¡Lo prometido es deuda!, he vuelto, ¡Extrañe bastante esto y a ustedes!


"Alguien Nuevo"

Una semana después.

Aunque solamente fuera una semana de vacaciones, esta ayudaba bastante a bajar el nivel de estrés causado por la universidad a los estudiantes. Era una mañana de lunes. Ulquiorra había optado por hacer la compra ese día, ya que no había tenido tiempo y necesitaba despejar su mente, después de lo que había acontecido con ella. No la podía sacar de su cabeza. No se le ocurrían muchas cosas para hacer al respecto de lo sucedido.

— ¡Ulquiorra! — dijo una voz masculina a lo lejos.

Ulquiorra supo quién era, desde que escucho ese tono de voz, y ni siquiera se inmuto en voltearse. Pero de un momento a otro sintió unos brazos casi haciéndole una llave alrededor de su cuello. Ulquiorra para ser delgado tenía una fuerza casi descomunal para su tamaño. Este logro zafarse de Grimmjow rápidamente, y volteo la cara para observarlo con sus ojos color esmeralda.

— No me mires así — dijo Grimmjow con un tono burlón— No entiendo porque no estás en el equipo siendo tan fuerte — pronunció algo serio tocándose los brazos.

— No me interesan los deportes, no tienen sentido— dijo apático.

Grimmjow sonrió, y dijo:

— Sabía que algo se me olvidaba decirte — amplio un poco más la sonrisa— tengo algo que te puede interesar — dijo subiendo una ceja.

— ¿Qué cosa tuya me pudiera interesar a mí? — pronunció Ulquiorra indiferente, mientras ponía las bolsas del supermercado en el suelo para arreglar su camiseta negra.

— Pues… te aseguro que te interesara — dijo insistente el chico del pelo azul celeste.

— Muéstrame, entonces.

— Jajajaj, mejor vamos a mi departamento.

Ulquiorra acepto ir. Pero este sabía que nada que Grimmjow ofreciera con un: "te puede interesar" de por medio, venia gratis. Grimmjow empezó a conversar con él todo el transcurso del camino hasta su apartamento sobre; las prácticas y de lo que según él, este se perdía, sin mencionar nada al respecto de lo que le había ofrecido. Pero de un momento a otro una pregunta se plasmaba en la cabeza de Ulquiorra: ¿Qué Grimmjow quiere?

Al llegar al departamento de Grimmjow, pudo recordar la última vez que estuvo ahí, y lo sucedido. Al Grimmjow abrir la puerta, los ojos de Ulquiorra escudriñaron las paredes en busca de señales de pelea, pero todo se veía normal… o eso parecía, lo único diferente en este era; el silencio que reinaba, que no estaba la ropa tirada por doquier, y lo más importante; no había señales de Yammy.

— Siéntate — dijo Grimmjow sin ningún rastro de emoción.

Todos los sentidos de Ulquiorra estaban en alerta al ver el departamento en esas condiciones. Al este sentarse pudo ver un hueco en el sillón. ¿Había sido tan fuerte todo? Se preguntó el moreno. Este se acomodó y dejo las bolsas del supermercado a su lado. No había visto a donde había ido Grimmjow. Esto era cada vez más, y más sospechoso. Grimmjow salió del baño sin el uniforme del equipo, con una revista en la mano y una expresión más o menos seria.

— ¡Mira! — dijo Grimmjow tirando la revista para adolescentes en la mesa.

— ¿Qué se supone que haré con Tips sobre cómo usar tacones de agujas? — este dijo mirando la portada con las manos en los bolsillos.

— Amo tu sentido del humor —dijo con sarcasmo —pero no, no es eso, te la prestare después si quieres —dijo con una sonrisa.

Grimmjow tomo asiento en la silla al lado del sillón.

— El viernes desapareciste, y bueno… quise ayudarte un poco.

Ulquiorra recordó la cara de ella, mientras miraba fijo la revista, pero las palabras de Grimmjow lo extrañaban aún más. Antes que Ulquiorra pronunciase palabra alguna, él abrió la revista en la segunda página donde había una imagen de una luna llena, y más abajo un número aparentemente de un teléfono móvil.

— Sé que eres lento, y que no se lo has preguntado, ¿cierto? — dijo él con seguridad en sus palabras, y mirándolo fijamente.

— Ujum — dijo Ulquiorra algo molesto, pero eso tenía un grado de verdad, y a al paso que iba no iba lograr mucho.

Cuando Ulquiorra estaba a punto de agarrar la revista, grimmjow se la arrebato.

— Nada es gratis — dijo con un tono de sorna — conseguí ese número del teléfono de Kurosaki, para ti. Me arriesgue bastante.

— Yo no te lo pedí — dijo Ulquiorra prestándole poca atención.

— Lo hice porque eres mi amigo — dijo él— No quiero dinero, descuida — su rostro se volvió serio — Quiero que hables con Yammy, ya que eres el psicólogo nato. Su abuela iba en serio con llamar a sus padres. Debiste ver la expresión de ellos. Fue demasiado divertida. Pero en verdad odio dormir aquí —dijo señalando el sillón donde Ulquiorra estaba sentado— él ya no me deja entrar en la habitación. Ugh.

Eso explicaba muchas cosas a Ulquiorra, pero la palabra amigo a él le daba bastante en que pensar.

— ¿Qué tal? ¿lo harás? — dijo convencido Grimmjow.

— No te voy a ayudar — dijo fríamente Ulquiorra — entras en tus problemas, entonces hazte cargo de ellos.

— Pues no hay número para ti — dijo cerrando la revista, pero el impacto de su mano con la superficie de la mesa tumbo algunos papeles de esta.

Grimmjow gruñendo se agacho a recogerlos. Ulquiorra aprovecho esto; saco su teléfono del bolsillo, abrió la revista y tiro una foto a su número rápidamente sin que Grimmjow se percatara. No podía perder esa oportunidad, y suspiro.

— ¿Has hablado con él? — dijo entrando sus manos en sus bolsillos para guardar el teléfono.

— No, no puedo mirarlo sin reírme — dijo este, tapándose la boca para acallar sus carcajadas.

Ulquiorra se tocó las sienes de la cabeza.

— Yammy es comprensible, bastante diría yo. Pídele disculpas sin reírte, o trata de no hacerlo — dijo con su expresión seria — yo no puedo hacer eso por ti — pronunció este, con su mirada fija en él —me voy.

— Tch, nos veremos, entonces. Te dejo ir porque es contra la ley mantener personas contra su voluntad en tu casa — dijo Grimmjow con una expresión de burla.

El chico de los ojos esmeraldas agarro sus bolsas del supermercado, y se acercó a la puerta. Grimmjow en un movimiento rápido alcanzó la revista, y se la entregó a Ulquiorra, antes que este tomara el pomo de esta.

— Toda tuya.

Ulquiorra miro sorprendió a Grimmjow, este no esperaba eso, el no había sentido que sus palabras hubiesen sido tan contundentes. Había sido demasiado fácil.

— Gracias — pronunció Grimmjow mirando hacia otro lado, avergonzado.

Departamento de Ulquiorra

Ulquiorra llego a su departamento con un sentimiento extraño acerca de esas palabras de Grimmjow, era la primera vez que él le agradecía por algo. Dejo las bolsas en la mesa, y se fue a sentar a sus sillones. Recostó la cabeza en el cojín. Él tenía su número, pero no sabía que decirle después de la última vez. No debió acercarse como lo hizo. Se sentía algo incómodo ya que nada resulto como pensaba. Ulquiorra intentaba aclarar su mente u optar por otra manera de lograr su objetivo, pero recordó el: "Eres mi amigo" de Grimmjow. Esto lo extraño bastante, las personas no solían llamarlo así, ni siquiera recordaba que lo hicieran cuando este era un niño, no lo sorprendida, nunca fue muy cercano a nadie de por sí, pero la fama que su padre le había dado a su familia, después de lo que sucedido, aquella vez, no lo ayudo para nada. No era que le importase ser un amigo o tenerlos, pero le parecía interesante lo que las personas le contaban sobre estos y todos los problemas que estos traían consigo, pero era la primera vez que lo llamaban así. Ulquiorra realmente no sabía si considerar amigos a Yammy y Grimmjow, era la primera vez que se acercaban a él, sin mirarlo como "algo" o "eso", y el también intentaba ser recíproco. Esa podría ser su nueva estrategia.

— Podría fingir ser su amigo, ya que las personas le dan tanta importancia a estos — dijo Ulquiorra para sí mismo, y recordó la indiferencia de los "amigos" de ella. No entendía porque no se alejaba de ellos si la trataban así.

Pero este en verdad no tenía mucha experiencia en el ámbito de la "amistad". Aunque acercarse así a su proyecto sería bastante arriesgado, ya Aizen le había dicho. Pero no tenía nada que perder. Abrió la revista, pero antes de todo debía asegurarse de algunas cosas, y busco su portátil en su habitación y la encendió, y puso: Como ser un amigo en el buscador. Leyó algunos artículos que le mostraban como debía empezar una amistad, pero un hyperlink en especial le llamó la atención; "Pedir disculpa a los amigos". Tomando en cuenta lo que había ocurrido anteriormente, ese sería el paso correcto para empezar su amistad con su proyecto. Ella le había demostrado a Ulquiorra ser abierta, por eso él dudaba que ella lo rechazara al momento del disculparse.

Marco su número, respiro profundo antes de darle a llamar.

5 minutos después... Ring…Ring….

— Hola — dijo una voz dulce.

Era justamente ella.

— Hola... — dijo Ulquiorra

Continuara….

Les agradezco su paciencia.

Muchas Bendiciones y gracias por su tiempo

Espero que les esté gustando la historia

Dato: esta historia es publicada los domingos o los lunes.


Gracias a:

IrisTohruSohma: ¡Hola!, salieron muy bien mis proyectos, muchas gracias de verdad. ¡SE ACABO LA ESPERA!, gracias por tu paciencia. ¡Un beso y un abrazo para ti también!, gracias por tu tiempo. ^-^ me seguiré esforzando. ¡Sigue actualizando y suerte con las traducciones!

Y a todos los que leen.

Canciones que me ayudaron: Someone New de Hozier y el OST de Samurai Champloo (anime que empecé el Martes, excelente música.)