Losé, me demore mucho en actualizar... prácticamente es un pecado jajaja; ya no voy a dejar de actualizar. Espero ver sus opiniones para ver en que mejorar. Muchos abrazos :)


"Dulce luna del mar que alargas la hora de los sueños de amor; por eso el amor, áspero o blando, trae un deseo de llorar, tan suave, que sólo amaras bien si amas llorando".

Capitulo 2 : Perdida

La escena era horrible, había muchos cuerpos masacrados, rotos, sangre en todas partes y esa matanza claramente fue hecha por Sesshomaru.

Antes de que la bestia en descontrol de su golpe mortal a la niña y el demonio verde; Kagome lanzo su flecha sagrada entre Sesshomaru y Rin, creando un campo de protección para la niña , evitando los golpes y dando un poco de tiempo al grupo de Inuyasha para dar una solución al problema.

La reciente encarnación de Naraku, que tenia como poderes el control de las acciones mediante la mente de las personas o cualquier criatura con vida; miraba con odio puro a la pequeña sacerdotisa que logro evitar que el demonio perro asesine a sus acompañantes de viaje.

- Pequeña humana, dime por que siendo tu tan poderosa andas en un grupo tan patético?- hablo la reciente encarnación de Naraku, quien veía atentamente a la mujer.

-Eso no es de tu incumbencia- habla la miko, agarrando su arco y desplazándolo, lazando una ráfaga de su poder directo al demonio.

La criatura con rapidez se protegió en un campo de energía, ya que casi no logra esquivar el poder y ahora seria un demonio en cenizas.

-Quién carajos eres tu, por que diablos estas atacando a Sesshomaru?- pregunto Inuyasha, cansado de ser ignorado por la extensión de Naraku.

La nueva y peligrosa creación de Naraku, se volteo a ver al mitad demonio, examinándolo y reconociendo que ese era el ser mas odiado por su amo.

-Ya veo tu eres el mitad demonio Inuyasha, hermano de esta bestia que esta bajo mi poder... pues dejame presentarme soy Haroshi Señor de las mentes y estoy aquí por Naraku quien me dio la vida - respondió Haroshi.

-Ya me lo imaginaba, hueles a ese bastardo; solo te diré que hoy mueres, porque el único que humillara al idiota de mi medio hermano soy yo! - hablo Inuyasha desenvainando Colmillo de Acero- VIENTO CORTANTE- grito el mitad demonio.

-Con ese ataque patético no funcionará matarme mitad raza, tomen esto, ya que yo con quien quiero pelear es con la sacerdotisa- hablo Haroshi, mandando miles de demonios de clase inferior que solo tenían conciencia de matar para comer.

El grupo se puso en posición de ataque; Sango sacando su boomerang gigante; Miroku sacando su báculo para batallar y Kagome saco su espada,única en su diseño, que solo puede ser usada por ella ya que se une con sus poderes especiales y otros de regalo por su creador, Totosai, quien se la dio de regalo por su cumpleaños.

Kagome se volvió hacia su pequeño hijo y lo abrazo diciéndole:

-Shippo, toma mi flecha sagrada esta te protegerá, no la sueltes para nada y ve a un lugar seguro amor.- Hablo Kagome entregando una flecha en protección para el pequeño kitsune.

-Mamá, yo un día te protegeré- respondió Shippo agarrando la flecha sagrada, sin causarse daño ya que los poderes de Kagome reconocen a quien proteger y a quien no.

Kagome lo miro con lágrimas en los ojos, ya que cada día era difícil pelear con su bebe a lado- Losé amor y lo sabes - respondió ella y así se preparo para pelear.

Ya era hora de que ella demuestre su poder, ella se preparó para esto; es hora de que ponga a prueba todos sus entrenamientos, era hora de que ella de a conocer quien era ella.. ella es Kagome Higurashi, sacerdotisa de Shikon y ya no iba a menos preciar su titulo y poder, claro que no dejaría su humildad ni nada por el estilo pero eso no significa que menospreciaría su poder y ya era hora que todos sepan su valía. Ya era hora de proteger a los que amaba.

Desenvaino su espada, se ponía en posición de ataque parándose frente a Haroshi, quien estaba ansioso por su pelea con la sacerdotisa.

Ella corrió usando sus poderes para tener una velocidad rápida, elevando su espada y con un grito de guerra ataco ferozmente.

Haroshi estaba maravillado con tal poderosa mujer, el se defendía, atacaba con su inmenso poder, ya que los dos estaban recurriendo sola a su fuerza bruta. Ambos Saltaron al aire y chocaron sus espadas logrando sacando chispas en ellas por semejante fuerza.

Kagome demostró su fuerza y poder, usando su espada con finos movimientos, parecía una danza hermosa mientras blandía su espada; no por nada ella entreno con la mejor asesina de demonios y además no por nada entreno en China.

Ambos jadeban; ya era ahora de probar otro tipo de poder.

-Muy impresionante mi pequeña miko, dejame decirte que estoy muy excitado por esto. Lastima que tengo que matarte porque sino te haría mía.- hablo Haroshi.

Quien se preparo para atacar la mente de Kagome. Espero pero no vio resultado alguno, mientras el seguía blandiendo su espada y atacando, llego a la conclusión de que la mente de la mujer sagrada era impenetrable.

-Ya me imaginaba que harías eso Haroshi, la verdad tengo que decir que eres una de las personas mas fuertes con quien he peleado y es un honor, lastima que tendrás que morir.- Respondió ella. Cantando, sutras se elevaron al rededor de ellos que se preparaban para atacar al demonio.

Haroshi uso otra táctica, utilizo el punto débil de la pequeña mujer, uso a sus amigos y el elegido fue Inuyasha.

Inuyasha quien estaba peleando con cientos de demonios, también estaba preocupado por su pequeña Kagome; el sabia que ella se estaba preparando para mejorar sus habilidades de lucha, sabia que ella lo hacia para ayudar al grupo y el la apoyaba en secreto pero la apoyaba. El sabia que ella era la mujer más poderosa que a tenido el gusto de haber conocido pero eso no dejaba el feroz proteccionismo que sentía por ella, para el siempre sera su pequeña Kagome y el la protegería hasta que el corazón de el deje de latir.

Mientras luchaba, sintió que el cuerpo le dejo de responder y sintió en tirón hacia la dirección de la derecha donde estaba Kagome. El no podía controlar su acciones.

Que mierda esta pasando!?- pensó Inuyasha- Mierda todo me pasa a mi!

Inuyasha, ataca a la sacerdotisa Kagome- le llego a la mente.

Automáticamente Inuyasha se tenso, no no no no, no quería ser controlado y dañar a Kagome, mierda su cuerpo no le respondía.

Inuyasha con la espada en la mano, se maldecía por ser tan fácil controlado, el no se perdonaría logra dañar a Kagome. Tendría que pedirle a regañadientes a la muchacha a que le ayude a proteger su mente después, maldita sea! Como han caído los valientes!.

Kagome quien estaba preparando su ataque, sintió la presencia de Inuyasha detrás suyo y automáticamente supo que pretendía Haroshi. Ella encerró al demonio en un campo de energía mientras se voltea para enfrentar a Inuyasha.

-Como siempre Yasha, tendré que darte un par de lecciones después muchacho- hablo ella, mientras balanceaba su espada para defenderse de Inuyasha.

Inuyasha la atacaba con Colmillo de Acero, mientras Kagome se defendía, pero ya estaba cansada quería terminar esto de una buena vez.

Chocaron espadas y la miko en un rápido movimiento tiro un patadon a Inuyasha con ayuda de su energía sagrada para aumentar su poder, logrando mandar a volar a Inuyasha, rompiendo arboles y dejándolo desmayado.

Inuyasha mientras salia volando en su mente gritaba MALDITA MUCHACHAAAAAAAAAA- hasta que la vio todo negro y quedo inconsciente.

-Es hora de terminar todo esto- habló fuerte y claro la miko.

Agarrando su espada "Estrella del cielo" libero a Haroshi del campo de energía y sin darle tiempo para su defenderse, ella soltó su ataque blandiendo su espada, dando una vuelta entera sobre sus talones y desatando su poder, eliminado así a todos los demonios junto a Haroshi en ello.

Miroku y Sango quienes estaban agotados sintieron el abrumador poder de Kagome eliminado a los demonios, ellos cayeron sobre sus rodillas cansados.

Les tomo un tiempo a todos para reincorporarse, finalmente recuperándose hablaron:

-Lady Kagome, usted esta volviéndose muy poderosa- habló el moje recuperado el aliento.

-Gracias Miroku, me costo mucho-sonrió ella al monje y Sango.

-Kagome donde Esta Inuyasha?- pregunto Sango, buscándolo por todas partes.

-El esta tirado inconsciente por allá- señalo Kagome junto a los árboles destrozados- Tenia que noquearlo para que deje de atacarme- hablo Kagome.

Miroku y Sango se rieron, sin duda Inuyasha estaría echando humo por ser noqueado en plena lucha.

Un Shippo rebotando llego al campo de batalla saltando a los brazos de su madre.

-Momaaaa, usted es muy fuerte, yo quiero crecer así de fuerte!- un Shippo maravillado, sintiéndose afortunado por tener una mama maravillosa.

-Lo seras mi pequeño bebe, pero todo a su tiempo. Ahora ayudame a traer a Inuyasha y veamos como estas el otro grupo inconsciente- respondió Kagome volteando para ver a un Sesshomaru inconsciente y con heridas graves; la niña pequeña estaba inconsciente igualmente junto al sapo.

-El debió estar luchando mucho, seguro por eso quedo inconsciente, ya que el es un Daiyoukai, la creación de Naraku debió ser muy poderoso para lograr entrar en la mente de Sesshomaru-sama- hablo Miroku.

Sango asintió y se paro junto con Miroku mientras seguían a Kagome donde e encontraba Sesshomaru.

Kagome miro al Señor de los demonios todo inconsciente y sabia automáticamente que no lo abandonaría a su suerte. Sin saber que a partir de está acción quedaría atrapada con en destino doloroso.