Capitulo 7: Unos abuelos y una respuesta
Linea de tiempo; Actualidad
Toshinori sentía un revoltijo en su estómago, estaba sumamente nervioso y su ropa ajustada no ayudaba en lo absoluto. Hoy conocería a sus nuevos abuelos, Mitsuki y Masaru Bakugou. Quería dar una buena impresión, ya que su querida abuela Inko era amiga de su nueva abuela, Toshi tenía altas expectativas.
El niño estuvo emocionado todo el camino, pero apenas vio la gran puerta de esa casa su nerviosismo empezó a florecer. Pensamientos como "¿Y si no les agrado?" empezaron a invadir su mente.
-¿Seguro que estas cómodo? Tu papá te puso una ropa muy elegante, solo veremos a mis padres, si quieres puedes sacártela.- El alfa no entendía por qué el niño parecía llevar prácticamente un traje, y que parecía apretarle un poco. Lo que Katsuki ignoraba es que el menor fue el que escogió minuciosamente su vestimenta.
-¡Estoy bien! Solo toca el timbre, viejo- El niño intentaba ocultar sus nervios mostrando una mirada decidida, pero el temblor en sus manos lo delataba.
"Así que ya no soy *Papá*, ahora soy *Viejo* "
No paso mucho tiempo esperando en la puerta, ya que la señora Bakugou se apresuro en abrirles y recibirlo con una sonrisa de oreja a oreja.
-Al fin nos conocemos Toshinori-chan, eres el niño más lindo que he visto.-La mujer se estaba aguantando las ganas de cargar al pequeño, el cual sostenía con fuerza la mano de su padre alfa, no por afecto, sino por miedo a arruinar su presentación. Debía dar una buena primera impresión.
-Hola, me llamo Toshinori Midoriya. Un gusto conocerlos a ambos.- Hizo una reverencia, un saludo demasiado formal para un niño, eso fue lo que pensó Katsuki.
-Que niño más educado, casi no parece hijo tuyo Katsuki.- La mujer no podía despegar la mirada del pequeño niño de mirada determinada.
-Casi no parece tu nieto tampoco, vieja bruja.- Hay cosas que nunca cambian, como la enemistad entre madre e hijo.
-No se queden en la entrada ¡Pasen! Toshinori debe estar hambriento después de sus clases, tenemos la comida lista así que siéntense.- Masaru apresuro a sus invitados, junto a su esposa estaban realmente emocionados por conocer a su primer nieto.
Toshinori enserio necesitaba comer, creía que eso haría que el nerviosismo se fuera, sin embargo nunca se esperó que la familia Bakugou tuviera literalmente todo un banquete sobre su mesa principal. Izuku le había enseñado a Toshi que era de mala educación no comerse toda la comida que le servían, así que los nervios del niño volvieron al ver la inmensa cantidad de alimentos. El aún era un niño, no podría comerse todo eso.
-¿Alguien más vendrá? ¡Esto es demasiado!- Bakugou tampoco podía creérselo.
-Pensábamos que vendrías con Izuku.- Respondió un poco desanimada la mujer.
"¡Aun así es demasiada comida!"
Katsuki noto el nerviosismo del niño, así que disimuladamente se acercó y le dijo que no era necesario que se comiera todo, Toshinori no pareció escucharlo ya que estaba muy concentrado viendo como sus dos abuelos lo veían con una enorme sonrisa.
-¡Me comeré todo! -Les dijo decido, las sonrisas dulces de ambos habían hecho que sus nervios se esfumaran- Muchas gracias, abuelo y abuela.
Solo basto con esto para que el matrimonio Bakugou se emocionara en serio, Masaru no pudo aguantarse las lágrimas y su esposa lo consoló en su hombro mientras ambos veían comer a su nieto.
"Están exagerando…"
-Gracias a dios solo heredo tu apariencia, todo lo demás lo saco del tierno Izuku. Que alegría~-Masaru recupero la compostura y comenzó a comer junto a toda la familia. - ¿Izuku porque no pudo venir? Tenemos muchas ganas de verlo.
-Está trabajando. Quiere volver a la agencia de héroes, por eso yo me encargo del mocoso mientras él no está.- Una mirada asesina de su madre no se hizo esperar, la acompañaba también una mirada de disgusto por parte de Toshinori.
-¡No le digas así!/ ¡No me digas así!- Abuela y nieto gritaron al unísono.
"Ya sabía que esa actitud bipolar me sonaba conocida…"
La comida siguió tranquila, a pesar de no haber visto en meses a Katsuki, sus padres estaban mucho más concentrados en el niño. Toshinori respondió muchas preguntas, no le molestaba porque él también iba haciéndolas, fue una conversación larga y divertida para solo tres de las cuatro personas sentadas en esa mesa.
"No me puedo quejar, en serio pensaba que me iban a hacer un escándalo por no haberle dicho en estos 5 años que tenían un nieto. Supongo que esto es mejor."
-Ahora que ya comimos ¿Qué te parece si vamos al patio, pequeño Toshi? Hay un regalo que tiene tu nombre~-La señora Bakugou tomo la mano del emocionado niño y ambos salieron corriendo hacia fuera de la casa.
Katsuki estaba un poco irritado, su madre se la había pasado todo el almuerzo gritando y celebrando cualquier cosa que su hijo decía. Cuando por fin dio un respiro de ese escándalo se dio cuenta que su padre le estaba sonriendo de una forma muy especial. Masaru era un hombre omega y a diferencia de su esposa no era muy hablador, pero le había pedido a la mujer ese pequeño tiempo con su hijo ya que tenía algunas cosas que decirle.
-¿Tú serás el que va a regañarme? –Katsuki conocía esa sonrisa a la perfección, así que resignado se acomodó en su silla mirando a su padre.
-Tienes 26 años, creo que ya no puedo regañarte. Solo pensé que sería lo correcto decirte algunas cosas. Todo sucedió muy rápido y siento que no alcance a darte los típicos consejos de padre.- Masaru estaba un poco avergonzado de sí mismo.- De hecho, con tu madre ya estábamos perdiendo la esperanza de que alguna vez nos trajeras un nieto.
-¿Gracias…?-Katsuki no sabía si ofenderse o no.
Masaru era un omega comprensivo y tranquilo, no condenaba el actuar de su hijo ya que el alejarse de su familia no fue apropósito, lo que lo tenía preocupado era algo diferente. Él había criado a Katsuki, su esposa y él conocían muy bien el complicado carácter de su hijo.
-¿Qué harás ahora? Ya hiciste tu vida en el extranjero, se supone que estabas solamente de visita en Japón.
-Renunciare. Ahora tengo un hijo que cuidar, así que me mudare aquí lo más pronto que pueda. – Katsuki no sabía cuántas veces ya había dicho eso, parecía que por más que lo dijera nadie lo escuchaba.- Me hare responsable.
- ¿Estás seguro?- El omega mayor logro captar completamente la atención de su hijo ahora.- Esta decisión que estas tomando es de verdad importante, ya no eres solo tú, las consecuencias de tus decisiones ahora no solo repercutirán en ti-
Katsuki no dijo ninguna palabra, todavía no estaba seguro a que punto quería llegar su padre.
-Desde que eres pequeño siempre has sido un caprichoso. Hacías un escándalo cuando querías algo y cuando por fin lo conseguías solo le prestabas atención por un rato, luego te aburrías y lo tirabas. Bastaba con una semana para que te encapricharas con otra cosa.- aquello molesto al alfa rubio, había empezado a comprender a lo que se refiera su padre- Debes pensar muy bien lo que harás ahora. -Masaru hizo una pausa antes de decir lo siguiente- Si decides quedarte y luego de un tiempo te das cuenta que ser padre no es lo tuyo y te vas nuevamente… eso destruiría a Toshinori
Katsuki quedo helado, desde que llego se había emocionado y literalmente alegrado de saber que tenía un hijo con Izuku. Nunca se le paso por la cabeza el cambiar de opinión.
-Lo único que te digo es que lo pienses bien. Si decides irte otra vez, entonces no sería bueno que siguieras viendo tan seguido Toshi, no nos gustaría que se encariñara contigo y después sufriera tu despedida.- Masaru había puesto una expresión un poco triste.- Y no te preocupes, nosotros no te vamos a juzgar, de hecho seguiríamos ayudando a Izuku a criar a Toshinori. Independiente de tu decisión, nosotros seguimos siendo sus abuelos y- No continuo hablando ya que el alfa dio un gruñido ronco.
-Papá, yo vine a Japón porque quiero estar con Deku. Toshinori es su hijo y, gracias a dios, también mío.- Lo que supuso su padre lo había enfadado, estaba arto que nadie le creyera cuando decía que añoraba ser padre de ese niño- Yo vine aquí para tener una familia con Deku, y las cosas se dieron de distinta forma, pero de todos modos todo lo que deseo está aquí, con ellos. – Katsuki quería escoger las palabras indicadas, pero simplemente no salían.- No sé cómo explicarlo, pero de verdad quiero ser parte de la vida de ambos. No me voy a arrepentir.
Sus ojos rubís se volvieron cristalinos, recordó algo que no quería al pronunciar la última frase. Se tragó su tristeza y siguió hablando.
-Voy a dar mi mayor esfuerzo para que ese niño me quiera, porque por alguna razón yo ya lo quiero mucho.- Su voz comenzó a temblar mientras veía como su padre le sonreía y le decía que se calmara.-
"¿Soy una persona tan terrible? ¿Tanto que hasta mi propio padre cree que me iré y abandonare a mi cachorro?
No importa, les demostraré a todos que ya no soy una basura."
Masaru noto la determinación en su mirar, aquello lo conmovió. Sabía que Katsuki nunca había sido una persona fácil de tratar, pero estaba consiente de que no era mala persona.
-Has madurado, Katsuki. Perdón por dudar de ti.- Con unas palmaditas en la espalda se decidió a comenzar a levantar los platos de la mesa.- Tu madre y yo no te hemos criado mal después de todo, te has vuelto un hombre decidió y entregado.
"Mierda, casi lloro. ¿Qué me pasa? Poniéndome sentimental tan de repente."
-¡Mira, viejo!- El niño entra corriendo a la casa con un control en las manos- ¡Es un helicóptero! Esta súper genial, me lo regalo la abuela.- El niño emocionado hacia volar el helicóptero sobre la cabeza del alfa.
-Katsuki, iremos al parque que está aquí cerca. ¿Nos acompañas?- La mujer sabía perfectamente lo que su marido había hablado con su hijo, y estaba segura que su hijo decidiría quedarse en Japón con su familia asique estaba dispuesta a ayudar a que ambos rubios comenzaran a hacer lazos paternos.
La tarde pasó volando para Toshi, nunca creyó que su abuela Mitsuki fuera tan divertida, estaba completamente cautivado con ella. Su nuevo papá tampoco que quedaba atrás, pensó que verlos discutir era gracioso.
Cuando el sol comenzó a esconderse regresaron a la casa en espera de Izuku. La pareja de casados lo recibió con el mismo entusiasmo con el que recibieron al niño, no cabían en su propia alegría. Después de cenar abundantemente con toda la comida que sobro del almuerzo, se dispusieron a volver a sus hogares.
Katsuki había dejado a propósito su abrigo en la casa del omega peli verde, solo quería una excusa para que después de la visita pudieran estar un momento asolas.
"Tenía pensando usar mis valiosas tácticas de seducción hoy, pero no es momento para eso. Mi viejo tiene razón al dudar de mí, me he comportado como todo un idiota a lo largo de mi vida. Ahora tengo un hijo, así que debo dejar de ser un estúpido. Deku es la persona que más ha soportado mi comportamiento de mierda, y ahora es el momento de devolverle el favor."
-Deku. -Lo llamo, Izuku había hecho dormir a Toshi apenas llegaron a su hogar, por lo tanto ambos prácticamente estaban solos.- Permíteme hacerte feliz.
-¡¿Eh?! ¿A qué viene eso tan de repente?- Izuku se puso rápidamente nervioso y quiso ocultar su rostro sonrojado.- Pensé que solo venias por tu chaqueta…
-Me fui de Japón porque sentí que no te merecía.-Aquellas palabras dejaron sorprendido a Izuku.- Y sigo pensando lo mismo, te hice sufrir mucho en el pasado y fui un idiota contigo muchas veces. Siempre he pensado que mereces tener a tu lado a alguien mejor que yo.
-Kacchan…-Izuku no podía reconocer al alfa frente a él. Katsuki parecía triste, su mirada estaba clavada en el suelo y mostraba frustración en sus ojos.
-Fui un cobarde y huí a Estados Unidos para no pensar más en eso, pero aquello tampoco me hizo feliz. Porque lo único que me hace feliz es estar contigo.- Katsuki estaba avergonzado de cada palabra que decía, nunca quiso que Izuku lo viera tan vulnerable, pero era necesario dejar fluir sus palabras.- He vuelto para demostrarte que no soy la basura que fui antes, tu lograste cambiarme. Gracias.
Izuku cubrió su boca, tenía unas inmensas ganas de llorar y no quería que se le escapara un sollozo. No quería que el alfa se diera cuenta que sus palabras le afectaron.
Pero Izuku no se pudo contener, mucho tiempo se cuestionó la razón de porque su alfa destinado decidió irse del país y terminar su relación tan abruptamente. En ese momento Katsuki era el mundo completo de Izuku, es por eso que lloro mucho su partida, pero nunca permitió que el otro lo viera. Ahora estaba frente a él la respuesta que tanto busco en ese entonces, y ya no pudo aguantar más. Su cuerpo se movió solo y lentamente apoyo su cabeza en el hombro del rubio, como invitándolo a que este lo abrazara.
-Gracias, Kacchan. Yo también deseo que seas feliz.- Katsuki acepto alegre la invitación y rodeo con sus brazos el cuerpo de aquel omega. Ambos se relajaron automáticamente con ese abrazo, los lleno de tranquilidad e impidió que sus sentimientos negativos siguieran brotando.- No te lo dije antes, me alegra mucho volver a hablar contigo. En serio te extrañe, Kacchan.
Ambos se dieron ese pequeño momento para disfrutar del abrazo, se sentían en paz con ellos mismos. Y aquello se hubiera alargado mucho más si no fuera porque Izuku se dio cuenta de su arrebato de emociones.
-¡P-p-p-pero que tarde es!- Izuku se separa muy rápido del cuerpo del alfa, su rostro estaba completamente rojo y mirada hacia todos lados menos hacia Katsuki.- Debes estar cansado de cuidar a Toshinori, mejor vete a descansar.- Izuku apura el paso del alfa y rápidamente hace que salga de su hogar.
"¡Maldito, Deku! Arruinaste el jodido momento, era la escena ideal para pedirte matrimonio… o por lo menos para llevarte a la cama. Ahora tendré que inventar otra excusa para poder estar solos"
Katsuki se encontraba maldiciendo al aire todavía frente a la entrada de la casa del omega, hasta que una voz familiar lo saco de sus pensamientos.
-Vete a balbucear a la puerta de tu casa, quiero pasar- El alfa de ojos bicolor estaba con su típica mirada indiferente, lo cual irrito un poco a Katsuki. Sin embargo no le respondió y solo comenzó a caminar, había pasado un momento tan bonito con el omega y no iba a dejar que el encuentro con el mitad-mitad arruinara su felicidad.
"Eso me recuerda, si Izuku dijo que nunca se casó con ese bastardo ¿Por qué rayos viven juntos? Dudo mucho que sea por falta de dinero, ese tipo es de familia rica"
Katsuki no se aguantó más y decidió pedirle explicaciones a su amigo peli rojo, era la forma más rápida de conseguir respuestas. Tomo su teléfono y marco rápido el número de su amigo.
-Hola, Katsubro. ¿Cómo estás?
-Desgraciado mentiroso, Deku nunca se casó.
-Así que ya lo sabes…- Kirishima no le reclamo nada a su amigo, no tenía derecho a enojarse ya que él le oculto información en primer lugar- Pensé que informarte sobre todo lo que hacía Izuku te haría mal, no quería que sufrieras más, bro.
-¡Debiste haberme dicho! Hubiera tomado el primer vuelvo a Japón y me hubiera ahorrado muchas cosas.- Katsuki de verdad estaba molesto con su amigo ahora.
-Estoy seguro que tampoco te hubiera recibido, el estaba muy mal ese día en la capilla. Todos quisimos quedarnos a consolarlo, pero el simplemente quería estar solo.
-¿Capilla? ¿De que estas hablando?
-¿Midoriya no te lo dijo?- La voz de Kirishima sono sorprendida, y después trago duro. Hablo de más otra vez, pero la bomba ya había sido soltada y no quería ocultarle más la verdad a su amigo.- Todos estábamos en la iglesia y sucedió de repente, Todoroki abandono a Midoriya en el altar. Estaban leyendo sus votos y el solo salio corriendo, tomo un taxi simplemente se largó dejándonos a todos sorprendidos.
Los puños de Katsuki inconscientemente se apretaron, el teléfono en su mano exploto en mil pedazos. Su mente automáticamente se imaginó a Izuku vestido de blanco, llorando a mares por aquel hombre de cabellos bicolor.
"¡¿Que el bastardo hizo qué?!"
Nota:Hola! Toshi por fin conocio a sus abuelo! Espero que los sentimientos de Katsuki hallan sido bien plasmados en este capitulo, el como se arrepiente de todo el mal que alguna vez le hizo a Izuku. Por fin sabemos que paso en realidad en esa boda :o
Gracias a las personas que leen este fanfic, muchas gracias!
