-...¡Ay! - grito la criatura que había chocado con el demonio carmesí, se trataba de la princesa, la cual se frotaba la nariz a causa del golpe -..¡A-Alastor! ¡Eres tu! - sus ojos se iluminaron a la vez que se tornaron algo vidriosos

-Un par de horas atrás -

Después del desayuno, Charlie se encontraba sumamente nerviosa y asustada, la noticia que les había leído Angel la dejo muy intranquila, sabia que el demonio rojo era alguien poderoso, pero el recién llegado parecía ser muy fuerte, no quería imaginar que Alastor se habia cruzado con ese tipo y, en el peor de los casos, hubiese peleado con él.

Ya eran mas de las 2 de la tarde, su mente y sus sentimientos no tardaron en torturarla, temía que su amado se encontrara mal herido en algún lugar de la ciudad, para ella no era normal que no hubiese regresado y más aún cuando él disfrutaba presenciar las terapias.

Lo que más la desesperaba era ver que Husk y Niffty estaban tranquilos, como si el Radio Demon se encontrara ahí.. ¿acaso no eran sus amigos? ¿no les preocupaba su prolongada ausencia?, pero la rubia desconocía que ellos estaban acostumbrados a que Alastor desapareciera por dias.

En un par de ocasiones se acerco a insinuarles que el demonio carmesí aun no regresaba y la respuesta que obtenía por parte de ellos era la misma, "ya llegara", eso no lograba tranquilizarla sino todo lo contrario ya que respondían con indiferencia.

Charlie no quería revelarles que literalmente estaba preocupada por él, no le importaba que ambos demonios la tomaran como una exagerada o se burlaran de ella, pues estaban hablando de Alastor, pero eso la tenia sin cuidado, lo que mas le inquietaba era que se dieran cuenta de que su preocupación no era "normal", su paranoia la cegaba con creces, pues si les hubiera dicho su inquietud, ellos seguramente no habrían visto eso como algo anormal, pues se trataba justamente de ella, la demonio que quería redimir pecadores, le habrían revelado que el Radio Demon solía perderse por dias y era normal, pero nuevamente la falta de comunicación hacia estragos.

Era de noche y la hora de la cena habia finalizado, le habia costado ocultar su nerviosismo y ansiedad, solo se mostraba algo distraída mientras comía, Vaggie noto eso y le pregunto si se encontraba bien, a lo que respondió que solo estaba muy cansada y quería dormir, pero por dentro la rubia solo deseaba irse a su recammara y gritar sobre su almohada.

Todos se fueron a dormir como de costumbre a sus respectivas habitaciones, pero solo alguien seguía despierto en la suya, Charlie estaba sentada en su cama abrazando su almohada, no lograba conciliar el sueño, no recordaba haberse preocupado tanto por alguien, era nuevo para ella, sentía que en cualquier momento le daría una crisis nerviosa, se estaba volviendo loca, no podía seguir sin noticias de su amado.

Como si fuera un ladrón, la rubia se escabullo por los pasillos del hotel, no quería que nadie se percatara que iba a salir, habia tomado una decisión, iría a buscar a Alastor, estaba consciente que no sabia en donde podría encontrarlo, pero no tenia otra opción, preguntaría y se metería en los suburbios mas bajos y peligrosos si era necesario con tal de ubicarlo. Al llegar al lobby abrió despacio la puerta, afuera estaba tan oscuro que no logro ver una silueta acercándose, cuando cerro la puerta, arranco a correr y choco con alguien.

- Presente -

El Radio Demon sonreía y mantenía la temple de siempre, sin embargo ver actuar a la princesa de ese modo le causo algo de intriga.

- Quien mas podría ser?! Lamento no haber estado presente en las actividades de hoy! Surgieron ciertos imprevistos! Mil disculpas HA HA HA!

-No, esta bien! no tienes que disculparte! lo importante es que.. ya estas aquí y.. estas bien! - afirmaba la rubia a la vez que se frotaba los ojos con las manos

El demonio carmesí ladeo la cabeza mientras sonreía, ahora su intriga habia aumentado, se preguntaba por que decía eso y sobre todo por que se frotaba los ojos.

-Naturalmente me encuentro en perfecto estado dulzura! ¿Por que debería ser lo contrario?! - cuestiono Alastor a la princesa.

-..O-oh.. bueno.. lo que pasa es que.. - Charlie comenzó a balbucear, no sabia que responder, estaba casi segura que si le decía al demonio rojo que estaba preocupada por él, este se burlaría.

-¿Si?! - se acerco mas ella al notarla algo nerviosa, quería saber que le ocultaba, por lo tanto la arrincono contra la puerta

La rubia se puso más nerviosa de lo que ya estaba, si no fuera por la falta de iluminación, el demonio rojo habría notado que estaba totalmente roja de la cara ¿como no iba a reaccionar así? el rostro del demonio que tanto amaba estaba peligrosamente cerca del suyo, tan cerca que podía percibir la exhalación ajena.

-..Yo.. - la princesa estaba en un dilema, hasta hace unos minutos tuvo miedo de pensar que no volvería a verlo, pero ahora lo tenia justo enfrente de ella y solo quería una cosa, lanzarse a sus brazos y besarlo, besarlo hasta quedarse sin aliento, pero eso era imposible, así que como pudo controlo sus impulsos y trato de pensar en una respuesta - ..pensaba que te habías sentido mal y te marchaste sin avisar.. jaja.. si.. eso..

-Ya veo! - el demonio rojo entre cerro los ojos, ¿que clase de respuesta era esa? detectaba mentiras mejor elaboradas, y esta no era precisamente una de ellas - Aun así eso es ridículo dulzura! - seguía sin moverse de su sitio, no pensaba hacerlo hasta obtener la verdad – Gozo de perfecta salud como habrás notado! Pero hay algo que me genera cierta "curiosidad"! ¿Que haces afuera?! ¿A donde pensabas ir?!

-..U-uhm.. si.. bueno.. yo.. - la princesa estaba en problemas, no sabia que responder ante sus preguntas, él insistía obviamente al ver que daba respuestas ambiguas.

Pero algo mas robo su atención, la rubia no dejaba de observar la mirada del demonio rojo, nunca antes lo habia tenido tan cerca suyo e indirectamente aprovechando la situación comenzó a inspeccionar cada detalle de los globos oculares ajenos, sus escleróticas estaban teñidas con una intensa tonalidad carmesí, sus pupilas estaban tan dilatadas como las de un gato, sus ojos le parecían sumamente hermosos y letales a la vez.

Alastor se percato que Charlie estaba distraída observando su rostro, tanto que ella se olvido de responderle, por algún motivo no le molestaba ser ignorado de ese modo, de hecho eso aumentaba su ego y narcisismo, pero habia algo mas en la mirada de la princesa, ella transmitía una especie de anhelo, no comprendía por que lo veia de ese modo pero eso no le importaba, en ese momento lo que le importaba era que él habia obtenido su total atención, por alguna razón eso le producía cierta sensación de plenitud, se preguntaba si eso que sentía era el famoso "amor" del cual Rosie le habia hablado.

El también comenzó a examinar con la mirada el rostro ajeno, movido por la curiosidad que le producía el sentirse así y que aumentaba conforme mas observaba a la princesa, sus ojos de color azabache, tan negros y profundos, en los cuales habia irónicamente algo de resplandor, su blanca y suave piel, de la cual sabia su textura ya que en algunas ocasiones cuando quiso incordiar a la rubia él le incrustaba su dedo índice en la mejilla, también observo su diminuta y encantadora nariz, tan pequeña y respingada..

Para Alastor era algo raro pero altamente adictivo tener ese tipo de pensamientos, ahora que estaba consciente sobre lo que eran los celos, suponía entonces que lo de ahora sentía junto con esa sensación de plenitud debia ser nada mas ni nada menos eso que llaman "atracción", Rosie en su larga explicación le habia comentado que, probablemente, no estaba consciente de la "opinión" que tenia sobre la princesa, es decir, si ella le llamaba la atención, estaba sumamente entretenido e inusualmente fascinado ante tales descubrimientos.

Hasta que llego a ese sitio, ese lugar debajo de su nariz

Miro fijamente los labios de la princesa, se preguntaba si eran suaves al igual que su piel, también se preguntaba si ese era su tono natural o simplemente ella los pintaba de ese color, no eran demasiado grandes pero tampoco pequeños, tenían un tamaño perfecto en su opinión, aun así le generaba curiosidad cierta actividad: besarse.

Al menos para él no era algo que le llamara la atención, de hecho siempre se pregunto por que motivo todos lo hacían ¿cual era el propósito? ¿que razón de ser habia en ello? y aunque en múltiples ocasiones escucho que aquello generaba un sentimiento de satisfacción único, simplemente no lo entendía, personalmente lo que le daba una satisfacción subliminal al Radio Demon era matar y devorar, no concebía que existiera otra actividad que le generara placer de ese tipo tal y como los demás argumentaban, eso y además habia otro detalle: el contacto.

Alastor no escatimaba en tocar, empujar, golpear, pellizcar y molestar a medio mundo, tanto por satisfacción personal como por ser generoso, pues el consideraba al resto como parte de la decoración de su escenario, el que él interactuara con los demás era un honor (desde su punto de vista) para ellos, ya que se tomaba la molestia de ensuciar sus manos con tan decadentes existencias.

Pero una cosa era besar y otra hostigar, se cuestionaba si quería hacerlo o no, supuestamente los enamorados realizaban dicha actividad, no sabia si realmente valía la pena averiguar lo que las masas aseguraban ademas de que obviamente también comprobaría si sentia amor o no.

Mientras él estaba sumido en sus pensamientos, Charlie se preguntaba cuanto tiempo la tendría así, contra la puerta, ya no soportaba mas estar en esa posición, Alastor la veia tan intensamente que ella se estremecía con creces, sentía que se derretía y mas cuando veia los labios ajenos.. maldita sea quería besarlos y perderse en ellos, quería saber si tenían el amargo sabor del café que tanto a él consumía día a día, sentía que perdía la poca fuerza de voluntad que le quedaba, así que opto por cerrar los ojos para no verlo mas.

-..D-de todos modos es un alivio que hayas vuelto, hace mu-mucho frio, entramos? - exclamo la princesa con voz chillona e inquieta, sus piernas le temblaban tanto que daba la sensación de que en cualquier momento se desplomaría ante tanta presión.

Logro cortar la meditación del demonio rojo, el cual parpadeo un par de veces para reaccionar

-...Por supuesto! Después de ti dulzura! - se aparto el demonio carmesí para que ella tuviera espacio para abrir la puerta.

Una vez dentro caminaron en dirección a sus habitaciones, la rubia temía que en el trayecto el Radio Demon volviera a reanudar el tema, pero afortunadamente para ella eso no fue así, eso la aliviaba pues no sabia que nuevo pretexto inventaría esta vez. En su mente, la princesa imaginaba que en ese momento iban tomados de la mano e intercambiaban gestos cariñosos justo como en sus sueños.

En cambio, el demonio carmesí pensaba en cual habría sido su decisión si Charlie no lo hubiese interrumpido, también meditaba sobre aquella sensación que tuvo al contemplar a la rubia tan de cerca, no podía negar que ese ejercicio aparte de entretenerlo y dejarlo satisfecho también le habia gustado, era algo nuevo para él.

Una vez llegaron al cuarto de la rubia, Alastor dijo buenas noches y continuo su camino cuando una voz lo detuvo.

-Alastor espera por favor, tengo algo que decirte - dijo la princesa para detener los pasos ajenos - es.. sobre lo que paso la mañana del día de ayer cuando.. estábamos en la cocina..

Tenia que disculparse con el definitivamente, ya que horas atrás aparte de estar preocupada le carcomía la conciencia, se juro a si misma que si el demonio rojo volvía sano y salvo se disculparía y no volvería a comportarse así con él.

-...- El Radio Demon se detuvo al oír eso, pero se mantuvo inmóvil dándole la espalda

-Quería pedirte una disculpa.. fue grosero de mi parte haber alzado la voz de ese modo, tu solamente querías bailar y yo en ese momento tenia la mente en otro lado -la rubia hablaba agachada, motivo por el cual no noto que el demonio rojo se habia girado al oír eso ultimo y apresuro sus pasos hacia ella- no tenia ganas de hacerlo y.. - alzo la vista al ver estaba parado frente a ella, este la miraba intensamente mientras ampliaba su sonrisa.

Todo marchaba bien hasta que la princesa menciono aquello, Alastor quería en ese instante clavar sus garras en el cuerpo ajeno, producirle un agudo y poderoso dolor, tan fuerte que se olvidara del tipo que robaba su atención, tan profundo que solo pensara únicamente en él, que entre sus gritos y suplicas sus labios pronunciaran solo su nombre, que su rostro reflejara sufrimiento y dolor mientras él lamia sus cálidas y deliciosas lagrimas.

Pensar en todo eso hizo que los ojos del demonio rojo se volvieran diales de radio intermitentemente ante la mirada confundida y extrañada de Charlie, la cual pensaba que sus ojos la engañaban ya que, aparentemente, no habia motivo para que el demonio carmesí mostrara inestabilidad, o quizás si lo habia, la princesa erradamente pensó que probablemente Alastor se comportaba así por que estaba divirtiéndose al verla "humillándose", en el pasado solo lo vio reaccionar de ese modo cuando estaba o muy molesto o muy entretenido, así que, decidió elevar el ego del Radio Demon como muestra de arrepentimiento, aunque eso no era del todo cierto, solo quería ser cariñosa y expresar lo que sentía por él aunque no en el contexto y la forma que ella deseaba.

-Solo quiero decirte que lo lamento y espero que esto no afecte nuestra relación, me gusta bailar y cantar a tu lado, también cocinar y leer, jamás imagine que haría ese tipo de cosas contigo, tu forma de ser simplemente me ayuda a soportar la carga emocional que tengo del hotel.. - confesaba mientras lo veia con mucho cariño - además me ayudas con las terapias, la toma de decisiones y la administración, eres mi principal apoyo, sin ti estaría perdida y probablemente sumida en la desesperación.. gracias.. Al?

-... - Todos aquellos pensamientos sádicos que tenia hacia la princesa en ese momento se esfumaron y sus ojos volvieron a la normalidad.

Alastor estaba acostumbrado a sentirse superior al promedio y no era para menos, tenia talento innato para hacer el mal, el que todos lo reconocieran y admiraran por ello era un bonus que no necesitaba pero que tampoco despreciaba, pero lo de ahora si que era una enorme sorpresa.

No sabia que pensar al respecto, tenia sentimientos encontrados, Charlie habia mencionado una lista de cualidades que no tenían absolutamente nada que ver con la maldad y, aunque formaban parte de su personalidad aun así era extraño ¡se trataba del infierno! ¡ese tipo de actividades no importaban en absoluto! pero.. eso no fue lo único que lo tenia tan sorprendido, lo que asombro aun mas al demonio carmesí fue el modo en como lo dijo la princesa y.. ¿le dijo "Al"?.. estaba confundido.

La voz de aquella demonio transmitía algo que no comprendía, no era admiración, era otra cosa que no reconocía pero que estaba ahí, latente.

-...Disculpas aceptadas querida! HA HA HA! - exclamo exageradamente mientras se dio media vuelta y le dio la espalda - Bueno ahora que todo esta resuelto creo que es hora de descansar! - dio un par de pasos para luego detenerse, giro su cabeza y la vio por encima del hombro - No suelo aceptar que me llamen de otra forma, lo dejare pasar por esta ocasión.. - dijo eso sin el tono de la radio - Buenas noches!

Charlie suspiro aliviada, aparentemente todo estaba arreglado, aunque se mortifico un poco por el ultimo comentario de Alastor, nunca habia escuchado su voz al natural y no sabia si el motivo fue por enojo o disgusto, pero no se arrepentía de igual modo, obtuvo algo que atesoraría en su mente todos los dias, y eso era la voz de demonio rojo sin el tono de la radio.

El Radio Demon llego a su habitación y se fue directo al sofá, la situación habia dado un giro de 360° el cual jamás contemplo, muy a su pesar tuvo que admitir que todo lo que habia platicado con Rosie se estaba cumpliendo, lo pudo constatar no solo minutos atrás sino también el día anterior, verla llorar no le genero placer ni satisfacción, solo le provoco una rara incomodidad y un ligero disgusto, no estaba del todo contento pero debia asumir que Charlie habia logrado cambiar su percepción de las cosas, no le podía parecer mas que irónico, su intención era burlarse no solo de la rubia y de su proyecto en general, sino de restregarle en la cara lo ingenua y patética que era, verla llorar y derrumbarse en el abismo del fracaso, sufrimiento y dolor, nada mas entretenido para él, y ahora resultaba que se habia "enamorado" sin querer.

Pero eso solo seria el principio, la punta del iceberg de lo que vendría a continuación, no tenia tiempo para analizar a profundidad lo que significaba el "amor" y sus derivados, su prioridad en ese momento era deshacerse de la sabandija que apareció, debia hacer algo a la brevedad, enamorado o no ese sujeto desviaba la atención de la princesa, atención que le pertenecia solo a él, emociones y reacciones de las que era dueño absoluto, ese solo seria el primer paso de su magnifico plan.

Activo el sello que habia dibujado en la puerta de la rubia para saber si tenia contacto con el desconocido a través de ese asqueroso artefacto que tanto odiaba, se concentro e hizo crecer sus astas. Para su sorpresa no habia ruido alguno, espero unos minutos y confirmo que ella simplemente dormía, eso lo desconcertó un poco, pensaba que la princesa mantenía comunicación con esa sabandija en la privacidad de su habitación así como lo habia hecho con Harold.

Recordó cuando meses atrás habia bajado la guardia por culpa de su total ignorancia por los artefactos modernos, definitivamente no volvería a cometer el mismo error 2 veces, así que la espiaría de día y de noche si era necesario.

A la mañana siguiente, Charlie se levanto alegre y aliviada, saber que Alastor la estaba esperando como de costumbre reconfortaba su corazón, al menos ya no le dolía tanto estar cerca de él, sentir que pudo perderlo la hizo reflexionar que debia aprovechar al máximo el tiempo y los momentos a su lado, debia evitar a toda costa enojos y malos entendidos.

Se cambio, fue a la cocina y al llegar entro esperando ver al demonio carmesí preparando las cosas que utilizarían, pero no fue ese el panorama con el que se topo. El desayuno estaba hecho, Alastor se encontraba sentado en una silla bebiendo una taza de café, ver aquello la alarmo y angustio como nunca, se giro en dirección al reloj de pared que estaba ahí para corroborar la hora cuando una risa la interrumpió.

-HA HA HA! No dulzura claro que no! No se te hizo tarde! - Alastor se puso de pie y se dirigió hacia la rubia, la cual aun estaba confundida - Decidí preparar los alimentos a solas una hora antes de la acordada!

-Oh.. ya veo.. - la princesa se sintió mal en ese momento, no pudo esconder la tristeza que la embargo - entonces aceptaste mis disculpas pero ya no quieres mi ayuda.. entiendo..

-Oh no! Déjame terminar! - refuto con una amplia y divertida sonrisa - Si hice eso fue por que quería compensarte de algún modo!

-... - Charlie lo miraba confundida, no sabia a que se refería - ¿compensarme?

- El día de ayer hiciste el desayuno tu sola! Asumo que nadie te ayudo, no es así?! - la princesa lo miro asombrada - Entonces para quedar a mano, este día lo hice por mi cuenta!

- Oh.. eso fue lindo de tu parte pero.. - En el fondo la princesa estaba dividida, pues esa habia sido una linda atención de parte suya, pero por otro se lamentaba el hecho de que no habían tenido su acto musical.

Alastor veia entretenido los cambios de humor de la rubia, como por ejemplo cuando momentos antes ella llego irradiando alegría, después paso a estar preocupada y ahora su rostro reflejaba tristeza, era transparente como el agua en sus emociones y eso le encantaba.

- Pero! - el Radio Demon trono los dedos y se escucho una música de fondo - Debió ser aburrido para ti cocinar sin música! HA HA HA! - extendió su mano hacia ella - Así que esta es la otra mitad de la compensación!

Charlie no sabia si lo estaba imaginando o no, pues Alastor la estaba invitando a bailar sin motivo alguno, siempre que lo hacían era por que algo se iba a realizar, ya sea el desayuno, un show motivador para los huéspedes, etc. , eso le pareció raro, nunca bailaban solo por que si, además de que ¿estaba siendo consdecendiente con ella? eso no era algo propio de él, se preguntaba si no era alguien mas disfrazado del demonio rojo.

Pero parpadeo unos segundos, quizás solo estaba exagerando, se sentía una tonta paranoica, decidió no darle mucha importancia y dejar las dudas de lado, no podía desaprovechar esa oportunidad.

Su pecho se entibio cuando tomo la mano ajena, ese calor se extendió a cada rincón de su cuerpo cuando Alastor la atrajo mas hacia él, la princesa no pudo evitar que se le erizara la piel, no solo era la actitud del Radio Demon diferente, sino que la música también, era lenta y relajada, casi romántica, no era el genero de siempre, nuevamente pensó que solo era una extraña coincidencia y no debia darle muchas vueltas.

Pero la percepción de la princesa no estaba errada, por que justamente eso era lo que pasaba, este era el segundo paso del plan de Alastor: el cortejo. Lo habia decidido esa misma noche, si quería mantener a Charlie a su lado la única opción que tenia era enamorarla, vivían bajo el mismo techo y no en vano la habia observado y estudiado por 10 meses, seria demasiado fácil para él.

Todo esto lo veia mas como un experimento, no podía creer que ella le llamara la atención, seguía en etapa de negación, pero no tenia nada que perder, pero si lo pensaba tenia mucho que ganar, y eso era el total y absoluto control sobre Charlie, además de demostrarle a Rosie que se habia equivocado, él no estaba enamorado, quizás encaprichado, pero nada que no haya podido manejar en el pasado, o eso pensaba.

Era un neófito en esos asuntos, nunca habia cortejado a nadie, tenia vagos recuerdos de ese tipo de conocimientos que recibió en vida cuando aún era un humano, solo que no eran tan nítidos como deseaba, así que pensó modificar un poco su actitud en lo que recordaba aquello con mas claridad, sería más atento por ejemplo, mostrar cierto interés en ella, quizás haría algo cursi para la rubia pero no sabia que, ya lo investigaría después, por el momento lo único que se le ocurrió fue bailar con ella a solas en privado.

Alastor la tenia tomada de la cintura con su mano izquierda mientras que en la derecha descansaba la mano de la princesa, la cual tenia su otra mano colocada en el hombro de su acompañante. Charlie alzo la mirada y con ello estableció contacto visual con el Radio Demon, el cual no dejaba de observarla y eso la incomodo.

Esta escena era demasiado similar a la de sus sueños, con la diferencia de que sus cuerpos se mantenían a cierta distancia uno del otro y el demonio carmesí no se mostraba coqueto o insinuante con ella como su alter ego de ensueños, la princesa internamente se auto reprendió severamente al comparar la fantasía con la realidad, ya que Alastor le habia dicho que era su forma de compensarla, algo curioso si se lo preguntaba, pues si lo pensaba bien, no era que la estuviera compensando por algo, mas bien parecía que se estaba disculpando, pero conocía al demonio rojo y sabia que él jamás se disculpaba con nadie, al menos no sinceramente, quizás solo estaba aburrido y quería salir un poco de la rutina matutina.

Mientras tanto el Radio Demon la miraba fijamente, esperando algún tipo de reacción de parte suya, pero solo contemplaba que ella lo observaba pensativa y distante, eso lo inquieto.

Normalmente la princesa transmitía euforia y felicidad cuando bailaban vigorosamente al ritmo del jazz y del swing, ya que la mayoría de canciones que él gustaba reproducir eran alegres y divertidas, contrario a la melodía suave y cadenciosa de ese momento.

Alastor se vio obligado recordar en ese instante, forzando su mente y su psique, en concreto queria buscar entre sus experiencias terrenales las imagenes de los bailes a los que alguna vez asistió y asi fue, en sus tiempos los caballeros invitaban a bailar a las jóvenes que pretendían con ese tipo de melodías, cuando lo hacían el ambiente era totalmente diferente, ellas los veían con cierto algo en los ojos, el aura que transmitían era extraño, habia algo que era invisible pero latente, se suponía que debia obtener la misma reacción con Charlie, pero eso no era así.

Supo que su elección musical habia sido acertada, sin embargo no estaba obteniendo los resultados que deseaba, entonces decidió hacer unos pequeños ajustes, no le agradaba el rumbo que estaba tomando su pequeño experimento, la danza debia ser entre divertida y delicada a la vez, pero sin romper con el ambiente intimo que necesitaba, quizás hacerla girar sobre su propio eje y alzarla por los aires delicadamente bastaría, pues hasta ahora solo se habían limitado a seguir el ritmo y balancearse de un lado a otro sutilmente justo como él recordaba que debia hacerse.

Inesperadamente Alastor la tomo de la cintura y la elevo a las alturas con gracia y elegancia, su agarre era firme y delicado a la vez, el contacto era tan suave como la seda, Charlie no pudo evitar sonrojarse ante esta acción, la trataba con sumo cuidado y suavidad, nunca se imagino que el demonio carmesí podría ser así con ella.

El Radio Demon entre cerro los ojos al ver a la princesa sonrojarse, pero sobre todo, de la expresión tímida que reflejo, aunque no transmitía el aura que quería al menos ese ya era un avance y se sintió orgulloso, siguieron bailando de ese modo hasta que el reloj marco la hora del desayuno, al finalizar ambos quedaron de pie uno frente al otro.

-Espero haya sido de tu agrado! - comentaba Alastor mientras la tenia aún tomada de las manos

- Oh.. si..- respondió la rubia tratando de calmarse - me gusto.. gracias.. - desvió la mirada un poco afectada, aquello habia sido lo mas cercano a su deseo, con dolor lentamente alejo su mano de la ajena - creo que es hora de ir al comedor.. vamos?.. - dijo eso y se dio media vuelta

Alastor se confundió, no se suponía que debia comportarse de ese modo, hasta hace unos minutos ella parecía estar a su merced y ahora era distante con él, incluso su rostro tenia cierto aire de culpa, quizás la rubia..

"Él.." - se respondió mentalmente el demonio carmesí - "Esta pensando en él.."

Eso lo altero, tanto, que su cuerpo emanaba humo negro y símbolos vudú, de los cuales Charlie no se percato pues estaba caminando hacia el comedor. La princesa meditaba en todo lo que habia pasado, acariciaba su mano la cual se habia separado de la ajena, tenia sentimientos de culpa, habia prometido no ceder a sus impulsos y ahora hacia lo contrario, su rostro reflejaba culpa y preocupación, los cuales Alastor malinterpreto.

Al aproximarse al comedor el demonio rojo decidió calmarse, debia hacer algo para controlarse, esos "celos" que ahora tenia le significaban un problema y uno muy serio, era inaceptable que él mostrara sus emociones pero sobre todo, perder el control tan rápidamente.

Cuando llegaron, casi al mismo tiempo los demás arribaron, siendo Angel el primero es hacer un comentario.

- Oh vaya pero miren a quien tenemos aquí, el señor sonrisas volvió, y bien ¿estuvo divertido tu paseo?

- ¡HA HA! ¡No lo se! - respondió cortante y altivo el demonio rojo

- Bueno eso no importa, lo que importa es que volviste y con ello te estoy mas que agradecido~ hey amargada! gane la apuesta así que PAGA! - ordeno Angel autoritariamente divertido

-Agh.. si.. si.. aquí esta.. TEN - gruño la polilla con amargura al tiempo que le daba dinero a la araña albina y veia de mala gana al demonio rojo.

Alastor alzo una ceja y ladeo ligeramente la cabeza, no comprendía el contexto de la situación, Angel al notar su confusión le confeso.

- Decidimos lucrar un poco con tu "desaparición" - comentaba Angel a la vez que guardaba los billetes en su pecho - La amargada dijo que quizás habías muerto en el incidente de ayer - decía sonriendo con satisfacción - entonces decidimos apostar, me alegra saber que mi instinto no me fallo~

Vaggie a lo lejos solo refunfuñaba y mostraba descontento, seguramente deseaba que él nunca regresara y no precisamente para no perder la apuesta, Alastor por su parte internamente se congelo, con todo ese tema sobre los celos y el amor se habia olvidado totalmente de la ola de homicidios que cometió, pero aparentemente nadie sabia que habia sido él.

-¡¿De que incidente hablas mi vulgar amigo?! - inquirió el demonio rojo

- ¿Que? ¿no te enteraste? un jodido loco masacro totalmente al sector 4, acabo con todos ahí, y como no aparecías pensamos que quizás tus dias habían terminado.

Rápidamente el Radio Demon dirigió su mirada hacia Niffty y Husk, los cuales actuaban normalmente, entonces confirmo lo que sospechaba, ninguno de los presentes sabia que él era el autor intelectual de esa masacre.

-¡HA HA HA! ¡Pero que tonterías dices mi afeminado amigo! ¡Van a necesitar mas que eso para deshacerse de mi!

Charlie no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa en sus labios al oír eso, sentía un gran alivio, la confianza que el demonio carmesí transmitía era palpable, estaba segura de que jamás seria derrotado por otro demonio, pero igual no podía evitar preocuparse por él

El desayuno transcurrió con normalidad, el tema que ahora se hablaba en la mesa era justamente el del genocidio en el sector 4, lo cual ayudo a que la atención de la princesa se desviara hacia esa conversación, logrando así que su mente dejara de lado lo que sucedió momentos antes con Alastor

Continuaron las horas de las terapias, las cuales se llevaron a cabo con normalidad y finalizaron sin ningún problema, posteriormente seguía la hora de la comida, para ese entonces a la rubia se le habia olvidado la sesión privada de baile que tuvo con el demonio rojo.

En parte se debia a que Alastor no habia tenido otra interacción intima con ella, pues se dio a la tarea de vigilarla y observarla, con la finalidad de descubrir si mantenía algún tipo de comunicación con alguien del exterior, necesitaba un indicio o pista para dar con la identidad de la molestaba sabandija.

Termino la hora de la comida y ambos se dispusieron a ir a la sala de lectura, en el transcurso del camino hablaban sobre algunos asuntos del hotel que habían dejado de lado y debían retomarlos. Una vez llegaron, la princesa tomo el libro que estaba leyendo y se sentó en su respetivo lugar, el Radio Demon por su parte tomo el propio, y se sentó.

Tenia el libro abierto, pero solo fingía que leía, le parecía demasiado extraño que Charlie no se hubiera comunicado con alguien en todo el día, comenzaba a cuestionarse si la sabandija era alguno de los demonios que vivían en el hotel, eso solo lo irrito aún más, si eso era cierto entonces significaba que todo habia ocurrido justo enfrente de sus narices y jamás lo noto.

Sienso ese el caso, debia actuar a la brevedad, quizás la princesa se habia enamorado del individuo y este no lo sabia, esa era la única respuesta que tenia y la que mas coherencia tenia, pues recordó lo que habia la rubia habia hablado con Angel el otro día.

Afortunadamente sus recuerdos de las lecciones que tuvo sobre como cortejar a una dama estaban regresando, o mas bien, se forzaba a recordarlas, eran instrucciones básicas de su época, recordaba el enorme fastidio que le producía recibir ese tipo de educación , pero ahora lo agradecía. Si quería obtener la atención de la rubia debia atacar con algo que la impactara.

-¡Disculpa que te interrumpa en tu lectura! ¡¿Puedo hacerte una pregunta?! - cuestiono con educación Alastor

- Oh, si, dime - Charlie se giro hacia su compañero con una sonrisa

- ¿Quiere salir conmigo a cenar?!

NOTA DEL AUTOR: Hasta aqui el capitulo de hoy! Lamento el retraso pero lamentablemente el capitulo no estaba tomando la forma que queria ni tampoco estaba tomando el rumbo que necesito para los siguientes capitulos, me vi forzada a re escribirlo MAS DE 2 VECES .-. no saben lo frustrada y estresada que me puse, por mi habria actualizado desde la semana pasada pero.. siendo honesta, de haberlo hecho le habria bajado horriblemente la calidad al fic x.x deseo que mantenga el mismo feeling (al menos lo las que pueda) de principio a fin.

Dicho esto espero que lo hayan disfrutado, agradezco mucho el apoyo que le estan dando :'3 un saludo a todos mis lectores, espero esten pasando bien la cuarentena, cuidense mucho y los veo el proximo jueves!

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Alastor es corto v:

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si si muy asesino serial y todo el show

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pero en estos temas tan simples y que involucran el amor

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Él es un papa v:

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see u later! 3