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El Tesoro Escondido de la Cascada.

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Hoy me encontraba muy tranquila practicando unos pasos de baile, no sea cosa de que me olvide como bailar y mi cuerpo pierda la elasticidad que me costó mucho obtener. El salón más despejado era la tienda, solo debía correr dos ataúdes, en cambio en la casa, debía mover mesas y sillones para tener la misma cantidad de espacio. Me puse los zapatillas, una calza y una musculosa suelta, con una calavera recortada en la espalda, y me puse a estirar los pies, las piernas, la espalda.

Todos confunden zapatos con zapatillas, las zapatillas son las de punta, y los zapatos son los de media punta, los usan hombres y mujeres, y principiantes. Lo que más me gusta de bailar son los giros, a pesar de que lastiman bastante los pies, me encanta girar. Andaba yo dando vueltas por la tienda, cuando escuche que se abrió la puerta de la escalera. Ahí venia mi amante con un ataúd que tenia la tapa rota. Y parece ser que es el que tenía en su habitación.

- Hola linda, ¿Acaso convertiste la tienda en un salón de baile? Ha ha.

- No, en la sala debo mover más cosas y el espacio es el mismo, y un ataúd pesa menos que un sillón.- le dije cuando llegue a su lado, un poco agitada.- Pensé que no estabas, no te vi en toda la mañana, y estaba tan en silencio la casa.

- Estuve aquí abajo, y luego allí arriba, y luego subí y baje, y no me viste porque no sabes ver, si hubieras puesto atención si me hubieras visto.

- Bien bien, ¡Deja ese ataúd y muévete que mi cuerpo me pide que baile! Ha ha.

- Lo dejare aquí, no te caigas dentro.

- Ha ha ¡Ya quisieras tu!

- Iré a llenar la tina, supongo que vas a querer un baño luego.

- ¡Sii!- Yo estaba dando la vuelta al salón.

No sé cuánto tiempo pase bailando, veía como se hacía de noche y a Undertaker subir y bajar por la escalera. Al rato salió muy contento del pasillo de atrás de la tienda, llevando una tapa nueva para el ataud.

- ¡Mira Angie! ¡Quedo hermosa!

- ¡CUIDADO! ¡!- se le ocurre salir de la puerta cuando yo estoy pasando enfrente de ella. En ese momento hice un salto hacia atrás y lo empuje, él se tropezó y nos caímos dentro del ataúd que había dejado él en el piso, y este al caernos nosotros sobre el borde, se dio vuelta, encajonándonos contra el piso.

- Eso dolió bastante.

- Aaaaaaayy ¡Mi manoooo! Levanta el ataúd que me está apretando la mano.

- Mi pelo esta debajo de ti, y apretado contra el ataúd también, sin contar de que tus piernas me dieron un buen golpe en el pecho ¡Doy gracias de que no necesito respirar amor!

- Me duele mucho la mano, ¿En serio no puedes levantarte?

- No, solo si quisiera que me arrancaras el pelo, y lo quiero mucho, así que me quedare aquí, ¿Por qué no usas tus poderes?

- ¡Oh!

Llego justo a tiempo, si entraba un segundo más tarde, vería un ataúd flotante.

- ¿Undertaker? ¡Necesito los papeles del tráfico de armas de Woodley! Vamos, sal ya.

- Oh, tenemos visitas.

- Joven amo, creo que están ahí debajo, mire, se ve un mechón de pelo plateado.

- ¡Levanta el ataúd! ¡Nosotros no podemos!

- HAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHAHA.

- Levántalo, Sebastián.

- Por supuesto.

- AAAAJJJJ ¡Cállate! No me dejas respirar con esas sacudidas.- Debo decir que tener a Undertaker, riéndose encima mío, no es un peso fácil de sostener, realmente me estaba aplastando.

Cuando Sebastián nos quito el ataúd de encima, mi cara quedo totalmente colorada. Mi cabeza estaba contra el cuello de Undertaker, mi brazo por debajo del, estaba acalambrado y tenía la mano apretada entre el piso y el ataúd. El tenía una pierna encima de mí, su pelo estaba por debajo de mi cabeza y sobresalía por el borde del ataúd, y sus manos estaban arrolladas contra su pecho.

- Buenas tardes Conde, hoy me tomo desprevenido hi hi hi.- Con un movimiento, su pelo volvió a caer sobre sus ojos. Se levanto y me tendio la mano.

- ¿Cómo terminaron ahí?- La cara del niño era muy graciosa, se comportaba como alguien de trece años, muy curioso y sonrojado. Hasta se veía tierno.

- Que curioso, joven amo.

- Estaba bailando, el salió muy rápido por la puerta, y nos tropezamos dentro del ataúd, que se dio vuelta ¡Mira como me quedo la mano!- tenía una línea roja sobre los nudillos de la base de los dedos.

- Ha ha ha error mío querida, ¿Dónde estarán esos papeles?

- ¿Eres bailarina? Si lo hubiera sabido antes, te invitaba a la fiesta que hubo ayer.

- Si, de ballet, y Undertaker, los papeles están en la repisa, los deje allí cuando moví las cosas, Chau chau señores.- Me fui a la casa a darme el baño que mi amado loco me había preparado.

Mi mano quedo acalambrada, no podía mover los dedos y la línea estaba quedando violeta, por suerte fue en la izquierda. El agua caliente del baño me alivio bastante el dolor.

Hoy el niño guardián me cayó en gracia. Algo para recordar.

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Ya había pasado una semana desde que salimos a pasear en el bosque, y Undertaker ni siquiera nombro al hospital, tampoco había hecho el intento de decirme que hacia allá. Pero cuando menos lo esperas, el momento llega, o lo obligas a llegar.

Estaba sirviendo la cena cuando me decidi a preguntarle de nuevo. Me tenia bastante ansiosa el no saber que es lo que hacia.

- Undertaker, ¿Cuándo me vas a contar del hospital? Has estado saliendo más seguido, y no lo evadas, ¡Quiero que me cuentes!

- Cuando termines de cenar, come primero y luego te cuento.

- Ya termine, cuéntame.- Se paso una mano por la cara, arrastrandose el pelo hacia el costado, como hace cuando pasa algo serio, y me miro expèctante, esperando una respuesta positiva a lo que iba a decir.

- Linda ¿Tu qué opinas de la muerte?

- Bueno, físicamente, es un cuerpo que ya no sirve y deja de funcionar, por el motivo que sea, y de parte del alma, ¡Aquí estoy yo como ejemplo! no es algo que me asuste tampoco.

- Y ¿Si te dijera que encontré una manera de revivir a los muertos?

- ¿¡Que!?- ¡Eso tenía que ser una broma! ¿Revivir a un muerto?- ¿¡Como lo hiciste!?

- ¿No te desagrada?

- No.

- Bien, todo empezó por mi curiosidad hacia los humanos, yo ya no recuerdo lo que se siente ser uno, solo sé que fui humano y ya. Cuando la persona muere, las parcas se llevan solo el alma, el resto queda ahí, pudriéndose, el cerebro que contiene los recuerdos se queda allí para ser comido por los gusanos ¿Recuerdas el registro cinemático?

- Si, donde se registra la vida de la persona.

- Ese registro es cortado por el shinigami que levanta el alma, deteniendo la grabación de nuevos recuerdos, si se reconectan recuerdos nuevos, el registro sigue funcionando y grabando, y el cuerpo piensa que sigue con vida. Aunque no lo esté.

- ¿Y de eso resulta?

- Un muerto vivo, pero como yo no puedo crear un alma, ellos buscan tener una, de una forma muy violenta.

- ¿Y para que estas experimentando? ¿Los vas a soltar por la cuidad a que maten gente mientras intentan hacerse con almas?

- Hay una organización, en Estados Unidos, ¡Que quiere comprarlos! ¿¡Te imaginas!? Cuando los veas lo sabrás ¡Son el arma perfecta! No sienten dolor, miedo ¡Nada!

- Eso es asombroso, en mi época se hicieron muchas películas sobre muertos vivos, o zombies, son algo muy famoso. Y tengo una duda, ahora que lo pienso.

- ¿Que quieres saber?

- Si es el cerebro el que contiene los recuerdos ¿Cómo yo, conservo recuerdos de las otras vidas?- Esta duda me daba vueltas a la cabeza desde el momento en que lo dijo.

- Realmente no tengo la respuesta a eso, desearía saber por qué recuerdas tus otras vidas, pero no logro encontrarle una explicación.

- Oh ¡Pensé que ibas a saber algo al respecto! Por otra parte, si es interesante lo de los muertos vivientes ¡Muertos con vida que se comen a las personas! ¡Guau, eso sería genial de ver!

- ¡Me alegro de que te interese! ¡Porque el diez y siete de abril haremos el experimento!

- ¡Abril empieza mañana!-

- ¡Lo sé querida! ¡Llevo tiempo esperando que llegue esta fecha! Y la mejor parte es ¡Lo haremos en un transatlántico! ¡Lleno de gente totalmente clasista y dispuesta a mostrar a los más pobres su estatus social y lo bien que viven!

- ¡Me gusta el mar! Pero ¿Y el niño guardián?

- Estuve pensando en eso, Lau tiene puestos en el muelle en donde están cargando los cuerpos, tal vez el le diga de actividad sospechosa, pero ¿¡No crees que sería muy interesante si el Conde apareciera!?

- ¿Y el mayordomo? Y si va a morir gente van a aparecer segadores.

- Si aparecen, no deberían meterse en el asunto, y el mayordomo no me preocupa.

- ¿¡Y vamos a pelear!? ¡Ahora si puedo controlar mi poder!

- A pesar de eso, sigues siendo una humana, queriendo hacerle frente a un demonio, o a un segador, te aseguro que no podrías. El primer problema, es la rapidez de tus reflejos, no es ni la mitad de lo que poseemos nosotros.

- ¡¿Te das cuenta cómo estás hablando!? ¡Vuelves a hablarme de mala forma! ¡Me importa un comino si soy humana y tengo reflejos lentos!- ¡CRACK!- ¡Si te llegaran a herir me metería a protegerte aun a costa de mi vida y de mis reflejos!- ¡CRAAAAAACK! - ¡Y exprimiría hasta la última gota de mi poder y seguiría importándome un comino ser humana porque estaría cuidando de ti!- ¡CRACK! Se partió la mesa y se hizo una grieta en la pared. Al diablo. Otra vez me hablaba de esa forma tan despectiva, como la que uso en el bosque. Me dice que seré una inútil total, aun cuando él mismo dijo que soy muy poderosa, y lo dijo cuando no controlaba gran parte de mi poder, ahora que lo controlo al noventa por ciento, me trata de inútil.- ¡Me voy a caminar!- Eche una ojeada a la pared agrietada y me di vuelta, bajando por la escalera, escuchaba que Undertaker me llamaba pero no volteé. Me había enojado mucho y necesitaba calmarme.

Seguía escuchando los llamados de mi pareja, pero no le preste atención. Luego de unos minutos deje de escucharlo, camine hacia las afueras de la cuidad, rumbo a la casa del niño guardián, el camino cruza una pradera muy linda y un arroyo.

Cuando llegue al arroyo, salí del camino, me descalce y metí los pies en el agua fría, de espaldas al camino. Había luna llena, así que veía con claridad todo el campo, los arboles se recortaban como manchas negras en el mar azul oscuro que era el campo. Y se llegaban a ver los arboles Phantomhive.

Estuve así alrededor de una hora, hasta que de la nada sentí una presencia en la espalda, pero al darme vuelta no había nadie, solo unos brillos en el aire, como purpurina flotante. Cuando le di la espalda al camino, note que la purpurina flotaba alrededor mío también, pero había algo fuera de lo normal, la purpurina dibujaba una silueta, de una persona, muy conocida. Y en un segundo se materializo completamente.

- Así que eras tú.

- ¿Crees que solo tú puedes sentir a las personas? Puedo sentir tu presencia a un kilometro.

- Sigo molesta, ¿Me dejas sola?

- No, quiero que entiendas que en ese barco, el objetivo principal seré yo, ya soy un fugitivo y me convertiré en un criminal, van a intentar atraparme, atrapándote a ti primero, no te subestimo, tienes un poder enorme, pero no te servirá de nada si el mayordomo libera su poder, ¿Entiendes a que me refiero? tu poder solo servirá para contenerlo.

- ¡Aun así! ¡Yo estoy contigo! ¡Estamos juntos ahora! Te amo demasiado para dejar que te dañen, si te veo en peligro voy a salir a hacer lo que sepa hacer. Aunque solo sea una distracción, lo hare si eso evita que te lastimen.

- ¡Tampoco me subestimes tu a mí! Preciosa, quiero que me repitas una frase.

- ¿Otra vez con eso?- me abrazo por la cintura, y me miraba con una sonrisa suave y su mirada era limpia, sin enojo, molestia, sin sentimientos negativos, estaba llena de ternura.

- Lo que dijiste anteriormente "Aun así, yo estoy contigo, bla bla bla".

- Te gusta escucharlo, ¿No?

- Si.- Apoyo su frente contra la mía y me fijo la mirada, con esos hermosos ojos verdes amarillos, que casi parecían brillar en la poca luz.

- Dije: Te amo demasiado para dejar que te dañen.

- ¿Me perdonas?

- Si, pero ya van dos veces que lo haces, ¿Qué te sucede?- suspiro cuando le dije esto, curvando las cejas hacia adentro.

- Me tiene bastante estresado el hospital, son muy ambiciosos y todos quieren llevarse el merito máximo, tampoco aceptaban ideas nuevas. Los médicos tienen la mente más estrecha que he conocido, pero ya está todo resuelto, el nuevo director es muy bueno convenciendo multitudes.

- Bueno, busca descargar ese estrés sin hablarme mal a mí, ¿Si?- le acaricie esas mejillas tan suavecitas que tiene, que con su sonrisa quedaban abultadas.

- Lo prometo, ¿Estaba linda el agua? Ya no hace tanto frio. Este arroyo es el que pasa por el bosque, y a un par de kilómetros forma una cascada, no muy alta, pero muy bella.

- ¡Vamos! Dos kilómetros no es mucho, ¡Vamos rápido, hay luna llena y no quiero que nos persiga un hombre lobo!

- Vamos, y te aseguro que esas criaturas no existen ha ha ha son producto de la imaginación humana por malinterpretar sombras y sonidos de la naturaleza. Nada mas.

- Como sea, vayamos, siempre quise ir a una cascada.

- Conozco una mucho más linda y más alta, que la que estamos yendo.

- ¿Si? ¿Dónde está?

- Es una sorpresa, tengo planeado llevarte, ¡Así que no te diré mas nada!

Caminamos bastante rápido, ya que no quería que Undertaker se desapareciera, yo quería que caminemos, es relajante caminar y conversar tranquilamente. Le iba a hacer muy bien.

Fuimos bordeando al arroyo, que se convirtió en un rio de aguas cada vez más rápidas, limpio totalmente, sin piedras ni pastos. El agua corría libremente y veloz. Al rato, en el silencio de la noche empezó a retumbar el sonido del agua que caía por la cascada, y por la velocidad que adquiría el rio, estábamos muy cerca.

El suelo formaba un acantilado en donde estaba la cascada, que tenía cerca de treinta metros de caída, formando un estanque, que se iba filtrando como un pequeño arroyo para seguir su camino entre el bosque. En lo alto de la cascada había arboles, y el pasto llegaba hasta el borde mismo del suelo. Con la luz de la luna se veía hermoso.

- ¿Te gusta?

- Es hermoso, la vista desde aquí es bellísima.

- Si quieres bajar, por allá el terreno tiene un declive.

- Quiero bajar si.- Me empezó a sacar toda la ropa ante la mirada sorprendida de Undertaker. Hice un rollo con la ropa y la deje en el hueco de un árbol.- ¿Vamos?

- Angie, el pozo tiene casi quince metros de profundidad, sumados a los casi treinta de caída.- su mirada era de total asombro.

- ¿Te asusta un poco de agua? Entonces me iré sola, ve tú por el declive.

Undertaker estaba congelado en el lugar, la sonrisa era una mueca caída, me miraba como si yo le hubiera pedido algo imposible e ilógico.

- Ve tu primero si quieres, no espere que quisieras tirarte, piensa lo que quieras, pero nunca me tire por una cascada, nunca me provoco mucha simpatía.- Se empezó a desvestir lento, casi con miedo, mientras yo estaba sentada detrás del borde, mirando hacia el pozo.

- No te preocupes amor, quítate la ropa y ven aquí, si quieres nos tiramos juntos. No lo compares con tu pasado, las situaciones son distintas.- Escuche como bufaba.

- Listo, ¿Quien se tira primero?- se arrodillo al lado mío, estudiando la caída de agua con el ceño fruncido.

- Los dos juntos, yo me he tirado desde lugares altos, pero nunca desde una cascada tan alta, ¿A la cuenta de tres?

- Eres mi perdición, Angelique.

- Corramos desde allí, ¡UNO! ¡DOS! ¡TRES!

Lo tome de la mano y salí corriendo, tuve que poner más esfuerzo, ya que Undertaker iba un poco lento, unos metros antes del borde, lo solté y salte lo más lejos que pude.

- ¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAJUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Antes de llegar al agua, me di vuelta para caer en clavado. El golpe del agua fue fuerte, pero la sensación de la caída, con la profundidad del pozo, me llenó de adrenalina. Segundos después de hundirme, sentí el golpe del agua que provoco la caída de mi pareja. Mire hacia el costado y vi una nube de pelo plateado, como pude, le esboce una sonrisa, le hice una seña y subimos a la superficie.

- ¡Wah! ¡ESO FUE GENIAL! ¿¡PODEMOS HACERLO DE NUEVO!?

- No estuvo mal, si quieres subimos y te tiras de nuevo.

- ¿No te vas a tirar? Ah yo quería que te tiraras de nuevo conmigo.

- Una sola vez, ven, dame la mano.- Le di la mano, y aparecimos en la cima de la cascada.

A la cuenta de tres.

Una vez.

Dos veces.

Hasta que Undertaker me sacudió de los hombros riéndose y diciéndome que debíamos volver a casa.

Nos tiramos de la cascada, nadamos, flotamos, el agua estaba hermosa, esa noche no hacia frio y la luna alumbraba todo el paisaje, incluyendo la vista de Undertaker nadando con el pelo trenzado. Mientras tanto yo me dedicaba a levitar bolas de agua y darles forma, de estrella, de gato, formaba rulos, hacia se movieran por el aire como gusanos flotantes.

Cuando llame a Undertaker para mostrarle que podía levantar una gran cantidad de agua, me di cuenta de que no se escuchaba un solo ruido. El agua estaba totalmente plana, solamente ondeaba alrededor mío.

- ¿Undertaker? ¿Dónde estás?

Silencio.

Me estaba poniendo nerviosa, aunque debía ser otra broma del hombre, el estaba nadando tranquilamente, no puede desaparecer sin motivo alguno.

- ¡Aquí estoy!

- ¡AAAAAAH! ¡Carajo! Algún día voy a tener un infarto por tu culpa.

- ¿Estabas extrañándome?- me abrazo por la espalda y me mordisqueo la oreja- Estuve investigando.

- ¿Qué investigaste?

- ¡El fondo del estanque! Y mira lo que encontré.- Saco la mano de mi cintura y la puso frente a mi rostro, me mostro un anillo de mujer en su dedo medio, de plata con una piedra verde, redonda, no muy grande, y diamantes muy pequeños alrededor.

- ¿¡Fuiste al fondo del estanque!? Oh es muy lindo, que delicado que es, y está muy nuevo. El agua no lo arruino.

- Si fui, y el agua de rio no le hace nada a los objetos de plata, ¿Lo quieres? Es tuyo, dame la mano izquierda.

- Gracias, ¡Es muy lindo!- levante la mano y me puso el anillo en el dedo anular.

- Tienes que decir "Acepto" no darme las gracias.- Quede en blanco cuando dijo esa frase, no podía pensar en nada. Casi me olvido de como mantenerme a flote.

- ¿Qué?- Me hizo girar para quedar frente a frente. Su cara era seria, pero sus ojos estaban rebosantes de emoción.

- Tienes que decirme A-C-E-P-T-O ¿Aceptas?- ¿Me está proponiendo que nos casemos? Woh mi corazón esta latiendo muy rápido, siento que se me va a salir del pecho.

- Si, si claro… ¿Pero qué? ¡Claro que acepto!- me arroje sobre él y lo abrace bien fuerte, llenándolo de besos.- ¿Tu aceptas?

- Ha ha ha ha por algo te regalo un anillo, desde que te encontré quiero casarme contigo, ahora tienes el anillo, pero todo lo demás lo dejamos para después de viaje en barco. Por ahora estamos comprometidos.

- Estamos comprometidos, ¡Que lindo que suena! De donde vengo yo, la mujer mantiene su apellido durante el matrimonio, puede usar el de su marido, pero creo que quiero mi apellido, ¿No te molesta?

- No, es una etiqueta únicamente, y con tu nombre, mi apellido no suena lindo. ¿Qué te parece si volvemos? Ya pasa de medianoche.

- Heee y podemos tener una "noche de compromiso" ya que no tendremos noche de bodas, ¿Qué dices?

- Eres muy atrevida, pero no voy a rechazar la invitación. Hace ya mucho rato que estás dando vueltas alrededor mío desnuda, y me costo no arrojarme encima de ti, pero ahora si puedo descontrolarme.- Me tomo por el cuello y por la cintura y me dio un beso. De esa forma tan profunda y tan deliciosa que tiene de besar. Cuando solo besarnos no era suficiente satisfacción, nos alejamos para respirar.

- Volvamos a casa.

- No, nos vamos a quedar aquí. Te quiero aqui mismo y ahora.

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- Mira, está saliendo el sol.

- ¿Ya? Que rápido se paso el tiempo.

- Estábamos muy entretenidos, vamos por la ropa y volvamos a casa.

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. Los papeles que pide Ciel, los invente, pero la situacion es real, en el manga, vol 11 (book of murder), mientras le cuentan a Arthur toda la verdad, Ciel le dice que uno de sus contactos confirmo que Woodley merecia la carcel porque traficaba armas, camuflandose con un negocio de diamantes, y en una burbuja se ve como estan hablando con Undertaker.

. En el arco del Campania, vol 12, 13 y 14, es Lau quien le dice a Ciel de que el hospital Karnstein estaba comprando muchos esclavos ilegales en el muelle donde el tiene sus negocios. Eso sumado a las noticias del periodico sobre la sociedad Aurora.

. En el arco de la escuela Weston, vol 14, 15, 16, 17 y 18, cuando Sebastian acorrala a Undertaker en la escalera, este desaparece, que lo trollea y le deja la ropa vacia jajajaja si se fijan bien, van a ver que en donde deberia estar Undertaker, hay brillos flotando. Es la ultima pagina del capitulo 78.

Espero les haya gustado, este capitulo lo subí tan pronto porque quiero trabajar en las continuaciones, que en dos o tres capítulos se arma el desmadre y necesito desarrollar el rollo de mi imaginación. El capitulo es largo, yo lo quise así, para poner el tema del casamiento, eso es importante para mas a futuro. Y la escena del ataúd hace tiempo que quería agregarla, pero no encontraba un hueco, hasta hoy. Espero les haya gustado, bye bye miau.