¿Boda? ¿Cuál boda?
Capítulo 4: Encuentros
-"de verdad lo siento mucho, Tomoyo"-dijo la castaña al otro lado de la línea –"Touya llega hoy y tengo que quedarme en casa"
-"no te preocupes, Sakura. Yo entiendo. Espero que todo esté bien con el bebe de tu hermano y su esposa. Podríamos vernos mañana o pasado, me cuentas como te va"
-"si… o puedes venir a quedarte… ¡como en los viejos tiempos!"-exclamo su mejor amiga recordando sus antiguas pijamadas donde Tomoyo solía pasar la noche en su habitación y ambas veían películas hasta altas horas de la noche, jugaban a las cartas o simplemente se contaban sus aventuras de adolescentes atragandose con chocolates
-"no quiero molestar. Me parece que ya son bastantes en tu casa y el hotel está reservado"-respondió con cordialidad.
Sakura hizo una protesta ante su negativa, pero le terminó dándole la razón. –"está bien, Tomoyo. Le conté a las chicas que llegabas también, todas están emocionadas por verte"
-"¿Rika, Chiharu y Naoko?"
-"las mismas de siempre"-sonrió Sakura –"¿a qué hora sale tu vuelo?"
-"estoy en camino al aeropuerto"-respondió Tomoyo mirando hacia su ventana a las calles parisinas. Todo transcurría con naturalidad como cualquier domingo, los franceses se las arreglaban siempre para lucir con mucho glamour aun un domingo a tempranas horas de la mañana
-"¡Oh si, le dije a Eriol que fuera por ti al aeropuerto!"-dijo de repente Sakura acordándose de la promesa que le había hecho hacer al inglés el día anterior
-"no… no es necesario"-repuso Tomoyo en la línea. No quería incomodar a Sakura o a su prometido –"puedo pedir un taxi cuando llegue, no creo que Tokio haya cambiado mucho"
-"no, Tomoyo"-negó Sakura –"yo había quedado contigo para ir por ti al aeropuerto, pero Eriol irá en mi representación. Después de todo estas viniendo para nuestra boda"
-"pero como lo reconoceré"-dijo de pronto la amatista acordándose que hasta la fecha ni si quiera lo conocía por foto
-"creo que tengo una foto en mi móvil. Te la envío en unos minutos ¿de acuerdo? Y no quiero escuchar un "no" como respuesta. Llámame cuando llegues. Que tengas un lindo viaje… mi padre me está llamando quiere que lo ayude con el almuerzo"-susurró lo último y Tomoyo escuchaba la voz de Fujitaka de fondo diciendo algo de bisteck con ensalada fresca.
Segundos después de que Sakura cortaba la llamada, su celular vibró y descubrió que tenía un nuevo correo de la castaña. Lo abrió rápidamente siendo llevada por su curiosidad y descargó la foto. Sus ojos se abrieron impresionados al escudriñar al apuesto joven que brillaba en su pantalla.
Eriol Hirahizawa se veía de tres cuartos junto a Sakura, con una elegante sonrisa y una mirada algo penetrante. Sintió una ligera descarga y no supo la causa. Eriol si era bastante apuesto, tal y como Sakura lo había descrito. Todo un príncipe inglés. Era una de las frases que ella le había dicho en sus conversaciones. Sonrió nostálgicamente, y sintió por primera vez un pinchazo de algo parecido a los celos.
Sakura iba a casarse, por un acuerdo, pero al fin y al cabo, iba a haber un matrimonio. Y ella, las relaciones de ella habían sido un completo bodrio. Nunca había durado con un muchacho si quiera un año. La acusaban de ser fría, despótica y sin tacto para los hombres. Definitivamente, la cara que mostraba frente a las casas parisinas era casi lo opuesto a lo que mostraba únicamente con Sakura, ella era la única que conocía a la verdadera Tomoyo Daidouji, de ahí… nadie, absolutamente nadie había podido penetrar su desolado corazón.
El chofer le indicó que acababan de llegar al aeropuerto Charles de Gaulle. El vehículo se detuvo lentamente y el conductor se bajó rápidamente para abrirle la puerta a la elegante y bella muchacha que había contratado sus servicios. Un botones del aeropuerto se apresuró a ayudarla con su equipaje. Únicamente una maleta. Se notaba a grandes rasgos que la chica tenía dinero. Si hacían bien su trabajo, podría recibir una buena propina.
-"merci"-dijo Tomoyo en un perfecto francés mientras que el conductor que la había traído en la limosina le dedicaba una elegante y cortés sonrisa a la que ella no tomo atención.
No sabía porque, pero estaba verdaderamente nerviosa por ese viaje. Le empezaban a sudar las manos. Lo podía sentir a través de los delicados guantes de seda que llevaba. Duda que pudiera mantener el equilibrio para llegar a la sala de embarque, puesto a que las sentía como gelatina. Estaba a unas horas de volver a Japón.
Regresar a casa.
Mientras que casi al otro lado del mundo. Justamente en Hong Kong, China. Ya estaba casi avanzada la mañana. Shaoran Li miraba atentamente su laptop observando el pasaje que había comprado la noche anterior. Con destino a Tokio Japón.
No había podido decirle que no a su mejor amigo, Eriol Hirahizawa. Por alguna extraña razón, era una de las pocas personas que nunca había podido negarle nada. Pero el hecho de que se casaba le había causado una gran impresión. Eriol era como uno de esos caballeros llamados los gigolós. Aunque nunca se lo había dicho, por supuesto. Pero no dudaba que el mismo Eriol se sentía de esa manera. Guardado bajo apariencias de ser el hijo del embajador japonés en tierras inglesas.
Se habían conocido cuando ambos tenían apenas 15 años. Su madre, había decidido que estudiara en el extranjero por algunos meses para conocer las realidades de otros países. Le llamo la atención que tomara una decisión tan desarraigada a su cultura pero no se negó. Cuando tuvo la oportunidad tuvo un intercambio a Inglaterra. Y cayó literalmente, en la residencia del embajador japonés en Inglaterra. Era raro, cualquier hubiera elegido al embajador chino, pero en fin… nunca quiso preguntar el porqué. Pero presumía que su difunto padre había tenido alguna relación con Hajime Hirahizawa.
-"este es mi hijo, Eriol"
Había dicho Hajime Hirahizawa el primer día que llegó Shaoran a su residencia. Shaoran lo había saludado con reverencia, como acostumbraban en su China natal y había llegado cargado de regalos para agradecer su profunda hospitalidad de recibirlo en su casa. Segundos después entraba un adolescente de su misma edad con ojos y cabello azules marinos y unos anteojos de fina montura. Shaoran lo miró analizándolo, como hacía con todas las personas a quien conocía.
El chico le sonrió de manera amable estirándole su mano derecha –"mucho gusto, soy Eriol Hirahizawa"
Shaoran le dirigió otra mirada de desconfianza. En China no se estilaba a saludarse con apretón de manos. Dudo un poco como darle la mano… y no sabía si saludarlo con una reverencia como había hecho con su padre, Hajime. Finalmente accedió por el saludo occidental.
-"Eriol tiene tu misma edad, Shaoran"-dijo Hajime –"estoy seguro que se llevaran bien. Eriol, por favor acompaña a Shaoran a la habitación de huéspedes. Tengo mucho trabajo que hacer, estoy ocupado"
-"de acuerdo. Acompáñame por favor"-dijo Eriol y Shaoran asentía en silencio. Antes de abandonar el despacho de Hajime se volvió a hacerle una reverencia como despedida.
Eriol esbozó una sonrisa divertida al observar la actitud del chino que acababa de llegar a su casa. En menos de un segundo, pudo adivinar, lo interesante que iba a hacer convivir por varios meses con él.
-"¿hablas inglés?"-preguntó Eriol en perfecto chino
Shaoran lo miró seriamente, sentía que lo estaba desafiando –"Yes, I do"
-"entonces no tendremos barreras con el idioma"-dijo aliviado subiendo las escaleras hacia el segundo piso donde se encontraba la habitación de huéspedes. –"esta es tu habitación. Puedes acondicionarla como quieras. La que está al fondo de este pasillo es la mía. Eres bienvenido cuando quieras"
-"gracias"-dijo Shaoran perspicaz. Nunca había interactuado con casi nadie de su misma edad. Las clases que llevaba las llevaba en la mansión Li en Japón, completamente solo. Sus hermanas mayores siempre estaban sumergidas en sus temas y eran totalmente opuestas a él.
-"espero que seamos buenos amigos"-dijo sencillamente Eriol
Shaoran no dijo nada. Pero sabía que ese chico era problemático. No sabía cómo ni porque, pero su instinto se lo decía a grandes voces. Y no tardó mucho en darse cuenta de que en verdad, vivir con Eriol se había convertido en la aventura de su vida.
El inglés no dudaba en aprovecharse de la rectitud y seriedad del chino para jugarle bromas adrede, solo para observar su reacción. Lo metía en problemas, lo convencía de ayudarlo en sus tretas en las jornadas escolares. Flirteaba con varias chicas, todas al mismo tiempo y hacia que cubriera sus rastros.
-"si no te ven, no te atrapan"
Ese era el lema de Eriol Hirahizawa.
Pero pese a todo, ambos habían congeniado bastante bien. Casi a quererse como hermanos. Se convirtieron en los mejores amigos. Shaoran sabía que Eriol era muy inteligente a su edad, dominaba 5 idiomas a la perfección: su inglés natal, japonés, chino, francés e italiano. Sus notas eran excepcionales y tenía habilidades en el deporte. En lo único que Shaoran le llevaba gran ventaja era en las artes marciales. Eriol se había comprometido en enseñarle japonés a Shaoran y había aprendido gracias a él.
Ya en el presente miraba el diccionario de chino-japonés que había comprado varios años, rogando para que la falta de práctica no haya entumecido sus habilidades con el idioma.
-"¿te vas de viaje?"-dijo Ieran sacándolo de sus recuerdos
-"si, madre"
-"¡¿A Japón?!"
-"así es, mi amigo Eriol Hirahizawa se casa allá con una chica japonesa y quiere que sea su padrino de bodas"-dijo mientras que colocaba su ropa en una gran maleta verde que reposaba sobre su cama
-"pero… pero tienes tus obligaciones… ¿Por qué con tanta anticipación?"-protestó Ieran
-"ya delegué todo con Wei, madre"-explicó Shaoran sabiendo al punto a donde quería llegar Ieran Li –"si ocurre algo excepcionalmente importante lo supervisaré personalmente. Pero por el momento, me iré a Japón. Vuelvo en 3 meses"
-"¡tú matrimonio con Mei Ling es importante!"-dijo Ieran seriamente observando como Shaoran se movía de un lado a otro armando su maleta –"tenemos que hacer los preparativos y queda poco tiempo…"-continuo sin escuchar respuesta de su hijo –"tienes que cumplir con tus deberes con tu familia. No puedes estar de viaje en viaje, Shaoran… tienes que…"
Shaoran se detuvo en seco y caminó hacia su madre –"el matrimonio con Mei Ling, fue decisión tuya y de los ancianos. Si quieren boda, ustedes hagan los preparativos. Te apuesto que a mí me entusiasma tanto esa boda como si me dijeran que tengo que tirarme de un puente solo por decisión del clan"-dijo furioso –"Madre, nunca te he faltado el respeto, pero realmente necesito este viaje… necesito salir de China"
Ieran se quedó en silencio por unos minutos antes de contestar –"nunca podrás huir de tus obligaciones Shaoran, no importa a donde pretendas viajar"
-"Lo sé"
-"Iniciare con los preparativos de tu matrimonio con Mei Ling y te iré notificando los avances"-dijo mientras que salía de la habitación de Shaoran con gran estrépito.
Shaoran asintió en silencio. Estaba furioso… casarse con Mei Ling iba a ser una pesadilla. Pero su madre tenía razón. Nunca podría huir de sus obligaciones, no importa lo que hiciera. Se tendría que casar con ella tarde o temprano.
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El auto de Touya Kinomoto ingresó a la vía que indicaba la cercanía a la ciudad de Tomoeda. Había sido un viaje largo y poco placentero, pero sabía que tenían que ahorrar costes en el traslado. Apretó las manos en el volante mirando el velocímetro. Si mantenían esa velocidad en menos de 30 minutos estarían en su casa.
Regresaba por fin, después de casi 5 años de vivir en Kyoto. Se reprochaba a sí mismo, por no venir con regularidad, pero entre el trabajo y sus obligaciones había sido casi imposible hablar con su padre, salvo vía telefónica. Y por supuesto, el día de su boda en Kyoto meses atrás.
-"estas nervioso, Touya"
La voz de la persona que estaba en el asiento del copiloto lo sacó de sus ensueños. Yukito Tsukishiro lo miraba con una sonrisa afable. Su mejor amigo de toda la vida, con el que había empezado esa aventura hacia 5 años.
-"no"-gruño sintiéndose indefenso ante el escrutinio de Yuki, casi podía apostar que él lo conocía mejor que su esposa.
Kaho, dormitaba en el asiento trasero. El viaje sin dudarlo la había agotado. La panza que llevaba denotaba un claro avanzado embarazo. Touya la miró por el espejo retrovisor. Su cabello rojizo caía regularmente por sus hombros y los escasos rayos de sol tonificaban su rostro de ángel. Sonrió interiormente.
-"Fujitaka nos está esperando y estoy seguro que la pequeña Sakura también"-continuo Yukito mientras que cerraba el grueso libro que había estado leyendo durante el viaje –"me imagino que ha crecido desde que la vimos el día de tu boda"
-"si, pero sigue siendo un monstruo"-murmuró Touya fijando su mirada en la pista
-"pero sin dudarlo, se veía linda como dama de honor. Estoy seguro que atrajo muchas miradas de los invitados masculinos…"
Justo en ese momento, Touya paró el auto en seco, provocando que los pasajeros que ocupaban el vehículo rebotaran en sus asientos. Kaho se despertó alarmada mientras que sobaba su barriga y Yukito se acomodó los lentes.
-"¿Qué… que sucede, Touya?"-pregunto su esposa alarmada. Los conductores empezaban a tocarle la bocina y a llamarlo por adjetivos no muy bonitos a medida de que avanzaban por su costado. Casi había provocado un triple choque.
-"no vuelvas a decir eso, YUKI"-dijo Touya recuperando la compostura –"¿estás bien, Kaho?"-preguntó mientras miraba hacia su esposa haciendo oídos sordos a los reclamos de los conductores
-"si… si, pero me asustaste"-dijo con una sonrisa –"pero todo bien aquí atrás ¿Qué sucedió?"
-"Yuki estaba diciendo tonterías"-bramó mientras que encendía el auto nuevamente y Yukito sonreía ante la mirada curiosa de Kaho Kinomoto.
-"estábamos hablando de lo linda que se veía la pequeña Sakura el día de su boda"-dijo de repente mirando hacia el asiento trasero y Kaho sonreía.
Conocía bien a su marido como para atribuirle un sentido de protección hacia su hermana pequeña, lo celoso y posesivo que podía ser con cualquiera que se acercara a su hermana con alguna intención de cualquier tipo.
-"no voy a seguir escuchando tus tonterías"-gruñó sabiendo que pronto su esposa y su mejor amigo se iban a confabular para empezar a jugar con él. Colocó una emisora de radio que le gustaba desde que era un adolescente.
No muy lejos de ahí. Sakura y Fujitaka terminaban de poner la mesa esperando por sus visitantes. Fujitaka se había lucido –como siempre- con la cocina, habían comprado bisteck con papas con hierbas y una ensalada de vegetales frescos.
-"¿estará bien? ¿Kaho podrá comer eso?"-dijo Sakura
-"si, ya no tiene nauseas, Sakura"-respondió Fujitaka –"además quería hacer algo diferente"
-"¡Cierto! ¡No todos los días comemos carne!"-gritó Sakura dando saltitos
-"el pastel ya está"-dijo Fujitaka –"decóralo tú, siempre te gusto hacerlo"
-"¿yo?"-pregunto Sakura
-"has practicado mucho, Sakura"-sonrió afable –"estoy segura que les gustará. En la refrigeradora hay fresas y crema pastelera que compre anoche. Hay que darnos prisa. Yo veré que todo esté listo"
-"de… de acuerdo"-dijo Sakura mientras que corría a buscar lo que Fujitaka le había dicho
Súbitamente, su celular sonó miro a la pantalla y era un numero local desconocido.
-"¿sí? ¿Alo?"-inquirió mientras que observaba que su padre se dirigía a la segunda planta –"sí, soy Sakura Kinomoto… ¿ehhhhh? ¿wedding planning?"
-"así es. Tenemos una solicitud para asignarle una wedding planning. Ayer su novio, el señor Eriol Hirahizawa, nos indicó que querían contratar nuestros servicios"
-"ah…. Si, sí, claro"-dijo Sakura. Casi había olvidado todo el asunto de la wedding planning a la que Eriol le comentó que contrataría –"queríamos agendar una reunión con la novia para algunos detalles"
-"eh…"-dudó Sakura. No sabía que decirles… empezando porque ni si quiera se lo había dicho a su padre
-"¿Cuándo estaría disponible para una visita? Podríamos ir a su casa a conversar"
-"pues… no lo sé…"
-"tiene que ser esta semana. El joven Hirahizawa nos dijo que su boda sería el 20 de febrero y como sabe no tenemos mucho tiempo para empezar con la organización de su boda soñada. Por ello, requerimos conocer a la novia lo antes posible"
-"¿20 de febrero?"-preguntó mentalmente Sakura…. Eso era en menos de tres meses. Su corazón se aceleró y no pudo evitar una punzada de alegría
-"¿señorita Kinomoto?"
-"ah… si, la siguiente semana estará bien. Pero déjenme confirmarle el lugar, porque a veces trabajo hasta tarde y… necesito organizar mis tiempos"-dijo volviendo a la realidad –"yo le avisaré…"
-"¡Sakura…! ¡Ya llegó tu hermano!"
-"lo siento, me tengo que ir… por favor, llámeme durante la semana para coordinar una cita"
-"pero señorita Kinomo…."
Sakura cortó la llamada aun sintiendo los nervios a flor de piel. Rayos, todo estaba yendo increíblemente rápido. ¡pero que esperaba! ¡en menos de tres meses sería esposa de Eriol! Y… y… aun no le había dicho nada a su padre… y lo peor de todo es que acababa de aterrizar que también tenía que decírselo a Touya, confiaba en poder telefonearle toda la noticia y así velar por la integridad de Eriol.
Pero la voz que provenía de su jardín la hizo aterrizar que eso no sería posible.
-"¡Monstruooooooooooooo! ¡¿Dónde estás?!"
-"bienvenido hermano"-dijo mentalmente Sakura corriendo hacia su encuentro.
Al parecer las cosas se iban a complicar. Solo un poco más.
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-"¿eso te dijo tu madre?"-preguntó Eriol con risa –"ni que te fueras toda una vida"
El bluetooth del auto brillaba mientras que se escuchaba una voz desde el parlante. La voz gruño.
-"está preocupada porque no sabe quién se encargará de los asuntos administrativos de la familia"-bramó Shaoran –"ya delegué todos los asuntos importantes, además de igual manera estoy llevando trabajo a Japón"
-"¿Cuándo llega tu vuelo?"
-"el martes a las 7am"-respondió –"apuesto que no vas a poder ir por mi"-bromeo Shaoran
-"pues a esa hora paso a recoger a mi novia"-sonrió Eriol –"es una dormilona, si no paso por ella. No se levanta"
-"vaya… se me hace extraño oírte la palabra "novia", Hirahizawa"
-"ve acostumbrándote, Li. Enviaré a alguien para que vaya por ti"-dijo de repente –"te quedaras conmigo ¿no? Sabes que mi casa es grande y vivo solo"
-"¿me estas invitando a pasar una temporada en la residencia Hirahizawa en Japón?"
-"¿no está explicito?"
-"bien puedo irme a un hotel"-dijo Shaoran siguiéndole el juego –"pero está bien. Me quedaré contigo. Solo no me metas en problemas"
-"ahora que tengo novia, soy un santo"-sonrió Eriol haciendo ademanes de su voz más inocentes –"los tiempos han cambiado, Shaoran. No soy el mismo de antes"
-"eso no lo creeré hasta que no lo vea"-respondió el chino –"pero me entra la curiosidad en conocer a esa chica japonesa que ha cambiado todo en ti"
-"no sabes cuánto"-continuo Eriol –"Sakura es un amor de persona. Apuesto que cuando la conozcas te agradará"
¿Amor de persona? ¿Eso diría alguien quien está enamorado? Shaoran prefirió ignorar esa pequeña alarma en su cabeza. Seguro estaba concentrado manejando.
-"¿A dónde te estas yendo?"-pregunto Li
-"al aeropuerto. La mejor amiga de Sakura llega de Francia. Creo que estudió diseño de modas… algo así. Me dijo que le confeccionará el vestido de bodas"
-"ah… entiendo"
-"te tengo que colgar"-dijo el inglés –"estoy entrando al aeropuerto y me llamaran la atención si estoy hablando por teléfono"
-"ok, ya estamos en contacto entonces"-se despidió Shaoran y sonó un claro pitillo seguido de un vacío segundos después indicando que había cortado la comunicación. Eriol se quitó el micrófono y el auricular colocándolos sobre el asiento del copiloto.
Encontró un lugar cercano a la entrada de vuelos internacionales. Empezaba a hacer frio, así que sacó un par de cigarrillos guardados en su bolsillo derecho mientras que estacionaba su lujoso automóvil. Lo encendió sintiendo como la nicotina ingresaba a su organismo. Miró su hermoso rolex que posaba en su muñeca izquierda. Faltaban algunos minutos para la hora pactada del vuelo de Tomoyo Daidouji, la amiga de Sakura.
Ambos cigarrillos se consumieron en un par de minutos. Tuvo la tentación de seguir por un par más, pero ya era casi la hora. Como todo inglés, siempre llegaba puntual. Bajo del auto y apago los restos de colilla de cigarrillo con sus zapatos italianos de diseñador.
Pocos minutos pasaron para que pudiera ingresar al aeropuerto. Observó en el panel que el vuelo procedente de Paris, Francia acababa de aterrizar unos minutos y que los pasajeros se encontraban desembarcando.
-"bienvenidos al aeropuerto de Narita, Tokio, Japón"-dijo una voz en inglés con un claro acento japonés.
Tomoyo cogió su bolso de viaje mientras que varios turistas en su mayoría europeos desembarcaban junto con ella. Susurraban entre ellos entusiasmados y comentaban que era la primera vez que pisaban tierra japonesa. Entre los pasajeros de primera clase, ella era la única japonesa.
Hacía frio. Se acomodó la pashmina que rodeaba su cuello y la boina que adornaba su cabeza. El clima en Japón, era mucho más húmedo que las noches frías de Paris y no lo recordaba. Una hermosa aeromoza le sonrió agradeciéndole su preferencia y abandono rápidamente el avión.
Sus zapatos de tacón rezumbaban en el piso de losa por donde caminaba para recoger el equipaje. Nunca le habían gustado los aeropuertos y mucho menos el de Narita. Recordaba como hacía 10 años se había despedido de Sakura y su familia. No muy lejos de donde estaba.
Se sentía más nerviosa que cuando estuvo a punto de embarcar. Felizmente, no tardó mucho en que su maleta saliera a través de la banda eléctrica. Quería salir de ahí… un instinto claustrofóbico se apodero de ella y rezó porque estuviera Hirahizawa esperando como le había dicho Sakura.
Confundida pudo ubicar por fin la salida. Miró hacia ambos lados. La mayoría de turistas que habían llegado con ella ubicaban a japoneses uniformados que los esperaban con letreros con sus nombres, muchos de ellos mal escritos. Siguió mirando hacia la multitud que desaparecía. Iba a sacar su móvil para ver nuevamente la fotografía que Sakura le había enviado horas antes cuando lo vio.
Sin dudarlo, en persona se veía mucho más apuesto que en la foto. Eriol observaba a las personas que llegaban esperando a alguien. Era alto, de contextura atlética, piel blanca con rasgos entre orientales y occidentales. Llevaba una camisa clara con una chompa amarrada en su cuello, su pantalón color oscuro resaltaba con sus ojos y su cabello. Se quedó mirándolo sin decir ni pensar nada.
Fue cuando se dio cuenta de que los ojos de Eriol acababan de posarse en los suyos y la habían descubierto mirándolo y estudiándolo. No supo porque pero se sonrojó al saber que había sido descubierta.
-"cálmate… Tomoyo"-fue lo que atinó a decirse mentalmente.
Pero era claro que el inglés había activado algo que hasta ahora había desconocido… y que hasta ahora nadie había podido activar.
Las antipáticas notas de Lime: Yo séeeee, sé que me tarde una eternidad literalmente! T.T pero me han pasado muchas cosas durante el último mes. Termine una relación (estoy bien, no se preocupen) pero la pase mal emocional y sentimentalmente. Se terminó el segundo ciclo de mi curso de postgrado (y mañana empiezo el tercer y ultimo -_-¡!), me fui de viaje por 5 días… a disfrutar de la soltería y a pasarla bien… acabe con un fanfic de Inuyasha que ya tenía que haberlo concluido hacer meses… y bueno un par de cosas más de menor valor. Estuve enfrascada en varios libros… por un momento se fue la musa de este fanfic, pero regresó y estoy segura que varios de ustedes lo agradecen! En fin, mucho Lime. ¿Qué les parecio? Al finnnnnnnnnn…. Se conocieron Tomoyo y Eriol, ya veremos que es lo que piensa el inglés en el siguiente capítulo jajajajaja! Pero no creo que se la ponga muy fácil, Shaoran también ya esta en camino. Y parece que las cosas en la casa Kinomoto se van a complicar con la llegada de cierto hermano celoso x.x… ¿y la wedding planning? ¿y cuando y como le diran a Fujitaka? ¿y que pasó con Hajime y la madre de Eriol? Pues tendremos noticias muy pronto de ellos O.o! espero que les haya gustado este capitulo y lo hayan disfrutado. Ya nos leemos (espero) pronto! Un abrazo a la distancia en donde quiera que se encuentren.
**Sección reviews**
Kurara Kinomoto: Holaaa lamento la tardanza y espero qe te guste este capítulo, sé que ansían ver la reacción del encuentro entre Tomoyo y Eriol jijiji :3! Nos leemos
Nachita Cortes: jajajaja espero que te guste este primer vistazo del encuentro… ¿Qué es lo que pensara Eriol de Tomoyo? Pues lo sabremos en el siguiente capítulo! Un abrazo
Adri: que bueno que te parece cada vez más interesante…. Y la verdad que sí, no lo pondré tan fácil jejejejeje :)! ¿Qué pasara? ¿Qué pasara? Espero te guste!
Flor: jajaja creo que la aparición de Shaoran causó revuelo entre las fangirls! Me alegro mucho :)! Yo también lo extrañaba jajajaja lamento la larga demora pero siempre cumplo lo que prometo! Un abrazo!
Guest: jajajajaja lo sé (pero supongo que habran ciertas trabas) para que tengamos final feliz… peroooooo… seguro habrán sorpresas n.n! que se vienen! Espero que te guste!
Leihej: jajajajaja tú me conoces y sabes como soy 3:) no puedo evitar hacer maldades! Muajajaja…. Espero que ese caldo me salga bien! No lo haría si no cuento con el apoyo de los lectores que me siguen jiji. Adoro tus reviews n.n prometo apurarme más con el siguiente capítulo… nos leemos pronto! Un abrazo!
