Unas semanas antes del ataque a Nagoya.

El viento soplo, suavemente por shinjuku.

En el hospital general cierto chico albino se estaba recuperando.

La habitación es bastante sencilla, una cama, una mesa de noche colocada al lado de esta. Y unas sillas para las visitas.

Un cierto chico esta recostado en la cama, mientras sostiene un libro, tiene ropas blancas.

El olor característico de los hospitales, se filtraba en toda la habitación.

Su mirada recorre perezosamente las líneas de conocimiento plasmado en el libro.

La chica llamada Shinoa, había sido bastante insistente en el hecho de que el albino debía de aprender cosas de este mundo, Shinoa noto que Accelerator carecía de los conocimientos básicos sobre vampiros, jinetes, lo que paso hace cuatro años, y la situación actual del mundo, por lo cual ella le había dado al chico una serie de libros, que por encima plasmaban estos datos.

Accelerator, acabo el contenido de todos los libros en solo cuestión de minutos.

Lanzo el libro a la mesa que está al lado de su cama.

― . . . ― el esper, luego de analizar toda la información que había obtenido, solo podía pensar una cosa. ― este mundo es una mierda.

Realmente no había mejor palabras para describir al mundo en el que había quedado atrapado, escasez de alimentos, el peligro constante de ser devorado por esas criaturas llamadas jinetes del apocalipsis, y más importante aún los vampiros.

La humanidad estaba a un paso de la extinción o en el mejor de los casos, ser convertido en ganado, y que le arrebaten la libertad.

Accelerator soltó una leve risa, era bastante irónico que los humanos que siempre habían presumido de su poder, y ser la especie dominante del mundo, acabara valiendo lo mismo que una vaca o un cerdo, simplemente era demasiado hilarante.

Pero también entendió que este llamado ejército demoniaco imperial, es por ahora el único lugar conocido, en el cual los humanos pueden vivir de una forma relativamente normal.

El chico levanto sus manos y las coloco detrás de su cabeza.

Habían pasado unos días desde que despertó, pero según le informo Shinoa, tendría que pasar unos cuantos días más, para que se recupere por completo.

Le molestaba no poder recordar mucho de la pelea, específicamente cuando el chico de cabello negro se salió de control, desde ese punto todo está difuso.

Un sonido se puede escuchar desde el otro lado de la puerta ubicada a su derecha.

Accelerator en vez de mirar hacia la puerta, cierra los ojos.

No tiene ningún interés en quien estaba a punto de entrar a su habitación, pues solo una persona lo ha estado visitando de manera constante, desde que estaba ingresado.

Los pasos se detienen unos momentos, el chico entre abre uno de sus ojos, y observa la puerta, una figura se puede distinguir.

Pero pareciera no tomar le decisión de entrar. El chico levanta una ceja cuando escucha los murmullos.

La puerta se abre de golpe.

Una chica de cabellos rubios entro, rápidamente tomo una de las sillas, y la coloco al lado de la cama del albino.

Mitsuba se sentó al lado del chico, dejo en el suelo una bolsa.

― veo que ya estas mejor.

La chica hablo, con un tono bastante fuerte, mientras cruzaba los brazos, con una actitud bastante altiva.

El chico solo pudo suspirar por lo molesta que era esta chica. Rodó sus ojos y observo la ventana de la habitación, las persianas de esta eran movidas por el viento.

Este ambiente, es extrañamente familiar, es muy parecido a los incontables días que paso cuando era más joven, encerrado en instalaciones científicas.

Recordar esto le provocó una sensación desagradable, en definitiva no tiene buenos recuerdos de su infancia, pero a pesar de todo, al final esas experiencias le sirvieron para entender que los humanos son la peor escoria del mundo.

Estando perdido en sus pensamientos, una voz lo llamo.

― oye, ¿por qué te fuiste cuando estábamos hablando?.

―¿hm?

El albino recordó vagamente lo que pasó la noche anterior.

― Porque me aburrí.

Diría sin más, el chico.

Mitsuba lo miro molesta. Pero al final decidió no seguir hablando del tema.

― Por cierto, según dijo el médico, dentro de unos días mas serás dado de alta.

― ya veo.

Respondió el esper, sin mostrar verdadero interés en lo que acababa de escuchar.

Un silencio incomodo se estableció en la habitación, Mitsuba miro hacia abajo, y observo sus pies. Había tantas cosas que quería decir, pero no podía hacerlo.

Quería agradecerle de manera adecuada al albino, por haberla salvado, pero realmente tomando en cuenta la actitud que ella había demostrado hasta ahora, se le hacía increíblemente difícil expresar su agradecimiento en palabras.

― o-oye

La chica tartamudeo, dudando en que debía de decir, tomando un respiro, la chica se tranquilizó.

―¿ quien eres?.

Esta pregunta, era algo completamente opuesto a expresar su agradecimiento, pero la curiosidad es algo natural en todos los seres humanos.

La chica rubia, realmente quería saber quién es este chico, a diferencia de los demás miembros de su equipo, del albino no sabía nada, simplemente se encontraron con él y les contó unas historias locas, sobre ser de otro mundo, Mitsuba pensó que este chico estaba loco, teorizo que tal vez sufrió algo traumático y se refugió en fantasías, para escapar de la cruda realidad.

Pero algo que la desconcertó fue su poder, era extraño y muy poderoso, después de ver las múltiples demostraciones de poder del chico, como matar a un vampiro sin usar un arma demoniaca, enfrentar a tres vampiros nobles, y detener a Yuu cuando perdió el control, este chico poseía un poder que ella solo podía imaginar, incluso después de haberlo visto en acción, aun parecía muy irreal.

Mitsuba deseaba saber más de este chico, del mismo que le salvo la vida en más de una ocasión.

El albino por su parte, se mantuvo en silencio, con una expresión indescifrable miro a la chica, esta era la primera vez que alguien le hacia esa pregunta, casi sin pensarlo respondió.

― soy el más fuerte.

El chico frunció el ceño, al observar como la rubia lo miraba como si fuera un idiota.

― ¿Cuál es el maldito problema?.

Dijo él. Con un poco de molestia.

La chica levanto un dedo. Y empezó a explicar su punto.

― bueno, te pregunte quien eres, y me respondiste que el más fuerte, esa fue una respuesta estúpida. El hecho de ser más fuerte, no define quien eres.

Explico Mitsuba, pero en su mente agrego.

Aunque ahora que lo pienso realmente yo tampoco sabría decir quién soy.

Después de reflexionar sobre su pregunta, Mitsuba se dio cuenta que esta era demasiado complicada, inmediatamente se puso a pensar en una forma de expresar mejor su pregunta.

Accelerator reflexiono sobre las palabras de la rubia. Realmente nunca se había planteado esta cuestión, desde siempre lo único que se le había dicho, fue que él era el más fuerte, que tenía un poder increíblemente poderoso, que era un monstruo, un asesino.

Es por ese motivo que nunca se había planteado quien era él.

Mitsuba decidida a explicar mejor sus dudas, se detuvo unos segundos al ver la expresión del chico, por algún motivo le recordaba a ella misma.

Sonrió, y empezó a hablar.

en la actualidad, aeropuero de Nagoya.

Todos los sonidos habían desaparecido, lo único que podía escuchar era el profundo y aterrador silencio, un silencio tan profundo como un abismo, y aterrador como la oscuridad.

Sus ojos se enfocaron en la figura delante de ella, un chico con sus ropas rasgadas y manchas de sangre por todo su cuerpo, su figura era delgada y parecía increíblemente débil.

Los ojos color purpura de la chica, se enfocaron en la expresión del chico, hace unos momentos parecía tener una enorme sonrisa, pero ahora solo veía. . . vacío, era como si todas las emociones del albino hubieran desaparecido.

El sabor amargo de la sangre sacudió su sentido del gusto, la mirada de la rubia estaba cansada, el shock inicial de ser atacada y apuñalada por unos de sus compañeros, había desaparecido.

Entendió una cosa, Accelerator . . . realmente , nunca la considero una compañera, solo fue ella decidiendo eso arbitrariamente, sin tomar en cuenta la opinión del albino, ella misma creyó en una mentira.

Una sonrisa amarga, lentamente se dibujó en su cara.

Ella sabía que moriría de todas maneras por su herida en el abdomen, el hecho de que Accelerator la hubiera atacado solo acelero el resultado de las cosas. Pero aun no entendía el motivo exacto de las acciones del albino.

Con sus últimas fuerzas le dirigió una sonrisa al chico.

Sus ojos se empezaron a sentir pesados, una sensación cálida se empezó a extender desde su pecho, por todo su cuerpo.

Accelerator frunció el ceño, y luego de unos segundos tiro con fuerza la barra de metal, sacándola del pecho de Mitsuba.

El cuerpo de la chica cayó al suelo.

Los gritos de Shinoa, Yuuichirou, kimizuki, Yoichi se escucharon, todos ellos observaron con incredulidad lo que acababa de pasar, no habían podído apoyar a Mitsuba pues Guren los estaba entreteniendo. Además de que los jinetes se interponían en su camino constantemente.

El esper, se quedó parado, observando a la chica en el suelo.

Una ráfaga de viento soplo, moviendo los cabellos de la chica, dejando ver las lágrimas que recorrieron sus mejillas.

El demonio dijo algo en su mente, Accelerator movió su boca respondiendo a esto, sus palabras se perdieron en el aire, pero provocaron una sonrisa en el rostro del demonio.

Después de observar a la chica por un instante más, como si estuviera comprobando algo.

Accelerator se dio la vuelta, su vista recorrió todo el paisaje, observo a los jinetes corriendo y matando de un lugar a otro.

Observo a los vampiros y a los humanos. Y a los que hace tiempo fueron su equipo. Solo con ver sus expresiones, se podía palpar el odio que cada uno de ellos sentía por él.

Su mirada carecía de verdadero interés por lo que lo rodeaba.

Kureto que observo como el chico había sobrevivido al ataque de Abaddon, ordeno que atacaran de nuevo.

El estruendo del ataque oscuro del serafín recorrió el cielo pintado de rojo.

El esper miro con total indiferencia el ataque, sin mover ni un solo musculo, se quedó parado.

Kureto sonrió, pensando que el albino había aceptado que su único destino era la muerte, y por eso no hacía nada para tratar de detener el ataque, o siquiera esquivarlo.

Una cortina de humo se extendió en un área de 100 metros, producto del ataque lanzado sin misericordia por el serafín. Por unos segundos solo el sonido de los escombros cayendo, en distintos lugares fue lo único que se escuchó.

Kureto soltó una carcajada.

Pero un chirrido como si el viento estuviera siendo rasgado, llego a sus oídos, entre la nube de polvo, una silueta podía notarse, la figura delgada de un chico se alzaba, pero lo que más llamaba la atención era lo que estaba en su espalda.

Accelerator había tomado su decisión, el avanzaría hacia delante, lucharía y aceptaría todas las consecuencias, con tal de poder cumplir con su objetivo.

Este chico no tenía ningún otro motivo por el cual vivir, es por eso que se aferra desesperadamente a esta ilusión, la ilusión de conseguir un poder que le permita ser alguien inigualable, de conseguir un poder que lo ayude a justificar todas sus acciones hasta esta fecha.

Que lo ayude a justificar el hecho de haber acabado con la vida de miles de clones.

Él se mantendría en este camino de una sola dirección, incluso si acababa consumiéndose a sí mismo.

Alas de un color negro azabache bailaban en el aire. Con cada ondulación de estas, el viento era rasgado, produciendo fuertes corrientes de viento que se extendían como una ola, estas rápidamente dispersaron el polvo.

Estas alas representaban la oscuridad que contenía el corazón del chico, la misma oscuridad que lentamente lo estaba consumiendo.

Representan la liberación de un poder capaz de destruir el mundo.

Estas alas creadas de un material desconocido, parecían tener el poder de destruir la base del mundo, el castigo mandado por dios palidece, en comparación al terror que provocaba la imagen de este chico.

Un sentimiento perturbador se estableció en el corazón de todos los presentes, sin importar si eran vampiros o humanos, la imagen de este humano, parecía traer consigo la desesperanza misma.

Con el cielo pintado de rojo, y las alas en su espalda, el peliblanco parecía una especie de ángel caído, caminando en medio del infierno, un ángel que representa todo lo que está mal en este mundo.

Las alas, sin previo aviso, se movieron a una velocidad tal, que incluso múltiples ondas de choque fueron producidas en un solo instante.

Un estruendo que parecía romper los tímpanos de todos los que estaban demasiado cerca del esper, se extendió por todo el lugar.

El viento a su alrededor templo.

Estas alas chocaron violentamente contra el suelo.

Destrozando todo en un área de 150 metros.

Esta acción hizo temblar todo el aeropuerto. Produciendo grietas en el suelo que se extendieron cientos de metros, hasta donde alcanzaba la vista.

Rocas salieron disparadas en todas direcciones, como si fuera una lluvia de meteoritos, las rocas viajaron a una velocidad cercana, o igual a la tercera velocidad cósmica.

Pero en medio de este escenario del fin del mundo, el cuerpo de una chica rubia manchado de sangre en la parte del abdomen, no fue tocado por la explosión o los escombros resultantes.

Accelerator dio un paso, una sutil sonrisa estaba dibujada en su cara. Pero esta sonrisa no era de felicidad, o emoción, era simplemente vacío, no representaba nada en absoluto, lo cual solo lo hacía más perturbador.

Kureto estaba en estado de shock.

― ¿Qué demonios está pasando?.

Se preguntó el pelinegro.

― Aoi, sabes que está pasando.

― no. . . Por lo visto el chico llamado accelerator, está usando un poder, que incluso está afectando el experimento.

La chica expreso, luego añadió.

― debemos de acabar con él rápidamente, o podría arruinar todo.

― ya veo.

Dijo con tranquilidad el pelinegro.

― Aoi, destrúyelo.

Ordeno.

― Sí, señor.

Respondió la hermana de Mitsuba. A pesar de haber observado a su hermana ser apuñalada por el chico, no mostraba rencor, o tristeza, esta mujer en definitiva a pesar de tener el mismo apellido y compartir lazos de sangre con Mitsuba, ella no podía ser considerada como su familia.

El serafín, una vez más lanzo un ataque hacia el chico.

Esta vez Accelerator, ladeó su mirada observando el rayo compuesto de un material oscuro.

Las alas a sus espaldas, estrellaron con un poder abrumador.

Se movieron a velocidades varias veces mayores a las del sonido, estas se dirigieron para confrontar el ataque del serafín.

El choque de ambos ataques solo duro milésimas de segundo, pero rápidamente las alas del albino, destrozaron el rayo oscuro, y continuaron avanzando hacia delante.

Como si fueran un látigo capaz de destruir cualquier cosa existente, golpearon la enorme figura del demonio Abaddon, destruyéndolo por completo.

Los jinetes se desvanecieron. Y el cielo volvió a su estado normal, así como todo el paisaje.

Kureto observo todo esto sin poder creerlo, el ser que se supone debía de salvar a la humanidad, fue vencido en solo un instante.

El albino entrecerró los ojos, al observa la figura de la chica pelirroja a un suspendida en el aire.

― para matarla debes de acercarte y apuñalarla con el arma. Ahora solo acabaste con Abaddon el demonio que usaron los humanos para atacar, pero el serafín aun esta manifestado, al parecer los humanos han logrado controlar el poder de este.

La voz del demonio sonó justo detrás de su cabeza, el chico pareció pensarlo por unos momentos.

Realmente no tenía mucho interés en matar a esta chica, después de todo ella solo es un títere usada por Kureto para ir en contra de los vampiros, o mejor dicho en contra de todo lo que afectara sus planes.

Pero este serafín, era según lo que la demonio le contó, cuando estaba inconsciente, uno de los seres más poderosos de este mundo.

El hecho de matarla lo acercaría un paso más a ser verdaderamente el más fuerte, ese motivo fue más que suficiente para que el albino decidiera acabar con ella.

El chico casualmente dio un paso, y empezó a caminar hacia el serafín.

Kureto solo observaba los acontecimientos, sabía una sola cosa, este chico tenía un poder incluso mayor al castigo mandado por dios.

Solo podía observar como sus planes se hacían añicos.

Guren aprovecho la confusión provocada por las acciones del albino, y dejo al equipo de Shinoa, tenía algo más importante de lo cual encargarse.

Yuuichirou al ver como Guren se alejaba trato de ir a perseguirlo pero fue detenido por Shinoa y Mika, los cuales luego de una discusión lo convencieron de que tenían que huir ahora que tenían la oportunidad.

Yoichi tenía en su espalda a Mitsuba, y Shinoa estaba apoyando a kimizuki.

Guren camino hacia la figura del albino, tenía que detenerlo antes de que arruinara todos sus planes.

Incluso estaba contemplando la posibilidad, de usar su carta bajo la manga.

Lentamente se acercó a la posición del chico.

Accelerator que se dirigía a terminar con el serafín se detuvo unos segundos, y observo a Guren que se dirigía hacia él.

― oye. ― La voz del demonio resonó en su cabeza

― ¿Qué pasa?. ― Diría el chico.

― ese tipo, tiene algo extraño.

― ¿A que te refieres?

Interrogo el albino.

― recuerdas que una de mis habilidades es poder percibir, todo lo que este cerca de mi portador.

Accelerator asintió, recordando la conversación que tuvo con ella.

― Pues bueno, ese tipo llamado Guren, tiene dos demonios es su interior.

― ha, y eso que importa.

Accelerator no era consciente de lo extraño, por no decir imposible, de que alguien poseyera dos demonios es su interior.

La demonio entendió esto, y decidió no darle más vueltas al asunto, pues a este chico realmente le daba igual todo que ella pudiera decir.

― Solo no te confíes.

Diría ella.

― yoo, Accelerator, al parecer aun sigues siendo tú.

Guren estaba asombrado, no esperaba que este chico, no fuera poseído por el poder del serafín.

― O tal vez, este poder que está usando no es el de un serafín.

Pensó el pelinegro, observando las alas detrás de la espalda del chico.

―¿ Que mierda quieres?

Dijo el albino. No tenía intenciones de matar a Guren. Su único objetivo era matar a la reina de Japón, al serafín y luego comenzaría la búsqueda del primer progenitor.

Guren extendió su espada y apunto al albino.

― bueno no puedo dejarte continuar.

Accelerator observo a Guren sin emoción alguna.

― ya veo. ― el albino levanto su mano con la cual sostenía su estaca, y la balanceo de manera vertical. ― no voy a perder mi tiempo con una basura.

Guren abrió los ojos, todo pasó tan rápido, que ni siquiera fue capaz de reaccionar.

El brazo con el que sostenía su arma, fue arrancado, soltó un grito de dolor.

El cuerpo del pelinegro fue lanzado varios metros hacia atrás. Donde estaban los demás miembros del ejército demoniaco.

El albino volteo su mirada y continuo caminando hacia el serafín, ignorando a Guren, el cual aún seguía vivo.

Accelerator observo a la chica localizada unos 100 metros por encima de él.

Escucho un grito.

Los humanos estaban corriendo hacia él, obviamente Kureto, debió de ordenarles matarlo o algo así.

Accelerator se limitó a patear una piedra que estaba en el suelo.

Esta se dirigió hacia el grupo de soldados, una explosión se produjo, los cuerpo de los humanos fueron hechos pedazos.

La sangre se extendió por todos lados, en un radio de 50 metros.

El albino miro al serafín, empezaba a sentir un dolor detrás de su cabeza.

― oye, apresúrate, no sé cuánto tiempo pueda seguir.

El demonio hablo.

Cuando Accelerator estaba dentro de su alma, el demonio le dijo que solo podía ayudarlo a controlar su poder por un tiempo limitado.

El esper, sabiendo que tenía un tiempo limitado, se apresuró a acabar con el serafín.

Su figura desapareció.

El solo un segundo, apareció al lado del serafín, en un movimiento rápido, uso la estaca en su mano, y apuñalo el corazón del serafín.

Kimizuki que estaba herido, observo esto.

―! miraaaaiii ¡

Grito desesperadamente, viendo como Accelerator estaba asesinado a su hermana.

Lágrimas se formaron en sus ojos, estaba observando como mataban a la persona más preciada para él, y no podía hacer nada para salvarla.

Una oscuridad tan profunda y abrumadora, que casi parecía imposible la existencia de este lugar.

Era el paisaje que Accelerator estaba viendo. Él se encontraba dentro del alma de la chica, poseída por el serafín.

Matar a un serafín no era tan sencillo como apuñalar a la persona poseída por él, no era muchos más complicado.

Para matarlo el albino tuvo que entrar al alma de la chica, y destruirlo desde adentro. Al menos eso fue lo que el demonio le dijo.

Así que realmente no estaba impresionado o confundido por lo que estaba pasando, después de todo ya había visto, más o menos lo mismo, apenas unos momentos atrás.

Observo una luz, blanca apenas visible en medio de la oscuridad.

Accelerator empezó a caminar hacia la luz.

El sonido de sus pasos resonó, lenta pero constantemente se acercó.

A la distancia observo la figura de la chica.

Ella estaba sentada en el suelo, sus brazos estaban rodeando su cabeza. Como si desesperadamente estuviera tratando de refugiarse de la cruda realidad.

Al ver a esta chica, por un momento le recordó a sí mismo, cuando solo era un niño.

Las similitudes entre ambos eran innegables.

Ambos tienen un poder con el cual no pidieron nacer, ambos fueron usados como conejillos de indias, el corazón de ambos fue herido.

Pero tampoco se pueden negar las diferencias, mientras que el albino, siempre ha estado solo desde que puede recordar, esta niña tuvo a su hermano.

Mientras más se acerca, el sonido de los lamentables sollozos de la niña se hacía más fuerte y claro, pero la expresión del albino no mostraba el más mínimo cambio.

Lentamente llego al lado de la chica, que estaba rodeada de la luz.

El albino noto como la oscuridad poco a poco empezaba a consumir la luz. Entrecerró los ojos.

Luego miro a la niña. Sin pensarlo mucho extendió su mano, para tocarla.

Repentinamente su mente fue golpeada por una avalancha de recuerdos. Pero no suyos, si no de la chica.

Observo el sufrimiento que ella ha pasado desde hace cuatro años, las noches sin dormir, todas las lágrimas que derramo, no solo por el increíble dolor que pasaba, sino también por el hecho de ser una carga para su hermano.

También el trato inhumano que recibió, cuando fue usada como un conejillo de indias para poder controlar al serafín.

Observo todas las inseguridades, los miedos y los sueños de la niña en solo un instante.

El albino detuvo su mano por un segundo.

Su mirada se estancó, observando a la pelirroja.

― esa niña ya está perdida.

La voz del demonio se escuchó, accelerator pareció no importarle lo que acababa de decir.

― el serafín ha consumido por completo su alma, llegados a este punto esta niña no tiene ninguna salvación, lo que ella fue y pudo haber sido, ha desaparecido y nunca más volverá. Además recuerda tú, no puedes salvar a nadie.

Las últimas palabras fueron pronunciadas con maldad.

El albino soltó una risa.

― Eso ya lo sé, perra.

Diría el, mientras levantaba su mano, y apuntaba la estaca al corazón de la chica, una vez realizara su ataque el alma de la chica seria destruida, junto con el serafín.

― Lo siento mocosa. ― Accelerator murmuro. ― Pero. . .

El albino, movió lentamente sus labios.

― yo no soy un héroe.

Esta era la declaración más sincera que él había hecho, desde el fondo de su ser, es incapaz de considerarse a sí mismo como alguien que puede salvar a otra persona.

Es increíble como solo un conjunto de palabras ordenadas en el orden correcto, pueden expresar de forma tan clara los más profundos pensamientos de un corazón, por más oscuro y caótico que este sea.

Rápidamente su brazo se convirtió en un borrón, dirigido a la niña.

Inesperadamente su mente fue golpeada por un enorme dolor.

Antes de darse cuenta, estaba fuera del alma de la chica.

Observo el cielo pintado de amarillo, señales de que en poco tiempo la noche reinaría.

Su cuerpo empezó a caer. Alejándose del serafín.

La herida producida en el cuerpo del ángel, empezó a sanarse a una velocidad aterradora.

― oye, maldita que demonios está pasando.

― te lo dije, el tiempo en que podía ayudarte se está acabando, ahora mismo estoy haciendo mi mayor esfuerzo para que no mueras.

El albino chasqueo la lengua, sabía que el tiempo que tenía era limitado, pero nunca pensó

que sería tan corto.

Estabilizo su cuerpo en el aire, y usando unos cálculos rápidos, se mantuvo en el aire, las alas que anteriormente con facilidad median cientos de metros, ahora solo median un par de metros.

Accelerator perdió el control de sus cálculos y cayó al suelo, un enorme dolor pulsante, surgió desde el fondo de su cabeza.

― oye, no pierdas el tiempo y sal de aquí.

El demonio hablo con voz un poco ansiosa.

― estoy usando todo mi poder para mantenerte consciente, necesitas salir de este lugar antes de que el tiempo se acabe.

El peliblanco gruño de dolor, odiaba desde el fondo sus entrañas, tener que irse, pero por cómo estaban las cosas, él sabía que la carga tanto física como metal era increíblemente grande para él. El mismo demonio dijo lo mismo.

Al parecer accelerator era distinto a los demás humanos, su cuerpo recibía una increíble cantidad de daño al usar el poder del demonios en su arma., claro que podía conseguí un poder increíble durante el tiempo que lo usara, el problema era el limitado tiempo que tenía y los daños que esto le provocara.

Ahora mismo el chico estaba sintiendo de primera mano las consecuencias de obtener un poder inigualable.

Llegado a este punto su única opción era irse, pero necesitaba algo, necesitaba alguien que tuviera información los vampiros y pudiera interrogarla, si se iba así como así, estaría demasiado lejos de encontrar al primer progenitor.

Un vampiro, el necesitaba de un vampiro, para poder sacarle más información.

Accelerator llevo su mano y agarro su rostro, su expresión denotaba el increíble dolor de cabeza que estaba teniendo, era un milagro que aun pudiera mantenerse cuerdo.

Usando sus últimas fuerzas, busco a un vampiro. Sin tener tiempo de elegir uno que tuviera más posibilidades de poseer información útil, tenía que conformarse con el que estuviera más cerca.

Escaneo desesperadamente el área, y no tardó en encontrar al vampiro que buscaba, una que él ya había enfrentado antes.

La vampira peli morada con la que peleo en shinjuku.

El suelo debajo de sus pies estallo, el viento rugió, y el cuerpo del chico se precipito a una velocidad destellante hacia la vampira.

La vampira llamada Chess no tuvo ninguna oportunidad contra el actual accelerator.

El esper, coloco su mano en la cara de la vampira, usando su poder controlo los vectores dentro del cuerpo de ella para dejarla inconscientes, sabiendo de la regeneración de estos seres, el chico no se contuvo y provoco daños que serían mortales para un humano normal.

Cargo el cuerpo del vampiro como si fuera un saco de papas, y rápidamente se alejó del campo de batalla, se alejó del aeropuerto.

Mientras recorría el cielo, con el despojo de sus alas negras detrás de su espalda, logro notar a las figuras de los que anteriormente fueron sus compañeros.

Logro ver como el chico castaño estaba cargando en su espalda el cuerpo de Mitsuba, por un momento que quedo observando la escena.

Luego volteo su mirada hacia delante, a partir de ahora tendría que recorrer su propio camino. . . solo, como lo había hecho desde hace mucho tiempo

Los caminos de equipo Shinoa y el esper más fuerte de ciudad academia se dividieron.

La noche ya había caído.

La luz de las estrellas y la luna, era lo único que iluminaba la enorme ciudad. Las sombras producidas por los enormes y deteriorados edificios eran temibles.

El sonido de las pisadas, era lo único que interrumpía el silencio envolvente de la noche.

La figura malherida y abatida de cierto chico caminaba por las calles, oscuras y deterioradas.

Accelerator había sufrido muchas heridas no demasiado graves, Por usar el poder del demonio.

Según lo que el demonio explico, su cuerpo era herido constantemente cuando usaba su poder, por lo cual, ella tenía que enfocar parte de su poder en sanarlo. Al final tuvo que dejarle algunas heridas, para evitar que su cuerpo siguiera dañándose, o simplemente seguirían en un bucle de curar y herir, y el demonio lo dijo claramente, su poder no es infinito, en algún momento se cansaría, y el chico terminaría al borde de la muerte.

Accelerator estaba arrastrando algo, era el cuerpo de Chess.

El esperaba que este vampiro fuera útil, o habría sido un desperdicio de sus fuerzas haberla capturado.

Continúo avanzando, sin un rumbo fijo.

Los recuerdos de lo que había hecho apenas unas horas antes, seguían rondando su mente, él trataba de dejar de pensar en eso, pero claramente no podía hacerlo.

Después de unos minutos, ya demasiado cansado como para seguir caminado decidió buscar un lugar en el cual poder, descansar.

Avanzo Lentamente, su vista se estableció en un edificio. Sin mucha ligereza empezó a dirigirse hacia él.

Pero un sonido desagradable, llego a sus oídos.

Un sonido que de inmediato reconoció, era un gruñido, que no pertenecía a un humano o un vampiro, no, este pertenece a los jinetes del apocalipsis.

Su vista examina toda el área, y logra ver la figura de un jinete, está a unos 20 metros, su grotesca y deforme figura, es incluso más temible cuando las sombras de la noche lo envuelven.

Al parecer este aun no nota la presencia del albino, el chico se queda parado.

Al final tomo una decisión, lanzo el cuerpo de la vampiro dentro del edificio, según sabe los vampiros no son perseguidos por los jinetes, y aparte de otros vampiros o los humanos con armas demoniacas, no hay nada que pueda matarlos.

Lentamente se acerca al jinete, este pareció notar su presencia y se dio la vuelta.

Accelerator frunció el ceño, al ver la sangre que manchaba las garras y lo que parecía ser la boca del jinete.

Observo como de esta colgaban lo que en algún momento fue un ser humano, pero ahora solo es un cadáver.

El chico movió su brazo, un tornado con una potencia increíble, impacto al jinete, destrozándolo.

Dejo salir un suspiro, lentamente se dio la vuelta dispuesto a irse.

Pero por el rabillo del ojo, logro captar algo.

Sus ojos se abrieron en asombro, luego agacho la mirada, la luz de la luna, hizo que una sombra ocultase su rostro.

El chico se quedó de pie, en ese lugar por un momento, que parecía interminable.

Si él seguía su camino, y se iba del lugar, se ahorraría un trago amargo, él sabía esto mejor que nadie.

Pero una vez más, no podía hacer eso, lo que estaba a punto de ver, fue resultado de sus acciones, huir de las consecuencias, es algo que el más fuerte de ciudad academia no haría.

Lentamente empezó a caminar, hacia el lugar donde estaba lo que llamo su atención.

El sonido de las suelas de sus zapatos, por alguna razón sonaba mucho más fuerte de lo normal, o tal vez solo era que su percepción de las cosas, estaba enfocándose en cualquier cosa que pudiera alejarlo de la realidad que estaba a punto de enfrentar, como un niño asustado que desesperadamente se refugia en su imaginación, para confrontar los problemas que es incapaz de comprender.

Con pasos tambaleantes, lentamente se acerca.

En medio de las sombras de la noche, el pequeño cuerpo de una niña estaba tumbado en el suelo.

La sangre roja como sus ojos, estaba manchando el piso debajo de él.

Los ojos del albino observaron la escena sin parpadear. Delante de él estaba el cadáver, de la niña que lo reconoció, y lo observo con admiración.

La piel de la niña estaba más pálida, producto de perder una gran cantidad de sangre. Sus ojos estaban abiertos y carecían de la alegría, que poseían cuando la conoció.

Dio un paso, ondas fueron producidas en el charco de líquido rojo.

La mente del chico estaba bloqueada, no podía acabar de procesar la información que estaba recibiendo.

Lentamente se acercó al cuerpo de la niña, su abdomen tenía un enorme agujero, observo la cara de la castaña, tenía una expresión que combinaba, dolor, miedo y tristeza.

El albino levanto su vista, estaba tan concentrado en el cuerpo de ella, que no lo había notado.

Todo el lugar estaba repleto de cuerpos desmembrados de niños y niñas. Y algunos de más o menos su edad.

O eso se podía discernir de lo poco que quedaba de ellos.

Lentamente, bajo la vista y observo a la niña.

La herida que tenía era mortal, pero, debió de permanecer consciente unos instantes, sufriendo un dolor inimaginable, y escuchando los gritos desesperados de los demás niños. Nadie podía imaginar la enorme angustia que paso en los últimos instantes de su vida.

Accelerator noto algo, en las manos de la castaña, se encontraba una especie de cuaderno de dibujo.

De forma inconsciente, el chico estiro su mano, y tomo el cuaderno, este estaba cubierto de sangre.

Cuando trato de tomarlo, noto como la mano de la niña, estaba firmemente aferrada a este. Era más que evidente que ella, incluso cuando estaba muriendo no quería separarse de esta posesión, y se sujetó a ella desesperadamente.

El chico, con cuidado movió los pequeños dedos de ella, y tomo el libro.

Este cuaderno estaba viejo, y muy malgastado.

En la parte inferior de la primera página estaba escrito el nombre.

Misaka.

El corazón del chico fue sacudido.

Un sentimiento que hace mucho tiempo no sentía, se estaba abriendo paso desde el fondo de su corazón. . . Culpa Y Arrepentimiento.

Violentamente negó esos sentimientos, había decidido abandonarlos con tal de conseguir su meta.

Empezó a revisar las páginas del cuaderno, había principalmente dibujos mal hechos de personas, reconoció a la dueña del cuaderno por su peinado, estaba acompañada de más niños.

Pero conforme seguía avanzando, noto como el número de ellos iba disminuyendo.

También había dibujado a los vampiros, pero estos parecían monstruos, y siempre que había uno en un dibujo, los niños parecían asustados.

No se necesita ser un genio, para saber lo que significaba.

El peliblanco no tardó en llegar a la última página que la niña había dibujado.

Sus ojos se abrieron.

La castaña lo había dibujado a él.

Los trazos eran deformes, las facciones y proporciones eran irregulares.

Pero sin ninguna duda es Accelerator.

En la parte de arriba, están escritas las palabras. "mi . . . héroe".

Las manos del chico, agarraron fuertemente el libro, arrugando las páginas.

Una risa hueca salió de sus labios.

Accelerator se recargo en la pared de uno de los edificios y se dejó caer.

No sabía, si se debía a las cosas que habían pasado en el aeropuerto, o si era por otro motivo.

Pero él realmente se sentía cansado.

― deberías de . . . descansar.

La voz del demonio hablo, pero el esper la ignoro.

El arrepentimiento empezaba atormentarlo, el albino usando toda su determinación negó esa sensación.

Negó la rabia, el miedo, la desesperación que estaba sintiendo.

Pero, al final, el hecho de negar algo, no hace que esto desaparezca, en el fondo de su corazón esas emociones seguirían ahí, y en algún momento tendrían que salir a flote.

Accelerator está al borde de un oscuro y profundo abismo, un paso en falso y podría terminar perdiéndose a sí mismo.

―¿ qué demonios estoy haciendo?.

Murmuro el chico.

Esto es resultado del camino que eligió. Todas nuestras acciones tienen consecuencias.

Sus acciones habían lastimado a una inocente y alegre niña. Que fue capaz de ver en una basura como él. . . a un héroe.

Fin capitulo.