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El Salvavidas De Tu Corazón.
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Me desperté con un dolor muscular increíble. Sentía como si un camión me hubiera aplastado. Note que estaba vestida con un camisón blanco, también que había medicinas en la mesa de luz, y una vasija de agua con una montaña de paños húmedos a su lado. Definitivamente hay algo raro.
- ¿Maylene?- estaba todo muy silencioso, no se escuchaba ningún rumor, ni siquiera los niños estaban en la habitación. Con bastante esfuerzo logre bajarme de la cama, tenía la sensación de que la cabeza se me caería y saldría rodando tranquilamente. Salí al pasillo y me dirigí hacia la cocina.
En la cocina me recibieron con saludos y gritos. Maylene, Soma, Agni, Bard y los niños me arrastraron de nuevo a la habitación. Finny y Tanaka solo me saludaron con un gesto extraño, y Snake y sus serpientes me dijeron que debería volver a mi habitación.
- ¿¡Como te atreves a levantarte!?
- Soma no grites, me duele la cabeza.
- Angie, no deberías haberte levantado. No debiste, no.- me dijo Maylene, los niños iban delante, y ni me miraban. Bard me llevaba cargando y como siempre, largaba insultos y rezongos para todas partes.
- ¿¡Sabes que tuvimos que pasar noches en vela!? Y tú te levantas así como así. ¡Haciendo esto lograras que debamos pasar más noches velando por ti!
- No lo sabía Bard, explícame.
- Señorita Angie usted estuvo con fiebre por cuatro días. Estuvo durmiendo bajo la lluvia toda la madrugada del martes. Hasta que el niño Toby no la encontró en la cama y con sus gritos despertó a toda la mansión, no supimos su desaparición hasta ese momento. La tormenta llego alrededor de las tres de la mañana y usted durmió bajo ella hasta las seis con cuarenta.
- Les pido disculpas, tuve un sueño muy feo y salí a tomar aire.- Bard me dejo en la cama, y me ayudo a taparme.- Estuve reflexionando sobre la vida, y me quede dormida. Ni siquiera note la tormenta.
- Esa misma tarde te comente que se anunciaba una tormenta en el horizonte, Angie.- Maylene estaba a mi lado, ajustando las vendas del brazo. Estaban todas flojas y sentía una molestia en ambos huesos, por encima y por debajo del codo.
- Lo lamento, necesitaba tomar aire. ¿Me traerían algo para comer? Si hay algo dulce mejor, futa, chocolate, o algún dulce de Ciel. Y él te lo quiero con leche y miel.
Me miraron con cara de asombro, pero sentía ganas de comer cosas dulces, como frutillas, pastel, o caramelos. ¿No dicen que hay darle azúcar a la vida?
El sonido de alguien aclarándose la garganta me hizo salir de mis divagues sobre los azucares.
- Andy, Toby, ¿Cómo han estado?
- Agni y Soma nos han ayudado a estudiar. Queremos saber algo, ¿Nos contarías?
- Si claro. Pregunten.
- Tuviste delirios por la fiebre, y decías cosas sin sentido. Nombraste un barco, un tal "Undertaker", y algo sobre un "poder". ¿Qué son esas cosas?- mierda… son bastante inteligentes estos dos, debo cuidar lo que diga en un futuro.
- Mi ex pareja me pidió casamiento en un barco, él era el dueño de la funeraria que estaba a unas calles del callejón en donde ustedes dormían, y con poder tal vez me referí a la fuerza para lograr algo. No lo sé niños, si eran delirios puedo haber dicho muchas cosas.
- ¿¡El loco de la funeraria era tu prometido!? Me daba miedo, ¡Pero nos regalo ropa!
- Lo conocimos si, el nos regalo unas mantas, pero otros niños mas grandes las robaron. Era tenebroso.
- No dudo de que les haya regalado mantas, el tenia afición a regalarle a todo ser vivo que se cruzara en su camino.
- ¿En serio?- Toby estaba acostado a mi lado, tenía la cabeza apoyada en mi brazo izquierdo, mientras Andy estaba sentado a mi derecha, con la cabeza apoyada en la mano.
- Si, tuvo un abrigo que tenía una pequeña descostura en un bolsillo, y lo uso para hacer un nido a una pareja de cuervos.
- Guau, eso sí es extraño.
Extraño.
Esa palaba podría describir cada aspecto y cada persona que hay en mi vida. Desde mis familia, pasando por mis amigos, hasta llegar a mi ex prometido y Ciel. Mi propia definición es "extraña". En un diccionario de personas, yo estaría detallada como: "Dícese de una chica extraña que no entiende el mundo, a su vez, éste no la entiende a ella." Si, es bastante acertado.
- El era bastante peculiar, sin dudas.
Mi desayuno/merienda, me lo trajeron Finny y Snake diez minutos después. Había pastel de chocolate, mermeladas, tostadas, frutas frescas y te con leche, con el pocillo de miel al costado.
- Te trajimos todo, ya que no sabemos que podrías querer para acompañar el té.
- Eso es mucha azúcar, dice Oscar. Cierto, te enfermaras, dice Bronte.
- Haha gracias chicos, creo que comeré un poco de todo, estoy muy hambrienta. ¿Qué día es hoy?
- Viernes, luego de la tormenta del lunes los días han sido algo frescos. ¡Pero el jardín está muy verde!
- ¿Han sabido algo del niño?- les pregunte mientras comía del pastel de chocolate. Convide a todos pero nadie quiso comer.
- ¿Del joven amo?- le asentí a Finny con un gesto.- Sebastián vino hace un par de noches, nos comento que el joven amo está bien. También paso a verte, y nos dijo que en una semana deberías quitarte esos puntos. Conoció a los niños y se asombro de su educación.
- ¿¡El los vio!?- mire a Toby y Andy rápidamente, provocando que se rieran por girar tan rápido mi cabeza.- ¿Les dijo algo malo o intimidante?
- No, se presento y nada más.
- A mi no me gusto, tiene los ojos rojos.- Pobre Toby… tiene una forma de hablar que me hace olvidar su edad, tan solo tiene ocho años. Es algo obvio el hecho de que se asustaría con el infierno de mayordomo que es Sebastián.
- Es una característica muy rara. En el pasado mataron a mucha gente con ese color de ojos por creer que estaban poseídos por demonios.
- ¿¡En serio!?- Me miro con una cara muy graciosa, y yo aproveche para jugar con su curiosidad.
- Si, también había personas con ojos amarillos, también los mataron por creer que eran hombres lobo. Las sociedades de antes eran muy ignorantes y crédulas. Puedes leer un libro de historia y buscar esta información.
- ¡Si! ¿Me acompañas, Andy?
- Vamos, cuando la cena este lista te la traeremos Angie, no falta mucho tiempo para esta. -Se despidieron todos los demás, diciéndome que descansara.
En la cena hablare con todos sobre una idea que tengo, desde que llegaron los niños que da vueltas en mi cabeza. Tal vez sea algo apresurado, pero quiero hacerlo y salir delante de una vez por todas. Y ya era hora de quitarme esos puntos, me dan mucha picazón.
Termine mi merienda con malestar, sentía la boca pastosa de tanta azúcar. No reniego, estaba todo delicioso, pero la sensación en mi boca sigue allí por más que diga que todo estuvo muy rico. Un baño arreglara todo, un bello y relajante baño en agua caliente. Oh si.
Estuve en la tina hasta que el agua se enfrió, luego me vestí, notando como el vestido me apretaba un poco. Casi me desmayo, es inaceptable que engorde, todas estas comidas me están afectando. Volveré a mi alimentación normal, sin grasas, esto es culpa de esos pasteles que hace Agni, y de la carne asada de Bard. Ellos estarán a dieta junto a mí, por desconsiderados.
Cuando la hora de la cena llego, los niños vinieron a buscarme a la habitación.
Ya en la cocina les hable sobre mi decisión.
- Chicos, estuve pensándolo, y no quiero quedarme a vivir en la mansión. Quiero rehacer mi vida y aquí no podre. He pensando en trabajar con Nina, si ella está de acuerdo, después de todo yo también sé confeccionar ropa. En cuanto pueda me comprare una casa y me iré con los niños. Aunque ellos recién se están enterando… ¿Qué dicen? ¿Se irían a vivir conmigo?- Me costó llegar a esa decisión, desde el día de Pascua, cuando Nina vistió a todos para el juego se me cruzo esa idea en la mente, de trabajar con ella o poner una tienda en algún lado de la ciudad. Quiero vivir por mí misma, tener una casa y darles un futuro a los chicos, hasta podría usar la influencia de Ciel y llevarlos a Weston High.
Las reacciones no esperaron ni medio segundo para reventar como una olla hirviendo.
- ¡Claro que si!
- ¡Quiero una casa con un patio gigante!
- ¿Cómo que te irás?
- ¡No dejaremos que te vayas! ¡Juro por la diosa Kali que deberás pasar por encima de mí!
- ¿¡Cómo que quieres irte!? ¿¡No piensas en todo lo que hemos hecho por ti!? No quiero perder a otro camarada. Me niego.
- Eso es muy valiente, dice Oscar. Me alegro por ti, dice Emily. Me siento feliz por ti, dice Snake, dice Oscar.
- Angie, tu sabes que cuentas conmigo para todo, desde que formamos esta amistad. Si es lo que quieres, tienes mi apoyo.
- Gracias Maylene. Finny, Soma, Bard, necesito empezar de nuevo, estuve a punto de tocar fondo y ahora que estoy saliendo a flote, atrapare cualquier oportunidad que me haga llegar a la superficie. Oscar, Emily y Snake, gracias por entenderme. Comprendan que necesito irme, tengo que armarme a mi misma otra vez. No puedo estar aquí quieta mientras los recuerdos de todo se estancan en mi mente, necesito una rutina que me permita olvidar más rápido. Aunque si me mudo, todos serán bienvenidos, será como su segunda casa.
- Señorita Angie nos sentimos muy felices por usted. Si a su corazón le hace bien, recibirá todo nuestro apoyo.
- Quiero un abrazo.- Apenas termine la frase se levantaron todos y me fueron abrazando con fuerza contenida, mis niños, Maylene, Agni, Finny, Soma, Bard, Snake y sus snakes, que se me enroscaron en el cuello y restregaban sus cabezas en mis mejillas con demasiada dulzura. El ultimo en abrazarme fue Tanaka.
- Me hace muy feliz que haya encontrado su camino. Las heridas del corazón sanan solas y a su tiempo, pero si hay amor tratando esa herida, éstas sanaran más rápido aún.- No pude evitar llorar cuando me dijo eso. Sus frases ocasionales causaban ese efecto en mí. Me decía lo que necesitaba escuchar para reaccionar y tomar las riendas de las distintas situaciones.
- Gracias a ti, tus consejos me hicieron pensar y mirar por el futuro. ¿La cena ya esta lista?
- Hahahaha se nota que estar enferma te dio bastante apetito. Siéntate que ya sale del horno.- Me dijo Bard.
Allí era muy feliz, tenía una pequeña familia. Tanaka sería el abuelo. Agni y Maylene los mayores responsables. Bard el tío rezongón y buena onda. Snake el que no habla, el resto serian los niños y adolescentes bulliciosos.
La cena fue pollo con vegetales al horno. Estaba muy rico, pero debía decirles que cambiaria mi dieta. Y como siempre, nos quedamos conversando un rato antes de limpiar.
- A partir de mañana no comeré cosas con grasa, como este pollo u otras carnes. Soy bailarina, ¡No puedo perder la figura!
- Esta bien, mañana te prepararemos algo distinto. Pero también deberás dejar de comer pasteles y chocolates.
Maldita Maylene que conoce mi punto débil.
- Ok.- limpie mi plato y me quede recostada al hombro de Finny, que a su vez estaba apoyando su cabeza en la pared. Parecíamos fichas de domino volcadas. Me sentía pesada, comí demasiado y muy rápido. También deberé ponerme las zapatillas de baile y hacer algo de ejercicio, correr un poco y algunos abdominales. Sino cuando use las zapatillas de punta los pies se me quebraran por tanto peso.
Está decidido. Mañana empezare a ponerme en forma otra vez.
Me levante, salude a todos y me fui a dormir, arrastrando a los niños, que querían quedarse conversando. Ni pensarlo, ya eran las nueve y ellos debían bañarse. Andy está entrando en esa etapa de cambio de la niñez a la adolescencia, tiene periodos rebeldes, debo contenerme de gritarle que se bañe y no me joda.
A pesar de eso, se bañaron bastante rápido. Ya están roncando en la cama. Casi me duermo mientras esperaba por ellos para apagar las velas, como sea, ya estamos los tres acostados. Listos para soñar.
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- Angie, amiga, ¿Cómo creíste eso?
- De verdad pensé que nos dirías tus miedos antes de hacer locuras.
- Si nos hubieras dicho, te diríamos la verdad. Tu lo imaginaste, por nuestra parte nunca pensamos eso. Yo solo me asuste demasiado.
- Angie, eres tonta. Ni siquiera dolió, solo fueron raspones. No debiste alejarte así, nos dejaste muy mal.
- Si, te buscamos mucho. Incluso Alex fue a Glasgow varias veces, ya que te vimos en cámaras de vigilancia.
- El bueno de Alex… pusimos avisos buscándote. En la policía nos dijeron que fuiste a la estación y nos detallaron el tren que tomaste.
- Maldita perra, nos hiciste ver un infierno buscándote. Quítate ese peso de encima, nosotros nunca nos asustamos de ti.
- En realidad… si te vi en Glasgow, pero al seguirte te perdiste en la multitud. Sabes que yo no me podría enojar contigo, nunca.
- Christina, Alex, discúlpenme pero a mí me asusto un poco ese poder, no me jodan, ¡Es una locura! Es un miedo del bueno eh, las cosas que dije fueron sin pensar, realmente me arrepiento. Aunque un techo derrumbado es algo impresionante.
- Eres un imbécil Daniel… En fin bichito, queríamos que supieras que estamos tristes por tu partida. Y esperamos que vuelvas y hablemos, para estar juntos los cuatro otra vez.
- Si, estaremos esperándote.
- Obvio que si, espero que vuelvas con la misma locura con la que te fuiste. Y no nos tires un techo encima otra vez.
- ¡Adiós! Realmente eres imbécil Daniel…
- Debía quitar ese ambiente tan dulce que tu y Alex crearon.
- Adiós Angie, espero que nos volvamos a ver.
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Me desperté sintiéndome en paz con ese sueño que tuve… los chicos se pelean hasta en un sueño. Siempre fueron distintos, pero se complementan, es extraño que lo haya soñado de esa forma, nunca fue tan tranquilo el sueño cuando ellos estaban allí. Renegaban de mí, me hacían sentir triste con las cosas que decían, pero esta vez se sintió más real, como si hablaran realmente conmigo.
Me vestí con la misma parsimonia de siempre, el hombro izquierdo a veces me dolía, el bastardo de Sebastián me atravesó un cuchillo en el omoplato, no es una herida leve, y el brazo derecho lo siento más firme y con menos dolor cada día… espero que falte poco para quitarme esta tabilla.
Por el aire flotaba una melodía extraña, como si fuera un maullido metálico, y también de cuerdas… nunca había escuchado algo parecido.
Cerré la puerta con cuidado de no despertar a los niños y baje a desayunar a la cocina, el reloj indicaba las nueve de la mañana. Cuando pase por la puerta de salida al jardín, la melodía se intensifico. Cambie mi rumbo y salí al patio.
Bajo el árbol estaban Soma y Agni, sentados, tocando algo parecido a una guitarra. El ruido que hacía era hipnotizarte. Soma tocaba ese instrumento raro, y Agni tocaba un tambor, se usaba acostado y se pegaba en ambas membranas. También cantaba algo extraño.
- Hola chicos, ¿Qué son esas cosas?
- Namaste Angie, siéntate aquí.- dijo Soma, señalándome un lugar a su lado.
- Namaste, ¿Te gusto el sonido?- pregunto Agni.
- Si, es muy lindo, pero sigan tocando. Quiero ver y tal vez aprender mientras observo.
- Este se llama sitar, es común en nuestro país, al igual que el que tiene Agni se llama mridangam, ¿Comenzamos?
- Adelante.
La música era hermosa. Había demasiadas cuerdas y clavijas. Lo que Agni cantaba era un ritmo, Soma variaba las notas dependiendo lo que cantara Agni, y el acompañaba con el… mridangam, si con eso.
- Ah no siento mis piernas.- se quejo Soma mientras recostaba el sitar en el pasto.
- ¿Le gusto Angie? Podemos explicarte como se toca, aunque no puedas sostener el instrumento.
- ¡Si! ¡Me encantaría!
- Siéntate con la pierna izquierda cruzada por debajo de la derecha, y esta déjala estirada hacia delante. El sitar lo apoyas aquí, en este espacio. El problema es tu brazo.
- Quítame estas vendas de aquí, así podre mover la mano.
- ¡No! ¡Tu brazo esta herido! ¡No dejare que arruines los cuidados que hemos tomado de ti!- me dijo el chico hindú mientras me señalaba con el índice, moviéndolo en un gesto de negación. ¿Quién carajos es él para darme ordenes?
- Soma, quítame las vendas. No me hagas repetirlo.- me miro sorprendido de mi tono, pero era la única forma de convencerlo.- Mi mano está perfectamente.
-Das miedo cuando hablas así, igual Agni sostendrá el sitar, así no haces mucha fuerza. Agni, sostenle el mástil, y explícale lo de las cuerdas y trastes, que yo no sé cómo hacerlo.
- ¡Jo Agya! Mire aquí, la mano izquierda solo toca estas cuatro cuerdas, y dependiendo de la melodía se pueden tocar estas tres de aquí. Con el dedo índice derecho, usas esta púa y tocas esas cuerdas, con el meñique tocas el resto. Estas de aquí solo vibran.
Así estuve hasta la hora del almuerzo, aprendiendo a tocar ese instrumento, nunca pensé que fuera tan difícil tocarlo. Es más complejo de lo que parece pero no me acobarda, quiero aprender y lo hare.
El resto del día transcurrió sin ningún suceso notable.
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. Para tener una referencia a este tipo de música, busquen en youtube a Anoushka Shankar, es una intérprete de sitar. En la canción "Lasya" hay un ejemplo de lo que serian las ragas, o sea, se marca un ritmo de notas, que ya están determinadas, y se siguen con el instrumento. Si notan en la canción, el hombre canta algo y el sitar y hang siguen el ritmo. El hang es la tortuga de metal.
. Esta información sobre el color de ojos circula por varios sitios de internet, no pude encontrarlo en Wikipedia. Parece que hicieron una matanza de personas con ojos rojos y amarillos por creer que estaban emparentados con demonios y hombres lobos. En Francia, si no me equivoco.
. Si notan cambios en el vocabulario de Angie, es a propósito. Bye bye.
