Disclaimer. Nada me pertenece

Capitulo 22. Feliz Naviaños

La blanca nieve cubría todo el paisaje del reino de corona. Y eso solo podría significar una cosa, la llegada de la época mas esperada por todos: la navidad.

Todo el castillo estaba rebosante de adornos navideños. El árbol escogido ese año para decorar la estancia principal era grande y frondoso.

Esa era la primera navidad para la princesa, fuera de la torre. Y ella no cabía de la emoción, ese día se levanto muy de mañana junto con su pequeño amigo .

-Hoy será un gran día, pascal, jugaremos en la nieve ¿puedes creerlo?-dijo tomándolo entre sus manos y colocándolo en su hombro.

Después de desayunar, salieron a los jardines, Rapunzel con un abrigo sobre su vestido, botas invernales y guantes. Pascal llevaba un mini abrigo que ella misma le confeccionó.

La princesa agarró un puño de nieve, la cual se deshizo en sus manos, sonrió al sentir su textura por primera vez. Minutos después estaba sentada haciendo figuras con la nieve junto a pascal, quien se zambullía en ella. Complacida observaba su creacion,pequeñas figuras de su familia y amigos.

Oooo

Dieron las diez de la mañana y el reformado ladrón dormía plácidamente en su cama, en posición fetal abrazando su almohada.

Toc,toc

Escuchaba entre sueños que le llamaban pero se negaba a abrir sus ojos, en su lugar se volteo hacia el otro lado con la almohada tapando sus oídos.

El silencio reinó nuevamente, y el feliz se acomodaba para seguir soñando. Sin embargo ese momento no duro mucho.

-Eugene-decía en voz baja la princesa, pero el parecía no oírle

-Eugene-ningún cambio-Eugene!-hablo en voz alta moviéndolo de un lado a otro

-Cinco minutos más -balbuceo aferrándose a la almohada

-Esta bien-ella se sentó a su lado y comenzó a contar.

Cinco minutos después. ..

-¡Eugene, ya es hora, vamos!

-Cinco minutos-volvió a decirle

-Eso dijiste hace cinco minutos-se quejó -Vamos!-le quito la cobija de un jalón y tiro de su brazo para levantarlo, el se estremeció por el repentino frio que le embargo-Vamos, arriba!

-ya voy-dijo finalmente bostezando y estirando sus brazos cuan largos eran.

-¡si!-exclamó feliz-te espero afuera-y cerro la puerta tras de si.

En cuanto la puerta se cerró el volvió a caer sobre la cama. Echaba de menos el tiempo en que podía levantarse a medio día. Al parecer la joven siempre se levantaba temprano ,siempre, incluso en navidad.

-Eugene, ¿ya estas listo?-la escucho desde afuera. Se llevó las manos al rostro en frustración de su sueño interrumpido.

-Estoy casi listo-con pesar se levanto de su cama.

Del otro lado de la puerta la princesa lo esperaba jugando con pascal al piedra, papel o tijera.

-ja gane-expresó triunfal, a lo que el pequeño animal saco la lengua. Entonces se escucho la puerta abrirse tras de ellos.

-Estoy listo princesa, haz de mi lo que quieras

-Lo que yo quiera, ¿seguro? -dijo con diversión

-Seguro-respondió acercando sus labios a los suyos ,ella soltó una risita y lo halo del brazo-Sígueme

El se dejo guiar hasta llegar a los jardines -¡Mira!-dijo dando saltitos de alegría. El joven no miraba nada fuera de lo normal, solo la nieve cubriendo el pasto y los árboles.

-¡La nieve!,¡la nieve! ,¿acaso no es hermosa?-exclamó con entusiasmo tomando un poco de ella aventándola al aire

-Se ve mucho mas bonita lejos de mi, gracias

Ella frunció el ceño -pero ,¿porque?

-simplemente no me gusta, es demasiado fría-dijo estremeciéndose de frio.

La princesa sonrió y tomo una bola de nieve estrellándosela en la cara.

-Muy graciosa pero no-lo interrumpió otra bola de nieve-Rapunzel esto ya no es gracioso

Su alegre risa retumbaba en sus oídos-¿así las cosas princesa?, muy bien -dijo formando entre sus manos una enorme bola de nieve.

La joven río aun mas y como pudo le lanzo otra en su cara, haciendo que el perdiera el equilibrio y cayera de senton,golpeandose con su propia bola de nieve.

Sin planearlo pronto comenzó una guerra de nieve, la que sin duda Rapunzel ganó.

-Mira,eugene,un ángel de nieve-dijo moviendo sus brazos y piernas sobre la blanca nieve.-vamos, haz uno-le animó. El joven la imitó y entre risas y quejas por parte de el hicieron sus figuras, pero cual fue su sorpresa que al levantarse tenia una sorpresita en la espalda.

-ah…Eugene-ella le señaló su espalda

-¿Qué pasa?

-Creo que tienes un poco de suciedad en tu ropa-el abrió los ojos alarmado

-Define suciedad-dijo temiendo lo peor

-Bueno…pues un poco de estiércol -explicó con una sonrisa nerviosa, el trato de aguantar una arcada y se quito el abrigo lo mas rápido que pudo.

-Seguro fue Maximus

-Hay muchos caballos ¿Cómo puedes estar seguro que fue el?

-El vive para sabotearme,rapunzel, lo se-la joven rodo los ojos con diversión

-Casi lo olvido-dijo llamando la atención del chico-Toma -le tendió una enorme caja, que saco de entre los arbustos.

-¿Qué es esto?

-Es tu traje de gala-respondió con una sonrisa

-Mi que?-dijo mas que confundido y sorprendido

-Tu traje de gala para la cena de navidad de esta noche, ¿recuerdas?

-No lo mencionaste

-Bueno, pues ahora lo sabes, mi padre te lo envía, así que no me vayas a fallar

-No,yo no encajaría ahí, ese no es mi lugar…solo haría el ridículo

-Vamos, no seas aguafiestas-suplicó con su mejor cara de perrito a medio morir-además tu lo prometiste y cuando se promete algo se cumple

El suspiro-esta bien iré -ella sonrio complacida.

Ooooo

En la noche, el joven miraba con aprehensión el traje que debía usar, sentía que era una burla a su persona. Daba vueltas a su alrededor, pensando en sus opciones, pero la verdad era que no tenia ninguna.

Con un bufido de fastidio tomó el traje y se lo puso. Mirándose al espejo contempló su figura, no se reconocía ni el mismo.

Oooo

Llego al salón principal, estaba lleno de miembros de la corte y claro la familia real. Entró tratando de pasar desapercibido, lo cual era imposible con ese peculiar atuendo.

Lucía un traje tradicional color rojo, con un sombrero del mismo color ,adornado con enormes plumas rojas en el.

La princesa al percatarse de su presencia se le acercó. Al ver en detalle su atuendo se le escapo una risita.

-Eugene…te ves tan…

-Ridículo

-No, claro que no, te ves muy elegante -el le miro enarcando una ceja-en serio te ves muy bien, el traje resalta tus ojos

-Así que decidiste venir, Fitzherbert -se aproximó el rey

-Si, su alteza

-Sabes, yo use ese mismo traje el día que pedí la mano de mi adorada esposa…fue una cena inolvidable -dijo con nostalgia-Todos me miraban al pasar

-¿y quien no?

-Lo creas o no es un traje con suerte-le guiño un ojo y se alejo

La princesa sonrió no pasando desapercibido este gesto el joven preguntó :

-¿Qué pasa?

- Creo que ya le caes bien a mi padre

-Si eso es simpatizarle no quiero saber como seria si no

Ooo

En la cena…

La mesa era la mas grande que haya visto en su vida, podía fácilmente sentarse media ciudad y sobraría espacio.

Para decepción de ambos jovenes,los sentaron lo mas lejos que pudieron, aun así todavía podían verse. Los meseros comenzaron a servir el primer plato: Sopa. Creyó que era un plato fácil de comer, pero se equivocó, al darse cuenta de los mas de veinte cubiertos que tenia enfrente.

Volteó hacia los lados disimuladamente, tratando de no golpear a nadie con su aparatoso sombrero. Captó la mirada de la joven, quien le mostro que cubiertos tomar. Agradecido degusto su sopa, no sabia de que era, sin embargo estaba deliciosa.

Minutos después, los meseros recogieron los platos, al tiempo que servían el plato fuerte :Pavo al horno. Miro a la princesa en busca de ayuda, quien platicaba alegremente con su padre. En ese momento se sentía mas perdido que pingüino en el caribe, observaba como comían los demás e intento imitarlos, tomó un cuchillo y un tenedor para partir su porción, lo cual se le estaba complicando, la carne no ponía de su parte y erróneamente aplico mas fuerza de la debida haciendo que un pedazo saliera volando y se estrellase en la cara de uno de los cortesanos.

-Lo siento -se excusó, el hombre le miró con mala cara y le ignoro

En ese instante quería levantarse de la mesa y salir de alli,mandar todo a la borda, pero una risa melódica lo contuvo ;era la joven princesa quien reía junto a su padre. Una leve sonrisa se asomó en sus labios y como pudo siguió cortando la carne.

La mayoría ya había terminado de comer cuando los meseros se disponían a recoger los platos y servir el postre. El aún no terminaba de pelearse con su platillo cuando ya tenia al mesero respirándole en la nuca.

-¿Me permite su plato, señor? -dijo tomando el plato

-Espere, no he terminado -respondió halando el plato del otro extremo.

-Pero señor, debo recogerlo-insistió el hombre

-No, he dicho que no-entre tanto estire y afloje llamaron la atención de los demás, especialmente del rey.

El monarca se aclaro la garganta, haciendo que el chico lo volteara a ver y con una mirada de severidad, soltó el plato. Sintiendo sus mejillas arder ante el espectáculo que se había armado.

Oooo

Después de la cena, la princesa obligo al joven a seguirla fuera del salón .

-¿Adonde vamos?

-Ya verás, es una sorpresa

-No me gustan las sorpresas

-Esta te gustará -se acerco a el parándose de puntillas y tapándole sus ojos-no los abras hasta que te diga

Lo condujo hasta uno de los balcones de la planta alta, dónde sabia nadie los interrumpiría.

-Ya puedes abrirlos-dijo despejando sus ojos

Frente a ellos estaba un apetitoso pastel con una vela en el centro y a un lado un regalo, que ella misma envolvió. Ella esperaba ansiosa su reacción.

-¿y bien, te gusto?

El joven no sabia que decir, nunca nadie se había molestado siquiera en felicitarlo. Nunca tuvo un pastel al que soplarle las velitas y mucho menos un regalo.

-gracias,rapunzel pero no debiste molestarte

-Para mi no es ninguna molestia-tomo el regalo y se lo entregó -Vamos ábrelo

El conmovido por su entusiasmo lo desenvolvio,revelando una bufanda azul, con sus iniciales grabadas en ella.

-wow,no esperaba esto, gracias

-La princesa brinco de felicidad-Que bueno qué te gusto, ahora póntela-sin esperar respuesta tomo la bufanda y se la enredo en el cuello-Que guapo te ves

El sonrió de lado-mejor qué cualquier principito

-Mil veces mejor-concedió,lo halo del brazo y lo acerco al pastel-ahora pide un deseo y sopla.

Un deseo-pensó -¿qué mas puedo pedirle a la vida?, sí tengo la dicha de estar a tu lado-Sonrió y pidió su deseo.

La princesa aplaudió emocionada-¿y que le pediste?

-Le pedí que en cada uno de mis días, por el resto de mi vida, no me falte tu compañía-dijo tomándose de las manos y aclarando su garganta -Rapunzel tu eres la luz que ilumina mi camino, tú me haz hecho ver lo que es realmente importante, gracias a ti tengo una nueva vida, una nueva oportunidad, que créeme no desaprovechare-tomo aire y se arrodilló frente a ella-preciosa, ¿me harías el honor de ser mi esposa?

La princesa sorprendida ante sus palabras dijo-Eugene…yo…lo siento…aún no estoy lista-el se incorporó.

-¿Qué tengo q hacer para que me digas que si?-preguntó con decepción

-No se-dijo juguetona, lo tomó de las solapas y lo acerco a sus labios, él recuperó su sonrisa-usa tu imaginación -unieron sus labios en un beso

Al separarse unieron sus frentes, perdiéndose en la mirada del otro-Feliz naviaños,eugene

El sonrió ante su ocurrencia -Feliz navidad, Rapunzel .

Hola feliz navidad atrasada y feliz año nuevo 2018.

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Nos leemos!