Capítulo 6. Sensaciones (Parte 2)

Nada me pertenece

La noche caía sobre el reino de Corona, sus habitantes dormían excepto cierto joven de cabellos castaños y ojos miel, que paseaban por su mente tantos pensamientos como nunca antes le había pasado en sus años de vida.

No podía dejar de pensar en Rapunzel, en su primera mini-pelea por algo tan tonto en verdad. Desde el momento en que la conoció supo que era diferente , no era como las otras chicas que con tan solo mostrar su "arma mortal" caían a sus pies derretidas, estaba claro que eso no funcionaba con ella. Con esos pensamientos se fue quedando dormido.

Toda la mañana del día siguiente Eugene evito toparse con la princesa dado que esa tarde recibirá parte de su castigo y no quería que ella lo viera ,ya después se encargaría de disculparse .Dieron las cinco de la tarde y el joven dejo a un lado sus herramientas de trabajo para dirigirse a la plaza del pueblo.

El capitán de la guardia real ya lo esperaba en medio de la plaza:

-Conli ya sabes lo que tienes que hacer-le ordeno a un guardia, Eugene solo obedeció. Y lo apresaron en el cepo.

-En sus marcas, listos ¡FUEGOO!

Y en ese mismo instante fue bombardeado con fruta podrida, así fueron pasando los minutos entre tomatazos y naranjazos hasta que cierta chica se acercó a él.

-¿Así que esto era lo que me ocultabas?-le dijo con las manos en jarra, el apenas levanto la mirada para verla ya que el sol le daba en la cara y los pellejos de fruta resbalaban por su rostro

-Tenía vergüenza, si?-ante eso ella suavizo sus facciones

-No tienes nada de qué avergonzarte, quieres cambiar y eso es lo que importa-el solo le sonrió

-Rapunzel sobre anoche yo lo siento no era mi intención burlarme sé que hay cosas que son nuevas para ti

Ella recogió un mechón de su pelo colocándolo detrás de su oreja y con un leve rubor en sus mejillas le contesto:

-Olvídalo Eugene

Su charla se vio interrumpida por los niños que habían regresado recargados de municiones.

-Que puedo decir preciosa, mi público me aclama-ella sonrió y recogió un tomate del suelo. Y se lo aventó.

-Hey! y eso porque?

-Por no ser sincero conmigo y por lo de anoche

-Pero si ya me disculpe –le argumento a lo que ella sonrió pícaramente y se perdió entre la multitud de personas.

Eugene duro media hora más en el cepo a merced de los niños en su mayoría y de adultos también.

-No en la nariz!- dijo esquivando un melón

-hey eso es trampa!-dijo al casi rozarle por la oreja una sandia

-Ja Fallaste!-pero hablo muy pronto ya que un aguacate le dio en la cabeza

Poco a poco la gente se fue retirando junto con el sol de la tarde y el joven por fin se vio libre del cepo. Se retiró a su recamara con la dignidad llena de fruta.

-Oye Rider creo que tienes un poco de porquería eh-le dijo una voz tras de sí, antes de adentrarse a su recamara.

-Púdrete!-Y dicho esta azoto la puerta

Su recamara era pequeña tenía una cama, un espejo, una mesita de noche que el mismo se había hecho y una cubeta en la que se acarreaba agua cuando ocupaba asearse.

Le dolía todo el cuerpo en especial el cuello y los brazos ya que estar toda la tarde en el cepo no es nada agradable. Calentó agua para darse un merecido bano y la acarreo a su cuarto. Se pasó la mano por el cabello y algo pegajoso de color marrón le mancho las manos, no se animó a olerlo.

Se desvistió y se metió en la pequeña tina, comenzó a lavar su cabello de donde salió más pegostes marrones y de fruta.

-Por dios que sea chocolate-se dijo

Al final la tina quedo muy sucia, salió de allí, estilando de agua, tomo una toalla colocándosela en la cintura y salió de su improvisado baño para cambiarse, ya que su ropa la había dejado olvidada en la cama. Se desato la toalla para secarse el cabello ya que siempre había odiado que le estilara el cabello mojado en la ropa.

Segundos después la puerta se abrió, era la princesa que venía a verlo, quería darle una sorpresa pero la sorpresa fue para ella, quien quedo boquiabierta al verlo, él estaba parado en medio de la habitación junto a su cama con la toalla cubriendo su cabeza y rostro, secándose el cabello, gotas de agua estilaban y destellaban en su cuerpo, en sus brazos, en su abdomen bien definido, fue bajando la mirada y…

-¡¿Qué es eso?!-exclamo en un grito ahogado

Fue entonces que el joven se dio cuenta de su presencia y a lo que ella se refería así que rápidamente se tapó con la toalla.

-Rapunzel, déjame explicarte

Pero ella no dio tiempo a explicaciones y salió corriendo cerrando la puerta tras de sí.

-Rayos!-trato de alcanzarla pero se tropezó con la pata de la cama dándose en el dedo gordo del pie, haciéndolo brincar en una sola pierna.

Prontamente se vistió y salió en su búsqueda, recorrió los pasillos del castillo sin ser visto, la busco en la biblioteca, los jardines, escalo hasta su recamara y no obtuvo rastro de ella. Esperaba que los reyes no se enteraran de esa situación ya que si lo hacían seguro lo colgaban del palo más alto.

Rendido regresaba a su habitación hasta que una voz lo detuvo.

-Rider, espere un momento-era la reina quien se aproximaba

-Diga su majestad-él se volteo para verla

-Rapunzel me conto lo de esta tarde

Los colores se le fueron del rostro, su estómago se desplomo y sus ojos se abrieron como platos, tartamudeo antes de hablar.

"Trágame tierra"-pensó

-Creo que fue mejor así

-¿Qué?-no daba crédito a lo que escuchaba

-Si yo en un principio no estuve de acuerdo con ese bochornoso espectáculo pero espero que hayas aprendido la lección

-Ah eso-dijo el con alivio

-¿A qué otra cosa me podría referir?-le pregunto intrigada

-No nada su alteza, y claro que aprendí la lección, debemos de consumir la fruta antes de que se pudra y se desperdicie habiendo tantos niños sin tener que comer

La reina no parecía reírse de su chiste, levanto una ceja y puso ambas manos en su cintura.

Rider!-le hablo en tono de regano

-Era un chiste-le sonrió-bastante malo verdad?

-Buenas noches rider-se despidió la reina

-Buenas noches alteza-dijo haciendo una reverencia

En los aposentos reales...

El rey se encontraba sentado en la cama con un par de papeles en mano, con un gesto preocupado los leía y releía, hasta que su esposa entro en la habitación.

-¿Otra vez con eso Leopoldo?

-Tenemos poco tiempo querida-le dijo tendiéndole el papel

La reina lo leyó con rapidez y su ceño se frunció ante lo que leía.

-Esto es terrible, creí que tendríamos más tiempo hasta que nuestra hija estuviera preparada, tienes idea de cómo lo va a tomar?-dijo la reina levantándose de la cama y caminando por la habitación con gesto de pesadumbre.

-Lo sé y créeme que no me agrada en absoluto

-¡Dos semanas! Imagínate!

Nota de autora: ¿Qué les ha parecido este capitulo? Haganmelo saber con un lindo y sensual review chicos.

¿Qué creen que pase en dos semanas?, se lo imaginan?

Para el procximo capitulo vendrá la tan temida "platica de educación sexual",espero no haberme pasado ,pero yo creo que al vivir toda su vida en la torre madre gothel no se iba a poner a explicarle ciertas cosillas no creen?

Nos leemos, bye