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Epilogo.

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Cuando era niña mi vida no fue de color rosa a excepción de los vestidos que mi madre me obligaba a usar, no recuerdo risas, juegos o amigos. Ni siquiera un abrazo. No me criaron como una niña normal, ya que no nací "normal".

Lo más lejano en estas memorias es el dia en que comenzaron los experimentos.

Era una niña muy pequeña ¡Tan solo tenía tres años! Todo se reducía a mucha luz cegadora, demasiado calor y un dolor insoportable en mi espalda.

Luego venia la nada, una oscuridad implacable y contraria a la luz cegadora.

Cuando despertaba solo podía llorar pero con el tiempo logre calmarme, aprendí a controlarme para no entrar en pánico.

Esto es lo primero que mi pequeño cerebro logro grabar con éxito.

Estas memorias fueron suprimidas por los fármacos que recibía al salir de cada estudio que me hacían.

The wall that I have built to keep you out is starting to rustBecause everything around me just reminds me of us."

Fue un día normal cuando los conocí. La profesora pidió que formemos grupos y ellos me eligieron.

Hacíamos todo junto, nos conocimos perfectamente y nos complementamos muy bien. Juntos, siempre juntos.

Fui muy feliz junto a ellos pero todo se perdió dentro de mí al ver como la construcción se venía encima de ellos.

No sé cómo sucedió ni por qué, recuerdo que estábamos comiendo palomitas en el sillón de Chris cuando todo se tornó borroso.

Las paredes se agrietaron, el techo se rompió, los chicos gritaron. Yo no podía moverme, no lograba el movimiento. Mi cuerpo no me hacía caso.

De repente el revestimiento del techo comenzó a desprenderse, primero el yeso, luego parte de los soportes y de ultimo algún trozo de cemento.

Lo bueno de vivir en el último piso es que los vecinos no se quejan.

Este accidente me dio el ultimo empujón para hacer definitiva mi partida a Escocia, se sumó al hecho de haber lastimado a Alex cuando perdí al bebe. Sé que no me culpo y nunca lo hizo, pero la incomodidad que sentimos al principio, volvió.

Escocia... Amaba vivir allí. La gente, el acento tan diferente al británico y tan cálido, mi estudio de ballet.

Ni siquiera en otro país encontré alguien que me provocara deslumbramiento pero eso no me importaba. Tenía un buen apartamento, ganaba un buen sueldo, enseñaba lo que más me gustaba, con buenos resultados y una calificación excelente por mi docencia. ¿Qué más podía pedir? ¿Amor, tal vez? No, no tenía tiempo para eso.

El día en que me llamaron para decirme que debía ir a Londres, era lluvioso, recuerdo que arroje las puntas y rompí un jarrón por el enojo. Me dieron una orden y debía cumplirla, ya que era la nueva y no tenía hijos.

Nunca quise venir a Londres, nunca se me paso por la cabeza volver a este lugar. El miedo de cruzarme con mis padres o mi hermana, era paralizante.

Volver a ese cuarto oscuro, cuya única iluminación me destrozaba la espalda, era suficiente para dejarme al borde de la desesperación, de la paranoia.

Por suerte eso no sucedió.

Aquí empieza lo que puedo llamar "vida".

Al bajarme del tren en Londres, mi cabeza estaba a punto de estallar, no saber cómo controlar mi poder era agobiante y este sintonizaba todos pensamientos de los demás pasajeros.

Esto era doloroso, recuerdo las jaquecas, los mareos, como me afectaban las luces brillantes y el sol.

Todos sabemos que un dolor de cabeza afecta la visión, pero en mí, mala visión significaba problemas.

Cuando cruce la plaza Churchill me costaba mantener los ojos abiertos. Ahora puedo decir que en ese momento mi poder comenzó a extenderse y reconozco lo que hizo que me mandara 126 años atrás.

Los científicos me habían localizado, ellos sabían en donde estaba, como me movía, supieron de mi regreso y me rodearon en la plaza. Angie los localizo y como única salida encontró esa, hacerme viajar.

Nunca me dijo como lo hizo, pero ya no importa, no volveremos a hacer nada, no veremos la luz, no oiremos el agua en la cascada y no crearemos mundos de ilusión para que Alex juegue.

Lentamente nos olvidaran y nos olvidaremos del mundo hasta que nos toque volver del polvo bañado en sangre.

No veo posible que pueda olvidarlos pero no sabemos que depara el futuro, después de todo, yo esperare en el lugar del olvido, ahí donde no hay nada más que oscuridad, frio, desorientación y perdida. Según dicen las personas.

Vida. Es eso que pasa a tu lado mientras ríes, te alimentas, bailas.

Mi vida existió un siglo antes de mi nacimiento.

Sé que estarás viendo esto así que me dirigiré a ti.

Sé que es horrible que estés allí, mirándome en tal estado porque yo lo provoque, pero has sentido la paternidad en tus venas, has sentido la pérdida de un hijo.

Sabrás como es cuando se te hunde el pecho y la garganta se cierra por tan solo pensar que estén en peligro, que puedan atacarlos para robarles o que sufran un accidente. Esta vez el peligro era real y estaba dispuesto a matarlos solo para jugar conmigo antes del golpe final.

Me conoces, sabes que yo nunca me pondría detrás de ellos a esperar que me defendieran, nunca permití tal acto.

Mi vida fuiste tú y ellos, cuidarlos, amarlos y buscar la felicidad. Eso también es vida.

Tu... El mundo que me enseñaste fue algo nuevo para mí, nunca había sentido tales cosas por otra persona. Aquel día en la cascada, cuando me diste el anillo, me di cuenta de lo que es vida, como se siente encontrar a la persona que hace que tu suelo se mueva.

Aprendí lo que es querer agradar a alguien, buscar que sea feliz, sorprenderlo, amar y llorar a ese alguien.

Si, llorar. Los días que pase sin ti fueron duros, muy duros. Nada me hacía bien, nada me gustaba, no encontraba algo que me dijera "¡Vamos! ¡Hay cosas buenas allí afuera!". Pero tus acciones movieron algo dentro de mí, comenzó a madurar, note que nadie es permanente, todos vamos y venimos, entramos y salimos de la vida de los demás.

Tú hiciste eso conmigo por decisión propia.

Me enseñaron que debes acostumbrarte al veneno para no sentirlo y vivir junto a él, hasta que llegue el día en que no te molestara.

No, no te estoy reprochando nada. Ahora si te entiendo, logre comprenderte del todo. Quédate tranquilo que estamos en paz. A medida que me desprendo de mi misma, lo hago en calma.

Espero también que sepas porque me costó entender tus acciones, en ese tiempo que pasamos juntos, tú fuiste mi todo, me dedique a ti, te mostré una parte de mí que nadie conocía y te alejaste. Entiende como me sentí, pero como ya dije, estamos en paz.

Cuando creí que no había nada más para mí, los encontré, vi a quienes les mostraron algo de mí que ni siquiera yo conocía.

Indirectamente fue por tu causa que los vi, de camino a la tienda a buscar mis maletas. Me hizo muy bien encontrarlos, me sacaron a flote del pozo en donde estaba. Mi mayor sostén fueron ellos.

Andy y Toby, mis hijos y amigos.

Las dos primeras razones que tuve para buscar la felicidad, crear una nueva vida y darles todo lo que tenía a mano.

Te diré también que cuando supe que estaba embarazada, fue horrible.

Me surgieron dudas, miedos, ansiedad. No supe cómo lidiar con eso. Estaba sola, en un tiempo y una casa que no eran míos pero mis niños me ayudó.

El momento que más temí, era cuando Alex te encontrara, o viceversa. Solo pensar en que volvieras pidiendo ocupar un lugar en mi mundo, con la posibilidad de que desparecieras de nuevo, me daba pánico.

Ese tema genero muchas discusiones con Andy, mi mano derecha en el cuidado de Alex. Él me dijo que no podía negarle a Alex ver a su padre en caso de que conocieran. Fue gracias al que yo no arme maletas para mudarnos.

La última vez que te llore, fue cuando vi a Alex por primera vez, abras visto la foto donde estoy frente a la estufa y sabrás porque largue el llanto. Volví a llorar cuando Alex dijo que quería a su yo grande.

Cuando no sepas que hacer con Alex, habla con Andy, es un adolescente pero te aseguro que el nivel de madurez que tiene es increíble. Al igual que Toby, es impresionante la forma en que entienden a Alex. Siempre sabrán que decirte y te ayudaran a encontrar una solución a todo o simplemente te darán aliento.

Desde que Alex te acepto y te vieron relacionarte con él, ellos te aceptaron aunque no lo demostraran. Ahora la familia son ustedes, deberán seguir juntos, superarme y ser felices.

Por favor Jord... Sean felices.

Oh... Se siente extraño, siento algo en mi cabeza que me mantiene aquí, el resto del cuerpo ya no lo siento, no lo veo tampoco.

No se oye nada... Creí oírte gritando pero solo escuche el crujido de mi cuerpo, sacrificado por mis hijos.

Espero estén bien, te pediré los últimos favores, sé que todavía estas ahí...

No quiero una tumba, pobre de ti que me entierres para que los gusanos me rodeen. La cascada es mi lugar favorito, ya sabes que hacer, vienes de Noruega.

Segundo, si vieras a Grell, mátalo. No te pido que lo busques exclusivamente para eso, pero si te cruzas con él, arráncale la cabeza al maldito pelirrojo, se lo merece por amenazar a mis hijos.

A Sebastián le agradara la noticia.

Tercero, que los chicos no pierdan contacto con los Phantomhive, Soma y Agni, por favor. Ellos también son su familia y mientras ellos estén contigo, nadie te atacara por la espalda. Son una bandera blanca.

Wow... Esto es extraño.

Amor... Se feliz. Sean felices.

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Queensland.

Junio, 1892.

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- ¿Dónde estamos?

- Australia, cerca de la colonia de Brisbane... Solo este lugar se me ocurrió...

- ¡Quiero a mi mami! ¡Quiero a mi mami!

- Basta Alex, cálmate...

- ¡QUIERO A MI MAMI! Quiero a mi mamita... A mi mami...

- Alex... Mami no vendrá por unos días, no llores...

- P-pero quiero a mi mami...

- Ya amor, debemos buscar un lugar para pasar la noche, no pueden estar sucios y sin alimentarse...

- ¿Tu estas bien, John...?

- Si Andy, gracias... Toby, vamos, no te alejes...

- Si...

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Julio, 1892.

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- Papi... ¿Cuándo va a venir mi mami?

- Tu mami no puede venir, porque el señor de rojo la va a seguir y puede hacerte daño...

- Cuando el señor manzana no la busque, ¿Puede venir?

- Claro amor, pero pasara mucho tiempo para que eso suceda.

- Este bien papi... ¿Me lees el cuento del sobrero y la liebre y el gato?

- ¿Alicia en el país de las maravillas?

- ¡Sí!

- Muy bien, ya lo busco.

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Septiembre, 1892.

- Andy... ¿Mi mami ya no me quiere?

- ¿Por qué preguntas eso?

- Mi papi dijo que ella iba a venir y no vino, mi papi me mintió.

- Alex, sabes que ella no puede volver.

- ¡Pero quiero verla! ¡Quiero abrazar a mi mami!

- ¿Sabes que me dijo un pajarito cuando yo era pequeño como tú?

- ¿Que...?

- Cuando extrañamos a alguien, debemos salir afuera y buscar la estrella más bella de todo el cielo, en esa estrella estará viviendo la persona que extrañamos.

- ¿Mi mami está en una estrella?

- Si Alex. Tu padre está afuera con Toby, puedes ir y buscar una estrella con él.

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Diciembre, 1892.

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- Toby, estas pálido otra vez.

- Estoy bien, no tengo hambre.

- Otra vez lo mismo. No puedes dejar de comer, te haces mal.

- ¡No tengo hambre! ¡Déjame en paz! ¿¡Quién te crees que eres para decirme cosas!? ¡Déjame!

- ¡Toby! SCH cálmate. Está bien... Está bien...

- La extraño John... La extraño muchísimo... Mi madre era mi vida...

- Yo también la extraño, pero debemos estar unidos y confortarnos entre nosotros.

- ¿Podemos ir todos al local de helados...? Quiero de fresa.

- Llama a los chicos, yo iré por la chaqueta.

- Bien, te espero en la puerta.

- ... Es difícil consolar y que nadie te consuele a ti... Supongo que el cariño que percibo es eso, un consuelo indirecto...

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Enero, 1896.

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- ¿Qué es eso, Alex?

- ¡Son mi mami que es una estrella, este eres tú con el cabello largo como antes, este es Toby, Este es Andy y esta es Alice!

- ¿Alice tiene pelo azul?

- Es mágica, por eso la pinte azul. ¡Es como el gato de Alicia pero es una perra azul! Alice es mágica papi.

- ¿Le has dado de comer?

- No, me dijo que quería comer pastel.

- A los perros les cae mal el pastel amor, le compre un hueso con carne. Dáselo y veras que feliz se pone.

- ¡Esta bien papi!

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Mayo, 1901.

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- Iré a Londres, tía Maylene nos ha escrito y quiere que los visitemos, los tíos Soma y Agni están allá. Según ella, tío Ciel dijo que tú serás bienvenido también.

- No Andy, si tú quieres yo puedo llevarlos... Me dejaría más tranquilo.

- Bien John, comenzare con las maletas.

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Noviembre, 1908.

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- No podía faltar de nuevo, sería una falta de respeto y el festejo es doble. Agni no pudo venir, se lesiono la pierna.

- Pase, siéntase en su casa. Lamento lo de Agni, los chicos querían verlo.

- Muchas gracias, es un placer poder conocerlo en persona. Me gustaría decirle que estamos muy felices y agradecidos por como cuido de los niños, son excelentes personas. Todos estamos felices por ellos y por usted.

- Faltaba más, son mis hijos.

- Justamente, los tres son sus hijos. Se ha ganado el cielo, John, es padre y abuelo de unos chicos muy cálidos.

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Julio, 1916.

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- ¡Abuelo John! ¡Te tengo una excelente noticia!

- Wow Jess, no saltes así. Cuéntame eso.

- ¡Me aceptaron en la universidad! ¡Estudiare medicina!

- ¡Te felicito linda! ¿Le contaste a Andy? Tu padre saltara de alegría.

- ¡Todavía no llego a casa! ¡Recién vengo de la oficina de correos! ¡Adiós abuelo!

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Paris.

Día actual, septiembre, 1920.

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- Así que hoy serian 55... Paso rápido.

- Demasiado, parece que fue ayer cuando la conocí.

- Apenas si la recuerdo... Son momentos nada más, pero ya no recuerdo su voz. Me refiero... Su voz real, tengo el recuerdo pero no el sonido.

- Te entiendo, yo si la recuerdo perfectamente, cada detalle.

- Tú llevaste la peor parte... Solo recuerdo al hombre de rojo, algunos gritos y formas. No entiendo como superaste tal escena.

- Alex... Algo que aprendí, que tuve que obligarme a soportar fue ver personas morir. Si, fue algo espantoso pero estaban ustedes. Digamos que me mantuvieron cuerdo. O mantuvieron la poca cordura que tengo.

- Todos juntos nos sostuvimos, somos familia, por más de que mis hermanos ya tengan una propia y yo esté en ese camino, los cuatro seguimos siendo una familia. Es lo que mi madre nos enseñó, sin la familia no eres nadie.

- Lo sé, recuerdo sus palabras. Ustedes eran su mayor tesoro Alex, si fuerzas un poco tu memoria, recordaras más sobre ella. Tienes su guitarra, su situar, tienes sus pertenencias. Hay un diario también. Ella vive en ti y en mí, en cada objeto que dejo atrás.

- A mí no me dejo nada, recuerdo que cuando se molestaba me decía mocoso desobediente o si estaba de buenas, yo era su niño lindo. Te digo, no recuerdo el sonido de su voz.

- Puede que no te haya dejado nada directamente, pero tú eres igual a ella. Ambos impulsivos, desobedientes, incapaces de contenerse cuando hablan y sobre todo, tercos. Muy tercos. Tus gestos son los mismos que ella hacía, cuando caminas, lo haces con los pies hacia afuera, como un pato, igual que tu madre. Mueves las manos en círculos, no cortas el movimiento, como ella hacía.

- No sabía eso...

- Esta bie~n... No tenías como saberlo si no preguntas. Y aparte, ¡Mira este paisaje! Tu madre vive aquí, cada árbol de este claro y cada gota de agua de esa cascada está impregnado de ella ¡Su tumba es esta belleza que se extiende frente a ti, hijo!

- ¿Ella te pidió ser incinerada?

- Si~p, cuando nos conocimos me dijo que odiaría un ataúd, la idea de que los gusanos destrozaran su cuerpo no le agradaba.

- Y supongo que el bosque fue el lugar elegido... A mis hermanos nunca les agrado eso, yo mismo los apoye para que sus cenizas fueran al mar.

- Volar en la brisa del mar, ser recordada en una noche estrellada o cuando los niños jugaran con arena... En un principio quiso eso, luego tuvo otros motivos, su casa era aquí.

- Si ella lo quería así, no hay nada más que decir. Aprenderé de una vez a tocar guitarra, me comprare una, la de mamá es una reliquia y no quiero romperla. Y el situar tendrá una vitrina, el tío Agni me matara si se entera de que corre peligro por los chicos.

- ¿Una vitrina, eh? Si quieres protegerlo de tus sobrinos, hazle una caja blindada haha... Esos niños son muy inquietos, como alguien que conozco~

- No empieces, no soy un niño. Pronto seré padre.

- Y yo seré abuelo oficialmente... Por más de que los chicos me digan abuelo, no lo soy.

- Es cierto... ¿Vamos al hotel? Los chicos no se llevan muy bien con esto de volver a este lugar y quieren volver a Queensland cuanto antes.

- Si quieres te llevo.

- No, iré con mis hermanos primero. Toby pasó la mañana deprimida y Andy parecía tonto, no reaccionaba. Me siento mal porque yo no lo sufro así como ellos, me duele pero al no recordarla claramente el sufrimiento es poco comparado al de ellos y al tuyo.

- Entiendo Alex, es hasta normal, no te sientas culpable. Ve adelantándote tú.

- Muy bien, no demores.

- ¿Te preocupas por este viejo? Qué lindo de tu parte.

- ¡Claro que me preocupas, tonto! No demores.

- ... Es Angie, definitivamente es igual a ti amor. Eres tú en versión masculina. Angie... Estas viva dentro de mi mente, aun te recuerdo claramente, todo de ti amor. Hasta ese momento que... No, mejor no. Hoy es tu día, no hay que pensar en eso. Sería algo bueno que conocieras a tus nietos, son lindos. Ya están terminando con sus estudios. Jessica estudia medicina, Jack y Camilla estudiaran leyes. Harry se ira a Egipto a estudiar arqueología y Diana quiere poner una tienda de dulces, aunque le faltan unos años para eso. ¿Recuerdas que la esposa de Toby estaba embarazada? Son mellizos, una nena, Daniela y un varón, Dominique. Ya tienen 3 años. Y Alex será padre, la esposa es tierna, te agradaría aunque usa mucho el color rosa y sé que no te gustaba. Bueno amor... Debo irme, nos mantuve tan unidos que no me quitan los ojos de encima, son muy controladores haha. Yo cambie demasiado, me convertí en un padre de familia, hasta abuelo soy, debo hacerles creer que tengo arrugas haha no se cuánto dure así, sé que puedo aguantarlo pero al ver que los chicos tienen su familia, ya no precisan que alguien les guie, no me creo tan necesario pero sé que desesperarían si yo desaparezco. No sé si pueda volver por un tiempo, aunque no lo creas el bosque se está poblando y llamamos mucho la atención. Bien amor, entonces... Feliz cumpleaños, hasta pronto preciosa.

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Donde este tu corazón, estará tu tumba.

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