Esta historia es basada en la canción de la película 50 Sombras de Grey y un poco de la película, pero algunos personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.

Capítulo 5

Darien no dejaba de besarla ni Serena de corresponderle, él quería arrancarle la ropa en ese momento y tomarla una y otra vez. Ella también deseaba que la tomara, mas él se detuvo, sabía que lo que estaba haciendo no era correcto, terminaría por lastimarla.

-No…no en serio, no puedo. Esto, está mal.- Serena se quedó con el corazón agitado y excitada estaba desconcertada. Pero en su corazón, entendió las palabras que él le decía.-Señorita Tsukino, discúlpeme por mi actitud. Esto no debió suceder.

-Es…está bien, no se preocupe, Señor Chiba. ¿Nos vemos mañana?

-Sí, yo la llamaré.- Le abre la puerta y ella sale acomodándose su traje.

-No puedo creer lo que acaba de pasar, ese beso, sus labios y su perfume, yo….- Siguió caminando hacia la salida.

-Bienvenida a bordo, Serena. ¿No te importa que te diga así?

-Gracias, Amy. No, de ahora en adelante seremos compañeras. Bueno, hasta mañana.

-Hasta mañana, Serena.

Serena va hacia el ascensor y al bajar hasta el 1er piso, se despide del vigilante, va hacia la entrada y agarra un taxi, le da la dirección al chofer de su complejo de departamentos y al cabo de 15 minutos llegó al edificio. Ella le pagó al chofer, bajó rápido del taxi, subió al ascensor y siguió pensando en lo sucedido.

-Me siento mal, creo que será mejor no aceptar ese trabajo. Espera Serena, no seas tonta ya aceptaste necesitas el dinero.- En ese instante se abrieron las puertas del ascensor al fin había llegado al piso de su departamento, caminó hasta llegar a la puerta y abrió vió a Mina en la mesa de la cocina revisando su laptop. Luego, Serena suspiró y cerró la puerta.

-¡Hola, amiga!

-¡Hola, Mina!

-Mmm, ¿cómo te fue?

-Bien.

-Mmm, creo que sucedió algo más.

-No, no sucedió nada más.

-Entonces, ¿qué te sucede, Serena?

-Luego te cuento, quiero darme un baño, cenar algo e irme a dormir.

-Está bien, amiga.

Serena se fue rápido hacia su habitación, se quitó la ropa, el maquillaje, se amarró el cabello de tal forma que no pudiera mojarse y entró al baño. Se puso a pensar de nuevo sobre lo que sucedió en la oficina de Darien Chiba, sentir el sabor de sus labios y el olor de su perfume, la hacían estremecerse, cerró los ojos e imaginó que él estaba con ella, besando su cuello y parte de su hombro, sintió como sus manos empezaban a acariciar sus delicados y virginales pechos. Luego, sintió como volteó su cuerpo para besarla en sus labios, tal y como lo había hecho en la oficina. En ese instante, es despertada por la voz de Mina detrás de la puerta.

-Serena, ¿qué tanto haces?

-¡Eh! ¡Qué! Este no nada, amiga sólo dándome un baño como te dije.

-Mmm, bueno está bien. Te espero en la cocina para que me cuestes todo.

-Sí, Mina. -Serena volteó a ver detrás de ella y vió que no había nadie-. Ahora, ¿qué me sucede? No solamente, tengo sueños con Darien, ahora imagino cosas y lo peor es que me siento usada, me siento una completa tonta.

Ella agarró su toalla, secó su cuerpo y se dirigió hacia su habitación se puso su bata y sus pantuflas de conejito, soltó su cabello y se fue a la cocina. Mina estaba haciendo una sopa de fideos y unos cuantos vegetales, también preparando algo de té de tilo para su amiga sabía que algo le sucedió, lo que no le parecía justo que se lo ocultara aunque la molestara, tal vez la aconsejaba para que no cometiera algún error o no le llegara a suceder algo. Tenía que hacer algo para saber qué fue lo que le ocurrió o le estaba ocurriendo con Darien Chiba.

-¡Vaya! Eso huele delicioso, Mina.

-Sí, jejejeje. Bueno se me ocurrió que como tuviste un día pues cansado, sería lindo que te relajaras y pues me contaras cómo te fue en tu cita de trabajo.

-Mmm, bueno está bien. Hablé con el Señor Chiba, me dio un contrato, el cuál leí y firmé. Me dijo que mientras esté en la Universidad, cambiará mi horario de trabajo, que me llamará cuando me necesite y él… -Serena se detuvo antes de decirle todo sobre el beso con su futuro jefe.

-¿Qué pasó? ¿Qué te hizo o que te dijo?

-Pues me dijo que el trabajo es algo duro y que tengo que estar a la altura.

-¿No me dirás que piensas en renunciar, Serena?

-No sé, Mina.

-Serena, siento que algo más pasó. No creo que tengas pensado renunciar por lo duro que es ese trabajo.

-En serio, amiga. No sucedió nada más, siento que no podré soportar tanta presión.

-Serena, no seas tonta. Necesitas el trabajo, recuerda que nos iremos a vivir juntas a un departamento más grande, comprar el auto fuera de moda a Kelvin y también pagar tu parte de la renta.

-Sí, tienes razón. Mejor no renunciaré, es sólo que…- Suspira y dirige su mirada al techo.

-Amiga, tranquila aunque el trabajo sea duro. Sé que tú puedes, no te dejes vencer por algo que te dijo tu jefe.

-Gracias, amiga.

-Bueno Serena, deja termino de preparar esta sopa y comemos para que te relajes un poco ya casi está el té de tilo.

-Sí, lo que necesito es relajarme. Mañana me espera un día de trabajo.

Mina saca un par de platos soperos, un par de tazas y empieza a servir la sopa y el té de tilo. Mientras que Serena se va al sillón, enciende la televisión y empieza a pasar los canales.

-Oye, Mina. ¿Mañana irás a la Editorial?

-Sí, al aparecer la editora en jefe Setsuna Meioh quiere hablar con todos los empleados. Creo que es porque no ha habido trabajo por hacer en la Revista, espero no hayan despidos.

-No creo, tú haces un buen trabajo, amiga.

-Gracias, amiga. Vente, ya está la sopa.

-Ok, deja apago la tele.- Serena, apaga el televisor y se dirige a la mesa de la cocina.

Ambas empiezan a cenar pasaron calladas en especial Serena, Mina debía saber que le pasaba a su amiga, desde la entrevista con Darien Chiba estaba actuando raro y más hoy. La dejó por un momento, tarde o temprano se daría cuenta que era lo que le está pasando a su amiga. Al terminar ambas se van a sus habitaciones, Serena estaba en su cama, pensando en todo lo que le estaba sucediendo desde que conoció a ese hombre de ojos zafiro, sobre sus sueños eróticos con él, lo que pasó esa tarde en su oficina y lo que imaginó en su baño, le parecía tan real, terminó de pensar hasta quedarse completamente dormida.

Mientras en el departamento de Darien Chiba, él estaba sentado en su sillón admirando la vista de todo Tokio desde su ventana y con un whisky a las rocas en la mano.

-Esos labios tan jugosos y ese olor tan dulce de su perfume, no pude resistirme es tan hermosa. Debo dejar de hacer este tipo de cosas, ella es una chica en busca de amor y yo un chico frío y lleno de deseo. Si esto sigue así, esto terminará mal, no puedo llevarla hacia mi mundo.- Pensó mientras fue hacia su habitación para meterse a su gran tina y darse un baño relajante.-Tengo que pensar en como mantener distancia entre ambos.

Darien cerró los ojos por un momento y sintió como las manos de una mujer tocaban su espalda, volteó a ver y era Serena completamente desnuda y con el cabello suelto, pero no se veía como la chica un tanto tímida que conoció la primera vez. Esta era segura de sí misma, sabía lo que quería.

-Serena, ¿qué haces aquí?

-Vine a terminar lo que no pudimos hacer en tu oficina.- Serena lentamente entra en la tina y se sienta encima de él y lo comienza a besar. Él sólo se limita a tocar su espalda y a volver a probar esos deliciosos labios que lo enloquecieron en su oficina.

El deseo era inconfundible su miembro se puso completamente erecto, Serena lo dejó de besar y lo miró con malicia, tomó su miembro y lo puso dentro de ella. Ambos gimieron de placer, ella sólo movió sus caderas mientras que él besaba sus pechos. En ese instante, su celular sonó y él abrió los ojos algo sorprendido la rubia ya no estaba, tomó una toalla y se envolvió rápidamente para ir a contestar.

Con toda prisa, fue a la sala a buscar su celular hasta que lo escuchó de nuevo cerca del mini bar, vió la pantalla y era uno de sus hermanos.

-¡Aló!

-¡Hola, hermanito! ¿Cómo estás? Al parecer te interrumpí o ¿no?

-Estoy bien, Malachite y no me estabas interrumpiendo.

-Mmm, es que te escuché algo agitado. Como si estuvieras con alguién.

-No. Tú sabes que yo nunca les he presentado alguna novia.

-Y quién dijo que debas tener novia. ¿Una aventura, tal vez?

-Eso no es asunto tuyo.

-Ah, entonces si estás con alguién.

-Hermano, en serio no estoy para tus bromitas tontas. Dime que necesitas.

-Uy, que grosero, jajajaja. Pues nada.

-No te creo, siempre que me llamas es para pedirme algo.

-En serio, Darien. Esta vez no voy a pedirte nada, solo llamaba para avisarte que la otra semana iré a visitarte. A ver si hay alguna fiesta de universitarios o algo así.

-Jajajajaja, nunca cambias a pesar de que me llevas 2 años.

-Que te puedo decir hermano, soy irresistible ante las mujeres universitarias.

-Ay, Malachite. ¿Cuándo será el día en que asientes cabeza?

-Eso, quien sabe. Por ahora disfrutaré de lo que queda de mi juventud.

-Bueno, hermano. Te dejo, tengo cosas que hacer mañana en la empresa.

-Jajajajaja, ok ya no te atraso más. Tu chica debe estar esperando.

-¡MALACHITE!

-Jajajajajaja, chao Darien. Hasta la otra semana.

-Chao, Malachite.

Al colgar, Darien, se dirige hacia su habitación, se pone su pantalón de dormir, va hacia el baño, lava sus dientes mientras deja vaciando la tina. Al terminar de vaciarla, cerró el tapón de la tina y se dirigió hasta su cama.

-Hasta en mi mente te tengo Serena Tsukino, quiero volver a sentir tus dulces labios y ver ese cuerpo desnudo entre mis manos. ¡Basta! ¡Que estoy diciendo! Lo nuestro no debe ser, mejor la despido y consigo otra asistente. Estoy loco, cuesta mucho conseguir una asistente, sólo deberé mantener distancia.- Pensó mientras se quedó profundamente dormido.

A la mañana siguiente, Darien tuvo sueños eróticos con Serena que lo hizo sudar, se levantó lo más rápido posible llenó la tina de agua fría y se metió.

En el departamento de Serena y Mina, Mina se levantó muy temprano como de costumbre, se puso un jeans azul tubo ajustado que le hacía resaltar sus curvas, una blusa verde claro de tirante con un escote en uve mostraba un poco sus pechos, unas zapatillas de tacón del 5 y unos aretes cortos en forma de estrella color verde claro igual que su blusa. Estaba preparando unas tostadas con mermelada de fresa, un par de huevos y algo de café para empezar el día.

Serena ya estaba en el baño dándose una ducha de agua fría, también tuvo sueños eróticos con Darien, ya eran varios días con esos sueños. Ya no podía echarse para atrás con la decisión de ir a trabajar con él y más porque hoy después de sus clases sería el primer día. Salió del baño buscó una ropa interior celeste, un vestido de tirantes del mismo color con pequeñas flores azules, unas zapatillas celestes tacón cuña y unos aretes celestes en forma de luna largos, se hizo su peinado habitual y salió de su habitación con su bolso de la Universidad y la puso en el sillón.

-Buenos días, Mina.

-Buenos días, Serena.

-Ya van varios días seguidos en los que te levantas bien temprano, Serena. ¡Vaya, te pusiste muy hermosa!

-Jajajajaja, gracias ya sabes que hoy es mi primer día de trabajo y estoy muy contenta. Pero, qué me dices de ti.

-Lo mío es diferente, quiero estar bonita.

-Sí y poner celoso a Yaten, si algún chico se te acerca.

-Jajajajajaja.

-Te conozco, Mina.

-Bueno, basta. Mejor desayunemos, ¿quieres?

-Está bien.

Al pasar de 2 hrs, ambas se fueron a lavar los dientes a sus respectivos baños, vieron que nada les faltara, se dieron un último retoque y salieron hacia la sala, agarraron sus bolsos, cerraron la puerta de su departamento y se dirigieron hacia al ascensor.

Cuando llegaron a la Universidad vieron que todos se dirigían al auditorio incluyendo a los hermanos Kou.

-¡Hola, Bombón! ¡Hola, Mina!

-¡Hola, Seiya!

-¡Hola, Seiya! ¿Qué sucede?

-Al parecer el Director de la Universidad, el Señor Tomoe quiere darnos una noticia.

-Bueno démonos prisa, entonces.

Todos tomaron asiento mientras, empezaron a murmurar sobre la noticia que tenía que darles el Director. En ese instante, entra el Director, detrás de él los rectores de cada carrera y todos comenzaron a quedar en silencio.

-¡Buenos días, queridos alumnos! Espero estén bien, los he convocado ya que últimamente me he tenido que reunir con sus rectores para hablar sobre los exámenes finales y la fiesta que acostumbran ustedes hacer antes de graduarse. Además, quiero anunciarles que el día de la graduación tendremos como invitado especial a un ahijado mío que es un gran empresario.

-Me imagino que va cancelar la fiesta.

-¡Cállate, Mina! Deja oír lo que tiene que decir.- Mina cruza los brazos y hace pucheros como niña pequeña.

-Los exámenes se harán en 2 semanas y la fiesta se hará en una semana. Sus profesores les indicará los temas que deben de estudiar y por la fiesta disfruten pero con moderación ya que la nota de estos exámenes dependerá de sí se gradúan o no. Bueno eso sería todo, ya pueden irse tranquilos a sus respectivas clases. Suerte en sus exámenes.

Todos salieron del auditorio sólo Mina se quedó con un grupo de muchachas, mientras le hacía señas de que se verían después. Cuando pasaron 4 hrs, la campana sólo a las 12 en punto, Serena iba saliendo de su clase cuando de pronto su viejo celular suena, ve la pantalla, se sorprende es número desconocido y lo contesta sin tomarle importancia.

-¡Aló!

-Señorita Tsukino. ¿Cómo está?

-¡Eh!

-Soy Darien Chiba.

-¡Ah! ¡Hola, Señor Chiba!

-Señorita Tsukino, hoy la necesito para que me confirme unas reuniones que tengo esta semana, tranquila si no entiende yo le explico.

-Sí, está bien.

-Le parece, ¿si nos vemos en mi oficina después de la Universidad?

-Me parece muy bien.

-Perfecto, hasta luego, Señorita Tsukino.

-Hasta luego, Señor Chiba.

Después de colgar, Serena busca en su celular las llamadas recibidas, ve su número y lo guarda entre sus contactos, total que ya era su jefe y debía tenerlo no para otra cosa que no fuera laboral. Al terminar la conversación su corazón latió muy rápido, no le tomó importancia y se dirigió hacia la cafetería donde vió a Mina muy contenta en el mostrador pidiendo los almuerzos, Mina la vió y le hizo señas de que buscara un lugar para sentarse. Serena buscó lugar y vió como los hermanos Kou iban entrando por las puertas de las cafeterías, Yaten se iba a sentar donde siempre para esperar a Kelvin y Seiya se fue a sentar son Serena.

-¡Bombón!

-¡Hola, Seiya!

-¿Y Mina?

-Pidiendo nuestros almuerzos. -En ese instante iba caminando Mina hacia ellos, mientras a lo lejos la veía Yaten-. Mira ahí viene.

-¡Hola, Chicos!

-¡Hola, Mina!

-Ya pedí nuestros almuerzos, amiga.

-En ese caso, iré a pedir el mío.

-Uy, no me soporto a Seiya.

-Jajajajaja, te lo dije hasta que le digas que sí, te va seguir como perrito faldero por todos lados.

-Pues, seguiré diciéndole que no hasta que se canse.

-Serena, te tengo una buena noticia. Las organizadoras de la fiesta quieren que les ayude a buscar un lugar.

-Mina, eso es perfecto. No sólo eres buena con las tendencias de moda sino también con los lugares de moda.

-Jejejejeje, lo sé.

-Entonces, eso quiere decir que la fiesta será un éxito.

-Eso espero, bueno creo que hoy es mi día.

-¿Por qué lo dices?

-Por esto y si sigue así, quiere decir que en la Editorial me irá muy bien.

-Ya verás que sí.- Luego, llegó Seiya con su bandeja de almuerzo algo liviano sólo un sándwich y un refresco.-¡Vaya, Seiya! Hoy como que no tienes tanto apetito.

-Sí, la verdad que hoy me estresé un poco con la noticia del Director. Ya que me toca sacar fotos como examen final y no tengo idea de que hacer.

-Algo se te ocurrirá, Seiya.

-Bueno, amiga ahí viene el guapo de Armand con nuestros almuerzos.

-¡Hola, Señoritas! Aquí tienen sus almuerzos.

-Gracias, Armand eres un amor. Nos vemos después.- Yaten estaba que hechaba humos de los celos, así que no espero más a Kelvin y se fue de la cafetería. Seiya lo vió y decidió no acercarse.

Los tres se dispusieron a tomar sus almuerzos y Mina estaba más que emocionada con la elección del lugar de la fiesta de Universidad. Cuando terminaron sus almuerzos, se fueron a sus respectivas clases.

Cuando pasaron 2 horas, Serena salió rápido de sus clases y se dirigió hacia la entrada de la Universidad y vió a Mina hablando con Kelvin, a lo lejos vió a Yaten y Seiya.

-¡Hola, Serena!

-¡Hola, Kelvin!

-Mina, me tengo que ir debo ir a trabajar.

-¿No era que ibas a ir a la oficina?- Mina es interrumpida por el sonido de un BMW 2015 negro y de él se baja un hombre alto, moreno, guapo de ojos zafiro, de traje gris, camisa blanca y corbata del mismos color que su traje. Serena logra distinguirlo y ve como se acerca hacia la entrada. Seiya también supo quién era y empezó a sentir celos.

-Sí, pero…

-¡Hola, Señorita Tsukino!- Dijo mientras veía de pies a cabeza lo hermosa que ella se veía, quería secuestrarla y poseerla completamente, pero ya sabía que debía mantener distancia.

-¡Señor Chiba!

-Discúlpeme, pero pasé a ver un familiar que está cerca de aquí y aproveché para venirla a recoger, para ir a la oficina.

-Está bien. Mina te veo luego, hasta mañana Kelvin.

-Hasta luego, Serena te veo en la casa y suerte.

-Gracias amiga.

-Hasta mañana.

Serena siguió hasta su auto a Darien, él le abrió la puerta del copiloto mientras que Seiya los veía con muchos celos y Darien se percató de ello, pero siguió su camino.

-Señor Chiba, yo…iba a irme a cambiar a mi departamento para ir luego a la oficina.

-No necesita cambiarse, todavía no tiene horario fijo. Recuerde que apenas lo tenga podrá vestirse formalmente.

-Eh, gracias, Señor Chiba.

-No tiene porque agradecerme, Señorita Tsukino.

Ambos llegaron al edificio y al parecer no estaba el vigilante, así que subieron al ascensor. Al llegar al último piso, vieron a Amy y la saludaron, ésta le dio la bienvenida de nuevo a Serena y ella le sonrió. Después Darien y Serena entraron a la oficina, ella se sentó en el sillón. Él se dirige a su escritorio, busca su agenda y se lo da en sus manos.

-Señorita Tsukino, ¿trajo algo donde hacer apuntes?

-Mmm, no. Pero tengo lápicero deje y lo busco…- Otra vez Darien va hacia su escritorio, busca entre sus gavetas, una libreta y un lápicero con el nombre de la empresa y sus iniciales "D.C", luego se las entrega.

-Gra...gracias, Señor Chiba.

-Bueno, para la próxima sabe que debe traer una libreta de apuntes y un lápicero.

-Sí, pero recuerde que fue a mi Universidad y ni tiempo me dió de ir a mi departamento.

-Señorita Tsukino, es malo dar pretextos a un jefe, ¿sabía?

-Jejejejeje, perdón.

-Tranquila, es su primer trabajo. Entiendo su nerviosismo, bueno sigamos que tengo mucho que explicarle respecto a como trabajo, el horario de las reuniones con los proveedores y socios de la empresa, sobre los documentos o diferentes funciones que debe realizar, como la de también acompañarme a las entrevistas, reuniones fuera de la ciudad o del país. Espero tenga su pasaporte al día.

-Mmm, no sé.

-Después lo veremos. Lo que importa es explicarle todo.

-Está bien.

Él le explicó todo lo necesario a Serena, mientras anotaba todo en su libreta de apuntes, luego él le enseñó todas las citas de las semanas anteriores para que se dirigiera de cómo había trabajado su Asistente anterior. Ambos no notaron que se pasó el tiempo con total rápidez.

-Bueno, Señorita Tsukino. Eso sería todo por hoy, mañana hay mucho trabajo por hacer.

-Listo, Señor Chiba. Hasta mañana.- Guardó todo en su bolso, se acercó a él y se dieron la mano, aún seguía esa electricidad, pero él no la volteó a ver y quitó rápidamente su mano de la de ella. Serena notó la distancia que él estaba tomando, sintió como eso la destrozaba por dentro, pero sabía que era lo correcto. Sólo sonrió y se dirigió hacia la puerta.

-Hasta mañana, Señorita Tsukino.

Al salir, seguía pensando en lo sucedido no sabía si llorar o no, siguió caminando cuando Amy la sacó de sus pensamientos.

-Serena, espero te haya ido bien hoy.

-Ah, sí. Gracias, Amy.

-Hasta mañana, Serena.

-Amy.

-Sí.

-¿Cuándo vuelve, Rei?

-Vuelve en 2 días.

-Ok. Bueno, hasta mañana, Amy.

Después de despedirse de Amy, Serena se dirigió hacia el ascensor. Seguía metida en sus pensamientos que no se percató, de que ya había llegado al primer piso, sacudió su cabeza y siguió caminando, el vigilante estaba afuera, la saludó y amablemente le pidió un taxi. Ella se subió y le agradeció, deseaba mucho llegar a descansar y comer algo.

Cuando llegó a su departamento, vió feliz a Mina, en su laptop escribiendo y haciendo algo de té de manzanilla.

-¡Hola, Mina!

-Serena, te lo dije, hoy es mi día.

-¿Qué pasó?

-En la reunión la editora en jefe me pidió entrevistar a tu jefe el Gran Darien Chiba, para atraer a más lectores y para que me asciendan al puesto de periodista de Celebridades. Así que, necesitaré de tu ayuda, amiga.

-¡Estás loca! Apenas llevo poco tiempo trabajando con él y no puedo pedirle ese tipo de favores así como así.

-Ándale, Serena. Soy tu amiga, de esta entrevista depende mi ascenso.

-Bueno lo intentaré, pero, ¿no necesitas un fotógrafo para las fotos?

-Sí, no le puedo decir nada a Alan, el fotógrafo de la editorial, ya que es un mujeriego y en vez de que me quiera hacer un favor, va querer algo a cambio. ¿Sabes a lo que me refiero?

-Claro, amiga. Los tipos así me repugnan.

-Mmm, creo que se lo tendré que pedir a alguién de mi confianza, esta difícil tarea.

-No me digas, que…

-Sí, Serena. Así matamos de un tiro 2 pájaros. Él tiene sus fotos para su examen y yo para que la entrevista sea un éxito y me asciendan.

-Mina, es 2 pájaros de un tiro y tienes razón. Además, Seiya es muy talentoso tomando fotos.

-Ay, que importa me di a entender y si por eso se lo pediré mañana. Amiga traje unos panecillos dulces con relleno de dulce de leche, para que lo comamos con el té.

-Claro, deja que ponga mis cosas en la habitación y me ponga la pijama.

-Ok, te espero.

Serena entró a su habitación se soltó el cabello se puso una pijama de tirantes azules con figuras de conejitos blancos, un pantalón de igual color y sus habituales pantuflas de conejos. Al salir, Mina servía el té en 2 tazas y le ponía miel de abeja al gusto de ambas, puso los panecillos en un plato, agarró el plato y su taza de té y se volvió a sentar en la mesa de la cocina. Serena, agarró su taza y se sentó a su lado.

-¿Qué haces tanto?

-Buscando lugares para la fiesta y formulando algunas preguntas para la entrevista. ¿Cómo te fue en tu primer día de trabajo?

-Bien, el Señor Chiba se portó muy amable conmigo, me explicó todo lo que tenía que hacer para él.

-¡Vaya, eso cualquier jefe no lo hace! Oye, ¿y con esa ropa te dejó trabajar?

-La verdad quién sabe, en serio si le urgía una Asistente y bueno por la ropa me dijo que como no tenía horario fijo no importaba.

-Ah bueno y dime, ¿te gustó el trabajo, lo viste complicado?

-No, no es tan complicado, como yo lo pensé. Ya mañana, tengo mucho trabajo que hacer, aún así pues trataré de decirle de la entrevista.

-Gracias, amiga. Bueno comamos, hoy fue un día muy cansado y debemos descansar.

-Sí, tienes razón.

A la mañana siguiente, como ya era de costumbre Serena tuvo sueños eróticos con Darien Chiba y al recordar lo sucedido ayer una pequeña lágrima brotó de su mejilla. La limpió con una mano y se dió un baño de agua fría.

-No sé porqué debo ponerme triste, Darien está haciendo lo mejor. Él es el jefe y yo una simple asistente, sólo cosas de trabajo debemos acercarnos y nada más.- Luego de darse un baño, salió a buscar algo de ropa, ropa interior blanca, un jeans azul un poco ajustados, una camisa blanca de tirantes cortos, se puso unas zapatillas bajas blancas y se hizo una cola alta. Al salir hacia la cocina, se sorprendió al ver a Mina en pijama todavía.

-¡Mina!

-¡Buenos días, Serena!

-¿Qué haces todavía en pijama?

-Mandaron un aviso por e-mail, anoche que hoy no había clases. Ya que, los profesores tienen reunión para ver lo de los exámenes finales.

-¡PORQUE NO ME LO DIJISTE!

-Cálmate, ¿quieres? Estaba emocionada, por todo lo que pasó ayer.

-Bueno, está bien. Tendré que avisarle a Darien que hoy no iré a la Universidad.

-Ok.

Serena buscó entre los contactos de su viejo celular, vió su número y dudó en sí llamarlo o no. Se decidió y lo llamó.

-¡Aló! ¿Señor Chiba?

-Buenos días, Señorita Tsukino. ¿Cómo está?

-Bien, Señor Chiba. Sólo llamaba para avisarle, que hoy no tendré clases.

-Perfecto, ¿le parece si nos vemos al mediodía? Lleva tu laptop, ocupo que me realices unos trabajos que te mandaré.

-Sí, Señor Chiba. Yo…

-Bueno, nos vemos al mediodía en mi oficina.- Darien colgó al igual que Serena, ella se fue a su habitación se puso la pijama de nuevo y le salió de nuevo a la cocina.

-Mina, ¿te puedo pedir un favor?

-Dime.

-Ocupo que me prestes tu laptop, al parecer el Señor Chiba me pedirá que le haga unos trabajos.

-Sí, claro ahora te la dejo lista en la mesa.

-Otra cosa.

-Sí, dime.

-¿Me puedes despertar dentro de 3 horas?

-Jajajaja, Serena, esos son 2 favores. Sí claro, yo te despierto.

-Gracias, amiga.- Luego de comer su desayuno se fue a su habitación a dormir un poco.

Pasaron 3 horas, Mina fue la habitación de Serena para brincar encima de su cama y así, despertarla. Lo cual funcionó, ya que se asustó bastante.

-¡MINA! ¡TE DIJE QUE ME DESPERTARAS NO QUE ME ASUSTARAS!

-Jajajajajaja, se que tienes un sueño pesado. Así que pensé, que esta sería la mejor manera de despertarte.

-¡BUENO DEJAME SOLA PARA CAMBIARME DE ROPA!

-Uy, ¡qué genio! Jajajajajaja.

-¡VETE!- Dijo Serena mientras le tira una almohada a Mina.

Serena se levantó rápido, se cambió de ropa, fue a la cocina para hacerse un par de tostadas jugo de naranja. Pero, Mina se adelantó y empezó a hacer tostadas con mantequilla para ambas y jugo de naranja. Al terminar de hacer todo, Serena tomo su parte comió rápido, fue a su habitación buscó en su armario un bolso azul, tomó sus llave, el cuaderno que utilizó ayer en el trabajo, el lápicero que le dio Darien y su celular. En ese momento, le entra un mensaje de texto era de él: "Señorita Tsukino, la espero en las afueras de la oficina." Ella sólo suspiró, metió su celular en el bolso se fue a lavar los dientes y luego salió de su habitación.

-¿Ya te vas?

-Sí, amiga.

-Espera te olvidas de llevar mi laptop.

-Tienes razón.- Serena la ve empacada en un bolso naranja y luego la agarra.

-Siempre tas despistada, espero no se te olvide hablar con tu jefe de la entrevista y cuida mucho mi laptop.

-Jajajajaja, la cuidaré no te preocupes y tampoco se me olvidará hablar con él.

Serena se despide de Mina, cierra la puerta del departamento, baja por el ascensor, se monta en un taxi y al llegar se baja, vió a Darien estaba sentado en la parte de adelante del mismo auto en que lo vió llegar ayer a la Universidad. Traía un traje negro, camisa celeste y corbata negra con rayas grises.

-Buenas tardes, Señorita Tsukino.- Dijo Darien mientras la vió de pies a cabeza en serio se veía muy hermosa.

-Eh, buenos tardes, Señor Chiba. Espéreme un momento para pagarle al chofer.

-Deje que le pague yo.- Dijo Darien mientras se acercaba a donde está el chofer del taxi y sacó unos cuantos billetes de su billetera.- Gracias, por traerla.

-No, gracias a usted. Que tengan un buen día.- El chofer le sonrió y se fue.

-Señor Chiba, ¡qué vergüenza con usted!

-No tiene por qué avergonzarse, Señorita Tsukino. Subamos a la oficina para empezar a trabajar.

-Sí.- Mientras entraban al edificio, Darien saludó al vigilante del edificio y este saludó a ambos. Ellos entraron al ascensor y quedaron en silencio durante unos minutos, Darien pensando en poseerla en ese mismo momento, trató de olvidarlo rompiendo el silencio.

-Señorita Tsukino. ¿Por qué no tuvo clases hoy?

-Al parecer los profesores están preparando los exámenes finales que serán en 2 semanas.

-A bueno en ese caso, creo que esta semana trabajaremos duro y la otra semana le prepararé un horario especial para que tenga tiempo de estudiar, no me gustaría que por mi culpa no aprobara la Universidad.

-¡Qué considerado!- Pensó Serena- Gracias, Señor Chiba. La verdad que debo estudiar bastante si quiero ser una gran escritora de libro románticos.

-Sí y tal vez sea una de las primeras personas que lean su primer libro, si me lo permite.- Dice Darien mientras le guiña el ojo a Serena y ésta se sonroja.

-Cla…claro.- Ambos llegaron al último piso, bajaron y vieron a Amy.

-Buenas tardes, Amy.

-Buenas tardes, Señor Chiba.

-Buenas tardes, Amy.

-Buenas tardes, Serena. Me alegra verte de nuevo.

-A mi también, me alegra verte.

-Amy, si recibes llamadas para mí, di que estoy en una reunión. Una cosa más compra 2 almuerzos para mí y la Señorita Tsukino.

-¿En el restaurante de sushi de siempre?

-Señorita Tsukino, ¿no ha comido, le parece bien el sushi?

-Eh, no me vine sin almorzar. Sí, está bien me gusta el sushi.

-Bueno, Amy apenas lleguen nuestros almuerzos, llévalos a mi oficina.

-Sí, Señor Chiba.

Luego, se fueron a la oficina. Serena se sienta en la silla cerca del escritorio, mientras Darien le entrega su agenda, ella se dedica a sacar todo lo que trajo, hasta la laptop de Mina y él le pasó el teléfono para que fuera confirmando las citas que tenía esta semana. Luego de una hora, Amy toca la puerta.

-Señor Chiba.

-Sí.

-Soy yo Amy, vengo con sus almuerzos.

-Pasa, Amy.- Ella entra, Serena la ve y le sonríe.

-¡Vaya! Veo que Serena, aprendió rápido su trabajo.

-Sí, pero me costó un poco, jejejeje.

-No veo que fuese así, Señorita Tsukino. Ha entendido bastante, bien en tan sólo una hora he visto que ya ha confirmado 7 reuniones que tengo en esta semana.- Se sonroja Serena y baja le cabeza.

-Gra…gracias, Señor Chiba.

-No tienes por qué agradecerme, estás haciendo bien tu trabajo.

-Señor Chiba, ¿dónde dejo sus almuerzos?

-En mi escritorio, está bien, Amy.- Ella se acerca a su escritorio y deja la bolsa con las 2 cajas de sus almuerzos.

-¿Necesitan algo más?

-No gracias, Amy. Eso sería todo.

-Bueno, me retiro. Hasta luego, Serena.

-Hasta luego, Amy.- Ambas se regalan una sonrisa, Amy camina hasta la puerta y luego la cierra.

-Señorita Tsukino, deje lo que está haciendo por unos momentos y pueda almorzar.

-Sí, Señor Chiba.- Darien se dirige a un pequeño refrigerador estilo madera, que está en la parte derecha la pared de su oficina, Serena sólo se le quedó viendo algo sorprendida desde entró la primera vez ahí, no había visto ese refrigerador.

-Señorita Tsukino, ¿qué le gustaría tomar? Tengo gaseosas y agua mineral.

-Un agua mineral, para mi estaría bien, Señor Chiba.

-Ok, está bien.- Saca una botella de gaseosa para él y una de agua mineral para ella. Se sienta en su escritorio, para apartar un poco las cosas que tiene encima y así tener un poco de espacio para poder comer. Le pasa el agua mineral a Serena, abre la bolsa de los almuerzos, le da su caja a ella con sus palillos.-Señorita Tsukino, esa laptop que trae, ¿es suya?

-No, Señor Chiba. Mi amiga Mina me lo prestó, ya que no me dejó terminar de hablar para decirle que no tenía. ¿Cómo lo supo?

-Discúlpeme, Señorita Tsukino y bueno adiviné, ya que creo que el naranja no luce en usted.

-Eh, bueno yo prefiero todo tipo de rosados.

-Ese color, si luce en usted.- Serena se vuelve a sonrojar, al parecer a él le gusta ver como ella se sonroja cada vez que le hace un halago sobre su persona, se ve como una niña pequeña e indefensa.

-Señor Chiba, ¿le puedo pedir un favor?

-Sí, dígame.

-En realidad es para mi amiga Mina. Me da pena con usted pedírselo, ya que no llevo mucho tiempo trabajando aquí y bueno…

-Tranquila, sólo pídalo.

-Yo le había, comentado que mi amiga trabaja para una Editorial, bueno ella quisiera hacerle una entrevista para la revista que representa y tomarle unas cuantas fotos.

-Claro, sólo revisa la agenda y mire que día tengo libre para darle esa entrevista a su amiga.

-Por lo que he revisado, tiene libre el viernes de la otra semana.

-Entonces, la otra semana será. Sólo tiene que avisarle a su amiga para que tenga todo listo y si quiere fotos, necesito que llame al Hotel Galaxia, a ver si tienen un salón que nos presten.

-Está bien, Señor Chiba.

-Bueno comamos, todavía hay trabajo por hacer.

-Sí, tiene razón.

¡Hola, chicos! Perdón la tardanza en serio yo sé que me quieren matar, pero estado pues con mis cosas y también que ciertas personitas no ha dejado usar la laptop para escribir (mi hermana mayor y mi sobrina menopáusica), aquí estoy de nuevo trayéndoles más emoción en este capítulo y se los alargué un poco para compensar mi ausencia. Para los que están leyendo Los Creadores del Universo, dentro de poco subiré otro capítulo. Otra vez, los invito para que entren a mi página de Facebook Serena Chiba Moon, para que me dejen sus saludos o cosas positivas.

Quiero aclararles que el nombre del hermano de Darien se dice Malacait aunque se escriba Malachite. Gracias a todos lo que ponen este fic en sus favoritos y por sus reviews a Mirialia Paolini, princessqueen, zabitamt1975, sukyhime510 y a skarllet northman.

yssareyes48: Taran jajajajaja pobre Serena y a Darien lo que les espera en este capítulo y en los que sigue más emoción más calor jejejejeje ni que decir de Seiya va sufrir como nunca. Gracias por no dejar de leer mi fic hasta el próximo capítulo.