Todo corresponde a su respectiva autora. Lo que no reconozcan como tal es totalmente mio.

o.o.o.o.o.o.o.o

Capítulo 3

JPXHG

La suave superficie acaricia sus adoloridos músculos. Tal pareciera que se encontraba flotando lejos de todo aquello que la lastimaba, lejos de aquel infernal calabozo que en su momento pareciera que fuera a ser su nuevo hogar. ¿La habrían ido a rescatar? ¿Habría muerto presa de las torturas de los mortifagos? ¿Habían sido James y Lucius tan tontos como para adentrarse a la guarida de Voldemort? ¿O simplemente ya había caído en tal estado que no era consciente de lo que sucedía a su alrededor?

Necesitaba respuestas. Necesitaba abrir los ojos para ser testigo de lo que en verdad sucedía. Necesitaba corroborar que ya no se encontraba presa de aquella horrible celda donde Voldemort la había amenazado. ¿O es que acaso se encontraba siendo controlada por un imperio y por eso era la sensación de sentirse en las nubes? Esperaba con toda su alma que no fuera ese último. De las tres maldiciones era que consideraba la más terrible. El hecho de realizar las más crueles acciones sin tener el control de su cuerpo era sinónimo de la más grande de las humillaciones. Era caer en el bando enemigo en contra de tu voluntad.

El sonido de unas puertas siendo abiertas le obligó a dejar de lado sus suposiciones. Las distintas voces se arremolinaban a su alrededor. No entendía ninguna pero al mismo tiempo sabía que no se encontraba rodea de los seguidores del mago tenebroso. Reunió las fuerzas que en esos momentos tenia y abrió los ojos. La luz de la estancia terminó por hacerla cerrar los ojos de nuevo.

-Hermione-. Esa voz. Estaba segura de que nunca más volvería a escucharla. Desde hace casi un año que se había resignado. Pero ahora casi sentía las lágrimas recorrer sus mejillas. Harry, su mejor amigo estaba ahí, junto a ella.

-Ha… Harry-. Su voz sonó patosa, probablemente por la falta de hidratación. Con un esfuerzo casi sobre humano trato de sentarse en la cama, que minutos después descubriría que era una camilla, pero el ojiverde se lo impidió.

-No te esfuerces Herms, llamare a Madame Pomfrey-. Cuando por fin pudo adaptar su vista noto como su amigo se iba en busca de la enfermera de Hogwarts. ¿Es que había vuelto? La sonrisa que recibió de parte de la bonachona mujer se lo confirmo, estaba nuevamente en Hogwarts de 1997.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Hacía casi media hora que la enfermera la había dejado descansando en compañía de Harry. Le había advertido al muchacho que no le hiciera esforzarse. Al parecer su núcleo mágico se había debilitado a tal grado que por unas semanas tendría que sobrevivir sin magia. Su amigo no había dejado de sonreír y dirigirle sonrisas nerviosas.

-No sé cómo decirte esto Hermione pero… yo recuerdo todo antes de que desaparecieras- .la chica le miro sin entender. ¿Qué se supone que tendía que recordar? Se suponía que nada había cambiado… a menos de que James Potter le hubiera hecho caso a las últimas palabras que le dirigió antes de ser capturada por los mortifagos.

-Harry… ¿Tus padres… están vivos?-. Le dolió preguntar aquello. Eso sólo significaría que James había logrado olvidarla y seguir su vida como en un principio debió de haber sido.

-Sí-. Harry estudio detalladamente el rostro de su amiga y las distintas emociones que pasaron al confirmarle que sus padres nunca habían muerto y él nunca tuvo que vivir su infancia con sus tíos. Aunque los recuerdos y las sensaciones no se iban y estaba seguro de que se quedarían con él lo que le quedaba de vida.

-Eso es… genial. Has de haber tenido una linda infancia Harry-. Dijo Hermione sinceramente. Si en el pasado había deseado quedarse con James nada le quitaba la sensación de felicidad al saber que su amigo logro tener la vida que desde un principio le correspondía. Nada importaba el dolor de la traición que en esos momentos sentía su corazón. Su amigo era primero, ya después se ocuparía de sus sentimientos.

-Se podría decir que sí-. Le contestó un poco tenso. No sabía cómo debía de abordar el tema sobre su desaparición y lo que había acontecido tanto antes como después. Le había pedido a Dumbledore que le permitiera a él contarle a Hermione sobre la nueva vida que había otorgado a este nuevo mundo mágico al cual llegaba.- Escucha Herms, tanto Dumbledore como yo recordamos perfectamente cómo era la situación antes de que desaparecieras en aquella salida a Hogsmeade, no espera, deja termino-. Dijo al ver como la chica quería interrumpirle, pero ya había comenzado y sentía que si dejaba que ella hablara perdería el valor para contarle lo que sucedía en aquellos momentos y sobretodo la pregunta que tantas ansias le causaba-. Por alguna razón somos los únicos que sabemos cómo sería mi vida, y el desarrollo de los sucesos venideros a mi llegada a Hogwarts, si mis padres hubieran muerto y yo tuviera que quedarme con mis tíos. Así que… no te alarmes con lo que otros te puedan contar.

Hermione escuchaba incrédula lo que su amigo le contaba. No tenía alguna hipótesis que entrara en lo racional. No se suponía que eso pasara, mucho menos que Harry recordara todo lo que habían pasado desde que se conocieron. Cuando había sido consciente de lo que implicaba haber viajado al pasado quiso averiguar cómo regresar, después de descubrir que su estadía seria permanente mientras no encontrara el giratiempo tomó la decisión de que haría la vida de su mejor amigo como en un principio debió de haber sido. No le importaba que Albus Dumbledore le hubiera prohibido advertir del peligro que se cernió sobre aquellos tiempos.

-Hermione-. Le llamó Harry-. Yo quería… es que no sé…

-Vamos Harry-. Le sonrió la chica ante el evidente nerviosismo que estaba presentando su amigo-. Desde cuando te has refrenado para preguntarme algo-. Le animo Hermione.

-¿Tuviste algo que ver con mi padre, Hermione?-. La pregunta en si ya era escandalosa, la castaña no se esperaba que le preguntara eso. Con la boca abierta miro alarmada a Harry. ¿Cómo se suponía que debía de contestar a eso?

Ambos se miraron a la espera de que la respuesta a la pregunta realizada fuera dicha. Antes de que siquiera Hermione pudiera abrir la boca fueron interrumpidos por las personas que en aquellos momentos entraban a la enfermería. Los dos chicos voltearon y pudieron ver que tanto Ron como Ginny se dirigían hacia donde se encontraba la camilla de Hermione.

Hermione podía asegurar que se trataban de las mismas personas que hacía meses había dejado en el futuro, más la mirada que la pelirroja le dirigió le hizo dudar que se encontrara frente a sus antiguos amigos. ¿Qué acaso no eran amigas en aquella nueva realidad? Para confirmar sus pensamientos Ginny se abalanzó sobre Harry besando sus labios mientras no quitaba su vista de la castaña. ¿Pero bueno, qué se supone que está pasado?, se preguntó Hermione ante la clara declaración de guerra de la chica.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Volver a sentarse en el gran comedor rodeada de los que en un principio fueron sus compañeros de clase le daba una sensación de tranquilidad imposible de explicar. Si bien en el tiempo de los merodeadores había logrado sentirse en casa nada se comparaba con el lugar al cual pertenecía. La comida desde hace alguno minutos que apareció en la mesa. Ron seguía siendo el mismo glotón sin modales que antaño había conocido. En la entrada del comedor se encontró con Luna y al parecer seguían teniendo esa extraña amistad que las unía. Harry no dejaba de sonreírle y agradecer el hecho de que por fin hubiera despertado. Al parecer extrañarla no era un sentimiento que quisiera volver a experimentar. Hermione sabía que todavía tenían pendiente la conversación que habían iniciado en la enfermería. Sabía que en algún momento tendría que hablar pero aun no sabía cómo abordar ese tema, especialmente con Harry. Luego estaba Ginny, si bien pareciera que eran amigas no lo sentía como tal. La chica le mandaba miradas que podrían matarla si pudiera. Sus palabras eran afiladas y sólo se mostraba dulce cuando Harry se encontraba presente. Todavía le resultaba complicado adaptarse a esta nueva realidad.

-Atención alumnos-. La voz de Albus Dumbledore resonó por toda la estancia y sólo hasta ese momento Hermione tuvo en cuenta que no había tenido una verdadera plática con su director. Aun así tampoco tenía muy en claro lo que le diría. ¿Sería lo mejor hablar al mismo tiempo con Harry y el director? Tenía miedo de lo que pudiera llegar a revelar. Tenía miedo del posible rechazo por parte de su mejor amigo. Tenía miedo de que se desmoronara lo último que quedaba de su realidad-. Lamento tener que interrumpir su deliciosa cena pero me es grato informarles que, en coordinación con los profesores, el día 24 de diciembre se celebrara un baile de navidad-. El revuelo que causaron las palabras del director no se hicieron esperar-. Antes de que alguno pueda objetar sobre las reuniones familiares que muy probablemente les esperen, es mi deber informarles que sus padres también han sido notificados de este evento por lo que ellos estarán presentes-. Si bien este detalle no fue recibido con el mismo entusiasmo que el primer anuncio no mermaba la alegría. Muchos estaban emocionados al saber que pasarían las fiestas en familia y otros simplemente no dejaban de quejarse al saber que serían vigilados por sus progenitores.

Hermione no sabía exactamente como sentirse. Sabia de ante mano que sus padres no podrían asistir por ser muggles y en parte eso la entristecía pero había un pequeño detalle que no podría dejar de lado y era el hecho de que muy probablemente volvería a ver a James Potter.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

Lily Potter leía atentamente la carta que hacia unas horas había traído una lechuza oficial de Hogwarts. En sus tiempos nunca se había realizado un baile de navidad de tales magnitudes pero podía entender completamente al director. Los tiempos en lo que Vivian no eran nada pacíficos. Lord Voldemort tenía más poder a cada hora que pasaba y estaba segura de que no tardaría en llegar el momento en el que la guerra se desatara.

Dudo unos segundos antes de llamar a su esposo y notificarle sobre el próximo evento. Habían pasado ya muchos años como para que la sombra de aquella supuesta amiga siguiera atormentándola, no era momento de recordar eso. Tenía que vivir el ahora y ser feliz con su marido e hijo.

James Potter escucho atentamente a su esposa. No tenía los ánimos de volver al colegio. No quería revivir aquellos momentos en los que en verdad se considera feliz. No quería volver a imaginar el fantasma de la chica de quien en verdad había amado. Lily notó la duda en el rostro de James y supo perfectamente que es lo que pasaba por su mente.

-Ya es hora de que asimiles que tu familia somos Harry y yo-. Dijo con dureza la pelirroja. James sólo pudo mirarla con los ojos abiertos-. Olvídate de ella. Te abandono. En-tien-de-lo.

Lily abandonó el despacho de James en cuanto termino de decir la última palabra. En parte sabía que tenía razón pero simplemente no podía. No podía dejar ir al pasado. Amaba enteramente a su hijo, pero aun así el dolor no se iba.

Tal pareciera que Hermione nunca se iba a borrar de su corazón.

o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o.o

¡Per fi!

Un nuevo capítulo y ahora no me tarde tanto como la vez pasada xD

Alessandra.12: Muchas gracias por dejarme un review. Concuerdo completamente contigo sobre los Fic en inglés. Mayor calidad y muchísima más variedad. La verdad no me preocupa mucho el no recibir más review, he de confesar que este fic es más un capricho para mí que cualquier otra cosa. Surgió de la necesidad de nunca encontrar uno :v y si lo encontraba no estaba terminado pero aun así me alegra mucho que te esté gustando. Son diez capítulos y espero terminarlos pronto xD Ya están estructurados sólo falta desarrollarlo \._./ Muchas gracias por tus animas. Gracias xD PD: Yo también estoy esperando que alguien haga un Hermione con los gemelos Prewett ¡Vivan las parejas extrañas!

Nos leemos en la próxima ;)

Nana.