Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira-sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten
Aclaraciones
"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, etc.
‹‹Letra cursiva›› – pensamientos
:::::::: Cambio de escenario
( ) Ciertas aclaraciones
Dedicado a: Y por ultimo esta historia está dedicada para dos personas especiales para mí, además que me encantan sus historias Suno-chan y Kanade-chan, espero lo disfruten.
Capítulo 4
Zoologico e Parco divertimenti
Al salir de aquel lugar se dieron cuenta de que ya había anochecido ¿Cuánto tiempo habían estado ahí?, no les importo mucho ya que realmente se habían divertido ese día, Tsunayoshi aún se preguntaba cómo se habían quedado solos, no se dio cuenta en qué momento se habían marchado todos, eso era realmente muy extraño.
– Muchas gracias Tsuna-san – esas palabras sorprendieron al joven castaño – Haru se divirtió mucho el día de hoy – se adelantó unos pasos – pero lo que más hizo feliz a Haru fue tener una cita con Tsuna-san.
Tsunayoshi pudo ver como la joven volteaba a verlo, con una sonrisa en el rostro además del pequeño sonrojo de sus mejillas – y-yo – se sentía nervioso por lo que había pasado minutos antes pero aun así debía decírselo – ¡te acompaño a tu casa! – no había sido su intención gritarlo pero los nervios le habían ganado.
– ¡Hahi! Tsuna-san quiere acompañar a Haru – se sorprendió por aquella propuesta pero realmente se encontraba feliz y antes de que pudiera decir alguna cosa se apresuró en contestarle – ¡Haru estará muy feliz de que la acompañes a su casa-desu~! – se acercó a él para sujetar su brazo así los dos retomaron sus pasos para dirigirse a la casa de la castaña, Tsuna agradecía que fuera de noche así no se daría cuenta del enorme sonrojo que tenía en el rostro en ese momento.
– Todo salió perfecto – entre las sombras se podía distinguir una pequeña silueta mientras miraba a los castaños marcharse – aunque siendo Dame-Tsuna, era imposible esperar que la besara – aunque se sentía un poco orgulloso de que su dame-alumno propusiera acompañarla.
– ¿¡Donde rayos estoy!? – se quejó una vez despertó, miro a su alrededor encontrándose detrás de la pista de patinaje con todas las personas que antes también se encontraban en el establecimiento solo que ahora se encontraban durmiendo.
– Oh, Gokudera ya despertaste – giro su rostro encontrándose con la tonta sonrisa de un azabache – aquí tienes – le entrego un vaso de agua.
Miro por unos momentos el vaso que le había entregado antes de romperlo derramando todo el líquido por su mano – ¡qué crees que estás haciendo! ¿¡Donde esta Juudaime!? ¿¡Que es lo que está pasando!? – empezó a interrogarlo, sujetando fuerte sus ropas y zarandeándolo, mientras el azabache solo le daba una sonrisa provocando más furia en el peli plateado.
– Gokudera, Yamamoto – vieron el lugar de donde escucharon sus nombres.
– ¡Reborn-san! – Se sorprendió el peli plateado al verlo ahí soltando al guardián de la lluvia – ¡Juudaime y la mujer desaparecieron! – dijo con preocupación mirando a todos lados en búsqueda de los mencionados.
– Dame-Tsuna acompaño a Haru a su casa, será mejor que ustedes hagan lo mismo – dijo antes de marcharse dejándolos sin ninguna explicación más – ‹‹Haru tiene una buena temática para su siguiente cita, deberé hacer algo respecto a la cita de Kyoko›› – pensaba con una sonrisa que era ocultada por su fedora.
– Tsk – chasqueo la lengua al no haber podido preguntarle alguna cosa al pequeño – ¿sabes porque despertamos en este lugar? – le pregunto al azabache mientras veía a las personas aún dormidas – ‹‹ ¿Por cuánto tiempo más dormirán?››
– Cuando desperté el pequeñín me explico que todo era parte de su plan para adelantar ciertos sucesos, aunque no estoy seguro a que se estaba refiriendo – le respondió con una sonrisa en el rostro y sin ninguna preocupación.
– ¿ciertos sucesos? Pero Juudaime está enamorado de la hermana del cabeza de césped no habría necesidad de intervenir al menos que… – se quedó callado, Yamamoto lo veía con curiosidad por saber qué es lo que estaba a punto de decir – ‹‹al menos que Juudaime este confundido con sus sentimientos›› – se paralizo al llegar a esa conclusión, ya que eso significaría que la castaña tendría aun una oportunidad, se sintió incomodo ante tal idea.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Después de dejar a Haru en su casa, corrió lo más rápido a la suya con un solo pensamiento – ‹‹ ¡¿Qué es lo que estuve a punto de hacer?!›› – con solo recordarlo se sentía sumamente nervioso y totalmente rojo como un tomate, si no fuera porque las luces se volvieron a encender no sabría qué es lo que hubiera pasado – ‹‹no deseo lastimar a Haru, no quiero que se haga ilusiones ya que aun… me sigue gustando Kyoko-chan›› – con ese último pensamiento poco a poco sus pasos se fueron deteniendo – ‹‹entonces ¿Por qué estoy dudando?››
– ¡Itai! – Dio un pequeño grito al sentir una patada en su espalda provocando que cayera de cara al suelo – ¡Reborn!
– Estorbas el paso Dame-Tsuna – dijo simplemente el pequeño ignorando las quejas de su alumno – vamos a casa mañana tendrás un día largo.
Conocía esa mirada, tembló un poco al pensar que el pequeño tendría algo planeado y no sería muy agradable para el – "yo también me enamore de ella, por eso no puedo permitirme perder ante ti Sawada Tsunayoshi" – volteo el rostro hacia atrás al escuchar esa voz, el lugar estaba vacío, se extraño de haber escuchado aquella voz – q-que fue eso – tuvo un poco de miedo al pensar de que tal vez se trataría de un fantasma aunque sería extraño que supiera su nombre, empezó a correr para alcanzar al pequeño Hitman.
– Eres muy lento Dame-Tsuna – se quejo el pelinegro de patillas una vez que lo alcanzo.
– L-Lo siento – se disculpo volteando la mirada para ver si aquella voz aun lo seguía, como odiaba a los fantasmas – ‹‹un momento ¡¿Qué es lo que hace aquí Reborn?!››– y aunque la curiosidad lo mataba, no se atrevía a preguntarle nada por el miedo de las consecuencias que habría – ‹‹desde que empezaron las citas tampoco he visto a Yamamoto y Gokudera-kun›› – y eso era muy extraño para Tsuna que mayormente de una y otra forma siempre estaba con ellos, aunque un pequeño recuerdo de haber visto a Gokudera y Haru el día de su cita con Kyoko paso por su mente, para luego desecharla era imposible que los haya visto juntos, aunque podría ser verdad y más cuando los encontró ese día de la fiesta en el parque tan juntos y abrazados, frunció el ceño para después con ambas manos despeinarse el cabello ante la confusión que sentía en esos momentos.
– ‹‹nunca podrás tomar una decisión si tu corazón está confundido Tsuna›› – pensó el pequeño al ver como actuaba el castaño.
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Después de haber salido de su casa apresuradamente por haberse quedado dormido lo que provoco que no pudiera desayunar (como todas las mañanas una pelea por un desayuno que al final Reborn se comió) llego al punto de encuentro, empezó a bostezar tenia sueño no había podido cerrar los ojos en toda la noche por tres buenas razones, aquel sueño que aun lo atormentaba, seguía sin saber qué significado podría tener y era muy cansador pensar en aquello, segundo motivo fue que no podía dejar de pensar en lo que había pasado el día anterior con Haru y por ultimo de cuál sería la relación que tenían su guardián de la tormenta y la joven de mirada chocolate, además de solo pensar en una frase – ‹‹me gusta Kyoko-chan››– se repetía a todo momento.
– ¡Tsuna-kun! Por aquí – escucho una voz llamándolo encontrándose con una joven peli naranja sonriéndole, su corazón latió rápido mientras sus mejillas se teñían de un color rojizo, si el realmente estaba enamorado de ella, y sus sentimientos nunca cambiarían sin importar lo que sucediera – mira Tsuna-kun – le mostro un sobre con el nombre de la joven una vez que llego a su lado – esta mañana lo encontré en el buzón de mi casa, me preguntaba de que se trataba y al abrirlo encontré dos entradas para el zoológico y una carta de felicitación por haber ganado un concurso, aunque me pregunto de que concurso se trataría ya que no recuerdo haber participado en alguno – lo dijo mientras trataba de recordar sin tener éxito aunque también estaba muy emocionada.
Tsunayoshi solo la miraba incrédulo pensando en si alguna vez la peli naranja dejaría de creer aquellas mentiras ya que al ver la letra del remitente supo de inmediato de quien se trataba – ¿Te gustaría ir ahí Tsuna-kun? – le dio una sonrisa mientras acercaba su rostro al del joven castaño, provocando que se pusiera más nervioso.
– C-Claro – acepto y sin esperarlo la peli naranja sujeto su mano derecha provocando que diera un pequeño saltito por la sorpresa, el calor que irradiaba aquel toque, era muy cálido pero por alguna razón también era muy distinto.
– Nos divertiremos mucho – le dijo mientras los dos caminaban rumbo hacia el zoológico – ‹‹lo siento Haru-chan pero no perderé el amor de Tsuna-kun››–estaba decidida a luchar por el castaño ya que sus sentimientos por el eran muy fuertes aunque haya tardado en darse cuenta de ellos, sabía que Tsuna era la persona más importante para ella, la persona que siempre lo protegería como en el futuro, se acerco un poco más a él, agarrando su brazo con ternura y una sonrisa en el rostro, le gustaba estar así con él, y soñaba que en un futuro siempre caminaran juntos.
– K-Kyoko-chan llegamos – no se había percatado de que habían llegado a su destino, el tiempo pasaba más rápido cuando estaban juntos.
Lo contrario de los pensamientos de la peli naranja, en la mente de Tsuna solo existía una frase "me gusta Kyoko-chan" se repitió una y otra vez, tratando de borrar cualquier pensamiento que lo confundiera además de que siempre estaba pendiente en lo que decía no quería que ella lo considerara un Dame como todos sus compañeros.
Y esta vez tomando la iniciativa Kyoko llevaba a Tsuna a todos los habitad de los animales – que lindos – dijo muy contenta una vez que vio a unos pequeños panda jugando – mira, mira Tsuna-kun son tan lindos – agrego sin dejar de ver a los pequeños.
Tsuna solo podía ver la felicidad plasmada en el rostro de la peli naranja, era tan feliz de poder verla tan contenta se veía adorable y fue que recordó que su primera cita había sido en ese mismo lugar y también había sido con Kyoko, había sido tan feliz por salir con ella incluso había creído que se trataba de un sueño pero poco a poco su cita se iba arruinando por las apariciones de sus amigos y después sucedió lo del león, rogaba para que aquello no volviera a suceder.
– Tsuna-kun vamos a ver a los mapaches – le propuso mientras corría hacia ese sitio.
– ¡Espera Kyoko-chan! – le grito mientras también empezaba a correr para poder alcanzarla.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
El brillo del sol empezaba a inundar la habitación provocando que un joven abriera lentamente sus ojos miro a su alrededor dándose cuenta de que ya había amanecido, miro el reloj que se encontraba cerca su cama – ‹‹dormímás de lo normal››– se levantó dirigiéndose al baño y cambiarse de ropa, salió de su habitación encontrando en la sala a sus acompañantes.
– ¡Buenos días K… – se detuvo al ver la mirada seria del azabache – ¡Tomo-sama! – le sonrió al decir su nombrela joven de cabellera larga ondulada, de un color negro con reflejos azules – siéntese a mi lado – le rogaba la joven mientras el azabache la ignoro, pero ella se había percatado de la pequeña sonrisa que había aparecido en su rostro antes de desaparecer lo que provoco que sonriera más.
– Idiota, nunca debes molestar a Tomoda-san con tus caprichos – le reprocho un joven de cabellos zafiros.
– ¿¡que dijiste!? Aquí la única persona que parece un idiota ¡eres tú!Además yo jamás he molestado a Tomo-sama – le reclamaba la joven de mirada turquesa.
– Los pequeños niños están volviendo a pelear~ – ambos detuvieron su discusión al escuchar la voz de esa persona.
– ¡NO SOMOS UNOS NIÑOS! – gritaron ambos mirándolo con el ceño fruncido aunque se arrepintieron de inmediato al ver su sonrisa, era demasiado peligroso tratar con aquella persona.
– Tomoda-sama ¿que desea desayunar? – cuando llego a su asiento esta vez una joven de cabello corto de un color rubio oscuro le pregunto aquello.
– Lo mismo que ustedes – simplemente le respondió tratando de ignorar la discusión que tenían las otras personas, vio como la joven rubia le hacia una reverencia para después ir en búsqueda de su desayuno no tardó mucho en traérselo.
– dormiste más de la cuenta ¿no? Tomoda~ – dijo con pequeña burla un joven de cabellera negra donde las puntas de su cabello eran de un color rojo.
– ¿ya tienes todo listo, Liú? – ignoro el comentario del otro joven mientras conversaba con la persona que estaba delante suyo un joven de cabellera castaña.
– Solo faltan unos detalles, hasta que todo esté preparado la vigilancia del Decimo Vongola y sus guardianes es nuestra prioridad, sabes bien como trabajamos, primero investigamos a nuestro objetivo antes de destruirlo por completo – le respondió mientras revisaba unos documentos.
– No me falles – dijo antes de marcharse del lugar, la habitación se mantuvo en silencio después de su partida cada uno en sus propios asuntos.
– ¿Qué es lo que hará Tomo-sama? – pregunto la joven de mirada turquesa unos segundos rompiendo aquella tranquilidad que se había formado.
– Se perderá – fue la respuesta unánime que le dieron las siete personas que se encontraban ahí, sacando una sonrisa en sus rostros al conocerlo tan bien, la persona que másapreciaban aunque algunos no lo demostraran.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Se levanto muy contenta, no podía dejar de pensar en lo que había pensado en el día anterior, se hecho en su cama mientras agarraba una almohada con todas sus fuerzas para ir rodando – Haru el desayuno ya está listo – se sentó al escuchar la puerta abrirse para ver a una mujer de cabellos negros – parece que mi niña está muy contenta hoy – hablo mientras se acercaba a ella para sentarse a su lado.
– Haru está muy feliz – le dijo mientras se echaba en las piernas de su mamá, la cual acariciaba sus cabellos – Haru no pudo dormir por la felicidad–desu~.
– Entonces la cita con Tsunayoshi-san fue un éxito – escucho un gritito de felicidad de parte de su hija – Haru, mamá tiene una idea para tu siguiente cita, estoy muy segura de que se divertirán.
– ¡Hahi! ¡Enserio! – se sorprendió levantándose para mirar a su madre.
– Por supuesto pero te lo diré en la noche ahora es momento que vayamos a desayunar, tu padre debe estar esperándonos – fue lo último que le dijo antes de salir de su cuarto dejándola sola.
Después un desayuno en familia con risas y charlas de lo que tenían planeado ese día, Haru se despidió de sus padres ya que tenían mucho trabajo ese día que tal vez puede que llegaran tarde, se había vuelto a quedar sola en su casa, no podía ir a visitar a Tsunayoshi ya que se encontraba en su cita con su amiga y ella no deseaba interrumpirlos, entonces una idea se asomo a su mente esta vez estaba decidida a ir a esa nueva cafetería, aun recordaba que Gokudera la había alejado de ese lugar y no pudo probar lo que quería, aunque aun no podía entender las acciones del peli plateado, era muy extraño que la haya alejado de ese lugar sin darle ninguna explicación, aunque en esos momentos se sentía demasiado feliz para averiguarlo, su cita con Tsuna había sido mucho mejor de lo que alguna vez había soñado.
Salió de su casa después de dejar una pequeña nota diciendo a donde iría y no preocupar a sus papás, caminaba muy contenta por las calles incluso se entretenía al jugar con los pequeños niños que jugaban en el parque se subía a los arboles para volver a salvar a unos gatos pero esta vez con más cuidado y fue cuando accidentalmente había botado su bolso en un árbol.
Cuando por fin pudo rescatar a los pequeños fue dispuesta a recuperar su bolso, el cual se había atorado en aquel árbol, empezó a jalarlo con todas sus fuerzas y no podía liberarlo, se remango las mangas de su blusa y con toda la fuerza que tenia lo jalo y fue cuando se liberó pero por la fuerza usada el bolso se fue para atrás chocando en la cara de alguien – ¡Hahi! – los ojos de Haru se abrieron al ver a la persona que había lastimado con su bolso, encontrándose con aquella mirada celeste que la había salvado aquella vez.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Necesitaba pensar en lo que haría una vez que los planes de Liú se llevaran a cabo, y aun en esos momentos se preguntaba si estaba haciendo lo correcto, pero el más que nadie sabía que era la única manera de poder cumplir sus sueños – ‹‹solo con la destrucción del Decimo Vongola, lo que más quieres se hará realidad, aceptaras el trato›› – aun recordaba las palabras de aquella persona – si deseo salvarlos su destrucción es mi única esperanza, acabare con la existencia del Decimo y sus guardianes – hablo con una mirada fría y decidida.
Se detuvo al darse cuenta de que había estado tan perdido en sus pensamientos que había estado caminando sin saber a dónde se dirigía miro a su alrededor, no reconocía el lugar ¿Dónde demonios se encontraba?, no podía creerlo se había vuelto a perder, había salido del hotel para poder despejarse y recuerda no haber caminado mucho – las calles de esta ciudad son muy confusas, todas son exactamente iguales – murmuro para sí mismo – deberé pedir ayuda.
Camino por unas cuantas calles aun no podía reconocer nada, decidió seguir caminando y si no encontraba el camino se detendría a preguntar pero al doblar por una esquina no espero que sucediera aquello, apenas había avanzado un poco cuando sintió un golpe en el rostro.
Había cerrado sus ojos después de aquel golpe y escucho un pequeño gritito sorprendiéndole,abrió sus ojos encontrando delante de él, a una joven de mirada chocolate – ‹‹aquella joven››– pensó al verla igualmente sorprendida.
Haru rápidamente agarro la manga del pelinegro, el joven levanto una ceja ante su actitud – Haru quiere agradecerle de nuevo por ayudarla – le agradeció.
– Sujetaste mi manga para decirme eso – su mirada seria la asusto provocando que lo soltara.
– ¡Hahi! No… Haru solo quería evitar que se fuera – le respondió mientras bajaba la mirada, el pelinegro pensaba en sus palabras dándose cuenta de que esa vez se había ido mas antes porque había visto a esas personas acercarse a ellos – Haru hará lo que quieras como recompensa por ayudarla-desu~ – declaro muy decidida esta vez mirando sus ojos celestes.
– Entonces serás mi guía – hablo para después agarrarle la mano.
Se sonrojo por la sorpresa pero solo fueron unos segundos – ‹‹su mano esta fría-desu~››– pensó mientras la veía – ‹‹Haru no siente esas mariposas en el estomago como cuando sujeta la mano de Tsuna-san››– no pudo evitar sonreír un poco al recordar el día anterior.
La miro por unos segundos viendo la misma sonrisa que había visto ese día y al igual algo dentro de él le lo inquieto.
– A donde deseas ir… – se detuvo al no saber su nombre.
Se dio cuenta de las intenciones de la castaña así que se adelanto a su pregunta – Tomoda, solo Tomoda.
Sintió un poco de curiosidad por saber el motivo por el que no decía su apellido pero decidió no preguntar – Miura Haru, mucho gusto Tomoda-san.
– ‹‹primavera››– fue lo primero que le vino a la mente al escuchar su nombre detuvo su paso provocando que la joven chocara con su espalda, se acercó a ella al ver como una hoja del árbol se posicionaba en su cabeza y con delicadeza se lo quito – tienes un hermoso nombre – dijo mientras veía la hoja y a la vez una pequeña sonrisa se formaba en sus labios, dejando impacta a la joven.
– Tomoda-san ¿A dónde desea ir-desu~? – le pregunto después de recuperarse de la impresión.
– A ningún lado en particular – le respondió mientras retomaba su camino estaba vez con Haru a su lado.
El trayecto fue silencioso ya que no tenían de que hablar al recién conocerse, no caminaron por mucho tiempo deteniéndose frente a la preparatoria Nami-chuu, el joven azabache observo el lugar detenidamente y sin pensarlo mucho se adentro dentro de las instalaciones sorprendiendo a su acompañante.
– ¡Hahi! Espere Tomoda-san – trataba de detenerlo, ya que sabía que serían castigados por cierto azabache por entrar a su territorio sin ser estudiantes o por interrumpir su paz, el azabache no la escuchaba y seguía con su inspección, ese lugar de cierta manera le recordaba a cierto lugar, le traiga algo de paz, miraba las aulas vacías como si estuviera buscando alguna cosa en particular.
– Que están haciendo en este lugar herbívoros – Haru se tensó al escuchar aquella voz detrás de ellos, ella había estado deseando no encontrarse con él, ya que no tenía ninguna excusa para haber entrado al establecimiento y esta vez no estaban ni Gokudera o Yamamoto para salvarlos parecía que no era su día.
– H-Hibari-san – empezó a temblar al ser observada por aquella mirada metálica, debía huir con Tomoda antes de ser mordidos hasta la muerte se fue acercando a él mientras lentamente acercaba su mano para tomar la del azabache, pero se quedó quieta al ver aquella mirada tan seria en su amigo.
Miro al joven que tenía frente a él, su fría expresión y su mirada fresca que congelarían a cualquiera que se atreviera a poner un pie sobre esta tierra – ‹‹esta persona es peligrosa››– el guardián de la nube, el más fuerte de la décima generación, nunca imagino encontrarse con él y menos en ese lugar, pero no aun era el momento de que el actuara.
Por unos momento su mirada era seria al ver al joven de mirada celeste para después dar paso a una pequeña sonrisa en el rostro de Hibari – ‹‹este herbívoro es fuerte›› – podía sentir como aquel joven desprendía un aura muy peligrosa era igual que del bebe, la presencia de un carnívoro, unas ganas de morderlo hasta la muerte se apoderaron de él.
El azabache de mirada celeste sujeto la mano de Haru para atraerla hacia él y después cargarla al estilo princesa – sujétate – le susurro antes de correr hacia la ventana y saltar, rompiendo en el proceso la ventana, Haru dio un gritito por el susto cerrando fuertemente sus ojos – ‹‹nos veremos en otra ocasión guardián de la nube›› – pensó mientras miraba a la ventana por la que había saltado, para después empezar a correr y alejarse de ese lugar.
– Hmp – no podía creer que aquel sujeto se había atrevido a dañar su querida Nami-chuu y después escapar, había aparecido alguien interesante con el que podría luchar.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– ¿seguiremos a Tsuna en su cita con Kyoko? – Le pregunto el azabache a su acompañante el cual solo bufaba y maldecía.
– ¡¿DE QUE ESTAS HABLANDO FRIKI DEL BEISBOL?! – Lo miro con el ceño fruncido – NO PERMITIRE QUE ESPIES A JUUDAIME EN SU CITA – le reclamo mientras se detenían justamente frente a la casa del Decimo Vongola.
– Ayer no opinaste lo mismo cuando fue su cita con Haru.
– Se sonrojo a lo que dijo – eso… eso fue… ESO ERA TOTALMENTE DISTINTO – grito mientras escucharon un grito acercándose a ellos.
– ¡KYOKO! – vieron como una figura corría frente a ellos.
– Ese no era sempai – miro el lugar por donde había desaparecido el albino – parece que estaba buscando a Kyoko.
– Tan ruidoso como siempre, espera un momento esta ¡¿QUE FUE LO QUE DIJISTE?! rayos de seguro arruinara la cita de Juudaime – empezó a seguir el rastro de polvo que había dejado – CABEZA DE CESPED NO PERMITIRE QUE INTERRUMPAS A JUUDAIME.
Yamamoto veía el lugar por donde se habían marchado sus amigos – creo que al final seguiremos a Tsuna jajaja – se rio antes de emprender su camino – ¡chicos esperen!
Corrieron por muchos lugares sin tener mucho éxito incluso pareciera que el boxeador se hubiera olvidado de su objetivo al ver que era seguido mientras gritaba "¡NO ME GANARAN AL EXTREMO!", después de no cuantas vueltas Gokudera dejo de seguirlo gracias al cansancio que tenía y fue cuando se dio cuenta de que estaba en la entrada del zoológico de Namimori, no le tomo importancia y cuando estuvo por marcharse pudo distinguir a dos personas entrando a ese lugar.
Sin que su mente pudiera reaccionar él ya se encontraba dentro – tenemos suerte Gokudera, no creí que encontraríamos a Tsuna – escucho decir a la persona de su lado mientras señalaba al joven castaño en su cita, se sorprendió mucho de haber encontrado a su amigo – oh mira ahí también esta Haru – volteo el rostro mirando donde estaba señalando el azabache dándose cuenta de que lo que había visto antes era verdad su ceño se frunció al ver a esa persona que acompañaba a la castaña.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Caminaron por unas calles más después de haber escapado de la furia del terror de Namimori, Haru aún no se recuperaba del susto que se llevó al saltar de la ventana, se preguntaba el motivo por el cual el peli negro había entrado a Nami-chuu – un zoológico – lo escucho susurrar y ver que efectivamente habían llegado a ese sitio, no supo porque pero tomo el brazo de su compañero.
– Tomoda-san, nuestro primer sitio a visitar será el ¡Zoológico-desu~! – declaro mientras lo arrastraba dentro de las instalaciones.
No importaba que lo estuviera arrastrando por muchos lugares, solo al ver aquella sonrisa en el rostro de la joven lo tranquilizaba lo hacía sentir en su hogar – mira Tomoda-san, a Haru le gustan los osos – le señalaba el habitad donde se encontraban aquellos animales, el joven de mirada celeste miro por unos momentos a los animales, realmente eran interesantes, solo los había visto una vez en su niñez.
Haru se rio un poco al ver un brillo en los ojos celeste de su nuevo amigo había sido una excelente idea entrar a ese lugar – ¿Tomoda-san se está divirtiendo con Haru? – le pregunto inocentemente, mirándolo con una sonrisa.
El agacho su mirada para mirarla atentamente – eres interesante Haru – le respondió con una pequeña sonrisa mientras que colocaba su mano derecha en la cabeza de la castaña dándole unas pequeñas caricias, sonrojando a la joven – es divertido estar contigo.
Haru no pudo evitar sonrojarse por aquel gesto y cuando el pelinegro retiro su mano camino hacia otro de los habitad de los animales, Haru lo vi irse mientras colocaba su mano derecha en el lugar donde antes el pelinegro había puesto su mano – ‹‹Tomoda-san es muy amable›› – pensó mientras corría para alcanzarlo.
No muy lejos de ahí había dos jóvenes viendo aquella escena, uno apretaba fuertemente un folleto hasta destruirlo mientras su compañero solo lo veía – Gokudera porque estamos siguiendo a Haru y no a Tsuna – le pregunto al peli plateado mientras aún se encontraban escondidos detrás de unos botes de basura.
– De que hablas, por supuesto que estamos siguiendo a Juudaime – le grito mientras señalaba a unos cuantos metros el lugar donde se encontraba Tsuna y Kyoko.
– Entonces porque estas mirando a Haru – cada vez su rostro se volvía mas rojo y no por estar avergonzado sino por la furia que sentía en esos momentos hacia el azabache de su lado.
– ¡Por supuesto que no la estoy mirando! – le grito bajito para no ser descubiertos, aunque en esos momentos deseara ahorcarlo – ¡y si ese fuera el caso solo es para evitar que interrumpa la cita de Juudaime! – agrego con enojo.
Yamamoto empezó a reír por la actitud de su amigo, era gracioso ver los gestos que hacia cuando lo molestaba con la joven castaña, aunque él también tenía curiosidad de saber quién era la persona con la que estaba en esos momentos, nunca había visto a esa persona antes y por alguna razón sentía que era peligroso que Haru estuviera con él tal vez solo eran imaginaciones suyas.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– Tsuna-kun mira habla un espectáculo, será divertido verlo – estaba muy emocionada y empezó a correr hacia ese lugar, se podía ver de dos lugares, desde el exterior y el otro lugar era en las instalaciones de adentro donde el lugar era totalmente transparente para que la gente pudiera ver como los animales se movían dentro del agua, Tsuna tuvo que correr de nuevo para seguir a Kyoko, pensaba que toda la mañana se la había pasado corriendo detrás de ella.
Al llegar al lugar no se encontraba tan lleno, pero era un hermoso ver como los delfines se movían con gracia en su habitad.
– Es muy hermoso, ¿no lo crees Tsuna-kun? – comento con un brillo en sus ojos cuando lo veía, pero lo que más lo alarmo fue que la joven se iba acercando poco a poco a él mientras cerraba sus ojos, Tsuna trago en seco se había quedado paralizado cerro fuertemente sus ojos esperando a que sucediera lo que tuviera que suceder, pero el grito de las personas provocaron que abriera rápidamente los ojos encontrándose en total oscuridad.
– ¿K-Kyoko-chan? – llamo a su compañera sin recibir ninguna respuesta, empezó a buscarla – ‹‹ ¿Por qué tuvo que irse la luz?›› – lloraba internamente mientras se apoyaba en los vidrios para saber por dónde ir – ‹‹paso lo mismo que con Haru›› – pensó al recordar los sucesos del anterior día, siguió caminado hasta chocarse con la espalda de una persona – ¡Hieee! lo siento – se disculpó de inmediato pensando que tal vez habría chocado con alguien peligroso, para después marcharse lo más rápido.
– ¡Hahi! Las luces se fueron – dio un pequeño gritito por la sorpresa y un poco de susto.
Sintió como alguien la abrazaba – no tengas miedo – escucho un susurro en su oído – ‹‹así evitare que alguien pueda chocarse con ella y pueda lastimarla›› – pensó cuando aquella persona se chocó con él.
– ‹‹que extraño creí escuchar la voz de Haru›› – pensó después de alejarse de aquella persona y tan distraído estaba que se volvió a tropezar con alguien y antes de que la persona se cayera sujeto su brazo.
– ¿Tsuna-kun?
– ¡Kyoko-chan! – Se sorprendió de haberla encontrado, para que después ella lo abrazara – sabía que podrías encontrarme – y en ese momento las luces volvieron, Tsuna no se dio cuenta que detrás de él iban saliendo un pelinegro junto a una castaña.
Después de que sucediera aquello Kyoko había salido del lugar más contenta que antes al estar caminando de la mano con Tsuna, el cual tenía una cara de bobo enamorado, un aura rosa con un montón de flores lo rodeaban, Kyoko solo se reía al ver aquella expresión en su rostro.
Su expresión cambio cuando tropezó con un objeto para después caer al suelo y al ver que es lo que había provocado su caída miro una manilla colorida que tenía muchas cintas además de unos adornos pero lo que más le llamo la atención fue uno de los dijes que tenía la forma de Namahage – Haru – susurro recordando como a ella le gustaba ese personaje, no pudo evitar sonreír.
– Eso me pertenece, podría devolvérmelo – giro su rostro encontrándose con una mirada celeste mirándolo atentamente mientras le señalaba la manilla.
– A-Aquí tiene – se puso de inmediato de pie mientras le entregaba la manilla, estaba nervioso aquella persona tenía un aura que lo intimidaba, vio como el joven hacia un gesto de agradecimiento para después marcharse con el objeto.
– ¿Tsuna-kun te encuentras bien? – le pregunto con preocupación.
– Eh yo... si me encuentro bien Kyoko-chan – sentía que había visto esa manilla antes pero no recordaba en donde, sintió un pequeño toque en su frente – Hieee – se odio por haber gritado de esa manera y más enfrente de la joven de sus sueños.
– Qué alivio parece que no tienes fiebre – quito su mano mientras le sonreía – te pusiste pálido, me asuste pensando que tal vez te hubieras enfermado.
– ‹‹Kyoko-chan se preocupa por mí, creo que podre morir en paz››
– Ahí hay una tienda de recuerdos – observo el lugar unos momentos antes de sonreír – espera un momento Tsuna-kun ya vuelvo – Tsunayoshi se extrañó ante tal pedido pero decidió esperar, no pasaron muchos minutos cuando vio a la joven peli naranja acercase a el – el día ya se está acabando como nuestra cita pero yo quería que tuviéramos un recuerdo de este día – y le mostro un par de llaveros con la forma de delfín, era un llavero de parejas, Tsuna se sonrojo ante tal regalo, nunca ni en sus más remotos sueños había pensado que tendría algo parecido, se sentía feliz que esta vez nadie haya interrumpido su cita, incluso Reborn no había intervenido, lo que era muy sospechoso.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– Aquí tienes – le entrego una manilla.
– Muchas gracias Tomoda-san – sujeto la manilla con cariño mientras lo apretaba contra su pecho – es un objeto muy importante para Haru.
El joven busco entre sus bolsillos sacando un dije de una flor de loto – fue divertido venir a este sitio, esto es para ti – le entrego el dije para después marcharse, dejando a una sorprendida Haru, quien sonrió al ver su regalo para después colocarlo en su manilla.
– Haru – se volteo al escuchar su nombre encontrándose con dos jóvenes viniendo hacia ella – no creí que te encontraríamos, Gokudera estaba muy preocupado por ti.
– Yamamoto-san, Gokudera-san – se sorprendió de ver a sus amigos y antes de que ella pudiera presentarles al joven pelinegro este había vuelto a desaparecer – ‹‹ ¡Hahi! Tomoda-san volvió a desaparecer-desu~››
– ¡QUIEN ESTABA PREOCUPADO MALDITO FRIKI DEL BEISBOL! – se quejó el joven mientras sus mejillas estaban sonrosadas.
– Maa, Maa cálmate Gokudera, deberías estar feliz de que encontramos a Haru.
– COMO PUEDO TRANQUILIZARME SI SOLO DICES TONTERIAS.
– Haru está feliz de que Gokudera-san se preocupe por Haru – le dijo muy contenta para después saltar sobre él y abrazarlo muy fuerte.
– P-PERO… PERO QUE CREES QUE ESTAS HACIENDO MUJER – empezó a quejarse avergonzado y más cuando escucho reír al azabache de su lado.
– Yo también estaba preocupado por ti Haru – hablo el pelinegro, logrando que la joven castaña dejara de abrazar al peli plateado para abrazarlo a él. Yamamoto agrando su sonrisa al ver el ceño fruncido de su amigo, entonces no estaba equivocado cuando pensó que Gokudera estaría enamorado de Haru – ‹‹la decisión que tome Tsuna también será importante para Gokudera››
– DEJA DE ABRAZAR AL FRIKI DEL BEISBOL – grito mientras al mismo tiempo los separaba – si realmente está enamorada de Juudaime deja de abrazar a todas las personas – le reclamo para después marcharse totalmente enojado dejando a una castaña confundida y a un azabache sonriente.
Al día siguiente…
No lo admitiría en voz alta pero realmente se encontraba nervioso por esta cita, haría lo imposible para que no volviera a ocurrir lo mismo que en la pista de patinaje, no podía seguir confundiéndose y más al haber tenido una grandiosa cita con Kyoko, no podía permitirse seguir con las dudas.
– ¿A dónde vamos Haru? – le pregunto una vez estuvieron cómodos en el metro.
– Es una sorpresa-desu~ – le respondió con alegría y entusiasmo.
Tsuna la veía un con un poco de curiosidad ¿A dónde lo llevaría esta vez?, decidió no pensar mucho en eso, lo mejor era divertirse ese día porque el realmente lo que sentía por Haru era un cariño hacia a una amiga, aunque no tuviera ni la más mínima de adonde se dirigían. El viaje sorprendentemente no fue nada incomodo es más charlar con Haru no le incómodo para nada, a lo contrario era más divertido, podía ser el mismo sin importarle mucho si se equivocaba o no, era tan distinto a sus encuentro con Kyoko, ahí siempre estaba pendiente de no cometer ninguna tontería o hacer el ridículo, una sonrisa se formó en sus rostro entonces se sorprendió por el rumbo de sus pensamientos – "no debo comparar a Kyoko-chan y Haru" – se regañaba mentalmente.
– Muy pronto llegaremos-desu~ – esas palabras lo sacaron de sus pensamientos, para prestar más atención a su acompañante – Haru necesita que Tsuna-san se vende los ojos – le mostro una pañoleta.
– ¿P-Por qué? – le pregunto entre nervioso y temeroso, viendo como la joven castaña cada vez estaba más cerca de él.
– Haru ya lo dijo, ¡es una sorpresa-desu! – le sonrió, sus rostros estaban muy cerca, provocando que el joven se pusiera más nervioso además del sonrojo que se hacía visible en sus mejillas.
– E-está bien – se resignó, no tenía el valor de negarse, además ver la sonrisa de la castaña sintió en su pecho aparecía una sensación extraña, tomo la pañoleta y empezó taparse los ojos, no veía absolutamente nada, creía que eso no era una buena idea estaba más que seguro que tropezaría con todo, sintió como el metro se detenía lo que significaba que habían llegado a su destino, se sobresaltó cuando sintió un calorcito en su mano derecha, una pequeña y delicada manos lo sujetaba – ¡¿Q–que haces Haru?! – le pregunto sorprendido además de que el sonrojo que tenía antes había vuelto con mayor intensidad.
– Ya que Tsuna-san no puede ver, Haru será sus ojos – la joven se alegraba de que no pudiera verla y más con el enorme sonrojo que tenía por haberse atrevido a tomar su mano aunque había hecho lo mismo cuando fueron a la pista de patinaje pero nunca se acostumbraría a eso.
Tsuna se sentía extraño, no lo negaría, escucharla decir que ella seria sus ojos, le transmitió tranquilidad todo su miedo había desaparecido además de que ese hormigueo en su pecho se había intensificado, se dejó guiar por Haru, confiaba en ella, caminaron por varias calles estaba seguro que las personas los estarían viendo con extrañeza, por primera vez no le importó lo que pensaran los otros, el calor que le brindaba la mano de Haru le daba valor y no tenía muchas ganas de soltarla, pero todo lo bueno debe acabar en algún momento y eso llego cuando sintió que Haru se detuvo – hemos llegado-desu – soltó su mano (dejando un vacío en el castaño) para posicionarse detrás de él y quitarle la pañoleta, mientras contaba hasta tres – ¡sorpresa! – grito con emoción.
El joven castaño poco a poco fue abriendo sus ojos acostumbrándose a los rayos del sol, una vez que puede ver mejor se sorprendió al ver lo que había frente a él, no sabía que decir – Haru recuerda que una vez todos fuimos a un parque de diversiones, pero Tsuna-san tenía que hacer otras cosas y no pudo divertirse con nosotros, por eso Haru trajo a Tsuna-san y aunque los demás no estén, Haru quiere que Tsuna-san se divierta – el joven castaño se sorprendió más, ahora lo recordaba, cuando Reborn supuestamente hizo creer a su madre que había ganado un viaje, donde al final todos fueron (como polizontes cabe mencionar) llegando a un parque de diversiones el cuan pertenecía a la Mafia, hasta su nombre era ridículo mafialandia, unas vez que llegaron Reborn lo había mandado para hacer una preparaciones para que pudieran entrar a la isla como representante de la familia Vongola, como no tenía una invitación tenía que hacer una prueba fallando completamente en sobornar a una persona, como podría hacer aquello, después de eso lo mandaron con Colonello lo cual fue peor ya que debía hacer un entrenamiento para pasar un segundo examen, fue golpeado no solamente por Colonello también por Reborn y poco después la llegada de Skull, queriendo destruir todo, cuando todo aquel lio hubo terminado y pensaba al fin divertirse, Reborn le dijo que debían marcharse, no pudo disfrutar nada, jamás imagino que Haru se acordaría de aquello, incluso pensó que se habían olvidado de él.
Estaba feliz no lo negaría, el hecho de que la joven castaña haya lo haya llevado a ese sitio – entonces divirtámonos Haru – sin que la castaña se lo esperara Tsuna tomo su mano para adentrarse al parque.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– Solo por curiosidad ¿Qué es lo que estamos haciendo aquí? – pregunto Yamamoto, viendo como Tsuna y Haru en traban al parque mientras ellos estaban escondido detrás de unos arbustos.
– ¡que más, tengo que vigilar que esa mujer no haga nada incorrecto con el Juudaime! Además ¡SE PUEDE SABER QUE ES LO QUE ESTAN HACIENDO AQUI! – les pregunto con rabia al ver a los dos jóvenes a su lado
– Maa, Maa tranquilízate Gokudera, solo tenía curiosidad por saber qué es lo que harías – respuesta que causo que una vena se le hinchara en la cabeza además el azabache se sentía un poco confundido, pensaba en el día anterior donde el peli plateado se negaba a seguir a su amigo pero hoy hacia todo lo contrario – ‹‹realmente a Gokudera le gusta Haru››
– ¡NO LO SE AL EXTREMO! ¡YO SOLO LOS SEGUI! – esa respuesta provoco que a sus dos compañeros tuvieran una gotita resbalara sobre su cien.
– COMO QUE NO LO SABES, CABEZA DE CESPED – le regaño el peli plateado.
– Chicos – Yamamoto dejo de pensar en aquella posibilidad y trato de llamar la atención de sus amigos pero ninguno le hacía caso.
– TIENES ALGUN PROBLEMA CON ESO, CABEZA DE PULPO.
– Chicos – volvió a llamarlos al no haber recibido ninguna respuesta.
– ¡QUE! – gritaron al mismo tiempo mientras lo veían.
– Perderemos de vista a Tsuna si seguimos aquí – les respondió tranquilamente sin dejar de perder su característica sonrisa.
– ¡por qué no lo dijiste antes estúpido friki del béisbol! – le grito antes de que empezaran con la búsqueda de su amigo.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– Tsuna-san ¿a cuál te quieres subir? ¡Haru quiere subir a la emocionante montaña rusa-desu~! – le propuso emocionada por ver aquellos juegos, tenía planeado subir a todos ellos.
– ‹‹No puedo subirme a algo tan atemorizante›› – pensó en ese momento mientras sus ojos estaban blancos al ver lo enorme que era aquel juego.
– Apresurémonos y vayamos a formar fila-desu – al no recibir ninguna respuesta negativa empezó a correr hacia aquel juego.
– ¡Haru espérame! – una vez pudo reaccionar empezó a correr detrás de ella, se veía tan emocionada mientras el solo se moría del susto no deseaba subir y antes de que pudiera retractarse ya se encontraba dentro del juego, al principio fue lento pero mientras subía a una altura demasiado alta, empezó a sujetar con fuerza el cinturón que lo sujetaba al asiento y antes de que hiciera algo más la bajada fue demasiado rápido mientras iban por curvas, se podían escuchar unos gritos ¡KYAAA! ¡HIEEEE!
Al terminar el juego la alegría de las personas se escuchaba mientras otros hacían de nuevo fila para el juego, mientras Tsuna se apoyaba en el suelo tratando de recuperar su alma, aunque eso no fue suficiente ya que Haru empezó a arrástralo por todo el parque, se subieron a las tasitas rodantes, donde dieron demasiadas vueltas que lo marearon, fueron al barco al barco vikingo donde una vez que estuvieron suspendidos en el aire Tsuna creyó haber perdido la mitad de su vida ahí. Fueron a los carritos chocones y aunque Tsuna era el blanco principal de todos en el juego no pudo evitar divertirse.
– ¿Tsuna-san se está divirtiendo? – le pregunto mientras caminaban a la siguiente atracción.
– Si, gracias Haru.
– Tsuna-san, Haru ira a comprar una botella de agua – le dijo mientras se alejaba de él, el castaño le agradecía realmente deseaba tomar un descanso, se sentó en una de las bancas mientras la esperaba, y aunque realmente tenía mucho miedo al haber subido a todos esos juegos él se estaba divirtiendo, miraba a todas las personas que habían venido y ahora que se daba cuenta la mayoría eran parejas que tal vez estarían en su cita, se sonrojo al darse cuenta que él tenía una cita también agacho la miraba mientras sus manos hacían presión sobre sus piernas.
Volvió a mirar a las personas, viendo específicamente a un grupo que conocía, no sabía si estaba viendo bien así que con un poco de dudas se fue acercando a ese grupo.
– ¿Chicos? ¿Qué están haciendo aquí? – les pregunto con curiosidad por verlos en ese sitio una vez que los reconoció, los tres jóvenes voltearon pare ver a su amigo frente a ellos, empezaron a ponerse nerviosos, no creyeron que se serian descubiertos tan rápido.
– Ju-Juudaime pues… lo que ocurre es que casualmente pasábamos por este lugar y a cabeza de césped le dieron ganas de subirse a todos los juegos extremos – argumento el peli plateado y aunque no le agradaba mentirle esperaba que le creyera.
– De que hablas cabeza de pulpo, yo creí que estábamos espiando EXTREMADAMENTE a Sawada – hablo el albino.
– ¡Cállate idiota! – lo regaño, no pudiendo creer que no había captado la indirecta
– A quien le dices idiota, CABEZA DE PULPO – y así comenzó una nueva discusión.
Tsuna veía la discusión de sus amigos mientras una gotita resbalaba por su cabeza mientras reía, ya sabía que algo así sucedería y el hecho de que Gokudera haya tratado de ocultarlo inventándose una historia realmente mala y luego ser traicionado por Ryohei le causo un poco de gracia.
– ¿Te estás divirtiendo en tu cita Tsuna? – pregunto con tranquilidad Yamamoto, que se encontraba a su lado, sin dejar de observar la discusión que tenían sus amigos.
– Sí, realmente me estoy divirtiendo mucho – le respondió mientras le mostraba una sonrisa cálida y sincera a su amigo.
– Me alegra escuchar eso – Yamamoto también le sonrió, se encontraba un poco preocupado por su amigo y todo eso de las citas por ese motivo había seguido a Gokudera quería saber si su amigo realmente se estaba divirtiendo, entonces vio como Haru venía en su dirección, tomo del cuello de las ropas de sus amigo – debemos subirnos a los juegos Tsuna, diviértete con Haru – le sonrió antes de marcharse arrastrando a sus amigos, mientras uno se quejaba por sus acciones siendo totalmente ignorado.
Tsuna solo los vio marcharse con una gotita en su cien – ¡Hahi! ¿No eran Gokudera-san y Yamamoto-san? – le pregunto la castaña una vez llego a su lado.
– ¡Hieee! – se asustó por su repentina aparición.
– Aquí tienes Tsuna-san – le entregaba la botella de agua y fue en ese momento que Tsuna se percató de la manilla que tenía puesta.
– H– Haru ¿esa es tu manilla? – Le pregunto aunque se arrepintió de inmediato – ‹‹por supuesto que es suyo sino no lo traería puesto›› – se regañó.
– Es un obsequio del papa de Haru – contesto muy alegre mirando con cariño aquel objeto – aunque este dije me lo dio un amigo-desu – le señalo el pequeño dije en forma de flor.
– ‹‹oh es distinto, el de ayer no tenía ese dije›› – se sintió aliviado de que aquel joven no estuviera relacionado con la castaña – ‹‹ ¡un momento! Porque estoy aliviado y ¿Quién es ese amigo?›› – su cabeza estaba hecho un lio mientras se despeinaba sus cabellos con ambas manos.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Dentro de un árbol, se encontraba uno de los refugios de Reborn, quien se encontraba buscando una información – Tsk, no puedo encontrar ninguna información sobre aquel joven que estaba con Haru – veía la foto que había sacado – es muy hábil se dio cuenta al instante que lo estaba siguiendo, no es una persona común – tomo un poco de su expresso – podría ser una gran adquisición para la familia de Tsuna – veía una pequeña pantalla donde salían las imágenes de Haru y Tsuna en el parque en otra aparecían los guardianes de Tsuna aun persiguiéndolo.
León se posición en su mano para convertirse en un teléfono, escucho el tono de espera solo unos segundos antes de que alguien le contestara – necesito que vengas – fue lo único que dijo antes de cortar la llamada.
Vio como una joven se iba acercado a su alumno – es momento de intervenir – dijo antes de dejar su escondite.
Se subieron a unos juegos un poco más tranquilos para la suerte de Tsuna, volvieron a tomar un descanso mientras se compraba unos helados, lo que no pensaron fuera que un pequeño chocara con la espalda de Tsuna lo que provoco de se embarrara todo el rostro con su helado y se avergonzara pero nunca espero que Haru quitara un poco del helado de su rostro con su dedo para después llevárselo a su boca – ¡Delicioso-desu! – exclamo, los tonos de rojo que experimento el rostro de Tsuna fue muy grande lo que provoco que Haru empezara a reírse y una vez reacciono también empezó a reír.
– Tsuna-kun, Haru-chan – ambos jóvenes dejaron de reír, mientras voltearon sus rostros a la dirección de dónde provenía aquella voz, encontrándose con una mirada miel.
– K-Kyoko-chan – el joven castaño estaba sorprendido de ver a la peli naranja en ese lugar limpiándose rápidamente el rostro no deseaba que lo viera de aquella forma, Haru solo pudo ver como Tsuna veía atentamente a su amiga, una pequeña sonrisa se posó en su rostro mientras poco a poco retrocedía, para después marcharse sabiendo que su cita se había acabado en el instante en que la joven peli naranja apareció.
Kyoko empezó a relatarle su motivo por el cual se encontraba ahí, había ido con unas amigas le conto que se estaba divirtiendo mucho – ¿Por qué viniste a este lugar Tsuna- kun? – le pregunto con curiosidad.
– Eh, yo… yo vine con Haru – le respondió un poco nervioso aunque le pareció extraño no escuchar nada de la joven castaña – ¿Haru? – miro al lugar donde debía estar la joven de mirada chocolate, percatándose de que ya no se encontraba, miro por todos lados buscándola con la mirada sin poder encontrarla "oh no" pensó y antes de que fuera en su búsqueda siente como alguien sujeta su brazo impidiendo que avanzara más.
– Tsuna-kun sé que es egoísta pero… – se quedó callada por unos segundos – pero podrías quedarte conmigo hoy – su mirada le suplicaba que hiciera aquello que se quedara con ella.
Se soltó del agarre despacio – lo siento Kyoko-chan – le sonrió un poco – pero mi cita es con Haru, debo buscarla – le dijo antes de marcharse dejándola sola, la peli naranja bajo la mirada mientras su flequillo tapaba sus ojos.
– Fui muy egoísta al pedirle aquello – murmuro para sí misma – Tsuna-kun tiene razón, hoy es la cita de Haru-chan no puedo arruinarle este día – miro una vez el camino por el cual se había ido antes de retomar la marcha por el contrario por el que se había ido el castaño debía volver con sus amigas.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Caminaba lentamente a la salida mientras trataba de retener las lágrimas, se sentía triste pero sabía que eso iba a suceder, lo único que lamentaba era no haber podido subir a uno de los juegos tras haber escuchado ciertos rumores – "cuando sea la puesta de sol debes subir a la rueda de la fortuna ya que en cierto momento veras un paisaje único" – realmente le hubiera gustado mostrarle aquel paisaje a Tsuna, se sentía triste y deseaba llorar.
– Haru – miro frente a ella aquel joven de mirada celeste, con la palma de su mano se limpió cualquier rastro de lágrimas que pudiera existir corrió hacia él.
– ¡Tomoda-san! – Dijo su nombre con alegría para poder ocultar su tristeza – ¿Qué hace aquí-desu~?
– Estabas llorando – le dijo mientras acariciaba una de sus mejillas.
– ¡Hahi! Haru no estaba llorando, solo… se le metió algo en su ojo-desu~ – argumento sin convencer totalmente al pelinegro.
– La sonrisa en tu rostro se ve mucho mejor – volvió a despeinar sus cabellos castaños – y solo cuando hay una sonrisa en el rostro de la primavera el cielo puede resplandecer en todo su esplendor – agrego mientras veía el cielo para después mirarla.
Haru no pudo evitar sentirse feliz por sus palabras, tal vez su cita no había terminado como quiso pero aún tenía oportunidad, aun le quedaba una cita.
– ¡Tomo-sama! – Escucharon un grito, ambos jóvenes voltearon para ver de dónde provenía aquella voz – Tomo-sama no debe alejarse sino volverá a perderse – se quejaba aquella joven mientras se llevaba arrastrando al pelinegro dejando un poco confundida a Haru.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Empezó a ir por todas las atracciones por las cuales habían ido y sin importar que se haya caído y huido de personas que deseaban golpearlos siguió buscándola pero no había rastros de ella, se detuvo para tomar un poco de aire por la carrera – no podre encontrarla – se sentó en el suelo mientras ocultaba su rostro en sus piernas.
– Claro que la encontraras – al levantar la vista lo único que vio fue la pistola de Reborn disparándole.
– ‹‹hubiera querido encontrar a Haru›› – pensó mientras caía al suelo, y como todas las veces que era disparado por la bala de la última voluntad salió corriendo en ropa interior buscando por todos lados, subiéndose a todos los juegos incluso siendo atropellado por ellos entonces al estar en la parte más alta de la montaña rusa la vio en la entrada del parque, justo antes de que saltara fue golpeado por los carritos siendo lanzado a unos árboles, eso no lo detuvo.
– ¡HARU! – dio un grito a unos metros de ella.
– ¿Tsuna-san? – lo vio venir rápidamente hacia ella.
Una vez la llama desapareció de su frente – pude encontrarte ¡HIEEE! – empezó a cubrirse con sus manos mientras la gente se ría al verlo solo con unos bóxer ahora se estaba avergonzado odiaba cuando sucedía eso, se agacho al suelo entonces sintió como una manta lo cubría.
– Tsuna-san es fantástico – vio como Haru lo cubría con una manta que no sabía de donde lo había sacado pero no le importó, la joven castaña lo tomo de la mano mientras lo arrastraba ante la atenta mirada de todas las personas.
– ¿A-A dónde vamos?
No dijo ninguna palabra, estaba contenta para su suerte el lugar estaba vacío y se subieron a la rueda de la fortuna en la cabina que entraron curiosamente se encontraba un cambio de ropa, lo que Tsuna agradeció no deseaba seguir paseando en su ropa interior y solo cubierto por una manta, para su suerte Haru no lo veía solo estaba atenta al paisaje mientras su cabina subía deteniendo justamente en la parte más alta.
– Haru deseaba mostrarle este paisaje a Tsuna-san – hablo mientras le señalaba la puesta de sol.
Tsunayoshi sonrió al ver que verdaderamente era hermoso y al ver a la joven castaña vio como las últimas luces del sol la iluminaban haciéndola ver más hermosa con aquella sonrisa y ese brillo en sus ojos chocolates.
Haru lo miro con una enorme sonrisa ya que sin importar lo que digieran otras personas, para ella Tsunayoshi era la persona más genial que había conocido, no le importaba que fuera un poco torpe o a veces tartamudeara, o que demostrara la mayor fuerza de voluntad cuando se proponía algo, ella amaba todos los aspectos de Tsuna no le importaba lo que digieran otros para ella lo más valioso era Tsuna.
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
– Le agradezco que me deje acompañarlo Cavallone – hablo una joven de cabellos largos de un color blanco en el lado izquierdo y negro en el lado derecho, quien lo miraba con una pequeña sonrisa en el rostro.
– No me lo agradezca Tsukigane – le correspondió la sonrisa – pero puedo saber que asuntos debe tratar con mi hermanito – pregunto.
– Lo siento, pero son asuntos que únicamente puedo arreglar con el Décimo Vongola – lo miro seriamente poniendo un poco nervioso al joven rubio.
– Es muy extraño no verla acompañada de Krishna o alguna de sus estrellas – trato de cambiar de tema, desde el momento que la había conocido supo que ella no le diría nada más de lo que le había dicho hasta el momento – incluso creía que Nadesha la estaría acompañando en este viaje.
– La razón es que ninguna de ellas saben que estoy viajando a Namimori – declaro la joven – pero estoy segura que una vez que lo averigüen ellas vendrán rápidamente a Japón – agrego al conocer la personalidad de su familia.
– Jejeje tienes mucha razón, estoy seguro que cuando Krishna lo sepa viajara lo más pronto – comento al haber conocido a la joven de cabellera rubia y mirada azulada, todas las estrellas de Tsukigane eran muy sobreprotectoras con ella.
Y aunque el joven rubio le estuviera hablando ella realmente no lo estaba escuchando – ‹‹mi deber es protegerte Tsuna›› – pensó la joven mientras miraba el cielo despejado por la ventana del jet privado recordando a un pequeño de cabellos castaños sonriéndole.
.
.
.
.
Notas del autor
¡Saludos!
¿Qué tal me quedo? ¿Qué les pareció el capítulo de hoy? Díganme si, aunque creo que los personajes me están quedando un poco OOC lo siento por eso -_-U.
Si lo se tarde demasiado en actualizarlo, creo que demasiado pero no se porque pero no podía inspirarme para escribir la cita de Kyoko creo que es la que mas me causo problemas la de Haru la había escrito hace tiempo aunque cambie algunas cosas no se si me habrá quedado bien y como podrán ver el siguiente capitulo será la ultima cita de ambas jóvenes lo cual espero no tardar en hacer aunque como siempre ya tengo hecha la parte de Haru espero no tardar en hacer la de Kyoko.
Bueno quiero agradecer a todas esas personas que se toman el tiempo de leer mi historia en serio muchas gracias, un agradecimiento especial a Sakumi Caviazel por agregar mi historia en Follow, muchas gracias! Ahora vamos con sus hermosos comentarios
Angecolorus: me alegra que te gustara y gracias por tu comentario tienes razón el mundo necesita mucho mas de Tsuna y Haru.
Kanade Miniwa: mi querida Kana-chan! No sabes lo feliz que me hiciste con tu comentario no importa si no pudiste dejar en los otros capítulos me alegra saber que el motivo Jejeje si pasa, incluso a mi mis padres no me dejan leer con todas las cosas que me mandan hacer además de que como empecé a trabajar pues ni tiempo de leer actualizaciones ni escribir aunque si me he dado tiempo para ver anime XD asi que no te preocupes te entiendo. Pues quien sabe puede que sea solo un simple sueño pero también pudiera ser una predicción y de lo malo pues si pasara ya no falta mucho para eso Jejeje. Cuando escribe el encuentro de Kyoko y Haru para declararse la guerra lo hice pensando como me hubiera gustado que me pasara con mi amiga ya que había un chico y pues a ella le gustaba y el hablaba mas conmigo y yo pues sin ningún sentimiento ay que no me gustaba pero mi amiga quería lo contrario asi que se enojo y no me hablo hasta la graduación y fue triste.
Tienes razón al decir que la cita de Tsuna y Kyoko fue muy común ya que es lo que la mayoría de las parejas hace incluso me inspire cuando estaba por la calle y me senté en plena plaza a dibujar y ver un montón de parejas vi que la mayoría hacia eso incluso amigos claro había excepciones, pues el motivo por el que Reborn no interrumpió su cita tiene un motivo el cual es que le gusta molestar a Tsuna XD jajaj no, pero si hay un motivo que veras mas adelante.
El misterioso personaje que apareció aparece mas en este capitulo ahora que me doy cuenta, ¿realmente es el enemigo? Ohhh si me encanto escribir la parte de Gokudera y Haru creo que me gusta ponerlo celoso aunque el no admitirá quiero darle momentos a Gokudera para que este con Haru como cuando la acompaño a su casa fue hermoso escribir esa parte.
Me alegra que te gustara la cita de Tsuna y Haru, al ser ella yo crei que su cita no seria una común como la de Kyoko seria una divertida para ambos y si cuando escribía la parte en la que le estaba enseñando a patinar me dije ¡ey! Esto parece como cuando le enseño a nadar.
Me encanta leer tus comentarios super largos, siempre alegran mi dia y me alegra saber que te gusto hace valer todo el esfuerzo que le pongo, bueno antes de también estar alargando este mensaje te mando un monton de abrazos y besos, te quiero mucho kana-chan.
Suno-Andrew: Su-chan!, ay un hermoso comentario de mi querida Su-chan, pues para que negarlo por razón haces sufrir a Tsuna, ciertamente desespera, cierto no creo que haya muchos chicos que puedan salir con dos chicas para aclarar sus sentimientos, me alegro que te gustara la parte de Gokudera lo hice pensando en ti ya que te gusta Gokudera. Me alegra que te gustara la escena de la pista de patinaje estaba super inspirada en ese momento y si esos personajes son guapos tal vez los dibuje y como siempre tu seras la primera en verlos.
Mary-animeangel: gracias por tu comentario mary-chan! y si cada vez todo se ira complicando mas, y como veras Tsuna aun sigue sin saber a quien escogerá y si los celos aparecerán mas y mas en el siguiente capitulo un Gokudera super peligroso un Yamamoto serio un Tsuna celoso.
Liridetti: bueno no quería matarte, bueno lo que sucede en el prologo lo veras mas adelante ya que estamos empezando con lo tranquilo pero ya falta poco para llegar a esa escena habrá mas disparos y peleas, y si aunque por el momento no lo parezca habrá mucha acción y muchas cosas mas sucederán asi que bienvenida a mi historia y espero que la sigas ya que me alegro leer tu comentario.
Y ahí acabaron sus hermosos comentarios lo cual agradezco mucho, sin mas que decirles les deseo unos felices días y nos leemos en el siguiente capitulo
Capítulo 5
Spiaggia e Festival
Hiyori se despide.
