En un edificio abandonado. Ubicado en el norte de Nagoya.

Los pasillos de este estaban en completo desorden, las puertas estaban rotas, los cristales de las ventanas casi habían desaparecido, por completo y solo quedaban algunos fragmentos pegados en los marcos de aluminio.

El brillo del sol, apenas se está asomando por las colinas ubicadas a cientos de kilómetros de la ciudad.

En una de las habitaciones de este edificio se encontraba cierto chico de ojos rojos.

La habitación era ilumina, por los leves rayos de luz que se filtraban, por las ventana ubicada en la pared a la derecha de Accelerator.

La figura del chico, esta recargada de una de las paredes. Sus manos estaban colgando a los lados.

Su ropa estaba rasgada en varias zonas, y la sangre ahora ya seca aún era visible, aunque se camuflaba por los rayos de luz, anaranjados y amarillentos que entraban en la habitación.

La mirada del chico, parecía perdida.

Simplemente estaba contemplando la pared, en frente de él.

Perdido en los el oscuro laberinto de sus pensamientos. Había estado así desde hace unas horas.

Luego de ver el cadáver de la niña, llamada Misaka, había regresado al edificio en donde momentos antes lanzo al vampiro, y término pasando la noche en esta habitación. Aunque en ningún momento fue capaz de dormir, o siquiera tener un momento de descansó.

Las palabras escritas en ese pedazo de papel, volvía a su mente cada vez que cerraba los ojos, eran un recordatorio claro y crudo de que el camino que había tomado, no será lindo, No, estaría lleno de mierda, estaría lleno de cadáveres. No solo de los idiotas que se interpusieran en su camino, sino también de personas inocentes que se verían envueltas en todo este desastre, sin tomar en cuenta su opinión.

Al final Accelerator, es lo que siempre le dijeron que fue.

Un monstruo cuya sola presencia lastima a todos a su alrededor.

Tenía ojeras muy pronunciadas debajo de sus ojos.

No podía decirlo correctamente, pero sentía que algo había cambiado dentro de él.

O tal vez, solo era su imaginación, esta sensación era la misma que sintió después de ser derrotado por ese nivel cero.

No, la sensación que tiene ahora mismo es incluso más fuerte.

Probablemente se debe al hecho, de haber visto el cadáver de esa niña, o inclusive podría ser una combinación de todo lo que había estado pasando.

Por alguna extraña y desconocida razón, el albino solo es consciente de un hecho, era tan simple, pero al mismo tiempo tan complicado.

Solo una cosa es clara para el esper más fuerte de ciudad academia, Ahora solo puede correr a su meta, sin detenerse.

Vacilar, seria tropezar y caer.

Por alguna razón, él sabe que si se cae una vez más, si vuelve a dudar, si pierde, el simplemente ya no podría levantarse.

Una de las cosas malas de estar solo, es que cuando te tropiezas y caes, no hay nadie que te ayude a levantarte.

No hay alguien en quien puedas confiar, la llamada amistad, es algo desconocido para el albino.

Pero justamente por este motivo, Accelerator es el más fuerte.

Ser el más fuerte, no es solo tener un poder invencible, no, es mucho más que eso, Accelerator es más fuerte porque siempre ha estado solo.

Él ha tenido que enfrentar todo solo, y se fortaleció en base a eso.

Enfrento todo lo que fue puesto sobre sus hombros.

Enfrento a la misma realidad que le tocó vivir, y logro vencer, sin ayuda de nadie.

Tal vez el camino que eligió para poder lograrlo, no fue el correcto.

Pero acaso eso importa, si al final, el camino llega a la meta, acaso importa lo que hay en medio.

Pero ahora, sabía una cosa, inclusive si él lo negaba violentamente, la verdad era que todo lo que le quedaba era su meta.

Si llegaba a fallar, su vida perdería todo el sentido.

Es por ese motivo, teniendo como objeto ser el más fuerte, empujo fuera de su mente, todos los pensamientos que pudieran afectarlo. Sobre la niña, sobre las personas inocentes que morían, sobre cierta chica rubia. Todo eso fue enviado a la parte más profunda de su mente, para poder enfocarse en lo que tenía que hacer.

Escucho un gemido al otro lado de la habitación.

Lentamente rodó sus ojos, y observo al vampiro peli morada, recostada en el frío suelo de concreto.

Al parecer había ocasionado un daño más grande del que había planeado originalmente, y la dejo fuera de combate por horas.

El esper, tuvo cuidado de no dañar su corazón, o ella podría haber muerto, o inclusive convertirse en un demonio, lo cual no haría más fácil extraerle la información que necesitaba.

Observo como las pestañas de la peli morada temblaron, señal de que estaba a punto de despertar.

El chico se levantó lentamente haciendo una mueca, el dolor que sentía en todo su cuerpo no ayudaba.

Aunque el demonio curo sus heridas más graves, aun sentía dolor por las heridas más superficiales, y el cansancio acumulado.

Lentamente se empezó a acercar a la chica, recostada en el suelo.

Ella con esfuerzo abrió sus ojos.

La luz del día, la cegó, su vista dardo unos segundos en adaptarse.

Lo único que podía notar era que estaba en una habitación, bastante sucia y descuidad.

― ¿en donde estoy?.

Ella se cuestiono mentalmente, mientras trataba de deducir que fue lo había pasado. Lo ultimo que recuerda, es estar en el aeropuerto de Nagoya.

Su mente estaba confusa, no podía terminar de procesar su situación actual.

Sus sentidos altamente afinados, lograron captar el sonido de pisadas, ladeó la cabeza hacia la dirección de dónde provenía el sonido.

Cuando sus ojos se fijaron en la persona que se estaba acercando a ella, un escalofrío recorrió sus espalda.

Sus sentidos de estremecieron, y todo el entumecimiento y la confusión desaparecieron como si nunca hubieran estado en primer lugar.

En un movimiento errático se lanzó hacia atrás, solo para encontrarse con una pared.

El albino observó a la chica atemorizada, con una expresión en blanco.

― ¡¿q-que haces aquí?¡

La peli morada tartamudeo.

Ahora lo recordaba, el chico frente a ella, había usado un poder, desconocido, y dos alas negras que parecían tener el poder de destruir lo que sea, había parecido de tras de su espalda, pero no solo fue eso, el logro derrotar a un serafín de un solo ataque.

El chico frente a ella, era un ser desconocido, con un poder abrumador.

Ella por primera vez, desde hace mucho tiempo estaba sintiendo. . . Miedo.

La atmósfera se volvió sofocante y terriblemente tensa, mientras el chico la miraba sin decir una sola palabra.

Un profundo silencio se estableció, solo interrumpido por la respiración entre cortada de ella.

Esto continuó por unos segundos, que para la chica parecieron horas.

Él chico pareció haber tomado la decisión de hablar.

― no tengo tiempo para estupideces ― escupió, mientras se acercaba más a ella ― solo lo diré una vez, entendido maldita.

El tono del chico no cambio en lo más mínimo, ni una sola mota de emoción se filtró en sus palabras.

El vampiro, solo podía ver como el chico se quedaba parado a menos de un metro de ella.

― dime todo lo que sepas sobre el primer progenitor.

El chico dio una orden, no era una pregunta o una sugerencia.

Por un segundo el vampiro se quedó paralizada.

― y-yo no sé nada.

Dijo ella.

Sin saberlo, pronunció las peores palabras posibles.

Un silencio mortal surgió, ella miro directamente a los ojos del chico, y fue consiente del error que acababa de cometer.

― ya veo, supongo que no será fácil, uh

Dice el albino, mientras miraba a la peli morada.

La pared de uno de los edificios se rompió, y una figura, salió disparada desde el interior del edificio.

Los escombros volaron en todas direcciones, y un rastro de polvo se produjo.

El cuerpo de chees se arrastró por el suelo unos 20 metros, hasta chocar con otro edificio.

La chica gimió de dolor.

No por el impacto, sino más bien, por el dolor que sentía en el lugar donde el chico la había golpeado.

Le rompió varios huesos y costillas, como si nada.

Sus ropas blancas, ahora estaban manchas de rojo en algunas partes, y también estaban rasgadas y rotas.

Además de estar manchas de la suciedad que había en el suelo.

Chees se puso de pie, mientras miraba con temor el agujero que había producido en la pared.

Accelerator, salió por esa abertura, con las manos en los bolsillos, y una expresión en blanco.

Chees lo noto, él era diferente ahora, diferente del chico con el cual peleo en shinjuku.

No podía decir que era diferente, pero ahora, él tenía una atmósfera incluso más aterradora que antes. Que podía hacer temblar de miedo a un vampiro que había estado vivo por cientos de años.

La pelimorada trago saliva.

Ella no podía escapar, y mucho menos pelear contra él. La mirada fría del chico la había paralizado.

Y para empeorar su situación, ni siquiera tenía un arma, contra un humano normal este hecho, era insignificante, pero ahora, contra ente chico, con el poder de enfrentar a 3 nobles como si nada, y estando ella sola.

El hecho de tener un arma le daría un poco de consuelo, incluso si al final el resultado no cambiaría.

El chico se acerca, sin mucha prisa.

Chees, no pudo evitar retroceder.

Su mente estaba desesperadamente buscando una manera de sobrevivir, no quería morir aun. Empezó a temblar de miedo, sus piernas fallaron, y cayó de rodillas.

Esta sensación era la que todos los que habían retado a Accelerator, sintieron al darse cuenta de la gran e insuperable distancia que los separaba, pero en este momento, Accelerator fue capaz de producir la misma sensación con su sola presencia.

Algo en definitiva había cambiado en él, si era para bien o para mal, dependería del punto de vista de cada uno, para el albino este cambio no podría ser mejor, para poder llegar a su objetivo.

Pero para la humanidad no tanto, al chico ya no le importaba si personas inocentes morían, si sus acciones terminan provocando sufrimiento ya no era relevante.

El albino sonrió un poco al notar esto.

Chees, estaba entre la espada y la pared, y lo peor era que no sabía que haría este humano, inclusive si ella tuviera información del primer progenitor, y se le dijera al chico, no había garantía de él no la matara.

Mientras el miedo se abría paso y llenaba su corazón, llego a una conclusión.

Ella apostaría por intentar ayudar al chico a entrar esa información, si ella le era de utilidad, tal vez, solo tal vez, el la dejaría vivir.

Una sonrisa amarga se dibujó en su cara después de comprender lo que estaba a punto de hacer, ella un vampiro, uno de los eras más orgullos y que pueden existir, estaba apunto de ofrecerle a un simple humano, servirle con tal de no ser asesinada.

Levanto la mirada y observo al humano a los ojos, con determinación.

Accelerator se detuvo y la observo con curiosidad, al parecer ella había llegado a una conclusión, espera que fue algo útil, o de lo contrario estaría en una difícil situación, dado que no tenía idea de por dónde empezar a buscar al llamado primer progenitor, el demonio había estado en la espada por cientos de años, por lo cual, ella no sabía nada de la situación actual del mundo.

Los ojos de ambos se cruzaron, chees incluso si estaba tratando de parecer fuerte, se podía ver le miedo y la vacilación que tenía, mientras que el chico no mostraba nada, aparte de una profunda apatía.

Por un momento el sol, que ahora ya estaba iluminado más la ciudad, golpeo a la figura de Accelerator.

Chees dudo por un segundo, pero luego se aclaró la garganta.

― y-yo, te puedo ayudar a encontrar información del primer progenitor.

Ella declaro, con urgencia, mientras movía sus manos.

― ¿mh?

Inclinado la cabeza, Accelerator proceso la información, luego miro a la pelimorada.

― explicate.

Dijo con frialdad. Mientras se sentaba encima de uno de los autos abandonados en la calle.

Estaba muy cansado, y esta charla podría ser larga, por lo cual decido tomar asiento.

Le dirigió una mirada a la vampiro indicando que continuara.

― y-yo no se mucho sobre el primer progenitor, después de todo solo soy una decimoséptima progenitora.

Ella dijo, a pesar de ser una progenitora, ella no estaba entre las mas importantes, es por eso que se unió a lord crowley.

El chico fruncio el ceño, al parecer si fue una perdida de su tiempo capturarla, sabiendo esto, no había ningún motivo para conservarla.

Levanto su mano lentamente.

Cheess se crispó al notar la acción del chico, y apresuradamente agrego: ― p-pero puedo ayudarte a encontrar la información.

La mano de Accelerator se detuvo en el aire, inclino la cabeza. Con una cara de confusión, pregunto.

―¿ha?, ¿a que te refieres?

― y-yo se donde puedes encontrar la información que buscas.

― ¿hmm?

El empezó a debatirse internamente, su mirada escaneo a la vampiro, buscando un indicio de que estuviera mintiendo, no logro encontrar nada, pero eso no significaba que ella dijera la verdad, después de todo es un ser que fácilmente pudo haber dominado el arte del engaño.

Pero por ahora, esta era su mejor opción. El lo sabia.

Era confiar en esta tipa, o andar a tientas, buscando el rastro de un ser que seguramente había estado fuera del foco por cientos de años.

El quería llegar a su meta lo mas rápido posible, por lo cual tenia que tomar cada pequeña oportunidad, por mas endeble que esta pudiera ser.

Habiendo tomado su decisión, levanto la mirada y observo a la pelimorada.

Ella estaba claramente nerviosa, y logro ver como tembló levemente cuando sus ojos se encontraron, ella trato de ocultarlo, pero fue visible para el.

Con un ademán de desprecio, el chico salto del automóvil donde estaba sentado.

― esta bien, acepto el trato.

El chico se dio la vuelta, dándole la espalda a su nueva "compañera".

Chees soltó una bocanada de aire, que ni siquiera sabia que había estado conteniendo.

― (este humano es aterrador)

Pensó, mientras intentaba relajarse.

― pero . . . ― las palabras carentes de toda emoción , entraron por su oídos, chees sintió una presión increíble, capaz de hacerla estremecerse ― . . . si me estas engañando, no dejare que todo acabe simplemente con tu "muerte".

El chico siguió caminado casualmente, como si las palabras dignas de un monstruo ni siquiera hubieran salido de su boca.

Chees, ahora estaba segura, tenia la peor suerte de todo el mundo.

―( muu, por que tuve que ir al maldito aeropuerto)

Entre un puchero adorable y maldiciones la chica se quejo de su desafortunado destino.

― oye . . .

Chess se puso rígida.

― apresuraré.

Ante la llamada del chico, ella rápidamente se levanto y empezó a seguirlo.

En situaciones complicadas, chees puede actuar seriamente, pero cuando las cosas se relajan ella vuelve a ser la mima de siempre, un poco tonta e infantil.

Hace un momento estaba aterrada de este chico, pero el aura que emanaba cambio una vez mas, y ahora era mas tranquila.

Causando que la verdadera naturaleza de la pelimorada saliera a flote.

Con pasos constantes, se mantiene a una distancia relativamente cerca al chico.

―entonces, ¿según tu en donde puedo encontrar la información que estoy buscando?

― b-buenno . . . ― chees se palmea las mejillas, tenia que tranquilizarse, soltando un suspiro, responde ― en sangimne.

― ¿sangimne?

Cuestiono el esper, sin mirarla, y manteniendo el paso.

― es la capital de los vampiros en japon.

― ¿hm?

El chico se detuvo, meditando las palabras de la chica.

Chees al percatarse de que la información brindada era insuficiente decidió explicar mejor.

― sangimne, es una de las capitales de los vampiros, es una enorme ciudad ubicada bajo los restos de lo que fue kyoto.

La chica explicó lo mejor que pudo.

― . . . ― el chico se mantuvo en silencio, luego de unos momentos dijo: ― ya veo.

Era lógica la existencia de algo como una ciudad principal.

Después de todo la existencia de la nobleza o los progenitores.

y el objetivo de la misión de Nagoya, era matar a los lideres de los vampiros.

Esos dos factores apuntaban a la existencia de un poder central, que mantenía en orden a los vampiros. También era muy fácil suponer que en esa gran ciudad, debía de haber registro de la historia de los vampiros, o datos de importancia.

Sin duda, en ese lugar debía de existir información del primer progenitor.

― (oye . . . )

El chico hablo, dentro de su cabeza.

― (¿nm?)

Una respuesta carente de motivación, fue lo que escucho.

Esta era una voz que el no podría olvidar aunque lo intentara, después de todo pertenece al molesto demonio dentro de su arma demoniaca.

― (¿sabias sobre esto?)

―( mmmmm . . . tal vez, o tal vez no.)

El chico fruncio el ceño.

No podía saberlo ahora mismo, pero podía jurar que esa maldita demonio tenia una sonrisa en su cara ahora mismo.

― (tranquilizate )― dijo ella con diversión ― (como podría saberlo, e estado encerrada en esta maldita arma por mucho tiempo, lo supuse de la información que podía recibir, pero tu también lo sabias, ¿no?, era muy evidente)

El chico asintió, realmente el ya sabia cual seria la repuesta de la demonio, solo pregunto para poder corroborar sus pensamientos.

El supuso lo existencia de una especie de cuartel general donde se reunían todos los vampiros, pero hasta ahora simplemente no se había molestado en pensar demasiado sobre eso, pues lo consideraba una perdida de tiempo.

―( y por cierto, me llamo Asterea, deberías de recordarlo, desde ahora seremos compañeros)

―( yo no soy tu compañero)

―( sisisisi, lo que digas compañero)

― oye ― esta vez Accelerator alzo la voz, escucho un chillido detrás suyo, y volteo, chees estaba claramente asustada, mientras lo miraba ― . . . maldita.

Susurro el chico.

En el fondo de su cabeza, escucho una risa.

― (Esta maldita realmente es molesta)― pensó ―( y esta vez no puedo bloquear su desagradable voz)

Dejando de lado los pensamientos inútiles, miro sus ropas, o mejor dicho los despojos de estas.

― (necesito un cambio de ropa)

Examino el área, los edificios, la mayoría era de empresas, tiendas y otras cosas.

Pero entre todos, logro ver uno que parecía residencial.

― hey― llamo a la vampiro ―. vamos a ese edificio.

El chico apunto con la mirada, y comenzó a moverse.

Chees, confundida detrás de él.

Guren estaba aburrido.

No aburrido, era insuficiente para describir su estado actual.

Estaba mirando un techo de color blanco, con una lampara en medio.

Ahora mismo estaba recostado en una cama, y cubierto hasta la cintura, por sabanas blancas. Una de las ventanas de su habitación estaba abierta, por lo cual tenia acceso a aire limpio.

Esta usando ropa, que hace mucho tiempo no había tocado, ropa de paciente.

Mientras mira el techo con una mirada de aburrimiento total, recuerda al responsable de su estado actual.

― maldito mocoso ― gruñe, mientras deja que la ira salga.

No sabia el: ¿como? O el ¿por que?.

Pero ese chico realmente se convirtió en un dolor de trasero, si hubiera sido consiente de los problemas que el causaría, lo habría sacado de su camino desde antes, pero ahora ya era muy tarde.

Tendría que adaptarse y tener cuidado de los movimientos que realizara Accelerator, aunque realmente no entendía cual era el objetivo de ese chico.

Yuu era fácil de predecir, casi tanto que parecía una broma.

Pero el peliblanco, era una variable impredecible y muy inestable. Un factor externo. Que nunca imagino que apareciera.

Soltó un suspiro, este chico realmente le estaba dando un dolor de cabeza.

Movió su brazo para agarrar su cabeza.

― . . . maldición.

El brazo que se supone movió, ya no estaba, Accelerator lo arranco de un solo golpe.

Guren a un no asimila el hecho de haber perdido un brazo.

Ladea la cabeza cuando escucha unos pasos a acercarse a su habitación.

La puerta se abre, una chica de cabellos rubios esta parado, con una mirada apática.

― el general kureto, esta aquí.

Ella informo.

La figura de kureto, se metió en la habitación.

Una sonrisa amarga y burlona al mismo tiempo, se formo en la cara de gure, kureto tenia su brazo vendado, y a pesar de usar el uniforme estándar del ejercito demoniaco, aun se podían ver muy claramente las heridas que había obtenido.

Pero, tenia que admitir que estaba en un mejor estado que él, kureto sol tenia obtuvo, huesos y cotillas rotas, esa heridas con la ayuda de su armadura maldita deberían de sanar en unas semanas.

― veo que ya estas mejor, Guren.

Dijo kureto mientras caminaba hacia el, y se quedaba parado a un lado de su cama.

― si, claro ― Diría Guren con sarcasmo ― si con mejor, te refieres a sentirme como una mierda.

Termino Guren, con una pequeña sonrisa.

Kureto ignoro su broma, y continuo hablando.

― cuando te recuperes. Atacaremos, sangimne.

― ¿uh?, por que tanta prisa.

― no podemos dejar que los vampiros tomen un respiro, ahora que tenemos la oportunidad de atacar, debemos de hacerlo.

Guren suspiro, lo que kureto estaba diciendo era una orden, no le estaba pidiendo su opinión, tomando en cuenta la gravedad de sus heridas, y la velocidad con la cual podía recuperarse usando su armadura maldita, le tomaría menos de un mes, estar en forma.

― entendido.

Guren dijo, resignado.

Kureto asintió, y luego se dio la vuelta, cuando estaba punto de salir se detuvo.

― oye Guren, ¿sabes que es lo que tiene planeado?

Guren entre cerro los ojos, entendiendo perfectamente a quien se refería.

― nah, sinceramente ese mocoso es una misterio.

― . . . ― kureto se mantuvo en un silencio de contemplativo ― ya veo.

Kureto salio de la habitación seguido de Aoi.

La habitación una vez más se quedo en silencio.

Final capitulo.

Que les pareció este capitulo, dejemenlo saber en los comentarios.

Ahora me centrare más en las aventuras de Accelerator y chees, y dejare de lado a algunos otros personajes, que más adelante volverán a aparecer.

¡GRACIAS POR LEERLO!.