Lo primero que vieron los ojos de Sasuke cuando entró en el mundo de la inconsciencia fue ...

Un mar eterno de oscuridad, un cuerpo de agua oscura tan extensa que el niño creyó que se encontraba en medio del océano en una oscura noche de penumbras.

La única luz en este mundo de oscuridad era la luna carmesí en lo más alto en el cielo con un contorno negro a su alrededor. Sasuke sentía que si miraba por mucho tiempo la luna carmesí, de repente se volvería el Mangekyō Sharingan de su hermano Itachi, cosa que lo atormentaba.

El pelinegro luego miró debajo de el, en el mar de oscuridad al percatarse de una leve luz venía de sus pies. Entonces, miro algo que lo asombró. Gigantes engranajes monolitos estaban asentados en la arena del fondo del mar, oxidados y agrietados. Tenían algas marinas, musgo y entre otras plantas se encontraban enredadas en ellos. Pero lo que de verdad le llamó la atención fueron las …

Espadas.

Espadas que brillaban cual estrellas caídas del cielo.

Pero no era una simple espada, ni un par, sino desde cientos a miles hasta millones de espadas de todo tipo y tamaños. Desde la mas mundana, hasta otras que podrían dominar a los dioses e inmortales con solo su presencia.

Cada cuchilla parecían estar ahí, pero al mismo tiempo no. Parecían el otro lado de un mundo, un mundo ilusorio como un espejo el cual Sasuke solo podía observar pero no podía interactuar con el.

Eran fantasmas del pasado, las cristalización de la nobleza de los héroes que trascendieron la Humanidad.

Pero que era lo que hacían estas y cada una de las espadas que veía el Uchiha especiales independientemente de su diseño, poder u otra característica ...

Era que cada una de estas espadas formaban parte de su ser independientemente de cualquier circunstancia.

Desde hoy esas espadas era una parte de el, y Sasuke era una parte de esas espadas.

Por lo cual, en conclusión ...

Su cuerpo estaba hecho de espadas.

- I am the bone of your sword. -

Sasuke se sobresaltó cuando una voz similar pero más madura que la suya habló de repente. El niño volteó para encontrar el origen de aquella persona que habló, y entonces lo vio …

Como para burlarse de él, como para creer en el, el sujeto dijo:

- Ahora, ¿Podrás salir del infierno? -

...

Sasuke despertó con un sobresalto, luego del extraño "sueño" que tuvo, su mente se activo como si fuera una maquina y se coloco en una posición sentada sobre la cama con sabanas blancas donde estaba. Había diversos aparatos y artilugios médicos a su alrededor, los cuales mantenían en orden el estado de salud del joven niño.

- Uh ... ¿Que ha pasado? ¿Donde estoy? - Su voz sonaba mas seca y ronca, debido al tiempo que estuvo inconsciente, sus ojos se movían de un lado al otro, discerniendo el lugar donde se encontraba ahora, el cual con poco esfuerzo pudo suponer que era un hospital debido a los distintivos aparatos o inmuebles médicos en la pequeña pero acogedora habitación donde se encontraba el niño.

Extrañamente, la escena le pareció algo familiar ahora que se ponía a pensar sobre ello ...

De repente, cortando su proceso de pensamiento, el Uchiha escucho la puerta abrirse en ese instante. Al voltearse, el pelinegro vio a una mujer joven con ropa de enfermera, la cual abrió los ojos sorprendida al verlo despierto, al parecer la enfermera no esperaba encontrarlo en un estado consciente. Antes de que el Uchiha pudiera siquiera abrir su boca, la enfermera salio corriendo de la habitación apresuradamente, casi alarmada dejando confundido al niño.

- ¿Que … Diablos … ? - Vociferó Sasuke, aún con su voz ronca. El solo quería un vaso de agua por el santo primer Hokage.

Afortinadamente para el, no paso mucho tiempo para que la enfermera regresara a la habitación nuevamente, solo que esta vez estaba acompañada por un hombre mayor que reconoció al instante. Este tenia una estatura algo baja, con piel morena, cabello blanco oculto en su sombrero y una barba de chivo del mismo color. Este hombre usaba la ropa oficial del Hokage, el líder supremo de Konohagakure.

Era Hiruzen Sarutobi, el Dios Shinobi, el Tercer Hokage de la Aldea de la Hoja.

A pesar de su avanzada edad, aún era un oponente de tener cuidado, ciertamente uno de los Ninjas mas fuertes que hayan existido hasta el momento, ademas de uno esos pocos Ninjas formidables que aún quedaban en el Mundo.

El viejo Hokage fumaba de su pipa tranquilamente, recibiendo una mirada intensa de la enfermera por fumar en un hospital, pero este parece ignorarla apropósito. Los ojos de Hiruzen solo se enfocaban en el Uchiha, sus ojos llenos de sabiduría por la edad y los caminos duros de la vida discernían a cualquiera con solo un vistazo.

Pero en ese instante le era algo difícil hacerlo con el joven Sasuke, aunque siempre había sido difícil para el comprender a los Uchiha.

Incluso siendo un niño, Hiruzen no podía ver nada a simple vista en el hermano menor de Itachi, solo una expresión impasible, sin emociones, casi desinteresada, quizás un poco desconcertada de hecho, pero en esencia solo estaba en blanco. No, roto. Esa la respuesta a la que el Sarutobi había llegado. Roto luego de ver toda esa masacre de su familia y conocidos debido a la mano de su hermano mayor.

Por un momento, el viejo corazón del Hokage se encogió ante el recuerdo de Itachi, pero gracias a su experiencia como Ninja luego de décadas en servicio activo y además de un par de grandes guerras shinobi, el tercer Hokage puedo aplastar ese sentimiento con relativa facilidad.

Ademas, tenia que estar pendiente de Sasuke, uno de los dos últimos Uchihas de Konoha. Fue el juramento que le había hecho a Itachi antes de que realizará aquella cruel misión por la paz de la Aldea.

- Veo que ya has despertado, joven Sasuke. - El Hokage le dio una ligera sonrisa, antes de darle una mirada a la enfermera. - ¿Podría por favor dejarnos solos? Hay unos asuntos que quisiera hablar con el joven Sasuke, y mientras más rápido se resuelven mejor será para todos. - Aunque fue una pregunta, sonó mas como una orden.

- H-Hai, Hokage-sama. - Sin perder el tiempo, la enfermera salio de la habitación sin rechistar dejando al niño y al anciano solos.

- Bien. - Hiruzen asintió complacido antes de enfocarse en el joven que lo seguía mirando con una expresión impasible y cuestionable. - Sasuke-kun, ¿Recuerdas lo que paso? - Pregunto el Hokage con una voz que denotaba seriedad, pero a la vez fue suave, no quería dañar más lo que ya estaba roto.

De repente, los recuerdos de esa noche con esa luna carmesí vinieron a la mente del Uchiha. Recordando la sangre, los cuerpos mutilados, sus padres asesinados por su hermano y esa joven chica que estaba apunto de mo- ¡Los ojos de Sasuke se abrieron de repente!

- ¡¿Y la chica?! - Exclamo Sasuke con algo de pánico. - ¡¿La chica?! ¡¿Donde está?! ¡¿Como se encuentra?! -

Hiruzen abrió los ojos con sorpresa por dos razones. Primero, no espero esa reacción del Uchiha, o al menos no por aquella razón. No esperaba que la preocupación por una persona que apenas conociese fuera lo primero que se le viniera a la mente al niño y que además fuese su primera pregunta luego del incidente, y la segunda era ...

- Dos tomoes. - Murmuro con asombro Hiruzen, no esperando que a tan poca edad de siete años el hijo de Fugaku Uchiha haya desarrollado un Sharingan casi maduro, pero lo atribuyo a los eventos traumantes de aquella noche. Pero el hecho de que tuviera los dos tomoes era impresionante a pesar de todo. Quizás debía pensarlo mejor para dejar al joven Sasuke al cuidado de Kakashi o Izumi para que ayude en su habilidad con el Doujutsu, después de todo sería necesario luego del exterminio de casi todo el Clan Uchiha y para ciertos escenarios. - Descuida, Sasuke-kun. Izumi-chan esta en perfectas condiciones, solo con leves heridas, ya fue dada de alta hace un par de días. - Dijo calmadamente el anciano shinobi, notando como la expresión en pánico del joven se llenaba de alivio demasiado sincero.

Sasuke suspiro, la mortificación que tenia había sido opacada por el alivio de saber que esa chica que estaba a punto de morir estaba en perfectas condiciones. - Me alegra escucharlo, Hokage-sama. -

- Sasuke-kun ... - El susodicho volteo su mirada volteo a ver a Hiruzen. - Me gustaría saber una cosa, ¿Que harás a partir de ahora? - Era una pregunta que el ninja mayor tenia que sacarse de su mente, para conocer el rumbo que quería tomar el hijo de Fugaku a partir de ahora luego de aquella masacre que tuvo el infortunio de presenciar a manos de su hermano mayor.

- Yo ... - Comenzo a decir el pelinegro pero luego se quedo en silencio casi al instante, meditando sobre la pregunta por un momento, ahora estaba solo sin familia ni clan, estaba solo ahora. - No lo se, Hokage-sama. - Finalizo luego de unos segundos de silencio.

- Ya veo. - Asintió el anciano con pesar, mirando con un poco de lastima al ahora huérfano niño.

- Pero. - La voz del Uchiha hizo que Hiruzen se sobresaltara un poco, su voz ya no era la misma, sonaba mas mecánica, recodandole a los ANBU, no, le recordó completamente a Itachi, cosa que le puso los pelos de punta. - Lo único que se es que no quiero que eso vuelva a pasar de nuevo. - Por unos instantes, mas recuerdos de la masacre invadieron la mente del joven, pero entre esos recuerdos, mezclados en una licuadora, estaban recuerdos de un incendio. Un incendio maldito provocado por las mismas llamas del infierno que tomaron cientos de vidas. Una imagen que Sasuke descartó casi al instante, pero aún tuvieron efectos colaterales en él.

- Entiendo ... - Dijo el Hokage, procesando las palabras del joven Uchiha, era tan diferente a lo que había profesado Izumi, cuando había hablado con ella. La joven solo deseaba venganza contra el hermano de Sasuke, Itachi ... Y también con el sujeto que acompaño a Itachi en la masacre, algo que el prodigio Uchiha le habia informado de antemano. - ¿Quieres seguir viviendo en el complejo Uchiha o quieres un departamento? Puedo arreglar uno para ti rápidamente sin ningún problema. -

- No, esta bien el complejo para mi, Hokage-sama. No tendré ningún problema ahí. - Respondió Sasuke volviendo a su expresión neutral.

- Ya veo ... Bueno, me retiro por ahora, Sasuke-kun. - Hablo el viejo Sarutobi con un asentimiento, era bueno que se había encargado de la limpieza del complejo Uchiha, ahora ya no parecía una masacre. Aunque lamentaba que los cuerpos hayan sido tomados por la Raiz, en momentos como este maldecía a su viejo amigo Danzo.

Luego de darle una última mirada al hermano menor de Itachi, Hiruzen se retiró de la habitación del hospital en silencio. Tenia mucho que pensar sobre el extraño comportamiento de Sasuke, pero eso lo haría en la soledad de su oficina del Hokage.

...

Mas tarde ese mismo día, Sasuke se mantuvo casi inmóvil en la sala del hospital, simplemente mirando por la ventana de la habitación para admirar los pájaros o los transeúntes que circulaban cerca del edificio médico como distracción. Solo se movía para ir al baño para hacer sus necesidades fisiológicas o cuando le tocaba la hora de comer.

El solo se mantenía mirando el cielo con un tono naranja con algunas nubes de unos tonos más oscuros debido a que el anochecer se acercaba, esos cielos le traían sentimientos amargos pero a la vez pacíficos al Uchiha, no obstante no podía ubicar de donde provenían aquellas emociones tan pasajeras ...

Era ... Mortificantemente tranquilizante de alguna manera muy extraña si reflexionaba un poco sobre ello.

Pero para Sasuke, era aceptable. Le gustaba este cielo como fuego mas que esa luna carmesí que vio esa noche y en su sueño ...

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el sonido que produjo la puerta de la habitación al abrirse nuevamente lo sacó de su diatriba mental.

Esta vez, se sorprendió un poco de que no haya sido una enfermera, doctor o siquiera el Tercer Hokage, sino una chica, una chica que había reconocido al instante prácticamente.

¡Era esa joven chica que estaba en peligro!

El ... La había salvado, en verdad lo había hecho. El …

Sus manos si podían sostener algo.

- Me ... Me alegra saber que estas bien. - Dijo el peli negro de repente dejando caer su expresión impasible, y dejando salir una sonrisa honesta.

Izumi, al ver la sonrisa del otro Uchiha junto a aquellas palabras que salieron al instante en que la vio, la paralizó. No la malentiendan, ella estaba inmensamente agradecida por haber sido salvada esa noche, pero esa sonrisa tan sincera ...

Le recordaba demasiado a Itachi.

Era una sonrisa demasiado honesta para el propio bien del hijo menor de Fugaku.

¿Quien diría que una sonrisa tan frívola podría ser tan insoportable para observar para ella?

La castaña suspiro algo fatigada, calmandose para tomar la palabra. Ella nunca esperó que encontrarse con su pequeño héroe podría ser tan insufrible.

- Hola, Sasuke-kun. Déjame presentarme correctamente, mi nombre es Izumi Uchiha. - Se presentó en un tono cortés la joven castaña, aunque en el pasado lo había visto unas cuantas veces con Ita ... Su hermano, dudaba que el niño la recordara debido a que fue hace mucho, cuando Sasuke tenia unos pocos años de vida. - Quiero agradecerte honestamente por salvarme, te debo mi vida. - Ella estaba a punto de hace runa reverencia cuando el niño negó con la cabeza deteniendo a la chica de hacer dicha acción además de confundirla por tal gesto por parte del peli negro.

- No hace falta, solo hice lo que creí correcto, no necesito felicitaciones por ello. De hecho, me alegra saber que éstas a salvo. Eso es suficiente agradecimiento para mí. - Le respondió Sasuke en un tono frívolo, una leve sonrisa se impregnó en su rostro aún con grasa de bebé mientras cerraba los ojos y de esta forma el hermano menor de Itachi no se percató de la expresión que hizo la joven frente a él.

Izumi frunció el ceño unos instantes por las palabras tan pero tan honestas que decía Sasuke, era como si ella en vez de haber sido salvada … Fue el niño Uchiha el que fue salvado esa noche. Ese tipo de actitud ... Era anormal en todo el derecho de la palabra, aunque en verdad era bueno que velará por la seguridad de otros, pero por su expresión tan llena de alivio y tan imperturbable que ... No podía ser tan ordinario.

Izumk sacudió los pensamientos, ella tenia que recordar que no solo estaba aquí para dar las gracias, sino que también tenia una misión encomendada por el Hokage y debía acatar al pie de la letra.

- Sasuke, ya te han dado de alta, Hokage-sama me ha ordenado que te escolte al complejo Uchiha … - En la última parte, su voz casi se rompe, recordando el suceso de aquella noche, pero gracias a su entrenamiento Ninja y algunas terapias con los Yamanaka la ayudaron mucho a quitarle el trauma.

Pero jamás podrá borrarle el deseo de venganza que ardía como las llamas de un incendio forestal en su corazón hacia Itachi. Cualquier sentimiento afectuoso que ella tenia en su corazón por el primer hijo de Fugaku, había sido sofocado y enterrado aquella noche fatídica, solo para renacer con un odio ilimitado que alcanzaría los cielos.

Ella vengaría a su madre y a todo su clan, aunque sea lo último que haga.

- Ya veo. - Respondió simplemente el peli negro sacando a Izumi de sus pensamientos oscuros contra la hermano del mismo niño. Sasuke podia percatarse de la leve actitud distante de la joven.

El peli negro sin rechistar en ningún segundo se preparó en poco tiempo para irse del hospital junto a Izumi devuelta a su hogar.

El camino hacia el complejo Uchiha fue largo, silencioso, tranquilo e incómodo para Sasuke e Izumi respectivamente. El Segundo Hokage, Tobirama Senju se había encargado de que el Clan Uchiha se mantuviera en el lugar mas apartado de la aldea de la hoja, por razones de seguridad … Como un golpe de estado por ejemplo.

Seamos sinceros, Tobirama no confiaba para nada en los Uchiha ... Excepto por algunas excepciones, pero fueron muy pocas, y los mismísimos Hiruzen Sarutobi y Danzo Shimura, quienes fueron sus discípulos en su joven podían dar prueba de ello.

Pero en el trascurso de la caminata, ni Sasuke ni Izumi mostraron indicios de comenzar una conversación en ningún momento. Por parte de Sasuke, no tenia mucho que decir en realidad, en el caso de Izumi le resultaba incómodo tener al hermano del asesino de su madre y los demás miembros del clan, más el hecho de que dicho asesino fue su extinto amor platónico, a su lado ...

Pero lo peor eran las miradas de simpatía que toda la aldea les daba en el transcurso de su camino al complejo Uchiha, aunque parecía no importarle para nada al menor de los dos Uchiha, para la castaña era un suplicio recibir esas miradas de lástima en cada momento en que salía al público.

Aunque si paso algo interesante en su caminata. En el camino al complejo Uchiha, Sasuke volteó su mirar de repente, algo había captado su interés al parecer, un hecho que había sorprendido a Izumi claramente. Imitando el acto del niño frente a ella para saciar su propia curiosidad, la castaña miro lo que el hermano menor de Itachi observaba con tanto interés.

Y era otro niño, de la misma edad de Sasuke, pero que le dio una gran sorpresa a Izumi al reconocer quien era.

¿Y cómo no hacerlo? Cuando este niño era el ser más odiado en la Aldea.

El niño tenia el cabello rubio alborotado, ojos azules cielo, piel bronceada junto unas marcas de bigotes de zorro en sus mejillas, tres en cada lado. Usaba ropa típica de un infante, pero estaba algo sucia y rasgada.

Era Naruto Uzumaki ... O como muchos en la aldea lo conocían.

El Zorro Demoníaco.

Pero a diferencia de una expresión macabra que debería de tener un demonio, el niño tenía un rostro que solo denotaba tristeza y lastima, pero no estaba dirigida a ellos directamente. Porque al momento en que el rubio los miro, el vio …

El Uzumaki vio un espejo.

Izumi frunció el ceño, ella era de las pocas que no estaban de acuerdo del maltrato del niño rubio, pero tampoco hacia nada para detenerlo, la gente de la aldea era tonta, prejuiciosa y rencorosa.

Pero en ese instante, dejando a la joven sin palabras ...

Sasuke le sonrió.

Le sonrió con humildad y sin vanidad.

Tal expresión dejo perplejos a la Uchiha y al Uzumaki. No fue una sonrisa arrogante, desafiante o de superioridad.

Era simplemente una sonrisa cálida, comprensiva y sincera.

Pero tal como apareció, desapareció al instante como una estrella fugaz en la noche oscura.

Sasuke siguió su camino sin pestañear, dejando a Izumi y a Naruto desconcertados, la castaña apresuradamente le siguió el paso, dejando al rubio mirando al par aún catatónico por la sonrisa del peli negro.

Pero … Extrañamente Naruto no pudo evitar sonreír alegremente por recibir la buena estima del menor de los Uchiha.

Solo pasaron un par de minutos para que ambos Uchiha llegaran al complejo del mismo nombre donde anteriormente habitaba un prominente clan …

Y ahora eran ellos dos.

Aunque el complejo Uchiha estuviese como nuevo, eso no evitó que Izumi frunciera el ceño mientras apretaba los dientes al mismo tiempo que sus manos se hicieron puños. Ella podía recordarlo claramente, la sangre, el miedo ... Las horribles ilusiones que Itachi les transmitió a través del Tsukuyomi ... Todo ello en conjunto regresaba a su mente en el momento en que se paró frente a la estrada del complejo Uchiha ...

Pero todo eso se esfumó al instante que vio al niño de 7 años, Sasuke caminar sin problemas hacia su casa, pasando el umbral del complejo como si el lugar no hubiese sido antes la escena del crimen de un genocidio.

- "Sasuke-kun ... En verdad es extraño ... " - Pensó Izumi brevemente antes de dejar salir un suspiro para calmarse para calmar su mente llena de cosas negativas, era momento de regresar a su hogar.

El hijo menor de Fugaku caminaba por los caminos del complejo ahora limpio, sin embargo, la mente de Sasuke gracias a su Sharingan recordaba con total claridad el lugar de cada cuerpo asesinado de su Clan, incluso la minúscula gota de sangre en el suelo.

Cualquier emoción de tristeza o dolor, fue cortada de su mente por un viento de acero que nacía de los mas profundo de su alma. Pero no había indiferencia, el se sentía mal por aquellos que murieron esa noche así que el prometió algo …

No permitirá que lo que paso esa noche, vuelva a ocurrir.

Incluso si moría en el intento.

...

Sasuke llego a un área diferente del complejo Uchiha, en vez de ir a su casa directamente, termino en la área de entrenamiento del clan. El peli negro quería aprovechar la poca luz del día para practicar algo.

El niño había dejado atrás a Izumi, la muy pobre ahora estaba buscando al niño que tenia que entrenar a partir de ahora como parte de su misión impuesta por el Tercer Hokage.

El camino hasta terminar en la zona de lanzamiento de kunais la cual estaba en medio del bosque, y en medio de esa zona había una gran roca. Donde los blancos estaban en varios lugares de los árboles y ángulos muy dificiles para acertar.

Excepto para un Uchiha.

La razón por la cual Sasuke estaba tan inexpresivo, era debido a que estaba reflexionando sobre lo que paso esa noche ...

Específicamente sobre esa energía fantasmal en su cuerpo que le dio ese impulso para salvar a Izumi. El podía recordarlo muy bien, su Sharingan de dos Tomoes capto completamente todo mientras su cuerpo se movía por si solo en el espacio, y con eso en mente ...

Su cuerpo ...

El joven Uchiha cerro los ojos concentrándose para lo siguiente, simplemente dejándose llevar mientras controlaba su respiración a un ritmo constante pero suave.

... Estaba ...

En las manos del peli negro, había un kunais entre cada espacio entre los dedos del niño, en total eran cuatro kunais en cada mano. El iba a practicar el ejercicio de kunais justo como su hermano Itachi lo había hecho.

Y entonces ...

... Hecho de espadas.

Respiró para formar parte de los grandes dioses.

- Trace on. - Nuevamente la imágen menta de ese martillo de forja golpeando el metal se manifestó. Las chispas allanaron su visión, por lo tanto ...

Sasuke desapareció del suelo, reapareciendo en el aire encima de la gran roca. Inmediatamente, se posicionó de cabeza en el aire, preparando los kunais, aún teniendo los ojos cerrados.

Luego ... Los empezó a lanzar.

La forma en que los lanzaba, la técnica y habilidad con lo que lo hacía Sasuke, daba la interpretación de que el era ...

I-

Lanzó dos kunais de su mano izquierda en un movimiento descendente hacia adelante, luego prosiguió a hacer los mismo con la otra mano, lanzando el mismo número de kunais pero hacia arriba.

El tercer y cuarto kunai en su mano derecha lo lanzó a un blanco detrás y abajo de el respectivamente, luego lanzó uno de los dos kunais que le quedaba en su mano izquierda a su mano derecha.

Para lanzar ambos hacía delante, los cuales chocaron con los primeros kunais que lanzó, desviandolos y haciendo que los cuatro llegarán a sus respectivos blancos.

Luego Sasuke aterrizó en el suelo, en toda la proeza tenía los ojos cerrados, los cuáles abrió revelando su Sharingan brillando en carmesí.

Sasuke suspiró para liberar a los primigenios dioses, y de esta forma desactivando su Sharingan. Al instante, dejó de sentir esa extraña fuerza extra que era armónica con su cuerpo.

- Puedes salir. - Dijo el peli negro luego de un segundo.

Sonidos de paso resonaron en ese instante, para que luego ...

- ¡Oh, Sasuke-kun! ¡Que casualidad verte por aquí! ¡Hehehe! - Dijo Izumi nerviosamente, mirando a todas partes excepto a Sasuke a la cara.

El susodicho la mira por un momento antes de dejar salir una sonrisa divertida y negar con la cabeza por las tonterías de la castaña, dicha acción provocó un sonrojo avergonzado a la joven por ser atrapada espiando.

Aunque no pudo evitarlo, cuando por fin lo encontró estaba a medio de su lanzamiento de kunais y no pudo evitar permanecer embelesada al haber la técnica junto a la habilidad magistral del niño. También había demostrado un esgrima sin paralelo en aquella noche que Sasuke la salvó, lo cual provocó que ella solo pudiera pensar en una sola cosa.

- "También quiero esa habilidad." - No pudo evitar llegar a esa conclusión la castaña. Ella miró sutilmente la kodachi en su cintura, el último regalo que le dejó su fallecido padre quien fue un herrero con cierto renombre en la aldea.

- Vamos a casa, ya es hora de la cena. - Dijo Sasuke calmadamente sacando de sus pensamientos a Izumi quien se sobresaltó un poco al sonido de la voz del menor de los Uchiha. Este último empezó a caminar a un ritmo sereno e imperturbable rumbo a su hogar.

La castaña Uchiha frunció el ceño al percatarse de un pequeño detalle que no había reflexionado hasta ahora, el tema de la comida era un poco problemático ya que apenas ella podía hacer lo básico.

Lo bueno es que no tenía que preocuparse.

...

- ¡Por dios, Sasuke-kun! ¡Esto esta muy bueno! - Exclamo Izumi, llenando su boca con los diversos platillos que el peli negro había preparado en tiempo récord.

Era bueno que el Hokage había abastecido la casa de Sasuke y de ella con comida. Pero lo que mas la sorprendía era la impresionante habilidad culinaria que Sasuke demostraba, ¡Nunca imaginó que alguien pudiese cocinar tan bien, y menos un niño de ocho años de edad!

- Me alegra escucharlo, Izumi-san. - Responde Sasuke con una sonrisa frívola, mientras comía su comida en base a tomates.

Pero mientras Izumi comía, ella no pudo evitar recordar también la destreza de Sasuke con los kunais mas temprano, casi le recordó a ... Ita-

Sacudió su cabeza, ella tenía que calmarse por ahora, luego tendría tiempo para su venganza contra Itachi y ese enmascarado.

Pero lo primordial era hacerse mas fuerte, mucho mas fuerte y luego mucho mas fuerte que eso.

Con esos pensamientos en mente, se sumergió en comer tranquilamente la cena con Sasuke, el cual demostró ser un buen amo de casa a pesar de su poca edad.

Ella estaba en buenas manos en el ámbito hogareño ahora.

...

Había un reino más allá de lo impensable.

Un plano lleno de deseos y sueños que lo comenzaron todo.

Tan lejos, pero tan lejos, aunque nunca fue olvidado.

Es un símbolo de esperanza grabado en nuestros corazones para nunca dejar de anhelarlo en la oscura desesperación.

Un anhelo eterno y puro, ambicioso pero noble.

- Así qué, ¡Para mostrarte algo genial! ¡Las puertas del futuro abren el camino al … ! -

Heaven's Throne.

La Hada de las Nieves había cerrado la puerta del Santo Grial, pero las consecuencias de aquello fueron graves … Quizás fue un accidente, quizás fue a base de querer salvar a su hermano menor, o simplemente fue un retorcido giro del destino.

Fuese lo que fuese, quizás nunca lo sabremos pero lo que si hay que tomar en cuenta es que … Si una puerta es cerrada, probablemente haya unas ventanas abiertas por las cuales acceder.

Y una de esas ventanas se había abierto para que cierta joven que deseaba venganza más que nada en el mundo, pudiera lograr su objetivo de vengar a su familia y clan contra la persona que alguna vez había amado.

Aunque … Quien había cruzado aquella ventana era la persona más inesperada que podríamos haber esperado.

Un gran destello …

Algo tan lejano …

Algo tan inverosímil …

Un vacío …

Una inexistencia …

¿Cómo probarías lo que hay más allá … ?

¿Cómo se puede alcanzar la existencia de lo inexistente, en una brecha en el universo, un vacío en el espacio-tiempo … ?

Es imposible …

No se puede expresar con palabras aquí …

Por lo tanto, ahora mismo será solo esto, y solo se contará el resultado …

Un gran destello que ilumino los cielos eternos …

Por lo tanto …

- ¡Yata! ¡100 puntos para Musashi-chan! -

Un gigantesco ojo rojo apareció de repente en la oscuridad, por alguna razón tenia el diseño de una shuriken en el, un ojo que le recordó a …

- ¡ITACHI! - Gritó Izumi frenéticamente despertando de su sueño de golpe, cuando aquel ojo demoníaco se manifestó en sus sueños.

En sus propios ojos se manifestaron el Mangekyō Sharingan, solo que está vez ambos ojos parecían tener una leve llama fantasmal que los rodeaba, demostrando un gran poder detrás de los Ojos Celestiales que ven la Verdad de toda la Creación sin Obstrucción ... Al parecer ...

… La Flor de Tengen acababa de florecer nuevamente.

...