Domingo - 21/06/2015 -
Esta historia está relacionada con mi Fic "Ojos en la espalda" y el manga original después de la batalla entre Kakashi y Obito. Va a abarcar desde el equipo siete reunido nuevamente luego de la guerra, conflictos entre los integrantes, viaje a otra dimensión, enseñanzas sobre amistad, lazos reconstruidos.
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Disclaimer: Los personajes y ambientes de Naruto no me pertenecen, son propiedad del gran Masashi Kishimoto. La trama de la historia sí me pertenece.
Referencias de lectura:
- (Pensamientos)
- Flash back.
- 0-0-0-0-0 Cambio de escena.
Hilo rojo del destino
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Parte III
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Varias horas habían transcurrido desde que vieron por última vez a los dos integrantes del equipo en versión adulta. Nadie había ido a por ellos y lo peor de todo era que continuaban tirados en el piso, amarrados a la maldita silla que estaba comenzando a entumecer sus músculos. Pero dos de ellos agradecían no haber caído en la posición del Uzumaki, quien se había cansado de gritar improperios al no poder moverse a una posición más cómoda y ahora yacía durmiendo plácidamente con la cabeza de lado.
Sasuke estaba enfrascado en una lucha interna, tratando de buscar la respuesta a la duda que Kakashi había metido en su cabeza con respecto a la Sakura adulta y también sobre esa extraña técnica que usó en ellos para ver sus recuerdos. Y todavía estaba en shock al saber que su Yo de esa dimensión había sido más valiente que él y se había casado con esa, para qué negarlo, hermosa y delicada mujer parecida a su compañera de equipo, quien suponía debía ser muy fuerte para llegar a ser Hokage en lugar de Naruto o él. Aunque luego de la guerra ya no había vuelto a dudar ni mucho menos menospreciar las habilidades y el poder de Sakura, y sabía que estaba a la altura de competir contra Naruto y él por el puesto de Hokage.
Por su lado, Sakura tenía unas estrellitas en sus iluminados ojos verdes y una sonrisa muy infantil en su rostro. De solo pensar en lo hermosa que se pondría en un futuro la hacía sentir orgullosa, quería que el tiempo pasara rápido para lucir esas curvas. Cómo deseaba que Ino-puerca hubiese estado allí para restregárselo en su cara, ¡Nadie volvería a decir que su aspecto era poco femenino! Y lo mejor de todo era que en ese mundo ella era la Hokage, eso le hacía pensar que había pateado los traseros de sus dos compañeros y ella había sido la elegida. Pero entonces recordó un detalle que la confundió, los ojos de su Yo de esa dimensión eran negros, como los de él. Su rostro se sonrojó furiosamente al pensar que en esa dimensión estaba casada con Sasuke y se preguntaba ¿cómo terminaron juntos?, ¿el pasado de los de esa dimensión sería igual al de ellos?, ¿ese Sasuke se habría ido de la aldea? Estas y muchas otras dudas comenzaron a rondar su mente.
El sonido de las bisagras metálicas sin lubricar de la puerta provocó que el rubio se despertara sobresaltado y que sus compañeros salieran de sus pensamientos. Como pudieron, desviaron su mirada hacia la puerta ahora abierta completamente. Divisaron a un ANBU, esperaron impacientes a que éste hiciera algo. Finalmente luego de unos segundos, que parecieron eternos para ellos, el ninja habló.
—Aquí están, Uchiha-sama —mientras se giraba dándoles la espalda.
—Hmp —se oyó detrás, el enmascarado se hizo a un lado permitiéndole el paso y luego se marchó después de una reverencia.
Por la puerta entró un hombre de unos 25 años de rasgos varoniles y muy guapo, alto, de ojos de un color negro profundo y con cuerpo bien formado; sus cabellos eran negros cayéndole unos mechones sobre su ojo izquierdo y un poco alborotados y largos detrás; vestía unos pantalones azul marino dentro de unas altas botas negras ninjas, un estuche de armas amarrado al muslo derecho y un pañuelo de color gris claro amarrado a la cadera con el abanico Uchiha en medio (N/A: Como el de Sarutobi Asuma), una camisa de mangas hasta las muñecas de color azul marino debajo del chaleco de Jounin gris (N/A: Como la ropa de The Last) y su banda de la villa atada a su brazo derecho.
El hombre se paró frente a ellos y los observó desde arriba seriamente. Unos segundos después le salió una gota de sudor en la nuca y suspiró con resignación antes de hablar.
—Soy Uchiha Sasuke y vine por ustedes —dijo de manera aburrida e indiferente, recordándoles la manera de hablar de su sensei.
—¡Pues te tardaste demasiado, 'ttebayo! ¡Tenías que ser un teme como Sasuke-teme! —se quejó el rubio comenzando a sacudirse nuevamente—. ¡Vamos, desátanos que esto es incómodo! —gritaba haciendo enfurecer a sus compañeros por su irritante voz.
—¡Cierra la boca, idiota! —le reprendió Sasuke joven, harto de los berrinches de su amigo.
—¡No me insultes, bastardo!
El recién llegado ignoró olímpicamente la acalorada discusión de los ninjas y se dirigió a la chica. Levantó la silla enderezándola y luego con un kunai retiró las cuerdas, ella se sonrojó al ver lo atractivo que era ese hombre y se atrevía a decir que era mucho más guapo que su versión joven, quien era su compañero. Luego que Sakura estuvo de pie se encaminó al moreno en el suelo y realizó el mismo trabajo.
—¡¿Por qué me dejaste para lo último?! ¡Yo era el que estaba más incómodo, 'ttebayo! —le reprochó cuando el mayor terminó de desatarlo.
—Tan ruidoso como siempre, Dobe —respondió con una pequeña sonrisa mientras golpeaba la frente del chico con dos dedos.
Sasuke y Sakura estaban sorprendidos, el primero por la acción de su Yo de esa dimensión y la segunda por el tono nostálgico que empleó en sus palabras, siendo notado también por el chico.
Naruto se sobó la frente mirando con los ojos entrecerrados al hombre, pero ese gesto por parte de él le transmitió calidez. Un escalofrió pasó por su cuerpo ante sus pensamientos, eso había sonado muy extraño aunque sus intenciones fueran buenas e inocentes.
El Uchiha mayor les colocó unas pulseras que controlaban el flujo de chakra, ellos se mantuvieron un poco reacios a portarlas al principio pero el mayor les dijo que era eso o quedarse encerrados en ese lugar hasta que pudieran mandarlos a su mundo. Resignados, ellos aceptaron las pulseras y luego de colocárselas se dieron cuenta que no hacían nada pero que de igual forma ya no podían quitárselas. Ante esa interrogante de los chicos, Sasuke les explicó que si alguno intentaba hacer algo extraño durante su estadía que afectara la seguridad de la aldea, Sakura podría reprimirlos en un segundo ante la mínima detección de amenaza por parte de ellos a través de las pulseras. Aunque eso sonaba muy convincente y estaban de acuerdo con las precauciones que se tomaban, otro escalofrío recorrió la espina dorsal de ellos, esa mujer era de temer.
—Bien, síganme —dijo metiendo las manos en los bolsillos, se dio la vuelta y comenzó a caminar, sin embargo se detuvo en el marco de la puerta al sentir que no lo seguían—. Dije: ¡síganme! —habló con un tono amenazante, mirándolos por sobre su hombro.
—¿A dónde nos piensas llevar? —exigió Sasuke a su otro yo con clara desconfianza, inconscientemente se puso delante de Sakura, como protegiéndola.
El aludido resopló con un poco de fastidio y se giró quedando de costado.
—Ya pasó el medio día —dijo como si fuera algo obvio, al ver que no decían nada continuó—: Tsk. Se suponía que debía llevarlos a la hora del almuerzo. Es muy tarde y no quiero que Sakura me regañe más por culpa de ustedes.
—¡Oye! ¿Eso quiere decir que Sakura-chan mayor nos esperaba con el almuerzo listo? —preguntó el rubio con una mano en su estómago mientras este rugía como si fuera una bestia, Sasuke adulto solo se encogió de hombros desinteresadamente—. ¡Entonces es tu culpa que lleguemos tarde! ¡Tú te tardaste! —mientras lo apuntaba acusadoramente.
—Tenía obligaciones importantes que cumplir, niño —contestó sin alterarse por los gritos, cosa que no fue lo mismo para los otros dos.
—¡Pues esto es importante, estoy muriendo de hambre por tu culpa! ¡Yo voy a ser Hok…!
—¡Deja de hacer el tonto, Naruto! —rugió su compañera interrumpiéndolo, mientras le propinaba un puñetazo en la coronilla.
—¡Itte! ¡Duele Sakura-chan! —lloriqueó sobándose la zona golpeada.
—Hmp. Idiota —aportó su "granito de arena" el moreno, cruzándose de brazos luego de darle otro golpe.
Luego de esa escenita común entre el equipo siete, éstos volvieron su atención al hombre y no pudieron evitar poner expresión de confusión al verlo con el único ojo visible un poco más abierto de lo normal, aunque sin exagerar, observándolos. Comenzaron a sentirse incómodos ante el silencio, más la chica a quien el Uchiha mayor no le apartaba la mirada. Unos segundos después, que parecieron horas, éste salió de su estupor parpadeando un par de veces y luego frunció el ceño.
—Voy a darles un consejo —dijo fríamente, captando la atención de ellos—. No sé cómo será en su mundo, pero aquí todo el que conoce a Sakura sabe que nunca, ¡nunca! deben ponerle una mano encima a Naruto —se sorprendieron ante esa revelación y la forma seria en que hablaba—. Por lo que, si quieres volver sana a tu hogar, te recomiendo que no vuelvas a golpearlo delante de Sakura. Lo mismo para ti —señaló con la mirada al Uchiha menor quien frunció el ceño—. Sakura es una persona tranquila, pero pierde el control cuando siente una amenaza hacia el Dobe. Ténganlo presente si quieren vivir para tener nuestra edad. Vamos —dicho esto comenzó a caminar y los demás lo siguieron detrás en un silencio incómodo.
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Gracias por leer!
-Editado: 22/05/17-
