Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten

Aclaraciones

"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, etc.

‹‹Letra cursiva›› – pensamientos

:::::::: Cambio de escenario

( ) Ciertas aclaraciones

Y por ultimo esta historia está dedicada para dos personas especiales para mí, además que me encantan sus historias Suno-chan y Kanade-chan, espero lo disfruten

Capítulo 3

Tra Confetteria e Pista di Pattinaggio

No podía evitar removerse en su cama, otra vez tenia aquel sueño, que lo atormentaba últimamente, aún seguía sin saber qué es lo que significaba.

"Aceptar o no, es tu decisión Tsunayoshi–kun, eres tu quien decide tu propio camino – reconocía aquella voz era la de su abuelo, el Nono Vongola, pero por qué motivo podía oírla, ¿porque se encontraba frente a él en esos momentos?, tratando de analizar la situación, inmediatamente el escenario cambio drásticamente, ya no se encontraba en aquel jardín con su abuelo, ahora estaba en una sala, no la reconocía que ¿lugar podría ser?, no entendía que es lo que estaba sucediendo – Deseo proteger a mis amigos y mi familia, y si para hacerlo debo aceptar esto, yo lo aceptare y los protegeré a todos yo… ¡LA PROTEGERE! – esa era su voz, vio su reflejo en aquellas enormes ventanas frente a él, sabía que le estaba hablando a una persona, solo podía ver su reflejo pero ¿Qué estaba aceptando? ¿Quién era la persona que debía proteger?, ¿todo eso era un sueño o un producto de su imaginación? – y cuando estaba por voltear, otra vez las imágenes frente a él habían cambiado, ahora todo era oscuridad, no podía ver nada, pero sentía que no se encontraba solo – nos veremos muy pronto Decimo, y así como Vongola me arrebato lo más importante para mí, yo también te arrebatare lo que más te importa – se sobresaltó al escuchar aquella voz. Lo único que podía distinguir era la silueta de un joven aunque no lo viera solo su voz le daba miedo, presentía que dentro de poco conocería aquella persona".

Abrió sus ojos así despertando de aquel sueño, todavía su habitación se encontraba a oscuras lo que significaba que faltaba para que amaneciera, ya no tenía sueño pero no podía hacer nada, miro hacia donde se encontraba una hamaca en el cual dormía su tutor, solo esperaba no hacer ningún ruido que lo despertara ya que sufriría las consecuencias de un entrenamiento nada agradable para él, se volvió a acostar por lo menos debía intentar dormir.

.

.

.

Se había quedado dormido, sintió algo frio en su frente en un principio no le tomo importancia ya que no quería despertar apenas había logrado conciliar el sueño – será mejor que abras los ojos dame–Tsuna – todo su cuerpo tembló al escuchar aquella voz, así abriendo rápidamente sus ojos encontrándose con una pistola apuntándolo – ¡Hiee! – Dio un grito cayendo de la cama – no es hora de que pierdas el tiempo – agrego con cierta amenaza provocando que el joven castaño sintiera un terrible miedo rápidamente agarro las ropas que usaría ese día para dirigirse al baño y cambiarse lo más rápido posible.

– Hoy comienza la competencia al estilo Vongola y más te vale tomar la mejor decisión – lo amenazo con león convertido en una pistola – no lo arruines – agrego con una sonrisa sádica que le prometía dolor y sufrimiento si lo hacía.

–¡HIEE! No lo arruinare – grito del susto antes de caerse por las escaleras y salir de su casa lo más rápido posible, ya un poco lejos suspiro, no estaba de acuerdo con aquella locura de las citas por la lucha de su amor, que sospechaba que solo era una diversión para Reborn, no lo negaría empezó a estar confundido desde el momento en que Reborn le había disparado, se preguntaba a quien se hubiera confesado si Haru y Kyoko no hubieran estado juntas, agito rápidamente la cabeza, él estaba enamorado de la dulce y tierna Kyoko así que a quien se iba a confesar era ella ¿o no? Volvió agitar su cabeza, nada podría arruinar ese día, disfrutaría su tiempo con ella ya que lo pasarían toda la tarde juntos.

Se detuvo al darse cuenta que su emoción no era la misma de antes, como las primeras veces que siempre estaba con ella, dentro de el creía que debería estar nervioso por verla en esos momentos después de su confesión, pero no había aquel sentimiento es más se encontraba de lo más normal, volvió agitar la cabeza por tercera vez en lo que llevaba del día, de seguro sus nerviosos estaban jugando con el haciéndole ver cosas que no son, se propuso disfrutar de aquel día con la persona que le gustaba.

Llego más antes de lo que había creído, si gracias a Reborn había llegado cuatro horas antes de la cita, empezó a ver a su alrededor buscando con que entretener mientras esperaba esas horas, por lo menos se sintió aliviado de no llegar tarde, pero a causa de esto los nerviosos empezaron a invadirlo ¿Qué es lo que harían? o ¿Qué es lo que debería hacer en una cita? Solo esperaba no arruinarlo. Se sentó en una de las bancas esperando, dirigiendo su mira hacia el cielo fue cuando los acontecimientos de ayer inundaron su mente.

"–E–espera un momento Reborn – trato de detener aquella locura ya que solo a Reborn se le ocurrían esa clase de competencias.

Espero nos divirtamos Tsuna–kun – le interrumpió la peli naranja, así evitando que pudiera protestar, vio a las dos jóvenes las cuales le sonreían, en que se estaba metiendo.

Está decidido, la competencia tendrá una duración de una semana Haru y Kyoko intercalaran los días para poder salir con dame–Tsuna, en total cada una tendrá tres citas – las dos jóvenes escuchaban atentamente lo que decía el pequeño – el séptimo día será cuando Tsuna deberá dar su respuesta.

ESTO SERA UNA COMPETENCIA EXTREMA – aunque si lo pensaba mejor su hermanita estaba involucrada, no es que no confiara en Sawada ya que sabía que era una gran persona pero debería vigilar que nada le sucediera a Kyoko, lo más importante para él era velar por la felicidad de su hermana.

Jajaja parece muy interesante ¿no lo crees Tsuna? – opino un azabache mientras colocaba su brazo izquierdo sobre los hombros de Tsuna el cual no sabía que pensar de todo aquello.

De que hablas friki del béisbol – le reclamo un peli plateado – no te das cuenta de que esto solo será un problema para Juudaime, en especial si sale con la mujer estúpida – agrego sin pensar mucho en lo que había dicho.

Gokudera–san, Haru no es una mujer idiota – se quejó Haru, mirándolo con enojo que respondió el peli plateado, así teniendo una guerra de miradas.

Pareciera como si estuvieras celoso Gokudera – comento Yamamoto, lo que provoco que ambos jóvenes se sonrojan de inmediato, Gokudera desvió la mirada dejando de prestar atención a la joven castaña para dirigirse hacia él y sujetar su camisa mientras lo sacudía.

¡De que rayos están hablando! – le gritaba con un enorme sonrojo que no pasó desapercibido para Tsuna que recordó lo que había pasado el día de la fiesta, una pequeña molestia se instaló en su pecho dirigió su mirada así la joven castaña dándose cuenta de que ella también tenía un pequeño sonrojo en sus mejillas – ¡deja de inventar cosas, friki del béisbol! – el peli plateado lo seguía zarandeándolo mientras el azabache solo le sonreía.

Haru–chan, ¿no crees que Yamamoto–kun y Gokudera–kun son buenos amigos? – le comento Kyoko a Haru con una sonrisa en su rostro lo que hizo que olvidara el anterior comentario.

Kyoko–chan tiene razón, ellos se llevan muy bien–desu~ – también opino la joven castaña lo que provoco que una venita apareciera en la cien de Gokudera.

C–chicos yo – antes de formular su oración fue inevitablemente interrumpido.

Mucha suerte Boss – la voz tímida de Chrome fue la que lo había interrumpido pudiendo evitar que se opusiera a todo ese plan.

Las citas comenzaran mañana – dijo Reborn antes de desaparecer dejándolos solos."

Sus recuerdos fueron interrumpidos al escuchar su nombre – Tsuna–kun – al voltear el rostro pudo ver como su amiga se encontraba a su lado mirándolo con ternura – lo siento, no quise llegar tarde – se disculpó una vez estuvo a su lado.

–N–no te preocupes Kyoko–chan, acabo de llegar – le respondió con una sonrisa, la cual fue correspondida, Tsuna no podía creer que estuvo tanto tiempo perdido en sus recuerdos pero tampoco solo pensaba en aquello sino también en ese sueño, suspiro debía dejar de preocuparse, dirigió su mirada castaña hacia la joven y fue cuando empezó a ver como la joven iba vestida, tenía puesto un elegante vestido de un color beige, este le llegaba hasta las rodillas las puntas tenían hermosos bordados, la parte superior del vestido estaba sujetado por dos tiras, traía puesto una chompa de color azul marino, su cabello era sujetado unos broches en forma de corazón los cuales eran del mismo color que su chompa.

Tsunayoshi no pudo evitar sonrojarse, se veía tan hermosa, rápidamente volteo el rostro para evitar que lo viera – ¿a–a dónde quieres ir Kyoko–chan? – le pregunto con cierto temor.

La peli naranja coloco un dedo en sus labios mientras pensaba a donde podrían ir, una sonrisa adorno su rostro – no lo sé, cualquier lugar que elijas Tsuna–kun está bien.

Se sorprendió ante tal respuesta ya que el realmente no tenía nada planeado, ‹‹ ¿¡Qué es lo que se hace en una cita!?›› Se preguntaba, realmente era todo un dame incluso en estos asuntos, empezaba a ponerse cada vez más nervioso, que es lo que podrían hacer, fue entonces cuando lo recordó, mientras estaba esperando una señorita le había entregado un folleto, lo saco de su bolsillo este lugar es perfecto, ‹‹estoy seguro que le gustara a Kyoko–chan›› – que tal si vamos a esta cafetería – le propuso mientras le mostraba aquel folleto, esperando haber acertado.

–Es una gran idea Tsuna–kun – le sonrió, Tsuna solo pudo suspirar al estar aliviado por haber acertado.

Fue así que se dirigieron aquel lugar que aparentemente no quedaba tan lejos.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Miro aquel basto cielo, todo era distinto en ese sitio, era la primera vez que se sentía tranquilo, dejo de pensar en todos aquellos asuntos que lo atormentaban cada día, el viento movía sus cabellos negros por primera vez en su vida había deseado ser una persona normal, tener una vida como cualquier persona pero aquello no sucedería, jamás podría suceder eso, su mirada cambio repentinamente ahora mostrando una mirada fría, primero vería cuales serían los planes de aquella persona, deseaba saber cómo es que llevaría a cabo sus órdenes y con el resultado ya sabría cuáles serían sus siguientes planes.

Camino por varios minutos, nunca lo admitiría, pero la verdad era que se había perdido ¿Dónde demonios se encontraba?, no tenía más opción que preguntarle a alguna persona era la única solución que encontraba ya que no llamaría a esa persona, no quería darle más motivos por el que se burlara de él, vio a su alrededor y no había ni una mísera persona cerca, su suerte era cada vez peor, entonces fue cuando algo capto su atención – ¿Qué es lo que está haciendo? – se preguntó, por simple curiosidad se fue acercando.

Ya solo le faltaban pocos centímetros para poder alcanzarlo, se estiro un poco, tan cercanía provoco que el pequeño minino se alejara más de su alcance – no te alejes señor gato, Haru no te hará nada – dijo mientras se acercaba lentamente a el – Haru solo quiere ayudarte – poco a poco y fue cuando lo atrapo, el felino empezó a ronronear en sus brazos, era el momento de bajar pero lo que no espero era escuchar aquel ruido, la rama donde se encontraba empezaba a quebrarse, estaba en problemas – ‹‹si Haru se mueve despacio puede que lo logre›› – pensó pero tan solo un pequeño movimiento provoco que la rama se rompiera, por instinto sujeto al pequeño felino para evitar que se lastimara por la caída.

Cerro los ojos con fuerza esperando el golpe, pasaron unos segundos y no sintió nada, no había dolor es más sintió que algo o mejor dicho alguien la sostenía, lentamente empezó abrir los ojos encontrándose con una mirada celeste mirándola atentamente, se sonrojo.

–Es muy peligroso que una chica suba a los árboles en especial si sabe que podría caerse – comento el azabache con una pequeña sonrisa, quien la sostenía al estilo princesa – tuviste suerte de que pasara por este sitio – agrego mirando por el árbol por el cual había caído.

–G–gracias – fue la única palabra que pudo articular – d–disculpa, pero podrías bajar a Haru – agrego con nerviosismo ante la penetrante mirada celeste.

El joven la bajo con cuidado fue cuando pudo ver mucho mejor a la joven frente a él, debía admitir que era hermosa pero había algo en ella que le llamaba la atención aunque no sabía que era exactamente – ‹‹ella podrá ayudarme a encontrar el camino›› – pensó.

Haru miro al pequeño gatito que tenía entre sus brazos, estaba feliz de que no se había hecho daño, debería darle la gracias aquella persona pero por algún motivo no podía evitar sentirse incomoda lo miro unos segundos percatándose que el joven la miraba atentamente, se sonrojo – ‹‹Haru se está poniendo nerviosa›› etto mucha gracias por salvar a Haru – hizo una reverencia dándole una sonrisa y lista para marcharse pero fue detenida, ya que su brazo fue sujetado por el joven pelinegro.

–Espera – aun no sabía el motivo por el que la había detenido – yo – pero el ver su sonrisa algo dentro de él lo inquieto.

Haru solo lo veía, esperando saber por qué motivo la había detenido – Haru – volteo al escuchar su nombre viendo a dos personas que empezaban acercarse.

–Gokudera–san, Yamamoto–san – los saludo con una sonrisa, realmente se sentía aliviada de encontrarse con ellos.

– ¿Con quién charlabas Haru? – le pregunto el azabache, la joven se había olvidado de su acompañante entonces volteo pero al hacerlo se dio cuenta de que no había nadie.

– ¡Hahi! ¡Ya no está! – dijo sorprendida al no verlo.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

El lugar realmente era hermoso, habían muchas personas en el lugar, Tsunayoshi esperaba que hubiera un lugar vacío, vio a su alrededor era el lugar parecía muy elegante, el cual se dividía por dos parte, el primero era igual que cualquier cafetería con mesas y sillas pero la segunda parte estaba compuesto por sillones y estantes de libros que podías leer además de que estos se encontraban cerca de la ventana lo cual le daba un mejor ambiente además de la música que era romántica, el lugar era ideal para una cita.

Decidieron ocupar la mesa que se encontraba cerca de la ventana, una vez que los llevaron a su mesa, en un principio fueron charlando cosas de la escuela, se reían pero después de aquello el silencio empezó a gobernar, Kyoko vio el exterior, viendo como las personas pasaban, pensaba si aquellas personas los verían como una pareja en su cita se sonrojo al pensar en aquello, vio a su alrededor y vio que no eran los únicos ya que habían muchas parejas muy contentas charlando y sujetándose sus manos, ella deseaba estar así con Tsuna muy pronto, estaba decidida se volvería a confesar de nuevo, solo esperaría el momento adecuado.

Tsuna no sabía que hacer además de solo mirar sus manos, aquel silencio le molestaba, más que nervioso lo hacían sentir incomodo – ‹‹ ¿Qué es lo que podría decir? ¿Qué es lo que se hace en una cita?›› – eran los pensamientos que inundaban su cabeza – Hao – los dos jóvenes voltearon el rostro para ver de dónde provenía aquella voz encontrándose con un pequeño el cual vestía el uniforme del establecimiento.

– ¡Reborn! – grito sorprendido el castaño al darse cuenta de quien se trataba, por alguna razón tenía el presentimiento de que pasaría algo así – ¿Qué es lo que estás haciendo aquí? – le pregunto, lo cual fue respondido con un golpe de un martillo en la cabeza.

–Te equivocas, no soy sé quién es ese tal Reborn del que habla, seré el mesero que los atenderá – respondió ignorando la pregunta de Tsuna, para después entregarles el menú – ¿Cuál será su orden?

–En serio, por un momento creí que eras un pequeño, me disculpo señor mesero – se disculpó la peli naranja para después ver el menú que les había entregado, sorprendiendo al joven castaño – ‹‹Kyoko–chan es tan fácil de engañar›› – pensó Tsuna con una gota que resbalaba por su cien – creo que pediré el postre especial – le pidió con amabilidad mientras le entregaba el menú – ¿Qué es lo que pedirás Tsuna–kun? – le pregunto.

El castaño había estado tan distraído tratando de entender el motivo por el cual su tutor se encontraba ahí que se había olvidado de ver el menú, para después sujetarlo y ver por unos segundos sin saber realmente que pedir – creo que pediré lo mismo – fue respuesta, por el cual recibió una patada en el rostro por Reborn.

–No pidas lo mismo, toma tus propias decisiones – lo amenazo.

Tembló por la amenaza – e–entonces yo solo quiero un té helado – hablo, lo que provoco que el empleado sonriera para después marcharse por sus órdenes – ‹‹Reborn es tan agresivo››

Solo esperaron unos segundos antes de que trajeran sus pedidos, después de aquello el ambiente había mejorada, empezaron a charlar de muchas más cosas aunque debía pensar bien en que es lo que diría pero eso no importaba, si parecía que el día sería mejor de lo que había creído, volteo el rostro viendo el exterior aunque solo fueron unos segundos, se levantó de bruscamente para salir afuera siendo seguido por la joven.

Una vez afuera miro ambos lados buscando – ¿sucede alguna cosa Tsuna–san? – se desconcentro al escuchar aquella pregunta.

–Lo siento Kyoko–chan, no sucede ninguna cosa – se disculpó – será mejor que regresemos – agrego son una sonrisa nerviosa, la peli naranja asintió, Tsuna volteo una vez más tratando de encontrar alguna cosa – ‹‹creo que solo fue mi imaginación›› ‹‹no es posible que Haru esté en una cita con Gokudera–kun›› – trataba de convencerse, para después entrar al establecimiento.

Reborn había observado todo, en especial la reacción que había tenido su alumno – ‹‹que es lo que harás Tsuna››

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

–Haru no te dirá nada–desu~ – le respondió por cuarta vez a la pregunta del peli plateado.

– ¡Que no entiendes mujer! Es sumamente necesario que sepa a donde iras con Juudaime – declaro Gokudera con enojo.

–Y por qué motivo Gokudera–san desea saber eso–desu~ – le reprocho.

– ¿¡PORQUE!?... Porque… la seguridad de Juudaime es mi prioridad – los dos jóvenes seguían discutiendo, mientras Yamamoto solo los veía, él tenía la ligera sospecha del porque el peli plateado deseaba saber dónde irían Haru y Tsuna al día siguiente, pero tenía varias hipótesis y no sabía cuál era seria la correcta, ya lo sabría con el tiempo lo mejor sería detener aquella discusión y su oportunidad llego cuando una joven le entrego un folleto que indicaba la inauguración de una cafetería con la promoción de su postre especial solo por ese día.

–Chicos que les parece ir a este sitio – les propuso, ambos jóvenes detuvieron su pelea para verlo cada uno con una distinta reacción.

– ¡Haru desea probar ese nuevo postre! – comento mientras sujetaba el folleto con estrellas en sus ojos.

–No tengo ningún interés de ir a ese sitio – gruño Gokudera, mirando con indiferencia aquel folleto.

–Entonces, solo iremos Haru y yo – propuso el azabache con una sonrisa, mientras la joven asentía en afirmación y al peli plateado le salía una venita en la cien.

– ¡Cambie de opinión! Será mejor que vea que la mujer estúpida no haga ningún desastre – declaro Gokudera, provocando que Yamamoto se riera fuerte provocando que se sonrojara – y ¡de que rayos te ríes friki del béisbol! – le grito.

–Eres muy gracioso Gokudera – fue lo único que dijo provocando más el enojo del peli plateado – entonces está decidido vamos.

Mientras Haru y Yamamoto caminaban y charlaban tranquilamente detrás de él, se preguntaba el motivo de su molestia últimamente solo le ocurría eso después de lo que había pasado en la fiesta de su querido Juudaime, si la única culpable de su malestar era la castaña, al voltear por una esquina vio el lugar donde debían ir, chasqueo la lengua odiaba los dulces pero al ver quien se encontraba ahí se detuvo de inmediato por la sorpresa provocando que Haru se chocara con su espalda – ¿Gokudera–san porque te detuviste? – le pregunto una vez estuvo a su lado, al no obtener ninguna respuesta, vio que se encontraba mirando cierto punto y cuando estuvo por ver que es lo que miraba, Gokudera sujeto su mano para dar media vuelta e irse de ese sitio, ignorando las protestas de la joven.

Yamamoto no entendía bien las acciones de su amigo y al ver la cafetería pudo entender por qué se había llevado a Haru de esa manera, él hubiera hecho lo mismo si hubiera estado en el lugar de su amigo, vio cómo su amigo castaño salió de la cafetería buscando con la mirada algo o mejor dicho alguien sin percatarse de su presencia, al verlo de nuevo ingresar decidió que lo mejor sería buscar a sus amigos.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

– ¿Tsuna–kun estás seguro de que no ocurre nada? – le pregunto por segunda vez desde que volvieron a su mesa.

–No es nada Kyoko–chan – le respondió un poco apenado por haberse salido de esa manera, la peli naranja solo lo miro por unos segundos creyendo en sus palabras. Se sentía aliviado de que le haya creído, lo mejor era que dejara de pensar en aquello y disfrutara su cita con la peli naranja – y ¿A dónde te gustaría ir Kyoko–chan? – pregunto, ya que no podían estar lo que restaba de la tarde en ese lugar.

–No te gustaría ver una película Tsuna–kun – propuso con una pequeña sonrisa – recordé que hay una película que deseaba ver hace mucho tiempo.

– ¿Una película? Si no era una mala idea porque no se le pudo ocurrir aquello – por supuesto – pero antes de que pudieran siquiera salir de la cafetería la presencia de una persona se hizo presente, dejándolos un poco sorprendidos.

–O–onii–san / onii–chan – dijeron ambos al ver al joven albino parados frente a ellos.

– ¡KYOKO! ¡SAWADA! QUE EXTREMA COINCIDENCIA ENCONTRARLOS AQUÍ – les saludo efusivamente.

–Onii–san ¿Qué es lo que haces aquí? – le pregunto Tsuna.

–Oh el maestro Pao–Pao me cito para una extrema sesión de entrenamiento, pero no lo encuentro en ningún lado – miro por todos lados buscando a su maestro.

– ‹‹ ¡Reborn!›› – lo busco con la mirada sin ningún éxito de encontrarlo, sabía que todo había sido su obra para interrumpir su cita con Kyoko, pero ¿Qué motivo tenia para hacerlo?

Se escucha el sonido de un teléfono el cual provenía del pantalón de Ryohei, lo que indicaba que había recibido un mensaje – el maestro Pao–Pao no vendrá – se deprimió un poco por aquello pero recupero su habitual entusiasmo, trataba de pensar que es lo que hacía su hermana con el joven castaño, fue cunado recordó todo aquello de las citas, era cierto ahora que lo recordaba su plan inicial era seguirlos y ver qué es lo que hacían pero se había distraído con su entrenamiento y después con su encuentro fallido con el maestro Pao–Pao – ¿Qué es lo que harás Kyoko?

–Tsuna–kun y yo teníamos planeado ir a ver una película – le respondió la joven – ¿no quieres acompañarnos onii–chan? – oh era una gran idea así podía vigilarlos.

–ES UNA IDEA EXTREMA.

Y fue así que los tres se dirigieron al cine, todos con distintos sentimientos, pero con la llegada del alvino, Tsunayoshi no podía decir que se hubiera arruinado su cita ya que le agradaba pasar tiempo con él, pero le hubiera gustado estar a solas con Kyoko y disfrutar de la película, aunque con la intervención de Ryohei el ambiente había mejorado un poco y ya no se sentía tan incómodo tratando de pensar en que es lo que debería hacer o no en la presencia de la peli naranja, pero a los pocos minutos de haber empezado la película los sacaron del cine por los gritos extremos que daba Ryohei al ser una película demasiado extrema según su opinión, prohibiendo su entrada por un tiempo al cine y fue ahí que termino su primera cita, cada uno dirigiéndose a su respectivamente a su casa, en el camino Tsuna no sabía si había tenido un avance en su relación con Kyoko o no, debería esforzarse más en sus próximas citas no quería decepcionarla por estar con una persona como él.

–Tal vez debería ir a la casa de Haru para cancelar nuestra cita de mañana – detuvo su caminar ante esta magnífica idea y con esa decisión se dirigió a la casa de los Miura.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Lo había logrado después de haber caminado por mucho tiempo había encontrado un hotel donde podría quedarse – no creí que llegarías por tu cuenta – escucho aquella voz irritante, dándose cuenta de que esa persona se encontraba a su lado el cual lo miraba con una sonrisa en el rostro.

– ¿Dónde están Liú y los demás? – le pegunto ignorando su anterior comentario.

Una sonrisa burlesca apareció en su rostro – ¿estas preocupado por ellos? – pregunto con sarcasmo, pero ver aquel rostro sin ningún sentimiento en él, le quitaron las ganas de seguir molestándolo ya encontraría otra manera – lo más probable es que estén buscando el sitio indicado para llevar a cabo sus planes, ¿estás seguro de dejarle todo a ellos?, aun no confió en la fuerza de Liú – le hablo seriamente.

–Si no pueden llevar acabo lo que le encomendé, no me sirven en lo más mínimo – le respondió el azabache mientras se dirigía al vestíbulo de aquel hotel.

Él sabía que aunque el azabache digiera esas palabras, el realmente se preocupaba por aquel grupo aunque no lo demostrara – me dirás como llegaste, habitualmente siempre te pierdes y los gemelos o yo somos los que vamos en tu búsqueda – decidió cambiar de tema, mientras se reía entre dientes recordando muchos eventos anteriores en los que los otros y él lo buscaban, el otro detuvo sus pasos y lo miro con una mirada asesina, era ese el motivo por que no deseaba pedirle ayuda a ese sujeto, hubiera preferido mil veces que de Kuan Yin lo hubiera acompañado pero le había encomendado otra misión, aun no entendía el motivo por el cual no había acabado con su vida aun.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Después de aquella retirada estratégica por parte del peli plateado donde había dado la excusa de que no le apetecían comer dulces (lo que era cierto) Yamamoto los invito a ir al restaurante de su padre, Haru con un poco de decepción acepto, estaba decidida a ir a ese sitio tal vez lo haría el siguiente día. Era la primera vez que Haru pasaba tanto tiempo con Yamamoto y Gokudera sin que Tsunayoshi estuviera ahí, le agradaba la compañía de ambos esperaba que su amistad crecía mas, aunque debía admitir que sus constantes peleas con Gokudera era lo que más le alegraban, ella sabía que aunque no lo digiera, él la apoyaba o eso le dio a entender el día que la consoló.

Cuando era tiempo de ir a su casa se sorprendió que Gokudera se ofreciera a llevarla, pero ella no tenía planeado ir aun a su casa ya que primero debía pasar por un sitio.

–Gokudera–san no es necesario que acompañes a Haru a casa de Tsuna–san – dijo la joven castaña – además Haru solo dejara esta carta y se ira–desu~ – agrego.

–Tsk, te acompañare a casa de Juudaime, él no me perdonaría que te dejara caminar solo tan tarde – declaro el peli plateado.

Fue así que caminaron juntos hasta la residencia Sawada, el silencio fue quien gobernó todo el camino, cada uno en sus pensamientos. Haru estaba emocionada por su cita de mañana no sabía si podía dormir ese día, como le había dicho a Kyoko ella lucharía y estaba segura que la peli naranja también lo haría. Gokudera pensaba en esos sentimientos que empezaban a molestarlo además de también tener curiosidad por saber que es lo había en la carta que sostenía la castaña, odiaba sentirse de esa manera.

Una vez llegaron Haru corrió a la puerta para después sujetar una carta y ponerlo por el buzón, aunque los nervios la invadían estaba contenta – no le entregaras personalmente esa carta a Juudaime – lo voz de Gokudera le distrajo.

–A Haru le gustaría pero sabe que Tsuna–san debe estar con Kyoko–chan en estos momentos – dijo Haru con tranquilidad, lo cual sorprendió al peli plateado por el hecho de estar tan tranquila sabiendo que Tsunayoshi se encontraba con Kyoko, debía admitirlo ella era fuerte a su manera – Haru termino lo que debía hacer, es momento de ir a casa–desu~ – dijo con alegría mientras corría al lado de Gokudera – ¿Gokudera–san acompañara a Haru?

Empezó a caminar dejando atrás a la castaña, se detuvo unos segundos para verla – porque te quedas parada mujer, camina o me arrepentiré de acompañarte – le gruño con un sonrojo en su rostro, Haru sonrió ante eso y corrió lo más rápido para ir a su lado así retomando el camino a su casa sin percatarse de la mirada de cierta persona hacia ellos.

Al día siguiente…

Como todas las mañanas desde la llegada de Reborn fue levantado de la forma más espartana que solo él sabe hacer, el hecho de haberse quedado sin desayuno ya no le sorprendía pero por alguna razón, no le tomo importancia aquello, su mente estaba en otro lado – ‹‹ hoy es la cita con Haru, yo realmente no tengo ánimos de ir ›› – eran sus pensamientos, pero una patada en su silla provoco que se cayera de esta, vio a su tutor con una ligera sonrisa en sus rostro.

–Deja de pensar en cosas innecesarias dame–Tsuna – fue lo único que le dijo antes de marcharse de aquel sitio.

Era cierto lo mejor era no pensar en aquello, Haru no se merecía eso lo mejor sería decirle toda la verdad ya que el día de ayer no pudo decirle nada al no encontrarla en su casa para cancelar su cita de ese día ahora solo debía rechazarla antes de que se haga más ilusiones, él no quería realmente dañarla, la quería mucho para hacerle ese daño, con esa decisión se alisto para ir a su cita con la joven castaña.

El día de ayer Haru había dejado una nota en su casa indicándole donde se encontrarían ese día y la hora, se estaba rompiendo el cráneo tratando de saber que palabras usaría para rechazarla sin provocarle ningún daño, parecía que era más difícil de lo que creía, él lo único que deseaba era estar con Kyoko, ya que ella es la única persona que realmente le gusta.

–Tsuna–san – escucho su nombre y al voltear se encontró con la joven castaña, al verla con aquella sonrisa en su rostro, se empezaba arrepentir de lo que pensaba hacer.

–Haru – cerro los ojos a la vez que apretaba los puños – ‹‹es el momento o no tendré el valor para decírselo después›› Haru yo…– se detuvo al sentir un cálido toque en su mano rápidamente abrió los ojos para ver que Haru sostenía su mano sorprendiéndolo.

–Así Tsuna–san no se perderá – hablo con tranquilidad sin verlo directamente ya que en esos momentos se encontraba sonrojada había tenido que prepararse mentalmente para poder hacer aquello y sabía que si lo veía en esos momentos su valor se iría.

– ¿Perderme? – Pregunto con duda – ¿A dónde iremos? – le pregunto con cierto temor a saber qué es lo que ella había planeado, esperaba que no fuera nada extraño.

–Es un secreto–desu~ – le respondió con alegría – Haru espera que el lugar le guste a Tsuna–san – y sin esperar ninguna respuesta empezó a llevarlo. Caminaron por varios minutos, y Tsuna aún no sabía a qué lugar seria donde lo llevaría, el realmente no tenía muchos ánimos sobre aquella cita y lo peor era que lo había interrumpido cuando se había armado de valor y decirle lo que realmente sentía, y ahora ya no estaba tan seguro de hacerlo.

–‹‹se lo diré, más tarde›› – fue lo único que pensó mientras seguía siendo arrastrado, al llegar al lugar se sorprendió nunca creyó que existiera uno en Namimori, realmente estaba muy sorprendido – este lugar es…

– ¡Una pista de patinaje–desu~! – Soltó su mano para poder verlo, mientras extendía sus manos al mostrar el sitio – en este lugar será nuestra primera cita–desu~ – para después entrar al sitio, Tsuna al verlo por dentro lo dejo más impresionado verdaderamente era un lugar fantástico – aquí tienes Tsuna–san – le entrego unos patines dejándolo un poco confundido.

–‹‹ ¿¡cuándo fue por ellos!?›› Haru para que son estos – se golpeó mentalmente, como pudo haber preguntado aquello, él sabía muy bien para que servían esos patines – bueno lo que quiero decir es que – trato de explicarse – yo… yo no sé patinar – confeso con desanimo.

– ¡Hahi! ¿¡Tsuna–san no sabe patinar!? – Se sorprendió para después sonreírle – no te preocupes Tsuna–san, Haru quiere ayudarte – dijo con decisión – Haru te enseñara.

Suspiro, hace unos minutos ella le había dicho que lo esperaría dentro de la pista mientras el terminaba de ponerse los patines para poder enseñarle, lo hizo sin muchas ganas, caminaba o más lento posible para no caerse y eso que todavía no se encontraba dentro de aquella pista le llamo la atención que las personas se encontraran parados, como si estuvieran observando algo con mucha atención, la curiosidad de saber de qué se trataba provoco que se acercara a la pista encontrándose con aquella imagen, debía admitirlo estaba impresionado que no podía apartar sus ojos de ella, ¿siempre había así de hermosa? . La elegancia con la que patinaba era algo que lo hipnotizaba evitando que pudiera dejar de verla, sin pensarlo mucho se fue acercando poco a poco entrando en la pista pero una vez que coloco un pie en la pista se resbalo cayendo al suelo, provocando que todo el mundo lo viera mientras trataban de no reírse sin éxito de lograrlo e incluso Haru se detuvo de lo que hacía para ir donde el, Tsuna estaba realmente avergonzado como era posible que se haya olvidado que no sabía patinar y haber entrado a la pista.

– ¿Tsuna–san te encuentras bien? – levanto la vista encontrándose con aquellos ojos cafés mirándolo con preocupación, eso no podía estar pasando, ahora todo el mundo se reía de el – vamos Tsuna–san dame tu mano para empezar tus clases – el hizo caso a sus indicaciones, no podía hacer nada más que esforzarse.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

¡SUELTAME! – le volvió a gritar, tratando de zafarse del agarre del moreno – no puedo dejar que esas personas sigan burlándose de Juudaime, esos malditos bastardos deberían morirse es que no entiendes estúpido friki del béisbol – seguía quejándose el peli plateado.

Maa, Maa tranquilízate Gokudera – trataba de calmarlo, el peli plateado lo fulmino con la mirada por verlo tan relajado ante la anterior escena – se cómo te sientes pero si hacemos alguna cosa, Tsuna se dará cuenta de que lo seguimos a su cita – iba a replicar pero el ver su rostro tan serio supo que él también estaba conteniéndose de ir con esas personas, chasqueo la lengua ya más tranquilo lo que provoco de Yamamoto lo soltara, cruzo los brazos no lo diría en voz alta pero sabía que él tenía razón esos momentos.

Se estarán preguntando qué es lo que habrá pasado para que Gokudera este de esa forma pues retrocedamos unos minutos atrás. Gokudera con la idea de seguir a su cita de su Juudaime lo fue siguiendo desde que salió de su casa para su mala suerte se encontró con Yamamoto en el camino quien decidió acompañarlo para muy fastidio de peli plateado, así ambos jóvenes fueron siguiendo a los dos castaños.

Se mantenían a cierta distancia para no ser descubiertos pero la suficientes como para no perderlos de vista, así Yamamoto decidió hacerle una pregunta a Gokudera – ¿Gokudera por no seguiste ayer a Tsuna en su cita con Kyoko y hoy si? – esa era la pregunta que más curiosidad le daba.

–P–porque… porque la hermana del cabeza de césped no haría cosas que molestarían a Juudaime – respondió mientras su ceño se fruncía cada vez más – y estoy seguro que aquella mujer hará alguna cosa que moleste a Juudaime – agrego, Yamamoto no entendía muy bien a lo que trataba de decir su amigo, él sabía que Haru era una chica algo extrovertida pero lo que ella más quería era hacer feliz a Tsuna así que no creía que hiciera algo que lo molestara, por el momento dejaría de pensar en aquello y seguiría a su amigo ya que siempre se divertía con él.

Una vez llegaron al sitio ambos jóvenes se sorprendieron de ver aquel fantástico lugar, ya nunca imaginaron que existiera ese sitio en Namimori pero parecía que aquella pequeña ciudad tenía muchas más sorpresas de las que imaginaban, no perdieron más el tiempo y se adentraron al lugar, pudieron ver que había muchas personas, empezaron a buscar a su amigo castaño, así que subieron a los pisos de arriba donde tendría una mejor vista, fue así que ambos dirigieron sus miradas hacia la pista y se quedaron sorprendidos al ver a Haru en la pista, no lo negarían lo hacía bastante bien, Yamamoto se alegró de haberlo encontrado tan rápido, pero lo que los jóvenes no esperaron fue ver a Tsuna entrar a la pista para después caerlo lo que provoco que todo el mundo se detuviera de sus actividades y lo viera para después empezar a reírse.

–Viste eso – escucharon una voz a su lado – ese chico es tan torpe – agrego sin parar de reír.

–Jajaja, ¡espera! Pero si es Dame–Tsuna – comento su acompañante.

–Tienes razón, pero me pregunto qué es lo que hará esa hermosa chica con un perdedor como el – se preguntó el joven de cabellos caoba.

–No lo sé, pero no crees que deberíamos mostrarle que con nosotros se divertirá más – hablo el otro chico para después estallar en risas hasta que sintieron un aura demasiado peligrosa así volteando su mirada encontrándose con un furioso peli plateado el cual sostenía unas dinamitas en sus manos, sudaron frio y sin esperar mucho empezaron a huir, Gokudera estaba dispuesto a seguirlos para darles su merecido por insultar a su Juudaime si Yamamoto no lo hubiera detenido antes, así llegamos a la escena de antes.

Les molestaba como todas las personas del lugar aún seguían burlándose de Tsunayoshi, ya que ellos no conocían al castaño, por el momento solo observarían pero si veían que alguien tratara de interrumpir la cita de su amigo ellos intervendrían de inmediato.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Se detuvieron una vez estuvieron seguros que aquella persona no los seguía – ese sujeta está loco – hablo con la respiración agitada a su acompañante.

– ¡Cómo es posible que tenga dinamitas! ¡Pudo matarnos! – Argumento el otro chico aun con miedo de que los encontrara – ese sujeto es peligroso, debemos alejarnos de él.

–Tienes razón, pero antes de que nos encontramos con ese sujeto ¿de que es lo que estábamos hablando? – le pregunto.

El otro lo pensó por unos segundos antes de recordarlo – estábamos planeando avergonzar a dame–Tsuna para que esa chica lo deje.

– ¡Cierto! – listo para marcharse pero sin siquiera dar un paso cayó al suelo asustando a su acompañante.

–Oye Shino que te pasa – se acercó a su amigo preocupado encontrándose que se encontraba dormido, eso lo confundió y fue cuando noto que tenía algo en el cuello, al sacarlo era una tranquilizante – pero que…– y antes de decir algo más el también cayo dormido encima de su amigo.

Del suelo apareció una pequeña compuerta de donde salió un pequeño con patillas – no dejare que interrumpan la cita de mi dame–alumno – debajo de los chicos apareció una compuerta mayor de donde cayeron ambos sin saber a donde los llevarían exactamente, el pequeño con una pequeña sonrisa saco una escopeta entre sus ropas mirando a su alrededor – van dos, solo faltan 108 personas más.

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Debía admitir que lo estaba logrando y eso era sorprendente, el hecho de estar patinando no había sido una mala idea pero el hecho de que Haru sostuviera sus dos manos mientras lo ayudaba para evitar que se cayera era un poco vergonzoso en especial escuchar las risas de las personas y algunos comentarios – ‹‹deseo irme›› – era lo que realmente deseaba en esos momentos pero no decía ninguna palabra al ver a la joven frente a él con una sonrisa en el rostro por el hecho de serle de ayuda – ‹‹¿la sonrisa de Haru siempre fue así de cálida?›› – se preguntó así mismo, nunca antes lo había notado ya que sus pensamientos siempre eran hacia Kyoko, pero gracias a estas citas (cortesía de Reborn) era la primera vez que notaba más a la joven castaña.

No sabía si era su imaginación o no, pero cada vez veía menos personas por la pista, no creía que fuera que ya era tarde ya que con Haru habían descansado y al ver la hora era todavía temprano, eso era extraño, aunque en cierta forma era mejor para él así nadie podría seguir burlándose, se dio cuenta de que Haru le soltó una mano, se asustó en un principio pensando que se caería en cualquier momento pero no sucedió aquello ¡estaba patinando! – Haru lo estoy haciendo – dijo con alegría mirándola con una sonrisa.

– ¡Por supuesto–desu~! Ya que Tsuna–san es increíble – le respondió ella para después soltarle completamente y patinar a su lado.

–Gracias Haru – escuchar aquellas palabras de los labios de Tsunayoshi le alegraron, estaba feliz de que el castaño se estuviera divirtiendo. Tsuna por fin pudo ver a su alrededor dándose cuenta de que ya no había nadie ahí – ‹‹ ¿Qué es lo que está pasando?›› – sus preocupaciones desaparecieron cuando volvió a sentir que Haru volvía a agarrar sus manos para estaba vez empezar a dar muchas vueltas – E–espera Haru – el castaño se empezó asustarse ya que todavía no estaba preparado para hacer aquello, decidió olvidar su preocupación para poder divertirse.

La risa de ambos jóvenes se escuchaba por todo el lugar – Tsuna–san atrapa a Haru – se alejaba de él, Tsuna con un poco de inseguridad empezó a patinar para seguirla, cada vez que se acercaba ella se alejaba, no podría atraparla así que con más confianza decidió acelerar pero Haru era más rápida, eso no le importo así que puso todo de sí para seguirla y sin evitarlo se cayó mientras se reía, Haru se preocupó y se acercó para ayudarlo lo que no pensó fue que el castaño agarrara su mano.

–Te atrape – dijo con una sonrisa.

–Mou~ eso es trampa Tsuna–san – se quejó mientras hacia un puchero, para después hacerle cosquillas al castaño así liberándose del agarre – Tsuna–san esta vez atrapa a Haru sin trampas.

Tsuna se puso de pie, debía intentarlo así que empezó a patinar, con cada intento siempre estaba por agarrarla, no se rendiría – ‹‹te atrapare›› – fueron sus pensamientos justo en el momento en que la sujeto su mano pero siendo Tsuna de quien hablamos tropezó con su pie lo que provoco que ambos cayeran, Tsuna encima de Haru, se levantó un poco adolorido y miro que debajo de él se encontraba su amiga, estaban en una pose comprometedora.

Haru empezó a reír – Tsuna–san atrapo a Haru – Tsuna también empezó a reírse por lo que dijo, se había divertido como nunca, una vez calmados se dieron cuanta en la pose que estaban así sonrojándose, un pequeño pensamiento invadió su mente y se fue acercando poco a poco, Haru se dio cuenta de las intenciones de Tsuna así que instintivamente cerro los ojos, solo faltaban pocos centímetro y fue cuando las luces se apagaron.

Notas del autor

¡Saludos!

Hace una inclinación – yo ¡Lo siento mucho por la tardanza! No fue mi intención esta vez no de verdad no quería tardar tanto tiempo pero me ocurrieron dos desgracias y eso me pasa por ser demasiado distraída, pues les cuento que yo ya tenía en dos oportunidades hecho este capítulo pero por muchos eventos desafortunados en esas dos veces he perdido mi flash memory así perdiendo el capítulo pues bueno la primera vez dije ya ni modo a volver a empezar y creo que hubo muchos cambios no lo recuerdo bien entonces después de un tiempo mi distracción volvió a atacar así perdiendo de nuevo un nuevo flash y con todos mis trabajos de la u qué horror, me deprimí porque tuve que rehacer muchas cosa así no encontrando el tiempo además de estar en un proyecto que ocupo mi tiempo y pues cuando la inspiración vino de nuevo empecé a volver a escribir este capítulo y debo decir que también es muy distinto a los dos primeros ya que hay escenas que no recordaba donde iba y otras que ni recuerdo que creo que eran importantes y como verán este es el resultado ¿Qué tal me quedo? ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Díganme si, aunque creo que los personajes me están quedando un poco OCC lo siento por eso -_-U.

Bueno quiero agradecer a todas esas personas que se toman el tiempo de leer mi historia en serio muchas gracias y lo siento si no respondo los reviews pero se los agradezco a Hitmoi62 y angelacorus, muchas gracias por comentar chicas sus mensajes me dieron muchos ánimos.

Nos leemos en el siguiente capitulo

Capítulo 4

Zoologico e Parco divertimenti