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El Bosque.
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¿Hace cuanto que llegue aquí? No lo se. No me importa saberlo.
Lo importante ahora es mi aburrimiento, he querido salir, pero como Undertaker esta ocupado, no le he dicho nada. Ha estado yendo mucho a un hospital, pero no me dice que es lo que se trae entre manos. No he podido escuchar música, mis aparatos se descargaron y no ha habido sol en tres días, solo lluvia y mas lluvia, aunque se siente la llegada de la primavera.
Extraño a Alex, lo echo mucho de menos, pero no quería volver a Londres, cuando llegue a Escocia, llore por una semana por haberlo abandonado de esa forma, aunque me pareció verlo dando vueltas en Glasgow. Pero no quise arruinarle la vida, no otra vez.
He soñado con algunos recuerdos más, con mis hijos con Jord cuando me llame Angela, los cuatro tenían su color de pelo, pero Christoffer y Hela, el mayor y la menor, tenían los ojos verde esmeralda, Sindri y Dagny, los del medio, tenían ojos verdes con el centro azul. Todos hermosos, me desperté llorando y con una sensacion tan calida en el pecho, algo que nunca habia sentido. También soñé con algunos recuerdos de Ángel, estaba jugando con tio gris, buscábamos ardillas mágicas, las cuales se escondían en los arboles azules del bosque, en esa vida tuve demasiada imaginación hahaha Undertaker estaba sentado al lado mio en el árbol, y yo ahuecaba mis manos y las usaba como binoculares, buscando las ardillas, y Undertaker se reia mucho hahahahaha.
Estaba en la sala, sentada frente a la ventana cuando llego mi amado loco.
- Angiiie ¿Amor?- demore en responderle, estaba bastante metida en mis pensamientos- ¿Que hacías en la ventana? No hay nada para ver realmente, a menos que te gusten las tormentas ¡Yo amo las tormentas! ¿Y tú?
- ¡Si, si me gustan! ¡La sensación de la lluvia es algo genial! Me dan un poco de miedo los relámpagos y los truenos, ¡Pero el resto está bien!
- ¿Quieres salir? Podemos ir hacia algún lugar alto, o al bosque, es muy lindo cuando llueve.
- ¡Si! ¡Si por favor! – le salte encima y lo abraze con las piernas por la cintura, y envolví mis brazos en su cuello- Sabes que te amo, ¿No? Si si si ¡Te amo mucho, mucho!- dicho esto le di besos por sus mejillas, su boca, en la frente, algunos sobre los parpados.
- Ahahahaha veo que te hace feliz amor haha entonces nos vamos, pero solo si me das otro beso.
- Hecho- lo bese hasta dejarlo sin aire y con una sonrisa aun mas grande que las que suele tener cruzando su rostro- ¿Nos vamos ya? ¿Llevamos algo para comer? ¡Hay manzanas en el mueble! las compre ayer así que están bien y también podemos ¡!-
- ¡Angie! ¡Calla unos segundos! ahahahahaha nos vamos ya, agarra esas manzanas y un abrigo, ¡Nada más! veo que estabas aburrida.
- Si, pero no quería salir sola y tu estabas muy ocupado, asi que aguante lo mejor que pude haha.
- Lo lamento amor, ¡Pero iremos a un lugar muy lindo! veras que te gusta, voy por mi abrigo, ¿Por qué me ves así? hihi ¿Acaso quieres ayudarme? Sabes que no me opongo querida, pero prefiero que me desvistas a que me vistas.
- Aah ¡Calla pervertido! estaba pensando que abrigo llevar.
Cerramos la tienda y nos fuimos, bajo la lluvia y tomados de la mano. Nos dirigimos a un bosque, no muy lejos de alli, era muy lindo, la lluvia no llegaba a caer en algunos sitios de tan frondosos que era los arboles. Por el camino fuimos hablando de distintas cosas, la forma de las nubes, de anecdotas de nuestra vida, peleamos un poco tambien, a causa de sus bromas.
- ¡Ah Undertaker! ¡Hiciste que mis medias se mojen!- me empujo a un charco de agua, y esta se escurrió por los agujeros de las hebillas, haciendo que mis pies quedaran nadando dentro de las botas.
- ¡Es un poco de agua querida! y solo tu te pones ese calzado hahahahahahaha.
- Tienen diez centímetros de plataforma, no me empujaste en un charco, ¡Eso era un pozo!
- Se seca rápido, no llores amor hi hi hi hi.
- ¿A dónde vamos? ¡Estamos caminando hace horas!
- Horas no, solo media hora llevamos caminando, y vamos hacia aquel bosque que se ve alla- me señalo hacia mi derecha. No lo habia notado, pero habiamos casi rodeado el bosque.
Cuando entramos al bosque, notamos lo empapados que estábamos, el pelo nos chorreaba agua y nuestras ropas pesaban el doble de su peso. Nos escurrimos el pelo un poco y nos quitamos los abrigos para caminar mejor, los arboles nos servían de techo contra la lluvia.
- ¿Te gusta? Podemos pasear en el, yo he venido muchas veces y es muy silencioso.
- Si, es buena idea ¿Cuándo me vas a contar que es lo que haces en el hospital?
- Oh... He ¿Como lo supiste? no te habras metido en mi mente, ¿O si?
- Nop, ¡Simplemente lo note! Y a veces hablas solo, asi que escuche que decias algo de reuniones secretas ¡Ya, dime qué haces allí!
- No, en otro momento linda, es algo delicado. - No iba a insistirle, cuando lo considerara correcto, él iba a venir solito a contarme.
- Ok, ¿Te conté que soñé con Ángel?
- ¿Qué soñaste?
- Estaba contigo en un árbol, estaba buscando "ardillas azules" e imaginaba que sus manos eran binoculares.
- Aaaaahahahahahahahahah lo recuerdo muy claramente hahahahaha eran arboles mágicos, no me dejabas bajar al piso porque las ardillas se asustarían ahahaha tenias mucha imaginación en esa época, eras un pequeño sabandija. Eras muy inquieta, no sabias callarte, te castigaban y te escapabas por las ventanas, y eras muy mala estudiante.
- ¿Podrías evitar hablar de él y de mi como la misma persona? Se siente extraño.
- Son prácticamente la misma persona, tú, Angélica, Ángela y Ángel.
- Dame el gusto de separarnos como diferentes personas, por favor, no me gusta, no me siento cómoda con eso.
- ¿Cómoda? Es inevitable que te sientas incomoda, esta es tu cuarta vida, y ese don tuyo se encarga de recordarte tus vidas anteriores. Yo conocí a las tres personas anteriores a ti y por eso las relaciono como iguales. Y lamento mucho que no te guste, pero así es como es.
No sabía que responder a eso, me dejo sin habla totalmente, lo dijo como si fuera algo sin importancia, algo que se ve todos los días, y con un tono muy frio, tanto que hizo que me encogiera un poco. Esas palabras me molestaron, pero si es su opinión yo no voy a cambiarla, simplemente la voy a ignorar.
- Bien, pero yo seguiré refiriéndome a esas personas como individuos diferentes, yo no soy ellos, y esa es mi opinión.
- Me parece bien, haz como quieras, yo lo veo de una forma diferente, es solo eso.
- Si, ¿Quieres sentarte allí? Estoy un poco cansada.
- Si, vamos.
Nos sentamos en una parte seca del pasto, Undertaker se sentó primero y me invito a sentarme entre sus piernas. Yo me senté y deje que me abrazara, pero me encontraba hundida en mis pensamientos, y un poco molesta por sus palabras.
-No soy única, soy el último eslabón de una cadena de reencarnaciones, hasta el momento que muera. El hombre que me dice "te amo" se encargo de quitarme la individualidad que todo ser humano tiene, y encima me dice que así es como es ¿Cómo puede decir eso? Cada persona es única, por más que yo sea lo que soy, no soy Angélica, no soy Ángela y no soy Ángel, ellos murieron, yo tengo su alma si, pero tuvimos vidas distintas y por tanto nuestras personalidades son distintas. Incluso sonó como mis padres cuando dijo eso. Yo soy Angelique Brown, y yo soy yo, solo eso, nadie más.-
Estuve así por un rato, hasta que la voz de Undertaker me trajo a la realidad.
- ¿Estás bien? Estas muy callada.
¿Responderle y arriesgarme a una pelea? ¿No responder y tragarme las palabras? Esa es la cuestión.
- Estoy mirando el bosque, es muy pacifico, me gusta.
- No mientas Angie, ¿Qué sucede?-
Respondo y me arriesgo a una pelea.
- Me dejaste en la nada, según tus palabras no soy nada, soy alguien repetido, que vive, muere y vuelve a vivir, y en cada vida es igual a la persona anterior, alguien totalmente monótono, hablando claro. Estaba muy feliz siendo una persona única, y vienes tú y me tiras abajo con todo el peso posible. Y lo dices como si fuera algo sin importancia, como si todos los días trataras con alguien que reencarno y esas cosas.
- Perdón por eso, no pensé en lo que dije, tampoco note que lo dije de tan mala manera.
- Sonó muy feo y frio el tono que usaste, y yo soy Angelique, nadie más, puedo ser alguien reencarnado, pero yo soy yo, y no hay nadie igual a mi.
Me miro por unos minutos, entre los mechones de pelo plateado, que seguían mojados, con una mirada de asombro y confusión, asimilando lo que dije, no se espero que yo le dijera eso. No hubo pelea o discusión, y aclaramos el problema.
- ¿Me perdonas?- no podía decirle que no a esa mirada, a pesar de que es muy manipulador, la mirada era limpia, totalmente verdadera, se notaba que estaba arrepentido de sus palabras anteriores.
- Si, pero no vuelvas a hablar así de ellos y de mi, realmente me incomoda.
Me abrazo contra él, apretándome contra su pecho. Pase mis brazos por su cintura y deje que me abrazara, mientras restregaba mi mejilla contra su ropa, como si fuera un gato.
- No lo volveré a hacer, no te preocupes. Por otro lado, tu eres totalmente interesante, no eres para nada monótona.- la mano que mantenía acariciándome la cabeza, bajo hasta mi barbilla, obligándome a levantar la cabeza, para recibir un beso cálido y suave. Nos besamos por un rato, disfrutando uno del otro, sin prisa.
- ¿Volvemos a casa? Está bajando el sol.
- Y sigue lloviendo, vamos, ¡Todavía hay que cocinar la cena!
- Ay esa cabecita distraída ¿Qué te distrae tanto?
- Que el hombre al que le digo te amo sea un peleador conmigo, eso y la lluvia me distraen.
- Repíteme esa frase, Angie.- Ya habíamos salido del bosque, estábamos saliendo al camino, y la lluvia nos cayó como un baldazo, nos habíamos secado bastante en el bosque.
- ¿Toda? Aah ¿Para qué?- se freno y me agarro de un brazo.
- ¡Hazlo! ¡No me obligues a obligarte!- Me abrazo y me miraba con emoción, sus ojos chispeaban, y casi sentía como vibraban sus manos en mi cintura. Yo quede como tonta mirándolo, el contraste de sus ojos con su pelo, mas la lluvia, aumentaban su hermosura, la cual es bastante estando al natural. Nunca vi a un hombre tan lindo. Es hermoso.
- No recuerdo lo que dije.
- Oh si, si que recuerdas.
A medida que hablaba se acercaba mas y mas a mi rostro, sonriendo de lado y con una actitud arrolladora, confiada.
- Dije que eres el hombre que amo ¡!- apenas pude terminar la frase cuando estaba recibiendo un beso, tan fuerte, tan lleno de amor y pasión que me olvide de la lluvia y todo lo demás.
- Mire allí, joven amo, parece que cierta persona tiene un lado romántico, el cual desconocíamos hasta hoy. Me sorprende ver tal acto primitivo venir de él. Aunque los humanos son muy adeptos al contacto intimo.
- Eso es una verdadera sorpresa, como sea, luego debes ir a su tienda, y decirle que necesitamos un ataúd y una lapida para mañana.
- Con certeza.
Nos besamos hasta que se nos fue el aire y nuestra ropa se empapo. De nuevo.
- Disculpas aceptadas.- le dije mientras aparecía una sonrisa tonta en mi rostro, el tenia su frente contra la mía, y también sonreía, no como gato Cheshire, una sonrisa hermosa y normal. Y con el pelo escurriendo agua ¡Que hombre más atractivo por dios! quede mirándolo con la boca abierta y la sonrisa tonta por un rato, hasta que el hablo.
- Yo te amo también, perdona que haya usado esas palabras ¡Pero no peleemos más! ¿Que te parece si volvemos y tomamos un baño?
- Bien, de vuelta a caminar bajo la lluvia. Seguramente vuelva a enfermarme.
- Hay una forma rápida de llegar.
- ¿Volando? No se me ocurre una forma de ¡!- no me dio tiempo a reaccionar, me agarro por la cintura, me apretó contra su cuerpo, y unos segundos después, estábamos parados en la sala- ¡Guau! ¡Eso fue inesperado!
- ¿No te mareaste? muchos novatos se marean al principio a pesar de que es la habilidad mas básica y mas útil.
- No, para nada me maree ¡Ni siquiera pude darme cuenta de lo que estaba pasando! ¡Hazlo de nuevo! ¡Hasta mi habitación!- salte sobre él para abrazarlo con las piernas, mientras el se reía de mi emoción infantil.
- ¿Y si aparezco en el baño?
- Deberemos esperar a que el agua se caliente.
- He hee pasaremos el rato entonces.
Apenas apareció en el baño, me tenia apresada contra la pared mientras me volvía a besar de esa forma tan apasionada que hace irresistible el deseo de responder con las mismas ansias. Son besos que no dudas en corresponder aunque tus pulmones estallen pidiendo aire. Y mi pareja es un excelente besador.
Rápido y salvaje.
Así nos fuimos sacando la ropa, y el calzado, que se pegaban al cuerpo por estar empapados.
Las manos de Undertaker viajaban desde mis muslos, pasaban por las costillas y subían hasta mis hombros, y bajaban dejándome rasguños, robándome jadeos. No me dejaba oportunidad para atacar, solo podía responder a sus besos y gemir con sus caricias.
Apenas si pude sostener las piernas en su cadera cuando me quito la remera y se lanzo, hambriento, a besar y morder cada centímetro de piel descubierta, mientras sus manos desprendían mi sostén, liberando mas piel para ser besada. Con cada mordisco y lamida que me daba, en mi cuello, en mi boca, en mis hombros, la cabeza me daba vueltas y mi cuerpo se movía solo, pidiendo mas y mas contacto. Me subio un poco mas hasta tener mis pechos frente a su rostro, en cuanto ajuste las piernas, senti su lengua pasando por mi piel. Estuvo un rato asi, lamiendo y mordisqueando la piel sensible de mis pezones. Lo unico que podia hacer yo, era acariciar con las uñas su espalda y su cabeza, jadeando en busca de aire, haciendo que se el tensara.
En un arranque, lo tome por sus cabellos empujando hacia atrás su cabeza para tener acceso a su boca, y darle un beso muy lujurioso a esa boca que era mi vicio. Con este movimiento deje caer mis piernas, para volver a cruzarlas en su cadera, y poder besar ese cuello tan deseable.
Sus labios y su cuello se habían convertido en mi vicio.
Su cuello níveo era una delicia, con cada beso que le daba emitía un jadeo exquisito, si le daba una lamida, ahogaba un gemido y el roce de nuestras caderas se volvía más duro, poniéndome muy impaciente.
Basta. Lo quiero ya. Ahora.
Baje las piernas al piso, y agarre el broche de su pantalón, acercándolo a mí en un movimiento rápido. Las expresiones que hace cuando esta excitado, son sobre-excitantes, sus ojos se vuelven de fuego y sonríe mínimamente de lado. Pase una mano por su pecho, acariciandolo, no es delgado como parece, tienes los musculos marcados, y algun rastro de vellos plateados, no hay nada que no me guste de este hombre.
Desprendí su pantalón y metí una mano dentro, acariciando su miembro desde la base hasta el extremo, relamiéndome al recordar el placer de tenerlo entre mis labios.
No me esperaba a que mi amante me quitara las manos y hablara.
- Tu pantalón me molesta.
- Quítamelo.
Se arrodillo dejándome besos por el cuerpo, y con suma delicadeza me desprendió y quito el pantalón, y besando mis piernas mientras subía. Bajo mi ropa interior con la misma delicadeza y siguió dejando besos por mis piernas.
Se me doblaron las rodillas cuando sentí su lengua en el centro de mis piernas, debí morderme el labio para no gritar de placer y sorpresa. Tomo una de mis piernas y el paso por encima de su hombro, en tanto su lengua subía y bajaba, rápido y lento, mientras con una mano mantenía mi otra pierna apretada contra la pared, evitando que me cayera. Estaba tan excitada que no necesito mucho para dejarme al borde del orgasmo, gimiendo al maximo, y cuando este llego, lo hizo con toda la fuerza. Me deje resbalar por la pared y quede sentada a horcajadas de mi amante, que con un par de rápidos movimientos, se quito el pantalón e intercambio lugares, dejándome contra el suelo frio.
Entro de un solo movimiento, volviendo a quitarme el aire, era algo delicioso cuando hacia eso. Empezó de forma lenta, lenta y profunda, besándome el cuello y los hombros, pasando su lengua traviesa por el borde de mis labios, mientras me desesperaba por volver a besarlo, pero cuando quise intentarlo, tomo mis manos y las puso por encima de mi cabeza. Las mantuvo así por unos minutos, hasta que fue el turno de el de llegar hasta el cielo y bajar, llevándome a mí con él. En ese momento llevo las manos a mis caderas, para empujar más profundo y rápido, y aproveche para pasar mis manos por su espalda y por su cabeza, arañándolo, y provocando que se pusiera frenético. Sus gemidos son hermosos, me empuja al borde de otro orgasmo de solo escuchar su voz gruesa, emitir tales sonidos. Sentir el roce de su cuerpo contra el mío, su cadera contra la mía, sus gemidos, los besos hambrientos y entrecortados, es demasiado para mis sentidos. El segundo orgasmo es más rico que el primero, a ambos nos llega casi al mismo tiempo, mi amante al sentir las contracciones tan rítmicas dentro de mi, dejaba escapar unos gemidos y empujaba con más fuerzas, provocando que yo gimiera cada vez más alto con cada embestida que daba.
El globo sube y sube, hasta que explota, dejándote caer en una nube, con los sentidos totalmente bloqueados. Ambos caímos lentamente hacia la realidad, recuperando el aliento. Undertaker estaba encima de mí, con la cabeza apoyada en mi pecho, respirando agitadamente, y yo no me encontraba distinto.
Nos quedamos así un rato, el estaba totalmente despierto, acariciándome el brazo, pero yo me estaba durmiendo mientras pasaba los dedos entre su pelo, que parecía telas de araña alrededor nuestro, totalmente despeinado.
- Angie, amor, si todas las discusiones van a terminar así, vamos a discutir más seguido ha ha.
- Si, o podríamos hacerlo sin discutir.
- Esta vez, y cuando me arrinconaste en la tina, fueron las dos mejores.
- ¿Y la primera? Esa estuvo buena, ha ha tu cara cuando te empecé a sacar el pantalón fue épica.
- Estaba un poco nervioso esa vez, no conocíamos ninguna de nuestras mañas y gustos.
- Si, yo también estaba algo nerviosa, pero eso fue una sorpresa hasta para mi ha ha.
- Me sorprendiste demasiado, no me lo esperaba, aunque tome venganza, y valió la pena.
- No fue venganza, fue casi una violación, y encima en un sillón ¿Para qué usar la cama?
- Te gusto, no seas quejosa.
- Si, pero ¡!-
Escuchamos como se abría la puerta de la tienda, sonó la campana, y se escuchaba que alguien llamaba a Undertaker.
- ¿¡Quién carajos viene a esta hora y con la tormenta que hay?!
- ¿No adivinas? El mayordomo, preciosa, y creo que ya se lo que quiere, espérame unos minutos que ya vuelvo.- Se vistió y salió a recibir al mayordomo. Y volvió a los pocos minutos con una sonrisa Cheshire.
- No adivinaras lo que debo hacer para mañana en la tarde.- Yo seguia acostada en el suelo del baño, desnuda y sudorosa, y si el hubiera demorado mas, estaria dormida.
- ¿Que quiere el niño real?
- ¡Quiere un ataúd y una lapida para el mayordomo! aah podre ver un atisbo de alguna de mis utopias.
- ¿Para qué querrá un ataúd? que extraño.
- Hoy hay una fiesta en su casa, creo que la mamá canina le quiere tender un castigo, por el incendio a la casa, ¿Recuerdas que te conte? fue un mes antes de tu llegada, el nueve de febrero exactamente. Fue cuando mataron a casi todo el elenco del circo.
- Lo recuerdo, ¿Quieres bañarte conmigo? supongo que el agua estara lista.
- Por supuesto que el agua esta lista, y cuando te dije en el bosque, si querias tomar un baño, pensaba tomarlo contigo. Ven levantate, metete en la tina que yo ire por las toallas.
Nos metimos en una tina llena de agua calentita, nos enjabonamos, luchamos con los nudos en el pelo de Undertaker, nos quedamos hasta que el agua se enfrio. Nos fuimos a cenar algo rapido y nos acostamos.
Pero estando en la cama, algo volvia a estar mal, algo no se sentia bien.
- Angie ¿Estás bien?
- No ¡ATCHIS! uy nededito un paduelo.
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