Disclaimer: Ningún personaje de la serie Naruto me pertenece, sino a Kishimoto. Solo he utilizado dichos personajes para el fin de entretenimiento.

Summary: Naruto y su generación están obligados a compartir dolor y alegrías en la Academia o también conocido como El Internado, desde la tierna edad de ocho años. Camaradería, Sangre y el Final. ¿Quién sobrevivirá a la prueba final de gennin de la Konoha Sangrienta?

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Konoha Sangrienta

[Arco de la Camaradería]

Capítulo 3: Medio tiempo

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Las luces se apagaron en el justo momento en que llegó la medianoche. Naruto dio media vuelta sobre su propia cama solamente escuchando las respiraciones acompasadas de sus compañeros. Nunca había tenido problemas para dormir, pero desde que llegaron al Internado, las noches se le hacían insoportables, pensando y recordando la conversación de hace tres semanas con Shikamaru, Chouji e Ino. El cabeza de piña había usado palabras muy fuertes que, aunque demostrará indiferencia durante el día, carcomían su cabeza por las noches. Era una especie de rito antes de finalmente perder ante Morfeo.

Apretó su almohada contra su pecho, sintiendo la suavidad contra su cuerpo. Era tan difícil dormir que había días que incluso no llegaba a pegar el ojo por todo lo que corría frente a sus ojos. Sobre todo, cuando llegaba las tres de la mañana.

No ocurría nada singular a esa hora y durante la primera semana no lo notó, pero, cada dos días la puerta se abría muy despacio, evitando hacer ruido justamente cuando el reloj marcaba las tres de la madrugada. Tras la rendija de la puerta abierta entraba un halo de luz que Naruto nunca tuvo la valentía de ver directamente. Solo atinaba a hacerse el dormido.

No estaba seguro si alguien mas aparte de él había notado ese detalle, puesto que no lo había compartido con nadie. Pero lo inquietaba mucho y cada vez que llegaba las tres del día correcto, esperaba temblando que las puertas se abrieran.

Se preguntó si algún día descubriría la razón.

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—Esta comida se ve asquerosa —espetó Kiba terminando de sentarse, al lado suyo estaba Shikamaru y enfrente estaba Chouji revolviendo su comida de una forma bastante deprimente.

—El sabor es exactamente como se ve —agregó Chouji dando vueltas con su cuchara a la masa gris que se encontraba en su cuenco.

—El segundo día nos explicaron que esta comida solo eran una combinación de proteínas, el sabor no era… necesario —explicó aburrido Shikamaru mientras se metía otra cucharada de esa revoltosa pasta gris que hacían llamar su almuerzo.

—El desayuno y la cena no es mejor.

Chouji asintió al escuchar a Kiba; a primera hora del día recibían una mediocre barra nutricional y un botellón de agua que debía durarles toda la mañana hasta el almuerzo donde les volvían a rellenar el botellón. La cena era otra vez la pasta solo que en vez del terrible gris, era un color marrón espantoso, a excepción del día quince del mes, donde la cena era color verde vomito.

Mientras Kiba revolvía su almuerzo sin ánimos de comerlo, Shikamaru le dio una mirada—Será mejor que comas rápido, falta solo media hora para que se cierre la cafetería.

—¡Agh! Eso del tiempo es otra tontería —se quejó el castaño mientras recordaba lo que le habían dicho el segundo día de clases que tuvieron en ese lugar. El tiempo máximo dentro de la cafetería era solo cuarenta y cinco minutos. O al menos así iba a ser durante sus primeros dos años, a partir del tercero hacia adelante seria solo media hora.

—¿Qué materia tenemos después de esto?

Estrategia a base de cálculo —respondió Shikamaru. No es que le desagradara la materia en sí, es solo que detestaba juntar sus conocimientos críticos y fundamentarlos con los números. Sin embargo, era la materia más larga que tenían hasta el momento.

—Esta pesadilla solo se acabará a las cinco de la tarde —gimió Kiba mientras con muchísimo miedo introducía una cucharada a su boca. La pasta era insípida, con un ligero olor a medicina y menta; como si trataran de disimular otro olor con la fuerte mezcla de la menta envolviéndolo. Kiba no estaba seguro.

—Hoy es día de biblioteca —otra cucharada mas corrió por la garganta de Chouji—, mañana toca entrenamiento en el patio.

Los martes y jueves, después de las cinco de la tarde, les tocaba irse directamente a la biblioteca a leer, estudiar, hacer sus tareas o entretenerse con algunos juegos de mesa como el ajedrez, las damas o el shogi, sin embargo, los demás días eran entrenamiento directo en el patio. Es decir, solo hasta que llegaban las nueve de la noche, entonces regresaban a cenar y luego directo a sus cuartos donde la mayoría caían rendidos en sus camas debido al ejercicio intenso.

—Ya estoy olvidando cuanto tiempo llevamos aquí —suspiró Kiba.

Shikamaru volvió a darle una mirada antes de responderle—Solo han sido tres semanas.

—Pues han sido las tres semanas mas monótonas que he tenido en mi maldita vida.

Esta vez ni Shikamaru ni Chouji le dijeron algo. Conscientes de que el castaño tenia razón bajaron la mirada a su asquerosa pasta gris. Solo entonces, Chouji se preguntó cómo le estaría yendo a Ino con todo esto.

De hecho, la rubia lo estaba llevando igual o peor que sus amigos. Las horas eran estrictas y no se permitía llegar un momento tarde o un momento temprano, era tal y como te lo ordenaban, sino tenías que abstenerte a los castigos. Para suerte de ella y de sus amigos, hasta el momento ninguno de sus compañeros había recibido una sanción, pero estaban seguros de que solo era cuestión de tiempo para eso.

Ino estaba sentada en una mesa de cinco personas a diferencia de Chouji, Kiba y Shikamaru, que estaban en una mesa de tres. Ino podía observar de reojo las miradas de pesadumbre que tenían Sakura y Hinata a sus costados. Sin contar la indiferente de Shino y la intranquila de Keita.

Con una mirada de reojo pudo notar la mesa de Sasuke, a su lado estaba Naruto tratando de buscarle el habla junto a dos chicas mas y otro muchacho. No muy lejos de ellos había otra mesa de tres personas donde pudo distinguir a sus otros dos compañeros de aula junto a un desconocido.

—No teníamos nada que entregar hoy, ¿verdad? —consulto Ino sintiendo el incómodo ambiente que se estaba formando por el silencio de todos en la cafetería. Si bien está estaba repleta de gente por los diferentes años que convergían en ese lugar, la mayoría no estaba con muchas ansias de generar algún desorden.

Ya sea por la cantidad de guardias en las esquinas, o por los profesores que estaban observándolos a cada movimiento.

Hinata recordó en su memoria la última clase—En realidad, nuestro profesor mencionó algo sobre… una tarea.

Los presentes en la mesa se congelaron en su sitio. Ninguno de ellos recordaba algo sobre una tarea, ni Sakura que era la que mejor llevaba las materias.

—¿D-De verdad? —tartamudeó verdaderamente sorprendida Ino. Lo había preguntado por la incomodidad en el ambiente, no porque de verdad pensará que había una tarea pendiente para ese día.

—N-No era una tarea en sí, solo era una sugerencia. Acerca de otórgale un informe s-si queríamos puntos extras.

Keita dio un largo suspiro de alivio mientras Sakura golpeaba su frente contra la mesa. La peli rosa había sentido que el corazón le estallaba bajo el pecho como una bomba de alto alcance. Todos ahí habían escuchado de sus maestros las terribles consecuencias que tendrían si no realizaban sus tareas o desobedecían sus órdenes. Hasta el momento, ninguno de ellos había sufrido por eso, y querían cerciorarse de seguir así durante esos cinco años de tortura.

—E-Eso fue inesperadamente… terrible —opinó Ino sosteniendo la zona donde estaba su corazón.

Shino asintió mientras metía otra cucharada de pasta gris en su boca. El de lentes oscuros observó que solo necesitaba dos tragos mas para acabarlo. Era increíble que con solo tres semanas ahí ya se hubiera semi acostumbrado a ese insípido sabor. Keita frente a él, revolvía la comida sin ganas.

—Debes comer —le indicó en un susurro inexpresivo.

—Lo sé —dijo el niño de cortos cabellos oscuros—. Es solo que… casi no tengo hambre.

Shino asintió sin ánimos de responder a su pesimista comentario. Él no era nadie para obligar a Keita a comer.

Antes de que cualquiera pudiera darse cuenta, el sonido del timbre retumbó en sus oídos, seguidos de los apresurados pasos de los muchachos que tenían que ingresar en menos de cinco minutos a sus salones. Sakura, Hinata e Ino recogieron sus bandejas vacías y rápidamente se levantaron para dejarlos en los trastos sucios en la esquina de la estancia. Shino y Keita se levantaron un poco más despacio.

—Shino.

El llamado lo hizo voltear la cabeza, Keita estaba temblando ligeramente.

—No tengo hambre, pero sé que debo comer… ¿Cómo puedo obligarme?

El de lentes oscuros se volteó para mirar al frente después de escucharlo—Sino quieres morir, come. Solo piensa en eso —después de todo, ese era el mantra que solía decirse él cada vez que probaba bocado de esa desagradable pasta gris.

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Sasuke poco solía relacionarse con sus compañeros de aula, creía fervientemente que era inútil intentar tener consideración con cualquiera de ellos. Las chicas eran un problema de pies a cabeza, con esas sonrisas bobas y ridículos intento de llamar su atención. Por otro lado, estaban los chicos, rechinándole los dientes, buscándolo en secreto para que los entrenara o muchas veces intentando burlarse de él por ser "popular". ¿Por qué Sasuke debería tener consideración con una panda de inútiles cómo esos?

—¡Sasuke! —el llamado no lo hizo detenerse ni voltear, sabia a quien le pertenecía tan chillona voz. A aquel sujeto de puntiagudos cabellos amarillos con el que compartía camarote. ¿Cómo podría olvidarlo? Se obligó a rodar los ojos—¡Oye, que te estoy llamando!

Acababan de levantarse de sus asientos en la cafetería y ahora caminaban en un gran grupo hacia el aula donde se les impartía Estrategia a base de cálculo. No es que Sasuke odiará los números, de hecho, podría decir que les tenia admiración, era solo que tenía la ligera sensación de que estas clases eran demasiado avanzadas. Incluso para él, o para Sakura quien probablemente era una de las más inteligentes a nivel de promedio general.

—¡Que te estoy llamando, Sasuke!

Delante suyo estaba Keita frotándose los brazos mientras Hinata acariciaba su hombro en un intento de tranquilizarlo. Al lado de ella, estaba Shino, muy tranquilo e inexpresivo. Sasuke ladeó la cabeza, reconociendo a Sakura y a Ino más adelante, sabía que ellas dos estaban peleadas por él —aunque poco le importaba—, pero él las veía… tomadas de las manos. Como si estuvieran consolándose mutuamente. Delante de ellas, había un grupo de tres chicos mas que no pudo reconocer, además de Shikamaru, Kiba y Chouji liderando el grupo.

Antes de darse cuenta, Naruto llegó a su lado y él bufó.

—¿Acaso no me escuchaste, Uchiha?

—No estoy en la obligación de esperarte.

—¡! —le gruñó Naruto mientras cerraba el puño y alargaba la silaba.

Sasuke se alzó de hombros y cuando finalmente llegaron al umbral de la entrada al salón, le susurró con desdén—Perdedor.

El Uzumaki volvió a gruñir, pero esta vez con mucha más fuerza al escucharlo.

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N/A: Hey, vengo a pedirles un favor, actualmente son quince alumnos dentro del Internado de los cuales nueve son los personajes usuales, Naruto y compañía. Sin embargo necesito seis personajes más, de hecho ya tengo dos: uno lo vieron en este capítulo, Keita y la próxima es Aki.

Realmente no me gusta usar personajes extra a parte de los ya creados y fundamentados del anime. Sin embargo, necesito esos personajes para… algo que haré en el futuro.

No soy muy buena para crear personajes originales, es por eso que pido su ayuda para los cuatro personajes que me faltan. Si pueden, pásenme una ficha como review o como mp acerca del personaje que deseen que ingrese. Realmente los necesito para continuar los capítulos. Uno por persona. De entre las fichas que manden, si aparecen más de cuatro, elegiré los más originales.

Por ejemplo:

Keita (Varón): Cabello castaño oscuro, ojos grises, cicatriz en la mejilla. Contextura delgada. Ninja promedio. Es muy normal, hace sus deberes siempre aunque no sea muy inteligente. Mantiene un bajo perfil aunque se lleva normal con todo el mundo. Disfruta de su tiempo conversando con Aki. Tiene miedo del examen final pero trata de ser fuerte por Aki.

Aki (Mujer): Cabello celeste corto, no se le ven los ojos por la capucha y su largo flequillo, sin cicatrices. Contextura delgada. Ninja promedio. Es realmente asustadiza y antisocial, solo habla con Keita, y con el resto de personas solo habla en un hilo de voz. Nunca nadie le ha visto los ojos, ni siquiera Keita. No es muy inteligente pero siempre hace sus deberes.

Algo así, por favor. Características físicas como el cabello, ojos y cicatrices. También la contextura, si es delgada o gruesa. Consideren [Ninja Bajo] [Ninja promedio] [Ninja Alto] para los estándares de sus personajes. Bajo quiere decir idiota, (con suerte y compite con Naruto); promedio es alguien como Kiba, Chouji o Ino. Alto es inteligencia tipo Sasuke o Shikamaru.

Demás cosas que pueden agregar es si olvida hacer su tarea o no. Algún tipo de manía como leer un libro o cantar o algo así, también como es su personalidad, amable o seco. Si tiene alguna otra característica resaltante también (como Aki que siempre lleva una capucha que le tapa los ojos). Traten de ser los más originales posibles.

Ah, y no es necesario que me manden la vida de esos personajes, ni poderes, ni clanes, ni kekkei genkais, realmente no lo necesitare para el fic (ni tampoco detalles sobre la ropa). Solo características físicas y de personalidad, o algunas manías o tics.

Gracias de antemano por su colaboración.

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Review?