Consecuencia.
-Kardia. -El caballero se detuvo- No vayas, regresa a Escorpio.
-Pero se están peleando... -Protesto el caballero, poniendo cara de niño pequeño.
-Es una pelea de Asmita... -Gruño Dohko- Las reglas son uno a uno.
-¿Y los otros cosmos?
-Pues supongo que es de la morena y de su rival. -Dijo el chino tratando de no sonar pícaro. Hora atrás había estado teniendo una curiosa charla con Shion, de índice hipotético, sobre si Asmita sería capaz de engatusar a la dama o no...
-¿Vas a dejar que alguien que no pelea ayude a tu camarada? -Dohko no replico nada. -Vamos.
-Tienes que permanecer en tu casa, retírate Kardia.
Casa de Virgo.
Agashura era un rival muy tenaz, no se daba por vencido tan fácilmente y la debilidad momentánea que padecía le daba la razón a la morena. No estaba en condiciones para pelear, pero aun así no pensaba dejarse vencer tan fácilmente.
Escucho una queja, alguien había perdido en el otro combate.
-Has matado a tu amiga, sin el menor remordimiento. -Soltó Agashura, mientras una pequeña serpiente disimuladamente dejaba su armadura.
-Ya no era mi amiga... -Soltó la santa, en un tono por demás helado. Agashura miro fijamente al caballero de Virgo. Con el cosmos agotado, aún seguía siendo un rival difícil de hacer flaquear.
-Tengo que ir a llevarle un presente a mi señor -Abrió la palma de su mano, Asmita sentía lo que emanaba de la mano de este- Algo que les hará falta más adelante... -Desapareció en un destello, dejando solos a ambos jóvenes hindúes.
-No bajes la guardia -Ordeno Asmita- Puede que sea una trampa...
-Lo dudo, pero por las dudas seguiré el consejo.
Casa de Géminis. Al mismo tiempo.
-Zen... Zen... ¡Mataste a Zen! -Aspros apretó los puños, mientras abrazaba al pequeño niño. Había tenido que matar al muchacho, aunque solo fuera un títere tendría que entender que este más que seguro tenía un gran valor en la vida de su hijo. A todo esto: ¿Donde estaba su hermano?
Si Defteros hubiera estado a su lado, Octavio no hubiera tenido que presenciar como su padre, él, asesinaba a alguien tan importante en su vida como lo era claramente Zen de Noctus.
Sala.
-¡Defteros! -Aspros se arrodillo junto a su hermano inconsciente- Defteros... -Le llamo mientras le sacudía intentando hacerle volver en sí.
-¡Tío! -Exclamo el niño entre un tono lloroso- ¡TÍO! ¿Qué le pasa? –pregunto mirando alarmado a su padre.
Templo, bosque de los Sabios, India.
-A pesar de tu fracaso... -Shukra miro la piedra curioso- Has obtenido algo muy valioso.-Sonrió cruelmente- El espíritu de la sombra de Géminis, con él podremos hacer muchas cosas...
-Mi señor, con respecto a mi antigua petición.
-¿Que hay con eso? -pregunto sin sacar sus ojos de la gema.
-Quiero saber si...
-Siguen en pie, has obtenido el espíritu de la sombra. -Miro al hombre y embozo una leve sonrisa- Podrás hacerte cargo de la traidora a la sangre, como te prometí... Sera toda tuya.
Casa patriarcal, Santuario de Athena.
-Le quitaron su espíritu. -La chica miro a Aspros.
-¿El alma? -Pregunto Aspros, mientras sus dientes rechinaban por la rabia y la impotencia.
-No, el espíritu es la voluntad. No tiene nada que ver con el alma. -Informo la joven- Al igual que las almas, los espíritus pueden ser sellados... Agashura debe tener el espíritu de tu hermano sellado en esa piedra extraña.
-Aspros, retírate. -Ordeno Sage, mientras posaba su mirada en la chica y en Asmita- ¿Que paso en Virgo? -Pregunto al fin, una vez Aspros se hubiera retirado. Preguntándose como recuperaría el espíritu de su hermano.
-Agashura se presentó, patriarca, junto a una de las santas de los bosques. -Comenzó Asmita.
-Asmita, tú no estás en condiciones de pelear. -Sentencio, antes de mirar a la joven- Iaksi de Vulpécula, mide tus palabras la próxima vez.
-¿Disculpe? -la joven le miro confundida, no creía haber dicho nada malo.
-No era necesario mencionar la piedra en manos de Agashura, puedes darle ideas erróneas a Aspros. -La chica asintió- eres muy sabia, pero tu juventud te juega en contra en algunos casos.
-No se volverá a repetir, patriarca, se lo prometo. -Informo en un tono ceremonial.
-Espero que así sea, retírate quiero hablar a solas con Asmita.
-Sí, su ilustrísima.
Casa de Virgo, dos horas después.
-¿Qué edad tienes? –pregunto de golpe, tomando desprevenida a su interlocutora.
-¿Eh? 17 -respondió inmediatamente- ¿Por qué?
-Tu forma de expresarte, no parece de alguien tan joven...
-Tampoco mi apariencia, todos me dan más edad. -Dijo la joven recargada contra un pilar- ¿Quieres ir a ver a tu amigo?
-Temo por algo relacionado a mi amigo. -comento sin mucho rodeo- Hay alguien, muy importante para él, que puede estar preguntándose donde está.
-Ese alguien, es una mujer ¿Cierto?
-Ese alguien, está esperando un hijo suyo. -La chica abrió la boca para decir algo, pero inmediatamente la volvió a cerrar.
-No estoy de acuerdo con ocultar ese tipo de acontecimientos. -Informo luego de un largo silencio.- Tendrías que poner al tanto al hermano, si no lo sabe.
Casa de Géminis, un rato después.
-Entiende Aspros, el silencio de Defteros, era por las razones que ya te he explicado. -Ella me convence, pero no me acompaña a informar a Aspros. El rubio sopesaba las posibilidades de que Aspros se enojara, y con toda razón, porque su hermano le contara a él primero.
-Luego de lo pasado estas últimas semanas, entiendo el silencio de Defteros -Informo en un tono sereno, mientras miraba a Octavio durmiendo profundamente en un sillón de estilo griego antiguo- ¿Hace cuánto lo sabe?
-No hace ni dos días de que me lo dijo... -Admitió Asmita- supongo que iba a esperar a que todo estuviera más calmado para decirte que sería padre.
-Y ahora está sin voluntad, no puede hacer nada... -Aspros dejo salir un profundo suspiro, desde que Octavio había aparecido todo iba de mal a peor. A lo que respectaba a la vida de quienes le rodeaban- Es como si estuviera en coma, algo similar a lo que Hades le hizo a Sísifo... ¿Qué te dijo ella?
-¿Quién?
-La santa...
-No mucho, aunque me preocupa un poco más lo que me dijo Sage.
-¿Qué?
-¿Y si hay otro de los nuestros en una situación similar? -Aspros parpadeo un poco, para luego entender de que hablaba.
-Kardia, él fue atacado por Agashura... -Hizo una pausa y lanzo una mirada ligeramente nerviosa a su hijo- ¿Cree que puede estar bajo su influencia? -Si Kardia le hace daño a mi hijo... Aparto la idea de su mente, Kardia jamás le haría daño al niño.
-Posiblemente, como entenderás... Mi cercanía a Kardia sería muy sospechosa.
-¿Y yo que tengo que ver en todo esto? Hay veces que Kardia ni quiere verme. -Admitió Aspros, mientras cubría al niño con su capa- Me ha perdonado a medias, tendrías que pedirle ayuda a Degel en ese caso.
-El patriarca quiere excluir a Degel de esto -Admitió- Al parecer, encontraron ciertos libros en su poder y la fiabilidad de las palabras de Degel fue puesta en duda.
-Tonto. -Gruño Aspros, el muy tonto de Degel había empeorado todo.
-Al parecer Regulus jugo muy bien sus cartas, a pesar de las grandes consecuencias que trajo a la orden. -Comento Asmita distraído- Supongo que tendremos que depender de Manigoldo, que él supervise a Kardia... Sin llamar la atención.
-Creo que sería lo más acertado, a falta de algo mejor. -Dijo en un tono derrotado.
Casa de Acuario.
Las manos de Degel pasaban por los papeles, a pesar que no los viera con sus ojos podía leer lo que decía cada papel. Shukra necesitaba saber todo lo que los caballeros y Athena sabían sobre él y su llave.
Su mano se detuvo sobre un papel, los ojos de Degel estaban completamente en blanco. De mientras el cosmos de Shukra, oculto bajo el espíritu robado de Degel, absorbía el conocimiento expresado en el papel. La llave jamás tenía un aspecto físico en concreto, a menos que su portador muriera.
En los labios de Degel se presentó la cruel sonrisa de Shukra, la llave estaba en una persona y se hacía una idea cuál de estas la tenía. Degel se llevó la mano a la frente, antes de cerrar los ojos y volver a ser él.
-¿Qué? -Miro los papeles desordenados y luego el que reposaba bajo la palma de su mano. - "La llave debe ser oculta a la vista de todos, pero dejada a la vez que sea vista por todos" ¿Qué quiere decir esto? "La llave solo se hará presente, cuando su guardián padezca ante la muerte" -Miro las oraciones confundido- El guardián... tiene que morir para que surja la llave -Miro el texto- La llave está en su cuerpo.
Casa de Virgo.
Sus miradas se habían encontrado, solo eso basto para hacerle dudar unos breves segundos. Existía la posibilidad que en lo más profundo, de su negro y retorcido, corazón siguiera estando él. Cerro los ojos e intento concentrarse en la meditación. Sintiendo un quemazón en el tatuaje, señal de la cercanía de la segunda pieza de la llave.
-Ya no es él. -Se repitió una vez más.- Es un maldito asesino.
Casa de Escorpio.
Kardia miraba aburrido por la ventana, realmente estaba molesto. Dohko no le había dejado bajar a pelear, realmente estaba molesto. Aunque solo un poco, enemigos eran varios. Ya tendría oportunidad para enfrentar alguno de los guerreros de Shukra.
-A fin de cuentas, ella dijo que son varios lo que le sirven. -Miro hacia un costado- ¿Que pasa Manigoldo?
-No creo que sea lo que me dijeron los otros.
-¿Que otros?
-Te enteraste lo que le paso a Defteros.
-Todos en las doce casas lo sabemos.
-Pues temen que te hayan quitado el espíritu -Informo sin mucho rodeo- Yo en lo personal no lo creo...
-¿Acaso parezco alguien sin espíritu? -Pregunto Kardia, antes de morder la manzana. -Yo jamás me desmaye, hasta donde tengo entendido. Ni nada por el estilo.
-Mira, Kardia, ya te he dicho. No creo que seas tú el que está sin espíritu... -Entorno los ojos- creo que es alguien más...
-¿Quién? -Miro confundido a Manigoldo.
-Hable con la chica, me dijo que puede manipular a las personas... Que estas pueden parecer normales, pero serán distintas en pequeñas cosas.
-¿En quién sospechas Mani? -pregunto al fin- Regulus, ya había estado actuando raro desde que volvimos del siglo XX... No puede...
-No es Regulus, Kardia, es otra persona. -Informo en un tono helado.- Degel, algo le pasa. Sospecho que él es la otra víctima de Agashura de Serpiente.
-Pero... -La manzana cayó de la mano de Kardia. -¿Porque él?
-Ha estado en conflicto con Regulus, el mocoso lo metió en aprietos y cuando Degel se enoja siempre es vulnerable... -Kardia miro la manzana en el suelo.
-¿Cómo ayudamos a Degel? -Miro a su amigo confundido.
-Habrá que interrogar a la santa...
-Eso solo será posible si Asmita nos deja, a fin de cuentas... -Sonrió burlón- Me pareció que nuestro amigo rubio anda muy cerca de ella.
-Hay, Kardia, incluso en situaciones así... Sabes cómo aplicar humor a la situación. -Replico Manigoldo.
-Tenemos que avisarle a Sage, de tus sospechas.
-Ya se lo dije, también noto algo distinto en el aura de Degel. -Sonrió burlón- Ya sabes, el viejo solo se hace el tonto.
Al salir de la casa, se toparon con Aspros y Sísifo que iban de subida. Para sorpresa de los dos hombres, Octavio iba de caballito en la espalda de su padre.
-Te seré honesto en una cosa -Kardia miro a su descarado amigo- Yo no hubiera dado ni una moneda de cobre a la posibilidad de que Aspros fuera un buen padre.
-Pues yo no daría ni una manzana podrida, pero ya ves... -Kardia sonrió divertido- No todo es lo que parece.
Casa patriarcal.
-¿Tienes alguna idea donde puede estar? -Aspros negó con la cabeza.
-Según Asmita -Sísifo miro a Aspros- por lo que vos me contaste, la mujer es la reencarnación de la esposa de Kanon. Puede que sea irlandesa.
-Debe haber miles de pelirrojas en Irlanda. -Gruño Aspros, con su hijo cabeceando a su lado. - Eso no ayuda en nada -Miro al patriarca- Uno de esos asuras, es "conocido" por intentar matar embarazadas ¿Entiende mi preocupación?
-Sí, la entiendo. -Informo el patriarca- Pero sigue siendo difícil localizarla a ella, más aun si no sabes dónde está.
-Puede que sepa cómo llegar... Solo me costara un poco.
-¿A qué te refieres? -Sísifo miro curioso a su amigo.
-Pues, siempre que usas la otra dimensión dejas un pequeño rastro de cosmos -miro a Sísifo- La cosa será que pueda localizar el rastro de Defteros, seguramente siempre abre el portal en el mismo lugar.
-Aspros...
-Se trata de la familia de mi hermano -Aspros observo al patriarca- ¿En mi lugar que haría? -El patriarca apretó los labios, esa había sido una carta bien jugada.
¿Qué haría él si estuviera en el lugar de Aspros?
Casa de Virgo.
-No está aquí. -Informo Asmita, sin mucho rodeo, una vez fue cuestionado por el paradero de la joven.- En un momento estaba y al siguiente simplemente desapareció.
-¿Y no estas preocupado?
-No, sé que volverá. -Informo sereno- ¿Le buscaban por algo en especial?
-No, por nada... Luego te enteraras. -Interrumpió Kardia a Manigoldo, antes que este tuviera la brillante idea de decir que sospechaban de Degel.- Te dejaremos continuar con tu aburrida meditación. -Dijo al fin, antes de tomar a Manigoldo de la muñeca y sacarlo de ese lugar a rastras.
Casa de Leo.
Regulus dejo salir un simple bostezo, lo mismo hizo el minino que descansaba a su pies. Leyendo un poco, había terminado de confirmar la duda que tenía: Liyona era una extensión de él.
El felino se había unido a su cosmos, ahora era parte de él. El animal le imitaría, o dejaría ver sus intenciones, y haría lo que el necesitara sin necesidad que le ordenara. Pensó en Aioria y la mención del león que este había tenido: Zar.
Según ese pequeño comentario, Zar había muerto salvando la vida de su amo.
Con pena miro al pequeño-gran gato... ¿Y si Liyona moría protegiéndolo? Un par de lágrimas cayeron de sus ojos, no quería perder a su amigo peludo. Se había encariñado mucho con él animal para arriesgarse a perderle. Por primera vez en mucho tiempo, se sintió un niño pequeño.
Ahora volvía a pensar como tal, por causa de un funesto recuerdo (la muerte de su padre) traído por unas simple aclaración de Aioria.
Volvían a estar en una guerra, volvía a peligrar la vida de todos los seres que amaba...
Podía volver a perder a su tío Sísifo, al que en ese entonces no tuvo tiempo de llorar, quien era como un segundo padre para él. Podía perder a sus camaradas, a los que consideraba como amigos (y en algunos casos tíos).
Con esas ideas en mente, Regulus de Leo, lloro en su solitario despacho.
Otra vez, contemplaba las consecuencias de una guerra.
Continuara.
