Inuyasha no es de mi propiedad, ni los caracteres, personajes, desarrollo, storyboard, ni alguna especificación que haga referencia a la serie, todo esto es propiedad intelectual de Rumiko Takahashi como creadora de dicho contenido.
El desarrollo de la historia a continuación, y de aquello que no haga referencia de la serie sino que sea ajena a ello o contrario a la idea original, es reproducción mía sin ánimo de lucro, por lo que en caso de traducción o difusión deberán ser autorizados, o sera considerado plagio.
Advertencias: Ligero OoC. AU. Lenguaje fuerte. Faltas de ortografía y puntuación.
BLUE DRAGON
Capítulo 1: El Oráculo de Damocles
Dias después del mensaje enviado, estaba cayendo en la desesperación. Su padre había dejado de llamarlo, lo que era bastante malo, tenía el celular bloqueado de tantas notificaciones.
Ya no confiaba en la supuesta ayuda que Miroku había recomendado,
Pero un día, uno bastante caluroso, las notificaciones como era una costumbre estaban a la orden del día, por lo que su celular vibro por enésima vez, por pura inercia quiso apagarlo, pero algo en su cabeza le dijo que mirara, y así lo hizo.
Solicitud aceptada, espera nuevas instrucciones
Quid pro quo
Oráculo de Damocles
Oráculo de ¿qué?
El mensaje, la solicitud, se recordó.
Respiro un poco en la soledad de su apartamento, sintiendo su ansiedad mermar ligeramente al ver que tenia un plan. O bueno, un algo entre manos.
Inuyasha chasqueo la lengua al ver una de las porristas mover lentamente las caderas sin dejar de mirarlo.
Que bonita cosita, ojos azules, rubia y piel bronceada, por la corta de su falda, excelentes piernas dignas de un atleta, perfecta para su tipo de ejercicio.
—Así que…te escribió…
—Si, pensé que no lo haría, pero al parecer tenemos un plan.
—Okey…es verdad, tenemos un plan, aunque, me causa curiosidad el nombre.
Inuyasha quito la mirada del espectacular cuerpo de la rubia y la clavo en los ojos azules de su amigo.
—¿No te parece un poco...extraño, como a secta?
—Un poco, necesito que solucionen el problema. Totosai llego al apartamento, mi padre quiere verme…necesito solucionar esto, ya.
—Bien, tu padre me da escalofríos.
—A mi también…
De repente, un chico de primer año, a todas luces nervioso, se acerco tambaleante a la mesa, una vez capto la atención del ojidorado, se puso a temblar
—Ve-vengo con un mensaje, de-de algu-ien que…
—Habla bien niño—mascullo fastidiado, cosa que puso al chico a sudar a mares mientras dejaba una nota.
—Léela—chillo, para desaparecer en la marea de estudiantes que corrían a sus clases.
Inuyasha vio con desagrado la hoja, arrugada y un poco húmeda de sudor.
—¿Quién se creerá ese mocoso? —murmuro.
Miroku se rio entre dientes, depositando su mentón en la palma
—Vamos, léela, tengo curiosidad—exclamo burlonamente, siendo fulminado por el ojidorado.
Abrió el papel con algo de asco.
Jardín Lateral, ala oeste.
El Oráculo de Damocles
—Nombre tan extraño—murmuro el ojidorado, Mairju asintió.
—Si, pero importa es la solución de tu problema.
Inuyasha camino con lentitud al lugar donde decía la nota, si era honesto, le desagradaba profundamente el no saber nada e ir a ciegas con quien sabe que extraño, eso, quitando el hecho de que no sabia si el servicio era efectivo.
Situaciones desesperadas, requieren medidas desesperadas…
El jardín del ala oeste rara vez estaba lleno de gente, por lo que no le alerto el verlo totalmente en soledad. El sol estaba en su punto mas alto, y los arboles se movían con una suave brisa, prendió su cigarrillo y se sentó en una banca cercana debajo de un abeto disfrutando el relajante ambiente.
De repente, una sombra tapo momentáneamente el sol, viro un poco la cabeza y vio una larga cabellera azabache, no podía ver el rostro, pero si alcanzaba ver un tatuaje asomándose entre la lustrosa melena en el brazo derecho.
Bien, le fastidiaba profundamente que invadieran su espacio sin advertencia alguna pero por lo que podía ver, el cuerpo de la chica, podría hacer una pequeña excepción…
—Y una pequeña cosita como tu…
De repente, unos ojos azules los golpearon: luminosos, algo inocentes y atrevidos, la piel mas clara que hubiera visto, imperfecta, pero bella.
La chica si bien no era demasiado hermosa, era bastente…impactante.
—Ya sabia yo que un Taisho era inconfundible—murmuro la mujer con la voz gruesa, nada chillon o aguda, lo que era un gran alivio auditivo, voz que no perdía su feminidad. Por lo que veía, la chica era preciosa, aunque nada común a lo que en sus gustos se veía, dos tatuajes se vislumbraban entre las mangas de su camiseta negra, aunque no los pudo detallar, y un pequeño aro dorado adornada su boca—Un placer.
Parpadeo, confundido.
—¿Me conoces?
—Oh si, todo el mundo, el rey de la universidad—murmuro, viendo el campo, para volver a el—Aceptamos tu solicitud…
Inuyasha parpadeo, aun más confuso. Según Miroku, el oráculo ese era un hombre, no mujer
—Espera…de…tu eres el Oráculo de …de…de lo que sea…—dijo, encarnando la ceja—aunque no eres…hombre
La chica, rio—Si, bueno, es un grupo. Yo fui asignada a tu solicitud. Si te soy honesta, te pedí personalmente…espero no tengas problemas con que sea mujer
Inuyasha enarco una ceja.
—Vas a ser un trabajo divertido—rio suavemente—Siempre creo en mis instintos—abrió una agenda desgastada, con un lápiz adentro—Mi nombre es Blue Dragon y estoy a tus órdenes. Aunque, debo aclararte antes de que me expliques toda tu…—hizo un gracioso movimiento de manos y chasqueo la lengua—solicitud.
Inuyasha asintió, lentamente, algo sorprendido y algo…encabronado.
¿Quien carajos se llamaba Blue Dragón?
¿Quién se llamaba así?
Era siquiera un seudónimo, o su nombre, o un alias…
—Tranquilo hombre, solo resolveré tu problema. Y no, no es mi nombre—Inuyasha la fulmino con la mirada—Simplemente debes saber que somos un grupo y que yo, voy a ser tu…trabajadora.
Inuyasha suspiro y asintió, terminando el cigarrilo.
—Bien,…En que iba—murmuro—¡Ah si! …Primero, la solicitud no puede ser ilegal, no queremos problemas con policía ni judiciales— se detuvo, mirándolo con seriedad, el ojidorado volvió a asentir—Bien, segundo, la información que te otorgue es intransferible y personal, para tu uso, nada mas. No se puede pedir para un tercero el trabajo.
Volvió a mirarlo con seriedad, Inuyasha resoplo.
—Bien
—Y por último, entendemos que la información puede ser privada y personal. Nuestro servicio es bastante eficiente, por lo que podemos encontrar demasiadas…extrañezas, por lo que si solicitas información de alguien en específico, que suele ser lo mas posible, no puede ser usada en contra…a menos de que sea una pequeña vendetta…—la mujer lo miro con travesura, lo que inconscientemente hizo sonreír al ojidorado. La chica parecía todo fuego—En ese caso deberás informarnos, no nos meteremos claro, pero si exigiremos que el daño no sea físico o de mucha gravedad. Monitoreamos todo, por lo que en caso de que sea injusto haremos todo lo posible para reotrnar el daño…si me entiendes…
Algo fastidiado por la perdida del tiempo, asintió.
—Debes entender que no nos andamos en chistes, podemos joder tu vida, por lo que esperamos que sigas las reglas y por supuesto, canceles el valor del servicio…
Inuyasha sonrió, con algo de ironía.
—Bien, hablando del pago, cuanto debería cancelar por todo esto…
—Ese es otro tema, no quiero dinero.
Inuyasha abrió los ojos, sorprendido.
—El dinero para ti seria como quitarle un pétalo a una rosa, sencillo. No lo quiero sencillo para ti—descaradamente, Blue, rio como una niña, cruzando la pierna con coquetería— Ahora, tu solicitud
—¿Q-que?
—Si, lo que escuchas, tú solicitud. Ya veré como te cobro, pero primero necesito saber lo que hare para saber como me pagaras, chico—ahora si, el ojidorado estaba bastante irritado, la tal Blue Dragon estaba colmando su poca paciencia, y lo peor es que parecía disfrutarlo—Vamos, dime, que necesitas…
—¡Que carajos te pasa niñita! —gruño—Me largo de aquí—exploto, dando unos pasos hacia el pasillo
—Bien, vete. Espero que disfrutes arreglar tu problema, solo
Resoplo.
Bien, el podía solo…
Creería…
Demonios, no tenia forma de encontrar alguien que bajara la información rápidamente, era urgente…su padre…
Con todo el orgullo, devolvió sus pasos a la chica que reía por lo bajo, mientras jugaba con su lapicero.
—Accederé a tus pretensiones…
—Bien, se que eres un hombre inteligente—con una sonrisa, abrió su libreta y lo miro con sus ojos azules—Ahora, explícame tu…problema
Suspirando, saco un cigarrillo y lo prendió sin siquiera preguntar, los colores del cielo se habían desteñido por el atardecer, sorpresivamente, llevaban horas.
—Bueno, hay una publicación…que quisiera borrar—la chica, con el ridículo nombre de Blue Dragon, asintió.
—Sospecho que es la de las drogas y esas cosas—Inuyasha asintió, era de dominio publico esa información—¿Tienes una idea de quien pudo haber sido?
—Bueno podría haber sido alguien, una antigua…amante mía
—Kikyou Tama—el ojidorado asintió sorprendido, algo admirado y un poco enojado, La chica volvió a sonreír—Hago mi trabajo
Blue Dragon asintió pensativa, acaricio distraídamente el piercing de sus labios, atrayendo los ojos de Inuyasha.
—Bueno, por lo general no me meto en los problemas de nadie, no doy consejos ni mucho menos doy mas soluciones mas allá de la especifica, pero creo que esta…circunstancia lo amerita—cerro su libreta en un golpe seco—Teniendo en cuenta tu caso y el problema, debo admitir que no puedo retirar la información totalmente de la red, a esta altura debió haberse reproducido miles de millones de veces, y bueno, siendo tu el rey…
El ojidrado se reclino, aspirando una bocanada de humo, mientras sonreía con depotismo.
—Así que hare un poco de "limpieza" quitare la información lo mas que pueda, de tal forma que no sea fácil encontrarla. Ahora, teniendo en cuenta que fue por un perfil falso—Inuyasha encarno la ceja, a lo que Blue rolo los ojos—Hago bien mi trabajo…. —silencio—Tendré que rastrear donde fue creada la cuenta para saber quien es, si es Kikyou Tama, que es lo mas posible, no creo que haya tomado medida para que no la encuentro, sino es que lo hizo desde su computador personal…
Inuyasha se rio, la chica tenia humor…
—En fin, puedo hacer algo, pero eso no va disipar el rumor y lo sabes, el daño esta hecho—explico—Entonceees, mi consejo es el siguiente, no puedes borrar el chisme, pero les puedes dar uno mejor de que hablar…
—¿Y eso quiere decir?
—Eso quiere decir que puedo conseguir suficiente información para crear un chisme, y como retribución del daño, de la misma Tama —y sonrió, como una nilña planeando una travesura—Nada muy malo pero si lo suficiente para que el foco del espectáculo cambie de ti, a Kikyou.
Ahora si, el ojidorado se carcajeo, como hace mucho no reía.
—Bien, me gusta, ¡me gusta mucho ese plan!
Blue Dragon, rio y tomo una mochila que al parecer había estado debajo de la banca…
—Bien, entonces tus deseos son ordenes—hizo una venia teatral—Tendrás respuestas de mi en un termino no máximo de 48 horas, aunque mañana ya no podrás ver nada de tu publicación—colgó la mochila en el hombro, viendo seriamente al ojidorado—Por ultimo, recuerda las reglas Taisho, no quiero nada de inconsistencias en el pago, ni que hagas algo contrario…o te puedes arrepentir.
El ojidorado asintió, algo contrariado por el cambio de ambiente.
—Con el pago…
Ella detuvo su camino, omitiendo que los ojos de Inuyasha se demoraron mas de lo necesario en su trasero.
—Ah si, no es nada complicado, por lo general. Quiero tres favores, si te pido algo deberas dármelo, si quiero que hagas algo, deberas hacerlo. Nada que te cause un daño o sea perjudicable para ti. Si tienes un problema con eso, es mejor que hables ya…
—¿Tres favores?
La chica lamio un poco su piercing, acción que hizo cosquillear su columna.
— Es plenamente sencillo. Te doy lo que quieras, lo que desees, pero, por ello, deberás pagar un precio y querido, debo decirte, no es dinero. Deberás deberme tres favores: lo que pida: cuando quiera, donde quiera, como quiera. Si no cumples, el infierno será el mejor lugar donde desearas estar…
Podria ser un poco irritante la tal Blue, pero era un espécimen fascinante….una preciosidad llena de fuego y actitud.
—Algo asi como "Simon dice". ¿Problemas?—Inuyasha negó, algo contrariado—Bueno, nos vemos luego.
Sorpresivamente, la chica se movió agil y grácil como una gacela…o bien podría, como un puma.. y desapareció.
Algo le decía que la chica no era algo común.
Sentía como si hubiese vendido el alma al diablo, o bueno, a un Dragón.
Algo en lo ultimo de la chica lo hizo…estremecer. Tenia cierto respeto por ella.
Suspirando, acabo el cigarrillo, y entre los últimos destellos de luz del día, se dirigió a la salida de la universidad.
Esperaba que su problema realmente se solucionara.
Nube de Magallanes.
He aquí el otro capitulo. Saludes a todos, debo decir que estoy un poco decaída por la falta de…manifestación de algún lector en esta historia. Pero me comprometí con este proyecto, asi que lo voy a terminar, esperando quizás que en este las cosas cambien, para un escritor siempre es triste este tipo de circunstancias…
En otras noticias, el segundo capitulo de Blue, Inuyasha es un poco idiota, pero bueno, el hombre se hace querer. Y me fascina esta Blue, es un poco mas sosegadas pero con la misma fortaleza de siempre.
Cualquier comentario es bien recibido, espero que les agrade. Muchas gracias.
