Disclaimer: Ningún personaje de la serie Naruto me pertenece, sino a Kishimoto. Solo he utilizado dichos personajes para el fin de entretenimiento.
Summary: Naruto y su generación están obligados a compartir dolor y alegrías en la Academia o también conocido como El Internado, desde la tierna edad de ocho años. Camaradería, Sangre y el Final. ¿Quién sobrevivirá a la prueba final de gennin de la Konoha Sangrienta?
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Konoha Sangrienta
[Arco de la Camaradería]
Capítulo 2: Transfondo
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Naruto llegó con una pequeña maleta en los hombros hasta su habitación indicada por Ibiki, en este caso, no era un cuarto para cada uno. Eran camarotes abarrotados unos contra otros. Para todos los chicos. Frente a la puerta del cuarto de todos los chicos estaba el cuarto de las muchachas.
Las puertas decían: 1V-C para los chicos y 1M-C para las chicas en un metal plateado que reflejaba luz cuando lo mirabas bien.
Cuando Naruto había llegado a la academia, Ibiki los había llevado hasta el sótano, donde una compuerta oculta se escondía detrás de unas sucias cajas de madera. Hizo que todos los niños bajaran por las escaleras verticales que se mostraron bajo la compuerta y les mostró una serie de pasadizos subterráneos antes de llegar a un lugar enorme e impoluto.
Las paredes blancas fueron algo realmente agradable luego de pasar por una especie de laberinto que estaba lejos de ser bien visto. Después de todo el techo goteaba profusamente en las esquinas y las paredes que seguramente debían ser blancas ahora eran negras por la suciedad.
Los niños, en filas divididas por su género, avanzaron hasta una esquina donde había una enorme puerta de metal, Ibiki abrió dicha puerta empujándola y haciendo que todos pasaran. Los llevó a través de otro pasadizo donde se detuvo casi al final del camino y les señalo las puertas que estaban frente a la otra. Las que serian sus habitaciones de ahora en adelante.
—En este pasadizo están todas las habitaciones. Si han podido observar hay otras puertas, son de otras secciones y de años superiores a los suyos. Luego de salir por la puerta de metal están los salones donde se les impartirá las asignaturas de su año. Instálense, mañana vendrá su profesor a recogerlos a las siete de la mañana.
Ibiki desapareció de ahí mientras todos los niños entraban sus respectivas habitaciones.
—Este lugar es escalofriante —mencionó Kiba luego de sentarse en la cama mas cercana a la puerta. Encima suyo del camarote se posicionó Shino, totalmente impávido a su comentario.
Frente a ellos, Shikamaru tomó otra cama solo que arriba del camarote—Que problemático.
Chouji tomó la cama de abajo y abriendo su maleta, procedió a sacar su ropa para ponerlo en el armario de la pared mas cercana.
Naruto se aseguró de tomar la cama al lado de Kiba, pero Sasuke fue más rápido y se sentó en esta.
—¡Oye idiota! ¡Esa iba a ser mi cama!
Sasuke volteó y luego de entrecerrarle los ojos, lo ignoró.
—¡Oye tu-!
—Solo toma la cama de arriba, Naruto —espetó tranquilamente Shikamaru mientras se acomodaba en su propio colchón para luego intentar darse una siesta.
Con un gruñido, Naruto tomó la cama de arriba de Sasuke y empezó a retirar sus cosas, era una suerte que la pared fuera tan alta, ni parándose sobre la cama podría alcanzarla. El resto de los muchachos se asentaron en las demás camas esperando que algo sucediera. Sin embargo, nada paso hasta después de varias horas. Unos débiles toques en la puerta de metal fue lo único que los sacó de su ensoñación.
Kiba, que era el mas cercano abrió la puerta para encontrar a Ino retorciéndose las manos, nerviosa.
El castaño arqueó una ceja.
—Hola, Kiba, ¿puedo pasar?
—Eh… esta es la habitación de chicos, Ino.
—Necesito hablar con Shikamaru.
Chouji que estaba escuchando la conversación, pateó la cama de Shikamaru haciendo que el muchacho de la coleta se despertará bruscamente.
—¿Q-Qué pasó?
—Shikamaru —le mencionó Kiba—, Ino te busca.
—¿Ino? Déjala entrar.
La muchacha de largo cabello rubio entro a la estancia ganándose varias miradas curiosas de parte de los chicos que estaban ahí haciendo sus propias cosas. Exceptuando por Sasuke por supuesto, el sujeto estaba muy concentrado en un libro que tenía en las manos.
—¿Cómo lo estas llevando, Shikamaru?
Nada mas escucharla, Shikamaru supo de que iba esto. Saltó de su cama e hizo que Chouji le hiciera espacio en la suya. Con un movimiento de su mano, hizo que la rubia se sentara con ellos. La cama era bastante espaciosa como para que cupieran los tres sentándose con las piernas cruzadas.
—¿Te estas arrepintiendo, Ino? —soltó Shikamaru sabiendo que, aunque susurre, igualmente iban a poder escucharlo. El lugar era terriblemente silencioso, hasta el aleteo de una mosca se podría escuchar.
—Yo… —la muchacha bajo la cabeza mientras Chouji ponía una mano en su hombro con comprensión. Los tres se habían casi criado juntos debido a sus padres, por lo que Ino siempre recurría a ellos cuando estaba mal ya sea por Sasuke, el amor de su vida, o por su clan—no soporto la idea de…
Shikamaru entrecerró los ojos.
—Morir… —suspiró la chica.
—Sin embargo, aceptaste.
—Mi padre y mi madre me dijeron que era mi decisión. Dijeron que me amaban y que no importaba lo que eligiera, ellos estarían para mí, pero… Inokai…
—Que problemático —suspiró Shikamaru mientras rascaba su propia nuca. Recordaba perfectamente a Inokai, era uno de los viejos consejeros del clan Yamanaka, le encantaba presionar a la pequeña heredera del clan cuando creía que nadie lo estaba mirando. Lo mas seguro era que había insistido, a escondidas, a que Ino aceptará la decisión de ingresar al Internado.
Pero ahora que estaba dentro se daba cuenta de su decisión.
Ino no quería morir.
—Todos aquí sentimos lo mismo que tú, Ino —explicó Shikamaru.
Chouji asintió lentamente mientras dejaba caer su máscara, mostrando su rostro de verdadero terror al pensar lo que pasaría dentro de cinco años—Durante esta última semana, no dejé de pensar en eso. La hora está cerca… no podía dejar de decírmelo.
—Solo nos queda aceptar lo que elegimos, y esforzarnos.
—Quiero estar con ustedes… pero… tampoco quiero sufrir.
Lo dicho por Ino caló muy dentro del corazón de Shikamaru, él lo sabia bien. Dentro de cinco años tendrían que coger las armas y acabar con las personas que… Shikamaru suspiro… sabiendo que llegada la hora no sería capaz de hacerlo; no quería hacerlo. Igualmente, Chouji moriría antes que matar y aunque Ino temiera por su vida, no seria capaz de matar a sus amigos de la infancia con sus manos.
Pero los tres estaban entre la espada y la pared.
¿Qué podían hacer?
—No quiero morir —dijo la rubia bajando la cabeza—pero tampoco quiero matarlos. ¡No puedo con esto, Shikamaru!
—Tranquilízate, Ino. Empezaras a hiperventilar sino te calmas.
—¿Matarlos? —fue un susurro, pero muy bien escuchado por el trio. Naruto desde su cama los observaba alarmado. Solo entonces, Sasuke prestó atención aparte de su libro. Él ya sabia todo eso, lo extraño era que el rubio no lo supiera.
—¿Eh? —suspiró Ino aguantándose las lagrimas y mirando al rubio.
—¿A qué te refieres con matarlos? ¿Por qué harías eso?
—¿A qué te refieres tu? ¿Acaso no sabes de que hablamos? —el pequeño entrecejo rubio de Ino se frunció mientras miraba a Naruto y su confundido rostro. Todos los que decían que "si" a la proposición debían saberlo… o mejor dicho toda la maldita aldea lo sabía.
¿Cómo ese mocoso Uzumaki podía ser así de ignorante y no saberlo?
—Naruto —susurró Shikamaru al ver la mirada asustada del rubio. Era imposible que no supiera del Internado, ¿verdad? —¿En serio no sabes nada?
El pequeño Naruto negó muy lentamente, logrando que la mayor parte de los chicos dentro de la habitación jadearan de la sorpresa, muchos se pusieron a murmurar entre ellos y señalarlo. Inevitablemente el rubio se encogió, confundido por lo que estaba pasando y por las cosas que ignoraba y aun no le decían.
—Yo no se lo diré —dijo Chouji con la frente azul.
—Esta bien, yo se lo diré —los murmullos se detuvieron al escuchar a Shikamaru. Esta no sería una conversación agradable en lo absoluto.
Ino se encogió considerablemente al escucharlo, Chouji se acerco a ella poco a poco hasta lograr envolverla en su brazo derecho con lentitud. La muchacha temblaba mientras se perdía en sus propios pensamientos pesimistas. No estaba preparada para nada en esos momentos, solo quería que alguien la abrazara y la consolara.
Por suerte, uno de sus mejores amigos, Chouji estaba ahí para ella.
—Naruto —empezó Shikamaru—, tal y como dijo Ibiki, el Internado tiene un peso mayor por la calidad que por la cantidad. La estructura esta basada en como se manejan las bases Anbu de Raíz. Las cuales puedes apostar son peores que lo que hay aquí. Vamos a ser entrenados desde mañana a convivir entre nosotros, nos obligaran a relacionarnos, a estudiar hasta que se nos quemen las pestañas y a entrenar.
—No se oye tan mal.
—Ese no es el problema, el problema es el examen final —suspiro Shikamaru para luego sostenerle la mirada a Naruto, el pobre muchacho estaba muy asustado de escucharlo para este punto—. El examen final consta de matarnos los unos a los otros.
El silencio de la habitación sonó bastante cruel a los oídos de Shikamaru. Sin embargo, era comprensible, nadie compartía la estructura del internado con palabras, todos ya sabían de que iba desde el momento en que pisaron el pie en la Academia. Se pregunto si tal vez Naruto era un ignorante de todo esto por ser huérfano.
Se fijo en la cama de abajo, Sasuke se veía impasible leyendo su libro. No estaba sorprendido en lo absoluto.
—Entonces… ¿tenemos que matarnos entre… nosotros?
—Si.
Naruto emitió una sonrisa nerviosa—Estas bromeando, ¿verdad?
Las miradas serias de todos sus compañeros fueron suficiente para él. Dando la vuelta en su cama, choco su rostro contra la almohada, tenia mucho en que pensar, de igual manera en que sabía que había muchas cosas que hubiera preferido no saber.
Y sin embargo las sabía y ahora tenía que pensar en ello.
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Review?
