Inciso 2:Mi Historia de amor

Linea de tiempo; Pasado de Katsuki

(Katsuki siendo héroe en estados unidos, antes de volver a Japón)

Había pasado un tiempo desde que Katsuki Bakugou y Yamikumo Price se conocieron por segunda vez, y el rubio aun no podía asegurar que se sentía cómodo con la presencia del adolescente.

"Viéndolo bien, tampoco se parece tanto a Izuku… "

Habían ocasiones en que (sin querer) se quedaba viendo fijamente al chico tímido que caminaba a su lado mientras patrullaban, lo cual ponía muy nervioso al chico de cabellos negros. La reacción de Yamikumo tampoco ayudaba a la situación, ya que siempre solía mantenerse callado frente al héroe profesional. Ambos se ignoraban, pero también estaban muy al pendiente del otro.

"Su cabello es más largo que el de Deku y es de un negro intenso. También es flacucho y siempre está un poco encorvado, como si le asustara todo. Además, este niño no dice absolutamente nada, mientras que Deku nunca cerraba la maldita boca."

Y así continuaron por 3 semanas, en donde de vez en cuando Yamikumo lo acompañaba a las misiones manteniéndose callado y solo observando de lejos.

Hasta que un día Katsuki se enteró de una gran noticia, una boda se celebraría en su ciudad natal. Un mensaje de su mejor amigo termino por confirmar la situación y destrozarlo más de lo que ya estaba.

Pelos de mierda: Es verdad, hoy en la mañana me entregaron la invitación. Midoriya y Todoroki se casaran este año. Lo siento mucho, Bro.

Katsuki mentiría si dijera que la noticia no le afecto, pero quería intentar tomarla de la mejor forma posible. Él había sido el que decidió cortar su relación con el omega. Después de haber sido por mucho tiempo un obstáculo en la vida de Izuku, pensaba que el omega de cabellos verdes merecía ser feliz con quien quisiera.

En serio quería sentirse feliz por el… pero no pudo. No en la soledad de su hogar.

Así que tomo una chaqueta de cuero negro y decidido salir de su departamento en busca de un bar, con un poco de suerte el alcohol lograría animarlo un poco.

El primer trago que bebió lo hizo en el nombre del Izuku, su omega destinado que encontró su lugar en brazos de un alfa que si lo merece.

El segundo fue por Todoroki, logro vencerlo en una rivalidad que venían arrastrando desde sus días en la academia.

El tercero fue por su mejor amigo Kirishima, el cual seguramente iría a la boda y celebraría esa unión que lo tenía devastado.

Y así siguió la noche, bebiendo un trago por cada uno de sus compañeros de la UA, ya se imaginaran la enorme cantidad de alcohol que se encontraba en su sangre.

El reloj dio las 4 de la madrugada y Katsuki yacía sentado frente al volante de su auto, el cual aún se encontraba estacionado frente al bar.

"Mierda…Estoy demasiado mareado, si conduzco así seguro me mato. Deku de mierda, casándose con un imbécil."

-Conociste a tu pu** destinado, Deku. Y te casas con un bastardo cualquiera, eres un imbécil también ¡Son un par de imbéciles!… Mierda, estoy hablando solo…- y con la poca cordura que le quedaba, saca su celular con la intención de llamar a alguien que lo venga a recoger, ya que gasto todo su dinero en variedad de licores.

Ahí fue que se dio cuenta que nunca había establecido una relación cercana con alguien en estados unidos, en simples palabras, no tenía amigos tan cercanos como para compartir números de teléfonos. Los únicos números en su lista de contactos eran de amigos en Japón, familiares (también en Japón), su casero del departamento y sus jefes de la agencia.

Katsuki estaba más que borracho y su mente ya no pensaba con claridad, estaba a punto de llamar a su casero en un acto desesperado, pero ese acto fue detenido al darse cuenta que había recibido un mensaje hace unas horas. Al abrir el mensaje se dio cuenta que era de un número desconocido y que era un mensaje bastante largo.

"Hola Bakugou-san, soy Yamikumo. Perdone por no hablarle durante todo el tiempo que hemos pasado juntos, lo admiro mucho y estar cerca de usted hace que me ponga nervioso. Lo he hecho perder su tiempo y seguro hasta le estorbo en las misiones, lo he notado por la forma en la que me mira. Le pediré a mi padre que ya no me lleve a la agencia, no lo molestare más. Solo me gustaría pedirle un pequeño favor antes de irme, quisiera hablar con usted, tener una conversación de verdad y …"

Bakugou ni siquiera termino de leer el mensaje y llamo rápidamente al número que había enviado ese mensaje que parecía un testamento.

La llamada tardo un tiempo en ser contestada, algo obvio ya que eran altas horas de la noche. Pero finalmente, para la suerte del rubio, el chico contesto.

-¿…Bakugou-san?- La inesperada llamada del héroe logro quitarle todo el sueño que tenía.

- ¡Hablemos ahora, niño! -Exigió el alfa, cabe recalcar que ni él sabía con exactitud que hacia llamando a un menor de edad a esas horas de la noche- ¿Estás en tu casa? ¿Dónde vives?

-¡¿Eh?! Ah… eh… vivo en la calle xxxxx, p-pero Bakugou-san… ¿Qué planea- El chico no pudo ni terminar su frase, ya que el rubio no quería perder más tiempo.

-Genial, estoy cerca de allí. Ven, estoy dentro de un deportivo negro, estacionado frente al Bar xxxxx.- Desde la otra línea solo se podía escuchar jadeos nerviosos y como el chico de preparatoria se enredaba al hablar.- Te espero, ven rápido.- Y colgó.

Bakugou se desplomo nuevamente en su asiento, su cabeza daba vueltas y hasta parecía que estaba más borracho que antes. Como si los últimos shot´s de Tequila que bebió estuvieran haciéndole efecto justo ahora.

El alfa tenía un poquito de conciencia todavía, había planeado llamar al hijo de su jefe y pedirle que condujera el auto hasta su hogar, allí sacaría dinero y le pagaría un taxi para que el niño volviera sano y salvo a su casa. No tenía por qué parecer raro el encuentro entre un adulto de 24 años y un chico de 16 años a altas horas de la madrugada.

"Si, si… es un plan perfecto. No hay nada de raro en eso… nada de raro…"

Ese tequila que ingirió hizo su debido efecto retardado, y cuando menos se lo espero su conciencia se apagó, dejando a su cuerpo libre de actuar como quiera. En otras palabras, "Se le apago la tele" seria el termino correcto para describir el estado de Katsuki en ese momento.

En un abrir y cerrar de ojos llego la mañana, los rayos de sol le molestaron en los ojos a Bakugou y lentamente el alfa rubio se despertó acompañado de un terrible dolor en la cabeza.

"Mierda, mi cabeza me duele como los mil demonios, mi boca sabe a rayos y mi cuerpo se siente pesado… ¿Mi cuerpo se siente pesado?"

Al mirar a su alrededor rápidamente se da cuenta que seguía en el auto, solo que ahora se encontraba sentado en los asientos traseros y con una pequeña cabeza de cabellos negros apoyada sobre su hombro.

"¡¿Qué mierda hice?! ¡Y con el hijo de mi jefe, que además es un menor de edad! "

-¡Niño!- El grito del alfa fue tan fuerte que hizo que el chico se despertara de un salto.- ¡Tu! ¡¿Qué estás haciendo aquí?!

-¿Eh? Pero si usted fue el que me llamo ¿No recuerda?- Yamikumo estaba igual o más sorprendido que el mismo Katsuki, su cuerpo comenzó a temblar por inercia y miraba con temor al alfa, pensando que lo iba a regañar.

Katsuki rápidamente empezó a intentar recordar todo lo que paso esa noche antes que se le fuera la conciencia. Pero por más que se esforzaba, no podía obtener recuerdos de lo que paso después de hacer la llamada al chico.

-¿Te… hice algo?-pregunto con autentico miedo.

-¡¿Qué?! No, no, no. Claro que no, usted no hizo nada malo, Bakugou-san.-Movió sus manos rápido en forma de negación- ¿De verdad no se acuerda de nada? ¿Ni siquiera de lo que me hablo?

-Me basta con saber que no te hice nada.-Bakugou no quiera hablar demasiado, su cabeza dolía mucho y la luz que se colaba por las ventanas solo empeoraba su estado.

-¿No recuerda de que hablamos? Me contó su historia de amor con Deku, usted estaba tan triste que a veces se pausaba al hablar ¿Cómo no lo recuerda?

"¿LE HABLE DE IZUKU?"

Lo que Katsuki no recordaba es que, cuando Yamikumo llego al auto de Bakugou, este lo recibió y comenzaron a hablar de cosas cotidianas de héroes, lo cual duro poco porque en el momento en que Yamikumo le pregunto sobre los héroes que son populares en Japón, el alfa comenzó a hablar demasiado sobre cierto omega de cabellos verdes. Comenzó hablando de su capacidad como héroe y termino contando sobre todo su drama amoroso.

El Bakugou con resaca que tenemos ahora se avergonzó tanto que no quiso que el chico continuara contándole sus vergüenzas de borrachera y decidió solo comenzar a conducir, llevo al chico a su casa y luego se dirigió a la suya para morir en paz sobre su cama. Gracias a dios ese día lo tenía libre.

"Si antes era incomodo, ahora lo será aún más… Demonios"

Sin embargo, lo que sucedió los días siguientes no fue para nada como lo espero.

Describir como fueron los días siguientes a esos sucesos es difícil para Bakugou. Yamikumo parecía más animado, al grado que hasta se atrevía a hacerle preguntas a él y a los demás héroes de la agencia. Cosas triviales como la mejor forma de usar su Kosei o las técnicas de lucha cuerpo a cuerpo, nada fuera de lo común. Eso fue algo que agradeció el alfa ya que no quería volver a tocar el tema de su borrachera.

Todo estuvo tranquilo, hasta el día en que Ground Zero se quedó trabajando hasta tarde terminando el expediente de un villano. Era de noche y ya todos se habían ido a sus hogares, así que cuando Bakugou escucho la puerta abrirse se llevó un buen susto.

-¡Disculpe, Bakugou-san! No quería asustarlo- Se disculpó rápidamente al notar que el héroe ya estaba preparando sus puños para atacar.

-Tch, no me asustaste.-Se avergonzó un poco y mintió para no perder el estilo.

Yamikumo se sentía tan en confianza con el héroe, que se tomó la molestia de llevarle una de sus hamburguesas favoritas. Su padre le había dicho que Bakugou se había quedado solo en la agencia y el chico tomo esto como la oportunidad perfecta para hacerle las preguntas que de verdad le interesaban, y que las estaba guardando desde que tuvieron ese encuentro en el auto del alfa.

-¿Cómo se siente estar enamorado?-El chico miraba fijamente al héroe, mientras que Katsuki se mantenía enfocado en la computadora.

-¿Qué mierda estas preguntando ahora? Pregúntale a otra persona.- Ahora era el alfa el que se sentía intimidado por la mirada del menor.-

-Usted estuvo enamorado de la misma persona por años, ¡Es la persona indicada para preguntarle!- Su voz parecía estar un poco moleta, eso logro fastidiar un poco al alfa ya que estaba cansado y solo quería ir a su hogar.

-¡Mocoso!...aasshh.-Estuvo a punto de explotar pero logro calmarse antes de gritarle- A tu edad las hormonas estas a flor de piel, ¿acaso nunca sentiste atracción por alguien?

-Nunca.-Eso dejo callado a Katsuki, sin saber si creerle o no.- Soy un beta, no puedo percibir feromonas y tampoco tengo una pareja destinada como alfas y omegas. Además… nunca le he atraído a alguien de forma romántica.

Solo hay una pocas personas que nacen siendo Betas, estos no pueden percibir ni tampoco emitir feromonas. Ellos no tienen pareja destinada.

-Es tan bonito pensar que hay una persona que nació para estar contigo. Tener un destinado debe ser precioso.- Yamikumo estaba avergonzado, ya que esas palabras salían desde el fondo de su corazón.- Usted conoció a su destinado, así que enséñeme cómo se siente, por favor.

"Lo conocí y lo deje ir. Mierda, creo que le conté absolutamente todo a este chico hormonal. Este niño no entiende que vine aquí precisamente para olvidarme de todas esas tonterías del amor.

Puedo entender su curiosidad, ya que es un adolescente beta. Aunque podría jurar que tiene un aroma especial, un ligero aroma a flores"

-Concéntrate en tus estudios en vez de estar pensando en tonterías.-Le responde seco para volver su vista a la pantalla de su computadora, nota por el rabillo del ojo que el adolescente baja la mirada obviamente triste.

Bakugou no se cree lo que está apunto de decir.

-No necesitas tener un destinado para estar enamorado, hay personas que terminan amando a alguien completamente distinto a su destinado.– Pauso el tecleo de la computadora, sin embargo no tuvo la valentía de mirar al adolecente- Mi destinado se casara con un bastardo que no me llega ni a los talones, ese es un ejemplo de lo que te digo. – Bakugou suspiró, sintió su cuerpo más ligero cuando pudo decir con sus propias palabras ese suceso que lo atormentaba. Esta vez sí concentro la mirada en el menor, le mostro unos ojos serios que brillaban en la leve oscuridad del salón.- Tienes que ser paciente, eres un mocoso todavía. No te vas a dar ni cuenta cuando comiences a desvivirte por alguien, cuando menos te lo esperes estarás todo el tiempo queriendo hacerlo feliz.- Bakugou no se dio cuenta, pero sus ojos estaban cristalinos, como si lagrimas estuvieran a punto de salir.

-Bakugou-san…Lo siento mucho.-

Yamikumo fue el único que noto la expresión llorosa del alfa esa noche, sabía muy bien a quien se refería.

El chico de cabellos negros solo pudo pensar que aquel héroe que lo salvo ese día en el callejón se veía completamente distinto ahora, había conocido otro lado del héroe Ground Zero y eso le fascinaba.

Los días fueron más resplandecientes para todos en la agencia de Bakugou, un niño tímido llegaba lleno de energía cada mañana, saludaba a todo el mundo para luego mantenerse junto a su héroe favorito todo el día.

Bakugou no podía creer toda la confianza que había adoptado ese chico de cabellos oscuros, tanto así como para poder conversar sobre sus vidas personales. El beta queriendo saber más sobre el drama amoroso del alfa, y alfa preocupado de que no perdiera la motivación de ser un héroe.

-Solo puedo controlar el agua si hay una gran cantidad junta, y ni siquiera lo controlo completamente. Tampoco puedo producirla, así que soy prácticamente inútil. –Se lamentaba mientras bebía un café de máquina.

-Si manchas mi auto, te mato.-Le amenazó el alfa mientras conducía camino a la casa del menor. Ese día Katsuki se quedó horas extra y el menor se ofreció a acompañarlo.- Agradece que naciste con un Kosei, algunos no tienen tu misma suerte.- Una sonrisa brillante y unos ojos verdes vinieron a su mente en ese instante.

"En secundaria solo me la pasaba burlándome de las aspiraciones de Deku ,y ya sabemos cómo termino esa mierda. De verdad fui un maldito estúpido ese tiempo.

Por lo menos no seré un estúpido con este niño."

Alfa y Beta había logrado entablar una verdadera amistad. El chico tímido no era muy hablador, era más bien directo y desvergonzado para hablar, no se andaba con rodeos y eso le agradaba a Bakugou. El beta podía describirse como alguien silencioso, pero no lograba callar los halagos hacia Ground Zero cuando lo veía en acción, aunque Bakugou varias veces lo reprendía por eso.

-Ok, niño. Ya llegamos, más te vale que no encuentre ninguna gota de café en ese asiento.-El mayor se estaciono de forma superficial, pensaba irse rápido a casa apenas el menor bajara de su auto. El chico bajo del vehículo, pero antes de cerrar la puerta e irse, decidió voltear hacia su héroe.

-Bakugou-san… antes de irme quiero decirle algo.-La voz nerviosa del chico preocupo un poco al alfa, estaba a punto de responderle con un "¿Que rayos quieres ahora?" Pero el joven se adelantó- Usted dijo que a pesar de que no tenga destinado, yo de todas formas podría encontrar a alguien y enamorarme.

-Sí, lo dije ¿Y qué?

-Entonces usted también puede encontrar a otra persona a quien amar.-El chico de ojos tímidos ahora estaba con una mirada realmente esperanzadora.- Usted amo mucho a su destinado, pero también podrá encontrar la felicidad en otra persona.

Yamikumo esperaba que el mayor lo regañara por hablar de demás, estaba preparado para escuchar los característicos gritos del rubio, pero lo que recibió fue diferente.

-Ja, ojala algún día pueda.-Katsuki mantenía una sonrisa pequeña en su rostro. De verdad esperaba algún día olvidar la calidez de su omega, así su vida sería más tranquila y dejaría de sentirse incompleto.- Tus hormonas en serio están alborotadas, preguntado eso a altas horas de la noche. ¡Quiero dormir, maldición! Nos vemos mañana, niño.-Cerro el mismo la puerta de su auto y acelero.

"No entiendes nada, chico hormonas. Lo ame por años, eso no es fácil de olvidar. Y siendo sincero… tampoco tengo fuerzas para intentarlo"

Bakugou se fue conduciendo sumergido en sus recuerdo, es por eso que no noto que Yamikumo se quedó inmóvil viendo como su auto se alejaba, agarrando su pecho con fuerza ya que su corazón estaba latiendo muy rápido.

En su mente daba gracias por la respuesta que su héroe favorito le había brindado. Un simple "Ojala" le bastó para llenarse de esperanza.

Yamikumo había logrado enamorarse por primera vez, gracias a Bakugou lo logro. Lo único que deseaba es que el alfa también lograra hacerlo, no importaba que no fuera de él. Yamikumo solo quería que Bakugou fuera feliz de nuevo.


Nota:Hola! Disculpen por demora, para compensarlo me permití hacer este capitulo mas largo de lo normal. Espero que les guste, en este capitulo conocimos mas a Yamikumo y lo interesado que esta por el amor. Por favor háganme saber si estos incisos les gustan. Este es el segundo inciso, el próximo sera un capitulo normal (actualidad) y el que sigue sera el ultimo inciso, y así cerraremos el arco del pasado de Katsuki Xd Y obviamente se continuara la historia principal de este fanfic.

Muchas gracias de nuevo por leer este humilde fanfic. Nos vemos en el siguiente capitulo.