Domingo - 14/06/2015 -

Esta historia está relacionada con mi Fic "Ojos en la espalda" y el manga original después de la batalla de Kakashi y Obito. Va a abarcar desde el equipo siete reunido nuevamente luego de la guerra, conflictos entre los integrantes, viaje a otra dimensión, enseñanzas sobre amistad, lazos reconstruidos.

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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.

Referencias de lectura:

- (Pensamientos)

- Flash back.

- 0-0-0-0-0 Cambio de escena.


Hilo rojo del destino

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Parte II

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Se encontraban en una habitación vacía, con la única compañía de los ANBU que los custodiaban. Al llegar al sitio los sentaron en unas sillas que estaban dispuestas para ellos donde los amarraron, sin quitarles las cuerdas absorbe-chakra por precaución.

—¡¿Qué creen que hacen?! ¡¿Por qué nos retienen aquí, dattebayo?! —gritaba el rubio, indignado de que los mantuvieran retenidos como viles ninjas perversos.

—¡Cierra la boca, no nos dejarán ir a menos que tengan lo que quieren, Usuratonkachi!

—¡¿Cómo me llamaste, Teme?!

—¡Basta! No empiecen con sus estúpidas peleas de niños.

En ese momento el sonido de la puerta los hizo guardar silencio y dirigir su atención hacia la persona que estaba por ingresar.

Los ninjas ANBU se arrodillaron en reverencia ante su Hokage, y ellos no pudieron evitar poner los ojos como platos al reconocer a quienes se paraban frente a ellos: eran un hombre un tanto mayor y una mujer de unos 25 años.

Al hombre lo reconocieron como su sensei en versión más adulta, vestía con las típicas ropas Jounin pero su chaleco era gris.

La que supusieron como la Hokage, era una hermosa mujer de figura esbelta y de cabello rosa largo hasta debajo de la cadera amarrado en una coleta alta, su flequillo estaba tomado por dos broches rojos hacia la izquierda con dos mechones largos enmarcando su rostro y dejando al descubierto un diamante en su frente; sus ojos eran rasgados y de orbes negras como la noche; vestía unos pantalones negros junto con unas sandalias de tacón y una blusa roja con un diminuto escote, sin mangas y con cremallera, ambas prendas se ajustaban a su cuerpo resaltando sus curvas y sus turgentes pechos. Una chaqueta similar a la de Tsunade pero sin mangas de color verde pistacho claro complementaban su atuendo.

—Hokage-sama. Éstos son los intrusos que Hatake-san ordenó capturar —dijo uno de los ninjas, quién parecía ser el líder del escuadrón.

—Hn —asintió al ninja mientras cruzaba sus brazos debajo de sus pechos, inconscientemente resaltándolos aún más de lo que eran, dirigió su mirada a los forasteros y se quedó observándolos unos segundos—. Así que ellos son los intrusos de los que me hablaste, Kakashi-sensei —dijo serena y el tono melodioso de su voz encantó a los tres chicos frente a ella que la veían con asombro.

—Así es. No quisieron identificarse y se negaron a deshacer el jutsu de transformación mientras iba en tu búsqueda —el peli-gris veía con rencor a esos tres sujetos.

—¿Q-qué? —balbuceó la joven rosada.

—¿Sakura-chan… e-eres tú? —comentó un anonadado rubio mirando a la Hokage con confusión, luego salteó su mirada desde la mujer frente a él a la chica sentada junto a él un par de veces.

—¿Qué es todo esto? ¡Exijo una explicación! —reclamó el moreno con el entrecejo muy fruncido.

—¡Silencio! ¡Muestren respeto frente a nuestro Hokage! —exclamó el jefe del escuadrón ANBU, dirigiéndose a darle un castigo a esos insolentes.

—Suficiente —dijo con voz firme la mujer, haciendo detener al ANBU—. Retírense.

—P-pero… Hokage-sama, no podemos hacer eso. No sabemos si son un peligro para usted o la aldea.

—¿Estás cuestionando y subestimando a tu Hokage? —mientras estrechaba sus felinos ojos y fruncía ligeramente el ceño.

—Como usted ordene, Hokage-sama —tras decir lo último, los shinobis de la élite desaparecieron en una nube de humo luego de una reverencia, dejando a los jóvenes solamente con los dos mayores.

La mujer observó a cada uno detenidamente durante unos largos segundos, el peli-gris se mantenía tras ella esperando instrucciones; mientras, los chicos miraban a la rosada mayor sin entender absolutamente nada de lo que ocurría. La peli-rosa mayor dio un suspiro mientras cerraba los ojos unos segundos.

—¡Kai! —exclamo suavemente mientras hacía un sello con una mano a la altura de su mentón.

Todo comenzó a distorsionarse frente a los ojos de los jóvenes, estaban sorprendidos al saber que estaban bajo un Genjutsu y no lo habían detectado en ningún momento, dos de ellos lo expresaban con sus ojos más abiertos de lo normal y el moreno frunciendo el ceño.

—¡¿Alguien puede decirnos qué demonios está sucediendo aquí, dattebayo?!

—Silencio. ¿Has descubierto algo acerca de éstos tres? —cuestionó el Jounin.

—Hn —asintió, ella dirigió su vista el techo en forma pensativa mientras el hombre la veía expectante—. Si Naruto estuviera aquí, diría que la edad te está afectando, Kakashi-sensei —dijo con un tinte de burla en sus palabras junto con una pequeña sonrisa, mientras lo miraba de soslayo.

—¿Eh? ¿Q-qué…? —expresó el hombre sonrojándose levemente, luego cruzó sus brazos y giro el rostro ofendido—. ¿A qué te refieres con eso? El espíritu de la juventud aún está dentro de mí.

Se produjo un silencio mortal que duró apenas unos segundos, siendo el Uzumaki el primero en interrumpirlo.

—¡Gyajaja! —soltó una carcajada el rubio, los otros dos no creían que estuvieran en posición de hacerlo, sin embargo no pudieron reprimir una pequeña sonrisa de burla ante el comentario de Kakashi—. ¡Eso sonó como algo que diría Gai-sensei!

—¡¿De quién te burlas, impostor?! —un escalofrío recorrió su espalda al haber sido comparado con la Sublime Bestia Azul de Konoha, su eterno rival.

—Estoy de acuerdo con Naruto-kun —dijo la Hokage con una mano en la boca, riendo bajito de manera delicada.

—¡Él no es Naruto, Sakura! Son solo unos impostores utilizando el Henge no jutsu. Además, ¿a qué ha venido la cuestión de mi edad? —continuó con pose ofendida hacia su ex alumna.

—Has pasado por alto algo muy importante, sensei —al ver que la miraba confundido y los demás solo se mantenían expectantes a lo que iba a decir, decidió continuar luego de dar un suspiro—: Están amarrados con cuerdas absorbe-chakra. Es imposible que estuvieran manteniendo una transformación con ellas.

—Entonces… ¿Qué significa esto? —el hombre estaba confundido.

—Eso es lo que he estado exigiendo que me respondan —gruñó el moreno.

—¿Qué está sucediendo aquí? —la peli-rosa junto con sus dos compañeros, estaban igual de confundidos que el hombre.

—Yo puedo explicárselos —todos volvieron su atención a la mujer—. Primero necesito que se identifiquen.

—Por favor, versión mayor de Sakura-chan. ¡No estoy entendiendo nada, dattebayo! —habló el rubio haciendo un adorable puchero junto con una mueca de confusión que hicieron sonreír tiernamente a la mujer. Los otros dos la veían extrañados por su gesto y tranquilidad—. ¡Mi nombre es Uzumaki Naruto y voy a ser el mejor Hokage, dattebayo! —una capa de nostalgia cubrió los orbes de la mujer y el hombre, siendo percibida por ellos a excepción del Uzumaki.

—Haruno Sakura.

—Hmp. Uchiha Sasuke.

—Un momento, ¿cuántos años tienen? —cuestionó Kakashi.

—Diecisiete —respondió por los demás la joven Haruno.

Ante esto Kakashi dirigió una mirada de soslayo a la Hokage a lo que ella asintió, entendiendo a lo que se refería.

—¿E-estamos en el futuro?

—No, Naruto-kun —respondió Sakura, los demás estaban impacientes—. Quiero disculparme. Me tomé la libertad de adentrarme en sus mentes y observar sus recuerdos con el Genjutsu. Pero gracias a eso he descubierto que no provienen del pasado, o en su caso, no están en el futuro.

—¿Eso qué significa? —preguntó el moreno con el ceño fruncido.

—Significa, que provienen de otra dimensión, un poco… distinta a la nuestra, por lo que pude ver.

—Esto es muy confuso —murmuró la joven rosada.

—Kakashi-sensei, ¿puede acompañarme un momento? Buscaremos a Sasuke y les diré lo que sucede. Estarán a nuestro cargo mientras encontramos una solución a esta situación —comentó la mujer dándoles la espalda y mostrando, al moverse su largo cabello hacia un costado, los kanji grabados en su chaqueta que decían: Rokudaime Hokage y arriba de ellos el abanico de los Uchiha.

—(¿E-el emblema Uchiha?) —fue lo que pensaron los jóvenes.

—P-pero… ¿Qué si resultan ser una amenaza para la aldea?

—No se preocupe sensei. Si eso llegara a ocurrir, no dude que me encargaré de ellos. Sin darles tiempo a que se den cuenta que es su fin —su voz sonó serena pero esas palabras fueron una clara amenaza que hizo tensar a los chicos y que un escalofrío les recorriera la espalda sin entender el por qué—. Esperen aquí, por favor —luego salió de la habitación con la gracia de una delicada princesa, no reflejando lo poderosa que era.

—Oiga, Kakashi-ojiichan. Si Sakura-chan mayor usa el emblema de los Uchiha, ¿significa que se casó con el Teme de aquí? —preguntó el rubio inocentemente con curiosidad, haciendo que el tono de piel de la rosada contrastara con el color de su cabello debido al sonrojo y que un leve rubor apareciera en las mejillas del moreno.

—No me llames así. ¡No estoy viejo! —exclamó indignado, con un aura depresiva rodeándole—. Y se podría decir que algo así, pero la pequeña Sakura no porta el emblema por ser la esposa de Sasuke —luego dio un suspiro y se encaminó a la puerta para alcanzar a su ex alumna—. Quédense aquí y no intenten nada o sufrirán las consecuencias —concluyó cerrando la puerta.

—¡Estamos amarrados! ¡¿Cómo se supone que haremos algo?! —comenzó a chillar el rubio intentando desatarse, moviéndose para todos lados—. ¡Oiga, ojiichan!

—¿Quieres callarte por una vez en tu vida? —gruñó Sasuke, estaba molesto porque el hombre lo había dejado más intrigado que antes con respecto al por qué la rosada mayor portaba la insignia de SU familia.

—¡Naruto, haz el favor de quedarte quieto! ¡Provocarás que nos caigamos! —reprendió la chica con una vena hinchada en la frente.

Pero fue demasiado tarde, gracias a los movimientos bruscos del Jinchuuriki los tres dieron contra el suelo sin la posibilidad de estabilizarse nuevamente. Sasuke y Sakura cayeron de lado, mientras el rubio cayó de cara al suelo quedando en una muy incómoda posición.

—¡Baka/Usuratonkachi! —exclamaron furiosos a su hiperactivo compañero mientras éste chillaba al no poder cambiar de posición.

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Gracias por leer!

-Editado: 22/05/17-