Inuyasha no es de mi propiedad, ni los caracteres, personajes, desarrollo, storyboard, ni alguna especificación que haga referencia a la serie, todo esto es propiedad intelectual de Rumiko Takahashi como creadora de dicho contenido.
El desarrollo de la historia a continuación, y de qué que no haga referencia de la serie sino que sea ajena a ello o contrario a la idea original, es reproducción mía sin ánimo de lucro, por lo que en caso de traducción o difusión serán ser afectados, o sera considerado plagio.
Advertencias: Ligero OoC. AU. Lenguaje fuerte. Faltas de ortografía y puntuación.
BLUE DRAGON.
Capítulo 2: ¡Entrega inmediata!
Honestamente, con el pasar de las horas no tenia alguna esperanza aun con su ultimo acercamiento con la chica extraña llamada Blue Dragon. Hasta que a las diez en punto y con sus nervios a punto de estalar, recibió un mensaje de un número desconocido sin foto.
Fase uno. Entregada Espera mis mensajes para el resto. Busca
BD
Bien ... algo extraño, pero no perdía nada.
Se levanto, prendió su portátil y espero al inicio, mientras rascaba su pecho desnudo. Esperaba resolver el problema de raíz, su padre podría aparecer en cualquier momento, y detestaba con su alma verlo.
Busco rápidamente, para su sorpresa, no encontró nada en el buscador, ni con su nombre, excepto la información vaga y un perfil en alguna que otra red social que no acostumbraba a utilizar mucho. ¡Demonios, la chica era efectiva !. Se metió en el perfil donde habían publicado recientemente, encontrándose con un comentario que hizo su rostro estallara en una carcajada.
"Estoy disculpándome públicamente con nuestro rey, Inuyasha Taisho, debo decir que no voy a explicar quién soy, sin embargo, debo aclarar que las fotos que mostré en este perfil fueron manipuladas por mi. Si, la verdad estoy furiosa con el, estoy despechada , pero finalmente debo decir la verdad. Nunca, jamás, Inuyasha ha vendido drogas, nunca, no he sido traficante ni ninguna cosa que se le parezca, todo fue mentira mia. LO SIENTO ... por eso, mis queridos internautas, esperen ... por mas información ...
Mañana ...
Mañana compartiré algo ... que espero que equilibre las cosas ... "
No tuve cinco minutos y con la rapidez de un rayo había sido compartido, comentado, difundido ... Blue Dragon era una artista.
Respiro algo mas tranquilo, esperando con ansiedad que estaba preparando Blue para el.
Un mensaje vibro en su celular, lo miro de reojo encontrándose el nombre de Yura Sakasagami.
Bebe, lo siento, te lo puedo compensar.
Acompañada de una foto de los pechos desnudos que tanto había tenido el placer de probar lo que automáticamente le produjo una erección dolorosa y punzante.
La bestia volvía al cote de caza...
Un dolor de cabeza producido por la resaca lo tenia un poco disperso, pero no podía borrar su gran sonrisa producida por los recuerdos de la noche anterior.
Demonios, si es que Yura sabia utilizar la boca.
Miroku lo estaba esperando, con unas sonrisa confusa y la ceja encarnada, y claro que sabia porque su confusión. Salió de su auto siendo recibido por la multitud universitaria que no dejaba de ver el espécimen que tenia en frente y no podían evitar hablar de lo que la noche anterior se había difundido.
Se sentía un maldito pavo real, y amaba la sensación.
—Sorpresiva la publicación de ayer en ese perfil…al parecer, el contacto de Bankotsu sirvió ¿no?—Inuyasha sonrió, mostrando todos los dientes y acomodando su lentes de sol—Y por tus gafas, tienes resaca…
—Bueno, el tigre no deja de ser tigre por mas descanso que se tome—Miroku sonrió, con bastante conocimiento, conocía la calaña de su amigo, reconociéndolo como igual…por eso es que se llevaban como uña y mugre.
Ambos fumaron un cigarrillo con rapidez, y entraron al gran comedor del claustro universitario, siendo seguido por varios pares ojos: curiosos, anonadados, estupefactos, interesados, pero sobre todo, deseosos.
Aun con lentes negros, dio un repaso rápido al lugar, identificando en una mesa a la distancia una chica con lentes y un tatuaje de dos rosas que recordaba a la perfección, con desorden monumental de su mochila papeles, esferos, su computador y un saco grande esparcido sin cuidado.
Curiosamente, era la primera vez que la veía en la universidad, no sabia si era estudiante, aunque, si estaba ahí…
Ni siquiera estaba viendo nadie en especifico, estaba concentrada en el portátil, y comía distraídamente un sándwich, y para su sorpresa, la gente a su alrededor la estaba mirando con profunda curiosidad pero distanciadamente.
Y bueno, la chica no tenia una gota de maquillaje, y tenia unas profundas ojeras…pero no podía negar que a la luz de la normalidad, era…bonita.
No hermosa, o espectacular, solo bonita.
Pero había algo llamativo, casi como un extraño animal en extinción. Bella, e impactante, se repetía de nuevo, algo que en el, era extraño.
—Ves algo que te llame la atención…—casi con reticencia, retiro la mirada.
—No mucho—y no la volvió a mirar.
La mañana paso con lentitud, y la ansiedad lo estaba matando, pero bueno…debía, por primera vez, confiar en alguien.
Y así fue.
Reúnete conmigo, mismo lugar. Se que tienes libre.
BD.
Y de nuevo, ordenando. La chica era una absoluta mandona, y con molestia recordó, que quien lo necesitaba era el.
Se acerco con lentitud al lugar de la reunión, fumando con pereza su cigarrillo, y la vio, debajo de un abeto leyendo un libro y , de nuevo, con un montón de documentos a su alrededor, tenia un desordenado moño y el saco amplio.
—Inuyasha Taisho, ¿cómo estas?—murmuro sin mirarlo
—Bien, gracias—respondió con sequedad. Algo que la chica no advirtió, recogiendo casi con torpeza todo su desorden.
—Lo siento, disculpa. Es para un proyecto que estoy llevando—murmuro distraídamente, levanto el rostro y sonrió—Siéntate porfavor, debo…hablar contigo antes de entregar a totalidad el encargo…
Encarnando la ceja, se sentó con pesadez, a cierta distancia. La chica saco un folder dentro de una mochila que al parecer tenia detrás del tronco del árbol donde estaba, pasándoselo.
—Estos son los documentos de tu entrega, como te prometí…algo…jugoso para contrarrestar el daño—el ojidorado recibió la carpeta, y una vez lo abrio, su mandíbula se callo de la sorpresa…—tus instintos estaban en lo correcto, Kikyou si fue la que creo la cuenta…y como te dije, desde su propio portátil…
Fotos de Kikyou Tama, desnuda, siendo al parecer "tomada" por el profesor de psicología clínica. Otra, ella de rodillas, con el….lo que sea del profesor de Estadística en la boca…y así sucesivamente, con varios docentes, administrativos y…curiosamente, con el rector del claustro.
—¿Q-que demonios esto…?
—Bueno, Tama tiene ciertos gustos exigentes, bastante prolíficos, debo admitir que la chica es inteligente en ese sentido. Aunque…un poco…inseguro para ti, y sabes lo que quiero decir—con una mirada graciosa, señalo su pelvis—Debo recomendarte un examen, ya sabes, seguridad antes que todo…
—¿Dónde conseguiste esto?
—Um…cámaras, correos, su portátil, una cosa por acá y otra por allá. Lo general—murmuro—Bueno, realmente, la información que tienes en manos es para un mostrarte lo que tengo, pero no te la voy a dar, no físicamente.
Confundido, encarno la ceja.
—Yo tengo todo en medio digital y como viste ayer, yo tengo el control de la cuenta falsa que creo ella. Pero…como acabas de observar esa carpeta, son bastantes personas que tienen un renombre acá y si bien estoy en contra del conflicto de intereses y la corrupción, no puedo dar nombres ni rostros, por lo que el control de la información es mío…
—Entonces…¿cómo demonios piensas "resarcir el daño"?—mascullo entre dientes.
—Bueno, querido Taisho, eso es lo que iba a comentar—de forma brusca, le quito la carpeta y la volvió a guardar en la mochila—En caso de que accedas a difundir esto, editare los rostros de los hombres, nada de nombres ni información que pueda perjudicar a nadie, mas que información, se va volver un chisme de pasillo, uno bastante grande…el punto es Kikyou ¿no?
—Y como piensas manejarlo, sin rostros ni nada…—la chica sonrió, con travesura
—Déjamelo a mi, hare que todo el mundo hable…pero dado la información y el contenido tan delicado, el manejo lo hare yo—explico—el punto es crear otro chisme…¿no?
Asintió, poco convencido.
—Bueno…—la chica miro su teléfono distraídamente—Dame hasta las 5 de la tarde, el mensaje va estar ahí, y veras que soy bastante cumplida—y le guiño un ojo.
Gesto que solo le hizo reír.
—Bien…¿tienes otra cosa que decirme?—apago el cigarrillo y se levanto, mirándola desde su altura.
Sacudió su cabeza en negación.
Inuyasha asintió y dijo un breve adiós, pues, después de todo no eran mas que desconocidos.
—Inuyasha—lo llamo, cuando ya estaba desapareciendo por una de las torres, devolvió sus pasos y la encontró de pie, con su mochila en su hombro—No te olvides de las condiciones de nuestro acuerdo…y por amor a Dios, hazte un examen…
Y la chica desapareció, dejándolo casi boquiabierto.
Aunque seriamente, sabia que debía hacerlo.
Seriamente.
Los labios de la chica estaba insistentemente en su cuello, lo que seguramente dejaría marcas. Tenia esa sensación de estar pasando por un periodo de abstinencia, pero se sentía casi desesperado…y la chica en su regazo…
—Inu—gimió en su oído. Eran tan difícil…seria simple llevársela a un baño…
Pero casi era la hora.
—Lo siento, preciosa—realmente no recordaba su nombre—Pero tengo que irme.
La rubia hizo un puchero, casi demasiado enternecedor.
Casi.
—Pero…
—Me tengo que ir—la quito sin mucho cuidado, sin poner demasiada atención a los reclamos de la chica, se levanto y miro la hora.
Faltaban diez minutos.
Le escribió a Miroku, para saber donde estaba, y prendió su cigarrillo.
Miroku estaba en uno de los cafes cercanos de la universidad, tomándose una cerveza.
Sin pensarlo, se dirigió para alla. El lugar estaba medianamente lleno, la música estaba aun ritmo decente y sonaba una de esas baladas americanas. Al fondo del lugar, estaba Miroku, Bankotsu y otros dos chicos a los cuales no recordaba.
Los saludo con un asentimiento.
—Taisho, milagro los ojos que te ven—exclamo Bankotsu, von sus ojos azules mirándolo con burla mientras lo señalaba con el pico de la botella—Pensé que estabas recluido, dado el pequeño incidente…aunque ayer vi el mensaje de la persona…o chica…
—Una loca, dirás—murmuro, pidió una cerveza, mirando con ansiedad el reloj del local. Faltaban dos minutos.
—Y bien…
—Y bien que—exclamo distraído.
—Miroku me conto que …—y de repente todos los celulares empezaron a sonar, absolutamente todos los que estaban en el local, así como de las personas que estaban transitando. Todos se miraron confundidos, y algunos algo asustados.
Abrió su celular, al igual que las personas que estaban en su mesa.
"Lo prometido es deuda, observen bien esta foto, …aunque, es indiscutible quien es una de sus protagonistas, aunque de su acompañante…¿quién puede ser?...recibo sus teorías."
Y de repente, las fotos que el había observado estaban en excelente resolución, obviamente editado para el acompañante pero no para Kikyou, en toda su gloria desnuda.
"Podría apostar que es alguien de la universidad, aunque…podría ser un administrativo…o un docente…quien sabe, después de todo, todos conocemos quien es Tama. Hagamos nuestras apuestas, quien adivine el rostro de los presuntos amantes, serán recompensados"
Habían dos videos, también editados, pero tremendamente disientes. ¡Dios, la chica era un monstruo…o deidad!
Y por como veía los rostros perplejos de la gente a su alrededor, y de la universidad entera-porque bien intuía que toda la universidad había recibido dicho mensaje- funcionaba a la perfección.
Su celular vibro.
"Ve hacia atrás BD"
Bien, eso era raro…pero ya nada le sorprendía.
Se disculpo con sus compañeros de mesa, aunque nadie realmente reparo en el por estar viendo estupefactos sus celulares. A penas fue observado por un grupo de personas, que tenían algunos tatuajes, que estaban riéndose y señalando sus celulares.
Fue a la parte de atrás, donde sabia una puerta que daba a un oscuro callejón que el de vez en cuando utilizaba, una vez salió, la encontró esperándolo con una sonrisa.
—¿Cómo demonios supiste que estaba acá?—aunque realmente, no podía enojarse
La chica se carcajeo.
—Tranquilo. Ya estaba en el lugar—subió las cejas con travesura—En fin, como viste, he cumplido a cabalidad mi labor…espero que estés satisfecho.
—No me puedo quejar—murmuro—Aunque…jugar a identificar al "compañero u amante" me parece algo…agresivo.
Blue rolo los ojos.
—Nah, efecto dramático, antes, hará que la gente tenga mas animo para comentar y esparcir el chisme, como un virus—sonrió y se encamino hacia la salida—Que bueno que te haya gustado
Repentinamente, algo vino a su cabeza
—¡Oye!, espera…—grito, deteniendo en el acto a la chica que se volvió hacia el, con una ceja encarnada—Tengo una pregunta…
—¿Personal?
Chasqueo la lengua, divertido, por primera vez la chica parecida algo…irritada.
—No se si se consideraría….
—Bueno—Blue se reacomodo las gafas, mirándolo con sus grandes y extraños ojos azules—Puedo responder, porque me caes bien…
—¿Por qué tu grupo se llama el Oráculo de Damocles?"—la chica soltó una carcajada.
—¡Vaya! Y yo pensando algo extraño—murmuro—Bueno, como sabrás…los oráculos son considerados medios de respuestas, a inquietudes, problemas y diferentes cuestiones. Francamente, nosotros damos soluciones, o nos especializamos en eso, pero desde una óptica de la información…que hoy en día, es bastante poderosa…con ella destruyes o construyes, depende de su uso…
—SI pero, no existe un oráculo de Damocles, y de eso estoy seguro…
La chica sonrió.
—Hombre, hiciste tu trabajo—dijo burlonamente—No, no existe. Es un juego de palabras…Damocles, era este personaje griego, que una vez considero tomar el papel de un rey, pensando que los placeres que conllevaba el ser soberano eran infinitos, pero oh, sorpresa…se encuentra con una espada en su cabeza, sostenido de un solo crin de caballo y por obviedad, abandona todo esos deseos…
—Bien, pero eso que quiere decir…
—Bueno, cuando escogimos el nombre, pensamos que era perfecto. Mas allá de la referencia a Damocles, nosotros somos la espada, esa que cuelga de un delicado cabello que se puede caer en cualquier momento y rebanarnos la cabeza, y a la vez somos el rey, ese, que en peligro constante, ostenta una amenaza en cada paso….nuestro trabajo es delicado, la información conlleva un poder inmenso, y no somos precisamente los buenos del cuento, pero…queremos justicia….somos la espada, que cuelga en amenaza constante y como recordatorio de todo lo malo y lo bueno que haz de hacer y puedes hacer…y somos el rey, el cual tiene que convivir con esa espada y efectuar un buen trabajo, finalmente, esto podría volvérsenos en nuestra contra…hemos tenido clientes difíciles—murmuro, casi a la nada.
Inuyasha parpadeo, algo sorprendido y algo…seducido…
—Interesante—murmuro para si mismo— puedo hacer…
Ella sonrió, negando con el dedo.
—Solo he de responder una pregunta y como ves, ya lo hice—fijo sus ojos con algo de picardía pero en sus profundidades había una amenaza velada…algo oscuro, que prefirió no preguntar.
El no estaba para cargar demonios de una mujer, ya tenia con los propios.
—Bien. Gracias, Blue Dragon…
Y se encamino hacia la puerta, pero antes de desaparecer, la chica lo llamo con suavidad.
—No se te olvide los términos de nuestro acuerdo, Inuyasha Taisho, o enserio, lo pasaras mal….
Y la puerta se cerro.
Dejándolo con los ojos azules taladrándole la mente…
Maldita sea.
Nube de Magallanes.
Y aquí estamos, con el segundo capitulo. Me encanta esta Blue es una mezcla de la anterior con otra creada en mi mente, no se que opinen ustedes. No sé cómo están con este tema del virus (yo ando aislado, obligatoriamente, por decreto presidencial) pero cuídense, esta cosa es demasiado infecciosa.
En otras noticias, me alegra saber que me han comentado, y bueno, si bien no depende de eso, siempre es bonito recibir una bonita palabra o una opinión o crítica, después de todo, es una muestra que donde quieran que esté, alguien me lee, y eso es bastante lindo.
Espero que disfruten este capitulo, así que los dejo, muchas gracias por tomarse el tiempo de leerme. Abrazos para todos.
PORFAVOR Y CUIDENSE.
