta que me lesioné mi espalda y tú te das el gusto de pegarme, maldito gordo me las vas a pagar...! - reclamó el pelirrojo mientras elevaba su puño, pero un intenso dolor en su espalda lo detuvo.
¡Hanamichi Sakuragi! Debemos llevarte ahora mismo a un hospital para que te vean la espalda. Ya te lo dije: tu vida como jugador está en peligro- expresó la manager del equipo, mientras Kakuta y Kuwata tomaban cada uno de un brazo al pelirrojo que ya no se podía mantener erguido.
¡Sakuragi! Tienes que ser muy fuerte- animó, Haruko que estaba junto a Rukawa, Hanamichi no respondió nada.
Ayako y Rukawa, nosotros iremos al hospital con Sakuragi, el resto se quedará- informó el capitán.
Y yo por qué- reclamó Rukawa.
Para que apoyemos a Sakuragi, él no puede caminar solo, eres casi de su estatura, será más fácil de trasladarlo- explicó el capitán, mientras Sakuragi se sorprendía por aquello.
¡Qué estás diciendo, Gorila! Jamás permitiría que ese maldito zorro me ayude, prefiero morir… ¡Ah!- manifestó humillado ante tal petición el pelirrojo a la vez que se quejaba de dolor.
No reclames, es necesario que nos ayude- dijo el capitán.
¡No quiero! – protestó, el número diez con capricho.
Yo tampoco- expresó Rukawa cruzándose de brazos.
Disculpen que me meta, si ninguno quiere que Rukawa lleve a Hanamichi, yo puedo hacerlo, es mi amigo y me preocupa su lesión- manifestó Yohei.
Yohei- musitó el pelirrojo.
Te estaríamos muy agradecidos si pudieras hacerlo- dijo el profesor Anzai.
Entonces vamos- dijo el capitán Akagi, a la vez que se encaminaba a apoyar Hanamichi.
Todos vieron como el pelirrojo, el profesor Anzai, Akagi, Ayako y Yohei se alejaban.
Espero que todo salga bien, y que Sakuragi no tenga nada serio en su espalda- manifestó una preocupada Haruko.
Ojalá, porque o sino ya no podrá volver a jugar básquet, y eso lo pondría muy triste- comentó Okuss.
Pues claro, ya no podría llamar la atención de Haruko- murmuró Noma.
¿Dijeron algo? - preguntó Haruko.
No, no decíamos nada- dijeron al unisón los muchachos, Rukawa los miró de reojo.
Bueno Haruko, nosotros nos iremos, tenemos que esperar a Yohei aunque sea fuera del hospital, ya queremos saber cómo está Hanamichi, ¿quieres acompañarnos? - dijo Noma.
Me encantaría, pero tengo cosas que hacer- contestó la chica de ojos azules.
Entiendo, entonces hasta pronto- pronunció, Noma.
Adiós- se despidió Haruko de los chicos, cuando ellos se perdieron de vista, Rukawa se dirigió a la muchacha.
¿Estás preocupada por ese tonto? - preguntó secamente.
¿Te refieres a Sakuragi? Claro, él es mi amigo y me preocupa si llega a tener una lesión grave. Él se ha esforzado mucho, sería injusto que le ocurriera esto ahora.
Pues quédate tranquila, no morirá.
¿Acaso dije algo malo?
No… no es nada- dijo molesto el chico de mirada fría, mientras caminaba.
¿A dónde vas? Espérame Rukawa
¿Qué quieres? - preguntó el muchacho lleno de celos por la demostración de preocupación que sentía la chica por el pelirrojo.
Sólo quería, que saliéramos a caminar un poco… Si es que no estás muy cansado.
Está bien, vamos- pronunció el chico con una sonrisa forzada.
La pareja caminó de la mano por la playa largo rato, Rukawa callaba mientras Haruko le comentaba todas aquellas jugadas que la había dejado impresionada por parte del muchacho durante el partido.
Y, por último, cómo olvidar aquella jugada entre tú y Sakuragi, fue fantástica, con ella ganaron el partido- comentaba entre risas y llena de emoción la chica, de pronto cambió drásticamente su expresión y añadió- Es una lástima que se haya lesionado- Rukawa se detuvo y le preguntó:
¿Te preocupa mucho ese tonto?
En realidad, sí. Lo estimo mucho, es un buen amigo y además fui yo quien lo invitó al equipo de basquetbol- expresó con orgullo por su descubrimiento.
Gran idea- masculló con ironía, Rukawa.
¿Verdad que fue una gran idea? Ha crecido mucho como jugador y ha sido clave en muchos partidos- comentó la chica con nostalgia.
¿Qué sientes por él? - preguntó secamente el jugador estrella de Shohoku.
¿Que qué siento por Sakuragi? - preguntó la chica, a lo que Rukawa se limitó a asentir- Pues, lo aprecio mucho, es, como ya te dije, un buen amigo- respondió sin tomarle mayor importancia a la pregunta, por lo que Rukawa dejó su interrogatorio y volvió a ser el mismo de siempre con ella.
Mientras tanto, en el gimnasio de Ryonan se encontraban en pleno entrenamiento los miembros de aquel equipo, el entrenador Taoka era muy estricto en cada entrenamiento, no les daba tregua a los muchachos. Trotaban por los bordes de la cancha, hacían ejercicios de velocidad, hacían lanzamientos a la canasta, distintos ejercicios que agotaban a los muchachos.
Bueno ahora tomen un breve descanso, y luego haremos un partido de veinticinco minutos por tiempo- informó el entrenador.
¡Veinticinco minutos! - exclamaron al unisón todos los muchachos.
Sí, veinticinco minutos. No se estén quejando, si realmente quieren tener alguna oportunidad durante el campeonato de invierno, deben entrenar arduamente ¿O acaso quieren que Shohoku les vuelva a ganar? - preguntó Taoka.
¡No! - respondieron certeramente los chicos.
Entonces no se quejen.
¡Sí, señor! - exclamaron y algunos fueron directamente a los camarines, otros se quedaron en el gimnasio descansando y Hikoichi, fue aprovechó el descanso para salir del gimnasio.
Emi, se acercó a Koshino y Sendoh, quienes estaban sentados en el suelo.
Emi, que alegría verte aquí- dio la bienvenida, Koshino mientras sonreía tontamente.
Hola, si después de mucho volví a ver un entrenamiento, están jugando muy bien, los felicito- dijo la muchacha sonriendo, lo que hizo sonrojar al chico de Ryonan- Aunque es una lástima que llegué más tarde que Akira, me gustaría haber visto como lo regañaba el entrenador Taoka- añadió mientras reía traviesa.
Es cierto, te perdiste como lo regañó, pero no te preocupes, es cosa de todos los días- aseguró Koshino, Sendoh sólo sonreía.
Es hora de continuar el entrenamiento- anunció el profesor Taoka.
Emi, ¿te quedas hasta el fin para que nos vayamos juntos a casa? Koshino irá con nosotros- indicó Sendoh
Claro, los esperaré- respondió la chica sonriendo- Bueno ahora saldré de aquí o sino también me regañará el director- pronunció riendo, a la vez que se alejaba la chica de ojos color miel.
Todos estaban listos para iniciar el partido, cuando de pronto, entra corriendo Hikoichi.
¡Es increíble, realmente Shohoku es fantástico! - exclamaba completamente emocionado el chico de primero.
De que estás hablando Hikoichi- preguntó Taoka.
Hoy Shohoku jugó contra el campeón Sannou, y no me lo creerán ¡Pero ganaron el partido! Le ganaron al mejor de Japón ¡Sannou!- contaba el muchacho de la libreta de anotaciones, que había salido del gimnasio para llamar a Uozumi quien había asistido al partido.
Emi escuchaba desde la puerta del gimnasio lo ocurrido y su expresión se volvió repentinamente triste.
Hisashi – susurró al recordar al muchacho y recordar la tristeza por no poder estar acompañando al muchacho que tanto amaban en uno de los momentos más importantes de su vida.
Habían pasado dos horas desde que Hanamichi había sido llevado al hospital, y se encontraban en sala de espera Ayako, Yohei, Akagi y el profesor Anzai a la espera de información sobre el estado del pelirrojo.
Se han tardado demasiado- dijo Yohei
Es cierto. Pero pronto vendrán a darnos información. No se impacienten- recomendó el director del equipo.
Sí. Pero para ser honesta, me preocupa su lesión, durante el partido se vio muy adolorido. El forzar su espalda y mantenerse en el juego debió hacerle más daño- comentó la manager, el capitán sólo los escuchaba.
De pronto, aparece un hombre de edad con un delantal blanco.
Buenas tardes, ¿ustedes acompañan al joven Sakuragi? - preguntó el médico.
Si, nosotros somos sus compañeros de equipo- dijo el capitán Akagi mientras se ponía de pie abandonando el sofá donde esperaba.
Bueno, lamentablemente el joven sufrió una grave lesión en su espalda, debido al fuerte impacto que se generó al caer, pero lo más grave surgió al seguir jugando a pesar del golpe, sinceramente fue una decisión muy irresponsable- comentó el doctor.
Es cierto, la culpa es nuestra- dijo la manager.
¿Entonces será imposible que Hanamichi juegue en los siguientes partidos? - preguntó Yohei.
Claro, el deberá ser derivado a una clínica donde se dediquen a la recuperación kinesiológica, lo más probable es que tarde unos tres meses en recuperarse del todo- comentó el doctor.
¡¿Tres meses? - exclamaron al unisón Ayako, Yohei y Akagi.
¿Y él está enterado de esto? - preguntó el profesor.
No, creo que será mejor que ustedes hablen con él, si lo hacen ustedes quizás lo asimile de mejor manera- sugirió, el doctor.
Está bien, entonces yo hablaré con él- propuso, Akagi.
Sí, creo que será lo mejor- dijo el profesor Anzai.
Entonces el capitán del equipo se dirigió hasta la habitación donde se encontraba el pelirrojo.
Esta es la habitación, lo dejo para que pueda hablar con él- dijo el doctor mientras abría la puerta de la habitación.
Hola Sakuragi- saludó el capitán.
Gori, ¿qué haces aquí? - preguntó el número diez, curioso.
Vine a hablar contigo- dijo el número 4.
Sobre que, acaso ya sabes cuál será nuestro próximo rival, ya quiero que me dejen salir de aquí, me vendaron todo el torso, parezco momia, pero creo que con eso podré jugar sin molestias el próximo partido- comentó el pelirrojo.
Sakuragi, tu no podrás jugar el próximo partido- dijo el capitán muy serio.
¿Qué? - susurró sorprendido Hanamichi.
Lo que oíste, es imposible que juegues, por ahora- expresó el capitán
Que quieres decir con "por ahora", ¡Gorila dímelo ya! - ordenó fuera de sí el número diez.
Deberás internarte en una clínica de rehabilitación para tratar tu lesión, podría tardar … tres meses- explicó Akagi.
Tres … tres … meses- murmuró el pelirrojo mientras empuñaba su mano, entonces comenzó a recordar la promesa que se había hecho aquella mañana de dar lo mejor de sí para demostrar que podía derrotar a Rukawa- Demonios-murmuró de impotencia mientras rechinaba los dientes, entonces se sentó en la cama mirando la pared en la cual estaba apegada la cama, y sin decir nada, golpeó con toda su fuerza la muralla.
¡Qué estás haciendo!, ¡no puedes hacerte más daño porque entonces no saldrás jamás del hospital!- regañó Akagi Hanamichi que no escuchaba nada de lo que le decía.
¡Imposible!, el talentoso Hanamichi Sakuragi tiene cuerpo de hierro, es imposible que no pueda jugar los siguientes partidos, ¡se los voy a demostrar ahora mismo! - exclamó el pelirrojo poniéndose de pié y comenzando a retirarse las vendas que le cubrían desde el hombro hasta la cadera.
¡Ya deja de hacer eso estúpido! - reprendió el capitán mientras le golpeaba la cabeza.
¡Déjame en paz, tengo que salir de aquí, debo jugar para demostrarle a Haruko que soy mejor que ese maldito zorro! - manifestaba el pelirrojo fuera de sí, renegando la realidad.
No seas tonto, debes recuperarte, si sales así no podrás jamás derrotar a Rukawa, recupérate del todo y después puedes volver a jugar, de lo contrario te puedes arrepentir de por vida- aconsejó el capitán, al escuchar esto, Hanamichi se tranquilizó.
Pero, ¿me aseguras que podré volver a jugar, Gorila? - preguntó el número diez.
Sí, eso te lo puedo asegurar- dijo convincente el hermano mayor de Haruko.
Está bien, me recuperaré y regresaré al equipo en cuanto me mejore. Pero será una lástima.
¿Por qué?
Porque sin este genio será imposible que ganen el siguiente partido- respondió el chico de cabello rojo.
Y tal cual como dijo el autodenominado "Rey del Rebote", los muchachos de Shohoku no fueron capaces de ganar el siguiente partido, el cansancio del intenso partido contra Sannou, más la ausencia del pelirrojo, hizo del partido contra el Aiwa, se volviera imposible de ganar, éste equipo, sería quien más tarde se coronara campeón de Japón. Tras esto, los muchachos regresaron a Kanagawa, tristes por no haber podido lograr su objetivo, pero contentos por lo logrado. Sakuragi, no regresó, se quedó en Hiroshima recuperándose de su lesión, proceso que le tomaría un mes.
MUCHAS GRACIAS POR LEER
