"Órbita"

Ya en la tienda con mirada puesta en la gran variedad de cuadernos que había y sus pensamientos alborotado. Simplemente este escogió un cuaderno "composición" verde muy diferente al negro que el escogía siempre,al pasar a la caja había un cajera muy hermosa y de pelo negro azabache igual que el suyo que lo miraba detenidamente.

Esta dijo:

—Hermosa noche . — esta sonrió con nostalgia mirando el cuaderno y sus manos de uñas negras.

— Aja— solo se pudo escuchar sin este ni siquiera mirarla.

Ella lo miro con un poco de decepción en su rostro al ver que este no quiso iniciar una conversación. Ella le entrego el cuaderno y este con un gesto frio

Murmuro:

—Gracias, supongo.

Ulquiorra estaba totalmente fuera de órbita. Perdido dentro de sus pensamientos, pero esto no impedía que fuera metódico al cruzar las calles. Al este llegar a Hueco Mundo; que son un conjuntos de calles que le daban la vuelta a un grupo de edificios, este pudo observar como su apartamento sobresalía entre todas las edificaciones a su alrededor. Este edificio se llamaba "Las Noches", parecía una fortaleza medieval ambientada a un edificio moderno, estaba construida por el grupo Barragan Luisenbarn & Asociados S.A, todos sus edificios tenían esa temáticas ya que el dueño de esta compañía era un anciano un poco excéntrico, el cual visitaba sus edificios muy a menudo y siempre usaba una corona de 5 puntas porque según él proclamaban su grandeza, aunque este al ver a Ulquiorra siempre lo saludaba con mucha estima, y le comentaba sobre su parecido con un a un guerrero de los animes de sus tiempos.

Ulquiorra al llegar pudo ver que el lobby. Este estaba vacío, y el color blanco de este no hacía más que maximizar el sentimiento de soledad en él. Entro al elevador y presiono el "4", al llegar pudo ver que su vecina aún no había llegado. En la puerta de su departamento había un cuatro tallado en plata que Barragan le había regalado.

Este abrió la puerta y encendió la luz, la cual era blanca y fría, y hacia ver más fría todavía las paredes pintadas de un blanco hueso, aunque nadie estuviese escuchando murmuro:

—Ya llegue— mirando hacia la sala.

Su departamento era de tamaño familiar, pero estaba casi vacío. Solo había; un sillón verde y otro de cuero negro, una mesa al fondo con un reproductor de música, dos montones de CD'S, en el área del comedor había una mesa con 6 sillas hechas en cedro, un espejo al fondo y este tenía dos habitaciones que eran igual de blancas e impersonales como el departamento, aunque había un balcón de donde se podía ver perfectamente la luna.

Este entro a su habitación y tiro el cuaderno en la cama perfectamente arreglado y fue a su cuarto de baño blanco también, este dejo que las gotas de agua se llevaran con ellas toda la incomodidad de ese sentimiento de curiosidad que lo acosaba. Esa sensación era como la de un niño al cual le hubieran hablado por primera vez sobre la magia. Al salir fue directo al closet a buscar ropa limpia aún goteaba agua y se hizo un camino de agua debajo de sus pies pero aún seguía con ese sentimiento el cual no desaparecía.

Al estar cambiado se dirigió a la segunda habitación, la cual estaba llena de libros o eso parecía, busco un marcador negro permanente, recogió el cuaderno y la hoja que el Prof. Aizen les entrego y se dirigió a la mesa tomo asiento y escribió con el marcador debajo del nombre "composición" proyecto y casi escribe IN…. Y este abrió los ojos

—Solo sé su apellido. Ni siquiera sé quién es, ni me imagino que ella estudia, aun necesito elegir un tema y decirle a Aizen —Este suspiro.

Busco su portátil y entro a Facebook, puso ese apellido en "Buscar" y aparecieron miles y millones de resultado y este suspiro.

—Tendré que usar el viejo método —suspiro— la próxima semana será una muy larga.

Se fue a dormir y solo sonaba ese apellido en su mente….


Bendiciones y gracias por su tiempo.

Espero que les esté gustando esta historia.