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Hasta El Cuello.
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El tiempo realmente es lento cuando precisas que pase rápido. Nunca me importo esto, pero ahora lo necesito, quiero olvidar si es posible, todos los errores que cometí, todas las cosas que no dije, todos los secretos que aun oculto, las acciones en los últimos días que estuvimos juntos.
Qué bello es el olvido, como me gustaría caer en amnesia y olvidar toda mi vida, todas las sombras que me persiguen, todos los recuerdos que no quieren irse y que no encuentro la forma para alejarlos.
Todo el tiempo que llevo en esta situación me he preguntado lo mismo, una y otra vez. ¿Por qué lo hice? Pensé en retractarme, pero no se qué sería lo peor, reconocer el error o seguir así, en este ritmo de vida tan desgastante. Incluso para mí.
Nunca fui alguien quien se dejara dominar totalmente por sus emociones, siempre supe mantener el control de las mismas hasta el punto de ser indiferente a ellas.
Pero hoy perdí ese control. No pude evitar bajar del salón en donde me encontraba al momento en que note su presencia. Mi mente se bloqueo y yo solo podía pensar en encontrarnos. ¿Cómo reaccionaría? ¿Hablaría conmigo? Todas esas cosas pasaban por mi mente mientras iba por los pasillos a su encuentro.
No pude comprobar mis dudas, no tuve oportunidad de acercarme, estaba en compañía con demasiada gente a su alrededor. Eso fue lo que logro que mi mente perdiera la cordura.
Cuando mi colega me vio luego de ese intento fallido de reencontrarnos, debí darle una corta explicación, tengo el deber de mantener una imagen.
No diré que soy totalmente inmune a las emociones a pesar de serles indiferente. He sentido miedo, desesperación, felicidad extrema. Muchas veces los sentí corriendo en forma de corriente eléctrica por mi cuerpo. Todas las veces que sufrí su pérdida, los sentimientos negativos salieron a flote en mí.
Les contare lo que paso luego de bajar hacia donde se encontraba.
Fue durante el juego de criquet, cuando decidí dar ese "paseo" con la esperanza de encontrarnos, y aclarar lo sucedido hace ya 83 días. Pero mi plan no resulto de esta manera, sino al contrario.
Al recorrer los pasillos de la escuela en compañía, debí de cederle el papel de víctima, y yo tomar el de animal al acecho, escondiéndome tras las ventanas, muros y columnas, incluso tras puertas. Solo queriendo escuchar otra vez su voz, pero ardiendo de celos por la escena que apenas lograba ver.
¿Cuántas veces debí de dejarte ir en contra de mi voluntad? No entiendo aun, como pude cometer aquel acto digno de una persona cobarde. La vida es como un cuerpo, este debe tener sus invitados funcionando en perfecta sincronía para estar vivo. Todos debemos tener a nuestras almas más queridas a nuestro lado para llevar una vida placentera. Y yo me desentendí de una de las almas que más he querido.
Aunque corran peligro. El amor es egoísta, cuando tienes a tus amados cerca, no permites que estos se alejen. A menos que ellos sean llamados a morir. Pero ¿Como resuelves el hecho de que a tu lado les llegara la muerte?
Esto pasaba por mi mente mientras la veía riéndose, tomada del brazo del joven hindú, si no me equivoco se hace llamar Agni. No creo que sea buena idea estar enojado y salir a su encuentro. Yo debería volver a mi oficina y descargar mi enojo con algún mueble. Si, esta parece la mejor opción. Tengo la sensación de que no está en un buen momento, no irradia esa energía tan característica de ella.
Mientras subía la escalera hacia la oficina, note como esa bestia que juega a ser un mayordomo empezó a seguirme, saltando por las barandas al igual que una rana. Desearía dejar que se acerque y hacerle probar mi guadaña, sería una buena forma de destensarme. Pero no, eso arruinaría la diversión al gran final de la obra, por nada dejare pasar la oportunidad de ver sus caras cuando sepan la verdad, me reiré demasiado cuando llegue ese momento. Antes de pensar esto, ya había desaparecido cuando el mayordomo estaba a mi lado, dejándolo con el saco y la camisa del traje. Oh muero por ver su cara, seguramente será el mejor chiste. Me hace falta una risa de buen nivel.
A pesar de imaginar situaciones tan graciosas, sentía aun como la sangre hervía en mis venas. Nunca había sentido celos de esta manera. Debí de contenerme para no arrojar las estanterías por la ventana, que de seguro hubieran rodado por el patio al caer. Tengo el presentimiento de que este malestar se irá si yo salgo por la puerta, y retuerzo el cuello de algún hombre, se me antoja un hindú o uno demoniaco.
No. Debo ser razonable. Aunque sea algo difícil de lograr.
Y así fue como me encontró Agares, mi más bella creación. Sentado entre papeles revueltos, astillas y trozos de maderas, pensativo, como el más descarado asesino entre sus víctimas. Si fueran cuerpos reales los dejaría muy bellos. Me pregunto qué había sucedido allí, debí decirle que yo necesitaba descargar estrés. ¿Y qué mejor forma que romper muebles?
Realmente yo no tengo ningún derecho a salir a su encuentro. Yo me fui y la deje en un estado delicado, por más de que el mayordomo estuviera entrando a la casa cuando desaparecí. La deje allí y no entre en contacto alguna otra vez. No tengo el derecho para arruinar la paz que parece haber logrado, hasta se ve alegre. ¿Por qué yo haría eso?
Más de una vez estuve a punto de ir hacia la mansión del Conde y traerla conmigo, pero quitando el saber que ella me rechazaría, tengo la corazonada de que algo está atándola a ese lugar, amistad, felicidad, algo la mantiene allí.
Dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte. Yo diría que si no te mata, te enloquece. Debes reír para no llorar, dormir para no sufrir, aunque los sueños se disfrutan algunas veces mientras estas en ellos, es cuando te despiertas que se convierten en una pesadilla.
He tenido un sueño extraño, a pesar de que dormí únicamente seis veces desde que me aleje de ella. En ese sueño estamos en el bosque al que prometí llevarla… y al que no visito hace casi siete meses. En dicho sueño siempre amanece, y hay un clima cálido, exactamente igual al bosque real. Cuando me encuentro allí, escucho como ella me llama llorando pero una fuerza mayor hace que me mueva huyendo de su presencia. Siempre me alejo, me muevo hacia la linde del bosque, y cuando ella llega hasta mí siento un calor intenso que me recorre y me despierto. Y así se repitió un par de veces más.
Excepto que hace un par de meses, el sueño tuvo un desenlace que nunca había sucedido. Yo me encontraba en el límite del bosque, luego de huir de Angelique pero ella logro sostener mi mano, cuando lo hizo la escena cambio totalmente.
Cambio al último día en que la vi, cuando la abandone como si fuera un animal. Esa noche fue la primera vez que me desperté llorando, ni siquiera recuerdo ser humano y despertar de esa forma. Para distraerme salí a caminar, se asomaba una gran tormenta, si no recuerdo mal el reloj marcaba las tres de la mañana. Me fui por los techos de la escuela, intentando calmarme, pero no sirvió. Me quede sentado en la cornisa del campanario hasta que amaneció, encontrándome empapado por la lluvia que aun caía.
He llorado en otras ocasiones por ella. Más de una vez me desperté llamándola, pero al recordar que no está, no podía evitar que alguna lágrima se cayera, la he llamado a cenar, a tomar el té, a dormir. Es inevitable, puedo fingir que no siento nada, pero hay situaciones que se escapan al control de uno, mostrando emociones que están escondidas. Como esa noche en que camine por el techo, nunca derrame tantas lágrimas en casi mil años que llevo en este mundo. Y no me he sentido tan miserable como lo fui esa noche bajo la lluvia.
Sentirme así me hace creer que no soy yo, me siento extraño en mi propio cuerpo. Una experiencia nueva. Me pregunto… ¿Debería estar feliz por ese logro? La extraño demasiado para mi gusto.
Ese sueño es bastante perturbador, me recuerda constantemente el error de haberme marchado de la manera en que lo hice. ¿Por qué decidí por ella? Creí que sería la mejor solución el apartarme de su lado, pero es simplemente otra forma lenta de morir. Después de todo, hay quienes que se embriagan, otros que consumen sustancias alucinógenas, y están los que se enamoran. Todas de alguna forma tienen su camino hacia la muerte, el bello final de cada vida.
Me pregunto cómo se encontrara… por lo que vi, sus heridas sanaron de buena manera. Le quedara una gran cicatriz en la frente, arruinando su hermosa piel blanca, desde su ojo hasta la línea de nacimiento del cabello.
Una lástima. Una piel tan blanca y suave como porcelana no debería de tener tales marcas.
Incluso se veía más… ¿Cómo decirlo delicadamente? Con más peso. Se nota en sus brazos y su espalda. Nunca se le notaron los huesos a pesar de su delgadez pero se nota muy claramente que aumento de peso. Me tranquiliza bastante saber eso.
Recuerdo claramente cuando debí suturar la herida en su parpado, era un corte muy profundo. Mis manos temblaban, y todavía lo hacen cuando pienso en ese momento. Ella estaba inconsciente, y con una pérdida de sangre bastante importante. El hombro izquierdo, donde la bestia malnacida que juega al mayordomo le atravesó dos cuchillos, fue la herida más leve a pesar de que derramo mucha sangre. Lo más importante era su brazo quebrado, de la forma en que se partió, cualquiera pensaría que hay tres articulaciones allí. Luego de suturar su herida, me dedique a curar pequeños cortes causados por vidrios, en sus manos y rostro. Eran apenas rasguños, pero demorarían en curarse. Nunca tuve tanto odio por tener que arreglar un cuerpo.
Estando inconsciente, tenía algún tipo de delirio. Balbuceaba cosas que yo no lograba entender. Lo único que logre escuchar claramente fue cuando me pidió que no me fuera, y yo sin mirar atrás, la abandone.
Supongo que ya le habrá contado al Conde sobre su viaje, y conociéndolo, intentara sacar el mayor provecho de las habilidades de Angelique. Eso es algo que me inquieta bastante, si Ciel la lleva a alguna de sus misiones, Angelique deberá cuidarse ella misma y también al Conde. El mayordomo es eficiente, pero no puede velar por dos personas al mismo tiempo, y su amo tiene la preferencia. De solo imaginar a esa alimaña tocando a Angelique, siento como se me erizan los cabellos de la nuca. Aunque sea solo para salvarla, no me agrada la idea de que la toque.
También hay asuntos que siguen enterrados, cosas que el conde no sabe y que no tiene forma de saber a menos que yo mismo se lo cuente. Claudia… el Conde no la conoció, y no le interesa saber sobre sus antepasados, eso es bueno. ¿Cómo haría para contarle sobre ella a Angelique? Es un tema que no sé cómo abordar. Ella me pregunto muchas veces al ver los medallones que ahora están en posesión de Ciel, pero… ¿Qué respuesta le daría? Hay cosas que están mejor si permanecen ocultan. Solo le conté sobre los medallones que pertenecieron a ella, o a sus "otras personalidades".
Hace unos días fui a la cuidad, a ver qué fue de la tienda. Cuál fue mi sorpresa al ver que se convirtió en una casa de ventas de muebles. Debí de imaginar que Angelique vendería el edificio, es algo que yo también haría, sería una tortura para ella estar ligada a ese lugar. Me dio malestar ver en lo que se convirtió mi antigua casa, pero parece que si o si deberé irme a Francia. Luego del problema en el barco no puedo quedarme aquí, me encontraría con gente muy molesta, y también debo ocuparme de algunos asuntos que tengo por allá.
En este momento, sentado en el patio mientras espero a que sea la medianoche, he entrado en un momento de reflexión. No es como si nunca hubiera tenido un momento reflexivo, hay momentos para la locura y para la cordura, pero el ambiente que flota aquí me ha hundido en mis pensamientos muy profundamente y he sacado como conclusión que yo no fui una buena persona con Angelique. No fui objetivo cuando la invite a ese viaje, no se que pasaba por mi cabeza en ese momento. Olvide muchas veces que ella no era responsable de los problemas con el hospital y le hable mal, varias veces le grite. Aun asi ella seguía a mi lado, demostrándome su amor. ¿Cuántos años hace ya que no me siento así…? ¿Tan perdido y desesperado? Siglos, muchos siglos… tal vez cuando me desperte en un mundo extraño, donde me obligaron a recoger almas como castigo… sí, creo que desde esa vez no tengo estos sentimientos.
Por eso deseo la amnesia.
Me gustaría olvidar el error de llevarla en el barco. Eso es algo de lo que siempre me arrepentiré, aun mas sabiendo que por mi descuido ella salió lesionada. Si no me hubiera dejado distraer tan fácilmente ella no debería de haber usado su poder, y este no la lastimaría. Errores por doquier, que agobiante.
Olvidar que tengo secretos que no serán revelados, y que seguirán así. No quiero que surjan problemas innecesarios con el Conde, solo al final revelare mi verdadera relación con esa familia, no antes, a menos que Ciel le diga a Angelique a quien perteneció ese medallón tan particular.
Y las acciones equivocadas. No contarle la verdadera naturaleza de las muñecas bizarras, esa fue una gran equivocación hecha a proposito. Nunca se me ocurriria contarle de donde salieron los cuerpos para mis experimentos… no lo haría aunque tuviera la oportunidad. Me ganaría el odio eterno de mi querida Angie, si es que no me lo gane aún. Muchas veces por querer hacer el bien, se hace el mal. Y creo que yo cause muchos males con mis acciones hacia ella.
Ahora que lo pienso, ¿Cómo podría no haberme ganado su odio, si le deje una misera carta con palabras vacias? Hasta yo estoy molesto conmigo mismo por eso, algo patético de mi parte fue el dejar ese papel. Pensé que el dejarla le ayudaría a entender mi partida pero no creo que haya servido de mucho.
Cuando me fui de mi casa pensé en irme lejos, a Francia, Alemania, algún lugar lo suficientemente lejano como para saber que no nos cruzaríamos. Extraño mi casa… no la tienda, sino la de Francia. Es pacifico y solitario. Y las uvas que crecen allí son las mas deliciosas, son un vicio que tengo desde que fui humano. Me costo encontrar un lugar como aquel, sin caminos que lleguen directamente, y esta a unos metros de una cascada, con lo que me gustan los cursos de agua… la única cosa que logra darme escalofríos.
No se como, pero el Vizconde Druitt me encontró. Me llego una carta suya diciéndome que había nuevos sujetos para los experimentos. Al parecer su sobrino y tres compañeros mataron a pariente lejano de Victoria y casualmente el puesto de director estaba vacante… ¡De repente y sin razón alguna! Cuando lei esto supe que el cachorro de la reina aparecería pronto y el momento llego. Desde abril está intentando averiguar que ha pasado con ese chico y no lo ha logrado, pero hoy les dejare saber quien esta atrás de todo, ahhh mí risa será una de las mejores.
Oh oh oh… miren a quienes tenemos aquí. Esos sucios prefectos con sus sirvientes, y el invitado de honor, Ciel Phantomhive. Ah como me reiré con este show, se siente en el aire el dramatismo que irradian. Definitivamente, los humanos son las criaturas más interesantes y graciosas.
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. Este sueño lo tuvieron ambos la misma noche. Transcurre durante el capitulo 17, Agua Para Tus Heridas, comparten el sueño solamente hasta que Undertaker se despide en la habitacion. Luego de esto Angelique sigue soñando con el bosque, pero Undertaker se despierta.
. Inserte imagen de Undertaker comiendo uvas directo del racimo.
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Mi. Nariz. Esta. Sangrando. Demasiado.
