Los cuatro chicos llegaron a un lugar específico, para ser más que exactos era una especie de rancho gigante de metal, donde la luz era inexistente, y solo se encontraba la presencia de un hombre con joyas desde diamante asta perlas, que más predominan en su ropa, quien también tenía lentes de un color rojizo, con brazos alargados, panzudo, bigotudo, parecido a un huevo, y una gran sonrisa que dejaba escapar una pequeña parte de su lengua, que dejarían muy atrás al Joker de la adaptación de Tim Burton.
—Ahora que hacen aquí, ¿Y porque tienen a uno atado?.— pregunto ya por qué arrastraban al otro Lincoln con una cuerda.
—Bueno señor, esto tiene un explicación, vera usted mando a uno de los grupos a atacar a Haiku con el tal de poder editar que filtre información sobre nuestro grupo— dijo Lincoln, lo que su jefe respondió con la cabeza—. Bueno, este grupo de ineptos, confundió la cosa, eh hizo que el plan fracasará ya que Haiku se dio cuenta de nuestra falsedad y se fue volando.- respondió.
De un momento a otro, este callo al suelo ya por un disparo limpio de un láser en la rodilla dónde esa gran sonrisa aún se mantenía. El hombre que tenía estructura muscular lamentable, se poso en cuatro patas, y se acercó como araña hacia su presa, cuando estuvo cerca de poso de dos patas con las rodillas por en cima de su cabeza. Dio vuelta la cabeza del chico, donde se notaba su dolor, y miraba al hombre, el cual, con dichosa sonrisa parecía no tener piedad, y lamió sus labios.
—Escucha bien pedazo mierda inservible, yo no te cree con el tal de poder hacerte el madurito como banana madura.— apretó su cachetes con los dedos—. Yo te cree con el fin de que acabaran con la información, y cualquier persona involucrada en mis planes y el del señor J.P, porque mira que si algo sale mal, ¡Serás castigado!.— le gritó para después tirarlo contra la puerta las cuales del impactó se abrieron-. Y más les vale que tengan en cuenta que yo no soy paciente con mis sirviente, ¡Así que vuelvan al laboratorio!.— el hombre apunto atrás hacia una puerta donde se encontraba el laboratorio, en donde el grupo fue a buscar al otro tirado, y se marcharon de ahí.
El hombre se volvió en sus dos patas, mostrando que era más algo de lo pensado ya sobre pasando los 3 metros de altura, en donde se fue caminando asta lo que era asiento en medio de toda una gran montaña de dinero puesta de manera que parecía la cima de una pirámide con una un asiento de oro. Esa torre tenía ya un parecido a la pirámide de Argus, su única diferencia era que no tenía pilares por la cima y que ni le llegaba a la alcanzar su altura.
«este patético grupo de niño» pensó mientras ya se estaba en su trono. «no les puedo sacar tanto provecho como a otros, son simplemente niño, y además no creo que vallan a cumplir del todo la tarea» dudo sobre sus secuaces-. Tendré que desacer me de ellos lo más rápido posible cuando terminen la tarea, no puedo darle lujo de quedarse aquí y arruinar mis planes.
Laboratorio:
Era increíble que un rancho de metal como ese poseyera de por si un laboratorio subterráneo de gran medida con salidas de emergencia que llevaban a las afuera de la ciudad y otras más, pero además de eso era la experimentación de drogas, químicos y máquinas increíbles.
Entre todo eso se encontraba una mujer de cabello rubio marrón, con bata, la cual de por si atendía la herida del láser en la rodilla de Lincoln, quien aún trataba de aguantar el dolor por ello.
Mientras que el resto de chico no hicieron nada reverente, solo jugaban a un juego de su móvil, y se divertían matando personas virtuales, algo que a ella no le molestaba no era de esas personas que decía «los videojuegos causan violencia».
Por otro lado, una computadora dentro del lugar analizaba partes del ADN para modificarlo con químicos, para así lograr una combinación de ADN a partir de varios seres - entre ellos el ADN de Lincoln- para conseguir el ejército de un hombre, además de que ADN de Lincoln al pertenecer al de un duende capaz de modificar el aroma de las flores, era necesario conseguir la porción perfecta de químicos y Genes Mutagenos Tower o
G.M.T llamado ya por sus siglas en español.
—Lincoln número 10.— dijo la científica—. Que te eh dicho sobre hablar así frente al jefe, de lo eh dicho más de los que recuerdo.— dijo frustrada la mujer ante su creación—. Y ustedes.— le apunto al resto, donde miraron—. Entiendan que no pueden hacer eso, casi se meten en un gran lío, y si era así lo descubrirían a nosotros.
—Lo lamentamos mamá.—dijeron los dos Liam y el otro Lincoln, mientras apoyaban sus celulares en sus pechos.
—Bueno, y que sea la última vez que provocan eso.— dijo mientras volvía su mirada a Lincoln 10—. Esto es frustrante no siempre pueden ser así menos durante el resto de su vida.— dijo frustrada, mientras volvía a atender la herida.
En la entrada de la escuela:
Y ahí estaban el resto de chicos charlando sobre varias cosas, sobre ello, saltándose por mucho el tema del perfume, y mientras Liam y Lincoln, estaban haciendo nomas oculto en botes de basura, editando que sean vistos por sus amigos, sin duda muchas cosas no marchaban bien para nada, menos para Lincoln que en realidad quería que la tierra lo Débora más teniendo en cuánta que su hermana lisa lo vio todo, y a ella la tuvo que sobornar.
—Bueno lincoln.— respiro Liam profundo—. Me estás diciendo que hay clones de nosotros en una parte de la ciudad, los cuales quieren eliminar todo rastro de informa sobre ellos y el ladrón.
—Eso tal parece, pero no logro entender del todo el tema, ¿Osea nos llevan observado bastante tiempo o solo cuando hacían la fórmula?.— se preguntó Lincoln.
—No lo sé, pero de seguro como eres de raza duende del tiempo y planta vieron potencial en ti de quitarte algo.— dijo Liam, ya recordándole que tiene orejas puntiagudas.
—Con razón me encontraron.— dijo tocándose las orejas.
—Y yo que tú, ni me tocó las orejas.— dijo una voz femenina atrás de ellos, siendo la chica conocida como Risita la cual era de la raza duende—. Tu sabes que eso son puntos de conexión sexual y alarmas en caso de peligro, ¿No?.
—¿Son puntos de conexión sexual?.— dijo aún con las manos en las orejas, para luego que se las quitará Risita.
—Es recomendable que mejor no tocarlas, puede que sufran algún desenfreno.— respondió—. Y créeme que tu ni te gustaría morir virgen.- se marchó de ahí encontrándose con el grupo de naturales.
—Okey, eso es raro.— comento liam—. Es más me parece que tú raza es más rara de lo que pensaba.
—Bueno, prefiero eso que tener que soportar a una mujer por tener buen físico.— le respondió.
—Oye no seas racista.— dijo—. Además me preguntó por qué tan interesada en ti, acaso será que...
—Ni siquiera lo pienses.— le cortó el albino a su amigo.
