Cap. 2 Verguenzas y caras rojas
Cuando Takeshi se fue, Sakura comenzó a trabajar. Recibió a sus pacientes y realizo la cirugía que tenía programada con éxito. Al finalizar su turno limpio un poco su pequeño consultorio, ordeno los expedientes y anoto los pendientes en unos post-it que dejo pegados al escritorio.
-¡Frentona!- dijo su amiga Ino entrando a su consultorio sin permiso.
-¡Hola, cerda! ¿no te enseñaron a tocar?
- Ya habías terminado tu turno, así que no hay problema.
Sakura volteo los ojos en señal de fastidio y se sentó mirando a su amiga.
-¿Que necesitas? Estoy cansada y ya quiero irme a casa- lo decía mientras apoyaba la palma de su mano derecha sobre su mentón.
-Tus zapatillas rojas, esas que solo usaste una vez.
-Claro cerda, pasa por ellas mas tarde, ¿tendrás fiesta?
-En realidad no, Sai regresó esta mañana de esa misión de una semana, así que cenaremos en el restaurante nuevo del centro comercial y después iremos a su casa por el postre...ya sabes- dijo esto último guiñando un ojo a Sakura.
-Vaya! Al parecer las dos estaremos muy ocupadas por la noche- menciono Sakura con una media sonrisa y levantando una ceja.
-¡Wow, frentona! Pensé que ya no veías a Takeshi, dile que se esfuerce mas, de repente andas muy amargada- soltó Ino con una carcajada.
-¡Cállate, cerda! Estoy muy satisfecha con lo que hace Takeshi, ademas, no es como si fuera a tener una relación seria con el, así que no hay problema.
-Muy bien, me da gusto que al menos tengas quien calme tu ansiedad- se burló Ino- Bueno, me voy para que llegues a tu casa a descansar, te veo mas tarde. ¡Te quiero frente!
-Si, si, yo también!
Afuera el calor estaba insoportable, la gente caminaba rápido para hacer sus actividades, otros buscaban la sombra de un árbol o un techado para esconderse del agobiante sol y poder refrescarse un poco.
Lo único que deseaba Sakura era llegar a su departamento y descansar después de un baño relajante. Pero recordó que vivía sola y que su refrigerador estaba vacío y como las compras no se hacían solas no le quedo otra opción mas que ir al mercado a comprar lo que le faltaba.
Apresuro el paso para terminar lo mas rápido posible y llegar a casa. Al doblar una esquina, choco con una persona de frente.
-¡Idiota, fíjate por donde vas!- gritó molesta. Agradeció internamente que unas manos fuertes la sostuvieron a tiempo para no terminar en el piso.
-Aun recuerdo cuando me respetabas y me llamabas sensei- dijo Kakashi rascándose la barbilla.
-¡Kakashi sensei! ¡Lo siento! No lo vi- la chica bajo la mirada apenada.
- No hay problema Sakura chan. Dime ¿estás disfrutando de este clima y por eso estas paseando?
-En realidad no- contestó fastidiada- Tengo que ir al mercado a comprar unas cosas, vamos sensei, acompañeme.
Kakashi no protesto, solo dio media vuelta y la siguió. Después de unos minutos saco su Icha Icha y se puso a leerlo. De vez en cuando hablaban, ya sea por el trabajo del hospital, las misiones, el clima o le daba sugerencias sobre que frutas o verduras elegir. Cuando Sakura comenzó a darle sus bolsas para que le ayudara a cargarlas, no le quedo otra opción mas que guardar su libro.
-Si que eres rápida en hacer las compras Sakura chan- ya caminaban rumbo al departamento de su ex alumna cargador de bolsas.
-Siempre tardo en comprar las cosas, me gusta tomarme mi tiempo. Solo que en esta ocasión quiero llegar a casa.
-Ya veo, tienes otras cosas que hacer.
-Solo quiero llegar a descansar, ya que en la noche me ocupare.
-A veces extraño cuando era joven, tenia energía para todo, a cualquier hora-sonrió mientras parecía recordar su juventud.
-¡Tranquilo sensei! Aun no es tan viejo- la chica soltó una risilla -Además, en la noche no voy a salir, solo...- Sakura callo de repente, casi se le salía decirle al peliplateado que solo vería a un amigo para tener un poco de sexo. Al parecer su sonrojo la delató porque Kakashi le dijo
-¡Oh, Sakura chan!- soltó una carcajada- que no te de pena, son cosas de adultos, aunque aun eres muy pequeña para eso- dijo esto mientras le revolvía el cabello con una mano.
- Tengo 21 sensei- lo dijo molesta, alejándose de su toque.
-Lo sé, solo que aun no me acostumbro.
-Como sea, no hablemos de eso, por favor- dijo una apenada Sakura que bajo la mirada al suelo. Kakashi la tomo del mentón y levanto su cara haciendo que sus miradas se encontraran. Los ojos de el le indicaron a la chica que estaba sonriendo.
-Ya te lo dije, no tienes porque avergonzarte, yo también lo hago.
Sakura sentía la cara caliente de lo roja que estaba mientras recibía las bolsas que Kakashi le daba. ¿Cómo era posible que hablara de esto con su maestro? Su inner Sakura gritaba como loca.
-Gracias por ayudarme con las bolsas.
-No hay problema, aunque ahora voy muy tarde con la Hokage, iba de camino cuando me obligaste a ir contigo...así que diré que tú tienes la culpa.
Sakura lo conocía lo suficiente como para no sentirse amenazada por el comentario.
-Siempre llegando tarde, no cambia.
El hombre solo se encogió de hombros, dio media vuelta y camino rumbo a la torre.
Después de limpiar un poco el departamento y acomodar su despensa, Sakura tomo una ducha relajante, estuvo casi por una hora en la tina de baño. Al salir, se envolvió en una toalla y bajo las escaleras para ir a la cocina a preparar un poco de té. Eran aproximadamente las 6 de la tarde cuando la pelirosa escucho que tocaron la puerta. Inmediatamente pensó en Ino y en las zapatillas que le prestaría, así que aun envuelta en la toalla decidió abrirle la puerta. Pero no era ella.
-¡Vaya cariño, que bien me recibes!- le dijo el chico observandola de pies a cabeza con una mirada de perversión. Al parecer Takeshi decidió ir mas temprano ese día.
-Te esperaba mas tarde- dijo la pelirosa abriendo completamente la puerta para que pasara. El chico rápidamente se abalanzó sobre ella y comenzó a besarla.
-En un rato mas salgo de misión y regreso en cuatro días, quería verte antes de irme- le dijo entre besos. Sakura no contesto, solo se dejo llevar.
Entre tropezones y la caída de la toalla caminaron rumbo a la sala. La chica ya le había quitado el chaleco y la camisa del uniforme ANBU, sin pensarlo; lo sentó en uno de los muebles y se posicionó encima de el. Comenzó a besarlo desesperadamente a lo largo de su cuello cuando volvió a escuchar que tocaban la puerta.
-¡Aarghh, Ino!- Sakura se separó de su amante, busco la toalla que dejo enredada en el piso, se enredo en ella y abrió la puerta enojada.
-¡Mal momento Ino!- Nuevamente no era ella. En el umbral de la puerta, estaba parado un hombre alto, de pelo plateado y con una máscara que le cubría casi la mitad de su rostro.
De la impresión, Sakura dio un paso hacia atrás, tropezó con la ropa del pelinegro y cayó al piso. Takeshi y Kakashi rápidamente se movieron para ayudar a la chica a levantarse. Kakashi, al darse cuenta de que Sakura no estaba sola, dejo que el otro chico la levantara y el se disculpó.
-Lo siento Sakura chan, no sabía que estabas ocupada- tenia una de sus manos sobre su nuca, se veía confundido.
-Esta bien sensei, pensé que era Ino- dijo una Sakura con las mejillas sonrosadas.
Kakashi observo la habitación, vio ropa tirada por el piso y se dio cuenta de lo que había interrumpido.
-Hmm, esta bien...pues, oh um...no hay problema- se veía realmente avergonzado, dio media vuelta y salió al corredor a emprender su camino de regreso.
-¡Espere! ¿A qué vino?- el peliplata dio media vuelta para encararla.
-¡Oh, es cierto! Pues verás... hmm, la Hokage me mando a buscarte, nos necesita en su despacho a las 6:30 pm, al parecer nos dará informes para una misión de varios días.
-¡Demonios! Ya casi son las 6:30. Gracias sensei, ahí nos vemos- acto seguido, cerro de un portazo. Por la ventana, se vio la silueta de Kakashi alejarse.
-Creo que no podremos terminar lo que empezamos- hablo Takeshi mientras se ponía su ropa- yo también debo irme para prepararme para la misión.
-Esta bien, el que llegue primero busca al otro para terminar esto- se dieron un último beso y se despidieron.
Bueno, al final resulto que su día no fue como cualquier otro. La pelirosa no tuvo mas remedio que subir a su recámara a ponerse algo de ropa. La Hokage la había citado junto con su sensei a las 6:30.
A las 7 en punto, Kakashi Hatake se apareció en el despacho, fue recibido por una malhumorada Hokage y una apenada Sakura que recordó lo que había sucedido momentos atrás.
