Saint Seiya The Lost Canvas no me pertenece.


Alma curiosa.

El lugar en que estaba no tenía ningún trazo de luz, no había suelo que pisar ni aire que respirar. Estaba en la nada misma. Asmita no estaba solo en ese lugar, había alguien más con él. Aunque no podía explicarse por qué...

-¿Quién eres?-pregunto al fin el rubio.

-Alguien que cometió un error, por miedo.-Susurro la joven en posición de loto frente a él.

-¿Que error?-pregunto el sereno rubio, en la misma posición.

-Separe mi alma de mi cuerpo antes del golpe fatal... -comento la joven de rostro sereno- Tenía miedo al dolor y cometí una estupidez. Al hacerlo, cometí un grave error...

-Ya no hay cuerpo, no tienes a donde volver.

-Se podría decir, que sí. Tampoco puedo irme de aquí...

-¿Quién eres? ¿Cómo llegas aquí?

-No eres el único que busca la iluminación, caballero de Virgo. -Replico ante las preguntas del Virgo- Sabes que soy. ¿Para qué quieres saber mi nombre?

-Es solo por cordialidad.-Informo el rubio en tono sereno, ahora que lo pensaba bien era claro que era la chica y quien sería en el siglo XX- Y no eres estúpida por temer a la muerte. Muchos grandes sabios, han de haberle temido también.

-Soy Iaksi de Vulpécula.-Hizo una pausa- Gracias por ser cordial.-Asmita hizo un breve silencio, en que la joven hizo lo mismo. Ninguno dejaba escapar una sola palabra o dejaba su meditación. -¿Quieres preguntarme?

-Sí. -Soltó al fin el monosílabo.

-Para llegar a la luz del conocimiento, siempre se debe preguntar.

-¿Dónde dejaron la llave que custodiaban?-la joven, de ojos cerrados, sonrió.- ¿Puedes decirme?

-Es de tiranos, no compartir el conocimiento.-Ante esas palabras, el rubio sonrió.

Casa de Capricornio. Al mismo tiempo.

-¡SE TATUÓ! ¿Entiendes lo que digo?

-Sísifo, tranquilízate. No es para tanto.

-¿No es para tanto? ¿Te das cuenta que es lo que pasa?

-Sí, que tu sobrino hizo lo que se le vino la gana- susurro para sí, sin hablar por cosmos mientras permanecía recargado en la entrada de la casa.- No, no me doy cuenta que pasa.

-Ahora es un tatuaje pequeño del símbolo de leo. Lo siguiente serán perforaciones, de pirata, y tatuajes más grandes.

-Este es un exagerado...-El Cid realizo una mueca- Dioses, Sísifo, cuando se trata de Regulus eres insoportable amigo...

-¿Me estas escuchando El Cid? -¿Acaso me hablo?

-Sísifo, no exageres y deja crecer al chico. Es natural que quiera rebelarse, como si tu no hubieras hecho lo que se te venia la reverenda gana cuando eras chico.

-¿QUE DIJISTE?

-¿Te crees que no me entere?-pregunto con un tono ligeramente agotado- Hasgart me contó unas cuantas tuyas, que hiciste, cuando tenías la edad de Regulus. Tú fuiste lo suficiente rebelde, deja que Regulus pase por la misma etapa y se convierta en alguien como tú. -Tal vez si lo elogio un poquito, se deje de joder con Regulus.

-¿Te parece?-Había duda en su voz, al parecer El Cid había dado en el clavo.

-Bravo, eres un genio-Se elogió a si mismo.- Si, Sísifo, es una etapa necesaria para Regulus.

-Tal vez tengas razón, mi buen amigo, pero puede meterse en problemas por andar repartiendo esas ideas a diestra y siniestra.

-Déjale, seguramente parara antes de que sea demasiado tarde.-El Cid miro el atardecer- y de paso me dejas de molestar, te estimo Sísifo. Pero hay momento que me eres insoportable.

Casa de Géminis.

-Kardia, la idea es montar guardias en nuestras respectivas moradas-Informo Aspros, sin siquiera darse vuelta.

-Saca a tu crió de Acuario.

-¿Disculpa?-el hombre le observo por encima del hombro.

-Lo que oíste, distrae a Degel de sus funciones.

-¿Otra vez tus celos Kardia?-el caballero le miro de reojo.

-Oye. No es eso, es algo más grabe-Kardia lo pensó un poco, tenía que buscar cómo seguir esas palabras. Sonrió con malicia al descubrir que podría decir, por lo cual comenzó a irse- Si esto sigue así, tu hijo va a tomar a Degel como figura paterna... -escucho como su camarada se daba vuelta por los repliques de la armadura de Géminis- Bueno me parece que ya lo hizo, creo que le estaba pidiendo que le leyera algunas fabulas... -Tuvo que resistir al impulso de mirar sobre su hombro, pero el cosmos de Aspros ya lo decía todo. Si se daba vuelta, dejaría en claro que mentía y su maquiavélico plan para apartar al mocoso de Degel no serviría de nada...

Sala de estar, Casa de Libra, al mismo tiempo.

-Excelente tatuaje Regulus...-Dohko miraba el tatuaje del símbolo de leo- Nada mal chico, es un tatuaje muy discreto. Debiste haberte echo uno más grande...

-Sabes, en el dibujo que Shion tiene en el siglo XX tengo un arete en la oreja derecha.-El chico le miro con una ligera sonrisa.

-Si te perforas una oreja, a tu tío le dará un ataque.-Informo el otro, algo tentado de risa al imaginarse a Sisifo con un colapso de histeria.

-Conozco a la persona que tiene el otro.-Dohko le miro algo sorprendido y sonrió cómplice, al entender de que hablaba Regulus.

-Y esa persona seguramente es mujer ¿No? -Regulus se sonrojo un poco y devolvió la sonrisa cómplice.- Ha picaron, que guardada te la tienes...-Amplio su sonrisa y le golpeo en el hombro- Como estas creciendo minino...-Paso un brazo sobre los hombros del muchacho- hay cosas que tienes que tener muy presente, ya que estas entrando a esta edad.

-Ya sacie mi curiosidad con Milo de Escorpio-el leonino le dedico una mirada felina bastante burlona- y vaya que satisface mi curiosidad... la información que me dio.

-Y supongo, que eres tan buen camarada, que me vas a comentar que te dijo ese tal Milo -Dohko amplio su sonrisa- ¿No?

-Supongo, que podría hacer ese sacrificio...-comento ampliando su sonrisa burlesca- Pero no digas que yo te dije.

Casa de Géminis, dos horas después.

El niño miraba de reojo al hombre que era su padre, se aburría al estar sentado en el suelo mientras ese hombre montaba guardia. Quería estar con el caballero de Acuario, con él era más divertido pasar el rato. Su padre de la nada había ido a buscarle y Degel no había protestado ante el deseo de llevarlo a Géminis.

-¿Puedo ir a Acuario?-pregunto al fin, luego de cansarse de dibujar figuras invisibles en el frió suelo y dejar salir un suspiro.

-No.-Fue la fría respuesta que recibió.

-¿Por qué?

-Por que debes estar aquí.

-¿Por qué?

-Porque esas son las ordenes.-gruño, no había ninguna orden del patriarca que dijera que el niño no podía dejar Géminis. ¿Pero que sabía el niño? Nada. -Además, tenemos que esperar a que regrese tu tío...

-¿A dónde fue?

-Que buena pregunta.-Gruño Aspros por lo bajo- que buena pregunta...

Arboleda, Isla de Achill, Connacht, Irlanda.

-¿Te sientes mejor?-pregunto la joven, mientras retiraba un par de cabellos del rostro de Defteros, que dormitaba un poco con la cabeza recargada en el regazo de la joven.

-Un poco, pero me sentiría mejor si siguieras con tus mimos.

-Defteros.-La celta de cabellera corta le miro a los ojos- Debes volver al santuario... -hizo una pequeña mueca- sabes que no debes estar mucho tiempo aquí... -Defteros dejo salir un ligero gruñido- ¿Qué?

-¿por qué no me quieres cerca tuyo? -Fue la pregunta que salió de sus labios, cada vez que las situaciones tornaban para ese camino ella se comenzaba a comportar así.

-Por qué no quiero hacerte sufrir.-La chica se levantó y comenzó a alejarse de Defteros- Regresa con tu hermano, va a necesitarte...-Defteros observo la espalda de la celta, cubierta por ropas de algodón y pieles de animales para protegerse del frió.

Casa de Géminis. Unos minutos después.

Aspros sintió la presencia de su hermano en la morada, por lo tanto comenzó a caminar hacia el interior. Siendo seguido por el niño, quien también había notado la presencia del otro gemelo.

Habitación de Defteros.

-¡TÍO!-El nene fue corriendo al lecho, donde Defteros se hallaba acostado mirando la pared y se subió sobre él.- ¿Quieres jugar?- Aspros conocía muy bien esa postura y sospechaba que lo que menos quería hacer su hermano en ese preciso instante era jugar con un mocoso.

-En un rato Octavio-Fue la seca respuesta- Me duele la cabeza...

-¿También te duele la barriguita como a mami?-El mayor miro sobre su hombro, mientras Aspros por momentos se sentía algo confundido- A ella cuando le duele la cabeza, también le duele la barriga... -Ambos hermanos se sintieron algo incómodos, al entender las razones por la que esos dolores se podían producir al mismo tiempo.

-No. No me duele la barriga... -Defteros volvió apoyar la cabeza en la almohada y dejar escapar un suspiro. Claramente quería estar solo.

-Niño, vete a elegir una habitación.-Ordeno Aspros, el nene le miro- Así tienes donde dormir esta noche.-El niño se retiró, entendiendo que los adultos querían hablar. -¿Qué te pasa?

-Nada.

-Tu lenguaje corporal dice todo lo contrario. -Defteros dejo salir un suspiro, con telequinesis atrajo una manta y se cubrió con ella.- Defteros... No seas niño.

-Déjame solo un rato ¿Si?-Aspros se sorprendió un poco por las palabras de su hermano, mientras este meditaba el extraño sentir que tenía desde el momento en que Keira le dejo en claro que no debería tener ciertos pensamientos (y sentimientos) hacia ella.

-¿Qué te pasa?

-Nada. Solo déjame solo, estoy cansado.

-¿No descansaste suficiente a donde sea que te hayas ido?

-No, no descanse-Se dio vuelta molesto y miro a su hermano - ¿Tan difícil es dejarme solo? Lárgate Aspros, quiero estar tranquilo.

-No me iré hasta que me digas por qué diablos andas todo decaído.-Fueron sus simples palabras, con el tono de voz algo subido.

-Me rechazo ¿Satisfecho?-El otro gemelo se quedó perplejo- ni tiempo tuve de decirle algo, que me rechazo en seco. Ahora lárgate, quiero estar solo.

-¿Quién te rechazo?-pregunto algo sorprendido, lo que menos pensaba era que su hermano estaba enamorado.

-Nadie... Kei...-Le dio un puñetazo a la almohada molesto- Lárgate, la cosa no es contigo. -Aspros no sabía qué hacer ante el comportamiento de su hermano. Ya eran adultos, no eran adolescentes, por lo tanto termino por optar en aceptar la petición de Defteros.

"Kei" ¿Un nombre o llave en inglés (Key)?

Podría ser que Kei sea un nombre o un diminutivo del mismo. También que su hermano pronunciara mal la palabra en inglés... Y justo andaban teniendo problemas con una llave desaparecida. Tendría que preguntarle al niño, si sabía dónde estaba la llave.

Habitación de Aspros.

-Pero si será... ¿Se están divirtiendo a mis costillas?-pregunto mirando al cielo.- ¿Enserio? Se deben estar riendo como los mejores seguro...-Volvió su vista a su cama, la cual se hallaba ocupada por el infante. El cual había tenido el atrevimiento de meterse bajo las mantas y echarse a dormir la siesta sin su permiso.- Si lo muevo, lo despierto y si lo despierto de seguro comenzara a saturarme la paciencia...-Salió de la habitación- me lleva... Le dije que eligiera una habitación, no que se metiera en la mía.-Comenzó a alejarse por el pasillo, pensando mil y un insultos hacia la madre difunta del niño.- Esto no estaría pasando, si ella me lo hubiera dicho apenas quedo en cinta...

Se detuvo a mitad del pasillo. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera enterado hacia seis años que sería padre? ¿Se hubiera dejado llevar por esa corrupta ambición? ¿Hubiera cometido los errores que cometió? El saber que sería padre: ¿Hubiera cambiado todo su futuro? Apretó los dientes, jamás podría saberlo. Dado que Diana de Liebre se había ido de Grecia llevándose un secreto... un hijo suyo en el vientre.

SU HIJO.

Tal vez todos sus errores no existirían si él hubiera sabido que sería padre. ¿Hubiera tenido otra perspectiva de la vida? Seguramente. Tenía que agradecerle a Diana por arruinar su vida de la forma en que la arruino... Cerró los ojos.

¿Y si Diana había visto algo malo en él? ¿Y si había temido por la seguridad del bebe, por miedo que él le hiciera perder la criatura, porque no estaba en sus planes?

-No, yo jamás haría algo así...-Apretó los puños- Yo jamás le haría daño a mi propio hijo... -¿Pero acaso no dije lo mismo de Defteros? No dije que jamás le haría daño y lo termine haciendo... Contuvo el impulso de golpear la pared, dado que el niño dormía y estaba la posibilidad que su hermano también.

Opto por ir a montar guardia al corredor.

Taller, Casa de Aries.

La armadura de Ciervo se había quedado en Aries. Habían optado por "esconder" la armadura entre todas las que Shion tenía para reparar, a las cuales se sumaban cinco más.

El chico miraba curioso la armadura del hijo del tercer guardián, notando algo que le tenía inquieto, pero no siendo capaz de descubrir el "que".

-Hay algo que mis ojos ven, pero mi mente no...-gruño, mientras daba vueltas a la armadura- ¿Qué diablos es?

-Shion...-Dohko entro con una gran sonrisa- Ni te imaginas lo que te vengo a contar... -Miro el rostro pensativo de su amigo y luego la armadura plateada y verde que representaba al ciervo- ¿Tus ojos ven algo, pero tu mente no?

-Exactamente, aunque no sé qué es...-Volvió a dar vueltas alrededor de la armadura- no logro notar que es...

-¿Sera que las astas no son astas?-Shion le miro, mientras Dohko retiraba una de las astas con cuidado- son espadas curvas... parecen Talwares... Espadas Indias-informo mientras retiraba la vaina de la espada de fina hoja.- Esto-movió la vaina que tenía ornamentaciones que representaban los picos de las astas.- es la vaina...-movió la espada en su mano- muy peligroso para dejar al alcance de un niño.

-Una noche de tragos a que el mocoso es de Capricornio.-Dijo al fin Shion, mientras su amigo regresaba el asta del ciervo a su lugar original.

-Hecho.-miro las dos espadas, que pasaban como decoración de una forma muy bien disimulada- Supongo que son otra excepción a la regla... -comento mientras miraba la armadura.

-¿Le vamos a preguntar a Aspros de que signo es?-Dohko le miro arqueando una ceja- es el padre, tal vez lo sepa... No deja, de seguro no sabe...-guardo la armadura en su respectiva urna. -¿Que me venias a contar?-el otro recordó el asunto por el que había venido y sonrió con picardía.

-A pues... al parecer, alguien, se encontró con una eminencia en los "placeres prohibidos"...

-¿Regulus tuvo una charla de esas con alguien del siglo XX?-Dohko puso cara afligida.- ¿Qué?

-Le dije a Regulus, que no diría que él me dijo...

-Haré que no me entere por esas vías de información-informo Shion mientras levantaba la mano derecha- No mencionare a Regulus.-Dohko asintió dándose por satisfecho- Ahora cuenta. ¿Qué te dijo Regulus?

Templo, India.

-Señor- Andhaka se arrodillo ante su dios- Hay algo que debe saber.

-¿Sucedió algo con el pedido que te hice?-el hombre ciego deposito un pequeño cofre de piedra frente a su señor- veo que las obtuviste.

-Todas menos una-El dios le miró fijamente- Y no me refiero a la del niño.

-¿Quién?-pregunto la serena deidad.

-La mujer que nació en nuestro pueblo, la que peleaba conmigo... -el hombre alzo su cabeza y dirigió su "mirada" al dios- Su alma, no la logro hallar.

-Qué extraño, siendo alguien nativo de esta tierra, debería serte más fácil de encontrar que los otros.-El dios le miro atentamente- ¿Algo que quieras decirme?

-Sospecho que mi rival, separo su espíritu de su cuerpo segundos antes de matarle.-El dios dejo escapar una risa burlesca, antes de mirar al guerrero ciego- le buscare, ella no se escapara de mí.

-Su espíritu debe de estar en algún lado.-El dios le miro sereno- busca su espíritu... Pero déjame eso, puede que les encuentre pronto un uso.-El hombre asintió antes de irse.- De que forma estará escondida esa alma...

Casa de Géminis. Varias horas después.

-Buenas Aspros...-Dohko iba a decir algo más, pero el rostro del caballero distaba mucho de ser afectuoso- ¿Paso algo?

-Nada, solo pensaba.-Replico el hombre en casi un ladrido.

-Oye...-no sabía si preguntar o no en ese preciso momento... Ya era de noche y podría ser que la paciencia diaria del hombre hubiera muerto hacia horas.- ¿Puedo hacerte una pregunta?

-¿Cuál?-pregunto en un bufido.

-¿De qué signo es Octavio?-Aspros le miro algo sorprendido, Dohko estaba casi seguro de lo que estaba por responder.

-Sagitario o Capricornio, no estoy seguro. Pude que sea de Escorpio, si nació prematuro.-Admitió sin el menor remordimiento por su ignorancia.- ¿Qué haces aquí?-miro al niño que llegaba refregándose los ojos.

-Tengo hambre...-informo luego de un bostezo e invadir el espacio personal de Aspros, al usar su pierna como pilar de apoyo.- quiero comer...-notifico más dormido que despierto, mientras refregaba su rostro en la pierna de su padre.

-No me mires a mí...-Se apresuró a decir Dohko, al notar la mirada del mayor en él.- ¿Octavio que signo eres?

-Capricornio.

-Shion hijo de...-Tendré que pagar tragos. Tanto padre como hijo le miraron.- ¿Qué?

-No insultes frente al niño.-gruño Aspros, el chino no tardo en salir disparado algo le decía que Aspros le pegaría- ¿Enserio eres de capricornio?

-Soy del 22 de diciembre.-Si, es de Capricornio- ¿No lo sabías?

-No.-el niño le dedico una mirada de pena.- Ven te buscare algo para que puedas comer... -o encuentro algo que comer o despierto a Defteros para que le cocine.

Continuara.


Notas:

Iaksi.

Una iaksi es un espíritu femenino de la naturaleza en la mitología hinduista, budista y jaina.

Las iaksis son la versión femenina de los iaksas. Son asuras, genios de la naturaleza que sirven a Kubera, el dios hinduista de la riqueza, cuyo tesoro custodian. Las iaksis representan la fertilidad, y su origen se remonta a los antiguos ritos neolíticos. Suelen representarse como bellas ninfas ataviadas como princesas. En el budismo, estas ninfas sirven a Vasudhara, que es el bodhisattva de la riqueza, la prosperidad y la abundancia. Se las suele adorar mediante una puya (ofrenda), generalmente en un árbol, teniendo la cualidad de conceder fertilidad a todo aquel que lo solicite.


Shukrá (El jefe de los malos):

Deidad del planeta Venus y maestro de los demonios. Shiva con anterioridad le había otorgado el poder de revivir a los muertos (por una causa que no vale la pena mencionar por que no viene con la historia). Gracias a este poder, solía revivir a los Asuras muertos en combate para continuar su guerra contra los dioses.

Tiene piel blanca, aspecto agradable y edad media (no como se lo pinta en alguna iconografía moderna, como un anciano canoso y con barba). Se lo describe montado en un camello, un caballo o un cocodrilo. Sostiene en su mano un vara, cuentas para rezar y un padmá (loto), y a veces arco y flecha.

Agashura de Serpiente.

Inspirado en el Asura Agashura, "demonio" del hinduismo asesinado por Krishna.

Puloman de Jabalí.

Demonio padre de Sachi (la esposa de Indra), quemado vivo por Indra (según otra leyenda, se convirtió en jabalí para secuestrar a la embarazada Puloma ―la esposa del sabio Brigú― y fue quemado vivo por el neonato, Chiávana).

Andhaka.

Demonio ciego del hinduismo. Fue asesinado por Shiva en combate, luego de atravesar su pecho con su tridente.

Vitra de Dragón.

En la religión védica (previa al hinduismo), Vritrá es un asura (demonio) con forma de serpiente o dragón, personificación de la sequía y enemigo del dios Indra. En los textos Vedas también era conocido como Aji ('serpiente'). Era hermano de Valá. Como un dragón bloqueó el curso de los ríos védicos y fue muerto heroicamente por Indra.

Raju

En el marco del hinduismo, Rajú ('atacante' en sánscrito) es el demonio que provoca los eclipses lunares y solares. En la mitología budista es un dios iracundo de muchas cabezas.

Narasakaru.

Narakasura se volvió malvado debido a su amistad con otro asura llamado Bana. Se predijo que iba a ser destruido por una encarnación posterior de Visnú. Su madre, la Tierra, logró que Visnú le diera a su hijo la bendición de tener una larga vida y ser todopoderoso. Ebrio de poder, ya que sabía que no existía nadie que pudiera rivalizar con su potencia, conquistó todos los reinos de la Tierra. A continuación, volvió los ojos hacia Suargá Loka (el reino del Cielo). Incluso el poderoso Indra no pudo resistir el asalto de este hijo de la Tierra y tuvo que huir de Suargá.


Ciervo de pantano. (Armadura de Octavio)

El barasinga o ciervo de los pantanos (Rucervus duvaucelii) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Cervidae autóctona de la India y Nepal.2 Últimamente se debate la posibilidad de cambiar el género de este cérvido a Rucervus, anteriormente usado como subgénero, separándole del ciervo común.

La palabra barasingha viene del hindi, de los términos barah (doce) y sig (cuerno), significando doce cuernos. El barasingha es un ciervo de mediano a gran tamaño. Tienen una longitud de 180 cm de cabeza y tronco y una cola de 12-20 cm. Pueden llegar de 119-124 cm de altura. Su peso oscila entre los 172 y los 181 kg. Los cuernos son lisos y, como en la mayoría de los ciervos, sólo los porta el macho. Pueden medir hasta 1 metro de largo y desarrollar de 12 a 15 puntas, e incluso se ha observado hasta 20, esta es la característica más peculiar del barasingha.

Vi fotos de este ciervo y en muchos los cuernos son medianamente de contextura curva (casi) perfecta. Las espadas nativas de la india, TALWAR, son curvas por lo tanto podrían pasar como las astas del ciervo xD.