Esta historia es basada en la canción de la película 50 Sombras de Grey y un poco de la película, pero algunos personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.

Capítulo 7

-¡Vaya, qué ojos más hermosos tiene Serena! Parecen un par de perlas y sentirla tan cerca me hace querer tenerla aquí mismo sin importarme nada.- Pensó Darien al ver a Serena a los ojos.

-Tener esos ojos zafiros. ¡Dios! tenerlos tan cerca es muy hipnotizante, sólo quiero que me tome y que me bese. Bésame Darien, hazlo ya.- Pensó Serena, él la observó con deseo también quería besarla y hacerla suya, pero solamente tocó su rostro con una mano.

-Lo siento, Serena. Yo…yo no puedo. No soy el hombre indicado para ti, es mejor seguir manteniendo nuestra postura, discúlpame.

-Ok, Señor Chiba, como quiera. Nos vemos el lunes.- Ella se soltó de Darien y siguió su camino para buscar un taxi, al conseguirlo se subió y dió la dirección del complejo de departamentos.

Darien tan sólo vió como desaparecía, él sin más remedio se subió a su auto tenía impulsos de seguirla, mas sabía que no era lo correcto. Encendió el auto para ir a su departamento, en todo el camino no pudo dejar de pensar en lo que pasó hace unos instantes.

-Creo que hice lo mejor, por más que yo la desee no quiero hacerle daño. Pero, no sé porque me siento culpable. No, no Darien, hiciste bien. No debiste ser tan informal con ella, debiste seguir con la decisión que tomaste eres un tonto.- Llegó al parqueo del edificio de su departamento, sale de la puerta del piloto y luego pone la alarma. Mientras caminaba rumbo a su departamento, en una esquina del parqueo estaba su hermano Malachite, esperándolo.

-¡Hola, hermanito!

-¡Malachite! ¿Qué haces aquí?

-¿No te alegra verme?

-No es eso, es sólo que no esperaba verte aquí, si no en mi departamento robándome mis reservas de licor.

-Jajajajajaja, que malo eres conmigo. Sabes que es malo ser egoísta y más con tu hermano mayor.

-Sabes que aunque me lleves 2 años, no quiere decir que te considere mi hermano mayor te comportas más como un chico de 18.

-Uy, que grosero eres. Veo que andas de mal humor, ¿será que tu noviecita del otro día te dejó?

-Ya te dije que no estaba con nadie. Además, sabes que no tengo novia y lo que estoy es cansado. Hoy tuve una entrevista y lo único que quiero es descansar.- Siguieron caminando hacia el ascensor, entraron y Darien presionó el último piso.

-Ay, vamos hermano. Anímate, debe haber una fiesta de Universitarios hoy, ¿qué tal si vamos?

-No, hermano. En serio, estoy cansado.- Llegan al piso del departamento de Darien y éste abre la puerta, enciende su celular y ve que tiene más de 30 mensajes y 1 de voz.-Además, mañana hay una fiesta de las que te gustan en la discoteca de Rei, nos va a reservar una mesa.

-Mmm, ¿No me digas que sólo iremos nosotros 3?- Dijo Malachite entrando al departamento y llendo directo al mini bar a servirse un vaso de whisky a las rocas.

-No, Rei irá con su novio y Amy con el suyo.- Dijo Darien viendo con resignación a su hermano siempre que llegaba a visitarlo era lo mismo.

-Perfecto, sino encontraba con quien bailar juro que me ligaba a Rei.

-Jajajajajaja, acuérdate que tiene una fuerte mano. Además, te dije que irá con su novio.

-Bah, eso es lo de menos.

-Sí, que eres terrible, hermano.

-Jajajajajaja, tu sabes que no me importa nada, yo no desprecio a nadie.- Terminando de servirse su trago se dirige al sillón a tomárselo con total tranquilidad.

-Sí, claro. Sólo a las gordas y viejas.

-Exacto.

-Jajajajajajaja, hermano ya vuelvo iré a ver todos los mensajes que tengo en mi celular.

-Tranquilo, sabes que no me iré de aquí.

-Sí, lo sé.- Darien suspira resignado, se dirige hasta su habitación y el primer mensaje que revisa en el mensaje de voz.

-Señor Chiba, lo llamamos para saber si todavía quiere que le remodelemos su departamento tal y como usted lo pidió el día de mañana a las 10 am, espero nos llame para confirmar.

-Mierda, se me olvidó por completo la remodelación. Debo alistar todo para mañana y hospedarme en un hotel como siempre.- Sacó de su armario una maleta, puso ropa y zapatos necesarios para 2 días que era lo que iban a tardar en remodelar su departamento. Hizo una llamada al Hotel Galaxia, donde le dieron toda la información de las habitaciones, cosa que le pareció bien y dijo que mañana en la tarde iba para que le dieran un tour por las instalaciones y así reservar de una vez.

-Hermanito, ¿Qué tanto haces? Seguro hablando con tu novia o algunas de tus amantes.- Entra Malachite a la habitación con su trago en la mano.

-Ya te he dicho que no tengo novia ni amantes. No tengo tiempo para eso.- Darien cierra la maleta con todas sus cosas y su hermano lo mira sorprendido.

-Entonces, ¿por qué alistas esa maleta? No me digas que tienes una amante escondida y huirás con ella.

-No sigas con el mismo tema, ¿quieres? Estoy alistando todo, porque se me olvidó que mañana vienen a remodelar mi departamento durante 2 días y tengo que buscar dónde hospedarme.

-Uy, que amargado.

-Deberas hermano, medio o totalmente borracho te vuelves más insoportable. No sé como te aguantan las mujeres que te levantas.

-Será porque soy encantador.

-Ahá, si claro.

-Bueno, hermano. Dime mañana, ¿quién irá a dejarte a la discoteca?

-Pues, pensé que tú. Pero, con eso que van a remodelar tu departamento tendré que pedirse a Neflyte.

-Perfecto, cuando se te pase la borrachera que te estás pegando ahorita. Te diré, a qué hora nos vemos mañana en la discoteca.

-Sí, hermanito. Oye, hermanito. ¿Puedo quedarme hoy en tu casa?

-Ya que no hay remedio.

-Tú sabes que si llego borracho a la casa, mamá empezará a darme un gran sermón.

-Tranquilo, ya dije que sí.

En el departamento de las rubias, estaba llegando Serena un tanto enojada no quería hablar con nadie, mas le resultó imposible con Mina ahí tirada en el sillón sin cambiarse viendo la televisión.

-¡Hola, Serena! Como te fuiste con tu guapo jefe, pensé que llegarías más tarde.

-¡Hola, Mina! Lo siento, pero no tengo ganas de hablar, estoy demasiado cansada y lo único que quiero es dormir.

-Ok, amiga.- Mina con lo que vió en la entrevista sus sospechas empezaron hacerse ciertas. Entre Serena y su jefe han pasado muchas cosas, sino porque desde hace tiempo su amiga ha actuado raro, la verdad que no debía preocuparse tanto todo está saliendo a la luz y cuando lo vea con sus propios ojos, deseaba que Serena le contara todo con lujo y detalle.-¿No vas querer cenar?

-No, gracias amiga. En serio, quiero ir a dormir.

-Está bien, Serena. Espero que mañana en la noche, ya no estés mal.

-Ay, Mina. Sólo estoy cansada y nada más. No te preocupes, ya mañana estaré mejor y con bastante energía.

Serena se dirigió a su habitación, se quitó la ropa y el maquillaje, se deshizo el peinado, se hizo otro para no mojar su cabello y se fue a darse un baño.

-Pensé que esta vez Darien me besaría, es un idiota. Lo que no entiendo es ¿porqué dijo con que no es el hombre indicado para mí? Algo debe esconder y debo averiguar que es. No, Serena, no seas tonta el dijo que era mejor como estábamos el siendo mi jefe y yo siendo su simple asistente.- Suspiró mientras seguía bañándose y al salir agarró su toalla, para secar su cuerpo y luego ponerse su bata para dormir. Al terminar, se soltó el cabello, se metió a su cama y se quedó profundamente dormida.

A la mañana siguiente, Serena se encontraba en sueños recordando lo sucedido ayer con Darien, pero esta vez con un escenario totalmente diferente. Él la había besado apasionadamente, después la soltó, y le dijo: "Serena, me gustas", cuando ella al fin iba a hablar un grito la despertó de su sueño.

-¡SERENA, DESPIERTA!- Mina empezó a mover a Serena bruscamente para que despertara.

-¡Qué! ¡Yo!

-Jajajajajajaja, despierta dormilona son las 9:30am. ¿Quién sabe lo que estabas soñando?

-Mina, déjame dormir.- Se detuvo un momento, se sentó en su cama, se restregó sus ojos.-Espera, ¿son las 9:30?

-Sí, al parecer dormiste bien porque es la primera vez que despiertas tarde.

-Eh, ¿sí?- Preguntó Serena algo sorprendida.

-Serena, dejaste de hacerlo desde que tuviste tu primera entrevista y entraste a trabajar para tu jefe.

-Jajajajajajajaja.- Río mientras se sobaba la cabeza con una mano.

-Bueno, alístate rápido que a las 10:30am, quedé de verme con Mimette para ir a comprar los adornos para la fiesta y debemos ir a colocarlos a la discoteca.

-Pero te dijo a ti no a mí.

-También, me dijo que fueras.

-Ok, está bien deja busco que ponerme y me baño.

-Está bien, mientras haré el desayuno.- Mina salió de la habitación para ir a la cocina.

Serena todavía estaba sorprendida, era el primer día en el que ella no se levantó temprano por tener sueños húmedos con Darien, estaba más tranquila por eso sólo esperaba ya no tener esos sueños. Fue a su armario, escogió una ropa interior fucsia de encajes, una blusa color piel, una enagua larga blanca a la cintura, unos zapatos bajos blancos, dejó todo en su cama y se fue a bañarse.

Cómo desearía que ese sueño se hubiera hecho realidad! Y que no hubiera pasado lo de ayer.- Suspira, termina de bañarse, secarse y salir a vestirse a su habitación.

Al terminar de vestirse, se hizo su peinado habitual y salió a la cocina, donde estaba Mina sentada comiendo su desayuno.

-Serena, hice waffles y algo de té de Sakura.

-Gracias por esperarme, amiga.

-Jajajajajaja, lo siento, tenía mucha hambre.

-Bueno, no importa iré a servirme.- Serena, va directo a la cocina a agarrar un plato y una taza para servirse el desayuno.

-Serena, apúrate que ya casi tenemos que irnos.

-Está bien.- La miró con ojos de enojo.

-Jajajajajajaja.

-No da risa, Mina. Sabes que no me gusta que se metan con mi comida.

-Jajajajajajajaja, lo sé. Sólo me gusta molestarte. Tengo algo que contarte.

-Mmm, ¿qué será?- Imaginando lo que Mina tenía que decirle, seguro invitó a un chico a la fiesta o algo así.

-Invité a Armand a la discoteca, espero que llegue para no quedarme solita toda la noche.- Dijo Mina haciendo pucheros.

-Mmm, me lo imaginé. No creo que llegue. Además, no creo que vayas a estar sola a como eres te lloverán chicos a montón.- Empezó a desayunar tranquila mientras seguía escuchando a su amiga.

-¡Qué mala eres! Yo quiero que vaya Armand.

-Mina, tal vez vayan cientos de chicos más guapos que él.

-Mmm, tienes razón.- Serena termina de desayunar.

-Bueno, ya estoy casi lista sólo deja me lavo los dientes y busco un bolso para guardar mis cosas.

-Ok, amiga.

Serena fue a su habitación, se lavó los dientes, escogió un bolso blanco un poco grande donde metió sus cosas. Luego, salió para encontrarse a Mina en la sala ya lista.

-Listo, ahora si vámonos.

-Sí.

Mina abrió la puerta del departamento para que ambas salieran y pudieran cerrar. Cerraron, fueron al ascensor y Mina vió lo callada que estaba su amiga así, que era el momento perfecto para sacarle información sobre lo que ha pasado entre ella y su jefe.

-Oye, Serena.

-Sí, Mina.

-¿No invitaste a tu jefe a nuestra fiesta?

-¡ESTÁS LOCA! ÉL ES SÓLO MI JEFE.

-Tonta, pero debiste invitarlo como tu acompañante. Además, hacen buena pareja y por lo que vi ayer, entre ustedes 2 hay mucha química.

-Para nada, amiga. Deja de pensar en tonterías, además, que verlo hoy en la fiesta sería fastidioso todos los días lo tengo que ver y en mis días libres no lo quiero ni ver.

-Sí, claro.- Mina sabía que su amiga estaba que moría por su jefe, sino fuera así, entonces, ¿porqué desde hace tiempo actuaba raro? Todo estaba empezando a salir a la luz, sólo debía esperar un poco para terminar de confirmarlo.

Ambas decidieron caminar para llegar al centro comercial, además, Serena propuso que caminaran por el Parque No. 10, para recordar viejos tiempos. Pero, lo que realmente quería era relajarse un poco con todas las cosas que le dijo Mina y todo lo que le ha sucedido sentía que no podía más.

Al pasar por el parque, Mina empezó a sentir nostalgia recordó la vez que fueron de día de campo con Yaten, Seiya y Serena.

-¡Qué hermoso, Serena!- Suspira Mina.

-Sí.

-No ha cambiado para nada.

-No, en lo único que ha cambiado es que hace mucho que no pasamos juntas por aquí tal y como lo hacíamos en la Secundaria.

-Sí, ya veo porque viniste a meditar la vez pasada se respira paz y algo de nostalgia.

-¿Nostalgia?

-Sí,…- Suspira de nuevo Mina y luego sacude su cabeza para salir de sus pensamientos, ya Yaten no estaba en su vida, era demasiado estúpido pensar en él.- Bueno mejor sigamos caminando o llegaremos tarde a ver a Mimette.

-Sí, vamos.

En el Hotel Galaxia, se encontraba Darien junto a su hermano Malachite siendo guiados por una de las empleadas del hotel por todas las instalaciones.

-Uy, que guapa es esta chica. Creo que le pediré su número.

-Hermano, compórtate quieres.

-Bueno y con esta habitación terminamos el recorrido. ¿Qué le ha parecido Señor Chiba?

-Bien, creo que me quedaré en la habitación anterior. Me gustó más no quiero algo ni muy grande ni muy pequeño sólo me quedaré por 2 días.

-Pero, esta habitación es perfecto para ustedes 2.

-No, Señorita mi hermano no se quedará la habitación es sólo para mí.

-Discúlpeme entonces, Señor Chiba.

-Tranquila.

-Bueno, acompáñeme hacer su reservación.

-Gracias, Señorita.

Los 3 salieron de la habitación para dirigirse al ascensor y bajar hasta la recepción. Malachite, seguía viendo a la chica por detrás, ella se estaba sintiendo algo incómoda y Darien al ver esa actitud le dió un leve codazo en las costillas a su hermano. La chica le hizo una mirada de agradecimiento a Darien y el sólo asintió.

Al llegar a la recepción, la recepcionista estaba atendiendo a un par de personas y al verlos llegar terminó rápido de atenderlos.

-Señor Chiba, ¿qué le pareció el recorrido?

-Excelente. De hecho, ya decidí la habitación en la que me quiero quedar.

-Perfecto, entonces déjeme registrarlo en nuestra base de datos.- La chica que les dió el recorrido se acercó a la recepcionista para indicarle la habitación que él había solicitado. Darien le da su tarjeta de crédito a la recepcionista para completara su reserva.-Listo, Señor Chiba. Su habitación es la 315, aquí está su llave su equipaje lo llevará el botones.

-No, gracias. Sólo es un bolso, el que llevo.

-Ok, perfecto.

-Vamos, hermanito. Necesito que me ayudes con la maleta.

-No, déjame hablar con estas hermosas chicas.

-Hermano, mejor ayúdame, ¿quieres?

-Bueno, está bien.- Dijo Malachite resignado a ayudar a su hermano, lo siguió hasta la salida para buscar su auto y sacar su maleta.-¡Qué amargado eres, hermanito!

-Di lo que quieras pero lo que querías es seguir acosando a esa pobre chica.

-Ay, hermanito. Tú no sabes nada.

-Claro que sé, pobre chica estaba pidiendo ayuda con tantas miradas que le estabas dando.

-Y por eso me diste ese codazo.

-Sí.

-¡Qué malo eres! Yo sólo quería conquistarla.

-Pues, vaya forma.

-Es muy extraño todas las chicas se derriten con mi mirada, no sé porqué esta vez no me funcionó.- Llegan al auto y Darien abre la cajuela para darle su maleta a su hermano.

-Fácil, no funcionó porque esa pobre chica no es como las demás. Bueno, hermano sirve de algo y lleva mi maleta.

-Mmm, chica difícil eso me gusta. Oye, esto pesa mucho que llevas aquí, ¿piedras?

-Deja de quejarte como una niñita.- Darien cierra la cajuela del auto.

-Esta me la debes.

-Tranquilo, que cuando vayamos a la discoteca esta noche lo vas a olvidar.

-Lo olvidaré, si tú invitas a los tragos. ¿Es un trato?

-Trato hecho.- Se dieron la mano, se dirigieron al ascensor para ir hasta la habitación.

Después de un largo rato de caminar, las chicas llegaron al centro comercial donde estaba Mimette esperándolas. Ella al ver que ambas estaban en la entrada les hizo una seña con la mano para que la vieran.

-¡Hola, Chicas!

-¡Hola, Mimette!

-Bueno, chicas. Mientras las esperaba mandé hacer 2 carteles grandes para la fiesta y algunos globos, dentro de 1 hora van a estar listos. Si quieren, vamos por unos helados de yogurt.

-¿Helados de yogurt?- Preguntan Mina y Serena sorprendidas, jamás había probado de ese tipo de helados.

-¿No los han probado?

-No, pero suena delicioso.

-Claro que lo son, Serena. Bueno chicas, así los prueban y hacemos tiempo para ir a recoger los adornos de la fiesta.

-Sí, vamos.

Las tres fueron hasta la heladería y pidieron un helado de fresa, chocolate y vainilla. Cuando se los entregaron, se fueron a sentar a una de las bancas cercanas a la tienda de adornos, pasaron contándose anécdotas de la Secundaria y riendo hasta que pasó 1 hora.

-Bueno, chicas. Ya es hora.

-Sí, además hay que ir a la discoteca a colocarlos.

-De hecho, las demás chicas quedaron de vernos a la 12:00 pm. Bueno, vamos que son demasiadas las cosas que tenemos que llevar.

-Por cierto, gracias, Mimette. Los helados estaban deliciosos.

-Sí, demasiado deliciosos.

-De nada, chicas.- Se dirigieron a la tienda, con tranquilidad y una chica de cabello corto negro y ojos cafés las atendió.-Buenos días, vengo a ver si ya está listo lo que pedí.

-Sí, Señorita. Sus globos y carteles están listos deme un momento para entregárselos.

-Ok.

Después de varios minutos, la chica llegó con varias 5 cajas de globos y una bolsa con los 2 carteles.

-Aquí, tiene Señorita. Son 2500¥.

-Está bien.- Mimette sacó su tarjeta de crédito para pagarle todo. Luego de unos pocos minutos, la chica volvió con la tarjeta y se la entregó.

-Aquí tiene. Que tenga un lindo día y esperamos verlas de nuevo.

-Gracias. Serena lleva 2 cajas y Mina lleva 3.- Las tres salieron de la tienda ayudada por la chica que las atendió.-Debemos pedir un taxi para llegar a la discoteca pero primero debo de llamar a las chicas para ver si ya están allá.

-Está bien, Mimette.- Mina estaba algo fastidiada con las cajas que llevaba y Serena se reía, ya que, sabía que no pesaban tanto.

-Espérenme aquí.- Mimette se alejó a unos cuantos metros de las chicas para llamar, mientras ellas se sentaron en una banca.

-¡Que fastidio llevar estas cajas! No es justo, a ti te tocó llevar 2 cajas.

-Jajajajaja, Mina. No pesan tanto, además, recuerda que a ti te escogieron para la organización de la fiesta.

-Sí y ya me estoy arrepintiendo de haber dicho que sí.

-Jajajajajaja, no deberías quejarte yo te ayudé a escoger el lugar y de todos modos hoy vas a disfrutar de la fiesta.

-Sí, en eso tienes razón. Hoy es la Gran Noche de la Gran Mina Aino, jajajajajaja.- Mimette termina la llamada y regresa junto a las chicas.

-Bueno, chicas. Algunas, ya están llegando a la discoteca. Así que, debemos salir a tomar un taxi.

-Ok, vamos.

Las tres salieron del centro comercial con todas las cosas que llevaban, Mimette le dio su bolsa un momento a Serena mientras buscaba un taxi. Al llegar uno, acomodaron todas las cosas en la cajuela, subieron y le dieron la dirección al chofer.

Al llegar a la entrada de la disco, las demás estaban esperando afuera, se bajaron del taxi, bajaron las cosas de la cajuela y le pagaron al chofer.

-¡Hola, chicas!

-¡Hola, Mimette!

-Bueno, ya estamos listas ahora manos a la obra que tenemos que adornar para que se vea bien todo para ahora en la noche.

-Ok, entonces malos a la obra.

-Oye, Eudial. ¿Trajiste el inflador?- Era una chica blanca algo alta, de ojos rojizos y cabellera larga rojiza.

-Sí, Mimette trajimos todo lo necesario para adornar. Pero no nos dejaron entrar hasta que llegara con Mina.

-Mmm, está bien, entremos.

Todas entraron a la discoteca, donde la chica que había atendido a Mina por teléfono, las atendió.

-Disculpen, chicas ya les dije que no pueden entrar hasta que llega la Señorita Aino.

-Yo soy Mina Aino.

-Señorita Aino, disculpe.

-Tranquila, yo le había dicho que las dejara entrar que iban de parte mía.

-Sí. Señorita pero la dueña de la discoteca tiene protocolos y pues como empleada debo seguirlas.

-Está bien, ¿Señorita?

-Keiko Nanami. Bueno, ya pueden pasar el Dj está adentro para arreglar lo del sonido no sé si quieran aprovechar en decirle que tipo de música quieren que les ponga el resto de la fiesta.

-Gracias, Keiko.

-Si me necesitan estaré por la barra.

-Muchas gracias.

Al entrar todas se asombraron por lo grande y hermoso que era el lugar, Mimette abrazó a Serena y a Mina, estaba muy contenta con la elección que hicieron para la fiesta y sabía que con ello iba a ser un total éxito y que ninguno de los graduandos lo iba a olvidar.

-Ahora sí, manos a la obra. Mina, Serena y Eudial se encargaran de inflar y colocar los globos. Las demás, me ayudarán con los carteles uno tiene que quedar en la entrada y el otro por donde está el Dj.

-Listo.

Pasaron el resto de la tarde adornando toda la discoteca al terminar, Mina y Mimette fueron hasta donde el Dj a pedir que pusieran algunas mezclas de electrónica y música variada durante la fiesta.

Al pasar de un par de horas, todas las chicas lograron terminar de adornar toda la discoteca quedaron totalmente exhaustas.

-Al fin terminamos.

-Sí, espero que la fiesta sea todo un éxito.

-Claro que lo será, Eudial. Por algo, Serena y Mina escogieron este lugar, creo que te preocupas por nada.

-Mmm, no sé, Mimette. Espero que tengas razón, no sé presiento que esta fiesta va ser un total fracaso.

-Eudial no seas pesimista quieres y además no digas cosas negativas.

-Está bien.- En ese momento, llega Keiko a donde estaban las chicas.

-Disculpen, Señoritas. ¿Se les ofrece algo de comer?

-Mmm, suena bien. Así podemos ver el menú para ver lo que pediremos ahora en la noche, ¿qué les parece?

-Sí, Mimette.- Dijeron todas a coro.

-Bueno, el menú no lo tenemos disponible en este momento pero les puedo ofrecer sushi o ramen.

-Mmm, el sushi suena bien. Espero no engordar mucho espero y me quede el vestido que me pondré hoy.

-Jajajajajaja, Mina. No exageres no te vas engordar en un solo día por comer sushi.

-Espero que no, Serena. Además, van a ver muchos chicos solteros y quiero verme lo más bella posible, jajajajaja.

-Ay, Mina, jajajajajajaja.- Todas comenzaron a reír por las ocurrencias de Mina.

-Bueno, está bien. Pediremos sushi.

-Les puedo ofrecer un plato grande de distinta variedad de sushi con sake incluido.

-Suena bien, ¿qué dicen chicas? Así empezamos la fiesta desde ya.

-Sí.- Las demás gritaron en coro menos Serena.-Oye, Serena, ¿tú no vas a beber con nosotras?

-No, Mina. Mejor me espero hasta más tarde.

-Ok, amiga.

-Decidido entonces, tráiganos el plato que nos dijo y el sake.- Dijo Mimette

-Ok, perfecto y para la Señorita que no quiere sake, ¿qué le traigo?

-Tráigame un jugo de naranja.

-Listo, en seguida se los traigo.

Las chicas esperaron 25 minutos, mientras les traían su almuerzo pasaron conversando de cosas de la Universidad y sobre la ropa que llevarían en la fiesta. Después de unos instantes llegó Keiko junto a una mesera, quién llevaba el almuerzo y lo demás.

-Bueno, Señoritas. Espero les guste el almuerzo.- Dijo Keiko mientras que la mesera ponía en la mesa el plato grande de sushi, la botella de sake, los vasos y el jugo de naranja.

-Gracias.- Dijeron todas en coro.

-Provecho.- Todas le agradecieron y Keiko se retiró hacia la cocina.

-Mucho gusto, mi nombre es Beryl.- Ella era de piel blanca, cabello rojizo y ojos violáceos.- Sí, necesitan algo más estoy para servirles.- Se retira hasta la barra de la discoteca.

-Gracias.- Dijo

-Ahora si chicas que empecemos la celebración desde ya.- Dijo Mimette mientras servía el sake en cada vaso.- Brindemos porque nos espera una nueva vida, por Mina y Serena que nos ayudaron a encontrar este hermoso lugar para la fiesta y por todas nosotras que adornamos todo para que quedará espectacular. Salud, chicas.

-Salud.- Dijeron todas.

-Comamos, ¿quieren? La verdad que muero de hambre.- Dijo Serena con los ojos en forma de estrellas y muy entusiasmada de ver el plato grande quería probar todos los rollitos se sushi lo más ante posible.

-Jajajajajajaja, tiene razón, Serena comamos.

Todas rieron por lo graciosa que se veía Serena, cada una agarró sus palillos chinos y comenzaron a comer.

El resto de la tarde, las chicas pasaron comiendo sushi y tomando sake, también riendo con algunos chistes y anécdotas viejas de sus vidas. Al terminar, casi todas estaban algo borrachas menos Serena vio el reloj ya eran las 3:30p.m, Mina trató de levantarse de su silla pero no pudo estaba algo mareada.

-Chicas, se nos va hacer tarde para la fiesta. Deberíamos irnos, ¿no creen?

-Ay, Serena no seas aguafiestas.

-Mina, no hables ya estas mareada. Además, recuerda la fiesta.

-Tienes razón, debo arreglarme para que los chicos lindos me vean. Hoy es mi día, ayúdame a levantarme, amiga.

-Sí, chicas. Serena tiene razón, más tarde seguimos celebrando.- Dijo Mimette mientras Mina apoyaba su cuerpo al de Serena para lograr levantarse de su asiento y todas asintieron.

Todas se levantaron apoyadas unas de otras, Beryl al ver que se levantaban fue a su mesa para recoger todo.

-Espero que hayan disfrutado de todo.

-Si gracias.

Cada una en pareja fue saliendo de la discoteca agarrándose una de otra y conforme iban saliendo pedían un taxi e iban subiendo en él.

Serena y Mina fueron las últimas en encontrar un taxi, Mina subió con algo de ayuda ya que estaba muy mareada. Le dieron la dirección al chofer, después de unos cuantos minutos, llegaron su edificio de apartamentos, le pagaron al chofer y Mina logró bajar sola del taxi.

-No debiste tomar tanto, Mina.

-Ay, Serena. No exageres sólo fueron un par de tragos.

-No, mientas.

-Que importa, vamos rápido que al apartamento quieres necesito bajarme un poco la borrachera.

-Sí, además, de que debemos ver la ropa que nos pondremos hoy.

-Sí, pero ayúdame. Siento que me voy a caer.

-Ya que.

Mina se recargó en el hombro de Serena, subieron al ascensor, llegaron al departamento y Serena puso a su amiga en el sillón, fue directo a la cocina para preparar un fuerte café en la cafetera para que se le quitara la borrachera a Mina.

-Gracias, amiga no sé qué haría sin ti.

-De nada, amiga. Sabes que te quiero como la hermana que nunca tuve.

-Sí, pese a que tienes 2 hermanos y por eso eres la más consentida de tu familia.

-Lo sé, pero sabes que no soy tan consentida. Ay, pero ya que. Espero que con este café y un baño de agua fría te logres recuperar.

-Sí, debemos ser puntuales con Kelvin y con los chicos que estará esperando por mí en la discoteca.

-Jajajajaja, lo que tu digas, Mina. –Luego de varios minutos, ya estaba listo el café, Serena los sirvió en una taza, le puso algo de azúcar y fue hasta donde estaba su amiga para entregárselo.-Bueno, aquí está tu café. Ten cuidado está algo caliente.

-Gracias, amiga.

-Bueno, iré a bañarme y veré que ponerme para la fiesta.

-Mmm, mejor te ayudo con eso. Después de tomarme este café iré a tu habitación para ayudarte a elegir la ropa.

-Gracias, Mina. Pero…

-Pero, nada hoy es nuestra noche no sólo me voy a lucir yo, también tu lo harás.

-Está bien, aunque no sé para qué.

-Ve a bañarte, ahora iré a ayudarte.

-Jajajajajaja, si mamá.- Serena se fue de inmediato a su habitación se quitó su ropa se soltó el cabello, se metió al baño para darse un baño y lavarse su cabello.

Mina terminó de tomarse su café y como por arte de magia se levantó con todas las energías del sillón, dejó la taza de café en la cocina, corrió hasta la habitación de Serena y empezó a sacar toda su ropa del armario.

Cuando de pronto Serena sale del baño, envuelta en una toalla mientras se secaba el cabello vi el desorden que estaba causando su amiga.

-¿QUÉ HACES?

-Ayudándote a buscar un buen vestido que ponerte, pero veo que no tienes nada.

-PERO NO DEBISTE HACER TODO EL DESORDEN QUE HICISTE, MINA.

-Tranquila, luego lo acomodaremos. Mmm, como no encontré nada pues tendré que prestarte vestido, accesorios y todo lo que haga falta.

-¡MINA!

-Ya deja de gritarme quieres, te juro que te ayudo acomodar todo.

-Mina, sabes que no podemos llegar tarde tú misma lo dijiste. Además, sé que no me ayudarás, porque siempre que vas de fiesta al día siguiente amaneces con resaca.

-Lo dudo, tal vez traiga a un chico a dormir y mañana si te ayudaré a acomodar. Deja de preocuparte, ¿quieres? Hoy debemos pasarla bien y celebrar que pronto nos graduaremos de la Universidad.

-Tienes razón.

-Bueno, ya regreso. Sé que vestido te quedará perfecto.

-Está bien te espero.

Mina se fue corriendo a su habitación, mientras que Serena seguía secando su cabello cuidadosamente con la toalla.

En la habitación de Mina, ella seguía buscando el vestido hasta que lo encontró fue a su tocador y escogió unos accesorios que iban acorde al color del vestido.

-Perfecto, con este vestido y estos accesorios, Serena se ve ver espectacular.- Al decir esto último inmediatamente se fue a la habitación de Serena.-Amiga mira el vestido que te escogí.

-Espero no sea uno con el que me vaya a sentir cómoda. Recuerda que no soy como tú no me gusta andar tan provocativa.- Serena no podía ver, ya que seguía secando su cabello.

-Mejor calla y mira.- Era un vestido rosa pálido de mangas, semitransparente por arriba hasta la espalda, lo demás estaba cubierto de tela y lentejuelas.

-¡Mina, qué hermoso!

-Y también traje unos accesorios que combinan perfecto con el vestido.- Serena miró con detenimiento los accesorios era una diadema de lentejuelas y unos aretes en forma de media luna escarchados.

-Gracias, amiga.

-Apúrate, busca la ropa interior que vaya con el vestido y cámbiate.

-Ok, voy.

-Yo iré a bañarme, apenas estés lista ve a mi habitación para maquillarte.

-Está bien, Mina.- Mina sale de la habitación para ir rumbo a la suya para darse un baño mientras que Serena buscaba una ropa interior perfecta para la vestimenta que su amiga le prestó estaba muy emocionada no sabía cuál era la razón, pero hoy también sería su noche.

Al terminar de vestirse, Serena se pone algunos de los accesorios que le dio su amiga y dirige a la habitación de Mina, quien todavía continuaba bañándose.

-¿Qué tanto se bañará, Mina? Bueno, no importa.- Se dirigió al tocador y al verse en el espejo no podía creer lo hermosa que se veía con todo lo que le prestó su amiga.-Wow, estoy hermosa, en definitiva hoy será mi noche también.- En ese instante, sale Mina del baño envuelta en toallas de la cabeza a los pies y como siempre busca como asustar a Serena.

-Veo que te queda bien el vestido.

-¡AH, MINA! DEJA DE ASUSTARME, ¿QUIERES?

-Jajajajajaja, agradece que te estoy haciendo un halago.

-Oye, ¿qué tanto te estabas bañando?

-Jejejeje, nada más me estaba haciendo unos retoques aquí y por allá tú me entiendes. También lavándome el cabello, quiero quedar perfecta, jajajajaja.

-Jajajajaja, nunca cambiarás.

-Bueno, apurémonos a las 7:30pm viene Kelvin por nosotras.

-Pero, apenas son las 5:00pm.- Serena miró el reloj de pared en forma de gato blanco que tenía Mina en su habitación.

-Sí, pero hoy es nuestra noche debemos estar lo más hermosas posibles.

-Mina, no exageres.

-Sabes que no exagero, así manos a la obra.- Mina se dirigió a su armario, buscó un vestido liso color naranja claro y escotado, una ropa interior que fuera con su vestido, se dirigió a su tocador para buscar algunos accesorios y luego empezó a vestirse.

Cuando terminó de vestirse, inmediatamente fue a su tocador para buscar y poner los accesorios que combinaban con su vestido.

-Bueno, Serena a maquillarte así que siéntate.

-Está bien, Mina.

Mina empezó a maquillar a Serena y al terminar de maquillarla, Mina rápidamente se maquilló ella.

-Serena, te presto zapatos. Búscalos son iguales al estilo de tu vestido están en mi armario.

-Ok, hablando de armario. Recuerda que debes ordenar el mío.

-Sí, cuando terminemos de alistarnos lo ordeno.

-Más te vale si no tendrás que hacerlo mañana.

-Jajajajaja, está bien. Ya busca los zapatos que todavía falta el peinado que nos haremos.

-Ok, mamá. Ya voy, jajajajaja.- Serena fue al armario y vio los zapatos eran de tacón con fajitas de color rosa pálido y escarchados al igual a los aretes de media luna que andaba, se los puso y luego se fue a donde estaba Mina.-A ver, ¿qué tenías pensado para nuestros peinados?

- Tenía pensado que tú fueras de cola alta y yo con un moño. ¿Qué dices?

-Mmm, pues yo tenía pensado ir con el cabello suelto.- Dijo Serena viéndose en el espejo y Mina haciendo lo mismo.

-Sí, nos veríamos hermosas con el cabello suelto. Yo me lo alaciaré un poco y a ti te rizo un poco el cabello.

-Perfecto, como nos parecemos mucho no creo que nos confundan, jajajajajaja.

-Jajajajaja, tiene razón.- Mina saca de los cajones de su tocador la plancha para alaciar y las tenazas para hacer rizos en el cabello. Luego, empieza a alaciarse el cabello mientras que Serena se arregla un poco las uñas.

-Listo, ahora sí, Serena te toca.- Dijo Mina apenas terminó de alaciarse todo el cabello.

-Ok.- Serena se sentó en la silla del tocador y Mina empieza a rizarle el cabello.

-Oye, ¿ya terminaste de arreglarte las uñas?

-Sí. Cómo casi no hay tiempo sólo me las limé y me puse algo de brillo.

-Está bien. Ya son las 6:30pm y tenemos por lo menos una hora para terminar de ponernos.- Mina miró el reloj de su pared.

-Sí ya vi que ya no arreglaste mi armario.

-Jajajajajajaja, perdóname, Serena. Lo haré mañana.

-Eso espero.

Cuando Mina terminó de rizarle el cabello a Serena, ambas se vieron en el espejo del tocador.

-Quedamos hermosas, ¿no lo crees, Serena?

-Sí, como siempre parecemos gemelas.

-Jajajajajajaja, sí. Bueno falta lavarnos los dientes, que yo me ponga los zapatos, busquemos nuestras cosas para meterlas en el bolso y pintarnos los labios.

-Ok, deja que vaya a lavarme los dientes y traiga mis cosas.

-Está bien.- Mina se fue a su baño para lavarse los dientes mientras que Serena fue a su habitación para hacer lo mismo.

Al terminar, Mina se dirigió nuevamente a su habitación para ir a su armario y buscar unos zapatos que fueran iguales al color de su vestido, los encontró eran de tacón de color blanco con varias fajas que le llegaban por debajo de la rodilla y se los puso mientras que Serena buscaba su celular, su monedero, sus llaves y un espejo pequeño. Luego se dirigió a la habitación de su amiga.

-Lista, amiga.- Serena ponía sus cosas encima de la cama de Mina.

-Igual yo, amiga. Ahora si vente para pintarnos los labios.

-Ok.- Serena se acercó al tocador junto con Mina mientras que ella buscaba entre sus cosas un lápiz labial y lo encontró.-¡Vaya, Mina! Está hermoso ese color.

-Sí, es rosa claro con sabor a kiwi. Perfecto para cualquier ocasión.- Mina le guiña el ojo a Serena y ella se ríe. Después empieza a pintarle los labios.-¿Qué te parece?

-Mmm, delicioso y se ve hermoso pareciera como si de verdad de ese color son mis labios.

-Pero, no te lo comas mejor que otro lo haga, jajajajajajaja.

-Jajajajajaja, dudo que pase.-Dijo Serena tratando de ocultar lo que pasaba en ese momento por su cabeza.-Si, se hiciera realidad lo que estás diciendo, amiga. Desearía probar de nuevo los dulces labios de Darien.

-¿En qué estás pensando, Serena?

-Jajajajajajaja, en que hoy también me divertiré como nunca.

-Mmm, está bien.- Mina estaba algo dudosa en lo que decía su amiga, sabía que estaba pensando en alguién en especial.-Espero que Seiya no me arruine la noche.

-Y yo espero que Yaten no me haga lo mismo.- Mina mira el reloj de su celular mientras termina de pintarse sus labios.-Ya van a ser las 7:00pm, Serena. Bueno ya prácticamente estamos listas.

-Te olvidas de algo, Mina.

-¿Qué cosa?

-Los bolsos.

-Uy, ¡qué tonta soy!- Mina va de inmediato a su armario y saca 2 bolsos, uno con lentejuelas rosa pálido para Serena y para ella uno blanco liso.-Ten, Serena para que pongas tus cosas.

-Gracias, Mina.- Serena agarró el bolso, agarró sus cosas que dejó en la cama de Mina y las metió.-Falta media hora. ¿Qué vamos hacer en todo ese tiempo?

-Pues ver algo de televisión mientras esperamos. Sólo deja que meta todas mis cosas en el bolso y listo.- Mina fue a su tocador, buscó su perfume, se lo puso y luego lo guardó en su bolso.-Listo, ya nos podemos ir a la sala.

-Ok, vamos.

Ambas fueron a la sala, se sentaron en el sillón, encendieron la televisión y en uno de los canales estaban dando un desfile de modas en Paris. Mina se quedó viendo con atención mientras que Serena no prestaba mucha importancia. Al cabo de media hora, el viejo celular de Serena comenzó a vibrar.

-Responde, Serena. Tal vez es tu guapo jefe.

-Mina, hoy es sábado jamás me va a llamar en mi día libre. Además, lo tengo que ver el lunes en el trabajo.- Serena saca del bolso su viejo celular.-Es un mensaje de Kelvin.

-¿Qué dice?- Mina le arrebata el celular a su amiga para ver el mensaje: "Ya estamos parqueados en la entrada del edificio de su apartamento. Si quieren subo con Molly para recogerlas."-Ok, deja le respondo. Mmm,…mejor le mando un mensaje de mi celular no sé usar el tuyo. Ahora que estás trabajando deberías cambiarlo, ya está viejo y necesitas estar un poco más actualizada, ¿no crees?- Le devuelve el celular rápidamente y Serena lo metió en su bolso.

-Oye, ¡qué mala eres, Mina! Ese celular ha estado conmigo desde la Secundaria y todavía sirve. Mientras lo haga, lo seguiré usando tal vez para mi cumpleaños me compre uno.

-Jajajajaja, está bien, Serena.- Mina empieza a escribir el mensaje: "Ok, suban vivimos en el 3er piso, departamento 106. Los esperamos." Luego de escribirlo lo envía, pasó 1 minuto y Kelvin respondió: "Perfecto, ya subimos por el ascensor."

-¿Qué le respondiste a Kelvin?

-Le dije que subieran y él acaba de responder que ya vienen para acá.

-Ok.

Después de 5 minutos, empiezan a tocar el timbre del departamento. Mina dejó el bolso en el sillón y fue a abrir la puerta.

-¡Hola, Mina!

-¡Hola, Molly! ¡Qué alegría verte! Hace mucho que no nos vemos.

-Sí, jejejejeje.

-¡Hola, Mina! ¿Y Serena?

-¡Hola Kelvin! Ahí está en el sillón.

-¡Hola, Kelvin! ¡Hola, Molly!- Serena apaga la televisión, agarra su bolso y se levanta del sillón para ir a donde estaban ellos.-Llegaron puntuales, jejejeje.

-Eh, bueno es que Molly me apresuró un poco y bueno por lo menos me dio tiempo de buscar que ponerme.- Kelvin, iba vestido con una camisa blanca, pantalón negro, un reloj plateado de marca y unos zapatos negros.

-Lo siento, amor. Es que tenía muchas ganas de verlas. Ustedes saben que como estudio en otra Universidad al otro lado de Tokio, pues no he podido verlas. ¡Vaya como siempre parecen gemelas se ven hermosas con esos vestidos! ¿No lo crees, amor?

-Jejejejeje, sí. Pero lo único que las diferencian son sus peinados.

-Jajajajaja. Gracias, Kelvin.

-Pero, tú tampoco te ves mal, Molly.- Ella tenía un vestido negro con semiescote y pequeños destellos dorados, unos zapatos de tacón negros de punta y llevaba el cabello suelto.

-Gracias, Mina.

-Oye, Serena. ¿Por qué no me trajiste mi bolso?

-Jejejejeje, se me olvidó.

-Bueno, chicos. Espérenme, sólo agarro mi bolso y nos vamos.- Mina se dirige al sillón y agarra su bolso.-Ahora sí, vámonos.

-Ok.- Dijeron a unisono Serena, Kelvin y Molly. Los 4 salieron del departamento, mientras que Serena cerraba el apartamento. Al cerrar la puerta, se dirigieron al ascensor y al llegar al primer piso, Kelvin les indicó el camino hasta su auto.

-¡Mi fénix!- Serena estaba emocionada de ver el carro que quería comprarle a Kelvin.

-¿Todavía piensas comprar esa cosa?

-Oye, Mina. Todavía sirve mi carro.

-Sí, todavía pienso comprarlo espero que ya la otra semana me den mi pago de la quincena, te pago una parte de lo que te debo y guardo una parte para comprarle mi Fénix a Kelvin.

-Eso espero, Serena. Porque tengo otro vendedor que lo quiere. Bueno suban al auto que se nos va hacer tarde.- Las chicas suben al auto con rápidez, Molly estaba esperando a que Kelvin le abriera la puerta del copiloto, éste lo hizo y luego ayudó a Serena y a Mina para que entraran al auto, después él lo hizo por el lado del piloto.

-Gracias, Kelvin y no te preocupes dentro de 2 meses o menos te pagaré el dinero completo por mi Fénix.

-Será que nos vayamos y espero que esta chatarra no se dañe o algo. Quiero llegar a tiempo debe a ver una fila de chicos esperándome en la discoteca.

-Jajajajaja, está bien. No te preocupes este auto está completamente arreglado y no pasará tal cosa.- Serena y Kelvin reían mientras éste puso el auto en marcha

-¡Qué! ¿No era que Mina seguía con Yaten?

-Se me olvidó contarte ese detalle, mi amor. Como estos días hemos tenido pocos días para poder vernos pues no me ha dado tiempo.

-Tranquilo, Kelvin. Yo le digo a Molly, pues hace semanas que dejé al idiota de Yaten me cansé de él y la verdad que estoy mejor así. Puedo disfrutar de mi vida como yo quiero sin que nadie se entrometa.

-Mmm, ¡qué mal! Se veían tan bien juntos. Me imagino que el irá a la fiesta de hoy, ¿no es así?

-Sí, seguro irá sólo. Lo único que espero es que si ve que estoy hablando o bailando con un chico no me arruine la noche con sus celos, ya no somos nada y lo debe de entender.

-En eso te apoyo, Mina. Cuando una relación termina y alguno de los 2 ya hizo su vida al lado de otro o quiere hacerla, el otro no debe de meterse debe hacer lo mismo con su vida y listo. Serena, ¿al fin aceptaste a Seiya?

-Ni loca, ya le he dicho que lo quiero como un amigo aunque él sigue igual de necio por insistiéndome. Hace unas semanas tuve unos problemas económicos y yo de tonta le acepté ir a una salida de amigos y fue una de las peores que he tenido.

-Jajajajaja, sólo has tenido una.

-No, Mina. Recuerda que en la Primaria antes de que Kelvin se enamorara de Molly, me pidió ir con él a una cita y pese a todo fue muy romántico.

-Sí, lo recuerdo. Fuimos al Crown y luego al Parque de Diversiones, lo único que faltó fue el beso pero tú me rechazaste.

-Jajajajajaja, es que yo no sentí lo mismo que sentías por mí. Perdón, Molly si te molesta la conversación.

-Tranquila, son cosas del pasado y es hermoso recordarlos. Pero, dime, ¿qué fue lo que pasó en tu cita con Seiya?

-Pues, me arreglé lo más elegante posible. Pensé que me llevaría a un restaurante elegante o algo así, pero me llevó al Crown al llegar pedimos helados, derramó el suyo encima de mi vestido. Luego, cuando salimos trató de besarme, se me rompió el tacón y casi caigo en una alcantarilla.

-Jajajajajaja, pobre. Seguro Seiya trató de esforzarse lo mejor posible para que todo saliera perfecto.

-Jajajajajaja, sí le ganaron los nervios. Por lo menos a mi no me pasó eso.

-No amor, tú te sabes controlar perfectamente.- Molly se acercó a Kelvin para darle un pequeño beso en los labios.

En el camino a la discoteca, los 4 seguían conversando y riendo sobre diferentes temas. Hasta que pasó media hora, llegaron a la discoteca y un chico les abrió la puerta del auto a las chicas mientras que Kelvin se bajaba para luego darle las llaves para que lo fuera a parquear.

-Listo, sólo falta que llegue Seiya y su prima.

-Mejor, entremos. Ya quiero ver a los chicos lindos que llegaron o ver si llegó Armand a la fiesta.

-Mina, debemos esperar a Seiya.

Al pasar de unos cuantos minutos, llega un auto gris el cual Mina le parece familiar. Cuando se baja el chofer del auto, ella logra confirmar sus sospechas.

-No puede ser es Yaten. Era la última persona que quería ver apenas entráramos a la discoteca.

-Contrólate, Mina. No le tomes importancia o si se te arruinará la noche.

-Tienes razón, Molly.

Después de que Seiya, su prima y Yaten se bajaron del auto, éste entregó las llaves al chico que estaba en la entrada para que lo parqueara, se fue directo adentro de la discoteca sin mirar a Mina. Seiya y su prima se acercaron a donde estaban los demás esperándolos.

-¡Hola, chicos!

-¡Hola, Seiya!

-Les presento a mi prima Kakyuu. Prima ellos son Serena, Mina, Kelvin y su novia Molly.

-Mucho gusto en conocerlos, chicos. Bueno a Serena ya la conocía.

-¡Hola, Kakyuu! ¿Cómo has estado?

-Bien, ¡vaya, Serena! Te ves muy hermosa y ustedes también chicas.

-Gracias, Kakyuu.- Dijeron a unísono Serena, Mina y Molly.

-Me gusta tu vestido Kakyuu. Adivino, es de la moda de París de este mes.- Ella traía un vestido color rojo sangre escotado, largo atrás y corto adelante, zapatillas de tacón con faja del mismo color que su vestido y el cabello recogido con un moño.

-¿Cómo lo supiste?

-Jejejeje, es que lo vi ahora en un desfile que estaban pasando de París.

-Bueno, este vestido me lo regalaron antes de que saliera en ese desfile.

-¿Cómo?- Mina estaba algo sorprendida.

-Sí, fui a la Universidad en Francia a estudiar Diseño de Ropa y pues la diseñadora de este vestido fue mi profesora…- La interrumpe Seiya embelesado de ver como andaba vestida Serena de pies a cabeza.

-Dejen la conversación para después y entremos de una vez.

-Oye, primito. ¡Qué grosero eres!

-Tranquila, Kakyuu. Luego me sigues contando.

-Está bien, Mina.

-Tiene razón, Seiya. Mejor entremos antes de que la entrada se llene de gente y luego nos cueste entrar.

-Serena, tiene razón. Vamos.- Dijo Kelvin luego de darle la mano a su novia.

Los 6 entraron a la discoteca, Mina se emocionó al ver los chicos que estaban ahí aunque fueran pocos.

-Hoy si es mi noche y espero que lleguen más chicos lindos.

-Jajajajajaja, Mina nunca cambiarás. No te extrañes, Kakyuu. Desde que tenemos memoria nuestra amiga siempre ha sido así, jajajajaja.

-Jajajajaja, es bueno saberlo.- En ese instante, llega Beryl la misma chica que en la tarde atendió a Mina y a Serena cuando llegaron a adornar la discoteca con Mimette y sus amigas.

-¡Hola, Chicos! Sean bienvenidos a House of Fénix, ¿tienen reservación?

-Sí, está a nombre de Mina Aino.

-Ah, sí. Síganme le indicaré su mesa.

Los 6 la siguieron y para sorpresa de Mina, su mesa estaba en el mismo lugar de la de Yaten y para su alivio también estaba la de Mimette cerca.

-Bueno, esta es su mesa si necesitan algo, no duden en pedírmelo.

-Gracias.- Dijeron los 6 a unísono mientras que Beryl les sonreía y se retiraba para recibir a más personas que iban entrando a la discoteca.

-No puedo creerlo, lo que menos quería ocurrió. Estamos cerca de Yaten.

-Tranquila, Mina. Sólo ignóralo.

-Eso haré, Molly y espero que él lo haga.

-No te preocupes, Mina. Que si mi primo Yaten no lo hace tendré que obligarlo, él siempre me hace caso. ¿No es así Seiya?

-Sí, cuando éramos niños jugábamos a las luchas libre. Aunque mi hermano, mi primo y yo evitábamos jugar con ella para que nuestros tíos no se enojaran. Pero, ella siempre se metía junto con nuestra otra prima Lita y nos ganaban a los 3, jajajajajaja.

-Sí, ¡qué hermosos recuerdos! Jajajajajajaja.

-¡Increíble! Imaginar que una mujer tan delicada como tú, le pudiera ganar a tres hombres a la vez.

-Gracias, Kelvin. Jejejejeje, aunque a veces obtenía algo de ayuda de mi hermana.

-En ocasiones, no era así, jajajajajajaja. Siempre nos ganabas a los 3.

-Jajajajajaja, qué divertido sería ver a Seiya siendo atacado por una de tus llaves, Kakyuu.

-Jajajajaja, yo creo que es hora de beber algo para empezar a celebrar y así seguimos la conversación que tenemos pendiente, Kakyuu.

-Está bien, Mina.

Mina hace señas para que Beryl llegue hasta su mesa y así pedir las bebidas. Ésta al ver las señas que Mina le hacía, llega de inmediato a la mesa.

-Sí. ¿Qué desean tomar?

-Tengo antojos de champan, ¿qué tal si lo pedimos?

-Sí, Mina. También sería bueno algo de sake.- Molly estaba muy emocionada por escuchar que pedirían algo de tomar.

-Yo prefiero algo de jagger, nuvo o un hipnotiq.

-¡Vaya, Kakyuu! Si que nos llevaremos muy bien.

-Jajajajaja, eso espero, Mina.

-Por lo que veo hoy nos dejaran en bancarrota, Seiya. Jajajajajajaja.

-Jajajajaja, sí. Aunque tú no puedes tomar, así que yo digo pidan lo que quiera que nosotros pagamos.

-Siendo así, traiga una botella de champan, una de nuvo, una de hipnotiq y una de sake.

-Yo, prefiero mejor una piña colada virgen.

-Serena, no seas aguafiestas. Hoy es día para celebrar, además dijiste que ibas a tomar.

-Tienes razón, Mina, se me había olvidado. Jejejejeje.

-Ok y de comer, ¿qué van a querer?

-El menú de sushi que pedimos Serena y yo junto con unas amigas estuvo delicioso.

-Pues pídanlo. Se me está antojando comer algo de sushi.- Los ojos de Molly se empezaron a iluminar.

-Está bien. El menú de sushi será.

-¿Hablan del menú que incluye una botella de sake?- Beryl seguí anotando lo que ellos iban pidiendo.

-Sí. ¿Recuerdas que en la tarde venimos con un grupo de amigas?

-Sí, lo recuerdo por algo pregunté es que usted y su amiga se me hacían conocidas pero peinadas de esa forma parecen gemelas.

-Jajajajaja, gracias.

-De nada, Señorita Aino. Entonces, les traigo el menú de sushi con la botella de sake, la botella de champán, de nuvo y de hipnotiq.

-Sí.

-Ok, enseguida les traigo todo.

Mientras los chicos esperaban, Mimette y sus amigas iban entrando a la discoteca y al ver a Mina y a Serena se acercaron para saludarlas.

-¡Hola, chicas! ¡Qué hermosas se ven!

-Sí, se ven preciosas. Parecen gemelas.- Dijeron las demás a unisono.

-Gracias, chicas. Ustedes también se ven bien.

-Me alegro mucho de que nuestras mesas estén cerca.

-Sí, a nosotras también, Mimette.

-Ah, chicas. Les presento a Molly la novia de Kelvin y a Kakyuu la prima de Seiya y Yaten.- Mina dijo entre dientes ese último nombre.

-Mucho gusto, soy Mimette y ellas son mis amigas Eudial, Viluy, Telú, Ciprin y Petrinol.- Telú tenía el cabello verde claro y estaba amarrado en una cola alta, sus ojos eran del mismo color que su cabello. Llevaba un vestido negro corto de estraple con algunos destellos dorados y zapatos de tacón negro. Viluy tenía el cabello celeste y estaba peinado con un moño estilo griego y sus ojos eran azules. Llevaba un vestido azul marino con tirantes un poco largo y zapatos de tacones del mismo color que su vestido. Ciprin y Petrinol eran gemelas, lo único que las diferenciaba era el color de sus ojos y su cabello. Ciprin tenía el cabello de color azul y estaba peinado con una cola alta de medio lado, sus ojos eran igual de azules que su cabello. Llevaba una blusa color celeste, transparente y

-Es un gusto, conocerlas.- Dijeron las chicas a unísono.

-El gusto es nuestro.- Dijeron los Molly y Kakyuu a unísono.

-Bueno, luego nos veremos. Iremos a nuestra mesa.

-Ok, nos vemos.

Cuando Mimette y sus amigas fueron a su mesa, Kakyuu le siguió contando a Mina sobre su vestido y su estadía en Francia. Mina se emocionó al escucharla ya que su sueño al igual que el de Serena es conocer Paris.

Después de un par de minutos, entra una chica de cabello largo, pelirroja de ojos rojizos, con un vestido color azul marino escotado, sin tirantes y zapatos de tacón con 3 fajas del mismo color del vestido.

-Mina, mira quién entró.- Serena estaba sorprendida de ver a esa chica.

-No puede ser, pensé que después de la Preparatoria no la volveríamos a ver.

-¿Qué hace ella aquí?- Seiya también le sorprendió al verla.

-¡Qué horror! Espero que ni venga a saludarlos.- Molly la vio con desprecio.

-Pero, ¿quién es ella?- Kakyuu no aguantaba la curiosidad.

-Es Kaolinette, la chica que te conté que en la Preparatoria anduvo detrás de nosotros y casi hizo que Mina terminara con Yaten a verlos en una situación algo comprometedora.

-¡Ah! ¿Es la perrita en celo?

-Sí, ella misma.

-Mmm, que zorra no sé que hace aquí. Alguién debió haberla invito.

-No lo creo, nadie la quiere por andar detrás de todos los chicos de la Preparatoria.- Serena no paraba de ver como ella buscaba con la mirada a alguién hasta que la encuentra.-No puede ser viene para acá, hay que ignorarla.

La chica pasó de largo de donde estaban ellos y se dirigió a la mesa donde estaba Yaten junto a unos compañeros de su carrera. Seiya y los demás se quedaron sorprendidos al ver como ella le daba un abrazo y un beso en los labios a Yaten.

-¡QUÉ!- Kakyuu podía creer que su primo le recibiera el beso a esa chica.

-¡Vaya, qué gustos más burdos tiene Yaten! Me cambió por una vulgar, jajajajajajaja.

-Mina, no nos vayas a salir con que estás celosa.- Dijo Molly extrañada por el comentario que hizo Mina.

-No, para nada. Sólo me causa risa que él antes me decía que jamás se fijaría en un sr tan corriente como ella.

-Pues al parecer cambió de opinión.

-Sí, Serena y creo que con esto tendré que hablar muy seriamente con mi primo. Que ni piense traer a esa perrita en celo a la familia.

-Uy, lo que le espera a mi hermano, jajajajaja.

Todos rieron al imaginar como Kakyuu regañaría a Yaten, cuando de pronto Beryl acompañada de otra mesera de cabellos negros cortos y ojos violetas llegaban con todo lo que habían pedido.

-Bueno, chicos. Aquí está su pedido.

-Gracias.- Dijeron todos a unísono mientras que las chicas iban acomodando las botellas, las copas, los vasos para el sake y el sushi con los palillos chinos.

-Sí necesitan algo más, me pueden llamar a mí o a mi compañera Hotaru.- Beryl señaló a la pelinegra de ojos violetas.

-Muchas gracias.- Volvieron a decir todos mientras las 2 meseras les sonrieron y se retiraron.

-Ahora sí, que comience la fiesta.- Mina estaba muy entusiasmada con todo lo que pidieron.-Hay que tomar hasta desmayarnos.

-Sí y olvidarnos de esa horrible escena.- Molly empezó a servir el sake en los 6 vasos.

-Amor, sabes que no puedo tomar mucho.- Kelvin estaba asustado ya que sabía que el sake era demasiado fuerte y como era el chofer designado necesitaba estar lo más sobrio posible.

-Ay amor, sólo vas a tomar un poco de sake y ya.

-Ok, sólo este vaso y ya.

-Bueno, entonces salud. Porque esta noche sea la mejor de todos.- Dijo Mina agarrando su vaso.

-Salud.- Dicen los demás a unísono agarrando sus vasos y luego tomando de ellos.

Después de tomar algo de sake se dedicaron a comer sushi y a hablar sobre anécdotas graciosas.

La discoteca se estaba llenando poco a poco, todos eran chicos de la UT excepto los que iban entrando en ese momento.

-¡Hola, chicos! Bienvenidos.

-¡Hola, Beryl!- Dicen los chicos que van entrando.

-¡Hola, Beryl! ¿Cómo les está llendo hoy con los Universitarios?

-Pues de lo más bien, Señorita Hino.

-Eso veo y me alegra mucho. Esto de hacer fiestas para los Universitarios es una gran inversión para mi discoteca.- Rei estaba orgullosa al ver lo lleno que estaba el lugar.

-¡Hola, Beryl!

-¡Ho…hola! Señor Chiba.

-¿Cómo estás?

-Bi…bien, Señor Chiba.

-¿Cómo se está portando mi hermana Hotaru?

-Está trabajando estupendamente. Pese a no ser mayor de edad pasa desapercibida entre los empleados.

-Jejejeje, esa niña y eso que es la primera vez que trabaja aquí. Gracias, Rei por darle la oportunidad.

-No, más bien gracias a ella por ayudarme ya que con la actividad de hoy todos deben estar presionados. Beryl, ¿nos puedes indicar dónde está nuestra mesa?

-Sí, Señorita Hino. Pasen adelante.- Les indicó el camino y ellos la siguieron. Llegaron a una mesa casi cerca de la tarima donde estaba el DJ.- Bueno si se les ofrece algo me llaman.

-Gracias, Beryl. Dijeron a unísono mientras Beryl les sonreía se retiraba.

-¡Vaya, Darien! ¿Cómo que le gustas mucho a Beryl?

-Jajajajajaja, hermanito eso es noticia vieja.

-Deberías hacerle su sueño realidad si no yo me adelanto por ti.

-Jajajajajaja, no hermano no soy como tú.

-Ni se te ocurra, Malachite. Con mis empleadas no te metas, acuérdate lo que pasó la última vez.

-Esa no fue mi culpa ella se metió al baño y pues no podía desaprovechar el momento.

-Ahá y por tu culpa la tuve que despedir.

-Jajajajajaja, ¡qué amargada! Eres igual a mi hermano nunca deja que me divierta.- Malachite hace pucheros como niño pequeño.

-Será porque te conocemos demasiado y en ocasiones es acosar a unas pobres niñas que ni siquiera se fijan en ti.

-Eres cruel, Rei.- Siguió haciendo pucheros.

-Jajajajajaja, siempre es divertido salir con ustedes hace mucho que no lo hacemos.- Dijo Jedite muerto de la risa. Jedite era de cabello rubio y de ojos azules, andaba una camisa blanca semiabierta y unos pantalones negros semiajustados.

-Sí, como pasamos muy ocupados con nuestros trabajos. Cuesta que podamos salir de fiesta en grupo.- Dijo Zoycite, el era de cabello largo rubio y amarrado en una cola, traía una camisa azul marino de cuello de tortuga y pantalones ajustados cafés.

-Deberíamos hacer esto una vez al mes, ¿no creen?

-Sí, Amy tiene razón así podremos salir un poco de la rutina.

-Sí, Rei y a mí me da más oportunidad de prepararme para conquistar chicas.

-Nunca cambiarás, jajajajajajaja.

Luego de un largo rato de charla y bromas, son interrumpidos por la voz del DJ quién tenía un anuncio que dar.

-¡Hola a todos! Sean bienvenidos a House of Fénix, espero que la estén pasando muy bien en este día tan importante para ustedes. Soy Nicolás su Dj y hoy les daré las mejores mezclas de esta noche, así que los invito a que pasen a la pista para que puedan disfrutar de la música.- Nicolás empieza a poner una mezcla de electrónica y la gente empieza acercarse a la pista para bailar.

Mientras tanto en la mesa de Serena y los demás chicos terminaban de comer sushi y de tomar sake. Kelvin sólo se tomó el trago que le dio su novia Molly, Mina al terminar de escuchar el anuncio del Dj estaba muy emocionada.

-Chicos, vamos a bailar. Además, quiero ver a ese guapo Dj de cerca.

-Jajajajajaja, está bien vayamos a bailar.- Molly extrañaba mucho estar con Serena y Mina, al parecer ella nunca cambiaba siempre pensaba en chicos.-Vamos, amor.

-No, amor. Tranquila yo cuido las cosas, tú sabes que tengo dos pies izquierdos para bailar.

-Jajajajaja, se me había olvidado. Entonces Seiya tu irás a bailar con nosotras.

-Claro, chicas con gusto iré. Me sentiré bendecido de estar entre ustedes.

-Yo prefiero quedarme platicando con Kelvin.

-No, Serena. Tú te vienes con nosotros.

-Kakyuu, es que no tengo ánimos de bailar.

-Ay, Serena no seas aguafiestas hoy es nuestra noche, ¿lo recuerdas?

-Mmm, sí. Tienes razón, Mina. Iré con ustedes entonces.

-Esa es la actitud, Serena. Además, no te preocupes si algún tipo se te quiere acercar yo te cuidaré.

-Gracias, Seiya. Pero yo sé cuidarme sola.- Serena le sonríe y Seiya hace lo mismo aunque se entristece por dentro.

Los 5 se fueron a la pista a bailar cerca de donde estaba el Dj tal y como Mina lo había pedido. Comenzaron a bailar, a lo lejos Darien miró entre la gente que estaba en la pista y la vio a Serena bailando trató de ignorarla mas no pudo ya que Rei y Amy se percataron de su presencia.

-Mira, Darien. Esa que está ahí bailando, ¿no es Serena?- Darien aunque no quiso volteó a verla.

-Sí, creo que si es Serena. Sólo que se confunde con la otra rubia.- Amy las estaba viendo fijamente.

-Sí, es ella. Es inconfundible es la que tiene el vestido rosa y la que tiene el vestido naranja es su amiga Mina.

-Me sorprende hermanito, no sé como hiciste para no confundirlas, esas hermosas rubias parecen gemelas.

-Los peinados también las diferencian.

-Mmm, viéndolas bien, Darien tiene razón.

-Darien y ¿tú como conoces a la amiga de Serena?

-Pues, fue con ella con la que tuve entrevista ayer y él chico que está bailando junto a ellas fue el fotógrafo que me sacó las fotos para la revista de espectáculos.

-¡Qué tonto! Viendo a esas rubias, se me olvidó preguntar, ¿quién es Serena?

-Es mi nueva Asistente Personal.

-Mmm, pues que sexy al igual que su amiga. Creo que ya me dio ánimos de ir a bailar.- Malachite veía de manera pícara a las chicas.-Además, la pelirroja y la castaña también están igual de hermosas que ese par.

-Ni sé te ocurra, Malachite. Sé lo que planeas.

-Tú siempre de aguafiestas, Rei.

-Hermanito, Rei tiene razón. Serena no es como las chicas que has conocido, mejor que ni te le acerques.

-Jajajajajaja, pues no me importa me gustan los retos.

-Darien, tiene razón. Ella se ve que no es como las demás, además, creo que ese chico es su novio y no creo que te deje acercarte.

-Con novio o sin novio, no hay nada que me detenga y menos un escuálido como ese.

-Pues, inténtalo aunque lo más seguro ella te rechace, jajajajajaja.

-Mmm, aunque viéndolo bien. Esa tal Mina se ve mejor que Serena, iré acercarme a ella.- Malachite se levantó de su asiento.- Deséenme suerte.

-Jajajajajaja, ay amigo nunca la has necesitado siempre obtienes lo que quieres.- Dijo Zoycite dándole gracia el comentario.

Mientras que Malachite se dirigió a la pista, Mina volvió a ver a donde él estaba y le hizo una seña a Serena para que lo viera.

-Serena, mira quién viene para acá.

-¿Quién?

-Mira ése chico, está muy guapo.

-¡Ay, no!

-¿Qué pasa, Serena? ¿No lo ves guapo?

-No es eso, Mina. Mira quienes están en su mesa.

-¿Quiénes?

-Mi jefe, el Señor Chiba, Rei y Amy.

-Deberías estar feliz de que tu guapo y sexy jefe está aquí. Rei y Amy son tus compañeras de trabajo, ¿no?

-Con lo de mi jefe ni inventes y sí, ellas son mis compañeras de trabajo.

-¿De qué hablan chicas?

-Kakyuu, es que el guapo jefe de Serena está aquí.

-A ver.- Mina le señala la mesa donde vieron a Darien.-Mmm, sí que está guapo. Molly, ¿tú qué opinas?

-¿De quién?

-Del jefe de Serena, mira está ahí.- Kakyuu señala a donde estaba Darien.

-Pero, ese es Darien Chiba. El hombre más codiciado de todo Japón y claro que es muy guapo. Bueno, no tanto como mi amado Kelvin, ya que sin lentes es todo un bombón.

-Jajajajaja, entonces Serena trabaja para ese caramelo.

-Sí, soy su Asistente Personal.

-¿Qué tanto están parloteando ustedes 4?

-Pues, de que el jefe de Serena está aquí.- Mina lo dijo con maldad, ya que sabía que Seiya se iba a poner celoso.

-Mmm, de igual forma no dejaré que se te acerque, bombón.- Seiya ya estaba un poco ebrio y muy celoso.

-Seiya, deja de decirme así. Soy Serena.

-Está bien, está bien.

-Bueno, nada de peleas sigamos disfrutando de la noche. Además, de que estoy disfrutando mucho de la vista.- Mina volteaba la mirada hacia el Dj, mientras lo saludaba con la mano y éste le correspondía.

Los 5 siguieron bailando, Seiya quería acercarse a bailar con Serena y ella se apartaba. Malachite al fin había llegado a la pista y empezaba abrirse campo entre la gente bailando hasta llegar a donde estaba Mina y los demás.

-¡Hola, preciosa! ¿Puedo bailar contigo?- Dijo Malachite mientras se le acercaba por detrás a Mina y ésta volteó a verlo.

-¡Hola! Sí, claro que puedes bailar conmigo.- Mina le guiñó el ojo, Serena, Molly y Kakyuu vieron la escena y empezaron a reír entre ellas, Seiya seguía con ganas de acercarse a Serena pero Kakyuu se ponía a bailar enfrente de él ya que veía la reacción de Serena.

Todos siguieron bailando, Mina estaba muy animada bailando y hablando con Malachite. Después de un rato, la música terminó y pusieron algo suave cosa que a Mina no le gustaba así que les dijo a los chicos que fueran a su mesa.

-Bueno, precioso más tarde nos vemos. Fue un placer en conocerte.

-No, el placer es todo mío, hermosa.- Malachite se inclinó para darle un beso en el dorso de su mano a Mina.-Hasta luego.

Malachite se fue a su mesa también, mientras que Mina y los demás también se iban hacia su mesa.

-¡Ay, chicos! Hoy sí que es mi noche.

-Sí y al parecer te olvidaste de Armand.

-Armand, ¿quién es Armand? Jajajajajaja, ese tal Malachite está mejor que él. Bueno, creo que es el turno de Serena.

-¿Porqué lo dices, Mina?

-Bueno, Kelvin. Es que el jefe de Serena, está aquí.

-¡Vaya, qué coincidencia!

-Basta de parloteo, chicos. Yo quiero seguir tomando sake.

-Molly, tiene razón. Hay que seguir celebrando no podemos desperdiciar todo lo que pedimos. Además, de qué mi hermoso primo y Kelvin van a pagar.

-Pues a darle. Qué ando muy feliz.- Mina estaba muy entusiasmada quería que esta noche no terminara nunca.

Molly agarró la botella de sake y empezó a repartirla. Conforme iban terminando la botella iban agarrando otra para repartirla entre los 5 y comiendo lo que quedaba de sushi.

¡Hola, chicos! Perdón, ya sé llevo como 3 meses de no actualizar y lo estoy tratando de hacer lo más seguido posible, pero no he podido, mi papá me deja presentaciones y entre otro documento para hacerle y no me ha dado tiempo de nada. Además, que estoy tratando de actualizar mi primer fiction que me gustaría que pasaran a leerla se llama Sailor Moon: Los Creadores del Universo. Espero que les esté gustando el desarrollo de esta historia, ya que apenas me vaya ausentando les voy extendiendo más cada capítulo.

Bueno, los seguiré invitando a que entren a mi página de Facebook Serena Chiba Moon, no sean malos y déjenme sus saludos o los que ustedes quieran.

Gracias a todos lo que ponen este fic en sus favoritos y por sus reviews a princessqueen, skarllet northman, SELENE 333, CONEJA, a serenitymoon20, a flaquita y a Zakura Naiguino. Bye, nos leemos hasta la próxima. Feliz Navidad y un Feliz Año Nuevo para todos ustedes.

yssareyes48: Sí, Darien se está portando como un completo tonto, sigue con la idea de no quererla lastimar que se va hacer y tranquila que pronto entre estos 2 va pasar algo, jejejejeje.

Miriam Ortiz: Sí, me gusta dejarlos con la intriga y bueno si no has leído todo el fic te invito hacerlo.

Goshy: Serena y Darien todavía no sienten sentimientos uno al otro es más atracción física que sentimiento. Él no quiere arrastrarla a su mundo, tampoco que se entere de su oscuro pasado, más adelante cuando se desarrolle esta historia si habrá sentimientos entre ambos, a ver qué pasa con él y por Seiya el no se rendirá tan fácilmente por más que le diga Serena que no, esperemos que Darien le dé una lección.

lucia lara: tranquila pronto sabrás más de lo que pasará.