Shinoa observo la confrontación que estaba teniendo lugar enfrente a ella.

Ella estaba segura de una cosa, si alguno de ellos se involucraba en la pelea de esos dos monstruos, no saldría vivo.

Miro hacia atrás, estaba Mitsuba, kimizuki, Yoichi, Aiko, Saori.

Narumi y Shinya aprovecharon la confusión provocada por las acciones de Accelerator, para retroceder.

Narumi estaba ayudando a Rika a caminar, el equipo de Guren también estaba con ellos.

―chicos tenemos que retirarnos. ― ella grito, todos asintieron.

Ella empezó a correr para alejarse de este terrible escenario.

Pero si bien la mayoría de las cadenas estaban centradas en Accelerator, algunas de ellas también tenían que seguir absorbiendo sangre para poder controlar al serafín.

Unas cadenas se precipitaron hacia Shinoa por la espalda, ella no pudo reaccionar a tiempo, como para usar su arma para defenderse.

Las cadenas si misericordia apuntaron al cuerpo de Shinoa, apero antes de que estas la atravesaran.

El sonido de metal chocando con metal, entro por lo oídos de Shinoa, las cadenas fueron repelidas por… Yuuichirou.

― ¡estás bien Shinoa!. ― dijo Yuuichirou.

Todos los presentes se emocionaron, pensaron que nunca lo volverían a ver después de que Yuu fue tomado por el vampiro rubio.

― ¡Yuu!.

Pero rápidamente notaron al otro chico que estaba parado al lado de Yuu, era el vampiro rubio… Mika.

― Los humanos les hacen esto a otros humanos. . . lo sabía no debimos de haber venido aquí, Yuu.

Diría Mika después de que su vista recorriera los cadáveres regados por el suelo.

― NO. ― dijo Yuu con una mirada seria. ― me alegra que hayamos venido, Shinoa no sé lo que está sucediendo, pero. . . trabajare junto a los demás y haré algo para ayudar, por favor di las ordenes capitana.

Shinoa miro asombrada a Yuu, esta era la primera vez que lo veía actuar por el bien del equipo.

―….― después de unos momentos de silencio sonrió. ― correremos lo más rápido que podamos, cuidando nuestra retaguardia…

― Yuu y yo nos encargaremos de eso.― dijo kimizuki.

― Yo también. ― ahora hablo Yoichi.

Shinya y el equipo de Guren les dijeron que los ayudarían, Aiko y Saori decidieron irse con ellos, lo mismo con Narumi y la herida Rika.

Sonidos estridentes y temblores se escucharon desde el otro lado, donde la pelea de Accelerator y Kureto estaba teniendo lugar.

Shinoa sabía que si no fuera porque Accelerator por sí mismo se estaba enfrentando todo el ejército de Kureto, sus posibilidades de poder huir serían mucho menores.

Pero ella también estaba al tanto que el albino, no estaba haciendo esto por el bien de ellos, ella sabía que él nunca los considero compañeros, él no tendría problemas en abandonarlos o dejarlos a su suerte. No sabía cuál era el objetivo de este chico, pero no tenía tiempo de pensar en eso.

― ¡muy bien!. ― dijo Yuu mientras todos se posicionaban en una formación para poder enfrentarse a lo que se les viene.

― ¡todos prepárense!.

Unas cuantas cadenas empezaron a atacarlos, pero gracias al trabajo en equipo del escuadrón, las lograron repeler de manera exitosa.

Pero Yuu logro ver algo por el rabillo del ojo, Una gran cantidad de figuras vestidas de blanco.

Vampiros estaban llegando al campo de batalla.

Vampiros nobles estaban entre ellos, sin duda este era un escenario de terror para cualquier humano.

Vampiros liderados por la reina de Japón krulp tepes.

Ella tenía la apariencia de una niña, el color de cabello rosado, atados con dos moños de color negro.

Su vestido tenía un estilo gótico con varios adornos, pero a diferencia de las vestimentas de los demás vampiros su ropa era negra, haciéndola destacar de entre todos los demás.

Ella era hermosa, y a pesar de su apariencia infantil, emana un aura de autoridad, digna de un vampiro que ha vivido cientos de años, aura que solo puede pertenecer a un tercer progenitor.

Ella llego a este lugar guiada por la personas que era el enviado Mahiru Hiiragi, y También ayudo la enorme columna de humo que podía ser vista a kilómetros de distancia.

Ella no confiaba completamente en ese sujeto, pero por la situación actual no podía retractarse.

Si todo salía como estaba planeado ella se acecharía un poco más a su meta. . . volver a reunirse con su hermano.

― ¡TONTOS HUMANOS!, ¡LOS HAREMOS LAMENTARSE DE HABER PUESTO UNA MANO SOBRE LOS VAMPIROS!.

Krulp observo con indiferencia como uno de sus subordinados gritaba órdenes a los vampiros de clase baja.

Ella solo esperaba que todo funcionara o todo esto solo habría sido una pérdida de tiempo.

Aoi que estaba dirigiendo al ejército, dado que Kureto aún seguía peleando con Accelerator.

Sabía que lo único que podía hacer por ahora, para apoyar Kureto era liderar a los soldados para enfrentarse a los vampiros. Con eso en mente ella empezó a moverse.

― ¡no teman! ¡El ganado se rebela!. ― grito Aoi. ― ¡hoy es el día en que los humanos someteremos a los vampiros!

― (solo debemos de ganar algo de tiempo hasta que el experimento este completo). ―reflexiona ella.

Ella no era una ilusa, desde pequeña fue considerada una genio, sabía que era imposible ganar contra tales números de los vampiros, no necesitaba ganar solo tenían que completar el experimento, muchos soldados morirán pero eran sacrificios necesarios.

Para cumplir con las metas de Kureto, ella daría todo de sí.

Ella camino hasta quedar el frente de todos los soldados, coloco su mano en su arma demoniaca y con un movimiento rápido la desenvaino.

― ¡ABRAN PASO HACIA EL FUTURO DE LA HUMANIDAD! ― grito ella con todas sus fuerzas.

Gritos de batalla resonaron por todo el aeropuerto, la batalla de los humanos codiciosos y los vampiros arrogantes había comenzado.

Accelerator y Kureto seguían con su batalla.

Accelerator no tenía ninguna herida, solo su ropa fue rasgadas por las cadenas, tal como el supuso su redirección no funcionaba muy bien en contra de las cadenas. Él lo comprobó luego de dejar que estas lo atacaran.

Pero, solo era eso, simplemente tenía que evitar que esas cadenas lo tocaran.

El que estaba en peor condición era Kureto él había resido el impacto de varios ataques de Accelerator, se había logrado defender usando las cadenas pero aun así recibió daño.

Kureto solo podía negar con la cabeza si el albino fuera un poco más razonable, él podría ser de mucha utilidad en el mundo que crearía, pero con su actitud su única opción era matarlo una vez el experimento tuviera éxito.

Kureto no podría derrotarlo en su condición actual, pero las cosas cambiarían pronto, solo necesitaba un poco más de tiempo.

Accelerator noto a los vampiros, y su atención se alejó complemente de Kureto. Ahora que los vampiros habían llegado, ya no tenía motivos para seguir jugando.

Pero antes de ir por la Reyna de Japón, le daría una lección a Kureto.

Cuando Kureto noto a las figuras vestidas de blanco pensó :― así que lograste cumplir con la misión, he… Guren.

Accelerator sin prestar mayor atención a la batalla que estaba teniendo lugar a su alrededor. Se dirijo velozmente hacia Kureto.

En su camino un soldado del ejército se atravesó.

Accelerator sonrió, convertido en un borrón negro se acercó al soldado, con una sola mano, levanto al soldado del suelo, y sin piedad lo lanzo hacia Kureto.

Realmente era una vista impresionante como un chico tan delgado, levanto a una persona sin ningún esfuerzo, y lo lanzo como si fuera una bala humana.

El pelinegro no vacilo en lo más mínimo, las cadenas crujieron y se precipitaron hacia delante, el cuerpo del soldados en solo segundos fue partido en pedazos. La sangre se extendió por el aire.

Accelerator aprovecho ese instante de distracción, y paso entre las cadenas usando el viento para aumentar su velocidad solo unos pocos metros lo separan de Kureto.

Cientos de cadenas de movieron para detener el feroz avance del esper.

La visión de Kureto fue nublaba por la innumerable cantidad de cadenas reunidos en un espacio tan pequeño, todas ella apuñalaron hacia la dirección del albino.

Por el rabillo del ojo Kureto pudo notar una figura conocida.

Guren estaba parado enfrente sus demonios negros.

Kureto sabía una cosa en su condición actual no podría seguir con el experimento adecuadamente, necesitaba la ayuda de Guren, por lo que no dudo en gritar.

― ¡GUREN!, ¡ESTA COMENZANDO!.

Sus palabras solo pueden ser entendidas por Guren, el cual solo sonríe al ver el momento difícil que estaba teniendo Kureto.

Después de llegar al campo de batalla Guren trato de atacar a Yuu, pero fue detenido por Mika. Guren estaba actuando de una manera extraña, como si no fuera la misma persona que dijo, que lloraría por la muerte de sus compañeros

Guren alza su espada apuntando al cielo.

Más cadenas salen del contenedor de metal y se dirigen hacia donde esta Guren, las cadenas como serpientes se enrollan en el brazo del pelinegro.

Marcas de color rojo se extienden por su cuerpo cubriendo una parte de su cara, Guren sonríe.

Yuu observa todo incapaz de creer que Guren lo esté traicionando.

― bebe la sangre de los sacrificios humanos, demonios y del progenitor. . . "SERAFÍN DEL FINAL".

Proclamo el pelinegro.

Guren corrió a gran velocidad justo en medio el campo de batalla, sin misericordia mato a soldados y vampiros por igual, como si estuviera poseído, corta y rebana los cuerpos de todo lo que atraviese en su camino.

Las cadenas empiezan a absorber la sangre de todos.

―¡¿ Adonde mierda crees que estas mirando?!― la voz de un monstruo se escucha.

Kureto reacciona y mira hacia las cadenas que obstruían su vista.

Repentinamente una ventisca de viento masiva golpea las cadenas delante de él.

Esta vez el poder del ataque es mucho más potente que los demás, incluso Kureto está sorprendido por el repentino incremento de la fuerza del chico.

Pero no es que Accelerator se haya hecho más fuerte, es solo que decido ponerse un poco serio.

El poder del ataque es tal, que incluso las cadenas fueron hechas añicos, Kureto retrocede, por el rabillo del ojos, alcanzo a ver los ojos carmesí que lo miran con una sed de sangre tan grande, que provoca que por un momento olvide todo lo demás.

El albino balancea su mano, un tornado se forma repentinamente, el tornado recogió los pedazos de cadenas que flotan el en aire, y se dirigió hacia Kureto.

― mierda. ― Kureto rápidamente usa su espada y las cadenas para tratar de defenderse.

Chispas de color blanco y amarillo volaron por todo el lugar, originadas por la feroz confrontación de ambos. Varios fragmento lograron corta a Kureto en varios lugares, pero logro evitar heridas fatales.

Las cadenas repentinamente empezaron a retraerse volviendo al contenedor.

Kureto sonrió al ver esto.

― ¡ahí viene Aoi!, ¡el castigo divino para los humanos que han violado el tabú, está llegando!

Kureto grito dirigiendo a Aoi, que estaba lejos de su posición, pero en ningún momento perdió de vista al chico delante de él.

― ¡CONTROLA ESE PODER!. ― Grito con todas sus fuerzas.

Accelerator observo curioso hacia el contenedor al cual las cadenas regresaban, cansado de toda esta mierda.

Dio un pisotón al suelo, modificando los vectores del suelo de alguna manera. El contenedor fue impulsado hacia arriba, el esper calculo con exactitud el punto de aterrizaje, en medio de las llamas y restos de los helicópteros que el destruyo.

Kureto observo impresionado esto, el contenedor cayo, provocando un estruendo y un leve temblor.

El pelinegro se quedó viendo directo a las llamas, con ojos asombrados

― bien, ya me aburrí de toda esta mierda ―dijo el esper mientras caminaba lentamente hacia Kureto.

Una onda de choque se produjo desde el centro de la llamas, dispersándolas por completo, restos de los helicópteros salieron volando, una fuerte ráfaga de viento se extendió como una ola por todo el aeropuerto.

Una luz brillante se empezó a elevar sobre las cabezas de todos.

―… ¿hah?. ― fue lo único de dijo Accelerator siendo el más cercano a esa cosa.

La figura de una chica estaba flotando en el aire, sus cabellos de color rojo eran ondulados por el viento, dos pares de alas, estaba localizadas a sus espaldas.

― REPUGNATES HUMANOS, MUERAN. ―la voz de la chica era tranquila y parecía carecer de cualquier emoción, pero contenía tal poder que recorrió todo el lugar.

Una trompeta se materializo de la nada, era un color dorado reluciente.

La niña toco la trompeta, un sonido tan poderoso que incluso parecía hacer retumbar el aire. . . .Lleno los cielos de todo Nagoya.

El castigo mandado por dios está apunto de destruir el mundo una vez más.

Una onda de choque se expandió por todo el campo de batalla, haciendo temblar los corazones de todos los presentes, menos de un albino al cual solo le dio curiosidad, pues no sabía nada sobre lo aterradores que eran los ángeles.

Accelerator solo podía suponer que esta era el arma que tenía preparada Kureto.

Por unos momentos todos, vampiros y humanos dejaron de pelear para observar lo que provoco tal liberación de poder.

En el campo de percepción de todos entro una luz blanca destellañnte, mezclada con los colores del arcoíris, que opacaba la poca luz del sol que aún se asomaba entre las nubes, y las montañas en el horizonte, elevándose sobre sus cabezas, unos 20 metros sobre el suelo.

En medio de esta luz estaba una niña de cabello rojo y ojos negros, con el iris de color rojo.

Marcas de color rojo se expandían por la parte visible es su cuerpo, pues ella llevaba puesta una bata de color blanco.

Lo que más impresiono a los presentes, fueron los dos pares de alas hermosas y majestuosas, de color blanco puro, moviéndose levemente detrás de su espalda.

Las plumas de estas alas eran onduladas por el viento.

Al tocar la trompeta el cielo se tiño de rojo.

En el suelo se formaron enormes grietas que parecían un abismo sin fin, pues se podía ver Solo una profunda y aterradora oscuridad.

Algunos de los soldados que fueron incapaces de reaccionar a tiempo, cayeron en ellas, despareciendo para siempre.

Pinchos de piedra salieron del suelo, estos median con facilidad varios metros.

No sería una exageración decir que el aeropuerto de Nagoya, se había convertido en el infierno.

El equipo de Shinoa miraba todo con incredulidad.

Yuu observo a la chica fijamente y de inmediato la recordó. En las pruebas que tuvieron que pasar cuando fueron la escuela, y le toco hacer equipo con kimizuki, el conoció a su hermana.

Rápidamente volteo a ver a su compañero de equipo.

― ¿esa niña…?― antes de que el pelinegro acaba de formular su pregunta miro a kimizuki, el cual solo observaba todo sin poder decir una palabra.

― ¿!M-Mirai!? ― grito con fuerza kimizuki mientras veía a través del cristal de sus lentes la figura de su hermana elevarse sobre el campo de batalla― ¿Por qué estás aquí?

Todo su equipo lo miro con preocupación.

En especial Shinoa, ella sabía que kimizuki tenía una hermana, pues Guren se lo dijo, y también sabía que el motivo por el cual él pelirrojo se unió al ejército, fue para poder tener acceso a las medicinas necesarias para mitigar el enorme sufrimiento que Mirai pasaba todos los días.

Ella no podía entender cómo debía de sentirse el chico, al ver como su hermana fue usada por el ejército.

Aoi observo al ángel, tocar la trompeta y sin perder ni un solo segundo más de tiempo dio una orden.

― ¡restricciones!. ― grito la orden mientras extendía su brazo.

De inmediato los postes plantados donde anteriormente se encontraba el contenedor de metal, temblaron.

De ellos salieron cadenas de un color rojo oscuro.

A una velocidad destellante cruzaron el cielo, y apuñalaron el pequeño cuerpo de Mirai sin misericordia.

Las cadenas atravesaron el abdomen de la niña, la sangre empezó salir borbotones de las heridas infligidas.

A pesar de estar poseída por el ángel, el cuerpo seguía siendo en su mayoría pareció al de un humano. Por lo que al herirlos estos sangrarían.

Estas cadenas fueron especialmente hechas para poder acercarse al ángel, en definitiva dañar a un ángel no era tan fácil, después de todo, los serafines son los enviados de dios, son seres que sobrepasan la comprensión de los humanos.

Herir y controlar a un ángel, fue algo que se logró gracias a la intervención de muchas personas, cada una con distintos motivos. Y años de investigación.

Alrededor de Mirai, un pentagrama se dibujó en el cielo, las líneas de este brillaban de un blanco brillante.

El serafín soltó un grito espeluznante.

Kimizuki que observo como los del ejército le hacían eso a su hermana, dio un paso adelante.

―! USTEDES…!. ― kimizuki empezó a caminar hacia delante, cada paso estaba lleno de ira. ― ¡ ¿Qué LE ESTAN HACIENDO A MI HERMANA ?!.

Grito con todas su fuerzas, liberando la ira que sentía.

Repentinamente y sin que él se diera cuenta, algo atravesó su hombro derecho.

Por un momento fue incapaz de reaccionar, pero después la sensación fría y caliente del metal moviéndose entre su carne, y la sangre empapando su ropa atacosus sentidos.

Miro un poco hacia atrás, soportando el increíble dolor, y vio una cara conocida.

― Los niños deberían de quedarse quietos. ― dijo Guren como si regañara a un niño pequeño. ― a un no hay suficiente sangre para poder controlar al ángel.

Dijo Guren mientras observa al ángel gritando de dolor.

Accelerator observaba todo con curiosidad.

Este ser parecía ser increíblemente poderoso, pero fue fácilmente herido por las cadenas.

― he, al final no es la gran cosa. ― pensó el albino observando con una sonrisa, como el ángel gritaba.

El chico no sabía que esas cadenas fueron diseñadas específicamente para dañar al Ángel, y tampoco poco comprender lo difícil que era el solo hecho de acercase al serafín sin morir.

Por lo que él, que pudo pelear contra esas cadenas pensó que no era la gran cosa.

Volvió su atención a Kureto.

Pero por alguna razón Kureto estaba sonriendo como si la batalla estuviera ganada,

― (este bastardo…). ― pensó mientras caminaba hacia Kureto. ― pareces bastante feliz.

Accelerator escupió una burla al pelinegro, el cual solo negó con la cabeza.

―no lo entiendes, ahora ya todo a acabado

Dijo Kureto seguro de su victoria con el serafín de su parte.

―tch, sabes desde la primera vez que te vi me irrito tu maldita actitud. ― Accelerator sonrió. ― Después de escuchar toda la mierda que has estado escupiendo, me molestas incluso más.

Exclamo Accelerator mientras lentamente se acercaba a la poción del pelinegro.

Kureto se adoptó una pose de pelea, apunto la hoja de su espada a Accelerator, sin las cadenas para defenderse contra el albino sería mucho más difícil esta pelea, pero solo necesitaba un poco más de tiempo para poder controlar completamente al serafín, Aoi sabía exactamente que tenía que hacer para controlarlo. Él solo tenía que aguantar un poco de tiempo.

― ¡esta… esta aquí!. ― Uno de los soldados grito. ― ¡el demonio de la destrucción que deberá castigar a los humanos, ha aparecido la quinta trompeta!

― (¿quinta trompera?). ― se preguntó curioso el albino. ― ha, a quien le importa

Accelerator fácilmente ignoro todo el alboroto que lo rodeaba y centro su atención en Kureto.

En su pálida cara una sonrisa enorme se dibujó, al ver como el pelinegro lo apuntaba con su arma demoniaca.

Kureto sintió un escalofrió

En una abrir y cerrar de ojos el albino desapareció de la vista de Kureto.

Por puro instinto, Kureto se lanzó hacia un lado al sentir la presencia del albino a un lado de él. Con eso evito una muerte segura.

Cuando sus ojos se fijaron en la figura a su lado, lo primero que vio fue su enorme sonrisa y sus ojos carmesí.

Accelerator movió su brazo perezosamente, los dedos del albino apenas si rozaron el cuerpo de Kureto, pero con eso basto para que el pelinegro saliera disparado varios metros.

Kureto gruño de dolor, al sentir sus huesos crujir cuando chocó contra uno de los helicópteros.

Rápidamente trato de levantarse, pero el pie de Accelerator lo golpeo en el pecho, rompiéndole varias costillas.

En un intento desesperado, el pelinegro trato de usar su arma demoniaca, pero el chico, aplastó el brazo con el que Kureto sostenía su arma, un crujido se escuchó, su brazo se había roto.

― Que aburridoooo. ― Accelerator dijo, mientras observa a pelinegro, no tenía planeado matarlo, ya le había mostrado la diferencia de poder. Ahora iría en busca de la reina de Japón.

Pateo el cuerpo de Kureto y lo mando hacia donde estaba la hermana de Mitsuba.

Luego comenzó a caminar hacia donde estaban los vampiros, el esper no tenía interés en nada más que acabar con la reina de Japón, y luego irse de este basurero.

Con una mirada de aburrimiento volteo a ver hacia arriba, del serafín una masa oscura empezó a salir.

La masa de color azabache se extiende por varios metros, una figura siniestra poco a poco toma forma.

Describirla es difícil, pero es como una serie de espirales, con una especie de corona de luz, en forma de medialuna, con tres cristales, en las esquinas y en el centro. Justo encima de la masa de oscuridad.

Varias estructuras de lo aparentan ser alas se forman. La aberrante y oscura figura, parece un demonio sacado de las profundidades del abismo.

Accelerator sonríe un poco.

― Así que esta es tu juguete, que tenían preparado. ― dice Accelerator con diversión.

Kureto observo como el chico, al parecer él no tenía intenciones de intervenir en el experimento, pero después de ver el inmenso poder que poseía, tenía que matarlo, no podía dejarlo andar suelto.

Kureto suspiro, y miro al serafín, al parecer Aoi había dejado que el serafín consumiera a todos los que estaban en el campo de batalla para poder obtener el control total del serafín.

―no importa que tan poderoso sea ese mocoso, es imposible que pueda ir en contra del poder del serafín.

Pensó el pelinegro.

El viento movió sus cabellos blancos.

Accelerator caminaba con las manos en sus bolsillos hacia donde estaban los vampiros.

Camino entre los cadáveres sin sangre de los soldados y vampiros, entre los picos de piedra que salían del suelo producto del serafín.

El cielo teñido de rojo, daba una vista terriblemente tenebrosa de la enorme masa oscura detrás del serafín.

―… ¿huh?.

Accelerator observo como la masa oscura se produjeron protuberancias. Estas crecieron y se separan del cuerpo principal.

Cientos de esas protuberancias negras empezaron a separarse de la masa oscura y como si fuera una lluvia de meteoritos, cayeron hacia el suelo.

Al caer estos tenía la apariencia de un "jinete del apocalipsis"

Solo una fracción de segundo después de caer, esto de inmediato empezó a devorar a todo lo que se atravesara en su camino.

Accelerator noto que estos a diferencia de los que había enfrentado antes, era mucho más rápidos y con ataques más potentes, incluso estaba devorando con facilidad a los vampiros.

Accelerator río un poco.

― hahah interesante. ― Una de las criaturas que estaba delante de él se abalanzó en su dirección

Accelerator piso el suelo y delante de él, se formó una grieta de varios metros de ancho y se extendió por unos 50 metros.

Vampiros, jinetes he incluso algunos miembros del ejército cayeron dentro la grieta, incapaces de reaccionar.

Ellos podrían sobrevivir a la caída que era de unos 17 metros, Accelerator sabia esto, y piso el suelo de nuevo, la grieta se cerró de golpe aplastando a todo lo que había caído dentro de ella, las víctimas del ataque se Accelerator no tuvieron tiempo de gritar antes de que sus cuerpos fueran aplastados por varias toneladas de roca.

Habiéndose encargado de las molestias, el albino procedió a buscar a la reina de Japón, según las descripciones que la vampira le había dado.

Examino todo a su alrededor y no tardó en dar con su ella. Estaba parada sin siquiera tomarse la molestia de participar en todo esto.

Accelerator pateo una roca que estaba delante de él.

Un estruendo se produjo, producto de romper la barrera del sonido.

La roca se desintegro a pocos centímetros de empezar su recorrido, pero el viento a presión permaneció.

Como un cañón de viento que incluso podía equipararse al railgun de la numero 3 de cuidad academia, el ataque se dirigió a la reina de Japón a una velocidad de 3 veces la del sonido.

Ondas de choque se produjeron.

Producto de las acciones de Accelerator, todos lo que estaban cerca de él fueron mandados a volar, incluso el suelo fue destrozado.

El cañón de viento en solo una fracción de segundos recorrió cientos de metros hacia la reina de Japón.

Krul Apenas si fue capaz de reaccionar.

Se movió rápidamente del camino del ataque.

Una explosión se produjo.

La reina de Japón, aterrizo a unos metros de su posición inicial, pro no tuvo ni un segundo de descanso, cuando una figura se aproximó a ella, con una vertiginosa velocidad.

La borrosa silueta de un puño, se dirige hacia ella, hiendo uso de sus increíbles capacidades físicas, ella intenta tomar el puño, pero cuando sus manos los tocan estas se retuercen en una extraña posición.

Incapaz de comprender lo que acababa de pasar, fue incapaz de reaccionar, cuando la mano de su atacante la tomo del cuello.

Accelerator estaba desconcertado, se suponía que esta tipa era el vampiro más fuerte de todo Japón, pero esto fu extrañamente fácil.

Acaso fue que la tomo por sorpresa, o caso este era realmente todo el poder que ella tenía.

El albino hizo una mueca, cuando la chica, ya con los brazos curados trataba de zafarse de su agarre, pero obviamente esto es imposible para ella, esta victoria fue demasiado sencilla, realmente conseguiría acercase a su objetivo, venciendo a estos llamados progenitores.

En ese momento los ojos de ambos se encontraron, Accelerator observo los ojos de krul.

Ella parecía estar en pánico. El albino aflojo su agarre la chica aprovecho ese momento y se alejó a una enorme velocidad.

Al chico no mostró ni el más mínimo interés en seguirla.

Con una expresión cautelosa krul, observo al chico, no sabía quién era, pero estaba más que claro que era increíblemente peligroso.

Accelerator abrir su boca, pero no dijo nada, chasqueo la lengua.

Si esto era todo lo que tenía la reina de Japón, realmente no importaba él la mataría.

Dio un paso, pero escucho u grito.

Su vista se movió buscando el originen, pues reconoció la voz.

Entonces observo, como una cierta chica rubia estaba peleando con un jinete, pero ella estaba en desventaja, al parecer el equipo de Shinoa se había separado y ella había quedado sola.

La rubia se defendió de la mayoría de los ataques, pero no fu capaz de notar al jinete, que se aproximaba a sus espaldas.

El suelo debajo de los pies de Accelerator estallo, en menos de un segundo, estaba a pocos metros de la rubia, cuando el jinete se abalanzo sobe ella, Mitsuba no tenía forma de defenderse.

Entonces una figura pareció delante de ella.

Accelerator se interpuso entre ambos, moviendo su puño.

El jinete fu destrozado, sin perder tiempo, movió su brazo, creando corrientes de viento que eliminaron a todos los jinetes que estaban cerca. Movió su cabeza y observo a Mitsuba, no parecía tener heridas severas, en cuanto a ella solo lo quedo viendo con una expresión complicada.

Solo entonces Accelerator se quedó quieto, con los ojos bien abiertos. . . acaso él. . . había dejado de lado matar a la reina de Japón, solo para salvar a esta chica.

Kureto observo todo lo que paso, y sonrió.

― Aoi, usa el poder de abadón, y acaba con ese mocoso.

Aoi observo, la dirección hacia donde estaba apuntando Kureto, noto a su hermana, al lado del chico que había peleado con Kureto.

Sin vacilación asintió, y grito las ordenes a los soldados.

El demonio Abaddon, solo un rugido espeluznante, antes de que un rayo de color negro, saliera disparado. Este ataque también acabaría con su hermana, pero a Aoi no le importaba.

Accelerator seguía en estado de shock, por sus propias acciones.

Mitsuba estaba a punto de agradecerle, pero noto el ataque que se dirigía hacia ellos.

―¡cuidado!

Grito ella.

El chico volteo su mirada hacia atrás, y logro ver el rayo negro que se dirigía hacia él.

El tiempo, pareció detenerse por un segundo.

Accelerator podía esquivar ese rayo, pero el problema era la chica que estaba unos metros atrás. El no podría alejarla del ataque pues este estaba punto de golpearlos.

En cuanto comprendió esto, levanto sus manos.

El feroz rayo lo impacto. Una onda de choque empujo a Mitsuba alejándola del peligro.

El albino se mantuvo parado, resistiendo el ataque, tal como pensó, este no era normal, rasguños aparecieron en sus brazos, rasgando su piel y su uniforme, gotas de sangre salieron de las heridas.

El suelo debajo del chico, se fragmentó.

Una fuerza abrumadora estaba aplastando al peliblanco, las unas de sus dedos se levantaron.

Apretó los dientes, mientras resistía con todas sus fuerzas.

Un Estallido resonó, una enorme nube de polvo se alzó.

Cuando esta se dispersó, logro ver el cuerpo de Accelerator él estaba de pie, pero con una cantidad innumerable de heridas, había logrado defenderse de la mayor parte del rayo.

Sus ropas estaban manchadas de sangre. Las piernas de Accelerator cedieron y cayó de rodillas.

Estaba punto de perder la conciencia. Pero logro ver a Mitsuba corriendo hacia él, Accelerator no podía entender por qué había hecho esto.

El cerró los ojos, y cayó al suelo.

La rubia llego con el albino, se horrorizó al ver el estado del chico.

Sintió su corazón detenerse, una vez más, por su debilidad uno de sus compañeros fue herido, ella sintió un nudo en su garganta.

Ella acerco su mano para tocarlo, un rugido hizo que ella desviara la atención.

Observo como varios jinetes del apocalipsis se dirigían hacia ella.

Mitsuba apretó los dientes, no podía tomar a Accelerator y huir, si lo hacía era más que probable que serían atrapados por los jinetes.

La chica materializo su arma, y se paró firmemente delante del cuerpo del albino, ella lo protegería, incluso si tenía que dar la vida, no dejaría que uno de sus compañeros sea asesinado por su culpa.

Reuniendo toda su determinación, encaro a los monstruos.

― Así que he perdido, huh. ― dice casualmente Accelerator.

Su voz no contiene, enojo, o cualquier emoción, es como si hubiera dicho algo completamente ajeno a él.

El cuerpo del chico esta tumbado, lo único que puede ver es un cielo que parece interminable, de color rojo, con nubes negras, estas dan un aspecto bastante poco tranquilizador. Sin embargo para este chico eso no podía ser menos importante, es como si todo lo que en algún momento fue importante para él simplemente ya no tuviera sentido.

La prueba más clara de esto, es que había sido derrotado por el arma de Kureto, ese llamado serafín. Pero al chico, esto no parecía importarle demasiado.

Tal vez se deba que ha sido derrotado tantas veces, que incluso siente que es una estupidez seguir considerándose como el más fuerte.

O tal vez son sus acciones de hace solo unos momentos, el hecho de haber arriesgado su integridad física solo para salvar a esa mocosa.

El esper, estira su mano al cielo, la observa durante algunos segundos y luego aprieta su mano, formando un puño.

― Maldición.

El chico solo puede maldecirse, por no ser capaz de entender sus acciones.

― Así que, por fin no volvemos a ver.

La voz de una mujer se escucha.

Accelerator ladea la cabeza y observa al demonio de su arma, a unos escasos metros de él.

También nota que el paisaje, una vez más repleto de cuerpos de las SISTERs. El suelo era de un olor rojo.

El chico frunce el ceño.

― realmente eres molesta. ― dijo el albino. ―¿ Porque mierda sigues mostrándome esta basura?

El demonio sonrió.

― yo no estoy creando esto. ― diría, y luego añadió ― estamos dentro de tu alma, lo que hay aquí, lo que estás viendo, solo demuestra lo podrido que estas.

La voz de ella, salió suavemente.

El esper, se quedo callado unos segundos.

― ya veo ― diría finalmente, sin darles más vueltas al asunto.

Si le decían que el paisaje que lo rodeaba es su alma, no podría decir que estaban equivocados, pues en definitiva parece el alma de alguien como él, llena de basura.

― Y , ¿dime que ha pasado?

La demonio siguió hablando, pero Accelerator la ignoro, ella sabía perfectamente todo lo que había pasado, después de todo podía ver todo lo que su amo viera.

― acaso, te vas a rendir.

Una vez más, solo recibió silencio como respuesta.

― sabes creo que sé el motivo por el cual, nunca lograras conseguir tu meta de tener un poder imparable.

El demonio sonrió, al ver que por fin había captado la atención de su amo.

― y ese motivo es . . . que te sigues aferrando a tu . . . humanidad.

Accelerator con una cara confundida replico.

― ¿de qué demonios estás hablando perra?

― es simple, sin importar cuento trates de negarlo, en el fondo eres un buen chico.

El demonio no le dio la oportunidad al chico de replicar, y continuo.

― si quieres obtener un poder invencible, solo tienes que renunciar a esos sentimientos, y mandar tu poca humanidad a la basura.

Accelerator soltó una carcajada.

― deja de decir mierda, yo no soy una buena persona y tampoco tengo intenciones de ser una.

El demonio sonrió con malicia.

― Entonces. . . por qué salvaste a esa chica.

Accelerator estaba a punto de hablar, pero se quedó callado.

Él no podía negar las palabras del demonio, pues el mismo no sabía por qué salvo a Mitsuba.

Tal vez este ser tenía razón, él aún seguía aferrándose a la esperanza de cambiar, de ser una buena persona.

Accelerator sintió ganas de reírse a carcajadas de sí mismo, por tener un pensamiento tan estúpido.

Él no tenía salvación, no hay ninguna posibilidad de que cambie.

― sabes puedo darte un consejo, si quieres lograr tu meta, elimina todo lo que produzca dudas en tu corazón.

Accelerator tardo unos segundo en procesar lo que ella había dicho, básicamente ella se refería a Mitsuba cuando dijo todo lo que produzca dudas, y por eliminar solo podía referirse a una cosa.

― No te pedí tu maldito consejo.

Dijo el chico.

Accelerator lentamente se puso de pie, y observo la inmensidad de su alma, llena de oscuridad, basura y sangre.

― puedo ayudarte.

Dijo el demonio.

― ¿que?. ― preguntó el albino.

― si quieres conseguir tu objetivo, tendrás que derrotar al primer progenitor, y con tu poder actual no tienes oportunidad, por ejemplo, el poder del serafín que ese tipo Kureto está controlando y el mismo que te dejo en un estado tan miserable, no tiene punto de comparación con el primer progenitor, es como querer comparar los cielos y la tierra. Con tu poder no podrás derrotarlo.

Accelerator se mantuvo en silencio, y preguntó.

― ¿Cómo sabes eso?.

El chico no podía creer lo que decía el demonio.

― eso es fácil, conocí al primer progenitor hace miles de años.

Accelerator miro al demonio, él no estaba dispuesto a aceptar su ayuda.

― porque dudas tanto, no se supone que lo más importante es tu objetivo.

El chico no dijo nada, pero el demonio sabía que solo faltaba decir algo más y todo estaría decidido.

―lo que yo te ofrezco no es distinto al experimento nivel 6. ― dijo ella. ― En ese experimento aceptaste formar parte de los planes de esos investigadores como un conejillo de indias, para conseguir tu objetivo, lo que yo te ofrezco es ayudarte a controlar el poder, que hay dentro de ti, no digo que te prestare mi poder para que te hagas más fuerte, sinceramente eres mucho más poderoso que yo, pero si usas todo tu poder, al final terminaras consumido y morirás, yo te ayudarte a controlarlo.

El albino se lo pensó unos segundos, una sonrisa se extendió en su cara, no estaba seguro que su decisión fuese la correcta, pero él eligió este camino, ya no había vuelta a atrás.

― está bien, acepto.

Accelerator está dispuesta a tirar a la basura la poca humanidad que aún quedaba en él, con todo lo que esto implicaba.

Mitsuba estaba al lado del cuerpo de Accelerator.

Su cara tenía una expresión con varias emociones reflejadas, dolor, enojo, y también urgencia.

Había logrado proteger a Accelerator, pero a cambio de eso, recibió una herida muy grave.

Había sido apuñalada en el abdomen, varios de sus órganos internos fueron dañados, si no fuera porque estaba usando el poder de su arma demoniaca, ella hubiera quedado inconsciente hace mucho tiempo.

Sus ojos se abrieron cuando el albino comenzó a moverse, ella no esperaba que él despertara, tan pronto.

Los ojos del chico se abrieron, al parecer estaba un poco desorientado.

Mitsuba sonrió con genuina felicidad al ver que Accelerator estaba bien, sintió un nudo en su garganta, y sentía que la respiración le faltaba, no sabía si era por su herida, o simplemente era el hecho que había logrado proteger a uno de sus compañeros.

Cuando el chico albino examino sus alrededores, el mundo seguí pareciendo un infierno, y noto a la chica que estaba a su lado, ella esta increíblemente pálida, y sus manos estaban temblando.

Todo esto debido a la pérdida de sangre, si ella no era atendida pronto moría, el albino entendió esto, pero parecía indiferente.

Sin mucha prisa se puso de pie.

Mitsuba, noto algo, Accelerator parecía un poco distinto.

― ya lo sé ― dijo Accelerator, Mitsuba no entendió con quién estaba hablando el chico.

Repentinamente una ráfaga de fuego apareció en la mano derecha del chico.

Cuando estas se dispersaron, una barra de metal con detalles rojos, apareció en la mano del chico.

La rubia se quedó viendo el arma de Accelerator, era la primera vez que la veía.

Entonces cuando su vista se elevó y observo el rostro del chico, noto la mirada que él tenía.

Ella se quedó paralizada, Accelerator la estaba mirando de una forma imposible de describir.

Solo un segundo a continuación, el chico desapareció.

Mitsuba abrió los ojos, cuando sintió como su pecho era atravesado.

Sus ojos se abrieron, y sus pupilas se dilataron, cuando vislumbro la sonrisa en el rostro del chico.

Accelerator la había apuñalado.

La mente de la chica estaba confusa, incapaz de comprender lo que estaba pasando, no, más bien no quería comprenderlo, no quería aceptar que uno de su compañeros le está haciendo esto.

Sus ojos se humedecieron, abrió la boca, pero solo escupió sangre.

Accelerator había tomado su decisión, sin importar el costo, sin importar el sufrimiento que provocara, incluso si este era el camino equivocado, el seguiría hacia delante, y el primer paso era deshacerse de todo lo que provocara esos desagradables sentimientos.

En el fondo este chico, solo es un niño asustado, que desesperadamente se aferra a lo único que él ha conocido. . . la oscuridad.

Fin capítulo