Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten
Aclaraciones
Letra cursiva – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, etc.
"Letra cursiva" – pensamientos
… Cambio de escenario
( ) Ciertas aclaraciones
Y por ultimo esta historia está dedicada para dos personas especiales para mi, además que me encantan sus historias Suno-chan y Kanade-chan, espero lo disfruten
Capítulo 2
Competencia al estilo Vongola
Italia
Se encontraba sentado frente a su escritorio, las luces de su despacho estaban completamente apagadas, excepto una pequeña lámpara que se encontraba a su lado derecho así solo iluminando solo una parte del lugar, se encontraba apoyado en el respaldar de su silla manteniendo sus ojos cerrados y las manos entrelazadas frente a su pecho, lo único que podía escuchar era su respiración, estaba en tranquilidad pero todo eso se esfumo al escuchar los pasos de alguien acercándose, cada vez se escuchaba más claramente hasta detenerse, el sonido de la puerta inundo el lugar y abriéndose para dar paso a una persona, el en ningún momento se movió de su posición.
-Creía que estarías descansando – comento aquella persona una vez ya dentro – últimamente no has podido descansar lo suficiente y eso es preocupante para la familia.
-Tienes los documentos que te pedí – abrió sus ojos para mirar directamente a su acompañante ignorando completamente la preocupación de este.
Esa persona suspira y acercándose un poco le entrega un folder color rojo – absolutamente todo lo que solicitaste se encuentra ahí, también podrás darte cuenta de que hay una información bastante interesante.
Empezó a revisar cada documento dentro del folder, analizando todo lo que se encontraba escrito, al llegar a cierta parte levanto ligeramente una ceja – lo que está escrito en estos documentos ¿es completamente verdadero? – le pregunto con cierta duda.
-Sinceramente yo igual me sorprendí, pero lo verifique personalmente y es verdadera – le respondió, mientras se apoyaba en el escritorio.
-Tenía la certeza de que el Décimo Vongola seria Xanxus, realmente no comprendo… ¡de dónde demonios salió esta persona!, tenía entendido que habíamos acabado con todos los candidatos*, el único que seguía con vida era Xanxus ya que era demasiado poderoso para nuestros hombres, su vida debía terminar justamente en la ceremonia de sucesión – arrojo los documentos – no importa – su acompañante ya conocía los arrebatos que tenía su jefe así que no se sorprendía de sus actos – quiero toda la información de esta persona, quiero saber absolutamente todo.
-Sabía que pedirías algo así, los otros guardianes ya están preparados para salir inmediatamente a Japón, lo único que esperan es tu aprobación – le informa a la vez que recogía los papeles que había tirado hace unos momentos, mientras el joven se levantaba de su silla dirigiéndose a la puerta.
-Informales que partiremos de inmediato, deseo ver en persona al futuro Decimo Vongola – fue lo último que dijo antes de marcharse dejando solo a sirviente.
Japón – Namimori
Las lágrimas salían sin que pudiera evitarlo, no quería estar ahí ¿Por qué tuvo que haber llegado justamente en ese momento?, hubiera sido mejor que no escuchara nada, lo mejor era irse, no deseaba ver a nadie y tampoco quería que la vieran en ese estado y lo más importante, ello no deseaba escuchar la respuesta que daría el joven castaño, dio media vuelta lista para bajar aquellas escaleras pero escucho unas voces familiares lo que provoco que detuviera sus pasos, se limpió el rastro de lágrimas de su rostro y empezó a respirar profundamente para poder calmarse, las voces de sus amigos se escuchaban cada vez más cerca incluso podía escuchar su conversación lo cual le saco una sonrisa.
-Creo que tuvimos suerte que aquellas personas entretuvieran a Hibari, jajaja – menciono un joven azabache que tenía una enorme sonrisa despreocupada.
-Tsk – bufo molesto el peli plateado – en primer lugar ¡porque rayos me jalaste! Hubiera acabado con Hibari si me lo proponía – seguía quejándose desde que habían dejado atrás al prefecto.
-Maa Maa, tranquilízate Gokudera – trato de tranquilizarlo.
-¡cómo quieres que este calmado si tu estas aquí!, además aquella mujer estúpida debe estar molestando a Juudaime y todo por tu culpa – le reprocho mientras lo miraba con enojo y una vez dirigió su mirada al frente se encontró con una mirada castaña que los miraba atentamente estaba a punto de regañarla por haberse adelanto y querer perturbar la paz de su jefe, pero no pudo pronunciar ni una palabra al ver como sus ojos castaños estaban ligeramente irritados, como si hubiera estado llorando, iba a preguntarle por qué se encontraba así pero la voz de la persona de su lado se le adelanto.
-Yo, Haru – la llamo por su nombre, no podía negarlo se encontraba sorprendido por verla cerca de la puerta abierta de la azotea – jajaja creí que estarías con Tsuna – le sonrió y acercándose a ella – de seguro Tsuna todavía debe encontrarse ahí – estaba a punto de ingresar pero un pequeño agarre a su mano lo detiene, mirando a la persona que había hecho aquello.
-Yamamoto-san – Haru de inmediato le soltó la mano, se encontraba nerviosa debía evitar que sus amigos interrumpieran a Kyoko y Tsuna, y aunque le doliera ella lo único que deseaba era la felicidad del joven castaño – Haru estaba a punto de entrar, pero Haru escucho a unas personas decir que Tsuna-san… se dirigía a las puertas principales – invento cualquier cosa que se le vino a la mente.
-Como que el Juudaime no se encuentra aquí – salió de sus pensamientos el joven peli plateado.
-Tsuna dijo que estaría aquí… supongo que debió terminar lo que tenía que hacer, y si Haru escucho aquello de seguro debe estar esperándonos en la entrada – concluyo el moreno y estaban a punto de marcharse, aunque Gokudera desconfiaba un poco de lo que había dicho Haru, pero lo dejaría pasar ya que quería ir con al lugar donde se encontraba su jefe y justo antes de que los tres jóvenes pudieran bajar una sola escalera escucharon un grito que provenía de la azotea, sin perder tiempo ingresaron de inmediato.
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Se encontraba paralizado y realmente no sabía si lo que había escuchado segundos atrás era real o un simple producto de su imaginación - ¿Q-qué fue lo que dijiste Kyoko-chan?
La joven peli naranja seguía manteniendo sus ojos cerrados, estaba nerviosa pero debía decirle lo que realmente sentía, volvió a tomar aire para infundirse valor, lentamente abrió sus ojos dándose cuenta de la expresión que tenía el joven castaño en esos momentos, pudo ver que se encontraba confundido y dudoso sobre lo que le había dicho, aquello la desconcertó un poco, pero eso no la detendría – Tsuna-kun… tú me gustas – estaba vez lo dijo con más calma y mirándolo directamente a los ojos – y… - un nuevo sonrojo se volvió apoderar de sus mejillas que a cada minuto se iban intensificando cada vez más por lo que diría a continuación – me gustaría saber si… quisieras salir conmigo.
Eso era lo único que faltaba para que se quedara completamente de piedra, nunca en su vida se había imaginado que algo como aquello, que solo en sus más anhelados sueños ocurrían se volvieran realidad, ¿Qué es lo que respondería? Claro le diría que SI, entonces porque sus labios no eran capaces de pronunciar aquella fabulosa palabra – y-o… - "tu puedes Tsuna, solo dile SI" – yo… no – "espera un momento acaba de decir "NO", en que estaba pensando" – Kyoko-chan yo… - y justo en el momento en el que respondería su intuición le advierte peligro, así evitando por unos milímetros el ser disparado, cayó al suelo mientras se tapaba con ambas manos - ¡HIEE!.
-¡Tsuna-kun! – se asustó la joven al ver como el joven caía al suelo.
Tsunayoshi al recuperarse un poco del susto empezó a buscar con la mirada el lugar de donde pudo haber provenido aquel disparo y al elevar la mirada pudo distinguir una pequeña figura, era un planeador de color verde y ¡tenia ojos!, y a un pequeño niño – ¡Reborn! – se puso de pie inmediatamente un poco molesto y aliviado por aquella interrupción, espera un momento ¿aliviado? Y por qué motivo se sentiría de esa forma, odia no saber que eran aquellos pensamientos tan contradictorios que tenía.
-¡Juudaime! – volteo al escuchar aquellos gritos de preocupación, encontrándose con sus amigos, en especial a cierto peli plateado que ya se encontraba a su lado – Juudaime, le ocurrió alguna cosa, lo escuchamos gritar – buscaba con la mirada por todos lados buscando cualquier cosa que pudiera ser un peligro para su amado jefe, el joven castaño solo sonrió un poco mientras con un dedo se rascaba su mejilla al ver como su amigo empezaba a mirar todo el lugar con cierta desconfianza.
-No ocurrió ninguna cosa Gokudera-kun, así que no debes preocuparte – trato de tranquilizarlo cosa que logro.
-Mira Haru parece que Tsuna si se encontraba aquí después de todo jajaja – el castaño que solo había mantenido su mirada en su amigo volteo rápidamente, al escucharlo para ver que cerca de la puerta se encontraban Yamamoto y Haru, quien le sonreía, pero él pudo darse cuenta de esa sonrisa era forzada ¿habría escuchado la confesión de Kyoko?, no eso no puede ser posible.
-H-haru… - ante de que pudiera siquiera decir alguna cosa fue golpeado por una patada de cierto Hitman - ¡ITAII! ¡REBORN DEJA DE GOLPEARME!
-Pequeñín / Reborn-san / Reborn-chan / Reborn-kun – se sorprendieron los jóvenes al verlo caer de quien sabe dónde.
-Ciaossu – saludo el pequeño, ignorando las quejas de su alumno – las chicas decidieron hacerles una fiesta para celebrar su victoria en el futuro y se llevara a cabo en estos momentos en el restaurante del padre de Yamamoto – informo el pequeño, sorprendiendo a los jóvenes – Dame-Tsuna lleva a tus guardianes – solo dijo eso para después desaparecer ya que debía ir a cierto lugar antes.
Kyoko se acercó donde Haru para sonreírle en complicidad – de seguro Chrome-chan ya debe encontrarse ahí – le dijo con alegría.
Haru la miro por unos segundos, no sabía si el castaño ya le había respondido, pero la emoción de su amiga le agro un poco – Debemos ir de inmediato y ayudar a Chrome-chan a decorar el lugar-desu – le respondió la joven, tratando de sonreír lo mejor posible.
-Chicos nosotras nos vamos – se despidió la peli naranja, mientras tomaba la mano de la castaña.
-Nos vemos allá-desu – complemento Haru, ya ambas dirigiéndose a la salida para ir rumbo a su destino.
-Jajaja las chicas piensan en todo, entonces en marcha – propuso el moreno – ah también hay que avisarle a sempai – se detuvo al recordarlo.
-Y porque debemos hacer lo que tú quieras – reprocho el peli plateado.
-Cierto hay que buscar a oni-san – comento el castaño – y después nos dirigiremos al restaurante de Yamamoto – propuso Tsuna.
-Si Juudaime lo dice.
Así los tres jóvenes se dirigieron al club de boxeo, encontrando al guardián del sol entrenando de manera extrema, en un principio creyó que se unirían al club de boxeo pero le explicaron sobre la fiesta y así los cuatro se fueron rumbo al lugar de encuentro entre risas y peleas llegaron. Apenas entraron serpentinas, confetis se interpusieron en su camino, Tsuna vio como todos se encontraban ahí (los que sabían de la pelea dl futuro) y un enorme cartel el cual tenía escrito "Felicidades por haber ganado", le alegraba tener una familia como esa, nunca imagino que aquella aventura los uniría, incluso pudo ver que Hibari también se encontraba ahí algo más apartado, siendo molestado por su auto proclamado hermano, solo esperaba que no hiciera algo que molestara al prefecto y saliera herido, vio a Gokudera y Ryohei discutir de alguna cosa mientras Yamamoto los trataba de calmar para después aparecer Bianchi con una bandeja de galletas venenosas provocando de Gokudera se desmayara al solo verla, sonrió le alegra estar en su tiempo con sus amigos. Al seguir viendo a su alrededor vio a Haru charlando con Chrome, y pudo darse cuenta de que no actuaba de manera normal, alguna cosa le había pasado se iba acercar a ella pero alguien tomo su mano, al ver de quien se trataba, vio a una joven peli naranja la cual le sonreía.
Haru vio todo aquello, era cierto por un momento se le había olvidado lo que había ocurrido hace unas horas, la sonrisa en su rostro desapareció de inmediato – H-Haru-chan ¿sucede algo? – le pregunto la joven de cabello índigo, Haru la vio y pudo ver preocupación en sus ojos.
No te preocupes-desu – trato de sonreírle – ¡Hahi! Haru se olvidó traer una cosa – Chrome se sorprendió de su cambio de humor, pero sabía que solo estaba fingiendo estar bien – Haru ya vuelve, Chrome-chan – y antes de que pudiera decirle algo la joven se había marchado.
Gokudera trataba de evitar lo posible a su hermana, pero eso no era posible ya que ella quería que probara su comida, decidió salir necesitaba aire fresco y fue cuando vio salir a la joven castaña, no supo qué pero algo lo impulso a seguirla.
Tsuna se estaba divirtiendo con Kyoko, pero al ver al lugar donde antes se encontraba Haru no la vio, empezó a buscarla con la mirada, pero no pudo encontrarla – ya vuelvo Kyoko-chan – dejo a la joven y se fue donde Chrome para preguntarle por Haru, una vez que le dijo que ella había salido no dudo en también salir de inmediato.
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Había salido del festejo, no deseaba preocupar a sus amigos, por ese motivo se había ido, caminaba sin ningún rumbo fijo, vio un parque así que decidió quedarse ahí, se sentó en uno de los columpios, tenía muchas cosas en que pensar especialmente por lo que había ocurrió en la tarde – "¡Tú me gustas Tsuna-kun!"- aquellas palabras que pronunció su amiga, ahora resonaban por su cabeza a cada momento, ella nunca se imaginó que su amiga también estuviera enamorada de Tsuna y aunque él no le hubiera respondido en ese momento estaba más que segura que él le respondería los sentimientos de su amiga, aunque siempre quiso negarlo para Tsuna la única persona que quería era su amiga, Kyoko. Las lágrimas empezaron a inundar sus mejillas, era cierto ella ahora ya no tendría oportunidad, apretó con más fuerza las correas del columpio, algo dentro de ella le dolía, como si algo importante se estuviera rompiendo dentro de ella, cada minuto que pasaba, cada segundo que recordaba su amor no correspondido, agacho la mirada mientras sus flequillos cubrían sus ojos.
-Con que aquí estabas, mujer estúpida – la joven se tensó al escuchar aquella voz, estaba sorprendida de escucharlo a él, levanto rápidamente la mirada y lo vio, ahí parado frente a ella, tenía el ceño fruncido y la miraba con enojo ¿Cómo la había encontrado? - ¡porque demonios saliste sin decirle a nadie! ¡¿Sabes lo preocupado que se encuentra Juudaime?! – no lo negaría estaba contenta de que el joven peli plateado fuera a buscarla, pero la sola mención del joven castaño provocaron que más lagrimas empezaran a salir de sus ojos castaños.
Gokudera suspiro al verla llorar, odiaba ver a mujeres lloronas ya que no era bueno calmándolas lo único que provocaba era aumentar sus llantos, con mucho fastidio saco dentro de sus bolsillos un pañuelo, con la mirada hacia otro punto todo esto para evitar que viera su rostro avergonzado coloco un pañuelo frente a su rostro – toma.
-¡Hahi! Gokudera-san está siendo muy amable-desu – aquella frase provoco que una venita saltara en su frente. Mientras la joven le dio una sonrisa al tomar el pañuelo, pero esta era diferente a las que siempre mostraba, esta era triste al igual que el brillo de sus ojos.
-SI NO LA QUIERES DEVUÉLVEMELA – le grito avergonzado y con un enorme sonrojo no sabía bien si era por la ira o la vergüenza, solo verla lo irritaba pero lo que más le molesto fue ver aquella sonrisa triste en su rostro, se posiciono detrás de ella, no quería verla – deja de llorar, no todo está perdido, si realmente quieres a Juudaime… entonces lucha por él, no te rindas antes de tiempo - ¿Por qué motivo algo dentro de él le dolía al decir aquello? Tal vez era el hecho de que ella se mantuviera cerca de su querido Juudaime, si ese era el motivo, el solo deseaba la felicidad de su Juudaime y tal vez ella no lo haría feliz ¿o era otra cosa? Estaba confundido.
Haru abrió los ojos, se encontraba sorprendida, nunca se imaginó que la persona que estaba detrás de ella fuera a decirle aquellas palabras, que tratara de animarla, siempre había creído que la odiaba pero las palabras que había dicho le alegraron, le devolvieron sus esperanzas, sin perder mucho tiempo se levantó de aquel columpio – Gokudera-san tiene razón-desu – se volteo para verlo de frente - ¡Haru aún no se rendirá! ¡Muchas gracias Gokudera-san! – estaba feliz, felicidad que provoco que abrazara al joven esmeralda, colgándose de él, ambos brazos agarrando con fuerza su cuello mientras le agradecía.
-¡P-pero que haces mujer estúpida! – empezó a reclamarle mientras se trataba de librar del agarre sin mencionar que tenía el rostro completamente rojo, todo por las acciones de la joven que parecía que no iba a soltarlo en un buen tiempo, en esos momentos sentía como su corazón latía rápidamente ¿Qué podría ser aquello? Odiaba no saber de qué se trataba y más si estaba relacionado con ella.
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¿Por qué se encontraba preocupado? En ese momento ni el sabia la respuesta, sabía que no existía ningún peligro entonces porque motivo sus pies lo habían sacado del restaurante del papa de Yamamoto para ir en búsqueda de Haru – "¿tal vez solo fue a su casa? ¿Entonces porque no se despidió?" – Era lo que pensaba, en todo el trayecto pero se detuvo de golpe al no saber a donde debía ir, se sujetó los cabellos en frustración - ¡AHHH! Porque seré tan dame – se dijo para después suspirar, lo mejor sería volver con sus amigos, empezó a regresar sus pasos, entonces vio una intersección que no había notado antes (ya que iba muy concentrado en sus pensamientos) cerca de ahí un parque le llamo la atención, no entendía por qué empezaba acercase, tenía un mal presentimiento entonces escucho unos gritos "esa voz es de Gokudera-kun", se sorprendió ¿Qué es lo que estaría haciendo su amigo ahí? Se fue acercando pero se detuvo de inmediato al ver aquella escena, dio media vuelta y empezó a marcharse, debía volver con los otros; sentía que algo en su interior le molestaba, un dolor en el pecho, creía que era porque alguna cosa le había hecho mal, si estaba seguro de que se trataba de eso, no tenía ninguna relación con que haya visto a Gokudera y Haru abrazados.
Un pequeño había visto todo lo sucedido, una sonrisa se formó en su rostro debería adelantar sus planes, por el bien de su alumno y un poco por su diversión.
Tsunayoshi estuvo de pie frente al restaurante de sushi del papa de Yamamoto, aun no decidía si debía entrar o quedarse ahí afuera, escucho como la puerta se habría, frente a él se encontraba la persona que le gustaba - ¿Tsuna-kun sucede alguna cosa? – le pregunto Kyoko, se preocupó un poco cuando vio salir a Haru siendo seguida por Gokudera pero lo que más la desconcertó fue ver que el castaño también había salido.
-¡No! No sucede nada Kyoko-chan, yo solo… solo quería tomar un poco de aire fresco – le respondió.
Quería preguntarle otra cosa más pero escucho unas voces, los dos jóvenes voltearon y vieron como una joven castaña sonreía y peleaba con un peli plateado que mantenía el ceño fruncido, provocando diferentes emociones en ambos jóvenes, Kyoko estaba un poco sorprendida de verlos juntos y felices, ella creía que su amiga estaría deprimida por lo que había sucedido ya que ella sabía los sentimientos de la castaña, Tsunayoshi agacho la mirada mientras apretaba sus puños. Gokudera y Haru se detuvieron al verlos.
-Juudaime, ocurrió alguna cosa – se preocupó de verlo fuera de la fiesta, aunque al ver a la peli naranja junto a él supo que tal vez había salido por otro asunto, miro a la joven que se encontraba a su lado, tal vez había cometido un error al darle falsas esperanzas, pero nunca se imaginó que ella les sonriera de manera sincera.
Haru se acercó a su amiga para tomarle de la mano – Kyoko-chan, porque no entramos-desu – le propuso, la joven se sorprendió pero acepto mientras le sonreía.
Juudaime, Haru tiene razón, volvamos a su festejo – había cometido un error al llamar por su nombre a Haru, Tsuna no pude evitar sorprenderse más, acaso su relación se había estrechado sin que él lo supiera por ese motivo era el por qué salieron y fueron a ese parque, porque pensaba en la relación de esos dos, de lo único que debía preocuparse era en su futura relación con Kyoko, entro al restaurante siendo seguido por el peli plateado, por el momento se olvidaría de todo y trataría de disfrutar la fiesta.
Al día siguiente…
Había hablado con Kyoko de muchas cosas el día de la fiesta de ayer y se había citado con la joven peli naranja para hablar un asunto importante, su amiga había aceptado, era ahora o nunca debía decirle sus sentimientos con respecto a cierto castaño, no podía seguir ocultando algo tan importante a su amiga, gracias a Gokudera había tomado una decisión y no lo negaría se encontraba nerviosa no sabría que reacción tendría ella, tal vez no debería decirle nada, se estaba arrepintiendo, pero al verla llegar se dio cuenta que ya era muy tarde para arrepentirse – hola Haru – le saludo con una sonrisa – ¿de qué querías hablar conmigo?
-Kyoko-chan, Haru desea decirte algo muy importante para ella – no deseaba perder la amistad de su amiga y aunque luchara y se diera cuenta de que todo estaba perdido y no tuviera ninguna oportunidad, ella los felicitaría, sería feliz por la felicidad de sus amigos era lo único que podía hacer por ellos, pero antes de que pudiera decir alguna cosa fue interrumpida por la peli naranja.
-H-haru yo… lo siento – la joven castaña se sorprendió no se esperaba aquella frase ¿Por qué su amiga se estaría disculpando? – y-yo sé lo que realmente sientes por Tsuna-kun, pero sin tomarlos en cuenta me declare y no pensé en cómo te sentirías, soy la peor amiga – declaro Kyoko con una mirada arrepentida, Haru realmente nunca se imaginó que su amiga supiera de sus sentimientos, pero no podía enojarse con ella no era su culpa que ella no le digiera nada
-¡No digas eso Kyoko-chan! Fue culpa de Haru por no haberte dicho sus sentimientos – la joven peli naranja que estaba a punto de llorar se sorprendió por las palabras de su amiga – pero esta vez Haru no cometería el mismo error-desu – su mirada era decidida mientras tenía una sonrisa en el rostro – Kyoko-chan, a Haru le gusta Tsuna-san.
Kyoko estaba sorprendida, sonrió, sabía bien que Tsuna no le había respondido a ninguna – a mí también me gusta Tsuna-kun, no perderé Haru-chan – sí, estaba vez pelearían por el amor del castaño sabiendo los sentimientos de cada una.
-Haru tampoco perderá, Kyoko-chan – una vez dicho esto las dos empezaron a reír, ya que sin importar la decisión que tomara el joven castaño las dos seguirían siendo amigas.
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Se encontraba en su cuarto, acostado en su cama que es lo que haría, ¿Cuál sería su respuesta? Estaba seguro que correspondería los sentimientos de Kyoko pero como podría rechazar a Haru sin lastimarla, pero eso no era lo que le molestaba sino el hecho de no haber podido responderle a la peli naranja cuando se confesó, algo dentro de él se lo impidió había soñado tanto con ese momento y repasado lo que le diría, pero todo eso se le había olvidado, no sabía que responderle y lo peor había sido cuando había visto a Haru en la azotea, algo dentro de él le molesto verla triste. Se sentó y empezó a revolverse los cabellos como odiaba no saber qué hacer.
-Que es lo que harás dame-Tsuna.
-¡HIEEE! – Se cayó de la cama por la sorpresa - ¡Reborn! ¡No me asustes de esa manera! – se quejó.
-Ya decidiste a quien aceptaras como tu futura esposa– se acercó a el – será Kyoko o Haru, a quien escogerás Tsuna.
-¡Por supuesto que elegiré a Kyoko-chan! – respondió rápidamente.
-Estas seguro.
-Y-yo…- hizo una pausa – e-estoy seguro – aquella respuesta no lo convenció del todo, él sabía que su alumno se encontraba confundido y no deseaba que tomara una decisión equivocada, tendría que intervenir, una sonrisa se formó en su rostro, tomo a León, el cual se convirtió en una pistola y apunto a su alumno – ¡Hieee! – se asustó el castaño.
-Es momento que tomes una decisión dame-Tsuna, así que Muere – fue en ese momento en que jalo el gatillo, mientras caía al suelo por el disparo en su frente pensaba en una sola cosa.
"Estoy muriendo, me hubiera gustado haberle dicho mis sentimientos como mi última voluntad" – cuando estuvo completamente en el suelo su cuerpo estaba totalmente quieto, pero en tan solo unos segundos de su pecho empezó a salir algo y como si fuera una cascara este se rompió, dando a ver a Tsuna en solo unos bóxers con una llama en su frente – ¡REBORN! – Dio un grito – LE CONFESARE MIS SENTIMIENTOS CON MI ULTIMA VOLUNTAD – dijo con una gran determinación - ¿Por qué estoy desnudo? – se preguntó por unos momentos – ¡COMO SI FUERA A PERDER EL TIEMPO EN MI APARIENCIA DE ESA FORMA! – Y como la primera vez que había sido disparado empezó a correr sin importarle nada más – ¿¡DONDE ESTA!? – Dio un grito al ver una intersección, viendo todas las rutas posibles – ¡POR AHI! – señalo un punto así tomando el camino de enfrente, corriendo a toda velocidad, llego hasta un callejón sin salida – ¡CAMINO EQUIVOCADO!, NO HAY TIEMPO PARA RETROCEDER – con un salto subió aquel muro para después saltar por los tejados de las casas, cuando ya no hubo más se bajó encontrándose con la carretera, y sin que pudiera evitarlo fue golpeado por un camión (que no lo había visto), fue cayendo por un barranco sin dejar de rodar – E-ESTO… N-NO ME… D-DETENDRA – decía entre cortadamente hasta, que chocó contra una pared, se levantó de inmediato aunque un poco mareado por las vueltas – LLEGUE DE CASUALIDAD – grito al encontrarse en ese momento con dos chicas, una de ellas de cabellera anaranjada corto y la otra joven de cabellera castaña atada en una colita, las dos lo vieron con confusión en sus rostros al verlo en esas condiciones, ya que no solo se encontraba en bóxers, estaba cubierto de tierra y tenía muchos raspones en todo su cuerpo, además de que en su cabello estaba más desordenado de lo habitual con unos complementos de hojas y ramas – ¡TU! – señalo en medio de las dos, sin saber realmente a quien se estaba refiriendo, sorprendiendo a ambas chicas – ME… – y justo antes de que pudiera terminar la oración, la llama de la última voluntad había desaparecido, volviendo a ser el mismo de siempre – ¡Kyoko-chan!¡Haru! y-yo ¡lo siento! – grito antes de marcharse a toda prisa por la vergüenza de lo que había pasado.
-¡Hahi! Tsuna-san estaba actuando extraño-desu – comento la joven de cabellera castaña viendo el lugar por donde se había marchado el castaño, sin importarle de haberlo visto en ropas menores.
-Haru-chan creo que Tsuna-kun quería decirnos algo – opino la joven de pelo anaranjado.
-Kyoko-chan debemos apurarnos o cerraran la pastelería que deseo enseñarte – después de la conversación que habían tenido habían decidido pasar la tarde juntas.
"Eso fue vergonzoso y no solo Kyoko-chan me vio en ese estado ahora también Haru, de seguro en estos momentos Kyoko-chan y Haru deben pensar que soy un pervertido, y todo por culpa de Reborn" – eran los pensamientos de Tsuna mientras corría a su casa muy avergonzado además de un enorme sonrojo cubriendo su rostro ya que todo el mundo estaba viéndolo, se detuvo al descubrir una cosa – "¡y lo peor es que no sé a quién iba a declararme, ahora estoy más confundido que antes!" – si definitivamente ese no era su día.
Se dirigió directamente a su cuarto, debía ponerse su ropa, una vez listo empezó a buscar al pequeño Hitman se quejaría y aunque sabía que hacer eso sería su perdición se arriesgaría, pero no había rastros de él, realmente no había nadie en su casa - ¿A dónde habrá ido? – se preguntó, entonces vio una pequeña nota en su mesa - ¿y esto?
"Dame-Tsuna, dirígete al parque cerca de tu casa encontré la solución a tus problemas. Firma el mejor Hitman del mundo Reborn"
Aquello no le gusto, estaba seguro que el pequeño estaba tramando alguna cosa, suspiro no tenía opción debía ir aquel lugar sino quería tener un castigo de su espartano tutor.
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No tenía muchas ganas de saber qué es lo que estaba planeando Reborn, lo único que podía hacer era dirigirse al sitio donde lo había citado. Se detuvo un momento al analizar bien las cosas – si Reborn está haciendo todo esto es porque sabe que también Haru se confesó, como lo supo – se jalo los cabellos su vida privada ya no es tan privada que digamos. Suspiro y mientras más se iba acercando podía escuchar muchas voces, entonces fue cuando vio que todos sus amigos se encontraban efectivamente ahí.
-Yo, Tsuna – le saludo Yamamoto con una sonrisa.
-¡Juudaime! – vio la alegría en su guardián de la tormenta al verlo
-SAWADA – le saludo con un grito extremo mientras levantaba ambas manos.
-Hola Tsuna-kun – le sonrió, no pudo evitar sonrojarse al ver aquella sonrisa, si realmente ella era a quien quería no debería estar dudando de sus sentimientos.
-Buenas tardes Tsuna-san – aquella voz llamo su atención, la veía sonreírle, ¿Cómo podría decirle que solamente la quiere como amiga?, pero pensar en la tristeza que podía causarle no le dejaban que digiera alguna palabra ya que Haru era una amiga especial para él.
-Boss – le saludo tímidamente Chrome, se alegraba de verla bien.
-Llegas tarde dame-Tsuna – le regaño su tutor, Tsuna estaba por reclamarle pero no pudo hacerlo – esta reunión es para poder hablar de un asunto muy importante de lo que debemos tratar – todos lo miraron con curiosidad – después de que Tsuna tome el cargo del Decimo Vongola es necesario que este casado así que haremos la selección de la esposa para Tsuna – aquella declaración dejo a todos en silencio.
-¡Reborn ya te dije que no aceptare ser el Décimo! Además ¡que es lo que estas tratando de hacer! – se recuperó de la impresión.
-Silencio dame-Tsuna – lo golpeo con león convertido en un enorme mazo – como iba diciendo, las candidatas serian Kyoko y Haru – las jóvenes se miraron por un momento – y saben cuál es la mejor manera de decidir quién será la afortunada esposa del Decimo Vongola – todos lo miraron con curiosidad por lo que diría menos cierto castaño que todavía se encontraba en el suelo sin que pudieran prevenirlo de pronto un enorme cartel cayó del cielo que tenía escrito unas palabras con letras doradas – una competencia al estilo Vongola – dijo el pequeño, mostrando el cartel.
-¿Una competencia-desu? – pregunto con duda Haru.
-Suena interesante, no lo crees Haru-chan – le sonrió, la joven no le entendió en un principio pero recordó lo que habían hablado ese día.
-Kyoko-chan tiene mucha razón-desu – le sonrió, ya que sería divertido.
-Entonces está decidido – una sonrisa se formó en el rostro del Hitman al escuchar las repuestas de las jóvenes.
-E-espera un momento Reborn – trato de detener aquella locura.
-Espero nos divirtamos Tsuna-kun – le interrumpió la peli naranja, así evitando que pudiera protestar, las dos jóvenes le sonreían, en que se estaba metiendo.
Aeropuerto de Nanimori
Las personas iban y venían, cada una a su destino, cada quien ocupado en su propio asunto, en cierto lugar del aeropuerto se encontraba vacío, todo lo contrario que la otra sala, de ahí se podían distinguir la llegada de ciertas personas, dos mujeres y siete hombres.
-Que bien por fin llegamos, el viaje me parecía sumamente eterno – se quejaba una joven de cabellera larga ondulada, de un color negro con reflejos azules.
-Nadie te obligo a venir, debiste quedarte en Italia – hablo un hombre joven de cabellos zafiro.
-Y dejar que Liú–sama viniera solo, estas muy equivocado – decidió ignorarlo y dirigió su mirada a sus otros compañeros - ¿Qué es lo que haremos? – les pregunto, con alegría.
-Lo que faltaba, no estuviste prestando atención a la estrategia del jefe – le reprocho la misma persona, mientras sus compañeros solo los veían o simplemente ignoraban su conversación.
-¡P-por supuesto que sí! – le respondió de inmediato – aunque a la mitad me dormí – susurro para sí misma, aunque sus compañeros le había escuchado, provocando que la mayoría suspirara esos dos no cambiarían.
-Idiota.
-¿¡que dijiste!? Aquí la única persona que parece un idiota ¡eres tú! – se acercó a él y aunque la diferencia de estatura era enorme lo miro con mucho rencor.
-Deseas morir antes de tiempo – le respondió de manera seria, mientras su cuerpo empezaba a ser cubierto por ciertas llamas.
-Inténtalo – lo reto la pelinegra, ya sacando su arma.
-Creo que los dos quieren desaparecer de este sitio – en medio de ellos empezó a aparecer una persona, detuvieron de inmediato su pelea, sintiendo un temor por la presencia de aquella persona.
-Ihara, ¿acaso esa es una amenaza? – pregunto una persona que apareció detrás de la persona de nombre Ihara.
-Por supuesto que no – le sonrió – sabes que solo deseo divertirme por unos momentos.
-¿Dónde está el? – le pregunta mientras que con la mirada veía todo a su alrededor, avanzando unos pasos delante de sus acompañantes.
-Quien sabe – le respondió con una sonrisa cínica – sabes que nunca dice a donde va – se encogió de hombros.
-No importa, no lo necesitamos – volteo la mirada, mirando a sus compañeros, con una sonrisa en el rostro – mi único objetivo es destruir al Decimo Vongola.
Notas del autor
¡Saludos!
Hace una inclinación – yo ¡Lo siento mucho por la tardanza! No fue mi intención pero ustedes saben todo el asunto de tareas, trabajos, proyectos y por supuesto ver animes llenaron todo mi tiempo y para rematarla entre en época de exámenes y con el estudio pues llevo días sin poder dormir ya parezco un zombie jejeje además de que tuve un montón de ideas para otra historia que he estado escribiendo, y la mala suerte de que mi otou-san formateara mi computadora, asi perdiendo todos mis documentos incluso creo que no me quedo como la que ya tenia escrita, ya no digo nada más porque no quiero recordar mi desgracia, y ¿Qué tal me quedo? ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Díganme si, aunque creo que los personajes me están quedando un poco OCC -_-U.
por cierto donde puse esto * es porque si lo recuerdan todos los candidatos para el puesto del Decimo Vongola murieron de distintas formas sin saber quien fue realmente el culpable entonces me dijo y porque no hacer que mi misterioso personaje fuera el que provoco sus muertes y asi fue como se me ocurrio esa idea.
Me encanta leer sus opiniones, y como muestra de eso aquí devolviéndoles el mensaje:
Mary-animeangel: ¡por supuesto que lo continuare! En especial teniendo a unas hermosas lectoras como tú, lo siento por tu sufrimiento esa no era mi intención -_-U ¡de veras! Y si tienes toda la razón Tsuna es y seguirá siendo todo un dame. En eso tienes razón Kyoko nunca se dio cuenta de sus sentimientos por Tsuna hasta que vio su fuerza y la única que siempre lo conoció y siguió a su lado fue Haru pero como podrás ver no la dejo en un lado Tsuna es tan dame que ahora está confundido por sus sentimientos. Tienes mucha razón al decir que Haru nunca odiaría a Tsuna, jejeje Tsuna ya tienes a una persona que te odia y por doble partida, pero veremos si seguirás odiándolo más adelante, gracias por tu comentario me alegra que sigas mi historia.
Suno-Andrew: pues para ser sincera, si, por un momento creí que te habías olvidado de la actualización del capítulo, me alegra que no lo hayas hecho y lo estuvieras esperando pacientemente y creo que mayormente será así. En serio no quería hacerte sufrir creo que a la mayoría le estoy haciendo sufrir no quise ser cruel, y pues creo que tienes razón a ser sufrir a Tsuna en tus historias, jejeje aunque no quisiera que sufra. Pues no lo sé, yo tampoco me imaginaba hacer declarar a Kyoko al mismo tiempo, pero así resulto ser, tienes razón a mí también me partió el kokoro cuando escribí la parte de Haru viéndolos que mala soy como pude hacerle eso a primavera. No te preocupes Haru no sufrirá mucho mmm o tal vez, debo pensarlo no estoy segura – que gran mentira - ¿Gokudera ama a Haru? que crees tú, ¿triángulos amorosos? Pues si tengo pensado hacerlo pero no sabrás con quienes jajaja, deberás esperar pero creo que algunas de tus dudas se habrán aclarado con este capítulo. Kyaaaa yo también te he tomado cariño. Muchas gracias por dejar tus hermosos comentarios te mando muchos besos y abrazos.
Sayaneko-chan: ohh me sorprendió el odio que le tienes a Tsuna, creo que se lo merece por hacer sufrir a Haru, no te preocupes habrá muchos celos jajaja y por supuesto que sufrirá, no te diré cuanto o cuando pero si sufrirá. En serio que odias a Kyoko jajaja lamentablemente no podre matarla, tiene un papel importante y tal vez la odies más adelante (más de lo que ya la odias) si una death note sería un arma fácil de acabar con alguien, ¡muchas gracias! Por aclararme mis dudas dudosas y pues no me perderé tanto tiempo como décadas, pero no aseguro que no me perderé por semanas jajaja si entiendo ese sentimiento hay historias que me encantan y parece que sus autoras se perdieron y yo quedándome con la intriga, me súper alegra que te guste mi historia y que es lo que paso con Haru pues ahora lo sabes, y la respuesta de Tsuna pues todavía está en incógnita jejejeje, a puesto que creías que la respuesta que Tsuna daría sería algo como esto – tú también me gustas Kyoko-chan – pues ¡NO!, jajajaja no va ser tan fácil ni para Kyoko, ahora habrá una competencia por su amor no te pregunto a quien apoyaras porque ya se tu respuesta, lo siento por la tardanza, espero te haya gustado el capitulo, te mando abrazos, y muchas gracias por leer mi historia.
Ahí terminaron sus comentarios que esta vez fueron pocos – en un esquino con aura depresiva rodeándola – pero bueno no puedo estar deprimida por aquello quiero agradecer a todas las personas que leen mi historia incluso las que no dejan un review estoy muy agradecida, como podrán ver poco a poco van a pareciendo los enemigos ¿Quiénes serán ellos? ¿Qué es lo que desean del Decimo Vongola? ¿Se presentaran ante Tsuna? ¿Reborn conocerá a estos enemigos o sabrá de su existencia? ¿Cómo serán las citas de Tsuna? ¿Quién se ganara el corazón de mi querido cielo? Estas y muchas más preguntas serán respondidas en los próximos capítulos, adiós y les deseo unos lindos días, nos leemos en el siguiente capítulo:
Capítulo 3
tra Confetteria e Pista di pattinaggio
