Los personajes de Saint Seiya The lost canvas no me pertenecen.


Tirar hasta que se rompa.

-Defteros-El hombre se movió un poco dormido- Hermano, despierta, está la cena en la mesa.

-No tengo hambre.

-No seas idiota y sal de la cama-Ordeno Aspros, mientras le quitaba la manta a Defteros- No puedo creer que te comportes así porque una mujer te rechazo.-Defteros fue por la manta, cuando se estaba por acostarse y cubrirse Aspros la jalo de nuevo. No tardo en comenzar a pelear a su hermano por la tenencia de la frazada.

-Déjame en paz Aspros. Si quiero comportarme como idiota me comporto como uno...-Tironeo de la frazada, realmente quería que su hermano lo ignorara todo lo que quedara de su vida- Quiero estar solo y que me dejes en paz...

-No puedes comportarte como idiota, solo porque una mujer te rechazo...-Aspros le atravesó con la mirada- sal de la cama, imbécil, y compórtate como hombre.

-Me llama imbécil aquel que dejo a su novia embarazada sin casarse. -le gruño- Anda a ver qué hace tu único hijo y déjame en paz.- Aspros le atravesó con la mirada- no me vengas a decir que hacer con mi vida, cuando la tuya es un desastre...-Defteros volvió a tirar- Suelta mi manta.

Pasillo.

-A la mierda.-Manigoldo y Asmita estaban parando la oreja en el pasillo, aunque no eran los únicos. Sage había bajado para hablar con Aspros sobre el niño, para encontrarse con una escena así.

-No sabía que Defteros cortejaba a alguien...-informo Asmita, algo sorprendido por lo que escuchaba. Ambos hermanos se estaban diciendo de todo, de forma educada, dado que el mayor no lograba sacar al menor de la cama y de su "depresión".

-¿Se van a pelear por la manta?-El nene miro a Manigoldo, quien burlonamente asintió. El menor termino por retirarse.

-Por lo menos es más madu...-Sage callo al ver que traía el nene.- Octavio...-Observo a la criatura entrar al cuarto.

Habitación de Defteros.

Aspros y Defteros estaban tirando de extremos opuestos de la manta, cuando vieron a Octavio entrar con las tijeras. Vasto solo un miserable cortesito, para que la tela se desgarrara completamente y ambos hombres, por causa de inercia, salieran disparados hacia la dirección en que se hallaban tirando.

-Ahora los dos tienen manta.-Comento el nene, ante las miradas de duda (Defteros) y la de furia (Aspros) que se le dedicaban. El menor miro a su padre- Tengo hambre ¿Podemos sentarnos a comer?-pregunto. En el pasillo, Asmita y Manigoldo se partían silenciosamente de la risa.- Les están buscando.-Informe el nene, antes de salir del cuarto con las tijeras. Sage entro conteniendo la mueca divertida.

-¿Qué clase de ejemplo le están dando al niño?-pregunto, poniéndose serio. Mientras Defteros recuperaba la otra mitad de su manta- Ante esa escena, me pregunto: ¿Quién es el adulto y quienes los niños?

-¿Necesita algo patriarca?-Pregunto Aspros conteniendo la rabia hacia el niño. ¿Cómo osaba en dejarlo en ridículo ante el patriarca?

-Sí, hablar con los dos.-Sage se cruzó de brazos- es sobre lo que presenciaste.-Miro a Defteros que dejo escapar un ligero gruñido.

Comedor.

El nene estaba esperando, ante la atenta mirada de Manigoldo, a que los mayores se dignaran a sentarse a comer. La verdad que tenía mucha hambre y esperar a los adultos no le ayudaba en lo más mínimo.

-Oye mocoso-el nene no dio señales de prestarle atención- ¿Quién le rompió el corazón al demonio?-la criatura le miro confundida.

-Octavio -Asmita tomo cuidadosamente la palabra- ¿Sabes de quien hablaba tu padre?

-No. -hizo una pausa- Tengo hambre.

-No sabe Manigoldo, así que no le preguntes de nuevo- Informo el sereno rubio, ignorando que el niño realmente tenía hambre- Defteros, necesito hablar algo contigo.-El gemelo miro a su amigo y asintió, para luego retirarse con el rubio.

-¿Que necesitas Manigoldo?-Aspros miro a su camarada, mientras Sage se retiraba.

-Te venía a decir algo, pero ya se me olvido...-se rasco uno de los lados de la nariz algo confundido.- Cuando me acuerde vuelvo.

-¿El tío?-A Aspros se le hacía extraña la forma en que el niño se refería a su hermano.

-Se fue...

-¿Lo esperamos?-Aspros observo al niño, un ligero gruñido en el estómago de este le hizo saber que el estómago se negaba a esperar un rato más.

-No, no le esperemos. No se cuánto tiempo puede tardar en volver.

Casa de Virgo.

-¿Entonces hay un santo de los bosques "vivo"?-Asmita asintió- Y este te dijo donde está la llave-el rubio sonrió ligeramente.

-Ella me dijo "donde" esta.

-¿Como que "donde esta"?-Defteros le miro de reojo.

-Me dijo: "la llave que no es llave, está a la vista de todos, pero a la vez no"-Defteros hizo una ligera mueca.

-¿Por qué tiene que hablar como trabalenguas?

-Defteros, es muy sencillo-Asmita amplio la sonrisa- La llave "cambio" de forma y la dejaron a la vista de todos, de forma tal que pasara desapercibida a primera vista. Pero que se notara al mismo tiempo.

-Ellos buscaban en todos los símbolos que fueran flores de loto.-Defteros se cruzó de brazos, en eso callo en la cuenta de cierto detalle. A la vista de todos, pero muy pocos le darían importancia- La llave que no es llave... ¿El tatuaje de Octavio?

-Lo mismo pensé.

-¿En qué diablos pensaban cuando le dieron la llave a Octavio?-Bramo molesto, estaban exponiendo la vida de su sobrino.

-Pues... pensaban que uno de ellos podría escapar y luego venir al santuario -Al escuchar esto, Defteros lo encontró medianamente obvio. Claramente, alguno (en caso de sobrevivir) vendría por el niño. Defteros dejo salir un poco de aire.- ¿Puedo hacerte una pregunta?

-¿Cuál?

-¿Por qué peleaban vos y Aspros?-El gemelo sospechaba que, su amigo, había escuchado lo suficiente de la pelea para responderse solo la pregunta.

-Fui a Irlanda, solo para conocer el lugar y termine cruzándome con la reencarnación de la esposa de Kanon...-se mordió el labio- hace ocho meses que la conozco, pero no la había asociado hasta que volvimos del siglo XX.

-¿Le dijiste a Aspros que te haces escapes a distintos lugares del mundo?-el otro negó con la cabeza- mejor, es nuestro secreto...-entre los dos solían irse a distintos lugares para conocer otras culturas (y otros estilos gastronómicos principalmente [tenían corazón de gorditos])

-No se por qué, pero de la noche a la mañana todo se fue al diablo...-Asmita arqueo una ceja, era claro que no entendía de que hablaba su amigo.- Antes de ir a la India, todo estaba bien... Ahora no se... De golpe se puso fría.

-Si la conoces desde hace ocho meses, quiere decir que fue antes de ir al siglo XX -el otro asintió- destino, cruel destino...-comento el rubio antes de irse a sus aposentos para poder meditar.

-¿Es lo único que vas a decirme?-Pregunto indignado, esperaba otras palabras de parte de su mejor amigo.

-Defteros, la única vez que estoy con mujeres... -El rubio se dio vuelta y le sonrió burlón- es porque mis necesidades físicas, superan mi auto control. -El otro se rasco tras la nuca- No soy el más indicado para hablar de romance, ve con Sísifo... Tal vez se haga una idea mejor de cómo ayudarte. -El gemelo dejo salir un suspiro.- Me retiro a meditar un poco...

-Para algunas cosas, Asmita, sin duda no es el mejor consejero-el caballero se dio vuelta y comenzó a caminar hacia la salida.

Escaleras entre Leo y Virgo.

Defteros se quedó mirando al extraño zorro de pelaje rojizo y extrañas marcas más claras en su pelaje. El animal, como apareció, desapareció entre unos pequeños salientes de flora y piedra.

-Tal vez... si hablara con Keira...-lo pensó unos segundos y abrió un portal dimensional.

Casa de Géminis.

-Pero si será de los dioses...-Gruño Aspros por lo bajo, mientras vigilaba al niño (al que había alojado otro cuarto).- Ya duérmete.-Ordeno, antes de apagar la vela.

-¿No vas a cantarme una canción?

-No.

-¿Por qué no?

-No se ninguna -Gruño, antes de dirigirse a la puerta- además te hiciste la siesta, en mi cama, sin necesidad de que se te cantara nada.-Cerro la puerta tras sí de forma brusca.

-Extraño a mama...-el nene se acurruco entre sus mantas.

Corredor.

-Maldita sea... Defteros debería de cuidar al niño, no yo.-Gruño, mientras maldecía a su hermano que otra vez se había fugado, y escapado, de sus obligaciones- maldito el día en que aprendió a dominar la otra dimensión...

Casa de Piscis.

Mientras cenaba, Albafica no podía quitar la mirada (de reojo) de cierta criada... Hacía tiempo que, bueno tenía que reconocerlo, coqueteaba con esta. Más que palabras amables y alguna que otra rosa, sin veneno, no había pasado... Pero ya llevaban un par de meses con eso y si quería hacer algo con su vida (la idea de tener una familia propia se le paso por la cabeza en más de una ocasión) la iniciativa tenía que venir de su parte.

Casa de Escorpio.

El caballero sonrió de medio lado, al percibir lo que estaba pasando, pero era mejor jugar al gato y al ratón... Haciendo creer al ratón que era el gato. Comenzó a caminar hacía los pilares, donde podría cubrir mejor su espalda, a mitad del corredor era blanco fácil incluso para un novato.

-Notaste mi presencia, no veo la necesidad de seguir con este juego-Un hombre se hizo presente y le dedico una sonrisa burlona- dame al niño y no matare a nadie.

-Por mi llevadlo-el caballero le miro burlón.- Pero no puedo hacerle esa canallada a mi camarada.

-Guardián de Escorpio, se buen perro y tráeme al chico-ordeno el hombre con una ligera sonrisa y una voz que parecía sisear algo por debajo.

-¿Quién te crees que eres para darme ordenes?-pregunto Kardia, sin borrar su sonrisa burlona. Debería de prevenir al resto de la presencia del hombre, pero no se le antojaba la gana. Quería tener una pelea.

-Soy Agashura de Serpiente-informo el sujeto, sin borrar su burlona sonrisa y volviendo a soltar ese extraño siseo por lo bajo- y quiero que me traigas al niño...-volvió a ordenar con ese siseo.

Casa de Leo. 20 minutos después

-¿Kardia?-el hombre entro a la casa del joven, sin anunciarse, el chico le miro algo confundido. -Kardia, te paso algo-El chico lo intercepto y le tomó del brazo. Kardia lo tomo del cuello y lo arrojo contra un pilar con violencia. -¡KARDIA DE ESCORPIO! NO PUEDES PASAR POR MI CASA.-El caballero continuo caminando, parecía que no le escuchara.- ¡DE...DETENTE AHORA! KARDIA NO QUIERO ATACARTE.-El hombre seguía su camino, ya llegando a las escaleras.- MALDICIÓN... Plasma Relámpago. -El ataque dio de lleno en su compañero, poniendo bajo a alerta a todos los residentes de las doce casas. -¡KARDIA! -El hombre se dio vuelta y le dedico una mirada ausente al muchacho. -Sus ojos...- Las pupilas de Kardia estaban sumamente dilatadas, dejando solo un pequeño rastro del iris turquesa.- Hay no...-Las agujas escarlatas impactaron en él, dado que por la sorpresa no había sido capaz de coordinar sus pensamientos.- ¡KARDIA!-El hombre se dio vuelta y continuo su camino, ignorando el grito del chico.

Regulus apretó los dientes, mientras sentía una inmensidad de calor en todo su cuerpo y dolores torturantes en los lugares que habían impactado las agujas.

Casa de Cáncer. 10 minutos después.

-¿Que paso haya arriba Kardia?-el hombre no le respondió- Oye... estas sangrando... -El hombre observo el hilo de sangre que caía de la frente del otro. -¡OYE IDIOTA!-Se interpuso en el camino del otro, los ojos los percibió al principio de todo. Luego de notar la sangre en su frente- No pasaras por aquí... Si debo matar a mi camarada, para impedir que haga lo que creo... lo haré.

-Otro cuya mente no es una fortaleza-Escucho un ligero siseo y observo el lugar por donde había ingresado su camarada que ahora estaba parado frente a él.- Pero con un títere tengo suficiente...-Miro por encima de su hombro.- Aunque pensándolo bien, creo que me convendría adquirir otro...

-¿Qué?-Kardia se movió veloz y sujeto al otro caballero. Manigoldo no tardo en comenzar a forcejear con este, hasta el punto de arrojar a Kardia bruscamente contra la pared.

-Destruye al caballero de Cáncer- Ordeno antes de mirar sobre su hombro y desaparecer. Manigoldo podía ver que los movimientos de su amigo eran menores, como si Kardia intentara detenerlos disminuyendo su fuerza. Buscando la forma de retomar el control del cuerpo.

-Kardia...-Manigoldo choco puños con su camarada- Sé que estás ahí... por favor, reacciona. Kardia...-Gruño.

-No...qui... quiero...-Gruño, el otro, tratando de controlar su cuerpo. -Manigoldo... No... quiero... Mata...me.-Los ojos seguían igual que antes, por más que Kardia hubiera logrado controlar su habla toscamente.

-Perdona amigo... -Se separó bruscamente de su amigo y dispuesto estaba d darle el golpe de gracia, ya que Kardia lograba limitar sus movimientos, el golpe seria letal.

-Purificación de almas.-Manigoldo se detuvo, al mismo tiempo que Kardia era rodeada de un aura verde oscuro. Al darse vuelta se encontró con el niño y Aspros que llevaba corriendo, soltando blasfemias por lo bajo. Kardia cayó de rodillas al suelo y cerró los ojos un momento.

-Kardia...-Aspros, cargando al niño, y Manigoldo se le acercaron preocupados.

-Salvado por un niño... que humillante -Miro a Manigoldo- Si cuentas algo te asesino.-El nene miro a su padre, quien entendió que pasaba.

-Ignóralo...-en eso noto que tenía al niño en brazos, no recordaba en que momento lo había tomado en brazos.- Bájate. -Puso al niño en el piso.- ¿Qué diablos te paso?

-Un tal Agashura de serpiente...-Kardia se levantó y se tomó el brazo, Manigoldo y el ataque de Regulus...- ¡REGULUS!-Se dio vuelta y comenzó a correr hacía Leo.

-Él lastimo a mami -Aspros miro su mano, el nene se la había aferrado con fuerza- es un hombre malo...

-Quédate aquí-Aspros miro Manigoldo- Iré a ver que paso con Regulus.

Casa de Leo, 30 minutos después.

Mientras Octavio jugaba a serle de enfermero a Regulus, quien miraba a los mayores como suplicando ayuda. Dado que si el niño seguía en ese plan, terminaría siendo una momia viviente.

-¿Logro meterse en la mente de Kardia?-Sage miro preocupado a Aspros, Kardia se había retirado a su casa. Odiaba al mocoso roba amigos y para re matarla este le salva el pellejo. Y sin duda no estaba de humor para andar dando reportes en ese preciso instante.

-Sí y de no ser por el niño-Aspros miro al pobre Regulus, que se estaba acomodando la, exagerada, venda que tenía en la cabeza.- Manigoldo hubiera tenido que aplicar medidas extremas para detenerle.

-¿Por Octavio? -Regulus miro al niño, que por fin se había quedado sin vendajes.- ¿Qué hiciste pequeño?

-Purificación de almas.-El nene le miro como si la respuesta fuera la más obvia de todas.- La maestra Iaksi, me enseño... Dice que es una de las técnicas del Ciervo.

-Habrá una reunión cuando despunte el alba- Sage miro al mayor presente.- De mientras vigila al niño... -En eso noto algo.- ¿Y tu hermano?

-Supongo que fue a humillarse...-Hizo una mueca, antes de tomar la mano del niño y llevárselo de ahí. Regulus no demoro en comenzar a quitarse el exceso de vendajes.

-¿A qué se refiere eso de humillarse?-pregunto Regulus, no entendía para nada el concepto.

-Bueno... por lo menos ahora sostiene algún tipo de contacto físico con la criatura-comento Sage, haciéndose el que no había escuchado la pregunta.

Biblioteca. Casa de Acuario.

-Vaya que interesante... -Degel daba vueltas por su biblioteca, ignorando con o sin intención a su mejor amigo sentado en un rincón.- No me esperaba algo así...-Comento mientras dejaba el libro y tomaba otro.- Esto cada vez se pone más interesante...

-¿Vas a seguir ignorándome?-Degel volteo de inmediato y le miro algo confundido- Para no perder costumbre, tienes la nariz tan metida en los libros, que no notas que pasa a tu alrededor...-Soltó un gruñido, mientras Degel cerraba el libro- Sigue tirando de la cuerda Degel, un día de estos se va a romper...

-Kardia, estaba muy ensimismado en mi investigación -Hizo una pausa- quiero saber a qué nos enfrentamos... -opto por prestarle mayor atención a su amigo- ¿Que te sucedió?

-Que un maldito infeliz se metió en mi mente y me hizo atacar a dos de los chicos...-Gruño- y hubieran sido cuatro si me hubiera topado con Asmita y Dohko seguramente...

-¿Qué?-el caballero le miro sumamente alarmado, mientras dejaba el libro y se arrodillaba a su lado.- ¿Cómo fue eso?

-Bien dicen que se debe tener cuidado con las lenguas de serpiente...-Comento este, sin mirar a su amigo. -Siempre dices que no subestime a los rivales, hace un rato me hubiera gustado que me lo recordaras. -Degel guardo silencio- No me di cuenta de lo que estaba haciendo, hasta que no fue tarde... Cuando quise evitarlo, mi cuerpo no me respondía y en lo único que lograba pensar, fuera de querer retomar el control de mi cuerpo, era en llevarme a Octavio.

-¿Para qué quieren al niño? -el de Escorpio le miro de reojo.

-Creen que él sabe dónde está la llave, cuando se metió en mi mente pude ver parte de la suya -Cerro los ojos- vi como mataba a la madre del niño y como por diversión masacraba a pueblos de la India... -Dejo salir un suspiro- Los gritos de esos niños, los tendré en la cabeza por varias noches... -Degel puso una de sus manos sobre el hombro del escorpio, quien a su vez coloco la suya.- Solo llegue a agradecer, que tu no estuvieras en medio de todo eso... Cuando vi que está dispuesto a matar a Regulus, pensé que también me haría asesinarte si pudiera...

-Kardia -el de Acuario le miro- Estas dejando que él se salga con la suya-el de escorpio le miro a los ojos- logro que te sintieras miserable... No debes permitirle que te pisotee de esa forma-Le informo, apretándole el hombro- Nadie pisotea a mi orgulloso amigo.

-Capaz que tienes razón -dejo salir un suspiro- pero fue tal la impotencia que sentí... Fue algo espantoso, estar prisionero en mi propio cuerpo, ver como el maldito me usaba de marioneta... -apretó los dientes.- Tengo que prevenir al resto de lo que ese infeliz puede hacer.

Cueva,Isla de Achill, Connacht, Irlanda.

El caballero ingreso a la cueva, había llegado hace horas a la isla pero no se había decidido en entra o no. Al mirar hacia un costado encontró a la joven druida durmiendo bajo unas cuantas pieles de animales. Tenía que reconocer que el frió de afuera hacia castañear los dientes a cualquiera.

-¿Acaso no sabes entender cuando dicen que es peligroso?-El caballero se sentó en el lecho y observo a la mujer de cabellera roja, intentando seguir en su sueño- Si sigues, voy a lastimarte...

-Ya lo has hecho-Informo Defteros en tono frió, la joven abrió los ojos y le miro- Pero no me importa, porque sé que tú, a pesar de lo que dices, sientes lo mismo. -Se acostó sobre las pieles y abrazo a la mujer. - No me importa, quemarme, siempre y cuando este contigo...

-Defteros, realmente, no quiero lastimarte...

-No me importa, sufrir la herida-informo el caballero antes de cerrar los ojos- solo me importa saber que seguirás a mi lado.

Continuara.