Perdonen la demora, época de Parciales en la universidad.

Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen.


Las voces que ya no están (parte II)

-¿Por dónde?

-Hay un solo camino rápido... -Informo la de cabellera naranja, para luego mirar al de cabellera alba- ¿Es seguro el puente?

-¿Eh? -El chico le miro y luego asintió- Pero el rompecabezas se torció todo, Iaksi e Ilias no pudieron abrir el paso a la India por ello. La última vez que los vi, seguían renegando para armar el rompecabezas... Sin duda quedo hecho un desastre.

-¿Hacia dónde? -Pregunto Sísifo, mientras observaba de reojo como el rabo de El Cid no paraba de moverse (señal clara de lo feliz que estaba) y la sonrisa que volvía aparecer en el rostro de su sobrino.

-Por aquí... -La chica se despidió del joven albino y se fueron de ahí.

Desfiladero.

-¿Me recuerdas como es que se desarmo de esta forma?

-Un gran temblor. -Esa voz, al escucharla Regulus no tardo en terminar de salir corriendo del bosque hasta quedar a solo unos pasos de su padre.

-¡PAPÁ! -El hombre se dio vuelta y recibió a tiempo a su hijo, acurrucándolo entre sus brazos. Iaksi se dio vuelta y miro sorprendida a Regulus, para luego observar al resto.

-Deberían irse, esto no es un lugar seguro para nadie. -Informo al fin, para luego continuar con el rompecabezas.

-No debiste haberte ido sola. -Soltó Degel en un tono.

-¿Y a quien le iba a pedir ayuda? -Coloco la última pieza y un puente formado por las ramas y raíces de los arboles a ambos lados del desfiladero comenzó a surgir. Estos emergían del interior de la tierra de las inmensas paredes- Ninguno de ustedes sabe moverse en este plano- Comento, para no replicar otra cosa más agresiva hacia Degel- Hola, Sabana. -La mujer hizo un saludo con la mano.

-Ilias... -Sísifo carraspeo un poco- ¿No hay algo que quieras hablar con Regulus? -Le aguijoneo con la mirada, el mayor lo pensó un poco.

-No, no que yo recuerde... -Dijo al fin- Si Reg quiere que le diga algo, que pregunte.

-¿Y de lo que te dije?

-Hasta donde se... -Ilias miro el puente que se había formado- no embarazo a nadie, y ese era tu problema, así que no tengo nada que decirle.

-¡TÍO! -Regulus se puso de todos las gamas del color rojo. Al mirar vio que Sabana, Manigoldo e incluso Iaksi contenían la risa. Degel y El Cid miraban a Sísifo, el cual estaba tan sonrojado como su sobrino.

Aspros no hizo ni un gesto, dado que él había tenido un hijo extra matrimonial y no era quien para decir algo en ese momento.

-Ejem... -Sísifo carraspeo al fin- ¿Y todo lo demás?

-Vos eres su tutor, no yo. -Se escusa inmediatamente Ilias, embozando una sonrisa que a varios le recordó la de Aioria cuando pensaba hacerse el desentendido en algo- ¿Quien está vivo Sísifo?

-¿Eh?

-¿Quien de los dos está vivo? -Ilias sonrió ladino, Regulus por un momento pensó que enfrente tenía a Aioria.- ¿Vos o yo?

-Pues yo...

-Entonces... -Miro a su hermano de forma aburrida- Hazte cargo de Regulus, para algo eres su tutor.

-¡ES TU HIJO! ¡DILE ALGO!

-Supongo que a esto se refiere Ikki cuando dice "me siento como hijo de padres divorciados" -Miro a su padre y luego a su tío- Ya déjense de echar entre ustedes "quien tiene responsabilidad sobre mi".

-En realidad... -Sabana lo miro- Tu tío es tu tutor, dado que es el que está vivo. -Sísifo contuvo la necesidad de hacer un mohín, todos se ponían en contra de él.

-No sé por qué haces tanto lió. -Ilias le miro de forma aburrida- Regulus no se desapareció una semana completa... -Sísifo se puso por completo rojo, Regulus miro perdido a su tío- ¿No te contó? -Pregunto su padre, embozando esa sonrisa picaresca que se le había hecho familiar en el rostro de Aioria.

-Ilias... -Soltó el otro entre dientes. Eso era algo que Reg JAMÁS debería saber.

-Hazte cargo de mi hijo o me aseguro que Regulus se entere la que tu y Aspros se mandaron cuando tenían 15 años- Aspros palidece completamente ante esa amenaza. Pensando seriamente que tiene que ver él con el hecho que Sísifo ya no quiera hacerse cargo de su sobrino.

-¿Eh? -Degel deja de mirar a los hermanos y mira sobre su hombro.

-¿Que sucede? -En eso Aspros también lo escucha, lo mismo Asmita y Sísifo.- ¿Athena?

-Creo que alguien quiere que vuelvan. -Soltó tranquila Iaksi- Regresare cuando recupere los espíritus de ellos.

-¿Quieres ayuda? -Es lo último que escucha Sísifo antes de ser arrastrado de regreso al mundo de los vivos.

Casa de Virgo, plano de los vivos.

Sísifo abre los ojos y se encuentra con el techo de la casa de Virgo, al reincorporarse nota que los otros también lo hacen... Aunque falta alguien, su sobrino no está por ningún lado.

-¿Y Regulus?

-¿Que hacemos aquí? -Degel en eso nota a Shion escoltando a Athena, la diosa les mira preocupada.- No nos van a creer en donde estuvimos.

-¿Donde está mi sobrino?

-Pues... -Shion se rasca la nuca confundido- Su cuerpo... desapareció... Se esfumo en miles de partículas doradas.

-¿Qué? -Sísifo siente que le va a dar un ataque... En eso recuerda la ultima oración "¿Quieres ayuda?"- Está loco... pueden matarlo.

-¿Sísifo? -Athena le mira con suma pena- ¿Que te sucede? ¿A dónde iba Regulus?

Santuario de Shukra, Bosque de los Sabios, Ribera del Río Ganges, India.

El portal se abrió y dos adolescentes salieron de él. Regulus no tardo en comenzar a correr tras Iaksi, todo a su alrededor eran de arboles de follaje abundante aunque tenebroso. La chica se detuvo tras un árbol y pego su espalda a la corteza.

-A partir de aquí, no hay vuelta atrás ¿Estas seguro que quieres seguir?

-Si. -El joven asintió, para luego continuar su carrera a través del bosque tenebroso.

Santuario de Athena, esa misma noche.

-¿Puedes tranquilizarte? -Aspros veía ir y venir a Sísifo, ahora que El Cid no estaba para contener su histeria era el tercer guardián quien tenía que soportar la crisis del sagitario. -Sísifo.

-No sé donde esta mi sobrino, no puedo estar tranquilo. -Soltó de golpe el hombre, cuando al fin se quedo quieto. -No sé qué me pasa, desde que volvimos del siglo XX estoy histérico por cualquier cosa.

-Al fin lo reconoce. -Susurro el hombre de ojos jade.

-¿Qué? -El otro le miro, no le había escuchado bien.

-Nada, me estaba preguntado donde estaba Octavio. -Dijo mientras salía de la sala, quería un respiro de su camarada.

Habitación de Aspros.

-No sé porque diablos le dije que elija un cuarto... -Soltó el caballero, mientras miraba al niño dormir profundamente en su cama.

-Me recuerda a Regulus, cuando era pequeño -Al escuchar las palabras de su amigo le observo de reojo, ahora que estaba calmado notaba la genuina preocupación de su camarada.

-Volverá no te preocupes...

-Es imposible no hacerlo -Sísifo dejo salir un suspiro- Yo lo sigo viendo como un niño pequeño...

-¿Has sentido eso? -Pregunto Aspros, Sísifo no tardo en dejar la casa de Géminis- Supongo... que a futuro te veré como un niño pequeño.

Casa de Leo.

-Auch...

Cuando entro lo primero que observo fue el brazo, de su sobrino, que era sumergido en agua.

-No debiste hacerlo -Los ojos de Sísifo estaban en la quemadura, más que en cualquier otra cosa que podría haberle llamado la atención a cualquier otro.

-Regulus... -El hombre no tardo en estar al lado de su sobrino.

-Uno maneja el fuego... -El chico hizo una mueca, en parte por el alivio y en parte de dolor- este atravesó las grietas entre los átomos que forman la armadura... -Puso algo sobre la mesa- pero lo conseguimos... -Sísifo miro la piedra de un azul verdoso.

-También a él -Iaksi le mostró una piedra de un rojo dorado.- Shukra lo dejo a propósito a nuestro alcance, querían atacarnos cuando las tomáramos.

-Veo que lo hicieron... -Observo de nuevo la quemadura en el brazo de su sobrino- ¿Que paso?

Santuario de Shukra, Bosque de los Sabios, Ribera del Río Ganges, India. Unas horas atrás.

-¿Donde buscaremos? -Regulus miro a la chica, ella era quien guiaba la marcha por los tétricos pasillos- Dudo que Shukra lo deje al alcance de nosotros.

-Más que seguro en el salón del trono, donde el pueda vigilarle... A fin de cuentas, no puede salir del bosque de los sabios...

-¿Que le pasa si se va?

-Su cosmos se debilita y su contenedor muere -Le miro con una sonrisa burlona- Y a él no le conviene que eso pase. Es lo mejor que logramos hacer, antes que nos mataran...

-Oh... -Regulus le miro- Supongo que eso era lo que querías decir a Degel... -La chica no replico nada y él prefirió guardar silencio, algo le decía que si lo golpeaba enserio le iba a doler.

Recamara.

Al final de la inmensa recamara y tras un altar, rodeado de antiguos escritos e imágenes que adulaban a Shukra. Se hallaba un círculo de piedra similar a un calendario. Los dos jóvenes se miraron entre ellos, el circulo externo eran las constelaciones que se hallaban en la orden de bronce, el interno las de plata y las centrales las de oro. De las trece piedras presentes en el círculo interno, solo 2 estaban brillando con dos extraños fulgores.

Al acercarse, no sin mucho recelo y cautela, vieron que la piedra sobrante estaba compartiendo espacio con la que correspondía a Géminis.

-Defteros. -La chica le tomo la mano y negó con la cabeza- ¿Que? -En esos sus ojos se enfocaron en la piedra que claramente contenía el espíritu de Kardia.

-Cuando las retire, destruye el calendario zodiacal... -Escucho la voz de la chica en su mente- Están tras nosotros... así que apenas las tome hazlo, que yo los mantengo ocupados.

-No quiero saber que planean hacer con tatas piedras... -Comento Regulus, como si no hubiera escuchado la advertencia -Toma a Kardia y Def, antes que se les ocurra aparecer.

-No me llamaría la atención que ya supieran de nuestra presencia, seguro esperan a que salgamos para tendernos una emboscada... -La chica puso sus manos sobre las piedras- Ahora...

-¡PLASMA RELÁMPAGO!

-¡REFLEJO DEL LOTO BLANCO! -Regulus solo percibió un destello a sus espaldas al mismo tiempo que rompía el calendario en miles de pedazos. Cuando se dio vuelta, la chica tenía sus manos hacia el frente de las cuales parecía salir unos hilos de vapor o humo.

-Nada mal, niños, nada mal... -Soltó uno de armadura cobriza y roja, con una sonrisa por demás desquiciada en el rostro.- Tu pobre escudo... no es rival para mi fuego... -Al pararse delante Iaksi, para protegerle, Regulus noto que tenia las mejillas rojas por el ataque... Su técnica defensiva había bloqueado el paso, pero no así evitado que la irradiación lumínica quemara un poco sus mejillas.

-¿Quien eres? -Interrogo Regulus con notorio recelo y cautela.

-Saber mi nombre no va a marcar la diferencia... -Informo, mientras fuego se presentaba en sus manos y un brillo escarlata intenso se presentaba en la cabeza de jabalí que llevaba en el hombro a modo de protección. -¡DESBORDANTE FUEGO DIVINO!

-¡PLASMA RELÁMPAGO! -Cada técnica siguió su camino, impactando en cada uno de sus rivales, solo que Regulus fue beneficiado en parte por la técnica defensiva de Iaksi... Aunque esto no evito totalmente que uno de sus brazos se viera afectado.

El ardor... la sensación que su brazo era envuelto por toneladas de brazas al rojo vivo. Contuvo el aullido de dolor, solo porque Iaksi tomo su mano afectada y lo arrastro con ella al plano de los espíritus.

Plano de los espíritus.

-No siento... -nada más que dolor del codo para abajo... quiere decir.

-Sujeta a Defteros con fuerza -El chico cerro su puño herido sobre la gema que contenía el espíritu de Defteros, extrañamente sentía una sensación por demás relajante saliendo de esta y esta sensación aplacaba completamente el dolor que hace segundos sentía en su brazo.- Tenemos que irnos de aquí... Puloman no puede... pero Agashura si puede entrar al plano de los espíritus... -Informo la joven, antes de comenzar a correr seguida de Regulus.

Puente. Varios minutos después.

-¡El puente!

-Tu padre nos espera del otro lado... -Dijo Iaksi, mientras seguían corriendo, solo que se vieron forzados a detener su marcha.

-¿Hay alguna razón para correr tan aprisa? -Regulus observo al hombre de armadura verde oscuro y bronce. Le observo atentamente y luego miro a Iaksi... ¿Como era posible que nadie lo hubiera notado eso antes? ¿Era acaso porque lo podía ver sin el casco?

-Es tu hermano -Susurro Regulus, no sabiendo porque, entendió el silencio de la chica... El hecho que no pudiera formular una sola palabra ante la afirmación de Regulus y la mirada de suplica que le dedico en ese instante.

-Me dan mis piedras -Pidió extendiendo su mano, mientras dos serpientes metalizadas siseaban en su brazo. Como simple respuesta ambos chicos se pusieron en guardia.- Mañana cumples años ¿Cierto? -Comento cambiando de tema y posando su castaña mirada en la chica, cerró los ojos y sonrió sutilmente - Como regalo de cumpleaños -Se corrió del camino y le indico el puente- les dejare pasar... -abrió los ojos y amplió la sonrisa.

-¿A cambio de las piedras? No gracias -La chica aferro la piedra que contenía el espíritu de Kardia- no quiero tu regalo, Amay.

-Hablo enserio con lo de dejarles pasar -El guerrero le sonrió, Regulus comprendió que para ese sujeto él no existía... Solo existia su hermana menor en ese momento- tómalo como mi ultimo presente, por que la próxima vez que te vea te arrancare el corazón. Es una promesa, Iak. -Comento el hombre, antes de alejarse bordeando el abismo, tarareando una canción en hindú.

-¿Iaksi? -observo a la chica, su rostro era en parte tapado por su flequillo y su labio inferior temblaba.

-Crucemos de una vez -dijo al fin.- Cuanto antes volvamos mejor será para tu brazo.

Casa de Leo, tiempo actual.

Regulus contuvo la mueca, mientras la venda humedecida en una mezcla de hierbas naturales aplacaba el dolor en su brazo parcialmente quemado desde el dorso de la mano hasta un poco por encima del codo. Habia decidido no comentar el asunto hasta hablar tranquilamente con la chica, seguramente tenia una buena razón para no haber informado a nadie de su parentesco con el enemigo.

-Lo que hicieron fue una absoluta imprudencia -Reprendió Sage- Ustedes dos solos... ¿En que pensaban?

-En que el tiempo se le acababa a Kardia -fue la escueta respuesta de Regulus- En eso pensábamos... -El patriarca guardo silencio unos momentos, para luego mirar las dos gemas sobre la mesa. Una de un rojo dorado intenso y la otra de un color que se podría comparar con el agua del mar.

-Iaksi... ¿Puedes regresar cada espíritu a su lugar? -La chica termino de vendar a Regulus y asintió. -Entonces comienza con Kardia.

Habitación de Kardia. Casa de Escorpio.

Degel le dejo espacio a la chica, quien puso su palma hacia arriba con la brillante gema sobre esta. Cerró los ojos y comenzó a susurrar unas palabras en sanscrito, la gema perdió su color y los parpados de Kardia dieron señales de movimiento.

-Que calor... -se quejo.- No me soporto la ropa...

-¡Kardia! -Degel soltó el nombre de su amigo con júbilo, al ver las gemas turquesa aparecer.

-Hora de pelear con la fiebre... -Soltó el escorpiano- Gracias... salúdame al gatito. -Cuando se quedaron a solas, llevo su mirada a su amigo. -Tengo mucho calor... -agarro a su amigo del brazo y lo arrojo encima suyo- así está mejor... Hay Degel... eres un cubito de hielo con patas. -Degel estaba tan feliz porque su amigo estaba de vuelta, que prefirió pasar por alto el claro apodo mal intencionado.

Casa de Géminis.

-¡Tío! -Octavio se aferro a Defteros- Dormiste mucho... -le reprendió.

-Es que estaba muy cansado... -Dijo el hombre, mientras abrazaba a su sobrino.

-Ya comenzaba a preocuparme por ti -dijo al fin Aspros, mientras apartaba a Octavio de Defteros... ya era mucho abrazo en su opinión.

-Yo no -Defteros le dedico una tranquila mirada- Contaba con ustedes... sabía que algo harían para recuperar mi espíritu... Aunque no me esperaba a Iaksi y Regulus.

-Se fueron sin consentimiento de Athena y Sage... -Defteros le miro sorprendido, no sabiendo que decir al respecto dada la sorpresa.

Casa de Virgo.

-Pareces algo alterada. -Informo sereno Asmita, parado en el umbral de la puerta.

-Solo estoy cansada, no sucede nada... Me preocupo por el brazo de Regulus. -Hizo un silencio y Asmita escucho cuando se recostó en su cama- Solo necesito descansar un poco ¿Puedes cerrar la puerta? -El caballero tomo el picaporte y cerro lentamente la puerta.

Por esta vez, ignoraría el hecho de las lagrimas que sabía ella estaba derramando.

Pasillo.

-¿Por que llora? -Susurro para si, más que seguro él único que supiera la respuesta o se acercara a ella seria Regulus- Algo debió haber pasado halla.

Habitación de Regulus.

El chico tomo asiento en mitad de su cuarto, previamente la puerta cerrada con llave, y cerró los ojos relajando cada uno de sus músculos y despejando su mente en el proceso.

Plano de los espíritus.

-¿Listo para la lección hijo? -Pregunto Ilias, cuando Regulus abrió los ojos.

-Jamás estuve más listo en mi vida... Papá.

Continuara.