¡Hola! ¡El bloqueo se fue! ;u; Perdonen por tardar, en serio quería actualizar pero tenía un bloqueo bastante serio, más aparte si agregamos el trabajo, ensayos con mi banda, y mi xbox... bueno. :v
Desde aquí quisiera agradecer a las chicas de FF, por las brillantes ideas estilo telenovela que me han dado, y a todos los que se toman el tiempo de pasar y leer éstas cosas, en serio, muchísimas gracias, los amo. :3
Err, el capítulo iba a ser más largo, lo admito, pero no podía esperar más, así que estará como dividido en dos partes, espero que les guste. :D
Cabe decir que los personajes pertenecen a Capcom, y que lo único que me pertenece a mí es la trama.
Sin más que decir... ¡A leer!
No Es Tan Fácil
Capítulo 3
Todos en casa estaban dormidos, eso suponía. Por más que intentara dormir no podía, y mantenerse despierta toda la noche recordando un montón de cosas, no era exactamente su actividad favorita por hacer.
Su mirada se mantenía fija sobre el techo; suspiraba una y otra vez. A veces lograba dormir sin problema alguno, y otras… simplemente se quedaba despierta toda la noche escuchando los sonidos de los alrededores, como si estuviese alerta de que alguien fuera a venir para atacarla. Pero ahora estaba segura, ¿No? Aún así, seguía en su cabeza el temor de que algo la atrapara y despertara de vuelta en esa isla, sola. Sin absolutamente nadie para cuidar su espalda… sin la oportunidad de volver a ser buscada.
"Tonterías. La B.S.A.A. acabó con todas esas cosas… ¿Verdad?"
Dejó salir un pequeño gruñido y rodó hacia un lado para tomar su nuevo móvil. Barry la estaba consintiendo demasiado desde su regreso: ropa nueva, teléfono nuevo, la dejaba usar el auto, e incluso tenía una pantalla más grande que la que solía tener. Pero así como había cosas nuevas, notó que algunas cosas viejas ya no estaban en su habitación. A su closet le faltaban unas cuantas prendas que acostumbraba usar… tal vez se las habían pasado a Polly y ella no quiso usarlas porque según decía la menor, eran muy de lesbiana. Nunca preguntó nada sobre donde estaba su ropa, y cuando vio todas sus fotos en la chimenea, apenas y pudo articular palabra alguna. A su mamá no le había dado tiempo de tener todo en orden para cuando llegase, aunque claro, lo entendía; estuvo muy ocupada yendo al hospital y también arreglando asuntos respecto a la adopción de Natalia.
Estar de vuelta era bueno, pero a la vez también era un asco.
Sólo se estaba torturando a sí misma, necesitaba hablar con alguien, ¿Pero con quién?... La comunicación con sus amigos se había vuelto prácticamente nula desde que regresó. A estas alturas la única persona con la que podía seguir hablando normalmente, era Claire, porque ella la entendía más que cualquier otra persona… ella y su padre. Miró la pantalla de su celular y comenzó a buscar entre sus contactos, tal vez no era demasiado tarde para platicar de cualquier cosa con Claire, así que a eso fue; sin mucho pensar comenzó a escribir.
-¿Hola? ¿Estás dormida?
El mensaje se envió, pasaron cinco minutos. Nada.
Suspiró resignada. Obviamente estaba dormida. Que torpe. Dejó su teléfono y se dio la vuelta para quedar viendo hacia el lugar en donde se encontraba su guitarra; entonces lo escuchó, era el tono de notificación. Se giró rápidamente para ver la respuesta, con una media sonrisa en el rostro.
-Moira, hola…
La castaña respiró profundamente, con algo de culpa, pues seguramente la había despertado.
-Por favor, dime que no te desperté
-Tranquila, estaba leyendo. J
-Oh… aún así te interrumpí, creo…
-Está bien, en serio.
-¿segura?
-Sí. No importa la hora, si quieres hablar de cualquier cosa… bueno, ya sabes
Moira rodó con el teléfono, su cara siendo iluminada no sólo por la pantalla, sino también por las palabras de Claire.
-¿Cómo haces eso?
-¿Qué hago? :/
-Ser tan genial… tener tiempo para mí.
-Oh vamos.
-¿Qué?
-No soy genial. Y sólo quiero asegurarme de que estés bien.
-Pero estoy bien. Y sí, eres genial. :D
La conversación quedó así por un minuto. En la pantalla se mostraba que Claire estaba escribiendo, pero parecía que ésta escribía el mensaje y de inmediato lo volvía a borrar, hasta que al fin lo envió.
-Entonces… ¿Estás ocupada mañana?
-Uh, sí… Estaré muy ocupada.
-Ya veo…
-Sabes que es broma, ¿Cierto?
-Uno nunca sabe
-Tonta.
-Uhm… estaba pensando…
-¿Tú piensas?
-Muy graciosa.
Moira rió por lo bajo, luego procedió a responder.
-Oh, vamos
-No tengo nada que hacer mañana.
-¿Estás invitándome a salir, Redfield? ;)
-Sólo si así lo quieres… ;)
Su corazón dio un brinco. Quería gritar como una de esas adolescentes que están estúpidamente enamoradas del chico más popular de la escuela y éste al fin les dirige la palabra. Era tan tonto sentirse de esa manera, así que trató de no sonar como una de esas chicas.
-Joder, sí. Lo que sea con tal de no estar en casa.
-¡Bien!
-Grandioso.
-Genial. J
-Jajaja, basta.
-Ok, entonces pasaré por ti en la mañana.
-¿Alguna idea de qué vamos a hacer?
-Ah… No. Pero descuida, se nos ocurrirá algo en el camino. ;)
-Seguro
-Bien. Te veo mañana.
-No puedo esperar J
-Buenas noches.
-Adiós.
*oOo*
La mañana siguiente transcurrió de manera normal; Moira fue la primera en levantarse y terminar su desayuno, mientras que los demás apenas estaban comenzando. Cuando se retiró de la mesa y se dirigió rápidamente hacia su habitación, Barry le echó una mirada y sonrió, negando al mismo tiempo con la cabeza, luego volvió a su desayuno. Sintió el codo de Polly golpearle suavemente y volteó a verla; la menor hizo un gesto con las cejas, y el hombre le respondió de la misma manera, con una sonrisa de complicidad. Frente a ellos estaban Kathy y Natalia, las cuales parecían extrañadas con la situación, una más que la otra –¿Se puede saber qué pasa con ustedes? – Preguntó la mujer dejando su tostada sobre el plato; Barry se aclaró la garganta y se giró hacia Polly, luego hacia su esposa –Nada. – dijeron los dos a la vez. Kathy entrecerró los ojos para presionar a su esposo e hija.
-Moira tendrá una cita con Claire. – La voz de la más pequeña fue la que resonó en el lugar; Kathy no dijo nada, Barry tampoco. Luego el hombre rió incómodo para romper con el silencio.
-Cielo, no tendrán una cita – Habló el Burton dándole miradas rápidas a su esposa. Natalia ladeó la cabeza confundida.
-Pero Polly dijo que Moira ama a Claire y se van a casar. – La rubia se atragantó con el cereal. La tensión era tan densa que hasta podía tocarse, y la seriedad de Kathy no ayudaba en nada.
-Tú fuiste la que dijo que se iban a casar.
-Y tú estuviste de acuerdo. – dijo la pequeña mirando retadora a Polly, cuando ésta sólo le respondió con una mala cara, Natalia sonrió con cierta arrogancia por su triunfo.
-Polly sólo estaba jugando. Nadie se va a casar. – Las cosas quedaron así. Kathy pretendía estar normal, pero Barry sabía que estaba incómoda, y más que estar incómoda, estaba molesta. Cada vez que algo sobre Claire salía a colación, podía sentirse la molestia de aquella mujer abandonando su cuerpo.
Claro estaba que Barry apoyaba incondicionalmente a Moira respecto a su orientación sexual, pero, Kathy no se había tomado muy bien la noticia. Ella prefería hacerse a la idea de que su hija, tal vez estaba pasando por una etapa, que sus amistades pudieron haberle influenciado alguna especie de curiosidad, pero que terminaría por pasársele cuando conociera al hombre indicado. Pero todos sabían que eso no sería así. A la joven castaña se le podía notar desde kilómetros de distancia que tiraba para el otro equipo.
Pasó alrededor de una hora; Moira ya estaba más que lista esperando en la sala. Había recibido una llamada de Claire minutos antes, avisando que ya estaba en camino. La castaña miraba con insistencia la puerta, su pie derecho se movía como si estuviese tocando el pedal de una batería; Polly al notar eso rodó los ojos y suspiró con fastidio –¿Quieres parar? Apenas han pasado diez minutos – tras decir eso, volvió su vista hacia el televisor. Moira se levantó del sofá para ir por algo de beber y, en su paso, golpear la cabeza de su hermana, la cual se quejó audiblemente, pero no hizo más. Justo cuando estaba por entrar a la cocina, el timbre sonó y su corazón se aceleró más de lo normal, se sintió ridícula por su comportamiento, y la vergüenza la invadió cuando se encontró con Polly mirándola de forma picara –Llegó tu novia – habló la joven moviendo las cejas de arriba abajo.
-Vete a la mierda. – A su vez haciendo una seña con el dedo medio.
Cuando abrió la puerta se encontró con la pelirroja regalándole una enorme sonrisa, y en el momento en que ésta la saludó, la castaña no tardó mucho en abrazarla –Wow – apenas pudo decir tras ser prisionera de los brazos de la más joven, aunque sin importar mucho, ella correspondió al gesto.
Llegado el momento de romper el abrazo, Claire sólo atinó a reírse sin saber por qué.
-¿Lista? – Claire terminó de tomar su distancia.
-Llevaba media hora parada en la puerta, obvio que está lista – se escuchó la voz de Polly desde la sala. Moira se pellizcó el puente de la nariz y volteó con fastidio en dirección a su hermana –¿¡Me harías el favor de irte a la mierda!? – gritó ya desesperada, sin darse cuenta de que justo en ese momento regresaban del jardín Kathy y Natalia. Claire se limitó a no decir nada cuando vio a la mujer regañando a Moira por usar un mal vocabulario frente a Natalia; no fue hasta que la niña corrió a los brazos de la pelirroja que Kathy se dio cuenta de su presencia. Sonrió incómoda en el instante que sus miradas se encontraron.
-Claire.
-Hola, Kathy. – La pelirroja saludó más por educación que por gusto. Actualmente ver a Kathy todavía le hacía daño de alguna forma; la mirada llena de odio que le dedicaba sólo le traía recuerdos de lo horribles que habían sido los últimos meses.
-Oh, espera, voy por mi chaqueta – Moira cortó el momento por unos segundos y salió disparada hacia su habitación. Escuchó a Natalia hablando con Claire y a ésta respondiéndole con toda la atención y ternura que se le podía regalar a una niña. Entonces se dio cuenta de que se había quedado de pie en su habitación escuchando todo lo que la mujer decía.
¿Cuál era esa necesidad de querer escuchar la voz de Claire Redfield a toda costa? Era ridículamente cursi. Pero la única culpable de eso era la pelirroja, porque, sí, la había mal acostumbrado a su presencia. Gruñó. Pero, si se ponía a pensarlo, estaba consciente de que el vínculo con Claire se había vuelto más fuerte desde su regreso.
Cuando estaba en el hospital, no pasaba ni un solo día en el que la Redfield no se apareciera por ahí; siempre, a la misma hora, podía verla entrando a la habitación con una enorme sonrisa en el rostro, se sentaba a su lado y comenzaban a hablar de un montón de cosas sin sentido. Ocasionalmente Moira le preguntaba qué había ocurrido durante el tiempo en que ella no estuvo.
Pero Claire nunca quiso responder a eso.
No comprendía realmente que había ocurrido antes para que Claire pasara de un semblante normal a otro completamente vacío cada vez que salía a la luz el tema sobre el pasado. Y también estaban todos esos cambios, no sólo físicos; su actitud era distinta a la de hace seis meses.
Una prueba de eso: Lo que había acontecido hace unos momentos ahí abajo. Claire ahora, en cierta manera, hacía más contacto físico con ella, seguramente tratando de asegurarse de que en realidad Moira estaba ahí y no era otra mala pasada por parte de su imaginación; entonces se dio cuenta de lo duro que debió ser todo para la pelirroja, posiblemente, pasando por mucha presión u otras cosas. Sacudió su cabeza antes de quedarse divagando más tiempo del que ya había tardado y tomó su chaqueta. Mientras bajaba las escaleras notó que su madre ya no estaba cerca, y ahora Claire se encontraba en la sala con Polly, y Natalia se había sentado sobre sus piernas.
"Teniendo todo el puto sofá y decide sentarse en sus piernas… ¿A quién engaño? Yo también lo haría."
Una vez que se encontró abajo pudo ver a su madre llamándole desde la cocina, y ésta sin mucha preocupación se acercó. La mujer, tal y como hace rato, mantenía una expresión seria en su rostro. Moira la miró con cierta incomodidad y se acercó hasta la barra esperando a que su madre dijera algo, pero el silencio se mantuvo –Y bueno… ¿A quién mataron? – tratando de romper con la tensión. Kathy se acercó un poco a Moira, y ésta pensó que lo hacía para no tener que hablar tan fuerte, pero…
-No me agrada que salgas con Claire. – Moira miró fuera de la cocina. Su madre lo había dicho tan fuerte y tan claro que seguramente todos ahí afuera lo escucharon, parecía hecho con el único propósito de que la pelirroja lo escuchara.
¿Qué mierda pasaba con su mamá que de un tiempo a acá no quería ni ver en pintura a Claire?
-¿Se puede saber qué te pasa? – La castaña habló en voz baja, pero con un tono claramente molesto; Kathy no solía hacer esa clase de cosas, y esto era… extraño.
Mientras tanto en la sala, Claire se quedó callada al igual que las dos menores que estaban con ella. Sintió que un nudo se formaba en su estómago, el sentimiento era el mismo que se tenía cuando uno cae desde cierta altura sin alguna clase de protección. La pelirroja se levantó sutilmente sólo para voltear hacia la cocina y encontrarse a Moira de espaldas, teniendo una especie de discusión en voz baja con Kathy.
-No hagas caso a lo que dice mamá. – La voz de Polly la sacó de sus pensamientos, Claire se giró a ver a la chica, la cual tenía una mirada seria, y hasta cierto punto, algo determinada –No se trata de lo que ella quiera, debe entender que Moira te necesita – le dedicó una sonrisa para tratar de inspirarle seguridad a la pelirroja.
-Fue justo lo que dijo Barry… - Antes de que pudiese decir algo más, Moira ya estaba de vuelta como si nada hubiese pasado, su madre se asomó desde la entrada de la cocina mirando a Claire con cierto recelo. La Redfield debía admitir que se sentía como basura cada vez que se encontraba en el mismo lugar que Kathy, pero, por primera vez en mucho tiempo, Claire fue capaz de sostenerle la mirada hasta que Moira acabó con eso.
-¿Nos vamos?
-Seguro. – Sentenció la pelirroja al tiempo que comenzaban a moverse hacia la puerta.
Claire fue la que se ofreció a abrir la puerta para que Moira saliera primero, hasta que finalmente las dos estuvieron fuera. Kathy frunció el entrecejo. Esa sonrisa en el rostro de Moira… simplemente no comprendía como su hija podía sonreírle de esa forma a la persona que la había dejado a su suerte en una isla llena de peligros, ¿Cómo podía si quiera mirarla? Estar con Claire era el equivalente a querer estar en riesgo, como meterse a una cueva llena de osos hambrientos.
En ese momento, Kathy se prometió a sí misma alejar a su hija de toda clase de peligro, aunque eso significase alejarla de Claire Redfield.
Yyy... fin del cap!
¿Qué les pareció? ¿Les ha gustado? Los revs y las amenazas de muerte son bienvenidos. xD
Ahora a los revs:
frozenheart7: Me alegra que te haya gustado y que te haya hecho reír xD por cierto, gracias por tomarte el tiempo para mandar MP y aportarme ideas, se aprecia mucho, en serio. :D
Espíritu del mas alla: Jajaja, fue una de mis partes favoritas xD aquí está la actualización.
Addie Redfield: Polly podrá ser un dolor en el trasero, pero así son los hermanos menores (yo lo soy xD). Me agrada que te esté gustando la historia, aún hay muchos factores sobre ésta que están en el aire, falta hablar más a fondo sobre lo que siente Claire, falta resolver toda esa tensión asesina entre Kathy y ella, y como quien dice, esto es sólo la punta del iceberg, porque va a estar cargado de feels xD claro, sin dejar del lado el humor. Gracias por leer, espero que te haya gustado éste cap. ¡Un abrazo!
UserAnon: Muchas gracias xD me alegra que hayas disfrutado del cap, y estoy de acuerdo en que alguien más debería unirse a escribir sobre éste par, es feo cuando mis mensadas son las únicas por aquí. u_u Espero que te haya gustado éste capítulo, saludos!
Bueeeno, eso es todo por ahora, espero poder traerles la continuación pronto, se viene mucho más drama, y más locuras de Polly y Barry. xD
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Nos vemos en la siguiente actualización, muchos abrazos apachurradores! :D
