Capítulo 2. Cambios

Disclamer. Todos los personajes que aqui aparecen son propiedad de Walt Disney, de lo contrario ya estariamos filmando la secuela. Enjoy!

Respira, solo respira

-Estaré bien, no te preocupes- trataba inútilmente de consolarla mientras él era arrastrado a los calabozos del reino.

-Tu puedes preciosa, demuéstrales quien eres y toma tu lugar en el ciclo de la vida- dijo esto último con humor.

Ella solo rio nerviosa.

-YA, YA BASTA! LLEVENSELO DE UNA VEZ! – ordeno el malhumorado capitán de la guardia.

-Noooo!- grito aferrándose a sus brazos y dándole un fugaz beso antes de ser separados.

La joven no pudo más y cayo de rodillas, una gran impotencia y preocupación oprimía su pecho de tan solo pensar en la posibilidad de perderlo de nuevo.

Un carraspeo a sus espaldas la hizo volver a la realidad, abruptamente. Se secó las lágrimas y uno que otro moco escurridizo y se levantó.

No me voy a derrumbar, no tengo que ser fuerte.

-Sígame jovencita- y así cual víctima y verdugo se encaminaron hacia el castillo.

No sabía en qué lugar de ese enorme castillo se encontraba, todo era tan suntuoso y elegante que la hacía sentir fuera de lugar. Veía pasar mujeres unas tras otras haciendo alguna labor o limpiando, había guardias casi en cada esquina, todos a su vez no dejaban de mirarla o secretearse cosas entre ellos.

-Llegamos, espere un momento-no paso ni un minuto y él ya estaba de vuelta indicándole que pasara.

La puerta se cerró en un ligero clic, dio un suspiro armándose de valor y se dio la vuelta.

Se encontraba en un salón no tan grande como imaginaba, había un piano en el centro, un par de mesitas, y dos hermosos sillones uno frente al otro. A un costado un hombre de cara afable, cabello castaño, escaso bigote, no mayor a treinta años, vestía lo que parecía ser un uniforme militar.

No puede ser mi padre es mucho más joven- pensó

-Toma siento, por favor- señalo uno de los sillones mientras él se sentaba frente a ella.

Rapunzel obedeció y se sentó, plisando su vestido un poco por los nervios.

-Cuéntame tu historia- le pidió amablemente

-Bueno... yo…am

Después de los 15 minutos más largos de su vida, se quedó esperando alguna respuesta, pero el silencio imperaba.

Y este señor solo me observa y no dice palabra, espera esta sonriéndome?

-Yo soy el rey Adgar de Arendelle-comenzo- sabes por muchos años he visto a mi hermana y mi cuñado sufrir por no encontrar a su hija, la buscamos por todo el reino de corona, de arendelle, las islas del sur, incluso Agrabah pero la búsqueda jamás rindió frutos-hizo una pausa- lo único que pudimos averiguar fue que esa mujer tenía fama de ser una hechicera muy poderosa y longeva.

La joven no podía evitar sentirse triste por la mujer que creyó su madre por dieciocho largos y carentes años, este hombre frente a ella le parecía confiable, buena persona pero no sabía si podía confiar en él.

-Francamente después de tanto tiempo había perdido la esperanza de encontrar a mi sobrina

Rapunzel le miro a los ojos

-..Hasta el día de hoy.-ambos se levantaron de sus asientos, el joven rey le tendió la mano, ella la acepto.

-Para mí no es necesario ir a la torre a corroborar tu historia, pero el capitán piensa otra cosa, así que en dos días volverán con noticias.

-Entre tanto es hora de que conozcas a tus padres.- dijo palmeando sus manos entre las suyas.

-No sin Eugene!- expreso soltando sus manos.

El rey la miro por unos segundos y asintió.

…...

En los calabozos de Corona.

El sol de media tarde entraba por la rejilla de una celda húmeda y sucia, solo los chirridos del pequeño Pascal "charlando" con Flynn llenaban el aire, el joven lo escuchaba sentado en el suelo, con la mirada algo perdida.

-talvez sea lo mejor, ella es una princesa y yo –suspiro- solo soy un ladrón... guapo, hábil, encantador y muchas cosa más pero al fin y al cabo un ladrón- sonrió con tristeza.

Pascal rodo los ojos e hizo un chirrido.

-Que fácil para ti decirlo, tu eres una rana- le señalo

Chirridos en desacuerdo

-Bueno camaleón, es lo mismo- dijo restándole importancia

Pascal negó con la cabeza y soltó más chirridos

-Si tuviese que morir, al menos lo haría tranquilo, Rapunzel está a salvo con su verdadera familia

Los guardias iban y venían por el pasillo, echándole una mirada de soslayo al joven, pascal por su parte se camuflajeaba (no todos los días se ve a un prisionero hablando solo, o al menos no en tan corto tiempo).

-Eh, Rider estas enloqueciendo tan pronto?- intervino uno de los guardias, golpeando con su alabarda las rejas

-Eso quisieran, pero se necesita mucho más para vencerme

-(Risa burlona) Tu de aquí no sales vivo, Rider!

-Así quieres apostar?

-Piensas que se van a tragar el cuento de que esa muchachita insignificante y simplona es "la princesa perdida y que casualmente la encontraste en el bosque recogiendo margaritas?, por favor!

-CALLATE!, no sabes lo que dices!- le grito tratando de controlarse

-No dudo que sea alguna de tus amiguitas del burdel, cuanto le prometiste eh?

-Hijo de p****!- no pudo contenerse más y como pudo lo tomo del uniforme y le planto un puñetazo en el rostro.

-A ella la respetas, imbécil!

El guardia se apretaba su nariz sangrante, al tiempo que sus compañeros se dieron cuenta de lo que paso y acudían a su ayuda.

-¿Q paso aquí? – pregunto el capitán

-Fue ider, ef me atao,uando o olo ia i ondin- Traducción (Fue Ríder, el me ataco, cuando yo solo hacia mi rondín)

Al capitán casi se le voltean los bigotes del coraje.

-Eso no es verdad, el empezó- dijo señalándolo

-No te pasare una más Rider, a la siguiente al cepo!

El guardia todavía sangraba, pero al escuchar eso una sonrisa se dibujó en su cara.

-Spengler, repórtese a la enfermería y tómese el resto de la tarde

-Sí...padre- salió del lugar, sonriendo por lo bajo, seguido del capitán y demás guardias

-nepotismo- mascullo el joven, volviendo a su posición inicial

Cuando pensó que estaba solo de nuevo, otro guardia llamo su atención.

-¿Que, acaso no se cansan?- volteo hacia el

-No vine a eso Rider…solo quería decir que estuvo mal lo que dijo-miro hacia ambos lados, temiendo ser escuchado- yo sí creo que sea la princesa

-Eh... bueno te lo agradezco

-Soy conlin, por cierto-dijo antes de retirarse y seguir con lo suyo

Chirridos enojados

-Tienes razón, lagartija, esto aún no acaba, seré digno de ella (pausa dramática) este es el fin de Flynn Rider y el regreso del bien ponderado Eugene Fitzherbert- expreso muy seguro de sí.

Pascal le sonrió orgulloso

(Carraspeo) vaya, eso fue estimulante, en verdad me siento mejor, gracias

Del otro lado del castillo se encontraba una muy preocupada Rapunzel, aun no sabía que iba a ser de su "Eugene", confiaba en su recién conocido tío ya que por alguna extraña razón le tenía confianza (cosa que nunca sintió con madre Gothel), él ahora estaba conversando con sus padres y con el capitán Spengler (que por algún motivo se había colocado a la conversación).

Y ahí estaba ella sentada en un taburete cocido con las más finas sedas y bañado en oro, esperando en esa ajena habitación, desde que la dejaron ahí no se había movido, todo era tan lindo, pomposo y frágil que le daba miedo romper algo. Sus pensamientos estaban con Eugene, ella sabía que no era una mala persona, solo necesitaba una oportunidad.

Momentos después su tío entro seguido de dos jóvenes doncellas a la vista simpáticas.

-Te presento a tus doncellas: ella es Ava y Bluma, ellas te ayudaran en lo que necesites.

-Señorita- pronunciaron ambas haciendo una reverencia

-Mucho gusto

-¿QuevaapasarconEugene?- pregunto preocupada

El joven rey le sonrió con ternura, y le empezó a explicar como a un niño pequeño –mira pronto se le hará un juicio y se determinara su debida sanción-

-pero él no es malo, el...

-Lo sé, lo se te creo, pequeña….pero no podemos ignorar sus faltas….por ahora será mejor que descanses, mañana será un día muy ocupado.

-Gracias por todo- le agradeció algo apenada

El rey asintió y salió de la alcoba, dejándola con sus doncellas anhelantes de órdenes.

-Y bien necesita ayuda? –pregunto Ava la menor

-Pero claro que sí, ayúdala a desvestirse, y yo arreglo lo demás- le indico Bluma, la mayor

-No, estoy bien, no hace falta-respondió cubriéndose el corsé y dando un paso atrás

-Es mi trabajo señorita, no tema

Y así comenzó la lucha campal entre la doncella y la princesa, una trataba de explicar que nada malo pasaría y la otra aferraba sus brazos a su pecho evitando el acceso a su corsé.

-Ava! Basta déjala, la estas asustando

-lo siento- dijo ruborizándose

-Todo está listo, señorita, buenas noches-y con una reverencia salieron

Un tanto aterrada se dirigió a su cama, quedando dormida al poco rato.

Nota Autora: Bien creo que este capitulo me quedo mucho mejor que el primero ese lo tenia escrito desde hace tiempo.

Que opinan diganme o pensare que los fantasmas leen mi historia jaja y no olviden presionar el boton de ahi abajito recuerden que una historia feliz requiere reviews felices.

Chao,bye,sayonara,bon amis.