"Es más fácil soportar una mala conciencia que una mala reputación" F. Nietzche


More Than Words

Parte 2

Increíblemente estos seguían bailando juntos. Pero en ningún momento volvieron a dirigirse las miradas. Orihime por timidez y Ulquiorra porque estaba totalmente desconcertado por sus acciones, y por estar perdido en sus pensamientos. Love Is In The Air de John Paul Young paro repentinamente, para dar lugar al anuncio del Dj que informaba que: el evento había finalizado y tenían que retirarse lo más pronto posible por las reglas del lugar. Orihime le susurró en el oído a Ulquiorra:

—Creo que deberíamos parar de bailar.

Sus suaves palabras lo habían hecho salir de su letargo.

—Si — pronunció sin más.

Al ella volverlo a mirar al rostro, sus mejillas adquirieron un tono carmín, que la hacía ver infantil. Estos se dirigieron a la puerta, mientras estaban desarmando los equipos de música, agrupando sillas y moviendo las mesas. Quedaban muy pocas personas adentro del lugar, y otros habían decidido irse a conversar al Lobby del edificio. Orihime vio a la Señora Jones en la puerta revisando su bolso, esta al verlos, los abrazo efusivamente. Orihime puso una cara de duda y preguntó:

—¿y Álvaro, Señora Jones? — él siempre era el último en irse de esos eventos.

Al Ulquiorra escuchar esto volvió a sentir esa incomodidad, que al parecer eran celos, pero él simplemente se limitó a mirar hacia otro lado. Eso lo molestaba.

—Hime, creo que él se fue a su casa, dijo que no se estaba sintiendo bien — respondió con una expresión de tristeza en su rostro.

Algo dentro de Ulquiorra le decía que eso que Álvaro había dicho era una mentira. Era instinto, no sabía cómo explicarlo.

—¡Qué mal! Ojala se mejore pronto — esta cambio su expresión a una de tristeza.

—Si ojala. Pero cuando yo era joven no me enfermaba tanto —prosiguió— ustedes son jóvenes no deberían enfermarse — tenía el rostro serio.

—Jajajaja, muy cierto, pero son cosas que pasan — continuó — nos veremos, entonces.

—Llámame más seguido, y visítanos también. Quiero probar algún día uno de tus pasteles.

Orihime le sonrió con toda la dulzura de este mundo, y asintió con la cabeza mientras sus cabellos se movían con ella.

—¡Está bien! ¡Buenas Noches! — dijo la señora Jones—y para ti también, Ulquiorra — esta le sonrió.

—Igual para usted.

Estos salieron. Ulquiorra no sabía si eran cosas de él, pero las lámparas se veían más brillantes o era el cambio de ambiente. Este iba con las manos en los bolsillos como si nada hubiese pasado. Al llegar al vestíbulo que estaba repleto de personas, entre estas había una mujer con un vestido de novia discutiendo con un empleado, se pudo escuchar: ¿Por qué no han desocupado el salón?, todos trataban de calmarla sin ningún resultado. Eso es lo que llaman una novia neurótica. Orihime y Ulquiorra se hicieron espacio entre la multitud para poder pasar. Ya en el estacionamiento, estos encontraron el auto de una vez a pesar de este seguir estando lleno. Ella encendió el motor, y se puso en marcha. La ciudad a esas horas era hermoso. Las luces de los letreros y de los automóviles que adornaban la oscuridad de la noche; no haciéndola ver tan solitaria. Había una media luna enmarcando el cielo. Ulquiorra estaba con la mirada posada en el camino sin pronunciar palabra alguna ni cambiar su expresión. Sólo recordaba lo que se había propuesto el día anterior: Poner distancia, sus propias palabras se reían de él. Orihime se preguntaba que este estaría pensando. Ella recordó el beso, no lo podía explicar, pero había sentido algo o había sido tan sólo el momento. Ella siempre había imaginado tener un beso así, pero con Ichigo, y es sorprendente como las cosas cambian de un momento a otro. Se podía escuchar Stairway To Heaven de Led Zeppelin versión sinfónica en la radio, Orihime bajo el volumen de esta. Ulquiorra no había hecho ningún comentario desde que salieron. Esta dijo tratando de romper el hielo:

—Nunca había escuchado esta versión— continuó — ¡Me encanta! es tan tranquilizante y hermosa.

—Ya veo.

—¿Estás bien? — dijo con preocupación Orihime.

—Si, mujer — respondió fríamente.

Realmente tenía que ordenar sus pensamientos. Estaba aturdido y sólo había sido un simple beso. No entendía porque no la había apartado cuando pudo. Si seguía como iba tendría que lidiar con sentimientos innecesarios y problemas cuando le tuviese que contar la verdad. Estos habían acabado de entrar a Hueco Mundo. De noche ese lugar era hermoso y desierto, no había ningún alma ni carro por los alrededores. Esta aparco al frente de su edificio.

—Me gusta el diseño —dijo Orihime refiriéndose al edificio.

—Ya veo

—Gracias por hoy — esta le sonrió.

Ulquiorra no gesticulo palabra ni siquiera le dirigió la mirada al escucharla. Abrió la puerta, antes que este pudiese salir Orihime le agarro la mano y lo halo un poco, y le dio un beso en la mejilla, esta se ruborizo y le dijo:

—¡Que tengas muy buenas noches!

—Igual —dijo sin más, y se fue.

Orihime se sintió un poco incomoda, por la manera de este reaccionar.

Este al entrar a su departamento suspiro.

—Esa mujer…

Días como esos su departamento le pareció más silencioso de lo normal hasta el punto de sentirse ahogado. Se acostó en su sillón verde. Su mente no paraba de reprocharle lo que había pasado, pero haberla besado, no había sido nada incómodo, y bueno son cosas que pasan. Este duro unos minutos en esa posición antes de irse a su habitación a cambiarse, y tal vez dormir.

Varias semanas después. 1 de Junio.

Era sábado a las 5: 34 a.m. y Ulquiorra abrió los ojos de par en par. No tenía ni las más mínima idea de cómo hacer la última pregunta de su proyecto: ¿Puedo moldear un corazón, cuestionando las creencias del objetivo?, no podía dormir pensando en eso, y cada vez se acercaba más a la fecha de entrega.

En las semanas que le siguieron al evento, estos habían adquirido la costumbre de salir, no lo planeaban, simplemente pasaba. Se encontraban, alguien decía algo el otro respondía, y así funcionaba todo. Pero los sentimientos de culpabilidad e incomodidad de Ulquiorra no terminaban de desaparecer del todo. Ella a veces lo esperaba en la salida o lo llamaba para simplemente preguntarle como estaba, y él aunque poco lo demostrase, le agradaba esa atención. Habían tenido roces de piel, y una vez por pura casualidad casi vuelven a besarse, pero ella había echado su cabeza hacia atrás al darse cuenta de la cercanía de su rostro con el suyo.

A Orihime, Ulquiorra le había empezado a gustar, pero ella no estaba segura de esos sentimientos o si más bien iban a ser correspondidos por el chico de los ojos esmeraldas si ella se los confesaba. Ella se había alejado de Ichigo, más bien lo evitaba, y no le había contado nada a Ulquiorra sobre eso. Una vez nada más le menciono que había pensado bastante acerca del día en que él le había hecho esas preguntas y ella se había echado a llorar. Está siempre al mencionar eso miraba hacia otro lado. Aun no se acostumbraba a contarles a los demás como se sentía. Aunque ella no le hubiese dicho nada, él se pudo dar cuenta por sus acciones. Los ojos de ella ya no se fijaban en el chico del cabello naranja, ni siquiera lo mencionaba en sus conversaciones. Lo había conseguido, y sólo había tenido que hacerles algunas preguntas para lograrlo. Sonreía para sí Ulquiorra al pensar en eso.

Este se levantó de su cama y busco su cuaderno, y empezó a releer sus notas. Había puesto bastante esfuerzo en ese proyecto, tenia más de la mitad de las hojas llenas. No terminaba de entender como terminaría eso. El teléfono empezó a sonar entre mezclándose con el silencio de la mañana. Ulquiorra aún soñoliento se levantó de su cama, y se dirigió a la sala. ¿Quién podría ser a esa hora? Imposible que fuera Grimmjow ni mucho menos ella pensaba mientras se estrujaba los ojos con las palmas de sus manos. Levanto el teléfono sin ni siquiera prestar atención al identificar de llamadas.

—Hola — dijo Ulquiorra con voz soñolienta.

—Ulquiorra — dijo una voz femenina bastante gruesa.

—¿Madre? — dijo como una pregunta mientras se reprochaba mentalmente por no haberse fijado en el identificador.

—Hi...jo —tartamudeo — sabes todas las veces que te he llamado, y tú no me has contestado ¿crees que es justo? — prosiguió cambiando el tono de voz — han sido 4 años.

—Lo sé — dijo fríamente.

Se podía escuchar como esta trataba de calmar su respiración.

—Sé que te graduaras al final de este mes, Baraggan me conto. Me duele que no hubieses sido tú el que me contase —entre lágrimas dijo — No podré ir por el trabajo, como sea — esta limpiaba sus lágrimas con un pañuelo de seda gris — realmente me agradaría que vinieses cuando tuvieses tiempo. te envié un boleto ¿lo recibiste?

—Si…

—Te extraño, lo sabes ¿verdad? —Nadie te reconocería si vinieses, si eso te preocupa. Todo ha cambiado — suspiro — a veces pareciese como si no tuviese familia. Que no me esforcé lo suficiente para mantenernos unidos — esta lloro amargamente unos minutos — No te culpo de no querer volver, pero tienes familia aquí.

—Ya veo — continuó — lo pensaré.

El sonido del llanto se hizo presente al este decir eso.

—Cálmate.

—Vivir con resentimiento no te llevara a nada. No solamente tú pasaste un mal rato. Aunque te vayas lejos no vas a cambiar lo que paso… no puedes mentirte a ti mismo.

—No es eso — este dijo tocándose las sienes.

Dio un respiro profundo.

—Ulquiorra, ¡te espero aquí!... en casa — dijo animosa entre lágrimas.

—Adiós —Ulquiorra cerró el teléfono sin más.

No tenía tiempo que perder con sentimientos o resentimientos, la verdad. Esa llamada le había dado una idea de cómo finalizar su proyecto. Orihime se había acercado bastante a él. Era un buen momento para ver si este podría moldear su corazón, y él sería el punto de partida en esto. Ulquiorra busco su cuaderno, y empezó a escribir:

Al conocer a una persona solemos hacernos una idea de esta, ya sea por miedo o la necesidad intrínseca del ser humano de tener seguridad. Moldeamos su comportamiento con nuestra mente. Usando esta idea de partida responderé: ¿Puedo moldear un corazón, cuestionando las creencias del objetivo? El proyecto al acercarse a mí se ha forjado una imagen, puedo intuirlo. Pero qué pasaría si el proyecto llegase a saber la verdad sobre "su amigo" —puso comillas en esto— ¿Cómo esta reaccionaria ante esto?

Recordó como las personas lo trataban, y lo miraban en Italia después de lo sucedido. La gran mayoría de las personas que se habían enterado de una ligera porción de su vida terminaba alejándose de él o empezaban a ignorarlo. Él entendía perfectamente porque lo hacían. Lo había sorprendido que Grimmjow no hubiese hecho lo mismo que todos. Este le hacía bromas sobre eso. Ulquiorra no quería volver a Italia, nunca más.

Busco su teléfono móvil, pero al ver la hora se detuvo.

—No creo que esa mujer este despierta, ni que sea prudente llamarla a estas horas — dijo para sí.

Este se releyó una vez más su cuaderno, y se fue a acostar en su sofá, dejo el teléfono móvil, y su cuaderno a un lado de él, y se rindió ante el sueño. Necesitaba descansar. Ese iba a ser un día Interesante.

Continuara.

Bendiciones y gracias por su tiempo

Espero que les esté gustando la historia. Háganmelo saber.

Dato: esta historia es publicada los domingos o lunes.


Gracias a:

IrisTohruSohma: ¡Hola! ¡Ame eso! él te contara prontamente porque lo hizo o bueno se dará cuenta. Sabes cómo es él. De verdad muchas gracias, me alegra leer eso. Si, sus celos o-o. ¿De verdad? Mientras lo escribía la escuchaba. A mí por igual, me encanta. Ella es una excelente cantante. JAJAAJAJAJAJAJAAJ *muere lentamente*. La respuesta a eso es: ¡Sí!, casi hay entrega de proyecto. ¡Lo hará! Suerte con todo. Gracias por tu tiempo ¡Un beso y un abrazo!

Dixiebeat: ¡Hola! ¡Gracias por el review! Me pasaba eso al principio con ella, lo entendiendo bastante bien. Trato siempre de hacerla así. Me alegra que te guste la música, lo aprecio. ¡Muchas gracias! Espero verte siempre. ¡Gracias por tu tiempo! ¡Un beso y un abrazo!

Hanasaki95: ¡Hola! ¡Está bien! Eso me ha pasado también, ¡no te preocupes! Jajajaj. Sí, es una lástima, pero pronto se enterara. Nos leemos. Saludos para ti también. ¡Muchas Gracias por lo ánimos! ¡Un beso y un abrazo! Gracias por el tiempo siempre. Mucha Suerte.

Y todos los que leen.

Canciones que me inspiraron/ ayudaron a escribir: Give It Up de KC & The Sunshine Band, Champagne Supernova y Live Forever de Oasis