El Radio Demon estaba congelado del otro lado de la puerta, la ira se estaba apoderando rápidamente de él, no dejaba de apretar sus puños los cuales estaban sangrando a la vez que se forzaba a mantener su pronunciada sonrisa, respiraba acelerada y profundamente, la presión descomunal que ejercían sus dientes provocaron que sus encías comenzaran a sangrar, sus ojos comenzaron a transformarse en diales de radio, rápidamente se tele transporto a su cuarto en el cual desato toda su cólera destrozando todo a su paso, desde la decoración hasta los muebles, pero no estaba conforme solo con eso, necesitaba algo mas que solo madera rota, así que volvió a tele transportarse pero ahora, en el cuarto de la princesa.
En un rincón de la recamara de la rubia, una materia oscura con ojos rojos apareció, Alastor se escondía aprovechando la poca iluminación de aquella habitación, fue ahí que la vio, Charlie simulaba estar bailando abrazada de alguien, sus manos estaban elevadas a la supuesta altura del cuello de su pareja, había abierto las cortinas para dar paso a la tenue luz lunar, estaba muy compenetrada en aquella danza solitaria.
El demonio carmesí sentía hervir su sangre, recordó cuando en la mañana de ese día la rubia se había negado a bailar con él y ahora ella en su mente imaginaba hacerlo con alguien mas, verla sonreír mientras danzaba con los ojos cerrados lo estaba desquiciando.
Cuando la princesa termino, ella se giro y se dirigió a su ventanal para ver la luna, abrazaba su cuerpo con sus brazos mientras suspiraba, estaba tan distraída que no noto que el Radio Demon se deslizo por el piso para erguirse detrás suyo, la veia con altivez e indignación, su rostro era tétrico y macabro, alzo una de sus manos e hizo crecer sus garras, estaba decidido a perforarle el pecho y destrozarla por completo; justo cuando impulso su mano para atravesarla por la espalda Alastor detuvo en seco, la poca cordura que aún tenia evitaba que le hiciera daño a la princesa.
Estaba perdiendo el control, no sabia que era lo que tanto le irritaba, no lo comprendía pero se estaba volviendo loco, quería hacerla sufrir y a la vez no, al verse en ese estado tan deplorable no se le ocurrió otra cosa mas que irse, no solo del cuarto sino también del hotel, al menos hasta que lograra calmarse, sin mas se transformo en sombra y se deslizo por el suelo hasta salir de ahí, cuando lo hizo la rubia tuvo una extraña sensación que provoco que volteara y mirara hacia atrás, no vio absolutamente a nadie, se preguntaba que era lo que había percibido entonces.
Se traslado a uno de sus sitios preferidos donde practicaba su bello pasatiempo, una avenida la cual estaba concurrida, el Radio Demon siempre que masacraba adoptaba una forma muy peculiar y familiar para todos los seres infernales, pero esta vez su sed de sangre se derivaba de otro sentimiento, así que su cuerpo adopto una forma nueva y muy diferente, su cabello creció, sus ropas se desgarraron a la vez que perdieron su color, ahora eran en tonalidades negras y grises, los mechones de cabello que simulaban orejas crecieron y sus astas desaparecieron, conservaba su misma estatura, su característica interferencia de radio antiguo se había ido, dando lugar solamente a un ruido en blanco.
Al primero que elimino fue a un pobre infeliz que circulaba cerca suyo, solo tuvo que clavar su mano en el pecho ajeno para extraerle el corazón, cuando lo extirpo este seguía latiendo, de inmediato deslizo su lengua en aquel órgano para saborear su sangre, su mirada estaba pérdida y vacía, entonces lo devoro frenéticamente en presencia de todos aquellos que transitaban en ese momento, los gritos de los transeúntes tal acto solo provocaron que Alastor se girara hacia la multitud y con una velocidad abrumadora los atrapo uno a uno para aniquilarlos.
Mientras tanto en el hotel había llegado la hora de cenar, todos hicieron acto de presencia en el comedor.
- Espero les guste la cena de hoy, intente hacer algo diferente hoy - explicaba Niffty
- Con que sea comestible créeme que me conformo, pero solo hablo por mi, no se lo que digas tu mi amor~ - comentaba Angel al tiempo que abrazaba a un resignado Husk
-Se que sabe bien, es raro que digas eso después de todo este tiempo niña - reafirmaba Vaggie
- Quizás son los nervios jijiji, pero, a todo esto, ¿donde esta Alastor? - preguntaba la ciclope
-Ja! sabia que algún día sonrisas seria impuntual! - decía con orgullo la araña - ahora ya no podrá joderme con "Veo que no solo eres vulgar sino que además impuntual!" - imitaba la voz del Radio Demon - Dios como me jode que me diga eso solo por que me atraso un minuto.. UN PUTO MINUTO!
- Igual esto es raro - dio unos pasos Niffty dirigiéndose a la salida
-Alto ahí enana - la detuvo Husk - tuvo que ir a resolver un asunto, si no vino a cenar seguramente es por que no ha vuelto.
-Oh! así que es eso! ok - sonrió Niffty y se dirigió a servir la cena como si nada
-Mierda.. hubieras dicho eso antes! quede como un estúpido - refunfuñaba y reprochaba Angel al gato, el cual solo rodo los ojos con fastidio y resignación.
Solo alguien guardo silencio durante esa conversación, Charlie observaba el asiento vacío de Alastor, se preguntaba que clase de asunto tuvo que ir a resolver, no había salido jamás del hotel, eso levemente la inquieto. Terminaron de cenar y cada quien se dispuso a ir a su recamara, la rubia al llegar a la propia se lanzo sobre la cama y abrazo su almohada, se preguntaba en donde estaba el demonio carmesí y si estaba bien.
Por otro lado Alastor se encontraba masacrando a todo aquel que se encontraba a su paso, creía que su cólera disminuiría pero no fue así, los minutos pasaban y no se calmaba, no sentía placer y gozo al desmembrar y despedazar a sus victimas, cuando lo hacia veia el rostro sonriente de Charlie, a su mente llegaban aquellas imágenes de ella bailando, la confesión amorosa de la princesa y demás, todos y cada uno de esos recuerdos solo provocaban que su ira y rabia aumentaran cada vez mas y mas, el ruido en blanco había aumentado su volumen, asesinar no le estaba ayudando y no sabia que otra cosa hacer, tampoco estaba consciente del nuevo aspecto que había adoptado, todos los demonios corrían por sus vidas con pánico y horror, se preguntaban quien era ese demonio sediento de sangre, no recordaban haberlo visto antes, no parecía ser una guerra por territorios, tampoco se veia que estuviera cobrándose alguna venganza contra otro demonio, las masas estaban confundidas.
La noticia del carnaval sangriento que estaba ofreciendo corrió como pólvora, la prensa no tardo en hacer acto de presencia, el que un desconocido estuviera fuera de control creando caos y destrucción era una jugosa noticia que no podía dejarse pasar, sin embargo había un pequeño detalle, no se imaginaban que se trataba de Alastor. El Radio Demon al percatarse que la prensa estaba ahí de inmediato los ataco, no estaba de humor para lidiar con ellos, bajo otras circunstancias quizás los habría dejado con vida, en el pasado el demonio rojo disfrutaba y permitía que divulgaran sus genocidios para ser reconocido, pero ahora esto era algo mas personal.
Eran pasadas las 3 am, el panorama era desolador, igual al de las purgas anuales, había en el piso una ligera capa de sangre, partes de demonios regadas por todos lados, el olor de carne cruda y hierro inundaba el aire y en medio del todo una figura se erguía imponente, Alastor había masacrado totalmente a la población de ese sector, pero en el proceso se dio cuenta de algo, ese sentimiento de ira estaba acompañado de otro mas, el cual se hizo evidente conforme pasaban las horas, uno que siempre detesto y era el principal causante de que en mas de una ocasión pensara seriamente en ir a visitar a cierto demonio, por mas destrucción que creara no podía neutralizar esa sensación, ese dolor que sentía en su pecho, ese hueco, ese vacío lo estaban abrumado, cansado, desesperado y enloqueciendo.
Era un tema que estaba fuera de su alcance y de su comprensión, muy a su pesar necesitaba la opinión de ese demonio, no le agradaba la idea, pero era la única criatura en ese agujero que quizás podría deducir lo que le estaba pasando, además de que le tenia cierto respeto y un ligero nivel de confianza, era de los pocos seres infernales que poseían un alto nivel de percepción, entonces respiro hondo para deshacer su transformación y regresar a su aspecto original, trono los dedos y cambio sus ropas, suspiro algo resignado y se fue de ahí caminando en silencio.
A la mañana siguiente cuando Charlie despertó, se cambio rápidamente, pensó que quizás Alastor había regresado al hotel en el transcurso de la noche, quería verlo, necesitaba hacerlo, camino lo mas rápido que pudo hacia la cocina pensando que ahí lo encontraría como de costumbre, pero cuando abrió la puerta no había nadie, sintió un nudo en la boca de su estomago, su semblante decayó, estaba preocupada por él, temía que algo le hubiese pasado, era consciente de que el demonio rojo era un ser poderoso, pero no podía evitar sentirse así, su amor por él provocaba ese tipo de pensamientos e inquietudes. Decidió cocinar entonces, se sentía algo triste, no era lo mismo si Alastor no estaba ahí.
Llego la hora de desayunar y todos estaban en la mesa, Angel se entretenía con su Hell phone cuando..
- Al parecer tenemos a otro jodido demente en el infierno - expreso la araña
- Uh? ¿por que lo dices? - cuestiono la polilla
- Por lo que acabo de leer, según esto el día de ayer alguien ataco uno de los 6 sectores de la ciudad dejándolo prácticamente deshabitado
- ¿Que? ¿deshabitado? quieres decir que no dejo a nadie con vida? - preguntaba Niffty
- No lo se, aquí dice que los sectores vecinos escucharon mucho escandalo en esa zona por la noche y parte de la madrugada, pero nadie quiso ir a ver que mierda pasaba, eso es obvio ¿quien seria tan estúpido como para meterse en una batalla? - exclamaba el albino al tiempo que todo mundo lo observaba - ¿Que? mi caso fue diferente, no me metí en la pelea por ser un maldito entrometido, fui a ayudar a la tetuda nada mas
- Si.. lo que digas.. entonces al final no saben de quien se trato? - cuestiono Vaggie
-Nop, al parecer todos los testigos murieron - explicaba Angel mientras veia la pantalla - lo único que saben es que el maldito enfermo que hizo esto si que lo disfruto, por que no robo absolutamente nada, tampoco hay indicios de que fuera una pelea entre dos, básicamente solo asesino a la población y ya, que mierda.
Niffty dirigió una furtiva mirada hacia Husk, el cual negó con la cabeza lentamente mientras bebía de su botella, Charlie agacho la mirada y apretó los puños, esa noticia solo logro aumentar su ansiedad y miedo, Alastor aun no había vuelto.
Mientras tanto a kilómetros lejos del hotel, el demonio carmesí caminaba en dirección a cierto lugar, hubiese sido mas fácil tele transportarse pero no tenia prisa, era de madrugada y la criatura a la que iba a visitar estaría durmiendo como todos en ese momento, igual ese paseo le sirvió para mantenerse lo mas calmado y sereno que pudo.
Su destino era aquel lugar al que consideraba lo mas cercano a un hogar, cuando llego se detuvo un momento para contemplar el letrero de la entrada, "Villa Caníbal" era lo que tenia escrito, dio unos pasos y entro.
Aquel sitio era muy pintoresco y no era para menos, el paisaje reflejaba la época a la que pertenecían sus habitantes, los cuales vestían de manera fina y elegante, algunos paseaban tranquilamente, otros disfrutaban de alguna taza de café, pero las apariencias engañaban, pues en contraste a todo ese panorama, unas cuadras mas adelante había una brutal carnicería, no era extraño que a veces entre ellos mismos se atacaran y terminaran por comerse, era una practica aceptada y bien vista en ese entorno.
Alastor continuo su camino, eran contados los demonios que se atrevían a saludarlo, mas que nada se veían obligados, sabían de su estricto código de modales y no querían ofenderlo, hubo un momento en el cual se detuvo frente a una pequeña residencia, la observo por unos minutos y continuo sus pasos. No tardo en llegar a su destino, una construcción ostentosa con un enorme letrero, alzo la ceja al leer el mismo, se acomodo el moño de su cuello, sacudió un poco su cabello y entro.
Al abrir la puerta se escucho el tintineo de una pequeña campana, la cual avisaba cuando alguien entraba, una voz familiar lo recibió.
- ¿Alastor? ¡Vaya pero que agradable sorpresa! - una esbelta y alargada figura salió a su encuentro - ¿Hace cuanto que no nos vemos?
-¡Rosie querida! ¡Tan encantadora como siempre! -tomo la mano ajena y beso el dorso - ¡Unos 10 meses para ser exactos!
Rosie al igual que el Radio Demon era una potestad infernal y del mismo modo también era una caníbal, ella era muy famosa y respetada en esa comunidad, sus negocios eran la causa de tanta admiración, su local conocido como el "Emporio" ofrecía toda clase de artículos, desde los mas simples hasta los mas extravagantes, cualquier cosa que le pedían ella lo conseguía.
El establecimiento era largo, la primer área estaba destinada para las ventas, había grandes y lujosos aparadores que contenían joyas, ropas, antigüedades, grimorios, huesos, carne y órganos en refrigeración, etc. , la segunda área estaba destinada para la compra, ahí llevaba a cabo transacciones con sus proveedores.
Se dirigieron a una pequeña sala de estar que ahí se encontraba, tomo una pequeña campana y la hizo sonar, acto seguido llego un demonio domestico y a este le ordeno traer aperitivos, minutos después llego con una bandeja, la cual contenía té, café y unos pequeños cubos de carne cruda.
- ¡Veo que el negocio sigue igual! ¡Aunque me sorprendió ver el nombre de tu socia tachado en el anuncio! ¡¿Fue devorada acaso?! -pregunto el demonio rojo
- Oh es verdad, no te encontrabas aquí cuando eso paso, si, fue devorada, pero no del modo que piensas, murió durante el exterminio - dio un sorbo a su té delicadamente- Fue muy tonto de su parte no llegar a tiempo para resguardarse, una verdadera lastima si me lo preguntas, pero negocios son negocios, así que logre vender sus restos a algunos pobladores, ella fue útil hasta el final - rio con delicadeza
Alastor tomo la taza de café entre sus manos y bebió, mientras Rosie continuaba con su relato.
- Siempre haces lo mismo en cada exterminio, te vas y no regresas, al principio no me sorprendió tu ausencia en el pueblo, pero conforme pasaron las semanas me preguntaba en donde estabas o en que lio te habías metido- explicaba mientras lo observaba- francamente llegue a pensar que tu también habías perecido, hasta que semanas después me entere por el periódico que seguías no solo con vida, sino que además estabas ayudando a la hija de lucifer con ese.. absurdo proyecto, conociéndote supuse que traías algo entre manos.
-¡Y acertaste querida! ¡Sabes mejor que nadie que odio aburrirme! ¡ Siempre estoy detrás del entretenimiento nuevo y fresco! - decía con orgullo el demonio rojo
-He de suponer entonces que has logrado tu cometido - dio un sorbo a la taza de té - ¿Volaste en pedazos el hotel? ¿Devoraste a las inútiles almas que vivían ahí? o quizás.. ¿Los descuartizaste? ¿Traes sus restos contigo? ¡Si es así quiero comprarlos! ¡Seria mercancía especial! Prometo pagarte lo justo - sonrió con malicia y placer
-¡Nada de eso querida! - refutaba el demonio carmesí
-¿No? - arqueo la ceja en señal de confusión - Entonces no entiendo, simplemente te aburriste y abandonaste el sitio sin deshacerte de ellos?... un momento.. - se llevo una mano al rostro- Ohhh.. no me digas que tu plan era hacer un trato con la hija de lucifer! ¡Alastor eres un bribón!
-¡Veo que me conoces muy bien! ¡Pero lamento desilusionarte! ¡Eso no paso! - sentenciaba el Radio Demon mientras llevaba un cubo de carne cruda a su boca
-... - Rosie lo miro sumamente extrañada - ¿Entonces.. a que fuiste? No me digas que solo a observar? no creaste caos ni nada parecido? eso no es propio de ti querido.
Alastor se quedo unos minutos en silencio, mientras observaba su taza de café con su característica sonrisa, era una situación muy incomoda y demasiado embarazosa para él, nunca había recurrido a otra criatura para pedir una opinión, no era necesario, no lo requería ni lo necesitaba, comenzaba a cuestionarse seriamente si lo que estaba haciendo en ese momento era lo correcto, Rosie era lo mas cercano a un camarada para él y a pesar de ello, su orgullo le impedía expresarse adecuadamente.
-¡En si no me he marchado de ahí! ¡Pero necesitaba hablar contigo sobre cierto problema que tengo en ese lugar!
-¡Oh! eso tiene sentido, si no pudiste hacer nada fue por que algo te lo impidió hasta ahora, por eso volviste para pedir ayuda, que encantador, dime tu plan y con gusto cooperare - dijo satisfecha mientras bebía su té
-¡Querida! ¡Creo que debo aclarar algo para no generar mas confusión! ¡De momento no esta en mis planes hacerle algo a ese hotel ni a sus habitantes! ¡El problema al que me estoy refiriendo es a nivel personal! - explico con dificultad el demonio rojo
- ¿Acaso te has metido en líos con otra potestad? Si es así no hay problema, sabes que puedes contar conmigo para ese tipo de cosas - tomo con delicadeza un cubo de carne y lo ingirió
-¡El problema que tengo no es con terceros! ¡O bueno pensándolo bien si! - decía confundido Alastor
Rosie lo miraba sumamente extrañada, nunca lo había visto responder tan ambiguamente, era como si él Radio Demon quería contarle y, a la vez no, lo que realmente le pasaba.
-Alastor, nos conocemos desde hace poco mas de 7 décadas, en todo ese tiempo jamás te vi comportarte de este modo, cada uno tiene sus propios secretos y solo le contamos al otro lo que nos conviene, pero tengo la ligera sospecha de que este secreto tuyo te esta atormentando, por eso viniste aquí, pero dudas sobre si debes decírmelo o no ¿Tan grave es?
-¡Digamos que hay algo que me ha estado perturbando desde hace algún tiempo! ¡Mas concretamente sucedió meses después de que estuviera viviendo en ese hotel! - confesaba el demonio rojo
-¿Perturbado? ¿Tu? - lo miro incrédulamente divertida - Esto si que es raro de verdad, ¿acaso existe algo que pueda perturbarte? Ahora si que estoy intrigada.. muy bien, te escucho
Entonces Alastor comenzó desde el inicio, cuando vio la entrevista de la princesa y que fue el detonante de su interés por el hotel, su fallido intento por hacer un trato con Charlie, la inauguración, etc. Rosie al principio lo oía atenta y serenamente mientras bebía su taza de té y comía la carne al alcance con una sutil sonrisa en su rostro, pero conforme el relato avanzaba, su semblante cambio a uno extrañado y después a uno sorprendido, cuando el Radio Demon termino está estaba perpleja.
Esto era algo insólito, Rosie no tenia palabras para expresar lo que sentía en ese momento, miraba atónita a Alastor, no podía creer todo lo que él le había confesado, sabia que no mentía pues este la observaba esperando alguna respuesta a la altura de su demanda, ni en sus mas bizarros sueños imagino que hablaría de ese tipo de temas con él, tomo un abanico que estaba ubicado en una mesita junto a ella y comenzó a ventilarse.
- Alastor... cuando me dijiste que algo te estaba perturbando no me imaginaba esto..
-¡¿Acaso dije algo ofensivo?! - preguntaba confundido el demonio carmesí al verla abochornada
-..N-no es solo que.. dime que es una broma por favor
-¡Querida, todo lo que he dicho hasta ahora es un tema serio para mi! - afirmaba el demonio rojo - ¡No comprendo lo que me sucede y necesito respuestas!
Rosie se quedo congelada con el abanico en mano al oír eso, Alastor nunca había dicho algo semejante, su sorpresa era mayúscula, estaba impactada de saber que su cómplice no estaba consciente de lo que le estaba pasando y ese era un problema bastante grave, al ser ella de una época similar a la de él, ese tipo de conversaciones en esos tiempos eran sumamente delicados, al menos entre sexos diferentes, la demonio aclaro su garganta y trato de explicarle.
-Alastor.. - dijo serena y calmada a la vez que cerraba su abanico - me pones en una situación sumamente difícil.. por que se la raíz de tu problema - hizo una breve pausa - pero no encuentro las palabras para explicártelo.. o mas bien si pero no se como vayas a reaccionar, comprendo de cierto modo el por que de tu confusión, lo que significa que no has pasado por una situación así antes, seré directa - se giro a él para estar frente a frente - Querido, tu problema no es nada mas ni nada menos que un tema amoroso
-¡Si lo se! ¡Se que es un tema aparatoso!- exclamaba el demonio rojo
- No - exclamo a la vez que suspiraba incomoda - dije amoroso.. AMOROSO.. Alastor, tu estas enamorado de la chica Magne
En la mente del Radio Demon las palabras de Rosie no fueron procesadas, fue una especie de efecto rebote, no entendía por que le había dicho eso.
-¡No querida! ¡Te confundes! ¡Dije que quien esta enamorada es Charlie!
Rosie se llevo una mano a la cien, la froto y suspiro, no tenia ni la mas remota idea de como explicarle a su amigo el enredo sentimental que tenia encima, de hecho nunca pensó que él fuera a sentir algo por otra criatura y mucho menos por la rara hija de Lucifer, aunque si lo pensaba bien, ella era el polo opuesto de Alastor, quizás tenía algo de lógica y sentido.
-Ah.. la ironía de la vida.. - suspiro la demonio divertida - Voy a tratar de darme a entender lo mejor que pueda - inhalo para calmarse, esperaba encontrar las palabras adecuadas para ello - comprendo la magnitud de tu dilema y entiendo el por que hasta ahora no has logrado descifrar la causa de tu incomodidad, toda causa tiene una consecuencia y en este caso la causa es tu cercana convivencia con la hija de Lucifer - justo Alastor iba a hablar pero Rosie levanto su mano en señal de que la dejara continuar - Siempre has sido alguien excéntrico, pero a la vez tu misma excentricidad te aísla del resto y lo sabes, pero esta chica rompió el molde al parecer, tiene tus mismos gustos y sentido del humor, al menos eso es lo que has dado a entender - hizo una ligera pausa nuevamente - Te sientes cómodo a su lado, por que te acepta tal como eres, no salió corriendo como los demás, incluso se sienta a leer contigo tranquilamente, toda y cada una de sus acciones te dieron algo que nunca habías obtenido: Compañía.
Alastor oía en silencio todo lo que Rosie le decía, había algunas cosas que entendía pero otras no.
-Vamos a hacerlo mas practico - exclamo la demonio - ¿Por que te enojaste cuando Harold bailo con ella en la inauguración?
-¡Por que nosotros éramos los anfitriones! ¡Debíamos abrir el baile por protocolo!
- Muy bien.. ¿Y por que te molestaba que ella estuviera en constante comunicación con él?
-¡Por que estaba dejando de lado las actividades del hotel! ¡Toda su atención estaba dirigida a él!
-Oh así que ese era el problema – dijo la demonio a modo de indagación - entonces ella hizo de lado sus responsabilidades y dejo las riendas del hotel en tus manos, o quizás tu molestia fue a la inversa y fue por que te hizo de lado y puso a la cabeza al tal Harold.. no?
- ... - Alastor guardo silencio, por que eso no era así, Charlie se la pasaba todo el día en el Hell phone pero nunca se desobligo de sus responsabilidades ni tampoco lo hizo de lado en la toma de decisiones.
- Por tu reacción asumo que ninguna de mis suposiciones ocurrió, entonces me parece que tu molestia era por que ella le hacia mas caso a Harold que a ti.
-¡En efecto! ¡Ella es mi nuevo juguete! ¡Su atención me pertenece solo a mi! – decía altivo el demonio rojo - ¡Su propósito es divertirme y entretenerme!
-Entonces si Niffty dirige su atención a otro demonio ¿reaccionarias del mismo modo?
-¡Naturalmente no! ¡Es mi juguete también pero tiene mas libertad! ¡Eso aplica también para Husk!
-Y si ellos tienen libertad ¿Por que ella no?
-¡Es mi nueva adquisición como ya dije! ¡Una vez me aburra, ella podrá hacer lo que quiera!
-Oh, entonces ya te hiciste a la idea de que en un futuro ella tendrá pareja.. ¿no?
- ...- Alastor guardo silencio nuevamente, pero esta vez apretó los puños mientras sonreía, acto el cual Rosie detecto
-¿Que sucede? ¿Acaso no habías contemplado a futuro esa posibilidad? Es algo que va a pasar tarde o temprano y no lo puedes evitar.
-¡No dejare que nadie se le acerque! ¡Ella es mía! - dijo alzando un poco la voz, estaba ligeramente alterado y su sonrisa estaba mas marcada, no pudo evitar recordar a Charlie diciendo que amaba a alguien.
Rosie estaba sorprendida y fascinada, era algo nuevo para ella ver a Alastor comportarse así, tan expresivo y alterado, él, que siempre trato de guardar las apariencias, estaba ahí delante de ella perdiendo levemente el control, si alguien le hubiera dicho que en un futuro ese demonio desquiciado se enamoraría no lo habría creído, el Radio Demon daba las señales inequívocas de estar celoso, pero al parecer estaba llegando a su limite.
-Quien lo diría.. la hija de Lucifer logro mover esta montaña - exclamó para si la demonio - Eso que sientes en este momento, se llaman celos Alastor, tu estas confundiendo tu manía de control con celos, y los celos nacen del deseo, por eso te sientes incomodo, ese agujero, ese vacío que dices sentir en tu pecho cada vez que ella es feliz con alguien mas es una señal de alerta que se activa advirtiéndote que la puedes perder, no como una posesión, si no como otra cosa, como una pareja, alguien que deseas que permanezca a tu lado para siempre, eso es lo que significa ella para ti.
- ... - Alastor la observaba atentamente mientras ella hablaba, parecía estar comprendiendo lentamente a lo que Rosie se refería.
- La hija de Lucifer esta enamorada, y tu al enterarte de eso enloqueciste, estaría de acuerdo contigo en lo que dices acerca de que es tu nueva mascota si no fuera por el diminuto detalle de como te sientes al respecto, y me refiero a tu intento por asesinarla mientras ella suspiraba por otro, siendo quien eres no habrías dudado en hacerlo ¿Por que te detuviste entonces? Hubieras acabado con ella y ya, podrías conseguir otro juguete mas adelante ¿o no? después de todo lo único que te interesa es divertirte ¿Para que conservarla entonces? - hizo una breve pausa, el Radio Demon estaba sumido en sus pensamientos - la respuesta es obvia, la amas y es especial para ti.
Alastor se paralizo por completo, su mente había dejado de funcionar, era demasiada información para asimilar en tan poco tiempo, se sentía abrumado, Rosie por su parte no sabia si reír o llorar, al parecer él aun no lograba entender.
Pasaron las horas hasta que la tarde llego, Rosie había logrado con mucho esfuerzo hacer medio consciente a Alastor de sus sentimientos, este se mantuvo en silencio con su característica sonrisa, no lograba concebir en que momento se desvió de sus objetivos.
- Alastor querido, te aconsejo que no lo pienses mucho - declaro la demonio pues él guardaba silencio - solo sucedió y ya, este tipo de sentimientos se desarrollan en cada criatura de diferente manera, no es un objeto o algo que puedas controlar, tampoco del que puedas deshacerte fácilmente, no va a desaparecer con un chasquido.. tienes dos soluciones: la primera es enamorar a la chica Magne, conquístala, róbale su corazón.. metafóricamente hablando claro esta.. una vez que lo hagas ella será de tu propiedad para siempre, jamás se ira de tu lado créeme y la segunda es..-hizo una breve pausa- irte de ese lugar y olvidarla.
-...
- Suponiendo que sepas quien es el demonio que robo el amor de la chica y lo mates.. ella se fijara en otro mas adelante, comprendes a lo que quiero llegar ¿no? esto se volverá un circulo vicioso de sufrimiento para ambos, ella sufrirá al ver que todas las criaturas que la pretenden misteriosamente desaparecen, generándole tristeza y dolor, y tu, querido, estarás igual por tu amor no correspondido, además de que has comprobado que te desagrada verla sufrir.
-...
-Hasta ahora la única que ha hablado soy yo, no se que piensas al respecto - abrió su abanico para ventilarse delicadamente - al final el que debe tomar una decisión eres tu - rio al tiempo que lo miraba incrédula - aunque si te soy sincera, no te imagino con pareja, de hecho sigo pensando que esta conversación es un sueño y no esta pasando de verdad - suspiro - se siente extraño si me lo preguntas.. la mayoría de nuestras conversaciones siempre han sido de negocios o por un bien en común, alguna que otra ocasión fue por cosas mas simples y triviales pero, lo de hoy fue.. bastante curioso, de todos modos agradezco que hayas tenido el valor y la confianza de contarme algo tan intimo y privado.
-¡Ya sabes nuestro acuerdo, una vez que salga del local, esta conversación nunca sucedió! - recalcaba el demonio rojo
-Lo se querido, tu secreto esta a salvo conmigo
Alastor saco de su levita un reloj de bolsillo y lo observo, confirmo que ya habían pasado mas de 24 hrs desde que salió del hotel y 8 horas desde que estaba con Rosie, eso ultimo lo impresiono, la charla se había prolongado mas de lo que imagino.
-¡Bueno creo que es hora de volver! ¡Fue un placer estar contigo el día de hoy! - se levanto del sofá, tomo la mano ajena y beso el dorso de la misma.
-El placer fue todo mío Alastor, nos vemos - dijo Rosie mientras observaba a su cómplice marcharse de su establecimiento.
El Radio Demon salió del local y camino de regreso hasta la entrada, en el transcurso nuevamente se detuvo a observar aquella pequeña residencia, dio media vuelta y continuo su andar. Llego hasta la entrada y no sabia si queria tele transportarse o no, estaba acostumbrado a desaparecer y perderse por dias, así que no veia la necesidad de regresar rapidamente, entonces opto por ir a pie hasta el hotel, necesitaba pensar bien las cosas antes de tomar una decisión.
Mientras caminaba se topo con ciertas situaciones, las cuales siempre vio con indiferencia, era un demonio que todo el tiempo buscaba sacar el provecho de las cosas, y ver parejas no era una de ellas, pero por esta ocasión se permitió observar el raro comportamiento de sus congéneres, los cuales tenían actitudes que a él no le parecían, la mayoría de las parejas se expresaban de manera muy vulgar e inapropiada para su gusto, no se visualizaba estar de ese modo con Charlie.
Pero curiosamente mientras avanzo diviso a unos pequeños demonios rojizos, los cuales transmitían sus sentimientos de un modo mas romántico, mientras caminaban él le cantaba a ella una canción y ella completaba la letra, estaban totalmente sincronizados, no pudo evitar recordar las mañanas en las que Charlie bailaba y cantaba con él, tuvo un ligero cosquilleo en su interior, ahora que estaba consciente de lo que significaba ya no se sentía tan abrumado.
Las horas pasaron y llego al anochecer, se detuvo un momento a contemplar la fachada del edificio, seguía sorprendido de todo lo que había ocurrido hasta ahora, justo camino a la entrada cuando alguien abrió la puerta, salió corriendo y chocó con él.
NOTA DEL AUTOR: Hasta aquí el capítulo de hoy! lamento mis fallos (4 ever and ever amen :'v) y espero que lo hayan disfrutado y sea de su agrado :3
De ante mano quiero darles las gracias a todos los aquellos que son fieles y aun siguen leyendo mi fic, de verdad es para mi un honor que les guste 3
Y si, lo que muchos han estado esperando se va a hacer realidad en los proximos capitulos (no me refiero al lemmon :v no se desesperen!)
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Alastor al fin se dio cuenta!
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y no precisamente de que charlie lo ama v:
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sino que...
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él de algún modo la desea :3
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see u later! 3
