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Rosenrot.
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Hoy se estrena Carmen, donde yo estaría interpretando a la mujer que da nombre a la obra pero la imbécil de Jodie se las arregló para robar mi lugar.
Con las ganas que tenia de ir al teatro, o sea pocas, me prepare. No quería llevar la bota pero mi pie no estaba muy bien últimamente.
La noche era fresca, se venía el otoño. El maldito otoño, hojas por todos lados, brisas inesperadas, la jodida niebla. Pero es mi estación favorita.
Para llegar al teatro tuve que esquivar más personas que lo normal, parecía que todo el mundo estaba yendo al estreno. Por suerte nadie me reconoció.
La cola que se formo era larguísima pero yo no pago entrada, a ver, que yo aporto un poco al mantenimiento del teatro y los sueldos, nuestras actuaciones atraen bastante dinero. Sería una broma que me hicieran pagar.
Cuando entre al gran hall del lugar, fui recibida por una enorme pancarta en la marquesina. Mi cara miraba con ojos de fuego y un vestido rojo hacia la entrada, detrás mío se veían a Jack e Ivan en sus papeles de Don Jose y Escamillo.
Pase por la boletería y ni siquiera me dijeron que esperara, me hicieron una seña de que siguiera de largo hacia la sala. Esto es lo bueno de ser amable con todos aunque no sepa quien carajo es cada quien.
En la entrada de la sala estaban las acomodadoras conversando, son buena gente.
- ¡Angelina! ¿Cómo te encuentras?
- Hola Angelina.
- Mary, Johanna, muy bien me encuentro, gracias. ¿Ustedes?
- Esperando el público.
- Hay un mar de gente afuera, entre por adelante y no saben lo que es.
- Ay no digas eso... esta función fue la primera en agotarse.
- Si, tus días fueron las primeros en ocuparse. Por cierto ¿Qué le sucedió a tu pie? Oímos algo pero no mucho.
- Me esguince el tobillo, se me rompió la zapatilla pero para Giselle ya estaré bailando.
- Que bueno, mucha suerte.
- Si, cuídate Angelina. La señora Jones estaba en el escenario, te abro aquí si quieres.
- Este bien, adiós chicas.
La sala estaba muy iluminada y la orquesta a medias. El escenario tenía todos los telones abajo y estaban probando la escenografía por última vez.
Yo debería ser quien este en ese espacio bailando, yo sería a quien metieran presa y quien conquistaría al guardia.
La coreógrafa estaba dando vueltas en el escenario, haciendo nada, su trabajo no es ahí. Si la escenografía ya estaba organizada, debía irse a los salones.
- Señora coreógrafa, ¿No debería ir a controlar que sus bailarines calienten en forma?
- ¡Angelina! ¿Cómo te encuentras?
- Aquí, con una bota incomoda como no se imagina pero recuperándome.
- Debo decírtelo, te extraño. Tenemos nuestras discusiones pero nos complementamos y eso no pasa con Jodie.
- Veo... ¿Usted sabe que fue ella quien rompió mi zapatilla...?
- ¿¡Que!? No sabía nada...
- Seh... Déjelo así, yo me arreglare con ella. Para la siguiente obra estaré de vuelta, ¿El director se lo dijo?
- No pero me alegro, es una obra muy reconocida y de cierto tipo de destreza la cual tu posees. Bien, iré al salón, nos vemos Angelina. Cuídate.
- Usted también, señora coreógrafa.
Baje y cuando pase por el costado de la fosa vi a Ivan hablando con el maestro. Ah~ te extrañaba, hermoso. Ya vestido como Escamillo... Tienes unas piernas tan marcadas y lindas. Los vestuarios de los chicos nunca dejan mucho a la imaginación.
- ¡Angelina! ¿Cómo estás?
- ¡Hola Ivan! Muy bien, gracias. Vine a ver la obra, a dar mi visto bueno haha.- Me pone nerviosa este chico.
- Esta muy bien eso, ¿Sabes que seremos pareja para la siguiente obra? Tú serás Giselle y yo seré Albretch.
- ¿En serio?- Lo supe antes que tú, lindo.- Nuestra primera obra juntos.
- Así es. Oh ya es hora, debo irme, hasta luego.
A~h ¡Ivan! Me vuelve loca este chico, juro que me siento estúpida frente a él... Espero no hacer papelones en los ensayos. Giselle es una chica inocente así que, si se diera el caso, puedo sonrojarme sin problema.
Me senté en la fila central, la que reservan para los directores y otras personas de renombre. Que se atrevan a correrme de allí.
Me acomode en el asiento y agarre el teléfono para ver el chat con los chicos.
~Dan
Oigan... Donde están mis cupones de cine? Esos que vinieron en la revista
~Chris
Yo no los tome, no me gustaron las películas que traían
~Dan
Es una venganza por Katie, no? Ella quiere agradarte, imbécil!
~Chris
No los tome! Me importa un pepino tu novia Daniel, no me gustaban las películas y ya
~Dan
Alex? Angie? Dejen de clavar los vistos y respondan, es de vida o muerte!
Yo estoy en el teatro viendo MI obra, tal vez Alex llevo a su chica nueva al cine
~Alex
Eh... Si, los tome yo. Te dije que los usaría pero estabas muy emocionado hablando con Katie, pensé que me habías escuchado .
~Dan
-.- te voy a matar pendejo, que hago con mi chica ahora?
Entretenla sin los cupones ]
~Chris
Hahahahaha XD exacto
~Dan
.l. mueran hijos de perra, se hacen odiar
Yo te amo bombón 3
~Alex
Yo te aprecio :)
~Chris
Vete con tu chica y deja de joder, llévala a comer algo y paga la entrada del cine, desgraciado
~Alex
...
~Dan
-.- -.- -.- -.-
Desubicada, totalmente fuera de lugar
~Chris
También te quiero pendejo
~Dan
:3 gracias rubia fea! Adiós chicos
~Chris
Adiós, adiós, deja de joder, me aburriste con tu sermón sin sentido
Diviértete lindo! Saludos a Katie!
~Chris
:( No la saludes! Traidora
~Alex
Ve a divertirte, ve y no nos jodas más, si? Adiós.
Se acabó la charla, cuando Alex habla así y pone punto al final, significa eso.
En la entrada, las chicas estaban preparándose para decirles a las personas que yo no estaría, hay gente que no le interesa pero hay otras que sacan entradas esperando ver a tal artista en escena. Mis días fueron los primeros en agotarse, eso significa bastante ya que no solo eres famosa sino que el público espera que se haga algo magnifico arriba del escenario.
Bastante presión, sí. Suerte Jodie.
De a poco fue entrando la gente, yo estaba muy cómoda en la butaca, ni se para quien era pero ahora era mi asiento.
Cuando se apagaron las luces y empezó a sonar la música, casi salto de la emoción, me faltaba el balde de popcorn.
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Lo resumiré. No me gusto. No me llamo la atención, no me hizo creer en su visión del amor, su sensualidad, ¡Todo! Y encima se notaba a Jack un poco incómodo y Ivan... ¡Por los mil demonios, es perfecto! Me produjo todo, sus piernas, los movimientos que hace Escamillo con la cadera, las caras sexys... Me deja en las nubes ese hombre. No puedo esperar para volver y que bailemos Giselle.
Él fue lo único resaltable de la obra, el esto de los chicos estuvieron excelentes pero mi Ivan los opaco hihi.
A la salida abri whatsapp a ver si los chicos seguían escribiendo. Hoy la chica de Alex, que se llama Camille, propuso ir al Blakie así nos conocemos y de paso, festejamos su cumpleaños. Les escribí que iría pero que vayan saliendo sin mí, primero me daría una ducha y comería algo.
El camino estuvo tranquilo, poca gente que volvía a sus casa luego de un viernes de trabajo.
Yo deliraba pensando en Ivan, sus piernas y lo que quisiera hacerle, mi mente se va sola hacia ese chico. Los ensayos de Carmen no era Escamillo conmigo, le tocaba con Julie pero hubo demasiados cambios a último momento. Que celos de Jodie... Solo pensar que Ivan la tocara y provocara me ponía muy celosa, maldita perra envidiosa. El será mío. Tendría que llegar el hombre perfecto para quitarme el enamoramiento lujurioso que tengo hacia este chico.
Mi teléfono sonando me saco de mi embobamiento.
- ¿Hola?
- Hola, soy Adam.
- ¿Cómo tienes mi numero?
- Luego te cuento. Vine a ver la obra que supuestamente bailabas, que decepción cuando me entere que no. ¿Qué te sucedió?
- ¿Cómo sabes que bailaba hoy? Eres un acosador. Tengo el pie esquinzado hace casi tres semanas. ¿No lo notaste cuando nos vimos en Danger o New Hell? Yo caminaba mal.
- Me dijo Tommy y no, no lo note realmente. ¿Saldrás hoy? Yo voy a Black Moon.
- No sé qué hare, adiós.
- Adiós preciosa.
Que hombre tan cargoso, por suerte no lo volví a ver luego de que jugamos pool con su amigo y Chris. Se comportó bastante mal creyéndose mi dueño, pedazo de idiota.
El edificio tenía las escaleras a oscuras y el ascensor trancado en algún piso, deben estar haciendo la limpieza. Odio las escaleras y sobre todo estas donde el mármol del suelo es resbaladizo, me da pánico, siento que me caeré y me quebrare un brazo.
Una vez soñé que tenía un brazo quebrado en tres partes. Me hizo muy bien, me ayudo con mi fobia.
Puta vida y sus mañas.
Mientras subía con un poco de esfuerzo por la bota, volví a sentir algo a mí alrededor, esa misma presencia que sentí cuando fui al acantilado.
Me acostumbre a ella pero quiero saber de qué se trata, es como si fuera un fantasma.
Me pare en el rellano, que estaba pobremente iluminado por la ventana pero la noche no tenía luna así que era muy poca la luz que entraba.
Mire hacia abajo, mire por el hueco buscando a alguien que yo sabía que no estaba, mire hacia los pisos superiores también.
Nada. Solo el aire pesado y esto haciéndome cosquillas y erizando mis sentidos.
De a poco la pesadez del aire se fue concentrando en un solo lugar, donde estaría este "fantasma". El rellano inferior al que me encontraba yo.
Me si vuelta esperando ver algo terrorífico, pero nada me preparo para ver algo realmente, en el fondo no creía que fuera algo visible.
Había alguien en el rellano, lo veía completamente negro, alto e imponente. Como una estatua acechándome en su inmovilidad.
A pesar de esto no lo sentí amenazante pero sí que me asuste, no es algo agradable encontrarte un extraño que se materializo de la nada, a unos pasos de ti y más si tienes un tobillo jodido.
Este ser fue desapareciendo de a poco, se fue disolviendo en el aire y lo único que pude ver, o lo único que me permitió ver, fueron unos ojos verdes fosforescentes que desaparecieron en un parpadeo. Un escalofrío imponente me dejo casi sentada en el suelo.
No fue por miedo, fue... Otra cosa. No me provoco miedo sino algo más cálido. No sé cómo describirlo.
Me di vuelta y subí lo más rápido posible las escaleras, me faltaban dos pisos aun.
Al dar la vuelta al último rellano, me choque contra alguien.
- ¡A~h!
- ¡Preciosa! ¿Estás bien? Te ves nerviosa.
- Dan... E-estoy bien... ¿Hacia dónde vas?
- Voy al mercado, a comprar ron. Chris está durmiendo, ¿Tienes las llaves?
- Si, si tengo. Cómprame unas frutas, toma.- le di el dinero y me moví para seguir subiendo las escaleras.
Estaba muy nerviosa, nunca me había pasado el ver tales cosas, no soy una vidente, médium o como se diga.
Llegar al apartamento fue un alivio, nada se compara a la sensación de estar en tu lugar, por más que sea una mierda es tu hogar.
Fui al refrigerador, abri una cerveza y tome unos tragos. El frio me ayudo a calmarme, me senté en el antepecho de la ventana y termine la botella pensando en ese ser que estaba en el rellano.
Esos escalofríos... ¿No fueron los mismos que tuve cuando soñé con una cascada? Allí también vi a alguien de ojos verdes, iguales a los de este ser.
Qué raro que volvieran las sensaciones, mi energía estaba contenida, no puede ser real que alguien se aparezca de la nada, ni yo puedo desmaterializarme. Tal vez mi energía se activó sin darme cuenta.
- Angie... yo me voy al blakie, te veo alla.
- Hola Chris, lávate la cara que tienes la almohada pegada. Yo ire mas tarde, comeré algo y salgo.
- No demores, hoy le toca homenje a Rammstein.
- ¡Si! Te veo en un rato.
¡Ramstein! Que milagro, los alemanes nunca habían ganado.
Definitivamente ire al blackie.
Dejare abierto para cuando venga Daniel.
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Caminando incomoda con un vendaje en el pie, botas bajas estilo militar, pantalón negro de cuero y remera a juego. Angelina Brown pone rumbo hacia donde hay fiesta, no me quedare echando raíces como las de la compañía que se creen que por hacer ballet deben quedarse leyendo y tomando agua.
Por suerte cuando me fui del edificio, el ascensor estaba libre, no pienso volver a usar una escalera por un buen tiempo.
El callejón del Blackie no es muy oscuro, las luces de la calle y las del propio local iluminan batante. La fachada es de ladrillos negros y una puerta de madera con un cartel luminoso encima.
Cuando vine por primera vez crei que seria un pub sin gracia, con los borrachos de siempre acodados a la barra. Con el tiempo me di cuanta de que no era asi, el talento de Tommy, Nick y Jerry para mantener a la gente allí adentro es increíble. Jerry con su música es un dios y las bebidas de Tom y Nick son las mejores.
En la puerta del local estaba Ron, el guardia. Un tipo alto, ancho y que no mata ni a una mosca pero que no le interesan las pleas mientras la sangre no sea mucha y no alborote a todo el lugar. Lo salude y segui de largo hacia la barra, antes de llegar ya tenia una sonrisa estúpida en el rostro, extrañe a los chicos.
- ¡Angie! ¡Te extrañe nena!
- ¡Angie tanto sin verte!
- ¡Volviste Nick!- Cruze la barra y lo abraze.- ¿Cómo estas?
- Mejor que tu, ¿Qué hiciste que rengueas? ¿No me digas que te...?
- ¡No imbécil! Tengo un esguinse, rompieron mi zapatilla para sacarme de la obra. Luego te cuento bien.
Cuando me gire a saludar a Tommy, este mi miraba con cara de cachorrito.
- Ah perdón lindo, perdón. Dame un abrazo que te extrañe en serio.
- ¿Mas que a Nick?
- Si, claro.
- Eres un pendejo Tom. Bien, el publico hacia afuera que hay gente que atender.
- ¡Ya voy! ¡Ya voy! Solo si me regalan un tequila.- Los mire con mi cara de niña buena esperando que hiciera efecto.
- Si pero vete de aquí.
Cuando me sente en el taburete, el cal era muy alto para mi, el tequila estaba esperándome en la barra con un platillo lleno de rodajas de limón.
Amo la sensación cuando lo bebes, sientes como baja y llega a tu estomago. Emborracharme con tequila es extraño, demora en hacerme efecto y me deja lagunas mentales.
- Parece que a alguien le gustan las cosas fuertes.
Me gire mientras masticaba un tozo de limón. Era este chico, John, sin su capucha enorme y con una paleta de colores.
- ¿Tu solo vives de paletas?
- No- Me debes una partida de pool.
- Te aviso cuando tenga ganas, por ahora soy feliz con mi tequila.
- ¿Quieres otro?
- Un momento... ¿La canción es Ich Will?
- Si, ¿Te gusta Rammstein?
- ¡Me encanta! ¡Tommy trae una botella de tequila!
- ¿Tomaras con el?
- Si, dámela.
- Perderas nena, este tipo toma alcohol como si fuera agua.
- Y trae limon, gracias lindo. ¿Que decias de Rammstein?
- Eso, si te gustaba la banda.
- Si, bastante. ¿Tomas con limon y sal?
- No, solo.
- Wow que chico malo, yo lo tomare igual entonces.
Servi los vasos y le acerque el suyo. No lo conozco mucho pero como no jode, me cae bien.
- Cuando estes lista.
Le hice una seña afirmativa y levante mi brazo. En el momento en que el vaso toco mis labios, algo me empujo y volque todo encima del mostrador y mi remera.
- ¿¡Pero que mierda...!?
- Hola preciosa, hola John. Me tropeze con mis propios pies. ¿Que beben?
- Adam tu nunca puedes caminar sin mezclar tus pies, ¿Necesitas unas muletas o una silla con ruedas? Es serio lo tuyo.
- Yo estoy bien amigo, gracias. ¿Puedo tomar un poco?
- Si, consigue un vaso.
Nos tomamos dos vasos cada uno y nos quedamos un poco en la barra, intentando conversar pero Adam es algo... Posesivo. Quiere toda la atencion en una charla, es buena gente pero muy cargoso.
Por eso soporto mas a John, el casi ni habla y cuando lo hace dice algo serio, no las pavadas que dice Adam. Para que este se ponga serio debe pasar un milagro.
Y cuando algo es muy bueno para ser real, ves la forma en que deberia ser. Las leyes de Murphy son malditamente reales.
Todo lo malo que pueda suceder, sucedera.
- John te he dicho muchas veces que me esperes cuando salgas, no me gusta caminar desde mi casa. Te escribi que pasaras a buscarme, ¿Acaso viste el mensaje?
- Si Jessica, lo vi pero no tenia ganas de usar el auto, vine caminando. Y caminando es como te iras de aqui.
Yo estaba intentando escaparme sin que me viera, ya que cuando llego yo le estaba dando la espalda a John.
- ¿Y por que no...? ¿Adam? ¿Y tu quien...? ¿¡De nuevo tu!?
Mierda.
- E~h... Hola.
- ¿Que haces con el?
- ¿Cual de los dos? ¿El o el?
- ¡Con el! ¡Con John! No te hagas la idiota.
- Ah, solo bebiamos un tequila, nada grave.
- Alejate de el...
- ¿Y que si no lo hago? Segun el ha dicho, tu no eres nada. No veo problema en siquiera sentarme aqui.
- No se quien eres pero solo ver tu cara asquerosa me dan ganas de arrancarte el pelo. Mantente alejada de el.
- Jessica, me he cansado de decirte que no hables por mi. Yo me sente aqui y yo la invite a tomar tequila, si tienes algun problema con eso, habla conmigo. Aparte, tenemos amigos en comun.
Con una expresion de "la vida de los narvales fetos es mas divertida" me gire en el taburete y me servi otro poco de tequila.
- Oye Adam ¿Siempre es asi de loca esta tipa?
- ¿Jessica? Si, totalmente.
- ¿Puedo preguntar de que psiquiatrico se escapo?
- Hahaha puedes. Es compañera de trabajo en la morgue estatal, esta enamorada de John hace ya unos años.
- Mas que enamorada parece obsesionada.
- Sip, fueron pareja unos meses, hace un tiempo pero John no es tan ruidoso como ella. Bueno, ya no lo es, de adolescente estaba completamente loco pero no importa ahora. Jessica es muy celosa, se pone asi si alguien mira a John y este siempre tiene que recordarle que no son nada pero ella sufre de amnesia creo yo.
- Oh interesante. Dare una vuelta, vere si los chicos estan por aqui.
- Te espero y si quieres podemos jugar pool.
Me asombro la calma con la que estaba hablando, pasa de ser alguien insoportable a otro amable y lindo. Le dedique una sonrisa y me resbale del taburete que por mas que me pusiera tacones, seguirian siendo demasiado altos para mi.
Apoye el pie derecho primero y como no, para seguir arruinando mi dia, tenia la pierna adormecida y al querer pararme, casi me caigo al suelo.
Casi, ya que aterrice sobre el regazo de John y mirando a una zorra furiosa.
- Siempre caes encima de mi, ¿Sera que lo haces a proposito?
- Perdon, tengo el pie lesionado y no me apoye bien.
- No metas una excusa tan patetica como esa... Sal de aqui. ¡Largo!
- Ah ya, no te creas que quiero quedarme a ver tu cara y tus intentos fallidos.
- ¿De que hablas?
- ¡De como siempre dices que el es tu novio y el lo niega! Esos intentos de forzar algo, que por lo poco que he visto, no existe.
- No se ni tu nombre pero juro que te odio, demasiado te odio.
- Angelina Brown, un gusto.
Esta tipa se estaba debatiendo entre atacarme o no, lo siento. La ira es una nube alrededor suyo como una tormenta siguiendola. Se decidio, va a atacar.
Se lanzo encima de mi y me agarro del cuello con ambas manos arrinconandome contra la barra, tiene bastante fuerza. Yo en cambio, tengo algo que nadie mas tiene.
Apenas me toco, forme dos ilusiones. Una alrededor nuestro para que solo vieran a dos chicas discutiendo. La segunda la puse en su mente, para que creyera lo que yo le mostrara.
Dolor, mucho dolor. Los dedos de sus manos quebrandose uno a uno. Las manos, el antebrazo, todo cediendo bajo un peso invisible y totalmente imaginario. Huesos hechos polvo.
Su gritos eran musica para mis oidos, se cayo de rodillas y miraba sus brazos llorando de "dolor". Adam y John estaban por fuera de la ilusion asi que no sabrian nada.
Rapidamente quite las ilusiones pero ella recordaria ese dolor que le hice experimentar.
- No te metas conmigo, no sabes se que soy capaz.
Al ver a la zorra llorando a mares de repente, los dos hombres se agacharon a preguntarle que le sucedia. Por supuesto que nadie le creera si lo dice.
- ¡Jessica! ¿Que sucede?
- ¡Es un monstruo! ¡Alejala de mi!
- Nunca me habian dicho monstruo, felicidades.
- ¡No me hables! ¡Juro que me quebro los dos brazos John! ¡Lo senti!- Parecia un gato desesperado por esconderse, se colgaba del cuello de John, lo abrazaba buscando una proteccion innecesaria.
John me miro con una expresion sombria mientras ayudaba a Jessica a levantarse.
- ¿Por que me miras asi? Esta delirando.
- Hahaha no me tomes por tonto.- dijo acercandose a mi oido.- Despues de todo no somos normales, ni tu ni yo. Adios Angie, cuida de tu pie.
Se despidio con un beso en mi mejilla, que nuevamente me provoco un escalofrio. No pude evita tocarme donde me beso, sentia como si me ardiera la piel donde el me toco, aqui y en el pool hace unas semanas.
- Cuidate tu tambien.
Los vi irse, Jessica no le soltaba el brazo. Que tipa tan molesta, me da asco que mendigue amor.
- Y bien Angie ¿Buscamos a los chicos? Podemos jugar pool con ellos.
- Primero tomare otro tequila.- Me tome dos tragos seguidos, ya sentia como flotaba.- Vamos por... ¿Que es eso?- Habia algo en la manga de mi remera.
- Oh es una de las lentes de John, mañana estara desesperado buscandola haha es mas ciego que un topo, era el ultimo par que tenia. Le escribire. Vamos, busquemos a tus amigos, preciosa.
¿John usa lentes de contacto? De color azul. ¿De que color seran sus ojos si no son azules?
- Si, vayamos por alli.
El local estaba lleno de gente saltando mientras sonaba Pantera.
- ¡Oh Angie tienes que saltar conmigo! ¡Estan preparando el mosh!
- No Adam, mira mi tamaño, me aplastaran. Aparte tengo el pie lesionado aun.
Todos saltaban, era una marea de gente que se movia al ritmo de Cowboys from Hell, agitandose de un lado a otro disfrutando el sonido.
Adam me sonrio, me tomo por la cintura y nos lanzo en la marea de euforia.
Nunca me habia metido en el mosh, mi tamaño no es adecuado y si apreciera con un moreton en el rostro me suspenden de la compañia. Solo dos dias, por rebelde.
Adam me llevaba de un lado otro, saltando y cantando a gritos. Dos tipos se unieron a nosotros para saltar.
Ibamos los cuatro, hundidos en el momento, llenos de musica. Mis pulmones parecian explotar pero nada se comparaba a la sensacion que estaba experimentando. Me sentia libre, todo lo malo se iba en cada movimiento y cada grito.
Me gusta esta faceta de Adam, mientras no es posesivo conmigo, estamos bien, cuando se cree mi dueño lo odio, no logro hacerle entender razones.
Veia que su boca se movia pero no le escuchaba. Yo estaba en una nube, disfrutando el momento.
De repente uno de los tipos que me sostenia me levanto en el aire y me lanzo hacia adelante.
Si no tuviera el poder que tengo, me desarmo gritando. Ya que, me siento una rockstar hahahaha. La marea de manos me llevo hasta la entrada, donde un chico me ayudo a pararme y se tiro de un salto al mosh, donde se perdio entre la gente.
Con una sonrisa idiota vi que que Ron, el guardia, estaba cantando y saltando en la puerta, siguiendo la marea a distancia.
- ¡Ron ve a meterte! ¡Yo te cubro!
- ¡Eres una genia Angie! ¡Ponte este chaleco! ¡Te quiero nena!
- ¡Salta por mi!
Tiene cuarenta años pero su espiritu es joven, lo vi perderse entre la gente, que lo recibio de brazos abiertos para saltar juntos.
Somos la hermandad del blackie.
Arreglando mi cabello, me sente en el taburete al lado de la puerta y me quite las botas, mi pie dolia pero no era grave. Cuando llevaba la mitad de mi pelo trenzado, la puerta se abrio.
Rapidamente levante mi pierna y mi pie quedo a la altura del rostro del intruso.
- Contraseña para entrar.
- Me gustan estos juegos. Hmm tal vez ¿Hola Angie?
- No.
- ¿Puedo entrar?
- Nope.
- Le grite a Jessica.
- Muy bien, adelante.
- ¿Esa contraseña si funciona?- Tomo mi pie, apoyo una mano en el respaldo del taburete inclinandolo y se acerco a mi, manteniendo mi pierna estirada. Mi rodilla acariciaba mi mejilla.- Creo ver celos~.- Sono como un gato que ronronea.
Su rostro estaba unos centrimetros por encima del mio y su cabello me hacia cosquillas en la frente.
Veia su rostro completo, ahora puedo decir como es sin dudar. No es como Adam que tiene facciones mas curvas, su rostro es un poco anguloso pero no delgado, solo marcado. No tiene casi cejas, el color de su pelo, que segun el es albino, debe ser blanco o rubio platino, tiene las orejas llenas de aros y barras. Y dos aros en el lado izquierdo del labio inferior.
Como dije la primer vez que lo vi. No es feo, para nada. Fisicamente me gusta mas que Adam, mucho mas.
Volviendo al momento, lo mire entrecerrando los ojos y bajando mi voz aun nivel mas cinico.
- ¿Celos? ¿De ti? Aun no tengo motivos para sentirlos, apenas nos conocemos querido. Solamente no me gusta la gente que mendiga amor, si lo quieres, hay que buscarlo sin perder la dignidad. Soy muy orgullosa como para rogarle a alguien.
No me dijo nada, solo me miraba. Le devolvi el gesto y permanecimos asi unos minutos.
El parecia memorizar cada detalle de mi, sus ojos recorrian cada rincon, cada hueco y linea de mi rostro.
- Podria empezar a darte razones para sentir celos pero no te rogare por unas migajas de atencion, tambien soy orgulloso.
- ¡Muy bien! Eres de los mios. Por cierto ¿Tu usas lentes? Hace un rato encontre una lentilla en mi remera, de color azul.- me acomode en la silla y busque a Ron entre la gente.
- ¿Si? Dejala, no puedo usarla de nuevo y hasta el lunes no puedo comprar mas cajas.
Su cara era de fastidio, pocas veces le vi una expresion tan demostrativa.
- ¿Tan mala es tu vista?
- Si. Con un ojo te veo bien, con el otro eres una mancha borrosa.
- Que feo, debe darte dolores de cabeza. ¿Quieres jugar pool?
- Esta bien, ¿Donde esta Adam?- Dio un vistazo y su mirada cayo en el mar de gente.- No me digas que esta ahi metido...
- Sip, de ahi sali yo. ¿No te da el coraje para meterte?
- No me gusta eso de que te empujen y te lleven de un lado a otro.
- Adam dijo que eras muy ruidoso antes.- Le dije mirando sobre su hombro a una chica que entro, pense que llevaba una botella pero no.
- Era. La ultima vez que entre en esa cosa fue hace ocho años ya, solo recuerdo las luces. No preguntes mas.
- ¡Parece que alguien andaba haciendo cosas alucinantes! Haha yo me meti por primera vez hace cinco años.
- Supongo que no te metias por lo delgada que eres.
- Si, eso mismo. Y para ser la primera vez solo me lleve un moreton en el brazo. Si no quieres cruzar entre la gente, conozco otro camino. No tiene pinta de que vayan a parar, estan muy emocionados.
- Esta bien, no quiero perder la otra lentilla. Si se da asi, tu seras mi lazarillo.
Le hice una seña a Ron y le deje el chaleco en el taburete.
- Primero las damas.- le abri la puerta y le hice una reverencia.
- Muchas gracias Angie, agradezco su amabilidad.
- Wow que lenguaje tan formal.
- Se llama educacion, tu me abriste la puerta, aunque deberia haber sido al reves. ¿Por donde es?
- Por alli, la puerta de metal.
Habia una entrada lateral que iba al deposito detrás de la barra y al patio trasero. Era un pasillo oscuro con una lampara en el centro y ya. La puerta al patio se abria desde aqui y al salon tenia cerrojo de ambos lados.
Todos teniamos un juego de llaves ya que Tommy es un imbecil que siempre las pierde, muchas veces nos ha llamado para que abramos el local.
- Por aqui, caballero.
- ¿Por que de repente eres tan educada?
- No lo se, me provocas eso. Tu me caes bien. -le dije mientras trancaba la puerta, hundiendonos en la oscuridad.- Por ejemplo Adam me enloquece, es demasiado posesivo o demasiado calmo. Luego tu novia, eso es un caso dificil.
- No es mi novia, gracias.
- Ya se que no es tu novia, me gusta molestarte con eso, esa mujer es estresante.
- ¿Y tu? La dejaste con un ataque de histeria. ¿Que le hiciste?
- No se de que hablas.
No puedo hablar de este tema, no lo conozco, ¿Que tal si es un infiltrado del laboratorio? No, no.
- Si que lo sabe~s, no me tomes por idiota.- Dijo sosteniendo la puerta que daba al salon, la cual yo intentaba abrir.- Te dije que no soy normal. Y se muy bien que no lo eres.
- Dejate de misterios, dime las cosas claras y de un tiron.
- Que puedo ver claramente como mueves y creas toda esa energia. No se me pasa desapercibido ni siquiera el brillo de tus ojos.- Se me fue el alma al suelo, ¿Como puede saber todo eso?- No me mires asi, puedo tener mala vista pero eso lo veo muy nitido.
- Suelta la puerta.
- No, me diras que hiciste con Jessica.
- Abre la maldita puerta.- Tenia miedo, me queria ir de ahi, sentia como este tipo me bloqueaba con su actitud altanera.
- Te dije que no. Cuentame~ tengo curiosidad, solo eso.
- Ni lo sueñes. No se quien eres, no te conozco y no se de donde vienes. Nada de ti, no abrire la boca.
- En el fondo si sabes quien soy. Sabes todo de mi, mu~y dentro de tu mente.- Su voz en mi oido me hizo pegarme a la pared, como un animal temeroso por mas que sono tranquila y limpia, sin amenazas en ella.
- Quiero irme, no lo repetire.
- Me tienes miedo... Angie, de todos soy el que ma~s esta de tu lado, recuerda eso. No podria hacerte daño.
- Tengo miedo a lo que puedas hacer con eso que sabes, a ti no te tengo miedo.
Sacudio la cabeza riendose. Por primera vez lo vi reirse.
- Es genia~l esa actitud, me gusta. No debes tener miedo, no so~y una rata para venderte, tranqui~la.
- ¿Por que me hablabas firme y ahora eres todo risas?
- Porque no lo resisti, eres genial Angie, me caes muy bien. Te preguntaba que le hiciste a Jessica por curiosidad. Vi claramente como reaccionaste cuando se lanzo a tu cuello, solo que lo deje pasar.- Me acaricio el cuello mientras me decia esto. Debo tener un moreton de los dedos de Jessica.
Si tanta emocion tiene, vamos a hacerle ver lo mismo. No en una imagen o palabras, sino en carne propia, que sienta el dolor.
Lo que mas me gusta es la parte agresiva de mi poder.
Estabamos en una nube violeta, el solo me miraba fijo con los brazos apoyados a mis costados, en la pared. De a poco su expresion cambio, se le fue la sonrisa y sus ojos se desviaban de un brazo hacia el otro.
El estaria viendo sus manos sangrantes y desechas, con los huesos deshaciendose uno a uno. Tal como la otra zorra.
- ¿Eso querias? Ahi lo tienes...
- Es una ilusion... Es una ilusion...- Se despego de la pared, liberándome y levanto las manos a la altura de su rostro, conteniendo los quejidos.
- Si, ¿Te gusta?
Miraba sus brazos, no sabia si gritar o cerrar los ojos y esperar que pasara el dolor.
El me cae bien, vamos a cortar con esto. De a poco retire mi energia y la ilusion desaparecio.
John respiraba profundo mirando sus manos, sus ojos pasaban de los brazos sanos y fuertes a mi rostro.
- Es mas fuerte de lo que creia... Con Jessica fue peor, ¿Cierto?
- Si, ella no me cae bien. ¿Entramos de una vez?
- Espera.- Me tomo del rostro y me dio un beso en la mejilla. Una corriente me paralizo de nuevo, me corta la respiracion.- Ahora si vamos.
- ¡No me toques! No quiero que vuelvas a mencionarme algo de lo que acaba de suceder, ¿Entendido?
- Si claro. Vamos.
Me lanze a la puerta, saliendo al costado de la barra. No espere a John.
Los chicos levantaron la cabeza para ver quien salia de la puerta y siguieron con lo suyo.
No frene hasta que vi a mis amigos en el pool, estaban con una chica de pelo negro que supuse era la novia de Alex.
- ¡Preciosa! ¡Al fin apareces!
- Angie ven, ella es Camille.
- Hola, soy Angie. Necesito tomar algo y me voy a casa.
- ¿Te iras? Recien llegas, no vas a dejarnos aqui.
- Chris, dije que me ire a casa, tuve un problema y me quiero ir, ¿Ok?
- Bien, llama a Tommy.
Salude de nuevo y fui a la barra a pedir algo fuerte.
- Tommy dame un tequila.
- ¿Por que saliste del corredor con John?- Pregunto mientras servia la bebida.
- Para no cruzar entre la gente. Gracias.- Cuando deje el vaso, vi a John sentandose al otro lado de la barra, mientras escribia algo en su telefono.- Adios Tommy.
- Descansa linda.
Me prendi la campera y me interne entre la gente para luego salir a la noche y poner rumbo al apartamento. Me sentía hundida, sentía que había metido la pata hasta el fondo con John, no debería haberle mostrado esa faceta sin saber mas de el.
Por mas de que puedo saber todo de el, quiero que me cuente el mismo. Y lo lograre.
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Espero les haya gustado.
Saludoskis!
