Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es completamente mía, queda prohibida cualquier adaptación. Todos los medios de contacto se encuentran en mi perfil.
Andrew Bell - In My Veins
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2 meses después
''—¡Suéltame! —se zafó de mi agarre y me abofeteo, mire sus ojos tratando de explicarme y ella sollozo— ¿Cómo pudiste? ¡Eres un cabrón! ¡Maldito! —sus pequeños puños golpearon mi pecho tal como balas impactando contra el, su mirada lucia destruida y todo su rostro estaba marcado por el maquillaje corrido— ¿Cómo? ¡¿Por qué, Edward?! ¡¿Por qué?! —sollozo y cayó al piso con el rostro enterrado en sus manos— ¡¿Por qué?! —su grito desgarro el vació— Es mi hermana….
Intente tomarla en mis brazos y protegerla de todo el dolor. Tome su rostro entre mis manos, sus ojos chocolates solo me regresaron una mirada vacía. Intente poner mi frente sobre la suya, pero su cuerpo comenzó a desvanecerse en mis manos hasta convertirse en nada. ''
—¡No! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Tú no, por favor! ¡Tu no, por favor! ¡Por favor! —desperté y jadee, me senté en la cama pasando las manos por mi cabello, solo había sido una pesadilla.
—¿Señor Cullen? —mire la puerta y parpadee ante la voz de Diana —Señor Cullen, me tengo que ir y el pequeño Max …..
Mire a mi alrededor y limpie las lágrimas de mis mejillas producidas por la pesadilla, había miles de prendas tiradas; en su mayoría de Clarie. Los últimos dos meses solo los podía definir una palabra: desastre.
Me acosté de nuevo en la cama ignorando los leves sonidos en la puerta y a Diana, estaba cansado que ni siquiera podía ocuparme de mi propio hijo. Y es que solo verle me producía un dolor inmenso.
Cerré los ojos más fuerte decidido a seguir durmiendo, me quede así y rogué que el sueño me llevara, solo así podía escapar de mi realidad. Si Clarie estuviera aquí ya me habría mirado con su ceño fruncido y sus manos a cada lado de su cuerpo mientras me ordenaba juntar mi maldito desastre.
Me encogí ante el pensamiento
Si Clarie estuviera aquí, pasaría sus dedos por mi frente y sus labios serian una linea recta.
"Vas a crear una arruga horrible ahí, mi amor "
Sonreí ante la idea y su voz en mi odio.
—Lo voy hacer siempre, si con eso te quedas conmigo. —cerré los ojos con más fuerza, con su perfume llenándome los sentidos y por un momento me pregunte si me estaba volviendo loco.
"¿Así? "
Su risa resonó en mi cabeza, sentí suaves y pequeños dedos en mis mejillas mojadas.
"No hagas esto, Edward "
—Por favor —gemí y sentí mis ojos arder un poco más, el dolor incrementándose— Quédate conmigo Clarie, por favor.
"No llores mi amor, sabes que eso me mata "
Sus susurros se desvanecieron mientras abría los ojos y jadee al encontrarme con el vacío. Cerré las manos en puños hasta el extremo de poner mis nudillos blancos.
—¡Vuelve! ¡Regresa! ¡No puedo vivir sin ti! …. —pegue un puñetazo a la cama y llore, ella no tenía derecho a hacerme esto, mire a todas partes y me puse de pie, la busque en el closet, en el baño. Quería que ella estuviera, aquí, conmigo.
La necesito
Quería sus besos de regreso, sus abrazos y dulces palabras.
—Regresa, mi amor…. - comencé a caminar frenéticamente por la habitación— ¡Regresa!¡Regresa! —estrelle la mano contra la puerta y resbale hasta el piso sollozando.
—Lo prometiste ¡De que sirven las promesas si te fuiste! —grite.
Recargue mi cabeza contra el suelo, escuchando los susurros ahogados de la niñera, los lloridos de Max y algo más. El repiqueo constante de mi cabeza aumento, la falta de sueño y comida tal vez pasándome factura, un intermitente dolor me repiqueaba la nuca. Alguien estaba gritando, su garganta se desgarraba y el dolor estaba en la nota de cada sollozo revelador
Entonces descubrí que era yo
—¡Señor Cullen! —escuche gritar a Diana— Tiene que tranquilizarse, el pequeño Max ... por favor piense en él.
Max
Me incorpore del piso y abrí la puerta de un tirón, Diana estaba sentada en el sillón y el pequeño Max lloraba intensamente en su hombro, la pobre lucia desesperada. Su cabello siempre arreglado en una perfecta coleta volaba por todas partes, su ropa estaba arrugada y su joven rostro crispado. Cuando se dio cuenta de mi escrutinio sus ojos se abrieron sorprendidos.
—Vete —susurre y camine hacia ella, el leve temblor de su ojo derecho me sorprendió, agregado al abrazo férreo con el que envolvió un poco más a Max. Quise creer que el destello de miedo que vi en sus ojos celestes era mi imaginación.
—S-Señor Cullen de verdad lo siento pero cuando escuche que estaba gritando me asuste — murmuro. Y ahora yo si podía decir con seguridad que estaba asustada.
Endurecí mi mandíbula. Bien hecho, Edward.
—Dame al bebe y vete, Diana. Sé que tienes que irte a la Universidad —dije rígido.
—No, si usted quiere yo puedo ...
Mi paciencia se agotó justo en aquel momento.
—¡Lárgate! — grite desesperado quitándole de los brazos a Max, tome su mochila y se la puse en el brazo, ella me miro estupefacta— Ahora.
Escuche el sonido leve de la puerta, pero mi vista estaba fija en Max. Yo era un maldito hijo de puta por tratar a una jovencita así, pero no era nada nuevo. Ella lo superaría. No podía decir nada de los pequeños ojos achocolatados que me miraban llororosos desde mi pecho. Mi pequeño me regreso la mirada acompañado de un pequeño puchero. Un segundo después su llanto volvió a inundar de nuevo la sala de estar.
—Lo siento ... lo siento Max —lo aferre a mi pecho y solloce mientras caminaba a la habitación cerrando la puerta.
Sus manitos se movían por todos lados y movía sus piecitos incontrolablemente, me acosté en la cama a un lado de él, y lo tome las fuertemente en mi pecho, en ese momento comprendí que yo era lo único que el tenia y él era lo único que tenía yo. Su pequeña mejilla se acorruco en mi hombro, mientras suaves resoplidos comenzaban a remplazar su llanto paulatinamente. Me gire un poco en la cama y tome mi teléfono mientras silenciosas lágrimas bajaban por mi rostro.
Llame al primer número que vi.
—Necesito tu ayuda, ayúdame mamá.
Supe que estaba haciendo lo correcto.
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Mis padres vinieron al siguiente día, pude ver el dolor de la mirada de Esme cuando entro a la habitación y me encontró sentado a los pies de la cama, con Max en mis brazos dormido y yo llorando como un niño.
Ella solo se sentó a mi lado y me abrazo, obligándome a apoyar la cabeza sobre su hombro, mientras me decía suaves palabras d apoyo. Fui regañado también, lo que casi me había echo sonreír. Haber perdido a Clarie había sido la cosa más dolorosa que había vivido, pero nada justificaba mi falta de atención hacia Max, mi actitud deprimente y mi total negación a aceptar que ella se había ido para siempre. Mi padre me había obligado a meterme a bañar, a rasurarme y cambiarme de ropa, mi madre recostó a Max en la cuna mientras recogía la habitación, me sentí culpable cuando salí del baño y vi la casa completamente limpia, papá hablo conmigo y me dio su total apoyo, hablamos, demasiado, y me sostuvo mientras yo me aferraba a su camisa llorando por mi esposa. Tal parecía que las lágrimas no paraban.
Y dos días más. Aquí estaba, en medio de mi propia mudanza. Diciéndole adiós al único lugar que guardaba los últimos recuerdos de mi esposa.
—Señor Cullen —un chico desgarbado y de pelo de un extraño tono verdoso me miro mientras se acercaba — ¿Esta caja va para la mudanza o almacenamiento?.
Mire la caja y luche contra las ganas de arrebatársela, eran las cosas de Clarie, mamá había hablado conmigo y juntos decidimos mandar todas las cosas de Clarie a almacenar de la familia en Seattle.
—Almacenamiento. —fue lo único que dije antes de salir por la puerta y mirar al jardín.
Diana, estaba sentada en el pasto con Max en sus piernas mientras este gorgoteaba y sus manitos se movían, ella había escuchado que nos íbamos de Chicago y enseguida me vino a buscar para pedirme poder despedirse de Max, le había tomado un gran cariño y pude ver la tristeza en sus ojos cuando le dije que no planeábamos volver a la ciudad. Una disculpa por mi comportamiento se siguió después. Le platique un poco de mis motivos y ella comprendió, regalándome una suave sonrisa y un guiño. Me recordaba de alguna manera a Alice y eso me hacía sentir un poco más culpable por mi comportamiento. El ruido de los chicos sacando algunos muebles que también llevarían a almacenamiento me regreso al presente y la plática que había tenido con mis padres sobre mi inminente regreso a Forks.
Flashback
—Solo les estoy pidiendo unos meses en lo que me recupero —los mire desesperado y Esme se acercó a mí.
— ¿Y quién me asegura que no volverás a lo mismo? ¿Quién me dice que el día de mañana no me van a llamar para avisarme que te suicidaste? ¿Quién me dice que no te vamos a perder? Dímelo Edward, dame una razón para que yo y tu padre nos llevemos a Max ¡Dámela ahora mismo! —dijo molesta y con la cara roja de coraje— Las personas tenemos la mala costumbre de poner a los muertos en un altar, pero tu mejor que nadie sabes que Clarie no fue un ejemplo de bondad y virtud, tú y ella hicieron algo imperdonable que lastimo a muchas personas, sé que estas dolido, deprimido y que las cosas no son como tú quieres pero tienes un hijo, Edward -—me gruño furiosa— Y es tu responsabilidad cuidar de él. No mía, no de tu padre. —
—Esme —mi padre la tomo del brazo— Tienes que calmarte.
—No .. —se jalo de su agarre y camino hacia mí, con su dedo apuntando a mi pecho— Tu sabes que lo mejor sería volver a Forks, allá tienes el trabajo asegurado y puedes vivir con nosotros en lo que consigues una casa, sabes que tienes todo nuestro apoyo, pero no de esta manera Edward, no de esta manera —su voz se rompió y con lágrimas en los ojos camino hacia la salida.
Mire a Carlisle suplicante y él se acercó a mí para abrazarme.
—Tu madre solo está preocupada por ti. —tomo mis hombros y me sacudió levemente— ha pasado un largo tiempo sin ti, extraña a su bebe. Te fuiste tan rápidamente de casa y ella… siempre lo ha resentido.
—Ella tiene razón papá, la tiene —mire al suelo.
—Solo no entiendo porque no quieres regresar a casa, también es difícil para ella —se alejó y palmeo mi mejilla— Piensa en lo que te dijo —sus ojos me mostraron todo el amor y cariño que me tenía y sonrió levemente— Por hoy nos llevaremos al pequeño Max a un hotel, mañana vendremos y nos dirás tu decisión verdad. Finalmente no podemos obligarte a hacer nada de o que no estés seguro. Solo… —suspiro— piénsalo, tienes una familia que está dispuesta a luchar hombro con hombro contigo. Y tantas cosas que te faltan por conocer… — su mirada se dirigió hacia mi madre, quien se mantenía sentada en medio de mi sala de estar, con el ceño fruncido y los hombres rígidos.
—Si papá —asistió y se giró, sabía que tenía que ser fuerte, pero solo una vez más, me permití llorar de nuevo.
Flashback
Parpadee saliendo de mis estupor, mire la casa, tan desnuda y impersonal. Mire a todos lados mientras observaba la casa llenarse de recuerdos, el pensamiento de Clarie gritando porque su casa estaba siendo destruida me hizo cerrar los ojos fuertemente. ¿Cómo dejarla atrás?
Ella estaba muerta.
Y esta vez, solo por una vez, tenía que pensar en lo mejor para mí, para mí y mi hijo.
''Solo por una vez ella no importaba."
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"Todo cambiara. Nada será igual. Nadie es perfecto. Oh, pero todos son culpables. Todo en lo que confías y todo lo que puedes salvar…. te dejara en la mañana"
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Hola, ¿como estan?, espero les guste este nuevo capitulo es increíble como esta historia hace que mi cabeza gire y gire pensando en ideas nuevas. ¡Espero les guste este capitulo! Déjenme sus review y favoritos.
—Ariam.
