Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. La historia es completamente mía, queda prohibida cualquier adaptación. Todos los medios de contacto se encuentran en mi perfil.
.
.
Ruelle - Recover
El aire a nuestro alrededor se podía cortar con un cuchillo. Mis ojos no dejaron de pasar una y otra vez de arriba a abajo por el hombre frente a mí, tratando de exigirle a mi mente que recordara donde lo había visto. Trate de escudriñar mi memoria lo más que pude, sin embargo no logre recordar de donde lo identificaba. No tarde demasiado en dejarlo correr y hacer una nota mental de no olvidarlo. Mi mirada no hizo más que dirigirse hacia otro lugar, frente a la morena que me hacía de todo, menos mirarme ella a mí.
El rostro de Isabella denotaba una mueca incómoda. Sus ojos estaban directamente conectados con Kate, casi podía denotar el reproche escondido detrás de la fría mirada de sus ojos chocolates. Lamente profundamente que para ella fuera un problema ver a Kate apoyándome, casi quise girarme y alejar a las dos mujeres flanqueándome a los costados, pero sabía muy dentro de mí que en realidad su apoyo me era necesario. Me aseguraría de hablar con ellas en otro momento, no estaba dispuesto a que me pusieran por encima de Bella por un sentimiento de protección absurdo.
Me alegre que mi madre se hubiera llevado a Max cuando al pasar los minutos la tensión no hizo más que aumentar.
Lo único que fue capaz de romper nuestro momento de miradas fue el abandono de Thomas de los brazos de su madre.
—Qlelo ir al baño. —miro preocupadamente a Bella, girando su cabeza de nuevo hacia nosotros. Aquello fue suficiente para que todos tomáramos otra actitud. Kate se santo en el sofá soltando un suspiro y Alice giro un poco su rostro, lanzándole una mirada a Emmett.
La expresión en todo el rostro de Bella cambio también, volviéndose más suave. Usa sonrisa vacilante se abrió paso en sus labios.
—Tal vez llegando a casa, cariño. Es hora de marcharnos ¿Puedes aguantar solo un poco más?
—No mami —negó Thomas, siendo bastante serio. — Si espelo un seglundo más mis pantalones no estalan a salvo.
La piel de Bella adquirió un tono rosado ante las palabras de nuestro pequeño.
—Está bien, Bella. —Alice murmuro rápidamente— Ven conmigo, cariño. Te llevare al baño y después iremos a la cocina para comer galletas que trajo Rose.
—¿De chocolate? —sonrió animado y se acercó a Alice sin notar el gesto duro en el rostro de su madre. Bella le lanzo una mirada al chico a su lado y este le tomo de un brazo como si la estuviera conteniendo. Un asentimiento de su parte fue suficiente para que Alice sonriera y tomara la mano de Thomas.
Así que su novio era lo suficientemente importante como para que mi hermana confiara con él. No paso mucho tiempo antes que las palabras animadas de Thomas y la voz de Alice se perdieran escaleras arriba.
Lo siguiente que supe es que Emmett se dirigió a mi lado, sentándose en el brezo del sillón y cuadrando la mandíbula. La sorpresa en el rostro de Bella fue algo que no pudo esconder.
El carraspeo del rubio me distrajo de esa acción. El sonrió calmadamente y en el proceso tomo la mano de Bella. Sus profundos ojos azules conectaron con los míos. Claro que él sabía quién era yo, así como yo sabía quién era él.
—James Whitlock. —murmuro.
No le preste atención y dirigí mi mirada al rostro de Bella. No estaba dispuesto a prestarme a ningún tipo de juego hasta que descubriera quien era este hombre y no me importaba en lo más mínimo ser cuidadoso con él, mucho menos cuando él tenía la oportunidad de tocar a Isabella y yo no. Eso me tenía al borde del precipicio.
—Necesitó hablar contigo. —ella suspiro frustrada, obviamente no ignorando en absoluto como había ignorado a su grato invitado. Finalmente me miro con ojos.
—No es el momento, Edward.
Oírla pronunciar mi nombre por primera vez después de cinco años hizo que el corazón casi se me saliera del pecho, pero decidí ignorarlo.
—Es el momento. Necesitamos hablar de Thomas, y cada cuando lo dejaras venir, necesito días específicos.
—Eso no es necesario.
—Es absolutamente necesario —remarque— Puesto que necesito el tiempo suficiente para convivir con él.
Sus ojos se abrieron sorprendidos, brillando con algo que no supe identificar muy en el fondo de ellos. Un estremecimiento me recorrió por completo a mí, verla después de tanto tiempo, reconocer sus expresiones, gestos y manías. Mis manos picaron ante la necesidad de ella. Me tuve que recordar que eso se me estaba totalmente negado.
Mire a Kate.
No necesito una segunda mirada para entenderme.
—No… no lo sé… —titubeo un poco, solo para recomponerse un segundo después— Tengo mucho trabajo en estos días, por lo que tal vez la próxima semana.
—Cualquier cosa que sea puede espera si se trata de Thomas. ¿No? —respondí.
—No te atrevas. —murmuro por la bajo, casi luchando por contenerse. La conocía tan perfectamente. Estaba a punto de explotar. Bien, no era el único afectado aunque ella quisiera demostrar lo contrario.
Decidí seguir apretando un par de botones más. Fue mi furia la que habló por mí al verla con otro hombre cuándo me acerqué amenazadoramente a ella.
—Es demasiado tiempo. —me asegure de no ver a Thomas lo suficiente cerca como para que nos escuchara, el parecía estaba muy entretenido con Alice en la cocina por lo que se alcanzaba a escuchar hasta el segundo piso— Escucha Isabella…
Ella me interrumpió rápidamente. Y lo supe cuando la vena de su cuello se marcó. Mi cercanía había apretado el botón correcto y ella estaba a segundos de comenzar a acabar con todos, especialmente conmigo.
—No —su cuerpo se tensó aún más si era posible— Tú escúchame a mí, mantente alejado de lo que no es tu asunto. —remarco las palabras— No tienes ningún maldito derecho sobre Thomas, estas muy equivocado si crees que puedes regresar después de la muerte de... —se paró en seco, sus grandes ojos chocolate se mostraron fríos— de ella y luego esperar que todo esté bien, porqué no es así. Cuida muy bien tus palabras porque no respondo.
Levanto la mano, zafándose del agarre de James y en vez de retroceder ante mí, se acercó más sin titubear ni un solo segundo.
Ahí estaba mi chica
—Me importa un mierda como es el pasado… —la enfrente, deseoso de un poco más de ella y finalmente hice lo que había estado deseando hacer desde que la vi poner un pie dentro de la casa de mis padres. La tome del brazo. Aquello no hizo más que aumentar nuestra característica electricidad alrededor de nosotros, recorriéndonos a ambos de cuerpo a cuerpo— Thomas es mi hijo y es hora de que las cosas cambien.
Estoy aquí Bella
—Un hijo con el que jamás tuviste contacto hasta hace unos días, no tienes derecho.
—Lo tengo... y quiero ejercerlo. Es mi hijo, nuestro hijo. —susurre, intentando que viera mis ojos. Si solo me diera la oportunidad de demostrarle. Sabía que no lo merecía, pero si tan solo pudiera. Las palabras que tanto quería decirle se quedaron atascadas en mi garganta. Tantas emocionas me tenían con los sentimientos a flor de piel. El recordatorio de que ella no me quería en la vida de mi hijo les ganaba a todas ellas.
—Para.
No pude contenerme por mucho más tiempo.
—Me lo ocultaste —gruñí y me olvidé de las personas a nuestro alrededor— Es mi hijo y voy a ser parte de su vida.
—Nunca has sido su padre. No te mereces ese jodido título. ¡No eres su padre!
—Tú no lo permitiste. No te equivoques, Bella. Fuiste egoísta y te valió más el odio que sentías por mí al hecho de que Thomas necesitara un padre. —apreté mi agarre alrededor de su nívea piel y un empujón en mi hombro derecho me mando unos pasos lejos de ella.
Un temblor que recorrió de arriba abajo.
—¡Edward! —Kate puso su mano sobre mi brazo en un intento por detenerme.
—Tranquilo hombre... —James alejo a Bella— Trata de no volver a poner tus manos encima de mi mujer y todo estará bien. —puso sus manos sobre la cintura de Bella en un gesto protector— Vinimos aquí a hablar de forma civilizada.
Mi mujer
Y después de eso, todo se jodió. Me abalancé contra el jodido tipo de mierda, y le propine un golpe certero y fuerte en la mandíbula. Nadie me diría lo que tenía que hacer y menos un pendejo que se creía con el derecho de opinar sobre algo que no le concernía.
Las manos de Isabella e incluso Kate tratando de que diera marcha atrás, fueron las que se interpusieron entre mi pecho antes de que pudiera pegarle de nuevo.
—¡Quítate!¡Maldita sea! —le grite.
—¡Para!¡Joder!¡Detente!
Nuestras miradas lucharon por lo que pareció demasiado tiempo. Chocolate contra verde. No estaba dispuesto a dar marcha atrás. Si ella creía que alejarme de Thomas sería fácil estaba equivocada. Había perdido mucho por demasiado tiempo y no estaba dispuesto a incluir a mi hijo en la lista.
—No hagas esto…
—Me importa una mierda con quien te estés acostando —escupí las palabras antes de darme cuenta— Thomas es mi hijo y es hora de ocupar mi lugar.
El rostro de Isabella formo una mueca furiosa y sus ojos parecieron llenarse de fuego. Sus manos en mi pecho se transformaron en puños para luego empujarme con ambos y comenzar a golpearme con ellos.
—Eres un hijo de puta y juro que no dejare que te acerques a Thomas nunca más. Estaba dispuesta a negociar y hablar, pero esto se acabó. Tú y yo. No dejare a mi hijo en medio del desastre que es tu vida.
—Escúchame… —intente tomarla de nuevo. Mi mano ni siquiera tuvo la oportunidad cuando ella la esquivo con facilidad.
—¡No! Tú escúchame a mí. Es hora que pongas los pies en la tierra ¡Tú hiciste esto! No me culpes porque no fui yo la que destruyo todo y no te atrevas a hablar como si pudieras venir a poder orden en mi vida. No lo necesito. No eres nadie aquí. Vete de nuevo, Edward —su voz se rompió cuando pronuncio mi nombre— Ojala nunca hubieras vuelto. Te juro que si Thomas sufre por tu culpa no voy a dudar en acabar contigo. Si piensas que soy la misma niña ilusa que se dejó pisotear por ti estas muy equivocado. Soy lo suficientemente fuerte como para darle lucha y no parare hasta verte lejos de aquí. Muy lejos de MI hijo.
El jadeo de Kate a mi lado hizo eco en la habitación.
Bella me lanzo una última mirada antes de darse la vuelta e ir escaleras arriba. No tardó mucho en volver de nuevo con Thomas en sus brazos con el rostro escondido en su cuello. Alice le seguía de cerca con los ojos empañados de lágrimas.
—Bella…
—No quiero escuchar nada más. Estoy asqueada de todos ustedes, especialmente de ti.
Dirigió una mirada hacia James y con eso salieron por la puerta. El ruido de ellos marchándose nos dejó a todos sumidos en el silencio por un par de minutos.
—¡Maldita sea! —golpee con mi puño cerrado la pared.
Desesperado, comencé a jalar mi cabello. Me sentía como un maldito león enjaulado y cuándo quise salir a seguirla fue esta vez la mano de Emmett quien me detuvo.
—Basta. Déjalo estar, Edward.
—Tengo que... No fue mi intención… —susurre por lo bajo.
—La presionaste, hermano. No era la manera, tendrías que haber hablado con ella tranquilamente y no ponerte como un cavernícola.
—Todo se salió de control y...
—Y te morías de celos. —Kate cruzo los brazos sobre su pecho molesta— Las cosas no son como antes Edward. Bella hizo una vida al igual que tú y aunque James es particularmente sobreprotector y territorial con ella, no tenías derecho a actuar de esa forma. Él es su pareja. Lo ha sido por un tiempo.
—¡Lo quiero lejos de mi hijo! —la fulmine con la mirada— ¡No me gusta!
—¡Claro que no te gusta! —chillo— ¡Tampoco le gustaba a Isabella verte con su hermana y sin embargo lo aguantó cinco años, prácticamente se rindió, embarazada y deprimida, para que Clarie y tú pudieran ser felices!
—¡No lo entiendes! —grite.
—¡Entonces explícalo, porque estoy segura de que Bella está dispuesta a tomar medidas drásticas por toda esta situación!
—No me van a alejar de Thomas.
—No apuestes contra ello. Se siente acorralada y como una madre va a hacer lo que sea para no volver a salir lastimada.
—Yo jamás apartaría a Thomas de su lado... —me senté en el sofá, enterrando la cabeza entre mis manos y sintiéndome desesperado.
Kate tenía la razón y con mi actitud solo había mandado a la mierda las pocas posibilidades que tenía. Solo… había actuado por instinto y sin medir las consecuencias. La sorpresa de verla con alguien más me tomo desprevenido. Me quise dar de patadas yo mismo.
Kate me saco de mis pensamientos.
—Ella no lo ve así, te ve como el amigo y novio de su adolescencia que le rompió el corazón. La engañaste con Clarie, y ahora que por fin tiene una pareja estable, vienes tú y lo golpeas.
Dirigí mi mirada hacia ella.
—Esto no es solo por celos.
—Como digas hermano —Emmett me golpeo el hombro de forma condescendiente. Me mordí la lengua para quedarme callado y no mandarlo a la mierda.
Lo que menos necesitaba era seguir peleando con las personas a mi alrededor, mucho menos con mi familia.
—Sera lo que sea... —Alice frunció el ceño y paso las manos por su rostro, parecía bastante cansada— pero ahora ella está muy molesta. Temo que aleje a Thomas de todos en general.
—No quiero pensar que realmente se atrevería —respondió Kate.
—No apuestes contra ella. —murmuro Emmett. Tenía la mirada hacia afuera y los hombros rígidos— Te dije que era mala idea hacer esto, Kate.
—Me mintieron. —mire a Alice. No hizo más que evitar mi mirada.
—Si bueno… fue por una buena causa. Tienes derechos.
—No así, Kate. No así. No estaba preparado para todo esto y lo arruine.
—Solo dejaremos que el tiempo haga su trabajo y regrese la calma —Alice murmuro— Solo no la presionemos más y tú— esta vez me miro— No vuelvas a poner las manos sobre James.
—Necesito hablar con ella —me puse de pie— me disculpare por mis actos, lo hare —mire suplicante a Kate. Ella vino hacia mí y me abrazo.
—Lo lamento, Edward. —acaricio mi cabello y apoye mi frente en su hombro— Te prometo que las cosas no quedaran así, lo lamento.
—Está bien, Kate. Tú solo tratabas de ayudar —la reconforte pasando las manos por su espalda.
No era necesario que ella cargara con mis malas decisiones. Le bese la mejilla cariñosamente y nos separamos.
En ese momento Esme bajo las escaleras, tenía la mirada triste y eso solo me decía solo una cosa. Seguramente había escuchado toda mi ensena. Me sentía un completo imbécil.
Solo me basto conectar con su mirada para terminar de desarmarme.
—Lo arruine, mamá —susurre, el dolor en mi pecho se abrió paso de nuevo y me asfixio. Ella inmediatamente llego hasta mí.
Los brazos de mi madre me sostuvieron mientras me recostaba en su hombro e intentaba pensar en cómo había llegado aquí.
Mi esposa estaba muerta, tenía a Max que me necesitaba tanto como Thomas, y luego estaba mis sentimientos, aquellos que había decidido —cinco años atrás— enterrar en lo más profundamente de mí, y ahora no hacían otra cosa que hacerme perder la cabeza y ponerme continuamente al borde. Tan solo cuatro meses antes había tenido una vida y estabilidad que me permitían no mirar para atrás y arrepentirme de todos mis errores, pero hoy todo era diferente y las cosas habían llegado a un lugar donde parecía que nadie sabía qué hacer ni cómo actuar.
¿Tenía yo que resignarme y mantenerme lejos de Thomas, permitiendo que otro tomara mi lugar? ¿Sería mejor dejar en paz a Bella, dejándola vivir su vida?
La mierda estaba sobre mis hombros y sabía que solo tenía dos opciones. Rendirme o luchar para resarcir mis errores de nuevo, arriesgándome a volver a romper al amor de mi vida si la verdad salía de mis labios, si finalmente les explicaba a todos las razones de mi partida. Fue la voz de mi madre lo que me regreso a la realidad.
—Tal vez no todo este perdido —Kate y Alice levantaron la mirada— Tal vez podamos pelear por Thomas. —su mirada mostró una ferocidad que jamás vi— Lo podemos hacer y a un juez no le va a importar sus problemas adolescentes, tampoco si la engañaste o no. Ella te oculto su embarazo y ahora no te deja ver a tu hijo.
—¿Qué quieres decir mamá?
—Pelearemos, esta vez estaré a tu lado y no dejare que te arrebaten nada más. Amo a Bella como si fuera mi hija, la vi convertirse en una mujer, pero ella está viendo por su estabilidad, así que yo me encargare por ver por la tuya. Llamare a tu padre y vamos a arreglar esto, le darás nuestro apellido a Thomas, y tendrás todos los derechos y obligaciones que eso conlleva.
—¿Estás diciendo que Edward tiene que pelear por la paternidad de Thomas? — pregunto Emmett sorprendido.
—Es justo lo que estoy diciendo.
.
.
Nunca vi a Esme tan decidida a algo como en aquel momento.
Yo podía admitir que ella tenía razón, pero también sabía que si me decidía a hacerlo, no solo seriamos Bella y yo en una pelea, si no también Thomas seria puesto en medio de todo.
—Tienes ese rostro de nuevo. —Emmett se sentó a mi lado en el porche.
—¿Qué rostro?
—De cuando todo exploto.
—¿Lo recuerdas, Emmett? Algunas veces es confuso para mí.
—Recuerdo cuando todo paso, sí. Yo no podía creer lo que Bella había dicho. Creo que guarde la esperanza de que todo fuera un error hasta el último momento. Yo que fui testigo de todo el amor que sentías por Bella. Ustedes dos giraban en torno al otro con una sincronía perfecta, siempre decías que era el amor de tu vida y ella también. En mí no cabía la posibilidad de que te hubieras atrevido a destruir todo eso por algo tan insignificante. Recuerdo que tenías este mismo rostro cuando prácticamente medio pueblo te pidió una explicación y no hiciste más que callar. —miro hacia el bosque— Parecías estar decidiendo la cosa más importante de tu vida y fue hasta que te vi marcharte unas semanas después con Clarie que comprendí. No lo hagas de nuevo.
—No sé de lo que hablas, Em. —desvié le mirada.
—Claro que lo sabea, y te juro como la mierda que si se te ocurre largarte de nuevo, te buscare y te regresare aquí. Clarie murió por algo, Edward. —susurro bajo— Puede sonar cruel, pero nunca fue su destino estar contigo. No sé cómo pasaron las cosas realmente, y tal vez tampoco quiero saberlo, pero ella se adueñó de un destino no era suyo.
Lo mire sin comprender.
—La casa, la boda y los niños. Ustedes eran el uno para el otro, y sin embargo ella fue egoísta, no solo con su hermana, si no contigo también. Siempre supe que era caprichosa y tenía algún tipo de resentimiento contra Bella. Nunca imagine que aquello escalaria hasta el día de hoy.
Baje la mirada.
—Emmett…
—¿Qué vas a decir? No la amabas y tal vez nunca lo hiciste. El hecho de que te casaras con una mujer que era exactamente igual a tu ex novia puede que ayudara a que aceptaras tu vida y creyeras amarla. Solo acepta que nunca la amaste y que encontró alguna forma de separarte de Bella. Solo dímelo, Edward.
—Ellas nunca fueron iguales, Emmett. En eso te equivocas.
—Para ti lo fueron, creo que simplemente te resignaste a vivir la vida que tanto deseabas con Bella, pero te equivocaste de gemela.
Sus palabras fueron como puñales clavándose en mi pecho, sin embargo me mantuve impasible. Y lo comprendía, tal vez nunca me entendería.
—No lo entiendes, Em.
—Y tal vez nunca lo haga, pero esta vez deberías escucharnos antes de tomar una decisión, somos tu familia, merecemos que por lo menos esta vez no pienses solo en ti.
—No lo hago ¿No lo entiendes? Bella me quiere lejos de su vida y tal vez le debo poder darle la oportunidad de ser feliz. Tal como Kate menciono que ella lo hizo conmigo.
—No creo que lo hagas como una oportunidad, creo que te estás dando por vencido.
—Joder, Emmett. —lo mire frustrado —Escuchaste lo que dijo mamá. No estoy dispuesto a poner a Esme en este dilema.
—Lo que no estás dispuesto es a luchar. —sus ojos azules me examinaron— Siempre creí que harías cualquier cosa por Bella.
—Y es así, incluso hace cinco años.
—Entonces es tu turno de aceptar sus decisiones, sé que Esme solo quiere apoyarte, pero si decides seguir su concejo o sigues la estúpida idea que tienes en esa cabeza tuya, te arrepientas toda tu vida. Maldición, Edward. Es momento de quedarse y afrontar las consecuencias de sus actos. Incluso Bella, al ocultarte el embarazo de Thomas.
Fruncí el ceño. Si tan solo fuera tan fácil llevar a cabo aquello sin lastimar a las personas de mí alrededor. Es solo que no quería hacer daño y en el proceso también lastimarme a mi incluso.
—Odio al jodido idiota que esta con ella, Emmett.
—Entonces déjalo pasar. James no es amado por todos, pero por lo menos a sabido respetar a Bella y no lastimarla. Incluso si lo hiciera, yo sería el primero en partirle la cara.
—La quiero, la amo... Solo quisiera poder hacer el tiempo dar marcha atrás y no haberme ido hace cinco años. Quizás debía haber sido más valiendo y menos cobarde.
El no dijo nada después de lo que le dije, me preocupo que él volviera a su antigua actitud. Emmett había dado un giro de trecientos sesenta y cinco grados en solo un par de días conmigo y no quería perder a mi hermano de nuevo.
—Como dije antes, tu destino fue siempre estar con Bella y si lo es, lo será. Lamentablemente para ti ella está muy molesta para dejarlo ser, por lo que tendrás que ser paciente.
Un suspiro estrangulado salió de mi pecho.
—¿Qué tan paciente?
—Lo bastante como para poder verla con James y esperar hasta que ella se piense mejor las cosas. Tanto como para esperar a que sus heridas sanen y por fin puedan estar en la misma habitación sin discutir.
Intente pensar al igual que él. No estaba tan seguro. Él continúo hablando ante mi silencio.
—Y entonces, tal vez, ella sea capaz de dar a la única cosa que ama como alguna vez te amo a ti.
Asentí, mientras él ponía una mano en mi espalda y daba suaves golpes.
—Thomas... —susurre.
El atardecer le dio paso a la noche, mientras Emmett a mi lado saco una cajetilla de cigarrillos y me ofreció uno. Ni siquiera pude pararme a mí mismo para cuando ya estaba encendiendo uno en mis labios para darle la primera calada.
El humo quemaba en mi boca, recorriendo mi garganta y llenando mis pulmones.
Una hora después Emmett apretó mi hombro en signo de apoyo y entro de nuevo a la casa. Quise seguirlo, pero entonces entendí que era mi momento de decidir.
Por largos cinco años había seguido los decretos de los demás y sus consecuencias, incluidas mis malas decisiones, y ahora debería ser distinto. No podía decir que la oferta de mi madre no era tentadora, sin embargo algo me decía muy dentro de mí que aceptar seria el final de todo.
Tendría que luchar para recuperar un lugar en la vida de Bella. Solo quería asegurarme que el costo no fuera demasiado grande para todos nosotros.
El movimiento de alguien sentándose a mi lado me alerto, no necesite girarme para saber quién era.
—Mamá —la mire— Sé lo mucho que quieres ayudarme, pero esta no es la forma. Es duro no poder tener a Thomas cerca de mí, pero esperare y seré paciente hasta que Bella me permita ser parte de su vida. Estoy pagando mis errores... y estoy dispuesto a afrontar todas las consecuencias. —sonreí tristemente.
Vi sus ojos empañarse y a unas cuantas lágrimas bajar por sus mejillas y me sorprendió al abrazarme fuerte, besando mi frente.
—No esperaba menos de ti hijo. —la mirada en su rostro me dijo que estaba haciendo lo correcto.
Entonces lo entendí, a pesar de lo que mi madre me había ofrecido y sus ganas de apoyarme, haber aceptado su propuesta habría también roto su corazón, sin embargo ella estaba dispuesta a eso y más. Todo por mí y lo que creía que necesitaba.
La apreté más contra mí y bese su cabeza mientras ella se acurrucaba en mi pecho. Tenía que empezar a arreglar mi vida y ponerle orden.
Eso solo significaba una cosa.
Romper mi promesa
.
.
"¿Somos solamente marcos vacíos en el estante? Es como si estuviéramos soñando despiertos. Todo se dobla hasta que se rompe. ¿Podemos recuperarnos? ¿Podemos superar esto? ¿Estamos demasiado profundo en la noche para ver el día?"
.
.
Holaaaaaa, llego el tan esperado encuentro cara a cara de Edward y Bella. Y sí que se dijeron de cosas, aunque claro, mas llevados por el enojo que otra cosa. A partir de este capítulo entre ellos ya va a haber contacto continuo y pues se acerca la hora de la verdad. Saber que paso para que Edward abandonara a Bella. Otra cosa, ¿alguien más noto que Alice estaba bastante afectada por algo que le dijo Bella? En fin, déjenme sus reviews para saber sus opiniones. Gracias por leerme y regalarme un pedacito de su tiempo.
Y recuerden #DejarUnReviewNoCuestaNada.
—Ariam. R.
