Hola a todos, esta es Ada Hetfield, actualizando después de 84 años.

agradezco mucho su paciencia y los reviews que han estado dejando.

En cuanto a cierta persona que estuvo dejando comentarios negativos en mis historias Burtonfiel, me gustaría decir un par de cosas... y es que, no puedes venir al perfil de un autor a insultar y a exigir que se escriban las cosas como tú quieres, creo que para eso puedes buscar el tipo de historias que te gustan, que al final de cuentas, Cleon hay y por montones; si no te gusta lo que escribo, es simple NO LO LEAS, ya que, en primera, esta es mi cuenta y yo puedo subir lo que yo quiera, yo escribo para mí, si decido compartirlo es porque al igual que muchos aquí, también soy lectora... en todo momento he sido una persona respetuosa, y por tal motivo no pienso tolerar esta clase de cosas.

En fin, no quiero hacer las cosas más largas, así que...

Los personajes pertenecen a CAPCOM; lo único mío es la trama... y las burtoneadas.

¡A leer!

No es Tan Fácil.

Capítulo 10.

Después de todo, decidieron que el mejor lugar para hablar era en el patio trasero. No podía si quiera describir cómo se sentía en ese momento; de cierta forma, era triste estar en esa situación, sabiendo que no contaba con el apoyo de su propia madre, estando en una familia que se empeñaba en aparentar que no estaba un poco rota, incluso desde antes del accidente de la isla. Para ser sincera, tenía la ilusión de que las cosas llegarían a cambiar, de que todos volverían a estar unidos, aunque eso significara soportar toda la mierda que estaba ocurriendo justo ahora. Kathy no decía nada, solo estaba expectante a que Moira lanzara la primera piedra.

̶ ¿Y bien? – Habló Moira cruzándose de brazos, viendo como Kathy tomaba aire para comenzar a hablar. – Antes que nada, contéstame una cosa. – La interrumpió, no dejando que saliera palabra alguna de los labios de su madre. La miró a los ojos de una forma que nunca había hecho, seguramente lastimando un poco los sentimientos de Kathy. – Dime por qué culpaste a Claire por mi supuesta muerte. – Exigió. Kathy sonrió con ironía.

̶ Moira, ¿Es que no te das cuenta? ¡Todo fue su culpa! – Se pasó la mano por el cabello con un dejo de desesperación.

̶ ¡De lo único que me doy cuenta es de que estás culpando injustamente a una persona que todo este tiempo estuvo ahí para mí! – No pudo evitar levantar la voz, su respiración comenzaba a agitarse.

̶ No digas estupideces, Claire solo te trajo problemas desde que te convenció de unirte a su grupo de trabajo. Si estás así ahora, es por su culpa.

̶ Para tu información, yo decidí unirme a Terra Save por cuenta propia.

̶ ¡Y mira cómo terminaron las cosas! – Exclamó – ¡Claire sabía que tu padre no estaba de acuerdo y no hizo nada! – Kathy se veía molesta ahora, pero eso no detuvo a Moira.

̶ ¡Solo quería que papá estuviera orgulloso de mí! – Gritó con voz quebradiza. Las lagrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas. Había tanto dolor reprimido; tantos años de callar cosas, de sentirse una vergüenza para su propio padre. Trató de secar su llanto con las palmas de su mano, su madre se acercó a ella, intentando tocar sus hombros, pero la castaña retrocedió un par de pasos.

̶ Todo este tiempo… Siempre ha sido Polly. – Habló entre sollozos. El nudo en la garganta no le permitía decir bien las cosas, hacía sonar su voz grave y apagada – Desde ese puto accidente solo les ha importado lo que le pasa a Polly, no les importó cómo me sentía, si estaba feliz por alguna cosa… lo único que hicieron durante todos estos años fue ver los errores que cometía. – Miró hacia cualquier otro lado donde no estuviese su madre.

̶ Cielo, no es así. – Susurró Kathy con lágrimas en los ojos.

̶ Solo quería lograr algo por mi cuenta, ¿Sabes? Que se sintieran orgullosos de quien soy. – Se pasó la mano por el cabello, intentaba calmar su respiración.

Las cosas quedaron en un doloroso silencio. Todo había explotado y de la peor manera, pero al menos ahora sentía que se había quitado ese peso de encima.

̶ ¿Sabes una cosa? – Dijo en tono apagado – Si no fuera por Claire, mi mundo se habría ido a la mierda desde hace mucho. – Volvió a mirarla a los ojos, determinada a que le quedara claro lo que estaba por decir; su madre le sostuvo la mirada – Si tú no quieres volver a hablarle en tu vida, no lo hagas… Pero deja de hacerle daño, deja de hacernos daño. – Dicho eso, ya no había nada más que pudiera hacer; entró a la casa y subió hasta su habitación. Una vez ahí se encerró y decidió que lo mejor era dormir, pues el día estuvo lleno de emociones fuertes y simplemente estaba agotada de todo.

oOo*

Pasaron dos semanas desde entonces, la casa Burton se encontraba un poco más tranquila. Después de aquella discusión con su madre, pasaron muchas cosas; Kathy acordó que intentaría dejar atrás lo de Claire, pero no estaba dispuesta a tratar de reconstruir el vinculo que se había roto, para Moira eso fue un comienzo, así que muy a su pesar lo aceptó, y ahora estaban en un camino en el cual buscaban llevarse mejor, aunque las cosas siguieran un poco tensas. Por otra parte, Moira nunca se imaginó que se encontraría comenzando una relación con Aria; después de salir con ella unas cuantas veces, ambas decidieron que tal vez sería buena idea iniciar algo más serio, pues, a final de cuentas, se gustaban.

La situación con Claire había vuelto a la normalidad, se llevaban bien de nuevo, se contaban cosas, esas cosas incluían el reciente noviazgo de la más joven. Moira supuso que por la rapidez con la que se dio todo, a la pelirroja le costó un poco de trabajo asimilarlo al principio, pero la verdad era que Claire estaba muy feliz por ella. De cierta forma, su vida había comenzado a tomar un buen rumbo desde que volvió.

Era apenas medio día, se encontraba sentada en el porche de su casa junto a Aria. Era una de esas ocasiones en las que aprovechaban que no había nadie en la residencia para poder verse y pasar el rato, antes de que Aria tuviese que irse a la universidad. La castaña, a pesar de tener una relación seria con la chica, aún no había decidido contarle a sus padres, pero sin duda lo haría pronto, sería una nueva etapa en su vida, pues hasta hace poco Barry y Kathy se habían enterado de sus preferencias.

̶ ¿Hola? Tierra a Moira – La voz de su ahora novia la sacó de sus divagaciones. Parpadeó un par de veces y se percató de que Aria estaba riéndose de ella.

̶ Lo siento, estaba pensando. – Dijo con una media sonrisa.

̶ ¿Puedo saber en qué? – Se acercó a darle un pequeño beso.

̶ Pues… Creo que tal vez ya es tiempo de contarle a mis padres sobre lo nuestro. – Vio como Aria alzó las cejas en señal de sorpresa, seguido de una amplia sonrisa. Rodeó su cuello con sus brazos.

̶ ¿Te sientes lista para hacerlo? – Preguntó. Moira solo asintió.

̶ Tal vez en un par de días. – Dijo. Después de unos segundos, la rubia miró el reloj, era hora de irse, así que Moira la acompañó hacia el patio frontal. Se vio distraída al escuchar el sonido de una motocicleta, el cual ya conocía perfectamente. Ambas dirigieron su mirada hacia la mujer que se encontraba aparcando frente a su casa, la observaron quitarse el casco y, finalmente, bajar de la moto.

Cuando Claire bajó de la motocicleta, pudo percatarse de que Moira se encontraba en compañía de Aria, las vio tomadas de la mano y no supo como sentirse respecto a eso. Sin poder hacer más, se acercó a saludar a la feliz pareja.

̶ Así que tú eres la famosa Claire Redfield. – Se acercó Aria con una sonrisa – Moira me ha contado mucho sobre ti, es un placer. – Le tendió la mano.

̶ Aria, ¿Verdad? Moira no para de hablar sobre ti. – Rio ligeramente, estrechando la mano de la rubia.

̶ Vaya, no hubo necesidad de presentarlas. – Habló animada la castaña.

̶ Bueno, me gustaría quedarme a conversar, pero se me hace un poco tarde, así que, ¿Las veo luego?

̶ Seguro. – Dijo Moira mientras la chica se acercaba para darle un buen beso de despedida.

Aquella escena incomodó de más a la pelirroja. En el momento del beso, no hizo más que mirar hacia otro lado. De nuevo la invadió ese extraño sentimiento, ni siquiera podía describirlo, pero sentía que le oprimía el pecho por alguna razón, y eso no significaba nada bueno. Lo ocultó tan bien que ni siquiera Dios pudo notarlo.

̶ Un gusto, Claire. – La voz la trajo a la realidad.

̶ Igualmente. – Dijo con una sonrisa un tanto fingida.

Aria se fue, dejando solas a Claire y a Moira, acompañadas de un no muy cómodo silencio.

̶ ¿Está todo bien? – Preguntó la castaña algo extrañada, al ver que Claire seguía con una expresión rara en el rostro. La Pelirroja la miró un tanto distraída.

̶ Por supuesto.

̶ ¿Segura? Te ves… rara.

̶ ¿Rara? ¿Yo? – Rio con cierta incomodidad – Para nada, sólo estoy un poco estresada. – Mintió.

La menor de los Redfield comenzaba a sentirse molesta; era frustrante no poder sacarse esa sensación. No entendía qué demonios estaba pasando, pero sabía perfectamente que tenía que ver con Aria, eso lo tenía claro desde la vez que Moira confesó que habían tenido un encuentro íntimo.

̶ Como sea, vine aquí porque quería ser la portadora de buenas noticias. – Ya ignorando lo que sentía en ese momento, se permitió sonreírle como era usual – Tu regreso a Terra Save está listo. – La cara de Moira no tenía precio, estaba tan emocionada como sorprendida, y eso le devolvía a la pelirroja un poco de la paz que se le había ido momentos atrás.

̶ ¿¡Es en serio!? – Claire asintió. La más joven no tardó mucho en lanzarse hacia a ella y atraparla en un eufórico abrazo, tomando por sorpresa a la pelirroja, la cual, sin dificultad alguna le correspondió, enredando sus brazos en la cintura de esta, tomándose la libertad de levantarla un poco y dar un par de vueltas con ella. Por un momento el mundo desapareció, solo eran ellas dos de nuevo, y se sentía tan bien. Era tan nuevo tener a Claire buscando ese contacto con ella, recordó las veces en las que abrazaba y la mujer le correspondía con dificultad; era algo que de cierta forma le emocionaba, le aceleraba el corazón, aunque supiera que todo aquello era a modo de amistad.

La hora de poner los pies sobre la tierra llegó; Claire detuvo las vueltas, pero, por alguna razón, el abrazo no. Aquello sólo sirvió para crear una especie de contacto visual, sirvió para desatar un mar de emociones que había estado apartando por estar con Aria. La pelirroja se apartó al fin, rompiendo con el momento; de cierta forma era lo mejor, pues, todo eso solo la confundía. Desvió la mirada, aparentando que no pasaba nada.

̶ Otra cosa – Dijo la pelirroja sacando un sobre del bolsillo de su chaqueta – Debes asistir a tu fiesta de bienvenida. – Le tendió la invitación. Moira la tomó y la revisó.

̶ Muy elegante. – Sonrió.

̶ No solo la invitación es elegante… tendrás que vestir algo de gala. – Dijo, esperando la obvia reacción de la más joven.

̶ ¿Qué mierda?

̶ A mí no me mires, el director tuvo la idea. – Alzó las manos buscando librarse de la mirada asesina de su amiga.

Moira suspiró resignada.

̶ ¿Al menos puedo llevar un traje? – Claire le sonrió.

̶ Mientras sea elegante. – Vociferó levantando los hombros. – Puedes llevar un acompañante, así que invita a Aria. – Al decir esto su expresión cambió otra vez.

̶ Le diré, gracias. – Dijo viendo la invitación nuevamente.

̶ Debo irme, tengo que terminar los preparativos. – Comenzó a caminar hacia atrás, sin dejar de ver a Moira, y le sonrió por última vez. – ¿Te veo mañana? – Habló metiendo las manos en sus bolsillos.

̶ Ahí estaré. – Dicho eso, al fin la Pelirroja dio la vuelta y subió a su motocicleta, encendió el motor y se fue.

La noche había llegado a la ciudad, y, como se había hecho costumbre en los últimos meses, los hermanos Redfield se reunían en el gimnasio una vez por semana para entrenar; a Claire le gustaba practicar sus dotes de pelea con su hermano, siempre implicaba un reto y le ayudaba a superarse.

̶ No bajes la guardia – Se escuchó la voz agitada del capitán de la B.S.A.A. Al tiempo que lanzaba golpes que eran esquivados perfectamente por su hermana, la cual rápidamente contraatacó con una serie de puñetazos que iban directo a las almohadillas que protegían las manos de Chris. Fueron tantos y con tanta fuerza, que el castaño terminó aturdido, y, en un último golpe, perdió el equilibrio y cayó al suelo. Claire se inclinó para apoyar sus manos sobre sus piernas, se dio tiempo de regular su respiración, al igual que su hermano.

̶ Hay… ¿Hay algo que te esté molestando? – Preguntó el mayor tomando aire.

̶ ¿Por qué lo dices? – Le tendió la mano para ayudarle a levantarse. Una vez que su hermano estuvo de pie, se dirigió hacia su maleta para buscar su botella de agua, seguida por Chris.

̶ Porque te conozco. – Habló viendo como su hermana bebía una gran cantidad de agua.

̶ Estoy bien. – Botó la botella dentro de la mochila, acto seguido comenzó a quitarse los guantes, una vez libre de estos, movió sus dedos para no sentir que se entumecían; divisó la cicatriz que se formó en su puño después de su desastroso episodio de ansiedad, en el cual su jarra fue la que sufrió las consecuencias.

̶ Si tú lo dices. – Imitó la acción de su hermana. Al no tener respuesta de la pelirroja, decidió sacar otro tema de conversación.

̶ ¿Y cómo te fue con Moira? ¿Se emocionó con la noticia?

Claire suspiró. – Sí, debiste verla. – Sonrió con desgano.

̶ Es bueno que esté retomando su vida, tal vez las cosas vayan mejor ahora que está saliendo con...– Dijo sin poder recordar el nombre.

̶ ¿Aria? – Soltó sin darse cuenta de que en su voz había cierto dejo de desanimo o fastidio. Aquello fue lo que le ayudó a Chris a comprender por qué su hermana estaba de tal humor. Claire se dejó caer sobre la banca con desgano, se pasó la mano por el cabello y notó como su hermano la miraba expectante y con algo de diversión.

̶ ¿Qué?

̶ Entonces es eso. – Sonrió burlón.

̶ ¿De qué hablas? – La menor de los hermanos juntó las cejas en señal de confusión.

̶ De que tú, pequeña hermana, estás celosa de Aria. – Rio. Aquello tomó por sorpresa a la pelirroja, el corazón se le aceleró y sin notarlo ni poder evitarlo, los colores se le subieron al rostro.

̶ Espera, ¿Qué? – habló un poco exaltada – ¿Por qué demonios estaría celosa, Chris? Además, no es como si a mí me… – Antes de que terminara la frase, su hermano la interrumpió.

̶ Creo que es bastante normal, ¿Sabes? Digo, tú y Moira son mejores amigas, pasaban todo el tiempo juntas. – Expuso tranquilamente – Así que creo que es muy común que al ver que está saliendo con esta chica, ya no tenga el mismo tiempo para estar contigo… es comprensible. – Dijo poniendo una mano sobre el hombro de la pelirroja – Pero oye… Pase lo que pase, Moira y tú siempre van a estar juntas. – Le dio una sonrisa, la cual fue correspondida por su hermana; después se alejó para recoger sus cosas, que se encontraban al otro lado del salón.

Tal vez Chris tenía razón y sí estaba celosa. El problema era que, en el pasado, Moira podía hablarle abiertamente sobre sus relaciones y esta clase de sentimiento jamás aparecía. Entonces, ¿Por qué lo hacía ahora?... ¿Eran simples celos amistosos?