Perdonen la demora xD

Me olvidaba de editarlo y subirlo xD

Los personajes oficiales no me pertenecen, solo me pertenecen los Oc


Lazos irrompibles.

-¿Qué?

-No le digas a nadie, Asmita, ella confía en mí.

-SU -remarco- hermano robo el espíritu de dos camaradas, Regulus, bueno tres si contamos lo de Degel. -Se cruzo de brazos- No puedes pedirme que no informe de algo así al patriarca.

-Asmita, ella no puede cortar un vinculo como ese... -Soltó el chico de golpe- Es el hermano, ni siquiera Defteros puedo hacer eso... -El rubio guardo silencio- ¿Acaso planeas pedirle lo mismo a ella? ¿Que destruya un vinculo que no puede desaparecer? -Regulus dejo salir un suspiro- Quiera o no, es su hermano... y sus emociones chocan... Pero su lealtad esta con Athena y lo ha demostrado.

-De todas formas, tendrías que decirle al patriarca, Regulus... No puedes callarlo. -Por eso esta tan triste.

-Hay algo más, me entere de eso estando en el plano de los espíritus.

-¿Qué?

-Ella debe morir- Asmita apretó los labios, algo así habían interpretado en los antiguos textos aunque no estaban seguros- para que la llave se manifieste la sangre de su portador ha de complacer la sed de la tierra.

-¿Quien te lo dijo?

-Balu de Virgo, Shukra antes de ser sellado dejo su "presente" en la llave... -Dejo salir un suspiro- Todo aquel se convierta en su guardián, ha de morir...

-¿Y Octavio? -Asmita sintió que algo en él hubiera disparado una alarma.

-Él no es su legítimo guardián, así que queda excluido de la maldición de la llave.

-Si no la asesinan ellos -Asmita sintió que tenia ceniza en la boca.- la tendremos que matar nosotros... -Jamás unas palabras tuvieron gusto tan amargo.

-Me temo que si... -Susurro Regulus, su tono de voz y semblante le hacía parecer más maduro de lo que realmente era.

Inmediaciones del santuario.

Sísifo caminaba por los alrededores del santuario, una sonrisa vino a sus labios al recordar a su mejor amigo con forma de lobo. No pudo evitar soltar una risa al pensar en eso, El Cid jamás fue amigo de los animales... Y hasta donde recordaba el pelo de perro lo hacía estornudar.

-Un lobo... -Soltó, riendo suavemente, mientras negaba con la cabeza ante lo disparatada que le resultaba la idea.- Hay viejo amigo, lo que es el misterio de la otra vida... -Siguió caminando pensado en ese plano que ignoraba que existía. Sabía de los espíritus, a fin de cuentas hablaba con el de su hermano, pero no que estos tenían su propio plano. -¿El Cid podrá escucharme desde allá? -Miro el cielo- Si es así, amigo, he de decirte que tu ausencia se nota -Cerro los ojos- me gustaría que aun estuvieras aquí... será difícil no tener con quien hablar... -Aunque a veces sentía que le hablaba a la pared. Agrega sintiendo a la brisa, perfumada por las flores, acariciando su rostro.

Sintió que algo se apoyaba en su pierna derecha y ese algo emitió un gimoteo, abrió los ojos y se encontró con un pequeño cachorro de pelaje negro.

-¿De dónde has salido pequeño? -Dijo mientras se ponía de rodillas para tomar al animal, quien no tardo en mover alocadamente su rabo.- No te había visto. -Observo los ojos de un tono verde oscuro- Ya entendí, muy gracioso El Cid. -Juraría que escucho la risa de su amigo, pocas veces oída en su vida, en la siguiente brisa de viento.- ¿Enserio? -Miro el cielo- Te estás juntando con Ilias ¿no? -Observo al perro que seguía meneando el rabo- Bueno, no sé si realmente te mando El Cid, pero creo que te vendrás conmigo a Sagitario.

Casa de Acuario.

-Degel.

-¿Qué?

-Estoy aburrido. -El otro no saco la vista del libro -Degel.

-¿Qué?

-Tienes el pelo reseco, se te quiebra todo, tendrías que haberte traído el acondicionador de Camus -Informo, mientras seguía trenzando el pelo del caballero de Acuario.- Degel.

-¿Qué?

-¿Cómo crees que haremos para vencer a Shukra?

-Eso lo veremos, necesitamos la llave que tiene Ikasi para ello.

-Degel.

-¿Qué?

-¿Por qué Iaksi no nos dio las llave?

-No sé.

-Degel.

-¿Qué?

-Estoy aburrido. -El caballero cerró los ojos, si Kardia volvía decir "Degel" gritaría.- Degel.

-¿¡QUE QUIERES KARDIA!? -Bramo el hombre, antes de levantarse y enfrentarlo.- ¿AHORA QUE CUERNO ME VAS A PREGUNTAR?

-Voy al baño. -Informo, antes de salir de la habitación. Degel se golpeo la frente con el libro, en momentos como estos lamentaba que Kardia ya estuviera normal.

-¿Dioses que hice para recibir semejante castigo? -pregunto, refiriéndose a su mejor amigo.

Casa de Tauro.

-Sorprendente... -Los ojos recorrieron el paisaje que oficia la salida de la segunda casa- Def me dijo, pero realmente hasta no verlo no crees...

-Honestamente si... -El lemuriano observo a la chica, tenía un aspecto muy frágil... La compañía perfecta para el demonio de isla Kanon, opinarían los poetas. -¿Qué hace? -La chica se quito la prenda abrigada, dejando a la vista que debajo llevaba una remera de algodón de mangas cortas.

-¿Cómo pueden vivir con tanto calor? -Pregunto mientras se ataba a la cintura el abrigo.

-¿Calor? -Dijeron al unisonó los dos hombres, no era un día muy caluroso. Hasgart lo pensó un poco, si se tenía en cuenta la brisa helada del atlántico, debería de darle la razón a la mujer. En Grecia hacia mucho más calor que en la Isla.

-Las personas nos acostumbramos- Informo el grandote con una amable sonrisa- Ven, te guiaremos a donde esta Defteros...

Casa de Géminis.

Defteros miraba el techo, en realidad debería de estar mirando a su sobrino, pero el techo estaba más interesante. Octavio estaba muy ocupado con unas figuras de madera, así que mucho no tendría que supervisar. Obviamente cuando sintiera la proximidad de Aspros se sentaría correctamente y fingiría vigilar a su sobrino.

-Defteros -Y ahí estaba su hermano mayor, el segundo gemelo se sentó correctamente y se puso a mirar a su sobrino.- Te buscan. -Informo cuando encontró a su hermano con uno de los animalitos de madera.

-¿Practicando para cuando nazca? -Al oír la voz de mujer alzo la mirada.

-¿Qué haces aquí? -Miro a Shion- ¿Estás loco? Estamos en guerra, le pueden lastimar a ella o al bebe -Bramo conteniendo su cólera.- ¿QUE TIENES EN LA CABEZA SHION?

-Defteros -Todos vieron como el hombre de golpe se callaba, la mirada severa en los ojos de la mujer dominaba completamente a la fiera preocupada que el gemelo se había transformado en cuestión de segundos- No me va a pasar nada, de ser así no hubiera venido.

-¿Segura? -Pregunto con ligera desconfianza.

-Sí, ahora cálmate -El hombre dejo salir un gruñido- ¿Y eso que fue?

-Nada linda -Los otros tres estaba boquiabiertos, solo con unas palabras había calmado a Defteros.

Casa de Cáncer. Un tiempo después.

-Pero que hermoso es... -Sísifo miro hacia el costado y la criada se puso roja- Me refiero...al...al... perrito... yo...

-No se preocupe -El caballero sonrió, hacía rato que la criada de Manigoldo le venía mirando cada vez que pasaba.- Perdona... por esas cosas tienes huesos para el perrito

-Sí, el señor Manigoldo almorzó carne hoy -Siempre me hace cocinarle carne, agrega para sus adentros.- Enseguida se la alcanzo a Sagitario, señor caballero.

-No, es necesario.

-Insisto, ahora se lo alcanzo.

Casa de Sagitario, varias horas después de la puesta del sol.

-¿Donde se habrá metido esta idiota? -Manigoldo ingreso al corredor de Sagitario.- Ya se perdió una vez yendo a Rodorio, es posible que se perdiera de vuelta... -Se detuvo y lo pensó un momento- ¿Pero cómo diablos haría para perderse si solo tenía que subir escaleras?- Se refregó el mentón pensativo- Capaz que se paso de casa, aunque lo dudo... le dije que después de Escorpio estaba Sagitario. -Hizo una mueca- Capaz que la muy tonta no sabe cuál es el signo de Escorpio y termino en Piscis... -Ingreso a la zona privada de Sagitario, tal vez este supiera decirle si su criada había estado o no es su morada.

Pasillo.

Un cachorro negro aguardaba sentado, moviendo el rabo, frente a la puerta de la habitación de Sísifo. No paso mucho hasta que la puerta se abrió y salió la criada acomodándose el pelo, al poco tiempo salió Sísifo colocándose su distintiva cinta roja.

-¿Manigoldo? -Dijo apenas logrando articular palabra, al ver al caballero con los ojos abiertos lo máximo posible.

-Ah... no... -El caballero le miro furioso, Sisifo había pasado todo los limites de su tolerancia- Esta vez si te pasaste Sísifo.

-Este Manigoldo... -comenzó a balbucear el noveno guardián.

-Señor... -Inicio la apenada joven.

-¿¡COMO TE VAS A TIRAR A MI CRIADA ANTES DE QUE ME SIRVA LA CENA!? -Puso los brazos en jarra mientras miraba molesto a los dos- Por mi todo bien hagan lo que quieran, para algo son grandes... -Miro molesto a su criada- pero primero hacedme la cena antes de tirarte al rubio. ¡Para algo eres mi criada!

-Enseguida voy, señor. -La chica salió corriendo hacia Cáncer.

-Este... Manigoldo.

-¡SISIFO! ¡VOLVED A TIRARTE A MI COCINERA A LA HORA DE LA CENA Y HAGO PUBLICO TUS FECHORÍAS CON CRIADAS AJENAS! -Bramo molesto. A lo que a él respecta que Sísifo y su criada hicieran lo que quisieran, pero con su cena nadie se metía (ni siquiera su maestro Sage).

Pasillo.

Manigoldo salió al pasillo (insultando al griego en italiano) y se encontró con Regulus, Asmita, Degel y Kardia. Los caballeros tenían expresiones de sorpresa, incluso Asmita, luego de escuchar la reprimenda de Manigoldo hacia uno de los mayores de la orden.

-¿¡Que miran!? ¡TENGO MONOS EN LA CARA! -Kardia y Degel no tardaron en salir corriendo hacia las casas inferiores, mientras que Regulus y Asmita hacían lo mismo pero con dirección contraria.

Continuara